Relatado por Àngel Llàcer
Le he dicho a Mónica que se ponga guapa. Ahora mismo está arriba preparándose. Ya llevo bastante tiempo esperándola. Me acerco al pie de la escalera y la llamo.
-¡Cariño! Como no te des prisa, no llegamos-Àngel.
-¿A dónde vamos?-me pregunta ella.
-Lo averiguarás cuando lleguemos. No seas tan impaciente. Pero acaba ya-Àngel.
-Ya voy, hombre, ya voy-Mónica.
Vuelvo al salón y saco el móvil. Tecleo el mensaje y lo envío. Conociendo a Mónica, puedo tener una conversación larga a través de whatsapp. Sonrío ante el mensaje y le respondo.
-"Entonces no te importa quedar?"-Àngel.
-"A mí no, pero tengo que consultarlo".
-"Y por qué no se viene él también?"-Àngel.
-"Porque parece que está casado con su trabajo. Dice que tiene que estar para supervisarlo todo".
-"Vamos, por un par de horas no se va a caer el mundo. O en su caso, el programa :)"-Àngel.
-"Yo se lo pregunto, pero no prometo nada ;) Dile a Moni que está guapa con todo y ahora aún más :)".
-"Ya sabes cómo es... Uff, esta mujer puede conmigo"-Àngel.
-"Pero la quieres y se lo aguantas todo".
-"Igual que tú a tu chico"-Àngel.
-"Pues eso mismo".
-"Bueno ahora nos vemos, guapa. Un beso"-Àngel.
-"Otro para ti y para Mónica".
Sonrío y quito la conversación de whatsapp. Después bloqueo la pantalla y me guardo el teléfono. Giro la vista hacia la puerta y la veo. Me quedo mirándola embelesado. No puedo apartar los ojos de ella. Tiene razón y ahora está más guapa si cabe. Si eso puede ser.
-Te van a entrar moscas. Cierra la boca-me advierte Mónica con una sonrisa traviesa.
-¿Tú te has visto?-consigo decir después de un rato observándola.
-¡Por supuesto! Me veo todos los días de mi vida-me contesta con una sonrisa.
-¿Nos vamos?-Àngel.
-¿A dónde?-Mónica.
-¿Otra vez lo mismo?-Àngel.
-¡Hombre! No me lo dices...-me pone cara de pena.
-No me pongas esa cara-y ella sigue poniendo la cara, incluso pone cara de cachorrito. Y con esa cara yo me derrito.-¡Que no! ¡Que no te lo voy a decir hasta que lleguemos a Barcelona!
-¿A Barcelona? ¿Vamos a Barcelona?-Mónica.
Ups. Mi cara debe ser ahora mismo un poema. Es que con Mónica y con su carita de niña buena no se puede. Y menos ahora que está embarazada. Pero como me ha dicho Laia: la quiero y le aguanto todo. ¡Ay el amor! Si no fuera por el amor, a saber dónde o cómo estaría. O con quién.
Relatado por María del Monte
Hace un momento que Ángeles, Anna y Llum se han ido a ensayar su número. Para mí ha sido una sorpresa y una alegría encontrarme con Llum. Esa mujer es todo alegría. Además dice que soy su madrina. Es una exagerada. Pero la quiero igual. Veo a Roko mirar hacia la puerta, nerviosa. Le digo a mi Javi que me disculpe un momento y me acerco a ella.
-¿Quieres salir a ver el ensayo?-María.
Ella da un leve respingo y se gira a mirarme.
-Ey, hola. No sé yo... Creo que me voy a poner más nerviosa-Roko.
-¿Nerviosa tú? ¿Y hoy? Entonces mañana te vas a tener que tomar 4 tilas, hija-María.
-Pues tal vez...-me dice con una sonrisa.
-¡Vamos!-no la dejo replicar y la agarro del brazo.
-Pero...-protesta ella.
-Pero nada. Y ahora silencio. No las vayamos a distraer-María.
La llevo casi arrastrando hasta las gradas y nos sentamos en el sofá de arriba. Yo no lo quiero reconocer, pero también estoy nerviosa. Me toca hacer de La Lupe e interpretar la canción "Puro teatro". Pero ahora voy a disfrutar de mis compañeras. Ellas no concursan ya, pero se lo están currando. Y se lo están pasando pipa encima del escenario. Eso se ve y se siente. Como lo hagan mañana así de bien, se van a ganar al público y al jurado. Eso sí, demasiado tarde. La actuación termina y Roko y yo aplaudimos con ímpetu. Las chicas se acercan a nosotras.
-¿Habéis visto toda la actuación?-nos pregunta Anna.
-No, casi el final-Roko.
-Aquí la amiga que no quería salir-María.
Ángeles la mira.
-¿Y eso por qué?-Ángeles.
-Eso-la pincho para que hable.
-Porque estoy muy nerviosa y me da miedo que se me olvide la letra-Roko.
-¡Pues te la inventas!-Llum.
-Claro y así voy a ganar, ¿verdad?-le pregunta sonriendo. Parece que se le han ido un poco los nervios.
-¿Quién lo va a notar?-Llum.
-Santi-dice segura Roko.
-Tú no le hagas ni caso-le dice la rubia.
-Y si te dice algo, ya le regaño yo-Ángeles.
-Uy, ¿qué me he perdido?-pregunta Llum confundida.
-Te tenemos que poner al día-le digo.
-¿De todo?-me pregunta Anna sorprendida.
-¿Qué pasa? ¿Qué te aburro?-la miro amenazándola con la mirada.
-No, no-dice rápidamente.
-Veo que aquí no os aburrís, ¿eh?-Llum.
-Somos como una gran familia-le dice Ángeles.
-Y ahora tú eres nuestra hermana-le dice Anna.
-¿Cómo? ¿Otra nieta más?-pregunto burlonamente.
-¿Eh?-pregunta Llum mirándonos a todas sin entender nada.
-Nada, nada. Luego te explicamos-María.
En ese momento oigo como me llaman desde la sala VIP y me adentro. Es mi turno de ensayar. Me despido con la mano de las chicas y rápidamente de Javi, con un beso en los labios.
jueves, 30 de noviembre de 2017
jueves, 23 de noviembre de 2017
Capítulo 407:Me aburro
Relatado por Arturo Valls
Estamos casi todos en la sala VIP. Estamos a punto de empezar el ensayo. Mañana es la semifinal y estoy de los nervios. ¿Y si gano? Yo confío en mis dotes musicales. Jajaja no me lo creo ni yo. Aquí falta Anna, como siempre, pero Dani está aquí. Así que mi teoría se desmorona. La que sí ha llegado es otra persona.
-¿Y tú qué? ¿Eres la nueva, la invitada?-Arturo.
-No, vengo a ayudar a Ángeles y a Anna. Que por cierto... ¿dónde está?-pregunta mirando a Ángeles.
-Uy ya la conocerás...-le dice Ángeles sonriendo.
-La rubia suele llegar tarde siempre-María.
-¿Y entonces cómo ensayamos?-le vuelve a preguntar a Ángeles.
-De momento quédate aquí y charlamos. Tú y yo no nos conocíamos, ¿eh?-me acerco a ella.
-Estoy casada.
-Y yo. ¿Pero eso qué importa?-le pregunto con una sonrisa.
-Aquí casi todos estamos con pareja o casados-le explica Dani.
-Arturo, ¿ya estás intentando ligar?-me pregunta, con una sonrisa, Ángeles.
-Éste nunca cambiará-le responde María, sin dejarme tiempo para contestar.
-Estoy aquí delante, ¿eh?-Arturo.
-¡Anda! ¿En serio? No me había dado cuenta-dice María sonriendo de manera sarcástica.
Le dedico una sonrisa burlona y después dirijo mi mirada a la nueva.
-Bueno, ¿y te vas a quedar?-Arturo.
-Depende lo que me digan. A mí me gustaría...-me responde sonriente.
-¡Ya estoy!-se oye en la puerta, a espaldas de mí.
-¡Por fin! Vamos, Llum-le dice Ángeles.
Ángeles y Llum se levantan y se dirigen a la puerta a reunirse con Anna. Miro hacia la puerta y le dedico una mirada a Anna cortante. Me ha cortado el rollo. Pero los compañeros tampoco han ayudado.
Poco después, llaman a Javi también quedándonos los finalistas solos.
-¿Quién creéis que va a ganar?-pregunta Dani, después de un rato en silencio. Supongo que para romper el hielo.
-Roko-dice enseguida María.
--Yo-Santi.
-Eso no puede ser-intervengo.
-¿Y eso por qué?-me pregunta.
-Porque no podemos ganar los 2, ya que voy a ganar yo-Arturo.
-No, ya me toca a mí. Que sino me quedo aquí repitiendo hasta que me jubile-Santi.
-¡Qué exagerao eres, quillo!-María.
-Como se inventen otra norma absurda de "el segundo tiene el derecho y la obligación de estar en la siguiente edición...", no salgo de aquí en la vida. Me meto en bucle y no hay quien me saque-Santi.
-¿Tan seguro estás que vas a quedar segundo?-interviene Roko.
-¡Hombre! Todos sabemos que vas a ganar tú, bonita. Pero el segundo puesto... tengo posibilidades. O al menos para el tercero-Santi.
-Muy seguro te veo-le dice Dani sonriendo.
-¿Acaso lo dudas?-Santi.
-Hombre...-Dani.
-Reconoce que ni tú ni yo vamos a ganar-Arturo.
-¡Venga tonto! Y así puedes actuar con tu mujer-le dice María.
-O tú con tu marido-le rebate Santi.
-Por eso tengo que pasar yo a la final. No tengo a mi pareja aquí dentro-Arturo
Relatado por Mónica Naranjo
Estoy abrazada a Àngel. Últimamente estoy más mimosa que de costumbre. Cada vez falta menos. Para todo. Tanto para que se acabe la edición como para verle la carita a mi niña. Estoy deseando verla, tenerla entre mis brazos, que la conozca su papá. Sé que la va a consentir como me consiente a mí. Es así de bueno. ¿Y por qué negarlo? A mí eso me encanta.
-Oye, mi amor...-le llamo alzando mi mirada a la de él.
-Dime cariño-Àngel.
-¿Y si llamamos a la churri y a Carlos para quedar?-Mónica.
-No creo que estén en Barcelona...-Àngel.
-Porfi...-le pido en modo mimosa.
-Yo les puedo llamar, ¿pero no pretenderás que vengan hasta Barcelona solo para quedar, verdad?-Àngel.
-¿mmm?-le miro con carita de niña buena.
-Ahora les llamo-Àngel.
Àngel se levanta del sofá y coge el móvil. Le veo buscar los teléfonos y enseguida se lleva el móvil al oído. Por lo que oigo, primero ha llamado a Carlos. Da vueltas por el salón hablando con él. Desvío la mirada porque me está mareando. Cuando cuelga, enseguida le pregunto.
-¿Qué te ha dicho?-Mónica.
-Que viene mañana-Àngel.
-Pues llama a la churri, ¡venga!-le meto prisa.
-¡Señor, sí señor!-me dice llevándose la mano a la frente haciendo el saludo militar.
-Idiota...-digo entre dientes.
-¿Decías?-me pregunta Àngel.
-Nada, nada. ¡Que llames!-le exijo.
-Ahora mismo-me dedica una sonrisa y vuelve a centrarse en el móvil.
La verdad es que echo de menos a mis compañeros de mesa, pero sobre todo a mi churri. Ella me puede aconsejar sobre el cuidado de mi futura hija. Ella ya tiene 2 hijos y Carlitos hace poco que nació. Apenas tiene 2 meses. ¿Quién mejor que ella para aconsejarme? Pongo atención a la conversación que mantiene Àngel. La impaciencia puede conmigo y, en cuanto cuelga, le pregunto:
-¿Y bien?-Àngel niega con la cabeza-Jo-agacho la cabeza en señal de frustración.
-¿Tantas ganas tienes de salir?-me pregunta Àngel.
-Muchísimas. Es que me aburro-Mónica.
Àngel se me queda mirandome muy concentrado. Tanto que me está poniendo nerviosa.
-¡Lo tengo!-lo dice tan de repente que me asusto y me levanto a pegarle.
-¡Coño! ¡Qué susto! ¿Qué tienes?-Mónica.
-El plan perfecto-Àngel.
Estamos casi todos en la sala VIP. Estamos a punto de empezar el ensayo. Mañana es la semifinal y estoy de los nervios. ¿Y si gano? Yo confío en mis dotes musicales. Jajaja no me lo creo ni yo. Aquí falta Anna, como siempre, pero Dani está aquí. Así que mi teoría se desmorona. La que sí ha llegado es otra persona.
-¿Y tú qué? ¿Eres la nueva, la invitada?-Arturo.
-No, vengo a ayudar a Ángeles y a Anna. Que por cierto... ¿dónde está?-pregunta mirando a Ángeles.
-Uy ya la conocerás...-le dice Ángeles sonriendo.
-La rubia suele llegar tarde siempre-María.
-¿Y entonces cómo ensayamos?-le vuelve a preguntar a Ángeles.
-De momento quédate aquí y charlamos. Tú y yo no nos conocíamos, ¿eh?-me acerco a ella.
-Estoy casada.
-Y yo. ¿Pero eso qué importa?-le pregunto con una sonrisa.
-Aquí casi todos estamos con pareja o casados-le explica Dani.
-Arturo, ¿ya estás intentando ligar?-me pregunta, con una sonrisa, Ángeles.
-Éste nunca cambiará-le responde María, sin dejarme tiempo para contestar.
-Estoy aquí delante, ¿eh?-Arturo.
-¡Anda! ¿En serio? No me había dado cuenta-dice María sonriendo de manera sarcástica.
Le dedico una sonrisa burlona y después dirijo mi mirada a la nueva.
-Bueno, ¿y te vas a quedar?-Arturo.
-Depende lo que me digan. A mí me gustaría...-me responde sonriente.
-¡Ya estoy!-se oye en la puerta, a espaldas de mí.
-¡Por fin! Vamos, Llum-le dice Ángeles.
Ángeles y Llum se levantan y se dirigen a la puerta a reunirse con Anna. Miro hacia la puerta y le dedico una mirada a Anna cortante. Me ha cortado el rollo. Pero los compañeros tampoco han ayudado.
Poco después, llaman a Javi también quedándonos los finalistas solos.
-¿Quién creéis que va a ganar?-pregunta Dani, después de un rato en silencio. Supongo que para romper el hielo.
-Roko-dice enseguida María.
--Yo-Santi.
-Eso no puede ser-intervengo.
-¿Y eso por qué?-me pregunta.
-Porque no podemos ganar los 2, ya que voy a ganar yo-Arturo.
-No, ya me toca a mí. Que sino me quedo aquí repitiendo hasta que me jubile-Santi.
-¡Qué exagerao eres, quillo!-María.
-Como se inventen otra norma absurda de "el segundo tiene el derecho y la obligación de estar en la siguiente edición...", no salgo de aquí en la vida. Me meto en bucle y no hay quien me saque-Santi.
-¿Tan seguro estás que vas a quedar segundo?-interviene Roko.
-¡Hombre! Todos sabemos que vas a ganar tú, bonita. Pero el segundo puesto... tengo posibilidades. O al menos para el tercero-Santi.
-Muy seguro te veo-le dice Dani sonriendo.
-¿Acaso lo dudas?-Santi.
-Hombre...-Dani.
-Reconoce que ni tú ni yo vamos a ganar-Arturo.
-¡Venga tonto! Y así puedes actuar con tu mujer-le dice María.
-O tú con tu marido-le rebate Santi.
-Por eso tengo que pasar yo a la final. No tengo a mi pareja aquí dentro-Arturo
Relatado por Mónica Naranjo
Estoy abrazada a Àngel. Últimamente estoy más mimosa que de costumbre. Cada vez falta menos. Para todo. Tanto para que se acabe la edición como para verle la carita a mi niña. Estoy deseando verla, tenerla entre mis brazos, que la conozca su papá. Sé que la va a consentir como me consiente a mí. Es así de bueno. ¿Y por qué negarlo? A mí eso me encanta.
-Oye, mi amor...-le llamo alzando mi mirada a la de él.
-Dime cariño-Àngel.
-¿Y si llamamos a la churri y a Carlos para quedar?-Mónica.
-No creo que estén en Barcelona...-Àngel.
-Porfi...-le pido en modo mimosa.
-Yo les puedo llamar, ¿pero no pretenderás que vengan hasta Barcelona solo para quedar, verdad?-Àngel.
-¿mmm?-le miro con carita de niña buena.
-Ahora les llamo-Àngel.
Àngel se levanta del sofá y coge el móvil. Le veo buscar los teléfonos y enseguida se lleva el móvil al oído. Por lo que oigo, primero ha llamado a Carlos. Da vueltas por el salón hablando con él. Desvío la mirada porque me está mareando. Cuando cuelga, enseguida le pregunto.
-¿Qué te ha dicho?-Mónica.
-Que viene mañana-Àngel.
-Pues llama a la churri, ¡venga!-le meto prisa.
-¡Señor, sí señor!-me dice llevándose la mano a la frente haciendo el saludo militar.
-Idiota...-digo entre dientes.
-¿Decías?-me pregunta Àngel.
-Nada, nada. ¡Que llames!-le exijo.
-Ahora mismo-me dedica una sonrisa y vuelve a centrarse en el móvil.
La verdad es que echo de menos a mis compañeros de mesa, pero sobre todo a mi churri. Ella me puede aconsejar sobre el cuidado de mi futura hija. Ella ya tiene 2 hijos y Carlitos hace poco que nació. Apenas tiene 2 meses. ¿Quién mejor que ella para aconsejarme? Pongo atención a la conversación que mantiene Àngel. La impaciencia puede conmigo y, en cuanto cuelga, le pregunto:
-¿Y bien?-Àngel niega con la cabeza-Jo-agacho la cabeza en señal de frustración.
-¿Tantas ganas tienes de salir?-me pregunta Àngel.
-Muchísimas. Es que me aburro-Mónica.
Àngel se me queda mirandome muy concentrado. Tanto que me está poniendo nerviosa.
-¡Lo tengo!-lo dice tan de repente que me asusto y me levanto a pegarle.
-¡Coño! ¡Qué susto! ¿Qué tienes?-Mónica.
-El plan perfecto-Àngel.
jueves, 9 de noviembre de 2017
Capítulo 406:¿Quién falta?
Relatado por María del Monte
Me levanto del suelo y enseguida viene Calma detrás de mí.
-¿A dónde vas, agüela?-Calma.
Me recuerda tanto a Ángeles cuando me llama así... No nos pueden hacer esto. A ver qué le digo yo ahora a la niña. Miro a Javi, que mira también a la niña con ternura, pidiéndole ayuda. Pero él está pendiente de la pequeña. Tendré que apañármelas sola.
-El abuelo y yo tenemos que hablar con un señor...-María.
-¿Y yo puedo ir?-Calma.
-Eh... es que son cosas de mayores...-María.
Pero Javi me interrumpe.
-Yo creo que debería bajar con nosotros. Para así demostrar que la estamos cuidando bien y no la dejamos sola-Javi.
-¿Es del centro ese de niños?-pregunta Calma. Si es que mi niña es más lista...
De perdidos al río. Decido contarle la verdad. O al menos una versión reducida de quién ha venido y para qué. Y cuanto antes bajemos, mejor. Se va a impacientar y va a pensar cosas que no son.
-¿Y luego podemos ver a papá y mamá?-Calma.
-Cuando se marche, salimos y vamos a verles. ¿Te parece?-Javi.
-¡Siiiií!-dice la niña entusiasmada saltando de alegría.
-Pero una cosita... Delante de ese señor nos tienes que llamar mamá y papá, ¿vale?-María.
-¿Por qué? No sois mis papás, sois mis abuelitos-Calma.
-Porque para ese señor, lo somos. ¿Lo harás?-María.
-Vale-accede al fin.
Se acerca a mí y me echa los brazos para que la coja. La cojo y me da un abrazo fuerte. La abrazo cariñosamente y se me saltan las lágrimas. Espero que esta relación no se acabe nunca. Ni siquiera cuando se acabe el programa. Aunque sé que ya estamos casi al terminar. Quedan 2 galas y estos meses de diversión, alegría, trabajo y sufrimiento llegarán a su fin. Javi baja primero, delante de nosotras.
-Perdón por el retraso-dice Javi.
-Es que estábamos jugando-le digo sin soltar a Calma.
-No pasa nada. Sentémonos.
Nos sentamos en el sofá Javi y yo. Mantengo a la niña en el regazo y Javi y yo nos damos la mano en señal de apoyo. El asistente social empieza con su ronda de preguntas, que vamos contestando. No tenemos casi nada que ocultar. Porque es verdad que también la cuidamos nosotros, aunque no de la forma que él cree. Pero eso no debe saberlo o nos la quitarían. Tras un rato largo de hablar con nosotras, se dirige a Calma. Ahí es cuando Javi y yo nos miramos de reojo. Sé que él está tan nervioso como yo o incluso más. Queremos a esa niña como si fuera de la familia, como si fuera nuestra nieta. Y la verdad es que así ejercemos.
-Pues bien, con los datos recogidos haré el informe y os avisaré en unos meses.
-Gracias-decimos Javi y yo al unísono.
Nos levantamos, le damos la mano para despedirnos y Javi le acompaña a la puerta. Calma y yo nos miramos sonriendo.
-¿Entonces... ya me puedo quedar con mis papás?-Calma.
-Eso parece...-María
*Domingo por la tarde*
Relatado por Ángeles Muñoz
Hoy tenemos el ensayo Anna, yo y la tercera en discordia. Miryam aún sigue sin decirle quién es la persona que viene a Anna. Y es que no ha llegado una vez tarde al ensayo, sino casi todos. Por no decir todos. Es la reina de la impuntualidad. Si hicieran una gala de premios al más impuntual, se lo disputarían entre Anna y Mónica. Otra que tal. Y eso que siempre oigo a Àngel decirle que se dé prisa, que al final no llegan. Vaya lo que tiene que aguantar. Aunque lo que aguanta Mónica no es poco. Que Àngel está muy loco. Y como sea así en casa... ¡Madre mía! Pero echaré de menos las clases con él. Me lo paso pipa. No es que con Miryam o Arnau no me lo pase bien, no me mal interpretéis, pero ellos son más técnicos y más serios. Ahora parece que esté llamando payaso o tonto a Àngel y para nada. Ni mucho menos. Nada, que me voy del tema. Esta semana no hemos traído a la niña porque es mucho estrés y son muchos los nervios que acumulamos. Más Santi que yo. No olvidemos que él aún compite para llegar a la final y a mí me han descalificado. Bueno, como a Anna y Javi la verdad.
Llegamos a Gestmusic Santi, María. Javi y yo. Hemos venido juntos en el tren. También hemos compartido muchos momentos juntos en Madrid gracias a nuestra niña. La niña los considera tan abuelos como mis padres o el padre de Santi. Y eso me encanta.
-¿De verdad que te han puesto eso para una semifinal?-le pregunta María a Javi.
Él asiente con la cabeza, como avergonzado.
-¿Qué te ha tocado?-le pregunto.
-La de la mochila azul-Javi.
-¿El niño ése...?-pregunta Santi a punto de ponerse a reír.
-Ése-Javi.
-Nada de burlas o te pego, Santiaguito-le amenaza.
Ahora la que empiezo a reír soy yo.
-¡Anda! Como los caramelos jajaja-Ángeles.
Javi sonríe débilmente. María me mira raro, sin entender. Y Santi de mala manera. Llegamos a la sala VIP donde ya están Roko, Arturo y Dani. ¿Quién falta? ¿Quién va a faltar si no es la rubia? ¿Qué excusa tendrá esta vez?
Oímos un jadeo detrás de nosotros. Como de alguien que ha venido corriendo.
-Perdón por el retraso-se calla un momento y vuelve a hablar-¿Soy la última?
Me levanto del suelo y enseguida viene Calma detrás de mí.
-¿A dónde vas, agüela?-Calma.
Me recuerda tanto a Ángeles cuando me llama así... No nos pueden hacer esto. A ver qué le digo yo ahora a la niña. Miro a Javi, que mira también a la niña con ternura, pidiéndole ayuda. Pero él está pendiente de la pequeña. Tendré que apañármelas sola.
-El abuelo y yo tenemos que hablar con un señor...-María.
-¿Y yo puedo ir?-Calma.
-Eh... es que son cosas de mayores...-María.
Pero Javi me interrumpe.
-Yo creo que debería bajar con nosotros. Para así demostrar que la estamos cuidando bien y no la dejamos sola-Javi.
-¿Es del centro ese de niños?-pregunta Calma. Si es que mi niña es más lista...
De perdidos al río. Decido contarle la verdad. O al menos una versión reducida de quién ha venido y para qué. Y cuanto antes bajemos, mejor. Se va a impacientar y va a pensar cosas que no son.
-¿Y luego podemos ver a papá y mamá?-Calma.
-Cuando se marche, salimos y vamos a verles. ¿Te parece?-Javi.
-¡Siiiií!-dice la niña entusiasmada saltando de alegría.
-Pero una cosita... Delante de ese señor nos tienes que llamar mamá y papá, ¿vale?-María.
-¿Por qué? No sois mis papás, sois mis abuelitos-Calma.
-Porque para ese señor, lo somos. ¿Lo harás?-María.
-Vale-accede al fin.
Se acerca a mí y me echa los brazos para que la coja. La cojo y me da un abrazo fuerte. La abrazo cariñosamente y se me saltan las lágrimas. Espero que esta relación no se acabe nunca. Ni siquiera cuando se acabe el programa. Aunque sé que ya estamos casi al terminar. Quedan 2 galas y estos meses de diversión, alegría, trabajo y sufrimiento llegarán a su fin. Javi baja primero, delante de nosotras.
-Perdón por el retraso-dice Javi.
-Es que estábamos jugando-le digo sin soltar a Calma.
-No pasa nada. Sentémonos.
Nos sentamos en el sofá Javi y yo. Mantengo a la niña en el regazo y Javi y yo nos damos la mano en señal de apoyo. El asistente social empieza con su ronda de preguntas, que vamos contestando. No tenemos casi nada que ocultar. Porque es verdad que también la cuidamos nosotros, aunque no de la forma que él cree. Pero eso no debe saberlo o nos la quitarían. Tras un rato largo de hablar con nosotras, se dirige a Calma. Ahí es cuando Javi y yo nos miramos de reojo. Sé que él está tan nervioso como yo o incluso más. Queremos a esa niña como si fuera de la familia, como si fuera nuestra nieta. Y la verdad es que así ejercemos.
-Pues bien, con los datos recogidos haré el informe y os avisaré en unos meses.
-Gracias-decimos Javi y yo al unísono.
Nos levantamos, le damos la mano para despedirnos y Javi le acompaña a la puerta. Calma y yo nos miramos sonriendo.
-¿Entonces... ya me puedo quedar con mis papás?-Calma.
-Eso parece...-María
*Domingo por la tarde*
Relatado por Ángeles Muñoz
Hoy tenemos el ensayo Anna, yo y la tercera en discordia. Miryam aún sigue sin decirle quién es la persona que viene a Anna. Y es que no ha llegado una vez tarde al ensayo, sino casi todos. Por no decir todos. Es la reina de la impuntualidad. Si hicieran una gala de premios al más impuntual, se lo disputarían entre Anna y Mónica. Otra que tal. Y eso que siempre oigo a Àngel decirle que se dé prisa, que al final no llegan. Vaya lo que tiene que aguantar. Aunque lo que aguanta Mónica no es poco. Que Àngel está muy loco. Y como sea así en casa... ¡Madre mía! Pero echaré de menos las clases con él. Me lo paso pipa. No es que con Miryam o Arnau no me lo pase bien, no me mal interpretéis, pero ellos son más técnicos y más serios. Ahora parece que esté llamando payaso o tonto a Àngel y para nada. Ni mucho menos. Nada, que me voy del tema. Esta semana no hemos traído a la niña porque es mucho estrés y son muchos los nervios que acumulamos. Más Santi que yo. No olvidemos que él aún compite para llegar a la final y a mí me han descalificado. Bueno, como a Anna y Javi la verdad.
Llegamos a Gestmusic Santi, María. Javi y yo. Hemos venido juntos en el tren. También hemos compartido muchos momentos juntos en Madrid gracias a nuestra niña. La niña los considera tan abuelos como mis padres o el padre de Santi. Y eso me encanta.
-¿De verdad que te han puesto eso para una semifinal?-le pregunta María a Javi.
Él asiente con la cabeza, como avergonzado.
-¿Qué te ha tocado?-le pregunto.
-La de la mochila azul-Javi.
-¿El niño ése...?-pregunta Santi a punto de ponerse a reír.
-Ése-Javi.
-Nada de burlas o te pego, Santiaguito-le amenaza.
Ahora la que empiezo a reír soy yo.
-¡Anda! Como los caramelos jajaja-Ángeles.
Javi sonríe débilmente. María me mira raro, sin entender. Y Santi de mala manera. Llegamos a la sala VIP donde ya están Roko, Arturo y Dani. ¿Quién falta? ¿Quién va a faltar si no es la rubia? ¿Qué excusa tendrá esta vez?
Oímos un jadeo detrás de nosotros. Como de alguien que ha venido corriendo.
-Perdón por el retraso-se calla un momento y vuelve a hablar-¿Soy la última?
jueves, 2 de noviembre de 2017
Capítulo 405:Llegó el día
Relatado por Anna Simon
Le miro fijamente esperando una respuesta. Él también me mira, pero quita rápidamente la mirada. Por lo que se ve está molesto e intimidado.
-Está bien, haz lo que quieras-determino ya que él no se ha pronunciado.
Me doy la vuelta para volver con Roko y seguir hablando, pero mi sorpresa es mayúscula al encontrarme a las 3 en la entrada. Abro la puerta y las fulmino con la mirada. María sale seguida de Ángeles y Roko. Me cruzo de brazos y las sigo con la mirada.
-Anda que... Ya os vale, tías. ¿Cuánto habéis escuchado?-Anna.
-Acabamos de llegar-me dice rápidamente Roko.
Dani las mira y entra rápidamente a Gestmusic. Le sigo con la mirada. No me esperaba esto de él. Si alguien me preguntase que cómo me siento ahora, pues... Enfadada, pero también decepcionada por su actitud. Me lo hubiese esperado de otra persona, pero no de él. Creía que había quedado claro.
-¡Niña!-María chasquea los dedos delante de mi cara, llamando mi atención.
-¿Qué? ¿Qué?-le pregunto cabreada.
-Chst, a mí no me hables así, ¿eh?-me regaña ella.
-Lo mejor será ir a tomar algo y relajarnos-propone Ángeles.
-Será lo mejor-asiente Roko.
-Id vosotras, a mí no me apetece-Anna.
-De eso nada. Tú te vienes con nosotras-dice, con determinación, María.
-Yaya, de verdad-Anna.
-O vamos a la habitación contigo, tú misma-María.
-Yo que tú vendría al bar. Mejor será-me dice Roko, sabiendo lo que María puede hacer en la intimidad.
Le mantengo la mirada. No me apetece nada tomar algo. Sólo quiero estar sola y dormir hasta mañana. Pero me parece que se va a tener que posponer. María me agarra del brazo y me arrastra hasta la cafetería del hotel. Aunque aún no me fío del todo de María. Es capaz de hacerme el tercer grado a pesar que estemos rodeadas de gente. Pero no me queda otra que aceptar. Enseguida llegamos y Ángeles se ofrece voluntaria para ir a pedir. Roko dice de ayudarla. ¡Serán capullas! Me dejan aquí sola con la yaya para que me empiece a preguntar. Y no me apetece hablar. Y tal y como sospecho, en cuanto nos quedamos solas María me pregunta.
-¿Qué ha pasado con Diges, Annita?-María.
-Nada, ¿por?-le pregunto poniendo una cara de inocente.
-¿Y entonces por qué estabais discutiendo? Algo ha pasado y no me lo quieres contar-María.
-Que no ha pasado nada, yaya...-Anna.
-¿Quieres que le pregunte a Dani?-María.
Ante eso, me echo a temblar. Imagino que se refiere a Diges, pero no puedo arriesgarme. ¿Y si le pregunta a mi novio? ¿Qué se supone que debo hacer? Miro a la barra con la esperanza que vuelvan pronto con las bebidas. Internamente suplico para que me saquen del apuro.
-No, no hace falta. ¿Para qué?-Anna.
-Pues ya me lo puedes ir contando-María.
-Uy cuanto tardan éstas. A lo mejor necesitan ayuda-me levanto, pero ella me retiene.
-De eso nada-María.
La miro y veo que no tengo nada que hacer contra ella. Le cuento que hemos discutido, pero el motivo que le doy es completamente distinto. Espero que me crea.
-¿Pero cómo te puede hacer eso? Ya me encargo de hablar yo con él-me dice ella.
-No, no hace falta. Es algo que tenemos que solucionar entre nosotros-Anna.
En ese momento llegan Ángeles y Roko con las bebidas.
-Está bien...-accede ella. Mira a las chicas-¿Y vosotras qué? ¿Por qué habéis tardado tanto?
-Había gente, yaya. No seas impaciente-le dice Roko.
Se lleva una colleja por parte de María que me saca una sonrisa. No, si al final el pasar tiempo con ellas me va a hacer bien. Ahora es lo que necesito.
-Ay, que no he dicho nada-se queja Roko.
-¿Entonces tarde de chicas?-pregunta Ángeles.
Asiento sonriendo.
-Mientras me mantengas a la yaya lejos...-le dice Roko.
En cuanto dice eso se aleja para no llevarse otra colleja. Lo que sí se lleva es una mirada fulminante de María.
*Jueves por la mañana*
Relatado por Javier Herrero
Nos hemos levantado temprano. Hoy es cuando viene el asistente social a visitarnos. He de reconocer que estoy bastante nervioso.
-¿Te quieres parar, chiquillo?-María.
-¿Y si lo descubren?-Javi.
Sí, estoy preocupado. Pero todo sea por ver felices a nuestros amigos y a la niña, que es como parte de la familia ya. Nos llama agüelos. En cierta parte así nos consideramos.
-No tienen por qué. Y si nos descubren, pues les contamos la verdad-yo la miro desconcertado-Sí, les contamos que es la hija de unos amigos nuestros. Tendrán sentimientos, ¿no?
Me encojo de hombros. La verdad es que no sé qué pensar. Nunca he tratado con los asuntos sociales hasta ahora.
-¿Y si quiere hablar con la niña?-le vuelvo a preguntar preocupado.
-Es una niña de 4 años. Mucha conversación no va a tener con ella-me intenta tranquilizar María.
-Pero a lo mejor tienen sus métodos... Con juegos, hablándole cariñosamente... No sé-Javi.
-Tranquilo, que no va a pasar nada. Bueno voy a despertarla-María.
María se va a la habitación donde duerme Calma. Se ha tenido que venir a dormir a casa para no levantar sospechas.
Tras un rato, el timbre suena y voy a abrir la puerta. Veo allí al asistente y le hago pasar.
-¿Dónde está su mujer?
-Está jugando con la niña-Javi.
-¿La puede avisar, por favor?
-Claro-Javi.
Subo a la habitación y allí me las encuentro jugando. Me quedo apoyado en el marco de la puerta observándolas. Me encanta esta imagen y me gustaría que formásemos una familia. Sé que es complicado, pero nunca hay que dejar de intentarlo. María levanta la mirada y me ve aquí.
-¿Llevas mucho tiempo ahí? ¿Quién ha llamado?-María.
-Ya ha venido-le digo y enseguida sabe de quién hablo.
-Pues vamos. Cuanto antes mejor, ¿no?-María.
Le miro fijamente esperando una respuesta. Él también me mira, pero quita rápidamente la mirada. Por lo que se ve está molesto e intimidado.
-Está bien, haz lo que quieras-determino ya que él no se ha pronunciado.
Me doy la vuelta para volver con Roko y seguir hablando, pero mi sorpresa es mayúscula al encontrarme a las 3 en la entrada. Abro la puerta y las fulmino con la mirada. María sale seguida de Ángeles y Roko. Me cruzo de brazos y las sigo con la mirada.
-Anda que... Ya os vale, tías. ¿Cuánto habéis escuchado?-Anna.
-Acabamos de llegar-me dice rápidamente Roko.
Dani las mira y entra rápidamente a Gestmusic. Le sigo con la mirada. No me esperaba esto de él. Si alguien me preguntase que cómo me siento ahora, pues... Enfadada, pero también decepcionada por su actitud. Me lo hubiese esperado de otra persona, pero no de él. Creía que había quedado claro.
-¡Niña!-María chasquea los dedos delante de mi cara, llamando mi atención.
-¿Qué? ¿Qué?-le pregunto cabreada.
-Chst, a mí no me hables así, ¿eh?-me regaña ella.
-Lo mejor será ir a tomar algo y relajarnos-propone Ángeles.
-Será lo mejor-asiente Roko.
-Id vosotras, a mí no me apetece-Anna.
-De eso nada. Tú te vienes con nosotras-dice, con determinación, María.
-Yaya, de verdad-Anna.
-O vamos a la habitación contigo, tú misma-María.
-Yo que tú vendría al bar. Mejor será-me dice Roko, sabiendo lo que María puede hacer en la intimidad.
Le mantengo la mirada. No me apetece nada tomar algo. Sólo quiero estar sola y dormir hasta mañana. Pero me parece que se va a tener que posponer. María me agarra del brazo y me arrastra hasta la cafetería del hotel. Aunque aún no me fío del todo de María. Es capaz de hacerme el tercer grado a pesar que estemos rodeadas de gente. Pero no me queda otra que aceptar. Enseguida llegamos y Ángeles se ofrece voluntaria para ir a pedir. Roko dice de ayudarla. ¡Serán capullas! Me dejan aquí sola con la yaya para que me empiece a preguntar. Y no me apetece hablar. Y tal y como sospecho, en cuanto nos quedamos solas María me pregunta.
-¿Qué ha pasado con Diges, Annita?-María.
-Nada, ¿por?-le pregunto poniendo una cara de inocente.
-¿Y entonces por qué estabais discutiendo? Algo ha pasado y no me lo quieres contar-María.
-Que no ha pasado nada, yaya...-Anna.
-¿Quieres que le pregunte a Dani?-María.
Ante eso, me echo a temblar. Imagino que se refiere a Diges, pero no puedo arriesgarme. ¿Y si le pregunta a mi novio? ¿Qué se supone que debo hacer? Miro a la barra con la esperanza que vuelvan pronto con las bebidas. Internamente suplico para que me saquen del apuro.
-No, no hace falta. ¿Para qué?-Anna.
-Pues ya me lo puedes ir contando-María.
-Uy cuanto tardan éstas. A lo mejor necesitan ayuda-me levanto, pero ella me retiene.
-De eso nada-María.
La miro y veo que no tengo nada que hacer contra ella. Le cuento que hemos discutido, pero el motivo que le doy es completamente distinto. Espero que me crea.
-¿Pero cómo te puede hacer eso? Ya me encargo de hablar yo con él-me dice ella.
-No, no hace falta. Es algo que tenemos que solucionar entre nosotros-Anna.
En ese momento llegan Ángeles y Roko con las bebidas.
-Está bien...-accede ella. Mira a las chicas-¿Y vosotras qué? ¿Por qué habéis tardado tanto?
-Había gente, yaya. No seas impaciente-le dice Roko.
Se lleva una colleja por parte de María que me saca una sonrisa. No, si al final el pasar tiempo con ellas me va a hacer bien. Ahora es lo que necesito.
-Ay, que no he dicho nada-se queja Roko.
-¿Entonces tarde de chicas?-pregunta Ángeles.
Asiento sonriendo.
-Mientras me mantengas a la yaya lejos...-le dice Roko.
En cuanto dice eso se aleja para no llevarse otra colleja. Lo que sí se lleva es una mirada fulminante de María.
*Jueves por la mañana*
Relatado por Javier Herrero
Nos hemos levantado temprano. Hoy es cuando viene el asistente social a visitarnos. He de reconocer que estoy bastante nervioso.
-¿Te quieres parar, chiquillo?-María.
-¿Y si lo descubren?-Javi.
Sí, estoy preocupado. Pero todo sea por ver felices a nuestros amigos y a la niña, que es como parte de la familia ya. Nos llama agüelos. En cierta parte así nos consideramos.
-No tienen por qué. Y si nos descubren, pues les contamos la verdad-yo la miro desconcertado-Sí, les contamos que es la hija de unos amigos nuestros. Tendrán sentimientos, ¿no?
Me encojo de hombros. La verdad es que no sé qué pensar. Nunca he tratado con los asuntos sociales hasta ahora.
-¿Y si quiere hablar con la niña?-le vuelvo a preguntar preocupado.
-Es una niña de 4 años. Mucha conversación no va a tener con ella-me intenta tranquilizar María.
-Pero a lo mejor tienen sus métodos... Con juegos, hablándole cariñosamente... No sé-Javi.
-Tranquilo, que no va a pasar nada. Bueno voy a despertarla-María.
María se va a la habitación donde duerme Calma. Se ha tenido que venir a dormir a casa para no levantar sospechas.
Tras un rato, el timbre suena y voy a abrir la puerta. Veo allí al asistente y le hago pasar.
-¿Dónde está su mujer?
-Está jugando con la niña-Javi.
-¿La puede avisar, por favor?
-Claro-Javi.
Subo a la habitación y allí me las encuentro jugando. Me quedo apoyado en el marco de la puerta observándolas. Me encanta esta imagen y me gustaría que formásemos una familia. Sé que es complicado, pero nunca hay que dejar de intentarlo. María levanta la mirada y me ve aquí.
-¿Llevas mucho tiempo ahí? ¿Quién ha llamado?-María.
-Ya ha venido-le digo y enseguida sabe de quién hablo.
-Pues vamos. Cuanto antes mejor, ¿no?-María.
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