jueves, 30 de marzo de 2017

Capítulo especial: 1 mes (XVIII)

Relatado por X


Me dirijo con el coche por el camino que recorro cada semana. Voy pensando en las palabras, en las amenazas. Y recuerdo aquellos días en los que era feliz. Ella no se daba cuenta y yo nunca me atreví a confesárselo. Siempre estuvo enamorada de otra persona. Pero, como yo, tampoco era correspondida. La persona de la que se había enamorado, tenía otra en mente. De hecho ahora tienen una bonita historia de amor. Y hubiesen sido una familia, sino me hubiesen obligado a actuar así.


*Unos meses antes*


Estamos en la puerta del hospital. Una enfermera se nos acerca y nos indica que la acompañemos. Nos guía por los pasillos. Subimos en el ascensor hasta una de las últimas plantas. Volvemos a caminar por unos pasillos. Y al fondo hay una puerta. Nos dice que esperemos un momento y toca la puerta. La miro. Su mirada está fija en esa puerta por la que ha desaparecido esa chica.
-No sé si estamos haciendo bien...
-No me digas que ahora te vas a rajar. ¿No era que la odiabas?
-Bueno tanto como odiar...
-Te puso en ridículo, te humilló delante de todos. ¿O es que no te acuerdas?
-Sí, pero robarle a su hija...
-Mira Francisco, yo no pienso consentir que ellos 2 sean felices. Àngel debía estar conmigo y sin embargo está con...-se queda en silencio un momento para luego decir-con ésa-dice con repugnancia.
-¿Y si nos pillan? Porque sabes que por esto nos podemos meter en un lío muy grande.
-Por esto te lo estoy encomendando a ti. Yo no sé si dentro de poco estaré en la cárcel. De modo que no podré continuar. Pero quiero venganza.
Me quedo mirándola fijamente a los ojos. Pero mis pensamientos se detienen debido a la voz de la chica que nos pide que pasemos al despacho. Accedemos al despacho y el médico se levanta para recibirnos.
-Francisco y Sylvia, qué alegría veros. Ya tenía ganas de conoceros-nos ofrece su mano que estrechamos-Por favor, sentaos.
Vuelve a su silla, detrás del escritorio, y toma asiento. Sylvia se sienta en una de las sillas. Yo me quedo mirando el despacho. Sylvia me hace una señal para que me siente y enseguida le hago caso. La enfermera se va al lado del médico y se queda de pie a su lado.
-Según me ha contado mi enfermera-la mira con una sonrisa-,tenéis unos amigos que no pueden tener hijos.
-Así es-contesta Sylvia.
Miro a Sylvia sin saber a quiénes se refiere. Me quedo un buen rato mirándola hasta que sigue hablando y desvío la mirada a mis manos.
-Y también tenemos a la madre. Ahora está embarazada. Pero cuando llegue el momento...-se gira y me dedica una sonrisa. Le devuelvo la sonrisa.
-Lo comprendo, pero esto no puede salir de aquí. En este país no está permitido y vamos a hacer una excepción. Begoña, por favor-dirige su vista a la chica de su lado-trae los formularios de mediadores para que rellenen los datos de la donante y los perceptores.
-Ahora mismo, doctor Dávila.
La enfermera sale del despacho a buscar dichos papeles.


*Presente*


Antes de tomar el desvío al hospital debo ir a un lugar. Se lo debo a ella y a mí mismo. Nunca me atreví hasta ahora. No me puedo creer que ya no esté en este mundo. Cuando lo vi en la prensa no me lo podía creer. De hecho me negaba a creerlo. Y el no ir a visitarla, hacía como que no se hubiese ido. Como que estaba lejos. Pero viva. Aparco en la puerta y salgo del coche. En la entrada hay un puesto de flores y me detengo en él. Observo los ramos expuestos. No me decido por ninguno. No sé cuáles eran sus flores preferidas. Estaba enamorada de ella, pero nunca me atreví a cruzar más palabras de las necesarias. Sólo sé lo básico de ella. La vendedora me pregunta qué tipo de flores quiero. Le contesto un escueto no lo sé. Y dejo que ella elija por mí. Al tener las flores en la mano, atravieso las puertas y me dirijo al lugar donde se encuentra ella. Me pongo frente a su tumba y deposito las flores encima de la lápida.
-Sylvia, ojalá estuvieras aquí conmigo. Esto se está convirtiendo en un infierno. Y no solo porque no estés en este mundo, sino porque también me están amenazando. He vuelto a ver a Carolina. Ha seguido a María y a Javi. No sé qué habrán estado hablando, pero seguro que ha sido sobre la niña de Mónica. No olvides que ella es su mejor amiga y no quiere verla mal. Y yo tampoco hubiese querido verte mal. Si hubiese sabido de tu enfermiza obsesión por Àngel, te hubiese confesado que...-trago saliva. Aún me cuesta decírselo. Aunque no esté físicamente delante de mí-Que te quería y me enamoré de ti. Sí, soy un idiota por haberme callado esto. Y ahora tú ya no estás-unas lágrimas escapan de mis ojos.
Me quedo mirando su nombre y la fría piedra durante un rato. En cuanto abandone este lugar, tengo que ir al hospital. Me tienen dicho que les vigile. Nadie se puede enterar quién es y de quién es esa niña. De modo que debo contar lo de siempre: que está bien todo, que no ha contado nada. Ya me asegure de que María no hablase.

jueves, 23 de marzo de 2017

Capítulo 385:¿Dónde os gustaría ir?

*12:00*


Relatado por Tinet


Me dirijo, junto a Laia, a la sala VIP. A ella ya le he contado lo que ahora les contaré a ellos. Abro la puerta y la dejo pasar a ella primero. Veo que ya están todos en la sala, esperando. A algunos se les ve impacientes y otros se miran extrañados.
-¿Y a mí por qué me habéis llamado?-pregunta un intrigado Manel.
-Encima que te quieren incluir, chiquillo-le dice María.
-Oye, ¿qué tal si dejáis que lo cuente?-suelta Anna.
-Ya salió la pelota-exclama Santi.
-Siempre estáis igual. ¿No os vais a dejar de chinchar nunca?-les pregunta Ángeles.
-¡Como no os calléis, os pongo a todos el 4!-exclama Mónica haciéndose oír entre el alboroto.
Mónica mira hacia Laia y después hacia mí dedicándonos una sonrisa. Le devuelvo la sonrisa, agradeciéndole así el silencio que ha conseguido.
-Bien, os preguntáis por qué estáis aquí y ahora mismo lo voy a contar. Os he reunido aquí a concursantes-dirijo mi mirada hacia ellos-,jurado-hago lo mismo con ellos-y profesores-miro por último a Miryam y Arnau-para contaros el plan. Y el plan es el siguiente. Al grabar con 2 semanas de antelación, tenemos una semana libre antes que empiecen los directos. Y por eso se me ha ocurrido que podéis ir todos a una casa rural.
-¿Y cuándo nos iríamos? Más que nada por avisar en casa-pregunta Arturo.
A su pregunta, empiezan más cuchicheos dándole la razón.
-Tenéis el finde libre y os iríais el lunes-Tinet.
-¿Por cuánto tiempo? Porque si es una semana entera...-empieza a decir Anna mirando a Santi.
-5 días. De lunes a viernes. Es para que os relajéis-les explico.
-¿Y los ensayos?-pregunta Roko.
-La siguiente semana, tranquila-le digo tranquilizador.
-¿Y vosotros vais a venir?-pregunta Ángeles.
Voy a contestar, pero Laia se adelanta.
-No, nosotros no podemos-Laia.
-Pero ¿cúando vais a descansar vosotros?-Anna.
-Tú déjales que también tendrán sus momentos-le dice Arturo con una sonrisa y con picardía en el tono de voz.
Le fulmino con la mirada, pero siento una mano en mi hombro que me relaja. Miro y ahí está Laia diciéndome con la mirada que no le conteste.
-Bueno, pues eso era todo-explico.
-¿Y yo? ¿Voy a ir en este estado?-pregunta Mónica.
-Si te ves capaz, sí. Sino no pasa nada-Tinet.
Mónica mira a Àngel, el cual le dedica una sonrisa.
-¿Y a dónde vamos?-pregunta Dani.
-¿Puedo llevar a mi chico?-pregunta Anna.
-¡Ah! Si ella puede llevarse a Dani, yo me traigo a Patricia-dice Arturo picado.
-¡Silencio!-esta vez es María la que les hace callar con su voz.
-Gracias-vuelvo a agradecer con una sonrisa dirigiéndome a María. Después vuelvo mi vista a Anna.-No, lo siento. Sólo es para los del programa. Ya lo siento.
Veo que Arturo le dice algo en voz baja a Diges dándole un codazo.
-Y a dónde iréis mejor os lo digo por escrito. Que sino a este paso, no me dejáis nunca-digo con una sonrisa.


Relatado por Arturo Valls


El plan de Tinet me parece perfecto. En cuanto ha dicho que sólo vamos los del programa, he mirado de reojo a Dani y le he pegado un codazo. Ahí tiene su oportunidad de conquistarla, de hacerla suya de una vez por todas. Yo le soy fiel a mi chica. Bueno y por qué no me queda nadie tampoco a mano. Miro a mi alrededor y me paro en Roko. No, definitivamente no. Le seré fiel a mi chica. Además ella también tiene novio.
Tinet y Laia se van dejándonos a solas con jurado y profes.
-¿Qué profe? ¿Te vas a llevar a tu chico?-le pregunto a Miryam.
-Ya has oído a Tinet-me contesta ella-Sólo los del programa.
-Pero él está en el programa también. ¿O acaso es de fuera?-Arturo.
Por detrás me llega una colleja.
-No seas liante, anda-me dice María.
-Auuu-me quejo llevando la mano a la nuca-Sólo he comentado.
-Por cierto-me llama Anna dándome un toque en el hombro-¿Qué tal el castigo?-pregunta reprimiendo una risa.
María se gira tan rápido que parece la niña del exorcista. Ahora soy yo el que ahogo una risa haciendo que es un ataque de tos.
-¿Cómo? ¿No os habiaís comprometido Ángeles y tú?-le pregunta María.
Anna se gira, nerviosa. Empieza a tartamudear una respuesta. Pues al final va a estar bien esta semana y todo. Nos lo vamos a pasar bien. Creo que va a haber venganza.
-María, ¿quieres que tire a Anna por el agujero?-y tras decir esto, me empiezo a reír.
-Pues no me vendría mal, la verdad. No me vendría nada mal...-mira a Anna amenazante. Me río cada vez más.
-¡Venga yaya! Que tampoco ha sido para tanto...-dice intentando estar segura de lo que dice.
Se empieza a alejar hacia la puerta y María la sigue.
-¡Ven aquí, no corras!-le grita María saliendo detrás de ella.
-¿Esto siempre es así?-pregunta Carolina.
-Uy se nota que no llevas mucho tiempo aquí, Ferre-le comento con una sonrisa.
-Es como lo de Santi, que en el fondo es un trozo de pan-le explica Ángeles.
-Bueno tampoco es plan de arruinarme mi imagen, ¿no?-Ángeles le echa una mirada recriminatoria-Cariño-añade con una sonrisa y una caricia en la mejilla de su novia.
Me acerco a Mónica.
-¿Qué? ¿Cómo va la pequeña mandarina?-Arturo.
-¿Cómo que mandarina? Que estás hablando de mi hija, Arturo-me dice Àngel indignado.
-Pues eso, la hija de la Naranjo es mandarina-explico divertido.
-O naranjita-me sigue la explicación Carolina entre risas.
-¿Veis? Carolina lo ha pillado-Arturo.
-Dando guerra, pero ahí va. Con muchas ganas que nazca para verle la carita ya-me explica Mónica con una sonrisa de satisfacción en el rostro.
Enseguida se acercan Ángeles y Roko a donde nosotros y se ponen a hablar con ella, preguntándole que si ya da pataditas, cómo van las nauseas. Me temo que ya no soy bienvenido en esta conversación, por lo que me voy alejando. Me reúno con los chicos.
-¿Y dónde creéis que iremos?-pregunta Dani al cabo de un rato.
-Pues supongo que no iremos muy lejos-Santi.
-¿A dónde os gustaría que fuese?-les pregunto con curiosidad.
-Aunque digamos algo, al final va a ser donde ellos quieran...-Santi.
-A mí me gustaría algo al norte, con la naturaleza y que tenga mar-dice Javi con tono soñador.
-¿Te vas a bañar en pleno enero?-le pregunto confuso.
-Simplemente para escuchar y ver las olas. Es algo que me relaja un montón-Javi.
-Pues a mí me gustaría Madrid. La sierra madrileña. No hay mar, pero estás al contacto con la naturaleza-expone Dani.
-¿Y a ti, Arturo?-me pregunta Santi.
-Pues no sé, no lo había pensado. Pero algo en lo que estemos alejados de nuestros lugares de encuentro, pero a la vez cerca de aquí-Arturo.
-¿Y eso dónde es?-Santi.
-Pues no sé, una cosa intermedia. Zaragoza, Logroño, Guadalajara...-Arturo.
-Pamplona, Bilbao, León... Anda que no hay sitios en España-Santi.
-¿Y a ti, listo?-le pregunto fijando mi vista en Santi.
-Que ya he dicho que me da igual. Donde digan, ahí voy a ir. Cualquier lugar es bueno si estoy junto a Ángeles-dice con una sonrisa mirándola.
Javi y Dani sueltan un "oh".
-Desde que estás enamorado, has cambiado-Arturo.
-Me ha cambiado la vida y no sabéis cuánto. Creo que voy a aprovechar estos días para darle mi sorpresa-Santi.
Sonrío, pues yo ya sé la sorpresa que tiene entre manos. Pero Dani y Javi no tienen ni idea y le miran confundidos, con la intriga reflejada en sus caras. Sonrío y le susurro en voz baja a Santi.
-¿Lo pueden saber ellos?-Arturo.
-Mientras no lo sepa ella... Así que ni una palabra a las chicas-les advierte a Dani y Javi que asienten.

jueves, 16 de marzo de 2017

Capítulo 384:Hay una carta para ti

Relatado por Arturo Valls

He de reconocer que la visita de Tinet me ha salvado. No sabía qué decirle a María. Y esa misma pregunta me hago yo. ¿Qué hace ella aquí?
-Aún no me has respondido. ¿Qué haces aquí?-María.
-¿Y tú? No me digas que la señora ha hecho algo malo para que la castiguen...-Pero antes de que me responda, continúo hablando-¡Ah no! Que eso ya te lo hace Javi, ¿no?
Roko se empieza a reír y María me mira extrañada. Le he dado una buena respuesta. Tan buena que se ha quedado sin palabras. Menos mal que tengo recursos para todo.
-Cuidado Arturito...-me dice amenazante.
-Eso. Cuidadito con la yaya que si no usa sus armas de mujer-dice Roko entre risas.
-¡Ni se te ocurra contarlo!-María se gira para amenazarla a ella.
Roko no deja de reírse a carcajadas.
-¿Qué? ¿Qué pasa?-pregunto sin saber de qué va la cosa.
-Pues es que esta mañana...-empieza Roko sin parar de reír. Pero María la interrumpe.
-¡A limpiar! ¿No es a eso a lo que hemos venido?-nos dice a los 2 seria, con una actitud que da miedo. -¡Pues ea! ¡Venga!
La hacemos caso y enseguida nos ponemos a limpiar. Cada uno en una parte de la sala.
Llega Santi, que me mira como disculpándose. Le miro como diciéndole "ya te vale", pero sin palabras. María le mira extrañada. Pero Roko también.
-¿Tú también?-se adelanta Roko a preguntar, antes de que lo haga María.
-A saber lo que han hecho estos 2...-le contesta María.
Parece que se le ha olvidado lo de antes, que ha estado a punto de contar a saber el qué. No sé lo que habrá pasado esta mañana con María y Roko. Pero viniendo de María, me espero cualquier cosa. Sino sólo hay que ver cómo están Javi y ella. Parecen adolescentes. Y lo que se dice adolescentes... lo dejaron muy atrás. Me empiezo a reír yo sólo con mi propio pensamiento.
-¿De qué te ríes?-me pregunta María detrás de mí.
Me sobresalto y me giro a mirarla.
-¡Joder, qué susto!-Arturo.
-Oye, ¿y dónde se habrán metido Ángeles y Anna? Que también se ofrecieron-dice Roko para desviar la atención.
-¡Eso! Que también se ofrecieron y la única que está cumpliendo soy yo...-dice María indignada.
-Pues Ángeles no sé, pero Anna nos dijo que teníamos que venir por...-de repente me callo por haber descubierto el engaño. Y para que no sepan dónde estuvimos anoche.
-Por estar en el vestuario cogiendo unos trajes-me cubre Santi rápidamente.
-¿Con que robando, eh?-nos pregunta Roko con una sonrisa cómplice.
-No tenéis remedio. Pero a Ángeles y a Anna ya les voy a cantar las cuarenta en cuanto las vea-dice María.
En poco tiempo terminamos con la sala de ensayo y se queda Santi, pues le toca ensayar. Vamos por el pasillo para dejar las cosas. Ya hemos cumplido por hoy. Cuando de repente, una puerta se abre. De ella sale Laia que nos mira a María y a mí extrañada.
-Venimos a ayudarla-se adelanta a decirle María.
-Si yo no he dicho nada-se excusa ella.
-Pero te lo ha visto en la cara, chiquilla-hago un intento de andaluz, al cual me llevo una colleja.
Me llevo la mano a la nuca y miro a María. Ella sonríe y me advierte con la mirada.
-Roko, ¿puedes pasar un momento?-la llama Laia.
-Claro-la responde nerviosa.
-Ya lo llevo yo, tranquila-le dice María cogiéndole las cosas que lleva en las manos.


Relatado por Roko


María me quita la escoba y el trapo de las manos, diciendo que se encarga ella de dejarlo en su sitio. De nuevo estoy aquí, en el despacho de Laia. Me pide amablemente que me siente y ella se sienta frente a mí, detrás del escritorio.
-Quiero que sepas que estoy de tu parte y sé lo que le hizo a Anna. Ella misma me lo contó. Pero Lucho te quiere denunciar por agresión. Me acaba de llegar la carta-dice Laia extendiéndome un folio doblado.
Lo cojo y la miro sorprendida. Me he quedado sin palabras. Nunca pensé que esto iba a acabar así. No tenía que haberme metido, pero tampoco podía dejarlo estar.
-Pero...-digo casi sin poder pronunciar palabra. Los nervios han aumentado.
-Si hay que testificar o algo, yo soy la primera que acudiré en tu defensa-me dice Laia comprensiva.
-¿Lo sabe alguien?-pregunto temblorosa.
Laia se levanta y se sienta a mi lado. Me coge de la mano, la cual está temblando, y me la acaricia.
-No lo sabe nadie. Sólo lo sé yo-Laia.
-Pero se va a enterar la prensa y eso es lo que no quiere Tinet...-Roko.
-Tranquila, que con Tinet ya hablo yo. Además os tiene una sorpresa a todos-me dice con emoción.
La miro y veo que me sostiene la mirada y tiene una sonrisa en los labios. Pero enseguida bajo la mirada.
-Yo me iré... No la merezco...-digo mirando al suelo.
Pero ella me levanta la cabeza, poniendo la mano bajo mi barbilla.
-Tú más que nadie te lo mereces. Necesitas descansar de todo esto y recargar pilas. Además tenemos a una heroína entre nosotros. Si no hubiera sido por ti, Lucho seguiría aquí-Laia.
-¿Por mí?-le pregunto incrédula. No creo que haya hecho nada.
-¡Claro! Si no hubiera sido por ti, se hubiese ido a su casa y no se le hubiera visto más. Creo que tenía previsto huir. Hablamos con él Tinet y yo y al principio lo negó. Pero en cuanto se vio acorralado, nos dijo que no le volveríamos a ver. ¿Y sabes que dijo también?-niego en silencio-Que Anna se lo merecía. Y otras palabras que no voy a repetir. Lo que se merece Anna es tener una amiga como tú, tener a Dani, a Flo, Ángeles, María... A todos vosotros para que vuelva a ser feliz y no piense en ese malnacido y machista.
Unas lágrimas empiezan a brotar de mis ojos. Tiene razón, tiene toda la razón del mundo.
-Venga, te invito a tomar algo hasta que vengan los demás. Y tranquila que mañana no tienes que volver a limpiar-me dice Laia y al instante se acerca a abrazarme.


Relatado por Àngel Llàcer


-¡Venga! Vamos a llegar tarde-vuelvo a llamarla mientras miro el reloj.
-¡Ya voy, pesado! ¡Me estoy arreglando!-me grita desde la habitación.
Suspiro y vuelvo a ir al salón. Me siento en el sofá a esperarla. Nos avisaron hace unas 3 horas para ir a Gestmusic para una reunión. A las 8. Y son las 11:15. No sé para qué tanto tiempo en arreglarse. No tenemos gala. Debe ser una reunión para comentar las galas pasadas o las que nos quedan en directo. Pero Mónica se ha empezado a preparar a las 11, alegando que daba tiempo. Y sólo quedan 45 minutos para el comienzo de dicha reunión. Al final llegaremos tarde. Como siempre, como siempre que voy con ella. No le consigo pegar la puntualidad. Pero ella a mí sí que me hace ser impuntual. Saco el móvil y empiezo a escribir whatsapp.
-"Llegaremos tarde, lo veo. Para que nos vayas disculpando"-Àngel.
-"Otra vez? Pero si nos han avisado con 4 horas de antelación! jajaja"-Carlos.
-"Pues hace un cuarto que ha ido a arreglarse y aún está en ello. O eso dice"-Àngel.
-"A lo mejor está jugando... *carita pícara* Quién sabe... jeje"-Carlos.
"Oye, y para qué crees que nos han avisado?"-Àngel.
-"Pues será algo del programa, de las galas en directo que quedan"-Carlos.
-"Ay... ya queda nada para que se acabe... Lo echaré de menos y todo"-Àngel.
-"Menos dramas que tú te llevas a la mejor. Además habrá más ediciones. De eso estoy seguro ;)"-Carlos.
-Ya estoy, pesado-me saca de la conversación Mónica en la puerta.
Me giro para mirarla y me quedo embobado. Se acerca y chasquea los dedos delante de mi cara.
-Que luego dices que llegamos tarde. ¡Eh!-Mónica.
Salgo de mi embobamiento y centro la vista en el móvil.
-"Creo que al final llegaremos. Nos vemos ahora"-me despido de Carlos.
Bloqueo el móvil y me levanto. Vuelvo a mirar a mi mujer. La verdad es que está espectacular.
-¿Con quién hablabas tan concentrado?-me pregunta intrigada.
-Nada, con Carlos. Me entretenía hasta que tú acabases-le digo despreocupado.
-¿No le estarías diciendo que llegaríamos tarde, verdad?-me mira amenazante. Como me conoce la jodía. Pero intento aparentar.
-¿Eh? No... Para nada-intento salir del paso como puedo.
-Ya, ya. ¿Y entonces qué le contabas? Si se puede saber, claro-Mónica.
-Nada, le contaba que echaré de menos el programa cuando se acabe-le digo la última parte de la conversación para que sea verdad y no me pille en una mentira.
-No me seas dramática, que aún quedan 3 galas. Y luego seguro que nos seguimos viendo-Mónica.
Vamos hacia la entrada. Cuando voy a ir por el casco de la moto, Mónica me detiene.
-¿Dónde te crees que vas?-Mónica.
-A por el casco-Àngel.
-De eso nada, hoy vamos los 2 en mi coche-Mónica.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Capítulo especial: 4 años

Sí, ya sé que hoy no es jueves y no toca capi. Pero es una fecha especial para este blog y su historia.
Nunca pensé que esta historia llegaría tan lejos ni a tanta gente. Ni por supuesto a tantos años.
Hoy hace exactamente 4 años que decidí plasmar en historia un rol que hacíamos por whatsapp. En los inicios, los capítulos eran de presentación y muy cortos. No se parecen a los de ahora ni mucho menos. Pero supongo que yo en 4 años he cambiado. De hecho antes tenía una ayuda extra y ahora lo escribo completamente sola.
A esta historia sólo le quedan 3 galas que relatar y se acabará. O no sé si también relataré la solidaria que hicieron el 25 de febrero de 2013. Me acuerdo de la fecha exacta porque es cuando me enamoré de Ángeles y Santi juntos, la pareja Sángeles.
Este blog junto a la historia comenzó después de acabarse la gala. Ya que acabó el 11 de febrero de 2013 y este blog empezó el 15 de marzo de ese mismo año.
Pero aparte de la historia principal, quise darles un lugar merecido a otra de mis parejas favoritas: Móngel. Está ambientado 2 meses después de que se acabe el programa, en abril, cuando han tenido a la niña. Y toda o casi toda la historia se relata en el hospital.
El hospital que utilizo para la historia es el Hospital Central (serie que echaron en Telecinco de 2000 a 2012) al igual que sus personajes.
Y esta historia tiene una precuela, un cómo empezó de una pareja: Móngel, más allá de las cámaras. Está ambientada en la primera edición de TCMS.
Muchas veces he explicado el origen de este blog, pero no me cansaré de dar las gracias. Gracias por leerme, por comentarme y también, ¿por qué no?, por pedir capítulos.
A veces he sentido que los capítulos han sido flojos o que han bajado el nivel. Y otras veces me vuelvo arriba y vuelven a ser lo que eran al principio.
Tengo pensado en llegar a los 400 capítulos y acabarlo en un número redondo. Y tengo pensado la forma de cómo acabarlo, pero no cómo será el final. De modo que todo puede ser.
Así que nada. Gracias por estos 4 años y seguirme en esta aventura.

jueves, 9 de marzo de 2017

Capítulo especial: 1 mes (XVII)

Relatado por María del Monte


Miro a Carolina con el rostro serio.
-Me tienes que prometer que no le dirás nada... Al menos de momento-le digo suplicante.
-Lo prometo-Carolina.
Juego con mis manos nerviosa. Ha llegado la hora de contarle lo que he vivido, lo que sé.
-No sé si sabes que yo quería ser madre...-ella niega en silencio-Pues intenté adoptar, pero en todos los casos me decían que era demasiado mayor. Que no me ajustaba al perfil y Javi tampoco. Además estaba el caso de que estábamos los 2 en el programa, ocupados. Pero entonces una casa de acogida de Madrid se puso en contacto con nosotros. Tenían a una niña que hacía poco que había entrado. Era la ideal para nosotros. Pero resultó ser Calma, la hija de Santi. Y no le podíamos hacer eso a un compañero y amigo. De modo, que delante del asistente social fingíamos que la teníamos. Pero se la devolvimos a Santi y a Ángeles. Cuando nuestras posibilidades eran casi nulas, nos llamaron del hospital diciendo que tenían un bebé recién nacido. Ya no estábamos en el programa, por lo que los 2 nos podíamos ocupar sin problema. Nos reunimos con el director del hospital, un tal Dávila. La enfermera que nos entregó a la niña era una chica joven, de pelo moreno y rizado. No recuerdo su nombre.
-Hasta ahí todo bien. Lo que no entiendo es el peligro. Y por qué os dieron a la niña de Mónica...-me dice Carolina intrigada.
-Un día, por casualidad les escuché hablar. Hablaban de una tercera persona que estaba en el asunto. Por desgracia la enfermera me vio. Me dijo que si contaba algo, me denunciaría  y me quitarían a la niña. Y no sólo eso, me meterían en la cárcel-María.
Unas lágrimas empiezan a asomar de mis ojos recordando todo aquello. Suena más duro contándolo. Vivirlo es una cosa, pero revivirlo ya...
Carolina me abraza y me acaricia la espalda.
-Tranquila. No te va a pasar nada. A quien van a meter a la cárcel es a ellos. Tú no has hecho nada. Has sido engañada. Y tranquila, que a Mónica le contaré la versión del hospital. Es decir, que ellos se la quitaron. Esto hay que denunciarlo-Carolina.
-Pero... ¿y si vienen a por mí?-me pregunta atemorizada María.
-¿Quién? ¿Oíste el nombre de la tercera persona implicada?-Carolina.
-Sí...-María.
Miro al reloj.
-Bueno, será mejor que volvamos con Javi. Es muy tarde. Y quiero que le cuentes lo que ha pasado. Por lo que parece, no sabe nada. ¿Verdad?-Carolina.
Niego con la cabeza. Me limpio las lágrimas y la miro. La verdad es que hace que me sienta mucho mejor. Y que no va a pasar nada malo. Me acerco para darle otro abrazo. Esta vez soy yo la que se lo da. Lo necesito. Me separo de ella.
-¿Mejor?-me pregunta con una sonrisa.
-Sí-le contesto esbozando una pequeña sonrisa.
Salimos de la sala y ella cierra la puerta con la llave.
-Por cierto, no me has contado quién es o cuál es su nombre-me dice mientras volvemos a la sala donde hemos dejado a Javi.
-Creo que le conoces... Y Mónica también...-digo sin mirarla, mirando al frente mientras caminamos.

jueves, 2 de marzo de 2017

Capítulo 383:Desde que estás conmigo, has cambiado

Relatado por Santiago Segura


Me acerco sonriente a Ángeles. Por fin estoy con ella. Le agarro de la cintura al sentarme junto a ella. Se gira y me dedica una sonrisa, una sonrisa llena de dulzura.
-¿Dónde estabas, cariño?-Ángeles.
-Cogiendo lo tuyo y alguien nos encerró-le explico.
-¿Y Arturo qué hacía allí?-me pregunta con mirada sospechosa.
-Debió entretenerse y nos encontramos en la sala de vestuario-intento que no me pille en la mentira.
Suspira y niega divertida. Parece que se lo ha creído. Bien. Si no, la sorpresa se puede estropear.
-Cena que luego tendrás tu postre-me dice mi chica con una voz sexy.
La miro sonriente y algo excitado. Me levanto rápidamente y me acerco a coger la bandeja y la comida. Allí ya se encuentra Arturo. Me saluda al verme.
-¿Sospecha algo?-Arturo.
-Me ha preguntado que qué hacías tú allí-Santi.
-Espero que no me hayas metido en ningún lío... Digo más del que estamos-me aclara.
-Le he dicho que nos encontramos en la sala de vestuario y ha quedado conforme. Mañana tenemos que ensayar-Santi.
-Pues ya me dirás cuándo: por la mañana tenemos limpieza y ensayo y por la tarde más ensayos-Arturo.
-Bueno, algún hueco sacaremos-Santi.
Termino de servirme mi comida y vuelvo junto a mi princesa. Veo a Calma, la cual está con los miembros del jurado. Me levanto y me acerco a ella. Ella se baja de Mónica y se acerca a mí. Me abraza.
-¡Papi!-Calma.
-¿Es tu hija, Santiago? Nunca pensé que tendrías una niña tan buena-me dice Carolina con una sonrisa.
-Uy no te fíes, que cuando se juntan la hija de Cerezuela y ella...-dice Àngel divertido.
-¡No es verdad!-se queja mi hija. Yo no me puedo sentir más orgulloso de ella. Está enfrentando a Àngel.
Mónica se empieza a reír.
-Para que te metas con ella-dice entre risas.
-Se parece a ti, ¿eh amiguete?-me dice Carolina con una sonrisa.
-Para algo soy su padre, ¿no? ¡Ah! Ya que estoy aquí... Qué mal has puntuado a Ángeles...-le digo a Carolina mirándola fijamente, con mala cara.
-La próxima vez te pongo el 6 a ti-me dice y se empieza a reír al instante.
Me agacho a la altura de mi hija y le digo que tengo que ir a cenar, que si se queda con ellos.
-Con la tita Mónica-dice Calma segura de sus palabras.
Reprimo una risa mirando la expresión de Carolina. Cojo en brazos a Calma y le doy un beso en la mejilla. La vuelvo a dejar en el suelo y me acerco a Mónica. Le cuento mi plan con Ángeles esta noche, no detallado, y le pido a ver si se puede quedar con la niña.
-Es tu responsabilidad, Santiago-me dice seria.
-Además me toca ensayo a primera hora-intento poner todas las excusas posibles.
-Yo también tengo planes, Santi-me dice Mónica.
-Ya me quedo yo con ella, si quieres-se ofrece Carolina.
-¿De verdad que no te importa?-Santi.
-Siempre que vosotros queráis-Carolina.
Asiento y me agacho a la altura de mi hija.
-Cariño, hoy te vas a quedar con la tita Carolina-Santi.
-Pero no la conozco... No sé si es divertida o no...-me comenta mi hija con el rostro serio, haciendo un puchero.
Carolina, que lo ha escuchado, se levanta y se acerca a ella.
-Sé jugar a unos juegos súper chulos. Tengo un hijo casi de tu edad-le dice con una sonrisa.
-¿Y lo vas a traer?-le pregunta.
-Si tú quieres conocerle, yo te lo presento-Carolina.
Me despido de ellas 2, que están entretenidas y se han caído bien, y vuelvo a la mesa para terminar de cenar. Porque después de la cena tengo mi postre. La miro a ella y sonrío. Tengo a la mejor novia del mundo. Ojalá pudiese tener hijos con ella.
Después de cenar, nos despedimos de los compañeros para tener nuestra particular fiesta en la habitación. Al entrar, Ángeles me mira con deseo.
-¿Lo has traído?-Ángeles.
-Me he arriesgado, pero ha merecido la pena-digo sacando el traje que ha usado en la gala.
Lo coge y se dirige al baño. Voy preparando lo que tengo en mente y le he explicado. Cojo la silla y la coloco delante de la cama. Al poco rato sale Ángeles vestida de naranja y el pelo recogido en un moño. Me acerco a ella y la cojo de la mano.
-Señorita, por favor, siéntese en la silla-le digo de forma sensual.
Ella me dedica una mirada pícara y se sienta.
-Has sido muy mala y vas a tener que pagar...-Santi.
-Pero señor, yo...-Ángeles.
Pero no la dejo continuar y poso mi dedo índice sobre sus labios, haciéndola callar.
-Voy a tener que encerrarte...-Santi.
-No, haré cualquier cosa para evitar la cárcel-Ángeles.
-¿Cualquier cosa?-mi cara de deseo hace que ella se ponga nerviosa y aparte la mirada.
-Sí, cualquier cosa-reafirma metida en su papel.
La repaso de arriba abajo con mirada de lujuria.
-Veamos qué tienes debajo de la ropa... ¡Arriba!-la mando de forma autoritaria.
Ella se levanta y yo ocupo su lugar, sentándome en la silla. Lentamente se va desabrochando la parte de arriba dejándome ver que no lleva nada. Me empiezo a excitar. Procede a quitarse el pantalón, muy lentamente. Mi respiración empieza a ser entrecortada. Pero ante todo soy un buen actor y sigo en mi papel de policía, de tipo duro. Me levanto y la miro. Veo lo que me ofrece. A mí y sólo a mí.
-¡Contra la pared!-Santi.
Hace caso a mis exigencias y se apoya contra la pared. Me acerco y la empiezo a besar.


*Al día siguiente*


Me encuentro abrazado a Ángeles. Realmente disfrutamos anoche y acabamos exhaustos de tanto ejercicio. Mi móvil suena. Uno, otro y otro whatsapp. Me despierto y lo cojo medio dormido. Oigo que el móvil de Ángeles también suena, pero ella sigue durmiendo. Entro a mirar los mensajes. Unos cuantos del grupo y otro de Arturo.
-"Dónde estás, tío? Me has dejado solo. Yo te mato!"-Arturo.
Me doy un manotazo en la frente y me acuerdo que tenía que limpiar con Arturo y Roko.
-"Dame 5 minutos y voy"-le contesto.
-"Has mirado el grupo?"-me contesta casi al instante.
-"No, qué dicen?"-Santi.
-"Tenemos que estar a las 12 en la sala VIP. Al parecer Tinet nos tiene que decir algo"-Arturo.
Miro la hora. Las 8. Mi ensayo empieza a las 9 con Miryam. Me levanto, dejando dormir plácidamente a Ángeles, y voy hacia la ducha.


*Una hora antes*




Relatado por María del Monte


El despertador suena y lo apago. Me refriego los ojos y miro la hora. Las 7. Roko apaga el despertador y se da la vuelta. El sueño está presente. A saber a qué hora llegó anoche. Yo volví a las 2 junto a Javi. Y aún así es dormir poco. Voy a la ducha y la dejo dormir un poco más. Al salir, veo que sigue en la cama y no tiene la intención de levantarse. Doy unas palmadas.
-¡Venga hija, venga! ¡A levantarse que es tarde!-María.
-¿mmm...? ¿María?-pregunta dormida.
-¿Quién va a ser? ¡Venga arriba!-le retiro las mantas y ella se queja.
-Un ratito más...-me pide Roko soñolienta.
Me acerco a su cama y le retiro la colcha y las mantas. Ella se encoge y queda en posición fetal.
-Si no quieres que te moje, más vale levantarte-le aviso.
-Tengo sueño...-protesta cual niña pequeña.
-¡Y yo! Pero aquí me tienes-María.
Voy al armario a coger la ropa que me voy a poner. Le voy a dar tiempo. Cuando me giro, veo que sigue dormida en la misma posición. Sonrío de forma maliciosa y cuento internamente. Me coloco encima de ella y protesta. Abre los ojos.
-¡Levanta! ¡Levanta! Que ya voy-dice quejándose.
Me levanto al instante entre risas. Ella se levanta y queda sentada al borde de la cama.
-Que sepas que no voy a poder quitar esa imagen de mí-Roko.
-Bien bonito que es mi cuerpo-le digo con una sonrisa de orgullo.
-Y me has mojado entera-Roko.
-Así te cambias. ¡Venga! ¡Que tenemos que bajar!-le meto prisa.
Me vuelvo a tapar con la toalla y veo cómo se dirige al baño. Mientras está en el baño, me voy vistiendo.
Un rato después, Roko sale con la toalla alrededor del cuerpo. Es el momento de entrar al baño a maquillarme. Y así le doy intimidad. A las 8 tenemos que estar en Gestmusic, pues a las 9 empiezan los ensayos. Yo tengo que estar más tarde, pero hay que dejarlo libre. Roko entra al baño y se hace hueco para mirarse al espejo para peinarse y maquillarse.
-Todo tuyo, yo ya he terminado-María.
Una vez ha terminado, salimos de la habitación y nos encaminamos al ascensor. Hay que ver lo que se hace por una amiga. Pero eso no quita para que la vuelva a regañar cuando nos encontramos bajando. Roko me mira aburrida. Bueno más bien con sueño.
Saludamos a Flo en la entrada y nos dirigimos a por las cosas de limpieza. Al llegar a la sala de ensayo, veo a alguien que no me esperaba.
-¿Qué haces aquí, Arturo?-le pregunto.
Él levanta la vista y me mira fijamente. Le noto nervioso.
-Eh... yo...-balbucea.
Pero no puede continuar hablando, puesto que una voz detrás nuestra interrumpe.
-A las 12 en la sala VIP. Avisad a vuestros compañeros-Tinet.
Me giro para mirarle, pero veo que ya se ha marchado. Al volver mi vista hacia mis compañeros, veo que están tecleando en sus móviles como locos.


Relatado por Laia Vidal


La puerta se abre a mi espalda. Estoy centrada en la gala que grabamos ayer. Toca montarla para que la puedan ver desde casa el día pactado, el lunes. Menos mal que vamos con 2 semanas de adelanto. Noto unas manos sobre mis hombros y sonrío.
-¿Sabes que tenemos nuevo servicio de limpieza?-me dice Tinet divertido.
-¿Lo dices por Roko?-le pregunto sin abandonar la sonrisa.
-Por Roko, María y Arturo-Tinet.
Mi cara cambia a una de sorpresa. Yo le dije a Roko que limpiase, pero a los otros 2 no les dije nada. A lo mejor se han ofrecido a ayudarla para que no hiciese todo el trabajo.
-Ya les he dicho que a las 12 estén en la sala VIP. Pero creo que todavía me temen-Tinet.
Me levanto para quedar frente a él y mirarle a los ojos. Le cojo de la cara para tenerle controlado.
-Después que les digas esto, su visión cambiará sobre ti-le digo para tranquilizarle.
Y parece que lo consigo, pues me dedica una sonrisa.
-¿Pero me acompañarás?-Tinet.
-¿A qué hora les has dicho?-Laia.
-A las 12-Tinet.
-Bien, creo que me dará tiempo a acabar de montar la gala. Tú ve llamando a los demás-Laia.
-¿A Mónica también?-me dedica una sonrisa maliciosa.
-No, a Mónica la llamo yo. Bueno y a las Carolinas-Laia.
-Así que las chicas tú, ¿verdad? Y a mí me toca los chicos, ¿no?-me pregunta haciéndose el molesto, pero noto la sonrisa en su rostro.
-¿Quieres montar también la gala?-le pregunto amenazante.
-Déjalo, ya voy. Desde que estás conmigo...-hace una pausa y me pasa un dedo por la mejilla-no veas cómo has cambiado.