jueves, 27 de julio de 2017

Capítulo 397:Para relacionarse entre todos

Relatado por Laia


Miro a Tinet todavía extrañada. Él me mira con una sonrisa y una cara que no le puedo negar nada. Además que puede ser buena idea.
-¿Qué propones?-le pregunto.
-¿Entonces eso es un sí?-Tinet.
-Eso es un "de qué va esto"-Laia.
Él se acerca más a mí y me da un beso. Después de eso me empieza a explicar la idea. Según le voy escuchando, mejor me parece. Pero también me da algo de vértigo tener tanta responsabilidad. Él me calma depositando su confianza en mí y halagándome. Le miro con una sonrisa de orgullo y cariño.
-¿Y ahora, nos vamos a casa o nos quedamos aquí a dormir?-me pregunta burlonamente.
-Ja, ja muy gracioso. A ver si te vas a quedar tú aquí por la noche a la semana que viene...-le rebato.
-Pero como eres tan buena, me acompañarías-me dice mirándome a los ojos con una sonrisa.
-Ya veremos, Rubira, ya veremos-Laia.
-¿Ahora me llamas por el apellido?-me pregunta entre curioso y divertido.
-Y si se precia, hasta de usted-río levemente.
-¿De usted? No me pega. No soy tan mayor-me dice con una sonrisa.
Le miro con una sonrisa y me acerco de nuevo a él para darle otro beso.
-Anda vamos-Laia.
-¡Hombre! Por fin-me dice sonriente. A lo que yo me limito a mirarle y a sacarle la lengua.
Salimos de mi despacho, cierro con llave y nos dirigimos al parking. Se ha empeñado en llevarme a casa y no he podido negarme. Me abre la puerta caballerosamente a lo que le miro con una sonrisa con extrañeza.
-No me mire así, señorita-Tinet.
-¿Ahora me tratas de usted?-le pregunto divertida.
-¿Acaso no puedo? ¿Me lo va a impedir?-Tinet.
-No, pero parezco tu alumna y tú el profe-Laia.
-Pues estudie, señorita Vidal-se monta en el coche y me mira con una cara divertida. Le miro extraña.
-¿A qué viene eso?-Laia.
-No sé, como has dicho lo del profe y la alumna... Aunque me gusta la relación prohibida entre profesor y alumna-me mira de forma pícara y me guiña el ojo.
Suspiro y miro hacia el frente. Este hombre no tiene remedio. Pero he de admitir que a mí también me gusta ese rol que ha dicho Tinet. Me hace olvidar de... ¡Mierda! Vuelvo a pensar en él y me prometí olvidarme del tema. A Tinet no le conté nada de lo ocurrido en mi despacho con Lucho. Vuelvo la mirada a la ventana para observar el paisaje. Una lágrima traicionera resbala por mi mejilla. Apoyo el brazo y me limpio disimuladamente. Espero que no se haya dado cuenta. Tinet me saca de mis pensamientos cuando empieza a hablar.
-¿Puedes ir mandando el mensaje?-Tinet.
-Claro-giro la cabeza para buscar mi móvil en el bolso.
-¿Estás bien?-me pregunta Tinet.
-Sí, tranquilo-Laia.
No pregunta nada más y yo se lo agradezco. Si me llegase a preguntar más, me acabaría derrumbando. Y no quiero llorar. No delante de él. No se lo merece.  Esto me lo he buscado yo por querer ser la abogada defensora de todo el mundo. Saco el móvil y me meto a whatsapp. Busco el grupo que tenemos con los concursantes y empiezo a escribir el mensaje. Lo reviso antes de enviar y le doy a enviar. Tinet me echa una ojeada y asiento con una sonrisa.
-¿No quieres quedarte hoy en mi casa?-me pregunta de pronto Tinet.
La pregunta me pilla por sorpresa y no sé qué contestar. Le miro con gesto de sorpresa, o al menos eso creo, porque no tarda en rectificar.
-Si no quieres o no estás cómoda, no te presiono-Tinet.
-No, no es eso...-Laia.
¿Pero habéis visto a alguien así? Se preocupa tanto por mí, no me agobia, deja que tome mis propias decisiones y espera el tiempo que haga falta. Estoy segura que si hubiese tardado 1 hora o 2 horas más en terminar, me hubiese esperado para llevarme a casa.
-Quédate en lan mía, por favor-len suelto de pronto.
Vuelve su cara por un momento para mirarme. No se lo esperaba. Pero no dice nada y sigue conduciendo. Pronto llegamos a mi casa y aparca. Se baja y da la vuelta para acercarse a mí. Posa su mano en mi cintura y vamos juntos hasta la puerta. Allí tampoco me suelta mientras busco las llaves. Las encuentro y las meto en la cerradura y abro.  Entramos y vamos al salón. Le aparto la mano de la cintura con suavidad y me siento en el sofá.
-Siéntate, por favor-le pido con la voz entrecortada.
-¿Te pasa algo?-me vuelve a preguntar.
Le señalo al lado mío del sofá. Creo que se merece que se lo cuente, necesito contarselo y tener esa confianza que tenían antes con él. Esto que me ha pasado me ha hecho retroceder. Todo lo que había avanzado con él, se había esfumado casi del todo. Espero que esto ayude. Tinet me mira antes de sentarse a mi lado. Suspiro antes de empezar a relatarle.
-¡Te juro que me lo cargo! No es qude lo despida, es que lo voy a echar-exclama Tinet claramente enfadado y fuera de sí después de haberle contado lo que me hizo.
-Por favor Tinet... Lo hice por Roko... La había denunciado y esto no podía llegar a oídos de la prensa-le pido entre lágrimas.
-¿Y por qué no me lo contaste antes?-suena como a un reproche, pero sé que es preocupación. O eso quiero creer.
-Para que no tomaras represalias, para que no te pusideras como te acabas de poner ahora-le explico.
Él me abraza y me susurra que todo va a estar bien, que él lo va a solucionar. Le pido que no haga nada de lo que se pueda arrepentir.
-Es que mira lo que te ha hecho, mi vida...-se separa para mirarme. Puedo notar los ojos vidriosos. Algo nuevo en él.
-Por eso no quería contar nada a nadie, por eso estaba rara estos días...-Laia.
-Ya decía yo que estabas rara...-Tinet.
-Y ahora sabes el motivo. Pero por favor, de esto no se puede enterar nadie más-Laia.
-Pero...-intenta decir, pero lde corto.
-Prometemelo-Laia.
-Te lo prometo-Tinet me vuelve a envolver en sus brazos y me siento protegida, me siento cómoda así.


*Lunes por la mañana*


Relatado por Daniel Diges


Con ayuda de mi chica, despertamos a mi hijo. Tiene una cara de sueño que no puede con ella y en parte le entiendo. Yo también tengo sueño. Pero en el mensaje que nos mandó Laia nos ponía que bajaramnos al hall todos con nuestras parejas e hijos. No contaba mucho más el mensaje, de modo que no sé de qué va. Mi chica me ha preguntado, pero no le he podido decir nada. Nos tienen aquí con sorpresas y supongo que nos tendrán así hasta último momento. Una vez listos, salimos de la habitación (esta vez la he compartido con Alejandra y Galileo, en lugar de con Arturo) y vamos hacia el ascensor. Veo salir a Arturo con su chica y su hijo y nos saludamos. Nuestras novias se saludan también. Los niños están a su mundo. Es demasiado temprano vuelvo a repetir.
-¿Bajas?-me pregunta Arturo sonriente.
-¡Claro! A no ser que tú subas, vamos al mismo sitio-le contesto divertido.
-¡Pues allá vamos!-presiona el botón de la planta baja y dejamos que el ascensor vaya bajando.
-¿Cómo puedes tener tanta energía de buena mañana?-Dani.
-¿Te lo cuento?-me pregunta con una sonrisa sugerente.
-No hace falta...-le contesto con una sonrisa.
-¡Arthur!-le regaña Patricia, su chica.
-¿Qué? Si no he dicho nada...-se excusa él.
-Que hay niños-le dice Patricia.
La conversación no sigue a más porque llegamos al hall del hotel. Al parecer somos los primeros concursantes en bajar. Ya están esperandonos Tinet y Laia. Nos acercamos a ellos y pregunto, pero me dice Tinet que hay que esperar a los demás.
Poco a poco los demás van bajando. También viene Carolina con su hija mayor y Carolina Ferre con un niño.
-Bien, ahora que estamos todos vayamos al comdedor a desayunar todos juntos-Tinet.
-¿Y para esto nos llamas?-pregunta Anna.
-Sí, eso ya lo hacemos todos los días que tenemos ensayo-oigo que dice Arturo a mi lado.
-Os vamos a explicar todo, pero queríamos que estuvieséis todos para saber dónde íbamos-vuelve a decir Tinet.
-Perdone, ¿y los niños?-pregunta mi chica algo tímida.
-Aquí mi compañera-dice Tinet refiriéndose a Laia-se lo explicará.
Laia carraspea para aclararse la garganta.
-Sí... Bien... Hemos decidido que vengáis con vuestros hijos y vuestras parejas para que estéis el mayor tiempo posible. Cuando estéis en los ensayos-Laia nos mira-,los niños y vuestras parejas estarán en otra sala.
-¿Como una guardería?-se aventura a preguntar Ángeles, que tiene cogida a Calma en brazos.
-Sí, algo así-dice Laia con timidez.
-¿Alguna pregunta más?-pregunta Tinet mirándonos a todos.
Miro a mi alrededor y termino con mi vista panorámica en mi novia y mi hijo. Todos se quedan en silencio. Hasta que Carolina Cerezuela lanza una pregunta.
-¿Y nosotras-señala a Ferre y a ella-para qué hemos venido?
-Para que os conozcáis más y para que vuestros hijos se relacionen entre sí-explica Tinet.
La respuesta parece haber convencido y por fin nos vamos al comedor de Gestmusic. Después del desayuno están los primeros ensayos y hay que recargar pilas para no dormirse e intentar darlo todo. Son las últimas semanas y las galas son en directo.


jueves, 20 de julio de 2017

Capítulo 396:¿Te gustaría?

Relatado por Arturo Valls


Parece que le ha hecho ilusión la sorpresa a Ángeles. Hasta se ha emocionado y todo. La verdad es que se lo ha currado el hombre. Después del beso, Ángeles se acerca a mí divertida.
-Ya me dirás dónde has conseguido esta ropa-Ángeles.
-De la ropa, la música y los ensayos se ha encargado Santi. Se nota que te quiere mucho-Arturo.
-Me parece que ya tengo sustituta en los conciertos-me dice entre risas.
-Por tu bien y por el del grupo, desestimo la oferta-le digo también divertido.
-Pero estás genial para la fiesta del orgullo-Ángeles.
-No sé por qué lo dices-me echo hacia atrás el pelo de la peluca intentando ser femenina, a lo que Ángeles se empieza a reír a carcajadas.
Enseguida se acercan las chicas y le dicen a Ángeles de hablar. Me miran entre risas y entre risas se alejan del improvisado escenario. Me acerco a donde está Dani.
-Ya puedes guardar el piano-bromeo ya que ha estado tocando al aire.
Él me mira y se empieza a reír.
-No me había fijado bien en tus pintas-Dani.
-Anda, vamos a cambiarnos-Arturo.
Nos acercamos a Santi y le preguntamos que si viene a cambiarse. Nos dice que enseguida sube, que vayamos subiendo. Se ha vuelto a ir con Ángeles y están en actitud cariñosa. Bajamos después de cambiarnos y salimos fuera de la cabaña. Un poco de aire fresco antes de comer.
Después de comer, recogemos todos y vamos a por las maletas. Se me ha hecho un tiempo muy corto, pero tengo también ganas de ver a mi chica y a mi hijo. Les echo de menos. Esto nos ha servido para conocernos más. Y también para enterarnos que nos vamos de boda. No la de Santi y Ángeles, sino la de Roko y Dan. Al final vamos a acabar todos casados y formando una guardería en el programa. Y también me ha hecho ilusión volver a ver a Carolina. No es que me llevase mal con Ferre, pero ya había trabajado con Cerezuela y la conozco más. Una vez con las maletas, nos vamos despidiendo para volver en los transportes que nos han traído.
-Bueno Carolina, a ver cómo te portas con las notas ¿eh? Porque vuelves, ¿verdad?-le pregunto a la rubia.
-Según como lo hagas-me dice con una sonrisa.
-Pero te hago reír y eso también cuenta ¿no?-Arturo.
-No ,me agobies a la churri, ¿eh?-me dice Mónica acercándose.
-No, si a ti también te digo lo mismo-Mónica me mira sin comprender a lo que me refiero.
-Que dice que le puntuemos bien-le explica Carolina aclarándole.
-Depende cómo lo hagas-dice Mónica entre risas.
-Aquí no se valora el buen humor-digo haciéndome el indignado.
-Venga, que lo has hecho muy bien de Ángeles-dice sin parar de reír.
Nos terminamos de despedir y guardamos las maletas. Ellos en el coche y nosotros en la caravana. Nos despedimos hasta el día de la gala. Y con los profes hasta el día del ensayo. Nos montamos en la caravana. Esta vez soy yo el que monto en la parte trasera.


Relatado por Tinet


Noto a Laia algo rara. Ha vuelto a la timidez del principio. Se muestra vergonzosa cuando está conmigo y parece como que le diese miedo algo o alguien. Pero tampoco quiero presionarla. Me lo dirá si está preparada para decírmelo. Esta tarde o esta noche vuelven los concursantes, los profesores y el jurado a Barcelona. Espero que haya ido bien la experiencia. Y que se hayan relajado, que era el principal objetivo. Guardo el documento que acabo de terminar y apago el ordenador. Cojo el teléfono y llamo.
-¿Has terminado?-Tinet.
-Dame un minuto-Laia.
-Yo ya he acabado. ¿Te apetece que me acerque a tu despacho?-le digo con clara intención.
-Como quieras...-me dice apagada.
Cuelgo y voy rápidamente a su despacho. Llamo a la puerta y espero a que me abra.
-Aunque no sé para qué llamo por teléfono la verdad. Estando al lado-Tinet.
-Sólo a ti se te ocurre-me dice con una leve sonrisa.
-¿Te pasa algo?-Tinet.
-¿A mí? Nada. ¿Por?-Laia.
-Te veo rara. Has vuelto a tus vergüenzas. ¿Te ha pasado algo últimamente?-Tinet.
-Nada...-intenta aparentar normalidad, pero algo le pasa.
-Bueno, pues si tú dices que no te pasa nada, es que no te pasa nada. ¿Nos vamos a casa?-Tinet.
Pero Laia está enfrascada en su trabajo y parece no haberme escuchado. Me quedo mirándola atentamente en silencio. Me empiezo a reír levemente.
-¿Sabes? Arturo tenía razón-Tinet.
-¿Sobre qué?-me pregunta sin separar la vista de la pantalla.
-Sobre montar aquí una guardería. ¿Qué te parece?-Tinet.
Parece que he conseguido sorprenderla y desvía la vista del trabajo para mirarme extrañada.
-¿Qué se te ha pasado por esa cabecita tuya?-me pregunta con una sonrisa.
-¿Te gustaría tener esto lleno de niños?-le pregunto.
-Estás loco-Laia.
-Sí, loco por ti-le digo sonriendo.-Pero contéstame, ¿te gustaría?

jueves, 13 de julio de 2017

Capítulo 395:La sorpresa a Ángeles

Relatado por Ángeles Muñoz


No he visto a Santi en el desayuno. Es más, no lo veo desde anoche. Vino a darme las buenas noches después de cenar y se fue. Los que tampoco están son Arturo y Dani. ¿Se les habrán pegado las sábanas? Poco a poco vamos terminando de desayunar. Hoy tenemos que aprovechar el día antes de irnos. Así que supongo que iremos de turisteo por algún pueblo cercano. La verdad es que en estos días nos ha dado tiempo a ver bastantes pueblos y las ciudades importantes: Oviedo y Gijón. Hemos hablado, hemos cantado, hecho actividades. Vamos, que nos hemos divertido y aprovechado hasta el último minuto. Os preguntaréis si María nos hizo algo. Pues al final no. Es muy buena esta mujer. Pero nos avisó que no se lo volviésemos a hacer porque en Barcelona no tendría tantos miramientos. Supongo que no se ha cobrado la venganza porque estamos de vacaciones. Pero la semana que viene vuelve la rutina. Y a la siguiente ya va a ser el descontrol. Nos tenemos que ir el domingo porque grabamos los lunes. Pero os lo iré contando a su debido tiempo.
-Ángeles-me llama Javi sacándome de mis pensamientos-¿Me puedes acompañar fuera? Me gustaría... eh...
Sé que está buscando una excusa para que salgamos. Le intento tranquilizar. Le pongo mi mano en el hombro.
-Alguien te ha dicho que me entretengas, ¿verdad?-le pregunto con una sonrisa en la cara.
-Eh... no...-Javi.
-Tranquilo, no pasa nada. Vamos fuera y así hablamos-Ángeles.
Salimos de la cabaña y nos ponemos a hablar de lo que ha sido esta semana, en los juegos que hemos hecho que se parecían a los que jugaba yo de pequeña. Terminamos hablando de cuando éramos vecinos. Yo era una enana y veía a Javi y a su hermano cantando en la calle y me quedaba embobada mirándolos y escuchándolos. Soñaba en poder cantar yo algún día también. Y fíjate por dónde que con los años pude cantar, formar un grupo con amigos del barrio y grabar una maqueta.
Veo que Javi está con el móvil disimuladamente, pero no comento nada al respecto.
-¿Qué? ¿Y cómo te ves en la final?-Ángeles.
-¿Eh?-le he pillado distraído y le dedico una sonrisa-Pues pasándomelo bien. Tú y yo sabemos que no voy a pasar.
-Bueno yo tampoco, a no ser que todo el mundo vote por mí que lo dudo-Ángeles.
-Tienes muchos fans-me dice Javi sincero.
-Igual que tú-Ángeles.
-Bueno, yo ya no estoy tan activo. Pero tú sí. Puedes pasar a la final-Javi.
Cuando le voy a contestar, me dice que entremos porque ya nos deben echar de menos. Nada más abrir la puerta escucho una música muy familiar. Y al llegar al salón veo un concierto improvisado con Santi, Arturo y Dani. Mis compañeros están disfrutando del espectáculo. Javi me anima a acercarme dándome un leve empujón. En ese momento llegan al estribillo y Santi y yo cruzamos nuestras miradas mientras me canta directamente:


Yo por ti, derramaría sangre de mi corazón;
por ti sería capaz de destrozar mi voz,
gritando a todo el mundo que tú eres mi vida.
Sabes que te quiero.
Yo por ti, le robaría a la luna su bello esplendor,
por ti congelaría los rayos del sol,
te subiría a una nube para hacerte reina de todos los vientos.
Yo por ti.


Tengo ahora mismo una mezcla de emociones. Estoy entre la risa y el llanto. Las pintas que me llevan los 3, pero sobre todo Arturo intentando imitarme a mí. Santi está haciendo de Dioni y Dani de Miguel. Con un gesto, Santi le indica a Dani que pare la música. Santi se acerca a mí y me coge de las manos.
-Mi niña, mi princesa: quiero ser todo para ti, por ti sería capaz de dar la vida si pudiera. Por ti y por Calma. Haría lo impensable por estar a tu lado todos los días de mi vida. Soy capaz de montarte un concierto imitándoos a ti y a tus compañeros de grupos, soy capaz de auto invitarme a tu casa para conocerte y hacer cualquier tontería para hacerte feliz. Y que si te desmoronas, voy a ser la columna en la que te puedas apoyar. Sabes que mi hija te adora y serías una madre fantástica para ella-tras decir esto, se lleva la mano al bolsillo y se arrodilla-Ángeles Muñoz Dueñas, ¿harías el honor de hacerme el hombre más feliz del mundo casándote conmigo?
Le miro atentamente. Las lágrimas empiezan a escapar. Asiento sin evitar que empiece a llorar emocionada. Santi me coloca el anillo en el dedo y se levanta. Me da un beso para sellar este compromiso.
-¡Que hable! ¡Que hable!-corea Anna para que yo diga unas palabras.
Santi y yo nos miramos fijamente. Él me limpia las lágrimas con sus pulgares y le dedico la más amplia de mis sonrisas. Me giro para mirar a mis compañeros, a los profes y a los miembros del jurado. Están compartiendo la felicidad conmigo en estos momentos. Sólo falta mi pequeña princesita. Es como si ya fuese mi hija. Vuelvo a mirar a Santi.
-No sé si llegaré a la final y mucho menos ganar el concurso, pero yo ya he ganado contigo y llegaremos hasta el final de nuestros días-Ángeles.
Esta vez es Santi el que se emociona mientras los presentes estallan en aplausos y vítores.
-¡Que se besen! ¡Que se besen!-empieza a corear Arturo a lo que se unen los demás.
Nos volvemos a mirar, sonreímos y nos damos otro beso de amor.

jueves, 6 de julio de 2017

Capítulo 394:Una estancia genial

Relatado por Anna Simon


En cuanto Mónica dice que va a preparar la cena, la gente mira a los lados para escaquearse. Sobre todo los chicos.
-Dani, Santi, Arturo, Javi, os toca ayudar a poner la mesa-Anna.
Los nombrados me miran con asombro. Bueno más bien Santi y Arturo.
-¿Y por qué nosotros?-pregunta Santi.
-¡Eso! ¿Por qué no puede ser un mixto de chicos y chicas?-pregunta Arturo.
-¿Y a qué adivino las parejas?-le digo a modo divertido.
-Creo que todos estamos pensando lo mismo-dice Roko con una sonrisa.
-Conmigo ahora no contéis...-exclamo soltando un suspiro a la vez que saco una sonrisa.
-Estarás cansada, ¿no?-me pregunta Arturo insinuante.
Creo que sé a lo que se refiere, pero le miro con una sonrisa y sin decirle nada al respecto. Nadie se tiene por qué enterar de lo que ha pasado antes de parar a comer. Eso lo sabemos los implicados y punto. Ellos se hacen sus suposiciones, pero ya está.
-Que vayan Santi y Roko que se llevan tan bien...-dice María con una sonrisa.
-Y alguien más, ¿no?-pregunta Santi mirando a Ángeles de reojo.
-¿Queríais un mixto, no? Pues que vayan María y...-me quedo meditando un momento y se me ocurre algo loco-¡Arturo!
-Claro, para quedarte a solas. ¿Eh pillina?-me dice en tono pícaro Arturo.
Le saco la lengua divertida y miro de reojo a Dani. Al parecer sospechan más de la cuenta. Y todo por llegar tarde y juntos a la comida. Si es que teníamos que haber llegado por separado. María coge del brazo a Arturo y le obliga a andar en dirección a la cocina. Santi mira a Ángeles y después a Roko con resignación. Una vez que están fuera de nuestra vista, le cojo del brazo a Ángeles.
-¡Vamos a elegir habitación!-Anna.
-¿Esto lo has hecho para librarte de María, verdad?-me pregunta intentando no reír.
-¿Yo?-pongo la cara más inocente-Qué va...
-¿Pero por qué la tenéis tanto miedo? Si es un ángel...-interviene Javi.
-Claro.... Un ángel caído... A ver, Javi, contigo será todo lo buena que quieras, pero con nosotras...-Anna.
-Me extraña de Ángeles-dice Dani.
Ángeles asiente.
-Pues créelo, esta vez también me ha tocado a mí-dice Ángeles con una sonrisa.
-Os acompañamos y así miramos las habitaciones-Javi.
-¡Muy bien, Javi! Vas perdiendo la timidez-Anna.
Subimos los 4 a la parte de arriba de la casa. Hay varias puertas. Nos quedamos al principio del pasillo sin saber qué hacer. ¿Y si los gritos del principio era alguien haciendo sus cositas? Y no queremos interrumpir. Nos miramos entre nosotros haciéndonos la misma pregunta "¿qué hacemos?".
-Podemos ir abriendo una a una. No creo que en todas haya alguien... Y así miramos cómo son-propone Dani.
-¡Venga va! Pero te toca a ti-le digo a Dani.
Dani me mira anonadado, pero al final accede. Abre la primera puerta a la derecha. Va abriendo lentamente hasta que la abre del todo. Vemos 2 camas, 2 armarios y una ventana. Simple, pero nos sirve.
-¡Nuestra!-digo emocionada.
-Podría ser derecha para chicas, izquierda para chicos, ¿no?-propone Ángeles con una sonrisa.
-Pero habrá que ver dónde están los baños, ¿no?-pregunta Javi.
-Dani...-me acerco a él con voz dulce-¿Puedes ir tú y decirnos dónde están?
-Tienes un morro, rubia...-Dani.
-Ya voy yo también-Ángeles.
-Te acompaño-dice rápidamente Javi.
Ángeles y Javi se alejan por el pasillo dejándonos a Dani y a mí solos en la puerta de la habitación. Nos miramos.
-Creo que sospechan algo-me empieza a decir Dani.
-No te preocupes por ellos, a mí los que me preocupan son los que están abajo...-Anna.
-¿Roko también?-pregunta Dani atónito.
Le doy un manotazo en el brazo entre risas.
-¡No tonto! Me refiero a Santi y Arturo. Y tal vez María...-Anna.
-¿María? ¿Estás segura?-Dani.
-Pues no, segura no estoy pero algo trama...-Anna.
-¿Tú crees?-Dani.
-No lo sé. Bueno, ¿qué? ¿Seguimos viendo las habitaciones? ¿Subimos las maletas o qué?-pregunto para zanjar el tema.
-Vamos a mirar el resto de habitaciones y luego te ayudo con las maletas, que al parecer te has traído media casa-dice Dani empezando a reír.
Le vuelvo a pegar y empiezo a reír también. Empezamos a caminar por el pasillo y abriendo una a una las puertas para ver las habitaciones. Todas tienen la misma capacidad y la misma estructura. Parece que, como en el hotel, dormiremos en parejas.


Relatado por Santiago Segura


Vamos mirando por los armarios y cajones para coger platos, tenedores, cuchillos, servilletas y todo lo que nos haga falta para poner la mesa. Somos 4 poniendo la mesa, pero también somos 14 para comer. Con la ayuda de María y Roko pronto terminamos. Una vez hemos terminado, me acerco a Arturo. Lo suficiente para que no me oiga nadie más.
-Tenemos que ensayar-Santi.
-Entonces hay que avisar a Dani-me contesta Arturo.
-¿A Dani para qué?-le pregunto de vuelta.
-Hombre, necesitamos al tercero en discordia-Arturo.
-¿Y si se lo cuenta a Anna y ésta a Ángeles? La sorpresa se iría al traste-Santi.
-Bueno, pues no le aviso. Pero luego no digas que sale mal-Arturo.
-Además, ¿Dani qué va a hacer?-Santi.
-La parte instrumental-Arturo.
-Pero si no tenemos...-Santi.
-Pero se falsea-Arturo.
Me quedo pensando un momento en lo que me ha dicho Arturo. La verdad es que quedaría mejor, más vistoso y preparado. Pero falta el instrumento para hacer aún así como que se toca. ¿Qué pretende? ¿Qué toque al aire? Miro de nuevo a Arturo.
-Está bien, avísale. Pero asegúrate que esté solo y ninguna de las chicas se entera. Yo voy avisar a Àngel-Santi.
Voy a buscar a Àngel, que curiosamente está fuera con Carlos fumando. Me acerco a ellos y llamo a Àngel para poder hablar con él. Se separa de donde estaba y se acerca a mí. Nos alejamos un poco y le cuento mi idea y para qué necesito su ayuda. Estamos un rato de cómo va a ser y me dice que ahora vamos. Se vuelve a acercar y me acerco para despedirme también de Carlos.
-¿Qué te traes entre manos, amiguete?-me pregunta.
-Cosas de ensayos-Santi.
-Hemos venido a descansar. Ya sé que quieres ganar, pero relájate un poco-Carlos.
Después de contestarle un poco, entre vaciles y broma, me despido de los 2 y vuelvo a la cabaña. Busco con la mirada a Arturo. Está con Dani a pie de escalera y me acerco a ellos.
-Bien, ya le he dicho a Àngel que nos ayude y ha accedido. Ahora vendrá porque está fumando-Santi.
-¿Y dónde vamos a ensayar?-pregunta Dani.
Una cosa que se me había pasado por alto. ¿Dónde ensayar sin que me descubran la sorpresa? Vale, ahora tenemos que buscar un sitio. O eso o echar a la gente de la casa.
-Podemos echar a las chicas...-propone Arturo con una sonrisa traviesa.
-Es lo que había pensado, pero se nos echarían encima...-Santi.
-Pues bien empezamos...-Dani.
-Hay que buscar en los alrededores, algún lugar encontraremos-Santi.


*Viernes por la mañana*


Relatado por Javier Herrero


Me despierto porque alguien me está zarandeando. Cuando abro los ojos, descubro que es Santi el que me está llamando. Se le ve muy nervioso. Hoy es el día.
-Javi, tienes que distraerme a Ángeles y cuando yo te avise, llevarla. ¿Entendido?-Santi.
-Claro, pero tranquilízate. Te va a salir genial y le va a encantar. Habéis ensayado mucho-Javi.
-Y aún sí me parecen pocos ensayos, poca cosa para lo que ella merece. Pero en fin, que Dios reparta suerte-Santi.
Va al armario a coger la ropa que se va a poner y sale de la habitación. Imagino que irá a buscar a Arturo y Dani para prepararse y hacer un último ensayo. Ni en las galas está tan nervioso como lo está ahora. Se nota que quiere mucho a Ángeles y se lo está currando un montón para que todo salga perfecto. Alguna vez he ido a verles ensayar. Han ensayado con ayuda de Àngel. Fuimos a un local a Oviedo. Bueno más bien ellos, que se encargaron de todo. Lo más importante era que no se enterase nadie más. Cuantas menos personas, mejor.
Hoy por la tarde nos vamos a Barcelona y de ahí cada uno a su casa para pasar el finde con nuestras familias. La siguiente semana vuelve a haber ensayos y a la siguiente empiezan los directos. Yo estoy bastante tranquilo en cuanto a eso porque sé que no voy a pasar. De modo que voy a pasármelo bien. ¿Y cómo no pasárselo bien con los compañeros que tengo? Hemos formado una familia, una segunda familia de la que ya es difícil olvidarse.
Salgo para ir a ducharme y luego bajar a desayunar. Llevo la toalla en una mano y el jabón y champú en la otra. Abro la puerta del baño de chicos y me meto en un cubículo. Pienso en todo esto que hemos vivido desde octubre. ¿Quién me iba a decir a mí que acabaría dejando a Blanca y encontraría a una persona que me hace reír, me ayuda a ser mejor persona y a crecer? Blanca se ha convertido en una buena amiga y nos ha ayudado con el tema de la acogida. Lástima que la niña resultase ser Calma y ya tenía unos padres que la necesitaban más que nosotros. Pero nosotros no desesperamos y lo seguiremos intentando. Y más después de la boda. En unos meses nos casaremos y seremos un matrimonio que intentará adoptar un niño.
Una vez terminado, vuelvo a la habitación a vestirme y bajo a desayunar. No me puedo creer que sea el último desayuno que compartamos todos de esta semana. Aunque con mis compañeros no será el último. Todos los días, bajamos a la cafetería del hotel y desayunamos juntos. Me refiero a desayunar con los profes y los miembros del jurado.
Busco con la mirada a María y le dedico una sonrisa en cuanto cruzamos miradas. Cómo quiero yo a esta mujer. A su lado está Ángeles que conversa animadamente con Roko. No me he podido sentar al lado de María porque he bajado tarde. Me he tenido que sentar enfrente, al lado de Carolina y Anna. Bueno, uno de las normas que se impuso durante estos 5 días fue: nada de parejas, nada de sentarse al lado, compartir cuarto o cosas por el estilo.
El móvil me suena avisándome que tengo un whatsapp.
-"Estáis todos abajo?"-Santi.
-"Sí, sólo faltáis vosotros 3 y la gente lo ha comentado"-Javi.
-"En cuanto acabéis de desayunar, di a todos que vayan al salón y llévate a Ángeles fuera. Invéntate cualquier excusa"-Santi.
-"Muy bien"-Javi.
-"Ah! Y avísame cuando acabéis"-Santi.
Sonrío mientras le escribo el mensaje de vuelta. Tengo ganas de ver el resultado.