Relatado por Ángeles Muñoz
Anna hace un rato que se ha ido. Pero me ha llegado un mensaje al móvil. Es un mensaje en el grupo de TCMS. De modo que me preparo y salgo en dirección a la habitación de Santi. Llamo a la puerta y espero que me abra. En cuanto me abre y me ve, se le ilumina la cara con una sonrisa. Se acerca a mí y me da un beso. En ese momento oímos la voz de una persona conocida.
-¡Hombre parejita! Ya echaba de menos vuestros besos y muestras de amor.
Me separo un poco para mirarle y le saco la lengua divertida.
-¿No deberías estar abajo esperando, Arturo?-le pregunta Santi algo molesto, ya que nos ha cortado el rollo.
-¡Eh! ¡Eh! Que yo acabo de llegar. Dejad que deje la maleta. Además... ¿para qué tendría que estar abajo? ¿Regalan algo?-pregunta Arturo con una sonrisa.
-¿No has leído el mensaje?-Ángeles.
-No, ¿qué mensaje?-me mira c0on expresión confundida.
Le resumo el contenido del mensaje y empieza a hacer conjeturas de lo que podría ser. La verdad es que ninguno tenemos ni idea y estamos que nos subimos por las paredes. Pero habrá que esperar. No queda otra.
-Bueno, te dejamos instalarte. Y luego baja, que estarán a punto de llegar-le aviso a Arturo.
Él me dedica una sonrisa y asiente. Entra a la habitación y Santi sale. Cierra tras de sí y me coge de la mano.
-Bueno, ¿y qué hacemos hasta que lleguen?-Santi.
-¿Vamos bajando y esperamos en la cafetería? Avisarán por el grupo cuando lleguen, digo yo.
-Está bien, ¡vamos!-Santi.
Vamos al ascensor y bajamos. Me siento a una mesa y Santi va a pedir. Reviso mi teléfono y veo que tengo otro mensaje. Esta vez de Roko. Y una lágrima escapa de mi ojo. No se les puede querer más. Ha sido una vuelta a la rutina muy bonita. Y eso que sólo me lo han contado, que no ha sucedido. Pero sé que va a ser precioso. Santi se acerca y se extraña al verme así.
-Cariño,¿te pasa algo?-Santi.
-No,nada-Ángeles.
-¿Y entonces por qué lloras?-Santi.
-Porque echaba de menos todo esto,a los compañeros...-Ángeles.
En parte es verdad,pero también por la sorpresa que le van a dar a Santi. Se lo merece. No merece estar así de mal. Yo intento animarle,distraerle. Él asiente y coloca mi bebida en la mesa. Se sienta junto a mí y me mira. Da pequeños sorbos,sin dejar de mirarme. Apoyo mi mano encima de la suya y me quedo mirándole.
Media hora más tarde nos llega otro whatsapp. Lo miramos y nos dicen que estemos preparados,que enseguida llegan. Apuramos el último trago y nos dirigimos al lugar acordardo (por ellos). Abrimos la puerta y nos encontramos a la mayoría de los compañeros. Sólo faltan María,Javi y Roko. ¡Claro! Vienen juntos en el tren. Por eso me ha mandado ese mensaje Roko.
-¿Y qué creéis que será?-pregunta Dani algo preocupado.
-Yo creo que nos dirán que por fin se casan-dice Anna sonriente.
-¿Y por eso dicen lo del bulto en la espalda? ¿Ahora para casarse hace falta que te salga la joroba?-pregunta Arturo medio riendo,a lo que todos le seguimos.
-¡Menudo cachondeo tenéis aquí!-exclama Javi desde la puerta.
-¡Hombre! Por fin,amiguete. ¿Qué tenéis que contarnos?-Santi.
Entra por la puerta María con las manos a la espalda.
-Me ha salido algo en la espalda,mirame a ver qué es-dirige su atención a Santi.
María suelta las manos y se hace a un lado dejando ver a la pequeña Calma. Santi se levanta con lágrimas en los ojos y la pequeña corre hacia él. La coge en brazos y la abraza y la llena de besos. Me levanto y me acerco a ellos. Tengo una sonrisa y a la vez estoy emocionada. Poco a poco se van acercando y van besando a la pequeña Calma. Le hablan como hablamos todos a los niños pequeños.
-Y ahora voy a contar la noticia-dice María cuando el revuelo ya ha pasado.
Relatado por María del Monte
Una vez que todos se han sentado,tomo asiento también. Miro a todos los presentes y sonrío. Me miran impacientes porque empiece a hablar. Me encanta tener este poder.
-¿Vas a hablar ya,yaya?-me pregunta Anna.
-Sí,que a mí no me has contado nada y hemos compartido tren-me reclama Roko.
-Bueno,aquí los interesados son Santi y Ángeles-me apoya Javi.
-Pero nos afecta a todos-termino diciendo.
Empiezo a contar la historia de cómo acabé en el centro de menores,vi a Calma y me dijeron que tendría que pasar un tiempo a modo de acogida. Antes de adoptar,hay que pasar un largo proceso. Entre Javi y yo decidimos que no nos podíamos quedar con ella,que Calma con quien tenía que estar era con sus padres. Y así fue cómo decidimos acogerla temporalmente. Fuimos a Sevilla con ella y pasamos las Navidades en familia.
-¿Y qué nos queréis decir con esto?-Ángeles.
-¿Y en qué nos afecta a nosotros?-Anna.
-Calma se quedará aquí cuando tengamos ensayos y galas y será una más de la familia. ¿Qué os parece?-les pregunto a todos.
Miro a Javi que me sonríe tiernamente,apoyándome. Realmente la idea fue suya. Empiezan a hablar todos a la vez. A Ángeles, Anna y a Roko se le empañan los ojos de lágrimas. Los chicos simplemente sonríen.
-¡Quillos! ¡Quillos! ¡Un poco de silencio-pido alzando la voz.
-¿Cómo nos vamos a negar? Yo soy padre también y sé lo que se siente al estar lejos de tu hijo-dice Arturo.
-Yo también acepto-Dani.
-Pero por supuesto que sí-dice la rubia. Mira a Santi-Aunque me meta contigo,sabes que te quiero. Aunque quiera más a Ángeles-acaba por decir a lo que se gana unas cuantas carcajadas de los demás.
-¿Vamos a dar una vuelta para celebrarlo?-propongo.
-¿Y los ensayos?-pregunta Roko.
-Deja por un día los ensayos. Mañana tendrás tiempo-le dice Santi.
-¿Ella es la muñeca biónica o el robot?-le pregunta Calma a su padre.
Nos empezamos a reír de nuevo y miramos tiernamente a la niña. A Santi,Roko le mira de manera fulminante. Nos levantamos todos y salimos para dar ese paseo todos juntos.
jueves, 28 de julio de 2016
jueves, 21 de julio de 2016
Capítulo 365:Preparando la sorpresa
Relatado por Daniel Diges
Anna se gira en el momento que la puerta se abre. Aparece Ángeles y me dedica una sonrisa cómplice. Anna no se ha enterado que ya le han abierto la puerta.
-¡Hombre rubio! Tú por aquí-Anna.
-¿Qué? ¿Me echabas de menos?-le pregunto y le guiño el ojo.
Sonríe y baja levemente la cabeza, vergonzosa.
-Un poco...-Anna.
Me acerco a ella.
-No mientas, me has echado bastante de menos-le dedico una sonrisa mirándola a los ojos, a esos preciosos ojos que tiene.
-Bueno vale...-acaba aceptando y levanta la mirada para mirarme.
Nuestras miradas se cruzan y estamos un rato mirándonos hasta que oigo a Ángeles decir:
-Ay qué bonito, por favor-Ángeles.
Anna se gira sobresaltada y la mira con cara de pocos amigos.
-Por mí no os cortéis. Si queréis besaros o daros alguna muestra de cariño, adelante-Ángeles.
-Como se nota que tú estás enamorada, jodía-le dice Anna a lo que Ángeles y yo nos empezamos a reír.
Anna coge la maleta y pasa por delante de Ángeles para entrar a la habitación. Ésta última me hace un gesto de cabeza invitándome a entrar. Pero yo le digo que no y vuelvo a mi habitación. Me encantaría estar a solas con Anna y saludarla como se merece. Pero sólo es cosa nuestra y tiene que mantenerse en secreto. Aunque creo que Ángeles sospecha algo. Al llegar a la habitación, cojo el móvil y le mando un whatsapp a la rubia. Me tumbo en la cama y me suena el móvil. Un whatsapp. Lo abro expectante y sonrío al leer su contenido. Rápidamente me levanto de la cama y dejo el móvil en la mesilla de noche. Cojo ropa y una toalla y me meto al baño a ducharme. Tardo lo menos posible en cambiarme e ir al lugar donde me ha citado Anna. Ya pensaba que no querría estar a solas conmigo, pero me equivocaba. Una vez arreglado, cojo el móvil y salgo de la habitación. Camino con el pensamiento puesto en Anna. Estoy tan ensimismado en mis pensamientos, que llego en un momento y sin apenas darme cuenta. Miro el reloj. Justo a tiempo. Espero de pie a que llegue Anna. Espero, espero y espero. Ya han pasado 10 minutos. Vaya, no viene. Me siento en el sofá y me entretengo con el móvil.
-Perdón, llego tarde-la oigo decir.
Levanto la vista y la veo frente a mí intentando recuperar el aliento.
-Pero, ¿cómo puede ser que estemos al lado, y hayas puesto tú la hora, y llegues tarde?-le digo vacilante.
Me levanto y me acerco a ella. Nos damos un pico y me explica que se le ha pasado la hora. Que creía que llegaba a tiempo, pero se le ha hecho tarde. Además, si no llega tarde no es ella. Sonrío en cuanto nos separamos.
-Te tengo que contar quién me llamó-Anna.
-No, no hace falta. No me debes nada-Dani.
-Pero yo te lo quiero contar. Eres la persona en la que confío aquí y con el que llevo una relación aquí. Ya sabes a lo que me refiero-me aclara antes de nada. Yo sonrío y ella continúa-Bien. Ya sabes que mi novio, Dani Martínez, tuvo un accidente y estaba en coma. Pues bueno, se despertó y no se acordaba de nada y mi "buena amiga"-hace comillas con los dedos-Cristina le embaucó para hacerle creer que estaban juntos, y que yo era una fan loca.
-¡Pero bueno!-me indigno ante lo que me está contando.
-Pues el otro día me llamó él, se acordaba de mí ¡y me llamó!-me dice emocionada y me abraza con efusividad.
-Me alegro mucho por ti, Annita. Te lo mereces-sonrío algo decepcionado.
Anna me mira y me pone la mano en la barbilla cariñosamente.
-Pero esto no va a cambiar nada. Sólo que cuando él venga no podremos darnos besos ni muestras de cariño más allá de amistad-Anna.
-Entendido-Dani.
La vuelvo a besar y nos sentamos en el sofá para charlar. Nos contamos nuestras vacaciones y los regalos que hemos recibido. Si hemos viajado o nos ha venido la familia política. Bueno, más bien yo le cuento lo mío. Lo de ella se basa estar en el hospital y pasar las Navidades en Mollet con su familia. Tampoco tiene mucho más. Pero estando su chico así, la entiendo. Entiendo que no tuviese ganas de fiestas ni de nada.
*Lunes por la tarde*
Relatado por Javier Herrero
Ya estamos en el tren con destino Barcelona. La verdad es que se echaba de menos. Echaba de menos tanto la rutina como a los compañeros. El tren hace una breve parada y miro por la ventana. Me parece ver a alguien conocido en el andén que sube al tren. Le digo a María que salgo al pasillo y me hace un gesto afirmativo. Por el pasillo veo a una mujer transportando una maleta venir hacia esta dirección.
-¡Javi! ¿Qué haces en este tren? Te hacía en Madrid-me dice con una sonrisa.
-He pasado las Navidades con María y su familia. ¿Te ayudo?-me ofrezco.
-Tranquilo, no hace falta-me dice con esa sonrisa que la caracteriza.
-Tampoco soy tan mayor y puedo-digo de broma.
-Yo no he dicho nada.
-Como nos llamáis abuelos a María y a mí... Que me he enterado-le digo dándole levemente en el brazo.
-Yo no, es cosa de Anna y Ángeles.
-Bueno más bien de Anna, ¿no? ¿Y qué? ¿Has venido a estar con tu familia?-Javi.
-Sí. Estas fechas son para estar en familia. Dan se ha ido con la suya y en Barcelona nos encontraremos. Tengo unas ganas de verle...
No sé si os habréis dado cuenta que se trata de Roko. Es que ya hay confianza y nos ponemos a hablar sin tener que usar nuestros nombres. Le pregunto que cuál es su compartimento y me dice el que es.
-Pues me da que vamos a compartir viaje. En ése estamos nosotros-Javi.
El tren reanuda su marcha y decidimos entrar para dejar la maleta en su lugar. María se levanta al verla y le da 2 besos para saludarla. Empezamos a hablar. Roko se percata que no viajamos solos y nos pregunta por ella. Le decimos quién es y le hacemos prometer que no diga nada. Sonríe y hace como que se pone una cremallera en los labios.
-Ahora no sois vosotras las únicas nietas-le dice divertida María.
Cojo el móvil y me está surgiendo una idea. Sonrío levemente.
-¿Qué pasa? ¿En qué piensas? No me estas poniendo los cuernos de pensamiento, ¿no?-me pregunta María seria, pero al instante sonríe.
-No. Estaba pensando en convocar a todos al llegar para darles la sorpresa-Javi.
-¿Y si lo dramatizamos?-pregunta María.
-¿Dramatizar? A vosotros las vacaciones no os han sentado bien-nos dice Roko mirándonos con algo de recelo, pero divertida al mismo tiempo.
María me mete prisa y desbloqueo el móvil. Entro al grupo de whatsapp y escribo el mensaje.
-"Chicos! Como seremos los últimos en llegar y tenemos ganas de veros, queremos que estéis en la sala de reuniones del hotel. Tenemos algo que contaros. Iros preparando"-Javi.
Aunque esté riéndome, evito poner jajaja o emoticonos de la risa. Que sino no sale como hemos pensado. Guardo el móvil y me acomodo en el asiento. María se abraza a mí y se queda dormida.
-Pero, ¿a qué hora os habéis despertado para cogerlo?-me pregunta Roko mirándola.
-Pues pronto y también hemos tenido que despertarla a ella-señalo a quien está al lado de María.
Roko se acerca y la coge en brazos poniéndola en su regazo. La mira con ternura. Le explico nuestra intención y ella me mira sonriente.
-Va a ser el mejor regalo de Reyes que podéis hacer. No se les va a olvidar en la vida-Roko.
A ambos nos empiezan a sonar los móviles. Los sacamos. En parte para mirar los mensajes y en parte para ponerlo en silencio para no despertarlas. Están a la expectativa y muy intrigados. Nuestro primer objetivo ya está conseguido. Roko y yo nos miramos cómplices y sonreímos. Hablamos durante todo el trayecto o casi. Hay momentos en que simplemente nos ponemos a observar el paisaje por la ventanilla. Cuando ya vamos entrando por Cataluña, despierto a María. Nuestra pequeña acompañante se despierta sola al ver que está cogida en brazos.
-¿Y tú quién eres?-le pregunta a Roko.
-Roko, una compañera de trabajo de tus papás y de tus abuelos-le dice con una sonrisa cariñosa.
-Se podría decir que es tu prima en esta familia-le dice María.
-¡Agüela!-exclama entusiasmada.
-¿Quieres venir conmigo, cariño? ¿O estás bien con Roko?-me mira a mí-¿Han contestado?
-Sí y están que se mueren de la intriga-Javi.
María sonríe y me dice al oído que les escriba otra cosa.
-Ahora que estamos a punto de llegar...-María.
-¿Estás segura?-le pregunto algo desconfiado.
-Segura. Que no pasa nada-añade viéndome la cara que he puesto.
-Está bien-Javi.
María me tiene enamorado perdido y accedo a lo que ella me pide. Aunque es preocupar al personal. Escribo como si fuese María.
-"En nada llegaremos a Barcelona y de ahí al hotel. Ponedle 30 minutos. Pero me ha salido un bulto en la espalda. María"-Javi.
Casi al instante se suceden los mensajes preocupados por María. Tanto a Roko como a mí no para de vibrarnos el móvil. Decidimos que ya es hora de poner el sonido al móvil. Ahora que estamos despierto todos.
Anna se gira en el momento que la puerta se abre. Aparece Ángeles y me dedica una sonrisa cómplice. Anna no se ha enterado que ya le han abierto la puerta.
-¡Hombre rubio! Tú por aquí-Anna.
-¿Qué? ¿Me echabas de menos?-le pregunto y le guiño el ojo.
Sonríe y baja levemente la cabeza, vergonzosa.
-Un poco...-Anna.
Me acerco a ella.
-No mientas, me has echado bastante de menos-le dedico una sonrisa mirándola a los ojos, a esos preciosos ojos que tiene.
-Bueno vale...-acaba aceptando y levanta la mirada para mirarme.
Nuestras miradas se cruzan y estamos un rato mirándonos hasta que oigo a Ángeles decir:
-Ay qué bonito, por favor-Ángeles.
Anna se gira sobresaltada y la mira con cara de pocos amigos.
-Por mí no os cortéis. Si queréis besaros o daros alguna muestra de cariño, adelante-Ángeles.
-Como se nota que tú estás enamorada, jodía-le dice Anna a lo que Ángeles y yo nos empezamos a reír.
Anna coge la maleta y pasa por delante de Ángeles para entrar a la habitación. Ésta última me hace un gesto de cabeza invitándome a entrar. Pero yo le digo que no y vuelvo a mi habitación. Me encantaría estar a solas con Anna y saludarla como se merece. Pero sólo es cosa nuestra y tiene que mantenerse en secreto. Aunque creo que Ángeles sospecha algo. Al llegar a la habitación, cojo el móvil y le mando un whatsapp a la rubia. Me tumbo en la cama y me suena el móvil. Un whatsapp. Lo abro expectante y sonrío al leer su contenido. Rápidamente me levanto de la cama y dejo el móvil en la mesilla de noche. Cojo ropa y una toalla y me meto al baño a ducharme. Tardo lo menos posible en cambiarme e ir al lugar donde me ha citado Anna. Ya pensaba que no querría estar a solas conmigo, pero me equivocaba. Una vez arreglado, cojo el móvil y salgo de la habitación. Camino con el pensamiento puesto en Anna. Estoy tan ensimismado en mis pensamientos, que llego en un momento y sin apenas darme cuenta. Miro el reloj. Justo a tiempo. Espero de pie a que llegue Anna. Espero, espero y espero. Ya han pasado 10 minutos. Vaya, no viene. Me siento en el sofá y me entretengo con el móvil.
-Perdón, llego tarde-la oigo decir.
Levanto la vista y la veo frente a mí intentando recuperar el aliento.
-Pero, ¿cómo puede ser que estemos al lado, y hayas puesto tú la hora, y llegues tarde?-le digo vacilante.
Me levanto y me acerco a ella. Nos damos un pico y me explica que se le ha pasado la hora. Que creía que llegaba a tiempo, pero se le ha hecho tarde. Además, si no llega tarde no es ella. Sonrío en cuanto nos separamos.
-Te tengo que contar quién me llamó-Anna.
-No, no hace falta. No me debes nada-Dani.
-Pero yo te lo quiero contar. Eres la persona en la que confío aquí y con el que llevo una relación aquí. Ya sabes a lo que me refiero-me aclara antes de nada. Yo sonrío y ella continúa-Bien. Ya sabes que mi novio, Dani Martínez, tuvo un accidente y estaba en coma. Pues bueno, se despertó y no se acordaba de nada y mi "buena amiga"-hace comillas con los dedos-Cristina le embaucó para hacerle creer que estaban juntos, y que yo era una fan loca.
-¡Pero bueno!-me indigno ante lo que me está contando.
-Pues el otro día me llamó él, se acordaba de mí ¡y me llamó!-me dice emocionada y me abraza con efusividad.
-Me alegro mucho por ti, Annita. Te lo mereces-sonrío algo decepcionado.
Anna me mira y me pone la mano en la barbilla cariñosamente.
-Pero esto no va a cambiar nada. Sólo que cuando él venga no podremos darnos besos ni muestras de cariño más allá de amistad-Anna.
-Entendido-Dani.
La vuelvo a besar y nos sentamos en el sofá para charlar. Nos contamos nuestras vacaciones y los regalos que hemos recibido. Si hemos viajado o nos ha venido la familia política. Bueno, más bien yo le cuento lo mío. Lo de ella se basa estar en el hospital y pasar las Navidades en Mollet con su familia. Tampoco tiene mucho más. Pero estando su chico así, la entiendo. Entiendo que no tuviese ganas de fiestas ni de nada.
*Lunes por la tarde*
Relatado por Javier Herrero
Ya estamos en el tren con destino Barcelona. La verdad es que se echaba de menos. Echaba de menos tanto la rutina como a los compañeros. El tren hace una breve parada y miro por la ventana. Me parece ver a alguien conocido en el andén que sube al tren. Le digo a María que salgo al pasillo y me hace un gesto afirmativo. Por el pasillo veo a una mujer transportando una maleta venir hacia esta dirección.
-¡Javi! ¿Qué haces en este tren? Te hacía en Madrid-me dice con una sonrisa.
-He pasado las Navidades con María y su familia. ¿Te ayudo?-me ofrezco.
-Tranquilo, no hace falta-me dice con esa sonrisa que la caracteriza.
-Tampoco soy tan mayor y puedo-digo de broma.
-Yo no he dicho nada.
-Como nos llamáis abuelos a María y a mí... Que me he enterado-le digo dándole levemente en el brazo.
-Yo no, es cosa de Anna y Ángeles.
-Bueno más bien de Anna, ¿no? ¿Y qué? ¿Has venido a estar con tu familia?-Javi.
-Sí. Estas fechas son para estar en familia. Dan se ha ido con la suya y en Barcelona nos encontraremos. Tengo unas ganas de verle...
No sé si os habréis dado cuenta que se trata de Roko. Es que ya hay confianza y nos ponemos a hablar sin tener que usar nuestros nombres. Le pregunto que cuál es su compartimento y me dice el que es.
-Pues me da que vamos a compartir viaje. En ése estamos nosotros-Javi.
El tren reanuda su marcha y decidimos entrar para dejar la maleta en su lugar. María se levanta al verla y le da 2 besos para saludarla. Empezamos a hablar. Roko se percata que no viajamos solos y nos pregunta por ella. Le decimos quién es y le hacemos prometer que no diga nada. Sonríe y hace como que se pone una cremallera en los labios.
-Ahora no sois vosotras las únicas nietas-le dice divertida María.
Cojo el móvil y me está surgiendo una idea. Sonrío levemente.
-¿Qué pasa? ¿En qué piensas? No me estas poniendo los cuernos de pensamiento, ¿no?-me pregunta María seria, pero al instante sonríe.
-No. Estaba pensando en convocar a todos al llegar para darles la sorpresa-Javi.
-¿Y si lo dramatizamos?-pregunta María.
-¿Dramatizar? A vosotros las vacaciones no os han sentado bien-nos dice Roko mirándonos con algo de recelo, pero divertida al mismo tiempo.
María me mete prisa y desbloqueo el móvil. Entro al grupo de whatsapp y escribo el mensaje.
-"Chicos! Como seremos los últimos en llegar y tenemos ganas de veros, queremos que estéis en la sala de reuniones del hotel. Tenemos algo que contaros. Iros preparando"-Javi.
Aunque esté riéndome, evito poner jajaja o emoticonos de la risa. Que sino no sale como hemos pensado. Guardo el móvil y me acomodo en el asiento. María se abraza a mí y se queda dormida.
-Pero, ¿a qué hora os habéis despertado para cogerlo?-me pregunta Roko mirándola.
-Pues pronto y también hemos tenido que despertarla a ella-señalo a quien está al lado de María.
Roko se acerca y la coge en brazos poniéndola en su regazo. La mira con ternura. Le explico nuestra intención y ella me mira sonriente.
-Va a ser el mejor regalo de Reyes que podéis hacer. No se les va a olvidar en la vida-Roko.
A ambos nos empiezan a sonar los móviles. Los sacamos. En parte para mirar los mensajes y en parte para ponerlo en silencio para no despertarlas. Están a la expectativa y muy intrigados. Nuestro primer objetivo ya está conseguido. Roko y yo nos miramos cómplices y sonreímos. Hablamos durante todo el trayecto o casi. Hay momentos en que simplemente nos ponemos a observar el paisaje por la ventanilla. Cuando ya vamos entrando por Cataluña, despierto a María. Nuestra pequeña acompañante se despierta sola al ver que está cogida en brazos.
-¿Y tú quién eres?-le pregunta a Roko.
-Roko, una compañera de trabajo de tus papás y de tus abuelos-le dice con una sonrisa cariñosa.
-Se podría decir que es tu prima en esta familia-le dice María.
-¡Agüela!-exclama entusiasmada.
-¿Quieres venir conmigo, cariño? ¿O estás bien con Roko?-me mira a mí-¿Han contestado?
-Sí y están que se mueren de la intriga-Javi.
María sonríe y me dice al oído que les escriba otra cosa.
-Ahora que estamos a punto de llegar...-María.
-¿Estás segura?-le pregunto algo desconfiado.
-Segura. Que no pasa nada-añade viéndome la cara que he puesto.
-Está bien-Javi.
María me tiene enamorado perdido y accedo a lo que ella me pide. Aunque es preocupar al personal. Escribo como si fuese María.
-"En nada llegaremos a Barcelona y de ahí al hotel. Ponedle 30 minutos. Pero me ha salido un bulto en la espalda. María"-Javi.
Casi al instante se suceden los mensajes preocupados por María. Tanto a Roko como a mí no para de vibrarnos el móvil. Decidimos que ya es hora de poner el sonido al móvil. Ahora que estamos despierto todos.
viernes, 15 de julio de 2016
Capítulo 364:Nochevieja en Sevilla y vuelta a Barcelona por Año Nuevo
Relatado por María del Monte
Oigo a Javi gimotear. Me despierto y le veo agitarse dormido. Le toco el brazo para que se despierte y poner fin a ese sufrimiento que está viviendo en sueños.
-Javi, amor, despierta-María.
Al poco rato, Calma se acerca al sofá y nos mira confundida. Yo la miro con expresión de regañina, pero sonriendo a la vez.
-Agüela, ¿qué le pasa al agüelo?-Calma.
-¿Tú no deberías estar durmiendo, bichillo?-le pregunto señalándole el reloj.
Y es que es casi media noche. Después de cenar, y acostar a la niña, nos hemos tumbado Javi y yo en el sofá para ver la tele. Para esperar a la medianoche, a las campanadas. Y nos hemos dormido, está visto. La niña me dedica una sonrisa inocente y se acerca un poco más a donde estamos. Mira seria a Javi y después me mira a mí. Está preocupada por Javi y así me lo hace ver. Pero intento hacerle ver que no pasa. Me siento en el sofá y acerco a la niña para susurrarle algo al oído. Una forma de despertar a Javi. Calma me mira de manera traviesa y se acerca a Javi. Empieza a mover sus manitas por el cuerpo de Javi. Él se retuerce intentando librarse de las cosquillas.
-¡María! ¡Para!-me pide entre risas, con los ojos aún cerrados.
-Yo no soy...-digo evitando reír.
Estoy al margen viendo cómo Calma le sigue haciendo cosquillas. Ella se empieza a reír y le llama entre risas, le dice que se despierte. Como si su voz fuese un resorte, se despierta de inmediato. La coge en brazos y me mira a mí también.
-¡Estáis aquí! ¿Ya os han soltado?-pregunta con una sonrisa, pero también con los ojos empañados en lágrimas. Las lágrimas escapan y ruedan por sus ojos.
Le miro sin entender nada y Calma me mira también como pidiéndome una explicación. Salvo que esta vez no se la puedo dar porque yo tampoco sé de qué va el asunto.
-Cariño... ¿Nos han soltado... de dónde?-María.
-Ha venido la policía y de servicios sociales a por ti y a por la niña... Vino Blanca a avisarme...-Javi.
Suspiro sonriendo. Ya sé lo que ha pasado. Ay pobre mi niño. Le abrazo y le acaricio el pelo intentando calmarle.
-Estamos en Sevilla, mi arma. Blanca está a muchos km de aquí-le explico.
-¿De verdad?-me pregunta intrigado sin acabar de creérselo.
-Yo nunca te mentiría. Y si no sal a la calle y avanza 2 calles y verás el puente de Triana-María.
-No, no. Me fío-Javi.
-¿Vamos a ir a ver ese puente de Trina?-pregunta Calma en brazos de Javi que ha terminado cogiéndola.
No puedo evitar sonreír mirándola tiernamente.
-Triana, mi vida, pero eso ya mañana durante el día. Ahora hay que dormir-María.
-Jooo-se queja.
-Déjala hoy, mujer-me pide Javi.
Calma me mira con una cara suplicante, cara de niña buena que no ha roto nunca un plato. Y, claro, no me puedo negar. Me levanto del sofá, mandando encender la tele a Javi. Voy a la cocina y cojo las uvas.
-Yo también quero-dice Calma.
-Al año que viene, ¿vale? Es que no tengo más...-no quiero que se atragante. Al año que viene podemos hacer con todos los compañeros las pre campanadas con gominolas.
-Vale-acepta no muy convencida de ello.
Javi coloca a la niña entre nosotros 2 en el sofá y nos ponemos a ver la tele. Le miro de reojo con una sonrisa. Me gustaría estar así con un niño que adoptemos. La vida o la naturaleza no me ha brindado la condición de ser madre. Y me gustaría. Javi me ha dado la oportunidad. Pero en cuanto vi a Calma, no podía dejarla en ese sitio lejos de sus padres. Merecen estar juntos. Y así se lo he dicho a Ángeles. Será mi regalo de Reyes.
Tras las uvas, Javi empieza a recibir mensajes de su familia, de los compañeros felicitándonos el Año Nuevo. Calma se ha quedado dormidita apoyada en mis piernas. Las miro con ternura y la cojo en brazos y la llevo a su habitación. Vuelvo al salón con Javi y le miro de forma sexy.
-Bueno, habrá que empezar bien el año, ¿no?-María.
Me voy acercando a él lentamente, insinuante. Me siento frente a él y le pido que apague el teléfono para que no nos molesten. Javi me mira con deseo y hace lo que le pido diciendo que mis deseos, son órdenes para él. Sigo sonriendo. En cuanto deja el móvil en la mesa, me lanzo a besarlo. Nos besamos con mucha pasión, jugando con nuestras lenguas. Voy bajando mis manos por su cuerpo hasta meterlas por debajo de la camisa. Acaricio su espalda, pero me va molestando la camisa por lo que se la voy desabrochando. Javi me va subiendo la camiseta y le ayudo subiendo los brazos. Me la quita y empiezo a acariciar mis pechos y a presionarlos entre sí. En poco tiempo nuestras prendas van desapareciendo. Javi se coloca encima mío haciendo que quede debajo, tumbada en el sofá. Y empezamos a disfrutar de nuestros cuerpos, nuestras bocas. Nuestras lenguas recorren casa uno de los rincones de nosotros. Hacemos el amor callando nuestros gemidos a través de besos. Tampoco es cuestión de despertar a la niña. Al terminar, nos quedamos abrazados.
*Lunes 8 de enero*
Relatado por Anna Simon
Miro a mi chico mientras le doy un beso tras otro. No quisiera moverme de su lado. Pero tengo que volver a Barcelona a grabar las galas y a los ensayos. Ojalá esté en la final. Ganar sé que no voy a ganar. Con Roko es imposible. No nos deja jugar a gusto. Esa mujer no es de este planeta. ¿A ver si va a tener razón Santi y es una muñeca biónica? Me río nada más imaginarlo. No me imagino a Roko recargándose la batería para poder moverse.
-¿Qué pasa, mi vida?-me pregunta mi novio.
-Nada, que he pensado una cosa muy graciosa de una compañera-Anna.
-¿Qué compañera? ¿La conozco?
-Me da que sí. Es Roko-le digo entre pequeñas risitas.
-Miedo me das... ¿Y qué has pensado, rubia?
-Lo que dice siempre Santi, lo de muñeca biónica... jajaja-Anna.
-A ver si va a ser de otro planeta y lo está disimulando-me insinúa divertido.
-Ay qué cosas tienes, Martínez-digo sin parar de reír-Esto le encantaría escucharlo a Santi y a Arturo. Son los que se meten con Roko. Pobrecita mía.
Dani me mira con cara triste y me pide que no me vaya. Pero es que no tengo más remedio. También me dice que quiere venir conmigo a Barcelona (seguimos en Zaragoza, en el hospital).
-Cuando te recuperes, cariño-digo acariciándole la barbilla.
Me pone pucheros como si de un niño pequeño se tratara. Me acerco a él y le doy un tierno beso. Uno más de tantos.
-Al final llego tarde-le digo.
-Igual así no tienes que volver...-Dani M.
Le pego suavemente en el brazo regañándole con la mirada. Oímos la puerta sonar y se abre. Aparece una chica morena, con una sonrisa en la cara. Nos saluda sonriente y se acerca a la camilla. Le pregunta a Dani que qué tal ha pasado la noche.
-Bien, pero tengo ganas de irme de aquí. Anna se va a Barcelona y yo me tengo que quedar aquí...-le dice con cara de pena.
Me da mucha pena verle así. Pero también tengo muchas ganas de volver a mis compañeros, de volver a subirme a ese escenario y a pasármelo bien. Porque cuando voy a Tu cara me suena me lo paso pipa.
-Tranquila Anna, que yo te lo cuido. Ve tranquila.
-¿De verdad que no te importa?-Anna.
-¡Claro que no! Para eso estamos las amigas, ¿no?
-Pues también es verdad. Cualquier cosa me llamas, ¿eh Cris?-Anna.
Le doy otro beso a Dani y doy la vuelta a la camilla para despedirme de Cristina. La verdad es que no ha puesto mucho inconveniente en que yo haya vuelto por aquí. Dani ha recuperado por fin la memoria y sabe que está conmigo y no con Cris. Y a base de nuestras charlas mientras Dani estaba dormido y nuestras visitas a la cafetería del hospital, Cris y yo hemos recuperado esa amistad que forjamos en Otra movida. Lanzo miles de besos a Dani mientras voy caminando hacia la puerta. Él hace como que los coge al vuelo. Me acerco al parking y monto en mi coche. Pongo rumbo a Barcelona.
Llego al hotel y dejo el coche en el parking. Por fin en casa. Sonrío al bajarme del coche e ir al ascensor. Me muero de ganas por contarles lo que he vivido estas Navidades y que me cuenten ellas sus vacaciones. Al salir del ascensor camino por el pasillo. Busco la habitación que comparto con Ángeles. Ni he pasado por recepción. Confío en que esté. Porque si no no tengo llave. Llego frente a la puerta de la habitación y llamo a la puerta. Espero paciente frente a la puerta.
-¡Ey rubia!-oigo que me llaman.
Oigo a Javi gimotear. Me despierto y le veo agitarse dormido. Le toco el brazo para que se despierte y poner fin a ese sufrimiento que está viviendo en sueños.
-Javi, amor, despierta-María.
Al poco rato, Calma se acerca al sofá y nos mira confundida. Yo la miro con expresión de regañina, pero sonriendo a la vez.
-Agüela, ¿qué le pasa al agüelo?-Calma.
-¿Tú no deberías estar durmiendo, bichillo?-le pregunto señalándole el reloj.
Y es que es casi media noche. Después de cenar, y acostar a la niña, nos hemos tumbado Javi y yo en el sofá para ver la tele. Para esperar a la medianoche, a las campanadas. Y nos hemos dormido, está visto. La niña me dedica una sonrisa inocente y se acerca un poco más a donde estamos. Mira seria a Javi y después me mira a mí. Está preocupada por Javi y así me lo hace ver. Pero intento hacerle ver que no pasa. Me siento en el sofá y acerco a la niña para susurrarle algo al oído. Una forma de despertar a Javi. Calma me mira de manera traviesa y se acerca a Javi. Empieza a mover sus manitas por el cuerpo de Javi. Él se retuerce intentando librarse de las cosquillas.
-¡María! ¡Para!-me pide entre risas, con los ojos aún cerrados.
-Yo no soy...-digo evitando reír.
Estoy al margen viendo cómo Calma le sigue haciendo cosquillas. Ella se empieza a reír y le llama entre risas, le dice que se despierte. Como si su voz fuese un resorte, se despierta de inmediato. La coge en brazos y me mira a mí también.
-¡Estáis aquí! ¿Ya os han soltado?-pregunta con una sonrisa, pero también con los ojos empañados en lágrimas. Las lágrimas escapan y ruedan por sus ojos.
Le miro sin entender nada y Calma me mira también como pidiéndome una explicación. Salvo que esta vez no se la puedo dar porque yo tampoco sé de qué va el asunto.
-Cariño... ¿Nos han soltado... de dónde?-María.
-Ha venido la policía y de servicios sociales a por ti y a por la niña... Vino Blanca a avisarme...-Javi.
Suspiro sonriendo. Ya sé lo que ha pasado. Ay pobre mi niño. Le abrazo y le acaricio el pelo intentando calmarle.
-Estamos en Sevilla, mi arma. Blanca está a muchos km de aquí-le explico.
-¿De verdad?-me pregunta intrigado sin acabar de creérselo.
-Yo nunca te mentiría. Y si no sal a la calle y avanza 2 calles y verás el puente de Triana-María.
-No, no. Me fío-Javi.
-¿Vamos a ir a ver ese puente de Trina?-pregunta Calma en brazos de Javi que ha terminado cogiéndola.
No puedo evitar sonreír mirándola tiernamente.
-Triana, mi vida, pero eso ya mañana durante el día. Ahora hay que dormir-María.
-Jooo-se queja.
-Déjala hoy, mujer-me pide Javi.
Calma me mira con una cara suplicante, cara de niña buena que no ha roto nunca un plato. Y, claro, no me puedo negar. Me levanto del sofá, mandando encender la tele a Javi. Voy a la cocina y cojo las uvas.
-Yo también quero-dice Calma.
-Al año que viene, ¿vale? Es que no tengo más...-no quiero que se atragante. Al año que viene podemos hacer con todos los compañeros las pre campanadas con gominolas.
-Vale-acepta no muy convencida de ello.
Javi coloca a la niña entre nosotros 2 en el sofá y nos ponemos a ver la tele. Le miro de reojo con una sonrisa. Me gustaría estar así con un niño que adoptemos. La vida o la naturaleza no me ha brindado la condición de ser madre. Y me gustaría. Javi me ha dado la oportunidad. Pero en cuanto vi a Calma, no podía dejarla en ese sitio lejos de sus padres. Merecen estar juntos. Y así se lo he dicho a Ángeles. Será mi regalo de Reyes.
Tras las uvas, Javi empieza a recibir mensajes de su familia, de los compañeros felicitándonos el Año Nuevo. Calma se ha quedado dormidita apoyada en mis piernas. Las miro con ternura y la cojo en brazos y la llevo a su habitación. Vuelvo al salón con Javi y le miro de forma sexy.
-Bueno, habrá que empezar bien el año, ¿no?-María.
Me voy acercando a él lentamente, insinuante. Me siento frente a él y le pido que apague el teléfono para que no nos molesten. Javi me mira con deseo y hace lo que le pido diciendo que mis deseos, son órdenes para él. Sigo sonriendo. En cuanto deja el móvil en la mesa, me lanzo a besarlo. Nos besamos con mucha pasión, jugando con nuestras lenguas. Voy bajando mis manos por su cuerpo hasta meterlas por debajo de la camisa. Acaricio su espalda, pero me va molestando la camisa por lo que se la voy desabrochando. Javi me va subiendo la camiseta y le ayudo subiendo los brazos. Me la quita y empiezo a acariciar mis pechos y a presionarlos entre sí. En poco tiempo nuestras prendas van desapareciendo. Javi se coloca encima mío haciendo que quede debajo, tumbada en el sofá. Y empezamos a disfrutar de nuestros cuerpos, nuestras bocas. Nuestras lenguas recorren casa uno de los rincones de nosotros. Hacemos el amor callando nuestros gemidos a través de besos. Tampoco es cuestión de despertar a la niña. Al terminar, nos quedamos abrazados.
*Lunes 8 de enero*
Relatado por Anna Simon
Miro a mi chico mientras le doy un beso tras otro. No quisiera moverme de su lado. Pero tengo que volver a Barcelona a grabar las galas y a los ensayos. Ojalá esté en la final. Ganar sé que no voy a ganar. Con Roko es imposible. No nos deja jugar a gusto. Esa mujer no es de este planeta. ¿A ver si va a tener razón Santi y es una muñeca biónica? Me río nada más imaginarlo. No me imagino a Roko recargándose la batería para poder moverse.
-¿Qué pasa, mi vida?-me pregunta mi novio.
-Nada, que he pensado una cosa muy graciosa de una compañera-Anna.
-¿Qué compañera? ¿La conozco?
-Me da que sí. Es Roko-le digo entre pequeñas risitas.
-Miedo me das... ¿Y qué has pensado, rubia?
-Lo que dice siempre Santi, lo de muñeca biónica... jajaja-Anna.
-A ver si va a ser de otro planeta y lo está disimulando-me insinúa divertido.
-Ay qué cosas tienes, Martínez-digo sin parar de reír-Esto le encantaría escucharlo a Santi y a Arturo. Son los que se meten con Roko. Pobrecita mía.
Dani me mira con cara triste y me pide que no me vaya. Pero es que no tengo más remedio. También me dice que quiere venir conmigo a Barcelona (seguimos en Zaragoza, en el hospital).
-Cuando te recuperes, cariño-digo acariciándole la barbilla.
Me pone pucheros como si de un niño pequeño se tratara. Me acerco a él y le doy un tierno beso. Uno más de tantos.
-Al final llego tarde-le digo.
-Igual así no tienes que volver...-Dani M.
Le pego suavemente en el brazo regañándole con la mirada. Oímos la puerta sonar y se abre. Aparece una chica morena, con una sonrisa en la cara. Nos saluda sonriente y se acerca a la camilla. Le pregunta a Dani que qué tal ha pasado la noche.
-Bien, pero tengo ganas de irme de aquí. Anna se va a Barcelona y yo me tengo que quedar aquí...-le dice con cara de pena.
Me da mucha pena verle así. Pero también tengo muchas ganas de volver a mis compañeros, de volver a subirme a ese escenario y a pasármelo bien. Porque cuando voy a Tu cara me suena me lo paso pipa.
-Tranquila Anna, que yo te lo cuido. Ve tranquila.
-¿De verdad que no te importa?-Anna.
-¡Claro que no! Para eso estamos las amigas, ¿no?
-Pues también es verdad. Cualquier cosa me llamas, ¿eh Cris?-Anna.
Le doy otro beso a Dani y doy la vuelta a la camilla para despedirme de Cristina. La verdad es que no ha puesto mucho inconveniente en que yo haya vuelto por aquí. Dani ha recuperado por fin la memoria y sabe que está conmigo y no con Cris. Y a base de nuestras charlas mientras Dani estaba dormido y nuestras visitas a la cafetería del hospital, Cris y yo hemos recuperado esa amistad que forjamos en Otra movida. Lanzo miles de besos a Dani mientras voy caminando hacia la puerta. Él hace como que los coge al vuelo. Me acerco al parking y monto en mi coche. Pongo rumbo a Barcelona.
Llego al hotel y dejo el coche en el parking. Por fin en casa. Sonrío al bajarme del coche e ir al ascensor. Me muero de ganas por contarles lo que he vivido estas Navidades y que me cuenten ellas sus vacaciones. Al salir del ascensor camino por el pasillo. Busco la habitación que comparto con Ángeles. Ni he pasado por recepción. Confío en que esté. Porque si no no tengo llave. Llego frente a la puerta de la habitación y llamo a la puerta. Espero paciente frente a la puerta.
-¡Ey rubia!-oigo que me llaman.
jueves, 7 de julio de 2016
Capítulo 363:Vuelve conmigo
Relatado por Àngel Llàcer
Estamos en casa de mis suegros. Estamos tumbados en el sofá. Mónica está apoyada en mí y yo acariciándola. Me relaja mucho estar así con ella. Además con el embarazo, no tiene apenas ganas de nada. Hace unos días nos tocó ir de repente a Madrid. Mónica recibió una llamada.
*Flashback*
Estamos en el sofá viendo una peli y dándonos mimos. A la peli no le estamos haciendo mucho caso que digamos. De repente le suena el móvil a Mónica y se separa de mí. Mira la pantalla antes de descolgar y sale al pasillo. No sé quién será, pero espero que sea algo importante para interrumpirnos de esta manera. Que estábamos muy a gustito con nuestra peli, el sofá y la manta. Que hace frío como para no arroparse. Que estamos en diciembre. Me entretengo viendo la peli. Ya me he perdido el argumento y no sé de qué va, así que saco el móvil y entro a twitter. Miro las notificaciones. Aún siguen llegando las felicitaciones por nuestra boda. Nos han hecho vídeos y fotomontajes de nosotros. Sonrío viendo todas las cosas que hay de nosotros. Contesto a algunos dándoles las gracias. Me ha emocionado y me ha hecho mucha ilusión. Verás cuando se lo enseñe a Mónica. Hablando de Mónica, vuelve a entrar con una sonrisa que irradia felicidad.
-Prepara las maletas que nos vamos a Madrid-Mónica.
-¿Para qué? ¿Quién te ha llamado?-le pregunto con curiosidad.
-¿Las preparo yo?-Mónica me mira desafiante con una sonrisa.
-¡No! Ya voy yo-Àngel.
Voy hacia la habitación y empiezo a sacar mi ropa y la de Mónica. Aunque no sé cuánta porque no me ha dicho para qué vamos. De pronto noto unas manos en mi cintura y sonrío.
-¿Me vas a decir ya quién era?-le pregunto intrigado.
-Digamos...-empieza a decir Mónica lentamente, poniéndome nervioso-que tenemos un nuevo miembro en la familia "tu cara me suena". Carol ya ha tenido a su hijo Carlos-Mónica.
-¿No me digas que ha llamado Carolina?-Àngel.
Mónica me da con la mano en el brazo.
-¿Cómo va a llamar Carol si acaba de dar a luz? Ha llamado Carlos...-pero no la dejo terminar y vuelvo a hacerle otra pregunta.
-¿Te ha llamado el niño? ¿Pero ya habla?-le digo entre risas.
A lo que me llevo otro golpe.
-Mira que estás tonto, ¿eh? El que ha llamado ha sido Carlos padre, Carlos Moyà, el marido de Carolina. ¿Necesitas más datos?-Mónica.
Niego sonriendo. Me giro para quedarme de frente a ella y le doy un beso.
-Acaba con la maleta mientras voy comprando los billetes-Mónica.
Asiento sonriendo y le digo que entre a twitter y vaya a sus notificaciones.
-Luego en el tren lo miraré. No me entretengas-Mónica.
*Fin del flashback*
-¿Y qué vamos a hacer después de las uvas?-le pregunto a Mónica.
-Pues salir a la plaza, que hay una fiesta y toca la banda-me dice con una sonrisa.
-Pensaba que te querrías quedar en casa...-la miro sorprendido.
-¿Y por qué me iba a quedar en casa?-Mónica.
-Porque estás embarazada...-Àngel.
-Estoy embarazada, no enferma. Además hoy es para salir y pasárselo bien-me dice convenciéndome.
Llega a donde estamos Aitor que mira a su madre serio.
-Pero nada de beber, ¿eh mamá?-Aitor.
-Sí, papá...-dice entre vacile.
-Lo digo por tu bien y por el de mi hermana-Aitor.
A Aitor se le ve ilusionado de que su madre vaya a tener otro hijo y él una hermana. Sé que la va a cuidar genial. Va a ser una niña muy mimada. Y el primero que la va a mimar voy a ser yo. Va a ser mi princesita, la niña de mis ojos.
Relatado por Javier Herrero
Estamos tumbados en el sofá viendo la tele. Todavía no hemos cenado, pero en un rato cenaremos. Además hoy la noche es joven y se disfruta mucho más. María está apoyada en mi hombro. De repente llaman al timbre. María se hace a un lado para dejarme levantar y voy a abrir. Está en la puerta la persona que menos esperaría y menos en este día. Saludo y nos quedamos hablando en el umbral.
-Javi, lo han descubierto. Ven conmigo y yo te escondo en mi casa.
-¿Qué pasa?-pregunto sin entender lo que me quiere decir.
-Que se han enterado de lo de la niña y van a venir a por vosotros y os quitarán a la niña.
-Pero si nos la dieron en acogida...-estoy cada vez más sorprendido.
-Verás, no es tan sencillo... ¿Vino un hombre de pelo moreno y pendiente en la oreja derecha, verdad?
-Sí, ¿por qué?-Javi.
-Porque es Mario, mi actual pareja. Y no trabaja en los Servicios Sociales. Él se coló en el centro y la cogió...
-Pero... ¡Eso es delito!-exclamo.
-Vuelve conmigo y no pasará nada. Los 2 podemos criar a esa niña...
-¡Yo quiero a María! Además nosotros no hemos hecho nada...-Javi.
-Eso no lo puedes probar...
-¡Vete de aquí, Blanca!-digo empezando a enfadarme.
Blanca me mira con una sonrisa perversa.
-¿Es tu última palabra?-a lo que yo asiento furioso-Muy bien, tú te lo has buscado.
Blanca baja las escaleras y yo cierro la puerta. Vuelvo junto a María que me mira extrañada. Me pregunta que quién era, pero no me da tiempo a decirle nada y vuelven a llamar.
-Voy yo-me dice María.
María se levanta y se dirige a la puerta principal a abrir. Me asomo a ver quién llama y veo, de nuevo, a Blanca y a más gente.
-¿Qué quieren?-pregunta María amablemente.
-Policía, tiene que acompañarnos. ¿Y está el señor Javier Herrero?
-¿Qué hemos hecho?-María.
-Secuestrar a una menor. La trabajadora social ha venido para devolverla al centro. ¿Su pareja?-le vuelve a preguntar.
María responde rápidamente que no estoy en casa. Lentamente me meto en el salón y cierro la puerta sin hacer ruido.
-¿Y la niña?-le pregunta esta vez una voz femenina. Debe ser la trabajadora social.
-Ha salido con él. Han ido al parque-María.
Sé que a María no le gusta mentir y lo está haciendo por mí. Y yo como un cobarde estoy escondido aquí.
-Mami, ¿quién es?-oigo la voz de Calma.
Maldigo en mi interior. Ahora se la van a llevar.
-Conque no estaba, ¿eh?-oigo a la voz masculina, identificado como el policía. No sé su nombre.
Oigo a Candela gritar. Me quema por dentro no poder hacer nada. Pero, ¿qué puedo hacer yo? Pero saco las fuerzas y el valor y abro la puerta y salgo de mi escondite. Me dirijo a la puerta para detenerles, pero me encuentro a Blanca de frente.
-¿A dónde te crees que vas?-me pone la mano en el pecho impidiéndome avanzar.
Sigo oyendo los gritos sumado al llanto de Calma. Se me parte el alma oírla así. También oigo a María quejarse y defenderse de que no ha hecho nada. Blanca me obliga a entrar dentro y acercarme a la ventana. A través de la cual puedo ver que meten a María en un coche patrulla y a Calma en otro coche con la mujer ésa. Unas lágrimas empiezan a resbalar por mis mejillas. Estoy viendo cómo pierdo a las 2 mujeres de mi vida. Bueno lo de Calma era temporal. Ni siquiera nos la íbamos a quedar. Ahora no podré devolvérsela a sus padres.
Estamos en casa de mis suegros. Estamos tumbados en el sofá. Mónica está apoyada en mí y yo acariciándola. Me relaja mucho estar así con ella. Además con el embarazo, no tiene apenas ganas de nada. Hace unos días nos tocó ir de repente a Madrid. Mónica recibió una llamada.
*Flashback*
Estamos en el sofá viendo una peli y dándonos mimos. A la peli no le estamos haciendo mucho caso que digamos. De repente le suena el móvil a Mónica y se separa de mí. Mira la pantalla antes de descolgar y sale al pasillo. No sé quién será, pero espero que sea algo importante para interrumpirnos de esta manera. Que estábamos muy a gustito con nuestra peli, el sofá y la manta. Que hace frío como para no arroparse. Que estamos en diciembre. Me entretengo viendo la peli. Ya me he perdido el argumento y no sé de qué va, así que saco el móvil y entro a twitter. Miro las notificaciones. Aún siguen llegando las felicitaciones por nuestra boda. Nos han hecho vídeos y fotomontajes de nosotros. Sonrío viendo todas las cosas que hay de nosotros. Contesto a algunos dándoles las gracias. Me ha emocionado y me ha hecho mucha ilusión. Verás cuando se lo enseñe a Mónica. Hablando de Mónica, vuelve a entrar con una sonrisa que irradia felicidad.
-Prepara las maletas que nos vamos a Madrid-Mónica.
-¿Para qué? ¿Quién te ha llamado?-le pregunto con curiosidad.
-¿Las preparo yo?-Mónica me mira desafiante con una sonrisa.
-¡No! Ya voy yo-Àngel.
Voy hacia la habitación y empiezo a sacar mi ropa y la de Mónica. Aunque no sé cuánta porque no me ha dicho para qué vamos. De pronto noto unas manos en mi cintura y sonrío.
-¿Me vas a decir ya quién era?-le pregunto intrigado.
-Digamos...-empieza a decir Mónica lentamente, poniéndome nervioso-que tenemos un nuevo miembro en la familia "tu cara me suena". Carol ya ha tenido a su hijo Carlos-Mónica.
-¿No me digas que ha llamado Carolina?-Àngel.
Mónica me da con la mano en el brazo.
-¿Cómo va a llamar Carol si acaba de dar a luz? Ha llamado Carlos...-pero no la dejo terminar y vuelvo a hacerle otra pregunta.
-¿Te ha llamado el niño? ¿Pero ya habla?-le digo entre risas.
A lo que me llevo otro golpe.
-Mira que estás tonto, ¿eh? El que ha llamado ha sido Carlos padre, Carlos Moyà, el marido de Carolina. ¿Necesitas más datos?-Mónica.
Niego sonriendo. Me giro para quedarme de frente a ella y le doy un beso.
-Acaba con la maleta mientras voy comprando los billetes-Mónica.
Asiento sonriendo y le digo que entre a twitter y vaya a sus notificaciones.
-Luego en el tren lo miraré. No me entretengas-Mónica.
*Fin del flashback*
-¿Y qué vamos a hacer después de las uvas?-le pregunto a Mónica.
-Pues salir a la plaza, que hay una fiesta y toca la banda-me dice con una sonrisa.
-Pensaba que te querrías quedar en casa...-la miro sorprendido.
-¿Y por qué me iba a quedar en casa?-Mónica.
-Porque estás embarazada...-Àngel.
-Estoy embarazada, no enferma. Además hoy es para salir y pasárselo bien-me dice convenciéndome.
Llega a donde estamos Aitor que mira a su madre serio.
-Pero nada de beber, ¿eh mamá?-Aitor.
-Sí, papá...-dice entre vacile.
-Lo digo por tu bien y por el de mi hermana-Aitor.
A Aitor se le ve ilusionado de que su madre vaya a tener otro hijo y él una hermana. Sé que la va a cuidar genial. Va a ser una niña muy mimada. Y el primero que la va a mimar voy a ser yo. Va a ser mi princesita, la niña de mis ojos.
Relatado por Javier Herrero
Estamos tumbados en el sofá viendo la tele. Todavía no hemos cenado, pero en un rato cenaremos. Además hoy la noche es joven y se disfruta mucho más. María está apoyada en mi hombro. De repente llaman al timbre. María se hace a un lado para dejarme levantar y voy a abrir. Está en la puerta la persona que menos esperaría y menos en este día. Saludo y nos quedamos hablando en el umbral.
-Javi, lo han descubierto. Ven conmigo y yo te escondo en mi casa.
-¿Qué pasa?-pregunto sin entender lo que me quiere decir.
-Que se han enterado de lo de la niña y van a venir a por vosotros y os quitarán a la niña.
-Pero si nos la dieron en acogida...-estoy cada vez más sorprendido.
-Verás, no es tan sencillo... ¿Vino un hombre de pelo moreno y pendiente en la oreja derecha, verdad?
-Sí, ¿por qué?-Javi.
-Porque es Mario, mi actual pareja. Y no trabaja en los Servicios Sociales. Él se coló en el centro y la cogió...
-Pero... ¡Eso es delito!-exclamo.
-Vuelve conmigo y no pasará nada. Los 2 podemos criar a esa niña...
-¡Yo quiero a María! Además nosotros no hemos hecho nada...-Javi.
-Eso no lo puedes probar...
-¡Vete de aquí, Blanca!-digo empezando a enfadarme.
Blanca me mira con una sonrisa perversa.
-¿Es tu última palabra?-a lo que yo asiento furioso-Muy bien, tú te lo has buscado.
Blanca baja las escaleras y yo cierro la puerta. Vuelvo junto a María que me mira extrañada. Me pregunta que quién era, pero no me da tiempo a decirle nada y vuelven a llamar.
-Voy yo-me dice María.
María se levanta y se dirige a la puerta principal a abrir. Me asomo a ver quién llama y veo, de nuevo, a Blanca y a más gente.
-¿Qué quieren?-pregunta María amablemente.
-Policía, tiene que acompañarnos. ¿Y está el señor Javier Herrero?
-¿Qué hemos hecho?-María.
-Secuestrar a una menor. La trabajadora social ha venido para devolverla al centro. ¿Su pareja?-le vuelve a preguntar.
María responde rápidamente que no estoy en casa. Lentamente me meto en el salón y cierro la puerta sin hacer ruido.
-¿Y la niña?-le pregunta esta vez una voz femenina. Debe ser la trabajadora social.
-Ha salido con él. Han ido al parque-María.
Sé que a María no le gusta mentir y lo está haciendo por mí. Y yo como un cobarde estoy escondido aquí.
-Mami, ¿quién es?-oigo la voz de Calma.
Maldigo en mi interior. Ahora se la van a llevar.
-Conque no estaba, ¿eh?-oigo a la voz masculina, identificado como el policía. No sé su nombre.
Oigo a Candela gritar. Me quema por dentro no poder hacer nada. Pero, ¿qué puedo hacer yo? Pero saco las fuerzas y el valor y abro la puerta y salgo de mi escondite. Me dirijo a la puerta para detenerles, pero me encuentro a Blanca de frente.
-¿A dónde te crees que vas?-me pone la mano en el pecho impidiéndome avanzar.
Sigo oyendo los gritos sumado al llanto de Calma. Se me parte el alma oírla así. También oigo a María quejarse y defenderse de que no ha hecho nada. Blanca me obliga a entrar dentro y acercarme a la ventana. A través de la cual puedo ver que meten a María en un coche patrulla y a Calma en otro coche con la mujer ésa. Unas lágrimas empiezan a resbalar por mis mejillas. Estoy viendo cómo pierdo a las 2 mujeres de mi vida. Bueno lo de Calma era temporal. Ni siquiera nos la íbamos a quedar. Ahora no podré devolvérsela a sus padres.
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