jueves, 30 de julio de 2015

Capítulo 324:Castigados

Relatado por Roko


Miro a Anna y a María divertida. La verdad es que chinchamos mucho a María, pero ella nos lo devuelve. No es de las que se queden calladas. Pongo la mano por debajo de la mesa para que Anna me pase el móvil. Anna me mira y me sonríe.
-¡Venga!-le insta a que se lo dé.
-Te lo doy, si cantas-le dice Anna. Me mira y me guiña el ojo. Es una técnica de distracción.
-¡Si ya he cantado, chiquilla!-María.
-Ya paro con el móvil. Siéntate a comer, anda-Anna.
-¡Venga yaya! Deja a Saimon tranquila-Roko.
Nos mira maternalmente y nos dedica una sonrisa. Levanta la mano en actitud desafiante, como si nos fuese a pegar, y suspira.
-¡Ay! No sé qué voy a hacer con vosotras-María.
-¡Que cante! ¡Que cante!-empieza a jalear Arturo.
María desvía su atención al otro extremo de la mesa donde Dani y Javi le acompañan. Sí, habéis leído bien, Javi. Cuando se junta con esos 2, incluso con Santi, se transforma en uno de ellos. Se podría decir que con María es de una forma y con los chicos, de otra. María se acerca peligrosamente al otro lado de la mesa. Estoy intrigada por saber quién viene mañana. Me giro y sonrío a la rubia.
-¿Quién viene mañana?-Roko.
Pero cuando me lo va a decir, la puerta del comedor se abre. Todas las miradas van hacia la entrada. No lo esperábamos aquí, se fue. Yo me imaginé que se había ido tras Ángeles y no volvería hasta mañana con ella. Le seguimos con la mirada. Àngel se levanta y va donde Santi. No tiene muy buena cara que digamos. Normal, se ha saltado los ensayos. Myriam habla con Àngel, algo que no consigo oír. A lo mejor le está convenciendo para que no le eche bronca. Àngel y Santi salen en completo silencio. Tendría motivos importantes parta irse, no creo que sea para tanto.
Anna se levanto y golpea el vaso con el tenedor.
-¡Atención, atención!-hay cuchicheos que no callan y no escuchan a Anna.
-¡Escuchadla, coño!-interviene Mónica desde su mesa.
-Gracias amore-le agradece Anna. con una sonrisa.
Anna se agacha para hablarme. Asiento y me levanto. Me dirijo a la mesa del jurado y profesores y me acerco a Mónica.
-Mónica, ¿vienes conmigo, por favor?-le ofrezco mi mano sonriendo.
-¿A dónde? Miedo me dais...-Mónica.
-Tengo una duda...-pongo mi mejor cara.
Con desconfianza toma mi mano y se levanta de la silla. Ya que Àngel se ha ido y Anna me ha pedido que distraiga a Mónica, es algo para la pareja.


Relatado por Àngel Llàcer


Me dijo Arturo que Santi había ido con su hija al médico a Madrid. Le saco del comedor y lo llevo a la sala de reuniones. Quiero que me cuente su versión de los hechos. Si coincide con la de Arturo, no pasará nada. Pero sino, se la cargarán los dos. Y espérate que no se entere Tinet. Le hago sentarse y cierro la puerta a mi espalda. Le miro y me siento frente a él.
-¿Dónde has estado?-Àngel.
-En el aeropuerto, iba a ir a Madrid. ¿Pasa algo?-me mira desafiante.
-¿No has ido?-Àngel.
-Es evidente que no-Santi.
-Te estás jugando mucho, Santi. Bueno tú y Arturo. Quédate aquí, ahora vuelvo-Àngel.
Le miro antes de salir. Me han mentido y lo van a pagar. Parecen niños mintiendo y cubriéndose. Vuelvo al comedor y abro la puerta de nuevo. Hay mucho barullo que cesa al verme entrar. Me acerco a Arturo.
-Acompáñame, por favor-Àngel.
Arturo se levanta de su asiento y me sigue. Vamos a la sala, donde sigue Santi. Le pido que se siente. Me quedo de pie y miro a ambos, pasando la mirada de uno a otro.
-¿Qué voy a hacer con vosotros? Tú-señalo a Arturo-me dijiste que había ido al médico con la niña. Y Santi me ha dicho que ha ido al aeropuerto, pero al final no ha ido. ¿Me vais a explicar qué ha pasado?
-Intenté ayudarle para que no le echarais bronca-me explica Arturo serio.
-Yo pensé lo que no era y al final no fui a Madrid-Santi.
-¿Y qué pensaste?-le pregunto con curiosidad.
Santi me mira y a continuación mira a Arturo.
-Creía que Ángeles y Arturo estaban juntos...-Santi.
-¿Qué?-se sorprende el aludido.-¿Cómo puedes pensar eso?
-¡Hombre! Me dices que no vas a poder ayudar a nadie... Llamo a Ángeles y no me coge... La llamo de nuevo y lo tiene apagado...-Santi.
-Seguro que hay algún motivo para eso...-le dice Arturo a Santi.
Les miro compasivo. Son buenos compañeros. Santi está preocupado. Se nota que quiere mucho a Ángeles. Pero este engaño no puede quedar así. Les voy a castigar.
-Entiendo que tengáis vuestras razones, pero me habéis mentido. Os voy a castigar-me miran con un gesto de pena, quejándose.-Doble ensayo para ti, Arturo-Arturo se queja y le mando callar.-Y tú, Santiago, recuperarás el ensayo conmigo. Después tendréis que limpiar la sala de ensayo.
Les digo que se pueden marchar y salen sin rechistar. Cuando se han ido, cojo el móvil y llamo.
-¿Puedes venir esta tarde? Tenemos que vernos-Àngel.

jueves, 23 de julio de 2015

Capítulo 323:Preparando la maleta

Relatado por Arturo Valls


En un rato que me quedado solo en nuestra sala, he abierto el sobre y leído la carta. Me citan para un juicio en Madrid el 20. Me tengo que presentar, sino tal vez sea peor. Me voy al ensayo con Àngel. Al terminar, me pregunta por Santi. No sé qué responderle. Se ha marchado sin decir nada.
-Si le ves, dile que tiene ensayo-me avisa.
En cuanto salgo, cojo el móvil y le escribo un whatsapp para ver dónde está. Me dice que está en el aeropuerto, que va a ir a hablar con Ángeles. Se va a meter en un lío. Pero yo ya estoy en otro y a saber de qué categoría. No tengo ni idea qué sanción me pondrán. Santi me pide que le diga que volverá cuanto antes. Para ahorrarle un mal mayor, le he dicho que traiga un justificante médico. Me vuelvo sobre mis pasos a medio pasillo y toco la puerta de la sala de ensayo. Àngel me mira sorprendido. Antes que diga nada, comienzo a relatarle lo que se me ocurre.
-Santi ha tenido que ir a Madrid, tenía médico con la niña y se le habrá olvidado avisarte-Arturo.
-¿Pero no tiene a nadie allí?-me pregunta.
-Pero sólo quiere que la lleve su padre. Ya sabes cómo es-Arturo.
-Está bien-me hace un gesto con la mano indicándome que me puedo ir.
Cierro la puerta y vuelvo al hotel. Tengo que preparar la maleta para ir a Madrid. Quedan 5 días para la fecha. Iré a Valencia el finde a ver a mi chica y a mi niño. Eso sí, a lo mejor tengo que decirle a Tinet que llegaré tarde el lunes. O más bien a los profes. En cuanto llego a loa habitación, empiezo a guardar cosas en la maleta. Cojo el móvil y llamo mientras sigo haciendo la maleta. Me tomaré el finde para descansar y disfrutar. Y lo que sea el lunes, ya se verá. Al oír su voz, sonrío. Empiezo a hablar con ella. Necesitaba oír su voz. Le pregunto por Martín, pero está en el cole. Bueno habrá que esperar. No le diré nada a Patricia por ahora. La puerta se abre y me giro para ver quién es. Me despido de mi chica y guardo el teléfono.
-¿Te vas?-me pregunta Dani.
-La estoy preparando para el finde-Arturo.
-Pero la puedes preparar mañana... ¿O pasa algo?-Dani.
-No, nada. No te preocupes-Arturo.
-Pero estás raro. ¿Estás bien?-Dani.
Le miro. No debo decirle nada a nadie. Yo asumí las consecuencias y no quiero que nadie se preocupe.
-Sí, estoy bien. Tranquilo. El que está raro es Santi...-mejor cambio la atención para que no se siga preocupando.
-La verdad es que sí. Desde esta mañana...-Dani.
Seguimos hablando de Santi y especulando lo que le puede pasar hasta la hora de la comida. Bajamos y vamos al comedor. Seguiré con la maleta después.


Relatado por Anna Simon


En cuanto salgo del ensayo, me reúno con Flo para estar y hablar con él. Es como mi padre y le tengo lejos: él en Madrid y yo en Barcelona. Le pregunto por lo que le ha dicho Tinet de contratarle. La verdad es que no he entendido nada, me ha pillado de sorpresa. Flo me sonríe y me coge de las manos.
-Ay cariño, que vais a tener seguridad aquí-me dice con una sonrisa.
-¿En serio vas a ser tú?-se me ilumina la cara.
Al parecer sí... Ya oíste a Tinet-Flo.
Me lanzo a abrazarle. Me llena de felicidad tenerle junto a mí. Sólo me faltaría Dani. Y la lagarta de Cris me lo quiere quitar. Reconozco que no estoy con él todo lo que debería, pero tengo que trabajar. Me separo de él y sigo sonriendo, acabo de tener una idea.
-¿Hasta cuándo vas a estar aquí? Es decir, ¿cuándo empiezas?-Anna.
-Pues aún lo tengo que hablar con Tinet. ¿Por qué?-Flo.
-Tengo una idea...-Anna.
-Miedo me das...-Flo mira el reloj-¡Qué tarde es! ¡Vamos a comer!
Le pongo al tanto de las novedades que hay por aquí de camino al comedor. También hablar de su mujer y su hijo, de Dani. Me pongo a hablar con Flo y no sé cuándo parar. Me da confianza y seguridad. Le cuento la idea y pongo cara de buena.
-¿Qué te parece?-Anna.
-Que lo tenéis que hablar con ellos. Pero si acceden, estaré encantado. Al final me hago cura jaja-Flo.
Pues serías muy bueno-empiezo a reír.
-Os doy la bendición, podéis ir en paz-empieza a imitar.
Por lo que empiezo a reír más, no puedo parar. Y riendo llegamos al comedor, donde ya están todos (bueno casi todos) y se giran para mirarme. Me siento al lado de Roko.
-¿Qué te pasa?-Roko.
-Nada-le contesto entre risas.
-Es mu tonta-dice Flo.
-¡Oye!-le pego en el brazo entre risas.
María me mira divertida, pero sin entender nada.
-¡Niña! ¿No vas a comer?-María.
-Ay tráemelo... jajaja-sigo sin poder parar.
-¡Pero serás vaga! Levántate tú o no comes-María.
Me sigo riendo sin poder parar. Me agarro la tripa porque ya me empieza a doler. Me suena el móvil y lo cojo para mirarlo.
-¡Que va a venir mañana! jajaja-Anna.
-¿Quién?-Roko.
Intento decírselo, pero no puedo. Noto una colleja y me giro para mirar. Es María que está detrás de mí.
-¡Yaya!-me quejo como una niña.
-Dame el móvil, que te hace mal-me lo pide seria extendiendo la mano.
Agarro el móvil como si fuera un tesoro que guardar. La miro como una niña, poniendo pucheros.
-Yaya...-Anna.
-Annita, el móvil... Aviso número uno-María.
-Ya que estás de pie... ¿me puedes traer la bandeja con la comida?-pongo mi mejor cara intentando no reírme.
-Ya te lo traigo yo-dice Dani levantándose.
-¡Pero no se lo traigas!-le regaña María.

jueves, 16 de julio de 2015

Capítulo 322:El mundo es un pañuelo

Relatado por Tinet


Laia me mira sorprendida. Aún no le he contado algunos aspectos de mi vida. Sonrío a mi chica quitándole importancia.
-Según para qué-me saca de mi embobamiento el padre de Laia.
Le miro y vuelvo a una actitud seria, de hombre de negocios.
-Usted es arquitecto, ¿verdad? Mi padre es Ignacio Rubira. Tal vez lo conozca...-Tinet.
-¡Ignacio! ¿No me digas que es tu padre?-Raúl.
-Su nombre se oía mucho en mi casa. Le tenía en muy buena consideración-Tinet.
-No me entero de nada...-dice Laia como quien no quiere la cosa.
-Yo tampoco, hija-le dice Elisa.
Me giro hacia las mujeres y les empiezo a explicar.
-Mi padre era diseñador de casas y trabajaron juntos. Siempre nos hablaba de lo bien que trabajaba con Raúl Vidal. Laia-me dirijo-, no sabía que era tu padre.
-¡Es que no me habías dicho nada!-me sonríe-Y mi madre dio clase a Mónica.
-El mundo es un pañuelo-dice Elisa con una sonrisa.
Me acerco a la cama de mi novia para cerciorarme que se encuentre bien.
-Eso me lo tienes que explicar, ¿eh?-le pido.
-Por lo que me contó-Laia mira a su madre y se dedican una sonrisa. Me vuelve a mirar-la encontró en el pasillo del conservatorio llorando. La habían echado de clase.
-¿Echado? ¿Y eso?-pregunto con curiosidad.
-Al parecer la profesora de canto le dijo que no sabía cantar y que no se esforzase. Mi madre le hizo una prueba y desde ese día se convirtió en su profesora-Laia.
-¿De verdad?-miro a Elisa que asiente-Sé que es mucho pedir, pero ¿podría venir algún día a dar una clase a los concursantes?
-Es que yo ya no doy clases...-se excusa.
-Mamá, sigues siendo una excelente pianista. Hazme ese favor-la mira suplicante.
Su madre suspira y la mira divertida. Laia pone cara de niña buena, de no haber roto nunca un plato.
-Ay hija, sigues igual que siempre-le dedica una mira cómplice.
-Algo más pesada, pero sí-corroboro entre risas. Laia me da en el brazo quejándose.
-Mira cómo estoy-me pone pucheros.
Ya sabe que con eso me tiene ganado. No sabe ni nada esta mujer.


Relatado por Ángeles Muñoz


He llegado a primera hora de la mañana a Madrid. Ahora mismo necesito alejarme de todo y todos. Estoy donde debo estar. Mi móvil empieza a sonar. Me muestro reticente a coger la llamada, pero insiste. Al final termino cogiendo y oigo la voz de Tinet al otro lado de la línea.
-Ángeles, ¿qué es eso de que nos dejas?-Tinet.
-No puedo seguir con esto, lo siento-Ángeles.
-Reconsidéralo, eres parte importante en el programa-Tinet.
-¡Si ni siquiera sé imitar!-Ángeles.
-Ya vas mejorando. Mira, yo ahora voy a visitar a Laia al hospital. Piénsalo y me llamas-Tinet.
-Vale-accedo no muy convencida.
Nos despedimos y cuelgo. Hace sólo unas horas que he dejado Barcelona y ya me siento vacía. Pero tengo cosas que hacer aquí en Madrid. Sé que mi madre me va a ayudar. Es a la que he pedido ayuda. Sin hacer preguntas, se ha ido a averiguarme.
Os mentiría si dijese que no echo de menos a mis compañeros y sobre todo a Santi. A él por encima de todo. Pero es por él por lo que he decidido venirme.
A eso de mediodía, las llaves suenan al otro lado de la puerta y se oye entrar a mi madre. Entra al salón y me mira sonriente. Asiente y sonrío aliviada. Tengo a la mejor madre del mundo. Hace de todo por verme sonreír.
-¿Crees que es buena idea, cariño?-me pregunta sentándose a mi lado.
-Es lo mejor y ambas lo necesitamos. Se lo debo-Ángeles.
Es tu decisión, hija-Lucía.
-¿A qué hora se puede ir?-Ángeles.
Mi madre mira el reloj.
-Si te das prisa, ahora. Las visitas acaban a la 1:30-Lucía.
Me levanto de un brinco del sofá y voy a la habitación a coger el bolso. Vuelvo junto a mi madre que me tiende un papel. Sonrío y la beso.
-Te quiero, mami-Ángeles.
Salgo de casa y miro el papel que me ha dado. Es la dirección a la que tengo que ir. Estoy impaciente y a la vez nerviosa. Es la primera vez que voy sola. Tras un rato caminando, llego a mi destino y llamo al timbre. Espero a que vengan a abrir. Me abre una mujer de mediana edad, morena y con el pelo recogido en un moño.
-¿Qué desea?-me pregunta.
-Vengo a ver a Calma Segura-le contesto temblándome la voz.
-¿Quién es usted?-me vuelve a preguntar.
-Ángeles Muñoz, su... madre-termino diciendo.
Me mira con el ceño fruncido. Se mantiene en silencio y escrutándome buscando que me delate.
-Pase y espere ahí-me dice señalando un sofá a la entrada.
Entro y me quedo junto a la entrada mientras ella vuelve a cerrar con llave y entra dentro. No sé por qué he dicho que soy su madre. Tal vez porque así lo sienta, a pesar de no estar con su padre. Me llama mamá y la he cogido un especial cariño.


Relatado por Santiago Segura


Me encuentro en el aeropuerto de Barcelona. El vuelo a Madrid sale en 1 hora. No tengo que facturar, así que espero hasta que anuncien la salida del vuelo. Intuyo que Ángeles ha ido a su piso o a casa de su madre. Siempre puedo ir a los 2 sitios a comprobarlo. Necesito verla y pedirla perdón. Al menos que sepa que estoy con ella en todo momento. Que nadie se va a interperponer entre nosotros. A ese bebé que tendremos le voy a querer tanto como quiero a Calma. Y será fruto del amor que nos tenemos. la he cagado y voy a buscarla para buscar su perdón, saltándome el ensayo, las reglas y haciendo caso omiso a Tinet. Me dijo que podía irme después del ensayo. Pero si mi princesa no está, no puedo pensar con claridad, mis movimientos no serán coordinados y mi voz no estará lista para  ser usada. Porque sólo ella hace que mi voz suene mejor, que mi movimiento sea grácil y yo sea mejor persona.
-"Tío, dónde estás? Ángel te busca"-whatsapp de Arturo.
Escribo lo más ágil posible para contestarle.
-"Estoy en el aeropuerto. Qué quiere?"-Santi.
Pasa un rato sin recibir noticias. Hasta que vuelve a aparecer otro mensaje.
-"En el aeropuerto? :O Y qué haces ahí? Dice que tienes ensayo con él"-Arturo.
"Me voy a buscar a Ángeles para hablar con ella. Dile... dile que volveré lo antes que pueda, pero antes tengo que solucionar esto"-Santi.
"Va a matarte, pero no te preocupes que yo te cubro. Tengo una idea, pero tienes que traer un justificante médico"-Arturo.
"Qué pretendes? Miedo me das! :O jajaja"-Santi.
-"Confía en mí. Puede que sea la última vez que pueda ayudarte"-Arturo.
Última conexión 12:03. Ese último mensaje me ha dejado descolocado. ¿Qué ha querido decir con eso? Miro la tabla de salidas bastante inquieto. Sólo han pasado 3 minutos, pero se me está haciendo eterna la espera. A la vuelta me espera una bronca o dos: de Tinet y, a lo mejor, de Ángel. Lo que más me preocupa es ese mensaje de Arturo. ¿Qué le pasa? ¿Está bien? Intento averiguar si alguien sabe algo. Empiezo interrogando a su compañero de habitación. Diges no sabe nada al respecto. Pruebo suerte llamando a Ángeles. Da tono, pero no me lo coge y cuelga. Esta mañana están todos muy misteriosos. Empiezo a atar cabos del mensaje de Arturo y la llamada rechazada de Ángeles. Me digo que no puede ser, pero me lo planteo. ¿Ángeles y Arturo juntos? Vuelvo a intentar contactar con Ángeles. Lo tiene apagado. Cuando me quiero dar cuenta, el altavoz anuncia mi vuelo. Me levanto y saco el billete. Lo miro atentamente. Lo rajo y me vuelvo por donde he venido.

jueves, 9 de julio de 2015

Capítulo 321:Lío en el trabajo

Relatado por Santiago Segura

Todos me miran y aparto la mirada. Lo intenté, juro que lo intenté...
-No-me limito a contestar.
-¿Cómo que no? Te dijimos...empieza a decir Anna.
-¡Sé lo que me dijisteis! Pero ya no estaba y no contestaba las llamadas. ¿Cómo hablo con ella? ¿Por señales de humo?-pregunto indignado.
-Sólo ha sido una pregunta... No te tienes que poner así...-Roko.
-¡Vete a ensayar y déjame en paz!-Santi.
-Eh, eh, no lo pagues con ella-me dice María.
Miro a María con rabia. En realidad estoy enfadado conmigo mismo por haberla dejado escapar. Siento un nudo en la garganta. Esta sensación de culpabilidad... Se ha ido sin haberla dejado explicarse. Puedo intuir a dónde ha ido. Supongo que los profes ya estarán en la sala, de modo que voy a ir. Quiero pedirle permiso a Àngel para ausentarse. Sin dar explicación alguna, me levanto y salgo de nuestra sala. Me dirijo por el pasillo hasta llegar a la sala de ensayo. Toco a la puerta y entro. Veo a Myriam y le pregunto por Àngel. Me contesta que tiene ensayo más tarde.
-¿Sabes si está Tinet?-pregunto casi en una súplica.
Necesito irme, ¿no lo entienden? Necesito verla, hablar con ella, dejarla tiempo para que me explique todo. Que no cometan el mismo error que yo.
-No tengo ni idea. Pero, ¿tú no tienes ensayo conmigo?-Myriam.
-Pero es algo urgente, te lo compensaré-le digo saliendo corriendo de la sala.
No tengo ni idea la cara que se le habrá quedado, pero yo ya voy en dirección del despacho de Tinet. Paro ante su puerta y respiro agitadamente debido al esfuerzo. Toco la puerta y espero a que me abra. Rezo porque esté dentro. Esta puerta sólo puede ser abierta desde dentro. Al de un rato, me abren la puerta y aparece Tinet.
-Santiago, ¿quieres algo?-Tinet.
-Te tengo que pedir un favor-Santiago.
-Pasa anda-dice algo resignado.
Entro siguiéndole y me siento frente al despacho. Espero a que se siente él. En cuanto se sienta, le explico que tengo que irme a Madrid y los motivos que me llevan a ir. Tinet suspira y me mira exasperado.
-Mira que lo avisé, ¿eh?-Tinet.
Me quedo callado. Más reproches. Parece que hoy todo el mundo me va a reprochar. Espero su respuesta. Espero que sea afirmativa. Realmente necesito ir.
-Podrás ir cuando acabes los ensayos, no antes-Tinet.
-Pero...-Santiago.
-O eso o nada, tú decides. No podemos retrasar nada, vamos a contrarreloj-Tinet.
-¡Pero si están emitiendo los programas que grabamos hace 2 semanas!-exclamo.
-¡No me repliques! Y ahora vete al ensayo-Tinet.
Me levanto de la silla y me doy la vuelta para salir. Camino por el pasillo cabizbajo. Al final no he conseguido el permiso para irme. Bueno, sí pero no. Pretende que ensaye como si nada. A Myriam ya le he dicho que me voy, así que pienso irme ahora. Salgo de Gestmusic y llamo a un taxi.
-Al aeropuerto-le digo al taxista en cuanto entro.


Relatado por Anna Simon

Esperamos a que lleguen nuestros ensayos. Algunos ya se han ido a ensayar. Nos hemos quedado Dani, Arturo y yo. Recibo un whatsapp. Estoy a la espera de varias noticias: por un lado Dani y por otro Ángeles. Miro de reojo a Arturo que está leyendo una carta. Diges está con el móvil, como yo. Abro el whatsapp y veo que es de Tina.
-"Annita, no sé qué hacer. Se han llevado a Dani a la UCI"-Tina.
Decido llamarla para ver qué ha pasado. Da señal, así que espero y me levanto. Salgo al pasillo y empiezo a pasear por él dando vueltas. Tras un rato, me salta el buzón de voz. Me estoy poniendo nerviosa. Vuelvo a llamar, insisto. Ese mensaje me ha dejado preocupada. ¿Habrá empeorado? Tendría que ir y estar a su lado. Una voz familiar suena al otro lado de la línea.
-¿Diga?
-Soy Anna, ¿qué le ha pasado a Dani? ¿Está bien?-Anna.
-Gracias a que estoy yo a su lado. ¡No llames más!
-¿Cristina?-pregunto y al momento me cuelgan.
Sin duda es ella. Ha vuelto a cogerle el móvil a Tina para molestarme y preocuparme. Ya no sé cómo voy a hacer para enterarme de las cosas de Dani. Estando aquí, tan lejos, es difícil enterarse de algo. Y si además te lo complican, es prácticamente imposible. Vuelvo a entrar a la sala de descanso con cara cansada y preocupada. Diges me ve y se levanta de inmediato para preguntarme si estoy bien. El nudo en la garganta me impide hablar. Estoy aguantando como puedo las ganas de llorar y sólo me sale señalar el móvil. Es ahí donde he recibido la noticia (o la no noticia) de Dani. Ya no sé qué creer y que no. Dani me abraza y no puedo aguantar más y me derrumbo.


Relatado por Laia Vidal

Poco a poco me despierto tras un rato de estar inconsciente. Lo último que recuerdo fue el disparo. Me miro el estómago y veo que tengo una cicatriz. Miro a los lados sin comprender nada.
-¡Laia, mi vida!-me dice mi madre emocionada.
-¿Qué ha pasado?-me pregunta mi padre con preocupación.
Miro a mis padres con lágrimas en los ojos. Hacia tanto tiempo que no estaba junto a ellos... Por mi trabajo no puedo ir a casa a visitarles.
-Ante todo no os preocupéis-les aviso para que no monten un drama-Un loco entró a plató con una pistola y me disparó-bajo la mirada.
Mi madre se acerca a la camilla y me coge la mano. Me la empieza a acariciar amorosamente y cuando la miro, veo que está sonriendo para tranquilizarme. Todavía tengo el susto en el cuerpo. No sé cuánto tiempo habré estado inconsciente. Veo llegar a Tinet y se me amplia la sonrisa. Es hora de presentárselo a mis padres. No son las mejores circunstancias, pero es lo que hay.
-Cariño, perdón por el retraso. Ha habido lío en Gestmusic-me explica Tinet nada más llegar.
-Relájate que quiero presentarte a alguien. mamá, papá-miro a mis padres orgullosa-éste es Tinet, mi chico. Amor, ellos son Elisa y Raúl.
-Encantada-dice mi madre levantándose y yendo a donde Tinet a darle 2 besos.
Mi padre y él se dan la mano. Tinet le miro desconcertado.
-¿Raúl Vidal?-Tinet.

jueves, 2 de julio de 2015

Capítulo especial:1 mes (XIII)

Relatado por Mónica Naranjo


Un halo de luz blanca me ciega. Me hace daño en los ojos. Me protejo con el brazo. Poco a poco, la luz va perdiendo intensidad y voy bajando el brazo. Al fondo distingo una figura borrosa que se va acercando a mí. Cuando está a pocos metros de mí, le veo y le reconozco. Sonrío y unas lágrimas resbalan por mi cara. Me acerco corriendo y le abrazo. Le echaba tanto de menos... Y ahora le tengo aquí.
-¡Hermanito! ¿Dónde estamos?-Mónica.
-En el cruce... Pero aún no es tu momento... Tienes que cuidar de tu niña, de Àngel...-Enrique.
-¿Qué? ¿Te has enterado?-pregunto asombrada mirándole. No sé si es un sueño o verdad, pero estoy junto a mi hermano y no voy a desaprovechar la oportunidad.
-Claro, aquí nos enteramos de todo... Me quedaré contigo hasta que vuelvas-Enrique.
No entiendo nada. Empecé a sangrar y me llevaron a quirófano. ¿Quiere decir que estoy en coma de nuevo? ¿Qué me estoy muriendo? Miro a Enrique con cara de extrañeza.
-No has muerto, si eso es lo que temes. Has tenido una parada y están intentando reanimarte-me explica mi hermano.
Oigo las voces lejanas de Cruz y Vilches. Creo que ahora le estoy entiendo. Pero me quiero quedar con él, no tengo a mi hija. Ya no importa nada.
-Enrique, ¿tú sabes quién tiene a mi hija? Me la han quitado...-Mónica.
-Claro, como te he dicho antes aquí lo sabemos todo-Enrique.
-Dímelo, por favor-le suplico, una suplica desesperada.
Soy una madre desesperada a la que le han quitado a su hija recién nacida. Mi primera hija. La hija que hemos tenido Àngel y yo. Y encima le echo la culpa a Àngel. Y, pobrecito mío, él no tiene la culpa.
-La tiene...-empieza Enrique. Pero no acierto a oír el nombre pues me voy alejando y las voces de los médicos se vuelven más cercanas.
¡No! ¡Ahora no! Quiero saber quién tiene a mi hija, estaba a punto de descubrirlo... Me resigno a volver a la realidad, a volver a respirar y no estar en ese limbo particular. Porque estaba con mi hermano, la persona a la que más he querido en toda mi vida. Para mí era mi mejor amigo, un amigo que se me fue demasiado pronto y de la peor manera posible. ¡Y ahora esto!
-Hay pulso-oigo decir a Vilches.


Relatado por María del Monte


Me dirijo a la estación de tren donde he quedado con Javi. Él no sabe nada, pero le voy a dar la sorpresa. Se esforzó mucho para hacerme feliz y que pudiese ser madre, pero al final no resultó y la tuvimos que devolver. Pero ésa es otra historia. Con esta niña, voy a empezar de cero, a intentar ser una buena madre para ella. El móvil me empieza a sonar cuando ya estoy llegando a Sants. Veo a Javi en la puerta y le pido que la sostenga. Me mira extrañado y me pregunta que de dónde ha salido, pero me limito a dársela y a coger el móvil.
-¡Inútil! ¡Te han descubierto!
-¿Qué? He hecho lo que me has dicho...-María.
-He tenido que engañar al padre... Me vas a tener que pagar el doble si no quieres meterte en problemas...
-¿Qué?-me alejo un poco de Javi, no quiero que se entere-Yo no tengo tanto dinero... No puedes pedirme eso...
-¡O me das lo que te pido o se lo cuento todo a la policía!
-Pero entonces tú también irías...-no sabe la gravedad del asunto.
-No hay papeles firmados... Puedo decir que entraste y la robaste de la guardería... Estás jodida, María.
Medito un momento mi situación. Miro de reojo a Javi que juega con la niña ajeno a todo esto y una lágrima escapa de mis ojos. Si sólo soy yo a la que perjudica, no me importa. Pero que no meta a Javi en esto...
-¿Qué dices? ¿Hay trato?