jueves, 6 de julio de 2017

Capítulo 394:Una estancia genial

Relatado por Anna Simon


En cuanto Mónica dice que va a preparar la cena, la gente mira a los lados para escaquearse. Sobre todo los chicos.
-Dani, Santi, Arturo, Javi, os toca ayudar a poner la mesa-Anna.
Los nombrados me miran con asombro. Bueno más bien Santi y Arturo.
-¿Y por qué nosotros?-pregunta Santi.
-¡Eso! ¿Por qué no puede ser un mixto de chicos y chicas?-pregunta Arturo.
-¿Y a qué adivino las parejas?-le digo a modo divertido.
-Creo que todos estamos pensando lo mismo-dice Roko con una sonrisa.
-Conmigo ahora no contéis...-exclamo soltando un suspiro a la vez que saco una sonrisa.
-Estarás cansada, ¿no?-me pregunta Arturo insinuante.
Creo que sé a lo que se refiere, pero le miro con una sonrisa y sin decirle nada al respecto. Nadie se tiene por qué enterar de lo que ha pasado antes de parar a comer. Eso lo sabemos los implicados y punto. Ellos se hacen sus suposiciones, pero ya está.
-Que vayan Santi y Roko que se llevan tan bien...-dice María con una sonrisa.
-Y alguien más, ¿no?-pregunta Santi mirando a Ángeles de reojo.
-¿Queríais un mixto, no? Pues que vayan María y...-me quedo meditando un momento y se me ocurre algo loco-¡Arturo!
-Claro, para quedarte a solas. ¿Eh pillina?-me dice en tono pícaro Arturo.
Le saco la lengua divertida y miro de reojo a Dani. Al parecer sospechan más de la cuenta. Y todo por llegar tarde y juntos a la comida. Si es que teníamos que haber llegado por separado. María coge del brazo a Arturo y le obliga a andar en dirección a la cocina. Santi mira a Ángeles y después a Roko con resignación. Una vez que están fuera de nuestra vista, le cojo del brazo a Ángeles.
-¡Vamos a elegir habitación!-Anna.
-¿Esto lo has hecho para librarte de María, verdad?-me pregunta intentando no reír.
-¿Yo?-pongo la cara más inocente-Qué va...
-¿Pero por qué la tenéis tanto miedo? Si es un ángel...-interviene Javi.
-Claro.... Un ángel caído... A ver, Javi, contigo será todo lo buena que quieras, pero con nosotras...-Anna.
-Me extraña de Ángeles-dice Dani.
Ángeles asiente.
-Pues créelo, esta vez también me ha tocado a mí-dice Ángeles con una sonrisa.
-Os acompañamos y así miramos las habitaciones-Javi.
-¡Muy bien, Javi! Vas perdiendo la timidez-Anna.
Subimos los 4 a la parte de arriba de la casa. Hay varias puertas. Nos quedamos al principio del pasillo sin saber qué hacer. ¿Y si los gritos del principio era alguien haciendo sus cositas? Y no queremos interrumpir. Nos miramos entre nosotros haciéndonos la misma pregunta "¿qué hacemos?".
-Podemos ir abriendo una a una. No creo que en todas haya alguien... Y así miramos cómo son-propone Dani.
-¡Venga va! Pero te toca a ti-le digo a Dani.
Dani me mira anonadado, pero al final accede. Abre la primera puerta a la derecha. Va abriendo lentamente hasta que la abre del todo. Vemos 2 camas, 2 armarios y una ventana. Simple, pero nos sirve.
-¡Nuestra!-digo emocionada.
-Podría ser derecha para chicas, izquierda para chicos, ¿no?-propone Ángeles con una sonrisa.
-Pero habrá que ver dónde están los baños, ¿no?-pregunta Javi.
-Dani...-me acerco a él con voz dulce-¿Puedes ir tú y decirnos dónde están?
-Tienes un morro, rubia...-Dani.
-Ya voy yo también-Ángeles.
-Te acompaño-dice rápidamente Javi.
Ángeles y Javi se alejan por el pasillo dejándonos a Dani y a mí solos en la puerta de la habitación. Nos miramos.
-Creo que sospechan algo-me empieza a decir Dani.
-No te preocupes por ellos, a mí los que me preocupan son los que están abajo...-Anna.
-¿Roko también?-pregunta Dani atónito.
Le doy un manotazo en el brazo entre risas.
-¡No tonto! Me refiero a Santi y Arturo. Y tal vez María...-Anna.
-¿María? ¿Estás segura?-Dani.
-Pues no, segura no estoy pero algo trama...-Anna.
-¿Tú crees?-Dani.
-No lo sé. Bueno, ¿qué? ¿Seguimos viendo las habitaciones? ¿Subimos las maletas o qué?-pregunto para zanjar el tema.
-Vamos a mirar el resto de habitaciones y luego te ayudo con las maletas, que al parecer te has traído media casa-dice Dani empezando a reír.
Le vuelvo a pegar y empiezo a reír también. Empezamos a caminar por el pasillo y abriendo una a una las puertas para ver las habitaciones. Todas tienen la misma capacidad y la misma estructura. Parece que, como en el hotel, dormiremos en parejas.


Relatado por Santiago Segura


Vamos mirando por los armarios y cajones para coger platos, tenedores, cuchillos, servilletas y todo lo que nos haga falta para poner la mesa. Somos 4 poniendo la mesa, pero también somos 14 para comer. Con la ayuda de María y Roko pronto terminamos. Una vez hemos terminado, me acerco a Arturo. Lo suficiente para que no me oiga nadie más.
-Tenemos que ensayar-Santi.
-Entonces hay que avisar a Dani-me contesta Arturo.
-¿A Dani para qué?-le pregunto de vuelta.
-Hombre, necesitamos al tercero en discordia-Arturo.
-¿Y si se lo cuenta a Anna y ésta a Ángeles? La sorpresa se iría al traste-Santi.
-Bueno, pues no le aviso. Pero luego no digas que sale mal-Arturo.
-Además, ¿Dani qué va a hacer?-Santi.
-La parte instrumental-Arturo.
-Pero si no tenemos...-Santi.
-Pero se falsea-Arturo.
Me quedo pensando un momento en lo que me ha dicho Arturo. La verdad es que quedaría mejor, más vistoso y preparado. Pero falta el instrumento para hacer aún así como que se toca. ¿Qué pretende? ¿Qué toque al aire? Miro de nuevo a Arturo.
-Está bien, avísale. Pero asegúrate que esté solo y ninguna de las chicas se entera. Yo voy avisar a Àngel-Santi.
Voy a buscar a Àngel, que curiosamente está fuera con Carlos fumando. Me acerco a ellos y llamo a Àngel para poder hablar con él. Se separa de donde estaba y se acerca a mí. Nos alejamos un poco y le cuento mi idea y para qué necesito su ayuda. Estamos un rato de cómo va a ser y me dice que ahora vamos. Se vuelve a acercar y me acerco para despedirme también de Carlos.
-¿Qué te traes entre manos, amiguete?-me pregunta.
-Cosas de ensayos-Santi.
-Hemos venido a descansar. Ya sé que quieres ganar, pero relájate un poco-Carlos.
Después de contestarle un poco, entre vaciles y broma, me despido de los 2 y vuelvo a la cabaña. Busco con la mirada a Arturo. Está con Dani a pie de escalera y me acerco a ellos.
-Bien, ya le he dicho a Àngel que nos ayude y ha accedido. Ahora vendrá porque está fumando-Santi.
-¿Y dónde vamos a ensayar?-pregunta Dani.
Una cosa que se me había pasado por alto. ¿Dónde ensayar sin que me descubran la sorpresa? Vale, ahora tenemos que buscar un sitio. O eso o echar a la gente de la casa.
-Podemos echar a las chicas...-propone Arturo con una sonrisa traviesa.
-Es lo que había pensado, pero se nos echarían encima...-Santi.
-Pues bien empezamos...-Dani.
-Hay que buscar en los alrededores, algún lugar encontraremos-Santi.


*Viernes por la mañana*


Relatado por Javier Herrero


Me despierto porque alguien me está zarandeando. Cuando abro los ojos, descubro que es Santi el que me está llamando. Se le ve muy nervioso. Hoy es el día.
-Javi, tienes que distraerme a Ángeles y cuando yo te avise, llevarla. ¿Entendido?-Santi.
-Claro, pero tranquilízate. Te va a salir genial y le va a encantar. Habéis ensayado mucho-Javi.
-Y aún sí me parecen pocos ensayos, poca cosa para lo que ella merece. Pero en fin, que Dios reparta suerte-Santi.
Va al armario a coger la ropa que se va a poner y sale de la habitación. Imagino que irá a buscar a Arturo y Dani para prepararse y hacer un último ensayo. Ni en las galas está tan nervioso como lo está ahora. Se nota que quiere mucho a Ángeles y se lo está currando un montón para que todo salga perfecto. Alguna vez he ido a verles ensayar. Han ensayado con ayuda de Àngel. Fuimos a un local a Oviedo. Bueno más bien ellos, que se encargaron de todo. Lo más importante era que no se enterase nadie más. Cuantas menos personas, mejor.
Hoy por la tarde nos vamos a Barcelona y de ahí cada uno a su casa para pasar el finde con nuestras familias. La siguiente semana vuelve a haber ensayos y a la siguiente empiezan los directos. Yo estoy bastante tranquilo en cuanto a eso porque sé que no voy a pasar. De modo que voy a pasármelo bien. ¿Y cómo no pasárselo bien con los compañeros que tengo? Hemos formado una familia, una segunda familia de la que ya es difícil olvidarse.
Salgo para ir a ducharme y luego bajar a desayunar. Llevo la toalla en una mano y el jabón y champú en la otra. Abro la puerta del baño de chicos y me meto en un cubículo. Pienso en todo esto que hemos vivido desde octubre. ¿Quién me iba a decir a mí que acabaría dejando a Blanca y encontraría a una persona que me hace reír, me ayuda a ser mejor persona y a crecer? Blanca se ha convertido en una buena amiga y nos ha ayudado con el tema de la acogida. Lástima que la niña resultase ser Calma y ya tenía unos padres que la necesitaban más que nosotros. Pero nosotros no desesperamos y lo seguiremos intentando. Y más después de la boda. En unos meses nos casaremos y seremos un matrimonio que intentará adoptar un niño.
Una vez terminado, vuelvo a la habitación a vestirme y bajo a desayunar. No me puedo creer que sea el último desayuno que compartamos todos de esta semana. Aunque con mis compañeros no será el último. Todos los días, bajamos a la cafetería del hotel y desayunamos juntos. Me refiero a desayunar con los profes y los miembros del jurado.
Busco con la mirada a María y le dedico una sonrisa en cuanto cruzamos miradas. Cómo quiero yo a esta mujer. A su lado está Ángeles que conversa animadamente con Roko. No me he podido sentar al lado de María porque he bajado tarde. Me he tenido que sentar enfrente, al lado de Carolina y Anna. Bueno, uno de las normas que se impuso durante estos 5 días fue: nada de parejas, nada de sentarse al lado, compartir cuarto o cosas por el estilo.
El móvil me suena avisándome que tengo un whatsapp.
-"Estáis todos abajo?"-Santi.
-"Sí, sólo faltáis vosotros 3 y la gente lo ha comentado"-Javi.
-"En cuanto acabéis de desayunar, di a todos que vayan al salón y llévate a Ángeles fuera. Invéntate cualquier excusa"-Santi.
-"Muy bien"-Javi.
-"Ah! Y avísame cuando acabéis"-Santi.
Sonrío mientras le escribo el mensaje de vuelta. Tengo ganas de ver el resultado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario