sábado, 4 de mayo de 2013

Capítulo 82:Tarde familiar

Relatado por Arturo Valls

Una vez que me he duchado voy a vestirme. Por suerte dejé algo de ropa en casa y no la he perdido toda. Tendré que ir a comprarme ropa, eso sí. Me pongo unos vaqueros y una camiseta y voy a la sala donde está Patricia con el niño jugando. Sí, reconozco que es buena madre y que sigo enamorado de ella como el primer día pero ha desconfiado de mí y eso me ha dolido. Se ha puesto celosa sin tener ningún motivo.
Voy hasta el sofá y me siento al lado de ella.
-¿Qué pasa?-digo a modo de saludo.
-¡Papá! ¿Vas a jugar conmigo a fútbol? Es que mamá no quiere...-se acerca a mí y me susurra-y además no sabe jugar.
Sonrío ante su susurro. Es tan inocente, tan bueno, tan guapo mi niño... Le miro cómplice y le sonrío.
-Luego jugamos, ¿vale? Que tengo que hablar con mamá.
-¡Vale!
-Venga, cariño, vete a jugar a tu habitación-le manda Patricia.
Martín se va dela sala y nos quedamos mi mujer y yo solos. Nos miramos un momento, nerviosos, y enseguida apartamos la mirada.
-Creo que querías hablar, ¿no?-le digo mirando hacia el otro lado, cabizbajo.
-Eh... sí...-dice mirando al suelo. Levanta la mirada, me mira.-Por favor, Arturo, mírame.
La miro sin mucha convicción. Se la ve apenada, triste como si lo que tuviéramos que hablar le doliese mucho. No sabe cómo empezar.
-Esto... yo... Arturo yo...-dice mientras unas lágrimas empiezan a deslizarse por sus mejillas-Lo siento, sé que no debería haberme puesto celosa pero... estando Anna Simon... y la de Camela... y Roko... Pues entiéndeme que desconfiara... Son unas chicas guapísimas y te pasas mucho tiempo con ellas en los ensayos y en las galas...
-Pero Patri,-vuelvo a llamarla Patri, ya no estoy enfadado con ella-yo te quiero a ti. Ninguna mujer será tan guapa como para que yo te deje. Tú me aguantas mis comportamientos infantiles, mis enfados, mis cambios de humor. Tú eres la responsable y yo el inmaduro y nos complementamos bien. Somos como el ying y el yang de los chinos. Tú eres mi yin y yo soy tu yang. No discutamos más. Yo te quiero a ti. Pero sobre todo hagámoslo por nuestro hijo.
-Te quiero mucho Arturo y siento todo eso que te dije y por perderte la maleta...
-Eso ya lo he olvidado, no pienses más en eso.
-Que por cierto; te tienes que comprar ropa. ¡Venga, vamos! Voy a llamar a Martín y vamos.
-Y que se lleve la pelota de fútbol que quería jugar...-le digo como si nada. Nos empezamos a reír los 2 a carcajadas.
Menos mal que lo hemos arreglado. No soportaba sin verles durante tanto tiempo y eso que sólo han sido 2 semanas. Si hubiera sido más tiempo, me hubiese vuelto loco. Patricia se ha ido a la habitación de nuestro hijo a avisarle de que vamos a salir, que se prepare. Bueno y que de paso iremos a jugar al parque. Estos días me gustan: hace sol, nos vamos a comprar ropa nueva y tarde familiar con el niño. Ojalá estas tardes nunca cambien.
Vienen mi mujer y mi niño ya preparados. Uy! Yo me tengo que poner las zapatillas. Voy corriendo al cuarto y me pongo los calcetines y las deportivas. Vuelvo a salir ya listo para irnos.
-¡Listo! ¿Nos vamos?-les pregunto.
-¿A dónde has ido tan corriendo?-me pregunta mi hijo sorprendido.
-A ponerme las zapatillas...
-Pero sin decirnos nada, cariño... Parecía que tenías... una urgencia-dice vergonzosa, pero riéndose.
Patricia le hace un gesto a Martín como que se me ha ido la olla y ambos ríen.
-Os parecerá bonito, ¿no? Reírse a mi costa...-me hago el enfadado.
-¡Venga, vámonos! Jajaja-me anima mi mujer.
-¡Vamos papi! No te enfades que estabas muy gracioso...

1 comentario:

  1. Ooix Que cukis! La familia feliz!!! Pero como Patri vuelva a desconfiar de Arturín mal vamos! Eso sí, me imagino la estampa,y es to' mu' cuki!!! Capi Perfecto! Next Pronto!

    ResponderEliminar