Relatado por Mónica Naranjo
Hoy me quedo a dormir con Àngel en el hospital. Le veo bastante animado y quiero pasar el máximo tiempo posible con él. Ya ha pasado la enfermera a darle un vaso de leche a eso de las 12 de la noche. Ya son las 12:3o y Àngel duerme. A mí me está entrando sueño. Observo a Àngel dormir y, sin darme cuenta, me quedo dormida yo. Estoy en un duermevela, en esto que estás medio dormido pero escuchas aún. Oigo ruidos y pasos en el pasillo. No le hago caso y sigo durmiendo en el sillón. De repente se oyen golpes en la puerta, como si estuvieran llamando. Me levanto somnolienta y abro la puerta. No hay nadie y me asomo al pasillo. Está desierto. La luz tintinea. Me acerco al puesto de enfermería y no hay nadie. Me está dando mal rollo. Vuelvo lentamente a la habitación y me siento en el sillón. Pero no he cerrado la puerta, así que me levanto a cerrarla. Pero me encuentro en el umbral a una persona no deseada. Tiene muy mala cara y lleva un hacha entre las manos. Alguien que yo creía muerta por lo que me dijo Àngel. No puede estar pasando. Intento cerrar la puerta a toda velocidad, pero ella me lo impide. Pone el pie y empuja la puerta haciendo que se abra de par en par. La intento detener, pero no se detiene ante nada.
-Silvia, pero si tuviste un accidente...
-Àngel sí que va a tener un accidente. Si no está conmigo, tampoco lo estará contigo.
Sylvia me aparta de un empujón que hace que me caiga al suelo. Desde mi posición, no puedo hacer nada. Me levanto todo lo rápido que puedo y me acerco a la cama. Lo que veo me horroriza. Y Sylvia ha desaparecido. Pero le ha cortado la cabeza a Àngel. A mi espalda, vuelvo a escuchar su voz:
-Ahí tienes tu parte y yo me quedo con la mía.
Me giro y veo que sostiene la cabeza agarrada por el pelo.
-¡ÀNGEL! ¡NOOOO!
Sylvia se empieza a reír con risa malvada y yo empiezo a llorar desconsoladamente. Hago ademán de acercarme a ella, pero me amenaza con el hacha.
-Ni se te ocurra, Mónica, o tú serás la siguiente...
-¡Hija de puta!
Pego un grito y de fondo oigo que me llaman.
-¡Mónica! ¡Mónica!
Me despierto con lágrimas en los ojos y miro a mi alrededor. Cuando miro a la cama de Àngel, veo que está sentado en la cama y apoyado en el cabecero. Me acerco a su lado y puedo apreciar su cara de preocupación Vaya pesadilla acabo de tener. Parecía algo macabro, sacado de una peli de terror.
viernes, 31 de octubre de 2014
martes, 28 de octubre de 2014
Capítulo 278:Preparando detalles
Relatado por Anna Simon
-¿En serio te tienes que ir ya?
-Sí, lo siento mucho Annita. Pero debo trabajar.
-Quédate hasta el domingo al menos.
-Ya sabes que mañana y pasado tengo función. Vente conmigo-me pide Dani con un brillo especial en la mirada.
-No puedo, Dani. Tengo ensayo. Además estamos organizando el cumple de Javi...
Llevamos un tiempo pensando cómo celebrar su cumple. Hemos quedado todos mañana, aprovechando que él se va, para hablarlo. Por la mañana tengo ensayo y luego seré libre. Miro a Dani a los ojos. Me gustaría ir con él, él lo sabe, pero no puedo. Le cojo las manos y me pongo a su altura.
-Sabes que lo que más me gustaría sería hacer la gira contigo, pero apenas tengo tiempo para nada.
-¿Pero para organizar cosas para los demás sí, verdad?-alza la voz. Antes de que pueda hablar, continúa.-No te preocupes, estoy bien.
Dani se levanta, coge su maleta y se va. Se va sin despedirse. Está dolido, lo veo. ¿Pero qué quiere que le haga? Siento rabia, impotencia por no poder hacer nada. Aprovecho que Ángeles no está para tumbarme en la cama y llorar. Busco en el móvil y me pongo una canción lenta, triste. Es increíble cómo somos los humanos: estamos hechos mierda y nos ponemos música que nos agrave más la situación. Somos incomprensibles, por eso prefiero los animales. Quiero tener un perro. Flo me ha prometido regalarme uno. Es un encanto este hombre. Me llega un whatsapp.
-"Estás en Bcn?"
-"Rulo! Sí, pero no me apetece salir..."-Anna.
-"Por qué te adelantas siempre a mis movimientos? Venga abuela, lo pasaremos bien :)"-Raúl.
-"Es que me encuentro rara..."-Anna.
No le voy a decir lo que ha pasado con Dani a no ser que surja el tema. Por mi parte no lo voy a sacar.
-"Rara en qué sentido? Te sientes marciana o algo? ;)"-Raúl.
-"Jajajaja, sí debo ser de Venus o Saturno por lo menos"-Anna.
Raúl me ha sacado la primera sonrisa de la tarde. No sé qué haría yo sin él. Es con quien me puedo desahogar estando en Barcelona, lejos de mi gente. Ya sé que tengo a mi familia en Mollet, pero no es lo mismo. No sé si me entendéis. Sé que también tengo a mis compañeros de Tu cara me suena. Pero aún no hay la confianza como para contarles todo. Sin embargo con Raúl... Es como si fuese un hermano. Congeniamos muy bien en Otra movida y seguimos en contacto. Pienso la respuesta antes de contestar. Tal vez debería salir un rato con él y distraerme. Creo que es lo necesito. Sino le daré vueltas y me pondré peor.
-"Entonces qué? Quedamos para cenar?"-Raúl.
-"mmm... dónde me vas a llevar?"-Anna.
-"Donde quieras, Annita. Tú pide por esa boquita"-Raúl.
-"Si pudiera ser una de peli y tranquilidad..."-Anna.
-"Estás en el hotel, verdad?"-Raúl.
-"Sí"-Anna.
-"A las 7:30 me tienes allí y nos hacemos un plan de cine y cena. Hasta luego!"-Raúl.
-"Hasta luego!"-Anna.
Son las 6. Me queda hora y media para prepararme. Abro el armario para decidir qué ponerme. Ha dicho de ir al cine y luego a cenar. Pero, ¿a dónde me llevará? ¿Debo llevar algo elegante o algo informal? Ahora sólo pienso en qué ponerme y estoy entretenida con esto.
Relatado por María del Monte
Tengo amenazados a todos por si se les ocurre irse de la lengua. Mañana se va Javi a Madrid. Yo le he dicho que me voy a Sevilla, pero más tarde para que no sospeche. En realidad me quedo aquí para hablarlo y a lo mejor nos tenemos que patear algún sitio en busca del lugar perfecto. La idea está medio clara por lo que hemos ido hablando en los descansos de grabación. Estoy en el ensayo con Myriam, después que haya terminado con Roko. Me tocaba con Àngel a las 5, pero no ha aparecido. Y según nos ha dicho Myriam al terminar el ensayo, y antes de empezar el mío, que Àngel renuncia. ¿Que Àngel deja el programa? ¡Eso no es posible! Habrá sido un pronto que espero pronto se le pase. Pero, ¿qué vamos a hacer sin él? Los ensayos no serán igual, el programa no tendrá ese toque de humor que él le pone en las valoraciones. Parece peloteo, pero no. Es lo que pienso de verdad. Además no se lo estoy diciendo a él, sólo lo estoy pensando. No hay nada malo por pensarlo. Creo que hasta Santiago, siendo como es, opina lo mismo que yo. Àngel es el pilar fundamental de Tu cara me suena. Si él se va esto no funciona. El ensayo va con normalidad. Myriam me ha dicho que me estudie el vídeo de Mocedades, y en concreto me estudie a Amaya. Creo que no me será difícil porque lo tengo más o menos dominado.
-¡Hasta el lunes, María!-Myriam.
-¡Hasta el lunes, Myriam! Que te vaya bien el fin de semana-María.
Como os veo venir, ya os contesto: no, no tengo ensayo mañana. Ya descanso hasta el lunes. Me han visto cara de mayor y yo tengo menos ensayos que todos estos.
-¿Ya has terminado, yaya?-me pregunta Roko al llegar al hotel. Está en el hall en posición de esperar. A lo mejor está esperando a su novio.
-Sí, niña. Por hoy ya he terminado-la miro y veo que mira hacia el ascensor. La curiosidad puede conmigo-¿Esperas a alguien?
-Estoy esperando a Ángeles, Anna, Carolina y Mónica. Que nos vamos de compras antes de cenar-Roko.
-Gracias por preguntar, hija-digo algo resentida.
Roko saca su móvil enseguida y empieza a teclear.
-No, no lo decía por eso. Tranquila niña-María.
-No me cuesta nada, es que Mónica nos va a contar algo o eso me ha dicho Ángeles...-Roko.
-Qué misteriosas estáis todas-María.
Miro yo también en dirección al ascensor por si aparece alguien, pero todavía no hay suerte. Así que me quedo hablando con Roko sobre su ensayo, sobre lo de Àngel... Ella es de la misma opinión que yo. Creo que todos vamos a opinar lo mismo. A las 7:30 llega un chico de pelo rizado que se pone cerca de nosotras, también a esperar. Me suena de verle alguna vez por aquí, pero ahora mismo no me acuerdo quién es. Y aquí sigue sin venir nadie. Por lo que me ha dicho Roko, han quedado a las 7. ¡Ah mira! Ahí aparece alguien.
Relatado por Mónica Naranjo
He quedado con las chicas a las 7, pero ya son las 7:30 y sigo en el hospital. ¡Dios, llego tarde! Ya he regañado a Àngel por su decisión de dejar el programa. Me ha llamado Tinet contándomelo y me he quedado atónica. Hemos tenido una larga charla sobre lo que es para el programa, él me ha dado sus razones. Son comprensibles, pero no como para dejarlo. Hay que seguir luchando. Pero después de la pequeña bronca, ha tenido un gesto muy bonito.
*Flashback de Mónica*
Ni llego a despedirme de Tinet por teléfono y ya miro con semblante serio a Àngel. Él me mira confundido y asustado.
-¿Cómo se te ocurre pensar en dejar el programa? ¡Ni se te ocurra! ¿Me oyes? ¡Ni se te ocurra!-Mónica.
-Es que siempre parezco yo el malo, el que echa las broncas. Además ahora no puedo hacer mucho con esta silla-Àngel.
-Pero eso no es motivo para echar por la borda todo el trabajo que has realizado. Sin ti el programa no sería lo mismo-Mónica.
-Ahí te equivocas: sin ti el programa no funcionaría, sin embargo sin mí...-Àngel.
-Eres profe, eres jurado. ¿Dices que no eres importante? ¿A quién llamamos para preguntárselo?-le pregunto con el teléfono en la mano.
En este momento viene Rai a informar a Àngel que está evolucionando favorablemente y que si sigue así, en 15 días o 1 mes volverá a andar. Àngel llora de la emoción y le da las gracias. Cuando Rai se va, se acerca a mí y le abrazo. Estamos un rato abrazados. Cuando nos separamos, me coge de las manos y con lágrimas en los ojos, me dice:
-Esto es una fantástica noticia que hace que podamos celebrar la boda. Ve preparando los preparativos para ti, que del resto me encargo yo-Àngel.
-Ay cariño, te quiero-le digo con lágrimas en los ojos y cogiendo su cara entre mis manos. Le empiezo a dar besos en los labios.
Abro whatsapp y le mando un mensaje a la churri para que avise a las chicas para darles la feliz noticia e irnos de compras. O al menos a mirar vestidos de novia.
*Fin del flashback*
Aviso a Carol de que llegaré tarde. Se me ha olvidado y me he entretenido con mi sobrina y mi cuñada que han venido a ver a Àngel.
-¿Quieres venir conmigo, amore?-le pregunto a Ainhoa.
-¿En serio te tienes que ir ya?
-Sí, lo siento mucho Annita. Pero debo trabajar.
-Quédate hasta el domingo al menos.
-Ya sabes que mañana y pasado tengo función. Vente conmigo-me pide Dani con un brillo especial en la mirada.
-No puedo, Dani. Tengo ensayo. Además estamos organizando el cumple de Javi...
Llevamos un tiempo pensando cómo celebrar su cumple. Hemos quedado todos mañana, aprovechando que él se va, para hablarlo. Por la mañana tengo ensayo y luego seré libre. Miro a Dani a los ojos. Me gustaría ir con él, él lo sabe, pero no puedo. Le cojo las manos y me pongo a su altura.
-Sabes que lo que más me gustaría sería hacer la gira contigo, pero apenas tengo tiempo para nada.
-¿Pero para organizar cosas para los demás sí, verdad?-alza la voz. Antes de que pueda hablar, continúa.-No te preocupes, estoy bien.
Dani se levanta, coge su maleta y se va. Se va sin despedirse. Está dolido, lo veo. ¿Pero qué quiere que le haga? Siento rabia, impotencia por no poder hacer nada. Aprovecho que Ángeles no está para tumbarme en la cama y llorar. Busco en el móvil y me pongo una canción lenta, triste. Es increíble cómo somos los humanos: estamos hechos mierda y nos ponemos música que nos agrave más la situación. Somos incomprensibles, por eso prefiero los animales. Quiero tener un perro. Flo me ha prometido regalarme uno. Es un encanto este hombre. Me llega un whatsapp.
-"Estás en Bcn?"
-"Rulo! Sí, pero no me apetece salir..."-Anna.
-"Por qué te adelantas siempre a mis movimientos? Venga abuela, lo pasaremos bien :)"-Raúl.
-"Es que me encuentro rara..."-Anna.
No le voy a decir lo que ha pasado con Dani a no ser que surja el tema. Por mi parte no lo voy a sacar.
-"Rara en qué sentido? Te sientes marciana o algo? ;)"-Raúl.
-"Jajajaja, sí debo ser de Venus o Saturno por lo menos"-Anna.
Raúl me ha sacado la primera sonrisa de la tarde. No sé qué haría yo sin él. Es con quien me puedo desahogar estando en Barcelona, lejos de mi gente. Ya sé que tengo a mi familia en Mollet, pero no es lo mismo. No sé si me entendéis. Sé que también tengo a mis compañeros de Tu cara me suena. Pero aún no hay la confianza como para contarles todo. Sin embargo con Raúl... Es como si fuese un hermano. Congeniamos muy bien en Otra movida y seguimos en contacto. Pienso la respuesta antes de contestar. Tal vez debería salir un rato con él y distraerme. Creo que es lo necesito. Sino le daré vueltas y me pondré peor.
-"Entonces qué? Quedamos para cenar?"-Raúl.
-"mmm... dónde me vas a llevar?"-Anna.
-"Donde quieras, Annita. Tú pide por esa boquita"-Raúl.
-"Si pudiera ser una de peli y tranquilidad..."-Anna.
-"Estás en el hotel, verdad?"-Raúl.
-"Sí"-Anna.
-"A las 7:30 me tienes allí y nos hacemos un plan de cine y cena. Hasta luego!"-Raúl.
-"Hasta luego!"-Anna.
Son las 6. Me queda hora y media para prepararme. Abro el armario para decidir qué ponerme. Ha dicho de ir al cine y luego a cenar. Pero, ¿a dónde me llevará? ¿Debo llevar algo elegante o algo informal? Ahora sólo pienso en qué ponerme y estoy entretenida con esto.
Relatado por María del Monte
Tengo amenazados a todos por si se les ocurre irse de la lengua. Mañana se va Javi a Madrid. Yo le he dicho que me voy a Sevilla, pero más tarde para que no sospeche. En realidad me quedo aquí para hablarlo y a lo mejor nos tenemos que patear algún sitio en busca del lugar perfecto. La idea está medio clara por lo que hemos ido hablando en los descansos de grabación. Estoy en el ensayo con Myriam, después que haya terminado con Roko. Me tocaba con Àngel a las 5, pero no ha aparecido. Y según nos ha dicho Myriam al terminar el ensayo, y antes de empezar el mío, que Àngel renuncia. ¿Que Àngel deja el programa? ¡Eso no es posible! Habrá sido un pronto que espero pronto se le pase. Pero, ¿qué vamos a hacer sin él? Los ensayos no serán igual, el programa no tendrá ese toque de humor que él le pone en las valoraciones. Parece peloteo, pero no. Es lo que pienso de verdad. Además no se lo estoy diciendo a él, sólo lo estoy pensando. No hay nada malo por pensarlo. Creo que hasta Santiago, siendo como es, opina lo mismo que yo. Àngel es el pilar fundamental de Tu cara me suena. Si él se va esto no funciona. El ensayo va con normalidad. Myriam me ha dicho que me estudie el vídeo de Mocedades, y en concreto me estudie a Amaya. Creo que no me será difícil porque lo tengo más o menos dominado.
-¡Hasta el lunes, María!-Myriam.
-¡Hasta el lunes, Myriam! Que te vaya bien el fin de semana-María.
Como os veo venir, ya os contesto: no, no tengo ensayo mañana. Ya descanso hasta el lunes. Me han visto cara de mayor y yo tengo menos ensayos que todos estos.
-¿Ya has terminado, yaya?-me pregunta Roko al llegar al hotel. Está en el hall en posición de esperar. A lo mejor está esperando a su novio.
-Sí, niña. Por hoy ya he terminado-la miro y veo que mira hacia el ascensor. La curiosidad puede conmigo-¿Esperas a alguien?
-Estoy esperando a Ángeles, Anna, Carolina y Mónica. Que nos vamos de compras antes de cenar-Roko.
-Gracias por preguntar, hija-digo algo resentida.
Roko saca su móvil enseguida y empieza a teclear.
-No, no lo decía por eso. Tranquila niña-María.
-No me cuesta nada, es que Mónica nos va a contar algo o eso me ha dicho Ángeles...-Roko.
-Qué misteriosas estáis todas-María.
Miro yo también en dirección al ascensor por si aparece alguien, pero todavía no hay suerte. Así que me quedo hablando con Roko sobre su ensayo, sobre lo de Àngel... Ella es de la misma opinión que yo. Creo que todos vamos a opinar lo mismo. A las 7:30 llega un chico de pelo rizado que se pone cerca de nosotras, también a esperar. Me suena de verle alguna vez por aquí, pero ahora mismo no me acuerdo quién es. Y aquí sigue sin venir nadie. Por lo que me ha dicho Roko, han quedado a las 7. ¡Ah mira! Ahí aparece alguien.
Relatado por Mónica Naranjo
He quedado con las chicas a las 7, pero ya son las 7:30 y sigo en el hospital. ¡Dios, llego tarde! Ya he regañado a Àngel por su decisión de dejar el programa. Me ha llamado Tinet contándomelo y me he quedado atónica. Hemos tenido una larga charla sobre lo que es para el programa, él me ha dado sus razones. Son comprensibles, pero no como para dejarlo. Hay que seguir luchando. Pero después de la pequeña bronca, ha tenido un gesto muy bonito.
*Flashback de Mónica*
Ni llego a despedirme de Tinet por teléfono y ya miro con semblante serio a Àngel. Él me mira confundido y asustado.
-¿Cómo se te ocurre pensar en dejar el programa? ¡Ni se te ocurra! ¿Me oyes? ¡Ni se te ocurra!-Mónica.
-Es que siempre parezco yo el malo, el que echa las broncas. Además ahora no puedo hacer mucho con esta silla-Àngel.
-Pero eso no es motivo para echar por la borda todo el trabajo que has realizado. Sin ti el programa no sería lo mismo-Mónica.
-Ahí te equivocas: sin ti el programa no funcionaría, sin embargo sin mí...-Àngel.
-Eres profe, eres jurado. ¿Dices que no eres importante? ¿A quién llamamos para preguntárselo?-le pregunto con el teléfono en la mano.
En este momento viene Rai a informar a Àngel que está evolucionando favorablemente y que si sigue así, en 15 días o 1 mes volverá a andar. Àngel llora de la emoción y le da las gracias. Cuando Rai se va, se acerca a mí y le abrazo. Estamos un rato abrazados. Cuando nos separamos, me coge de las manos y con lágrimas en los ojos, me dice:
-Esto es una fantástica noticia que hace que podamos celebrar la boda. Ve preparando los preparativos para ti, que del resto me encargo yo-Àngel.
-Ay cariño, te quiero-le digo con lágrimas en los ojos y cogiendo su cara entre mis manos. Le empiezo a dar besos en los labios.
Abro whatsapp y le mando un mensaje a la churri para que avise a las chicas para darles la feliz noticia e irnos de compras. O al menos a mirar vestidos de novia.
*Fin del flashback*
Aviso a Carol de que llegaré tarde. Se me ha olvidado y me he entretenido con mi sobrina y mi cuñada que han venido a ver a Àngel.
-¿Quieres venir conmigo, amore?-le pregunto a Ainhoa.
viernes, 24 de octubre de 2014
Capítulo especial:1 mes (V)
*15 días después*
Relatado por Mónica Naranjo
Todo esto me supera. Estar sola en este lugar, sin Àngel, sin la niña y escuchando todo lo que hablan. Me he enterado que ha despertado y que pregunta por mí. Un nudo en la garganta me impide tragar, se me hace difícil respirar con normalidad. Y más después de lo que he vivido con la nena, con mi hija. Aunque no la pude ver, sentía que esa niña es mía. Una madre sabe estas cosas. Será el instinto maternal que le llaman. Necesito tenerla entre mis brazos, pero de verdad. Que Àngel y yo no dejemos de mirar, admirarla, mimarla y quererla mucho. Esta niña va a ser muy querida. Mi cuerpo empieza a hacerse pesado y voy dejando el vacío atrás. Poco a poco voy notando mis músculos.
-Cariño, soy yo. Estoy aquí, a tu lado-oigo que me dice Àngel.
¿Ya se ha recuperado? Bueno por mí mejor. Me pesan los párpados, pero quiero despertar de este sueño profundo en el que vivía. Lo que primero ven mis ojos es una luz. Me molesta e intento apartar la vista de ella. De repente se oye un grito.
-¡NOOOOOOO!
¿Qué ha pasado? Yo estoy aquí y estoy bien. A no ser que me lo haya imaginado... Abro del todo los ojos y miro a los lados. A un lado está Àngel tumbado en la camilla y al otro lado está Ángeles. Enfrente está Santi que se levanta en cuanto me ve despierta.
-¡Menuda siesta te has pegao!, ¿eh?-Santi.
Sonrío. Hasta en momentos como éste, consigue sacarme una sonrisa. Si es que es un crack este hombre. Pero, ¿entonces quién ha gritado?
-¿Cómo te encuentras, Mónica?-me pregunta mi médico.
-Bien. ¿Qué me ha pasado?-Mónica.
-Un desprendimiento en el útero que te hizo perder mucha sangre, casi te perdemos. Por suerte sólo entraste en coma...
-Sólo...-dice Àngel irónico.
-No se queje, que podía haber sido peor. Pero su mujer es muy fuerte-le explica.
-¿Y mi niña está bien? ¿Puedo verla?
La otra pregunta me la guardo hasta que no vea a mi hija. Ya tendré tiempo de despejar todas mis dudas.
Relatado por Anna Simon
No me puedo creer que Dani acabe de morir. No, esto no me está pasando. Es un sueño, quiero despertar. Me pellizco el brazo. Pero por más que lo intente, no me despierto. Esto no es un sueño, es la vida real. Me abrazo a su cuerpo inerte en la cama y lloro, lloro desconsoladamente. Ahora no hay consuelo para mí. Me han arrancado una parte de mí de forma desgarradora.
-Dani, por favor, no me puedes hacer esto. Tú no te puedes ir y dejarme sola con nuestro pequeño-Anna.
Te beso en los labios con lágrimas resbalándome por la cara. Cuando estabas dormido, te despertaba de esta forma. Tú abrías los ojos y me sonreías con cara somnolienta. Me creo que así despertarás, que sólo estás dormido.
-Dani, no me puedo creer que te vayas a perder el embarazo de nuestro hijo.
Estoy embarazada de 4 meses y se me empieza a notar la barriguita. ¡Dios, no! ¿Por qué te lo tienes que llevar? Miro hacia el techo y me cabreo. No me lo creo. No me creo que me haya arrebatado lo que más quiero. Ahora me niego a hablar en pasado. Dani sigue vivo. No ha muerto, no puede morir. Le cojo su mano y la poso sobre mi tripa. Noto la primera patada.
-Mira Dani, es nuestro hijo.
-Anna...-oigo la voz de Dani.
¿Qué? ¿Dónde? Me estoy volviendo loca. He escuchado la voz de Dani. Pero a Dani lo tengo frente a mí sin pulso, sin respiración.
-Dani, ¿dónde estás?-miro al techo buscando una señal.
Noto un escalofrío a mi espalda, como si fuese una caricia. Me giro. No puedo creer lo que estoy viendo. Me levanto del suelo y más lágrimas empiezan a brotar de mis ojos. ¿Estaré alucinando? ¿Qué es esto?
Relatado por Mónica Naranjo
Todo esto me supera. Estar sola en este lugar, sin Àngel, sin la niña y escuchando todo lo que hablan. Me he enterado que ha despertado y que pregunta por mí. Un nudo en la garganta me impide tragar, se me hace difícil respirar con normalidad. Y más después de lo que he vivido con la nena, con mi hija. Aunque no la pude ver, sentía que esa niña es mía. Una madre sabe estas cosas. Será el instinto maternal que le llaman. Necesito tenerla entre mis brazos, pero de verdad. Que Àngel y yo no dejemos de mirar, admirarla, mimarla y quererla mucho. Esta niña va a ser muy querida. Mi cuerpo empieza a hacerse pesado y voy dejando el vacío atrás. Poco a poco voy notando mis músculos.
-Cariño, soy yo. Estoy aquí, a tu lado-oigo que me dice Àngel.
¿Ya se ha recuperado? Bueno por mí mejor. Me pesan los párpados, pero quiero despertar de este sueño profundo en el que vivía. Lo que primero ven mis ojos es una luz. Me molesta e intento apartar la vista de ella. De repente se oye un grito.
-¡NOOOOOOO!
¿Qué ha pasado? Yo estoy aquí y estoy bien. A no ser que me lo haya imaginado... Abro del todo los ojos y miro a los lados. A un lado está Àngel tumbado en la camilla y al otro lado está Ángeles. Enfrente está Santi que se levanta en cuanto me ve despierta.
-¡Menuda siesta te has pegao!, ¿eh?-Santi.
Sonrío. Hasta en momentos como éste, consigue sacarme una sonrisa. Si es que es un crack este hombre. Pero, ¿entonces quién ha gritado?
-¿Cómo te encuentras, Mónica?-me pregunta mi médico.
-Bien. ¿Qué me ha pasado?-Mónica.
-Un desprendimiento en el útero que te hizo perder mucha sangre, casi te perdemos. Por suerte sólo entraste en coma...
-Sólo...-dice Àngel irónico.
-No se queje, que podía haber sido peor. Pero su mujer es muy fuerte-le explica.
-¿Y mi niña está bien? ¿Puedo verla?
La otra pregunta me la guardo hasta que no vea a mi hija. Ya tendré tiempo de despejar todas mis dudas.
Relatado por Anna Simon
No me puedo creer que Dani acabe de morir. No, esto no me está pasando. Es un sueño, quiero despertar. Me pellizco el brazo. Pero por más que lo intente, no me despierto. Esto no es un sueño, es la vida real. Me abrazo a su cuerpo inerte en la cama y lloro, lloro desconsoladamente. Ahora no hay consuelo para mí. Me han arrancado una parte de mí de forma desgarradora.
-Dani, por favor, no me puedes hacer esto. Tú no te puedes ir y dejarme sola con nuestro pequeño-Anna.
Te beso en los labios con lágrimas resbalándome por la cara. Cuando estabas dormido, te despertaba de esta forma. Tú abrías los ojos y me sonreías con cara somnolienta. Me creo que así despertarás, que sólo estás dormido.
-Dani, no me puedo creer que te vayas a perder el embarazo de nuestro hijo.
Estoy embarazada de 4 meses y se me empieza a notar la barriguita. ¡Dios, no! ¿Por qué te lo tienes que llevar? Miro hacia el techo y me cabreo. No me lo creo. No me creo que me haya arrebatado lo que más quiero. Ahora me niego a hablar en pasado. Dani sigue vivo. No ha muerto, no puede morir. Le cojo su mano y la poso sobre mi tripa. Noto la primera patada.
-Mira Dani, es nuestro hijo.
-Anna...-oigo la voz de Dani.
¿Qué? ¿Dónde? Me estoy volviendo loca. He escuchado la voz de Dani. Pero a Dani lo tengo frente a mí sin pulso, sin respiración.
-Dani, ¿dónde estás?-miro al techo buscando una señal.
Noto un escalofrío a mi espalda, como si fuese una caricia. Me giro. No puedo creer lo que estoy viendo. Me levanto del suelo y más lágrimas empiezan a brotar de mis ojos. ¿Estaré alucinando? ¿Qué es esto?
miércoles, 22 de octubre de 2014
Capítulo 277:Renuncio
Relatado por Tinet
Llego a mi despacho a eso de las 5 de la tarde. Entro y me pongo a trabajar en lo de la próxima semana. Estoy concentrado en el trabajo que tengo. Tiempo después, miro el reloj y veo que son laas 6. Llaman a la puerta y entra Laia.
-Tinet, tenías esto pegado en la puerta-dice enseñándome un post it.-Es de Àngel.
Laia me da el papel y lo leo. Es escueto, pero contundente. "Renuncio". No, no puede hacernos esto. Confiamos en él para las clases, para valorar. Es una parte fundamental del programa. Sin él, la mayoría de las cosas no funcionarían.
-¿Está todavía aquí?-le pregunto a Laia.
-Ni idea. Se supone que ahora tiene ensayo con María-Laia.
Salgo del despacho tan pronto como me lo dice y voy para allí. Llamo a la puerta y me abre Myriam. Se extraña al verme por allí.
-Perdona Myriam, pero ¿está Àngel por aquí?-Tinet.
-Aquí sólo estaba María cuando he llegado...-hace una pausa y pregunta preocupada-¿Pasa algo?
-Espero que no-Tinet.
Y tan pronto como me despido de ella, vuelvo al despacho para llamarle por teléfono. Esto merece una explicación. No puede decir que se va y no decirme nada, ni a mí ni a Laia. Vuelvo al despacho ya vacío y le llamo. Pero lo tiene apagado y no me lo coge. Debería llamar a Mónica por si está con él y sabe algo de esto. Le doy vueltas en la mano a la nota e intento encontrarle un por qué. Busco el contacto de Mónica y la llamo. Al menos su móvil sí que me da señal. Al tercer tono lo coge.
-¡Hola míster! ¿Qué pasa?-Mónica.
-¡Hola Mónica! ¿Está Àngel contigo?-Tinet.
-Sí, ya estamos en el hospital. Me ha dicho que no tenía ensayo y que tenía que volver-Mónica.
-El caso es que sí tenía ensayo, con María... Te llamo también por otra cosa...-no sé muy bien cómo contárselo.
-¿Pasa algo? Me estás asustando, Tinet-Mónica.
-Tranquila Mónica, sólo es para que me confirmes algo. ¿Ha hablado contigo Àngel?-Tinet.
-¿Sobre qué?-Mónica.
Mónica no entiende nada y es normal porque me estoy explicando fatal. Es que no sé cómo decirle que piensa en dejar el programa. Pero por un simple post it. Así de repente, ha tenido que pasar algo para que se plantee esa opción. Pero ¿qué?
-Me ha dejado una nota en la que me dice de dejarlo...-Tinet.
-¿Dejar el qué?-Mónica se empieza a agitar al otro lado de la línea. Se oye un silencio.
-¿Mónica? ¿Sigues ahí? ¿Mónica?
Oigo de fondo a Mónica reprender a Àngel, pero no entiendo lo que dice. Tampoco me interesa, es algo personal. Pero si afecta al programa, sí me interesa.
-Perdona Tinet, te tengo que dejar-Mónica.
Y sin dejar que la conteste, me cuelga. Me quedo con el teléfono en la oreja anonadado. No sé qué ha pasado aquí. ¿Qué ha podido pasar? Espero enterarme porque siempre soy el único que no se entera de nada. Y se supone que soy el director de todo esto, el que maneja todo esto.
Relatado por Roko
Tengo ensayo con Myriam y estaba aquí María. Creía que me tocaba a mí el ensayo. Myriam me explica que se quedará porque tenía ensayo con Àngel y no ha aparecido. Luego tiene ensayo con ella y para no hacerla volver. A mí no me molesta, pero me ha parecido raro. Hace un momento ha venido Tinet que ha estado hablando con Myriam en la puerta. María y yo nos hemos quedado con cara de no entender nada. Hay mucho misterio esta tarde. Sigo ensayando lo que me enseña Myriam para hacer de Jessie J. Cuando termina mi ensayo, me despido de Myriam y de María y salgo. Creo que voy a llamar a Dan. Hace tiempo que no le veo. Y estando en Barcelona podemos quedar. Voy por el pasillo y cojo el móvil para llamarle. Espero no pillarle ocupado. Quiero estar un ratito con él para descansar del ensayo y distraerme. Me lo coge y empezamos a hablar cariñosamente. Entre una cosa y otra, hemos estado bastante tiempo sin vernos y nos echamos de menos. Quedamos dentro de 1 hora en la puerta del hotel para ir a cenar por ahí. Ay que me va a llevar a cenar. Es más mono mi chico. En cuanto cuelgo la llamada, miro el reloj y me organizo mentalmente todo lo que tengo que hacer antes de que Dan llegue. Así que voy al hotel a pegarme una duchita, lo primero. Que el ensayo cansa y no veas cómo te deja. Encima mi personaje tiene mucho movimiento, no para. Con más motivo estoy cansada y sudada. Me voy quitando la ropa yendo hacia el baño. La dejo por el suelo, pero que luego la voy a recoger. No preocuparse. Yo soy muy ordenada. Cuando me quiero dar cuenta, quedan 10 minutos para la hora acordada para la cita. Aún me tengo que maquillar un poco. Me pongo frente al espejo y me pinto los ojos, los labios y me pongo un poco de base. Salgo de la habitación con el tiempo justo. En el hall ya me espera Dan que sonríe al verme. Nos damos un beso como saludo.
-¡Qué guapa, mi niña! Estás preciosa-Dan.
-Gracias-le digo con una sonrisa-Tú también estás muy guapo.
Me quedo mirándole como embobada. Parece que estoy en otro mundo y sólo existe él. Él me ha ayudado mucho en mi día a día. ¡Bendita la hora que le conocí! La verdad es que agradezco a El número 1 y que coincidiésemos allí. Empezamos como compañeros, luego nos hicimos amigos y poco a poco se afianzó la amistad. Esa amistad con el paso de los días y con esas y esas miradas, se fue convirtiendo en amor. Y yo preocupándome por lo que me diga la gente... casi acabo mi vida. Casi me enfermo. De hecho un poco enferma sí que estaba, estaba obsesionada con mi imagen.
-¿A dónde vamos a ir?-Roko.
-Te voy a llevar a cenar, te lo mereces-Dan.
-Pero ¿dónde?-pregunto impaciente y curiosa.
-Improvisemos sobre la marcha-Dan.
Le miro y sonrío como una tonta. Dan me hace sentir muy especial. Salimos del hotel y le cojo de la mano. Vamos dando un paseo por Barcelona. La noche está preciosa. A ver dónde me lleva este hombre, ya estoy ansiosa por llegar a algún sitio. Aunque con él cualquier sitio es maravilloso, estoy segura de ello. Sigo dándole vueltas a lo de Àngel. ¿Por qué habrá dejado a María sin ensayo? ¿Por qué se ha ido? En cuanto pueda tengo que hablar con Mónica. Pero ahora es mi momento con Dan y debo disfrutar. Tengo que conseguir desconectar un rato, al menos, de Tu cara me suena y de todo lo que conlleve el programa. Si eso supone no pensar por un rato ni en mis compañeros, ni en los profes, ni en el jurado, tendrá que ser así. Cada cosa tiene su momento y ahora voy a estar con mi chico. Va a tener toda mi atención por mi parte. No puedo dejar de mirarle ni sonreírle. Voy caminando alegremente moviendo nuestras manos al compás de nuestros pasos. Soy feliz y nadie me lo puede impedir.
Llego a mi despacho a eso de las 5 de la tarde. Entro y me pongo a trabajar en lo de la próxima semana. Estoy concentrado en el trabajo que tengo. Tiempo después, miro el reloj y veo que son laas 6. Llaman a la puerta y entra Laia.
-Tinet, tenías esto pegado en la puerta-dice enseñándome un post it.-Es de Àngel.
Laia me da el papel y lo leo. Es escueto, pero contundente. "Renuncio". No, no puede hacernos esto. Confiamos en él para las clases, para valorar. Es una parte fundamental del programa. Sin él, la mayoría de las cosas no funcionarían.
-¿Está todavía aquí?-le pregunto a Laia.
-Ni idea. Se supone que ahora tiene ensayo con María-Laia.
Salgo del despacho tan pronto como me lo dice y voy para allí. Llamo a la puerta y me abre Myriam. Se extraña al verme por allí.
-Perdona Myriam, pero ¿está Àngel por aquí?-Tinet.
-Aquí sólo estaba María cuando he llegado...-hace una pausa y pregunta preocupada-¿Pasa algo?
-Espero que no-Tinet.
Y tan pronto como me despido de ella, vuelvo al despacho para llamarle por teléfono. Esto merece una explicación. No puede decir que se va y no decirme nada, ni a mí ni a Laia. Vuelvo al despacho ya vacío y le llamo. Pero lo tiene apagado y no me lo coge. Debería llamar a Mónica por si está con él y sabe algo de esto. Le doy vueltas en la mano a la nota e intento encontrarle un por qué. Busco el contacto de Mónica y la llamo. Al menos su móvil sí que me da señal. Al tercer tono lo coge.
-¡Hola míster! ¿Qué pasa?-Mónica.
-¡Hola Mónica! ¿Está Àngel contigo?-Tinet.
-Sí, ya estamos en el hospital. Me ha dicho que no tenía ensayo y que tenía que volver-Mónica.
-El caso es que sí tenía ensayo, con María... Te llamo también por otra cosa...-no sé muy bien cómo contárselo.
-¿Pasa algo? Me estás asustando, Tinet-Mónica.
-Tranquila Mónica, sólo es para que me confirmes algo. ¿Ha hablado contigo Àngel?-Tinet.
-¿Sobre qué?-Mónica.
Mónica no entiende nada y es normal porque me estoy explicando fatal. Es que no sé cómo decirle que piensa en dejar el programa. Pero por un simple post it. Así de repente, ha tenido que pasar algo para que se plantee esa opción. Pero ¿qué?
-Me ha dejado una nota en la que me dice de dejarlo...-Tinet.
-¿Dejar el qué?-Mónica se empieza a agitar al otro lado de la línea. Se oye un silencio.
-¿Mónica? ¿Sigues ahí? ¿Mónica?
Oigo de fondo a Mónica reprender a Àngel, pero no entiendo lo que dice. Tampoco me interesa, es algo personal. Pero si afecta al programa, sí me interesa.
-Perdona Tinet, te tengo que dejar-Mónica.
Y sin dejar que la conteste, me cuelga. Me quedo con el teléfono en la oreja anonadado. No sé qué ha pasado aquí. ¿Qué ha podido pasar? Espero enterarme porque siempre soy el único que no se entera de nada. Y se supone que soy el director de todo esto, el que maneja todo esto.
Relatado por Roko
Tengo ensayo con Myriam y estaba aquí María. Creía que me tocaba a mí el ensayo. Myriam me explica que se quedará porque tenía ensayo con Àngel y no ha aparecido. Luego tiene ensayo con ella y para no hacerla volver. A mí no me molesta, pero me ha parecido raro. Hace un momento ha venido Tinet que ha estado hablando con Myriam en la puerta. María y yo nos hemos quedado con cara de no entender nada. Hay mucho misterio esta tarde. Sigo ensayando lo que me enseña Myriam para hacer de Jessie J. Cuando termina mi ensayo, me despido de Myriam y de María y salgo. Creo que voy a llamar a Dan. Hace tiempo que no le veo. Y estando en Barcelona podemos quedar. Voy por el pasillo y cojo el móvil para llamarle. Espero no pillarle ocupado. Quiero estar un ratito con él para descansar del ensayo y distraerme. Me lo coge y empezamos a hablar cariñosamente. Entre una cosa y otra, hemos estado bastante tiempo sin vernos y nos echamos de menos. Quedamos dentro de 1 hora en la puerta del hotel para ir a cenar por ahí. Ay que me va a llevar a cenar. Es más mono mi chico. En cuanto cuelgo la llamada, miro el reloj y me organizo mentalmente todo lo que tengo que hacer antes de que Dan llegue. Así que voy al hotel a pegarme una duchita, lo primero. Que el ensayo cansa y no veas cómo te deja. Encima mi personaje tiene mucho movimiento, no para. Con más motivo estoy cansada y sudada. Me voy quitando la ropa yendo hacia el baño. La dejo por el suelo, pero que luego la voy a recoger. No preocuparse. Yo soy muy ordenada. Cuando me quiero dar cuenta, quedan 10 minutos para la hora acordada para la cita. Aún me tengo que maquillar un poco. Me pongo frente al espejo y me pinto los ojos, los labios y me pongo un poco de base. Salgo de la habitación con el tiempo justo. En el hall ya me espera Dan que sonríe al verme. Nos damos un beso como saludo.
-¡Qué guapa, mi niña! Estás preciosa-Dan.
-Gracias-le digo con una sonrisa-Tú también estás muy guapo.
Me quedo mirándole como embobada. Parece que estoy en otro mundo y sólo existe él. Él me ha ayudado mucho en mi día a día. ¡Bendita la hora que le conocí! La verdad es que agradezco a El número 1 y que coincidiésemos allí. Empezamos como compañeros, luego nos hicimos amigos y poco a poco se afianzó la amistad. Esa amistad con el paso de los días y con esas y esas miradas, se fue convirtiendo en amor. Y yo preocupándome por lo que me diga la gente... casi acabo mi vida. Casi me enfermo. De hecho un poco enferma sí que estaba, estaba obsesionada con mi imagen.
-¿A dónde vamos a ir?-Roko.
-Te voy a llevar a cenar, te lo mereces-Dan.
-Pero ¿dónde?-pregunto impaciente y curiosa.
-Improvisemos sobre la marcha-Dan.
Le miro y sonrío como una tonta. Dan me hace sentir muy especial. Salimos del hotel y le cojo de la mano. Vamos dando un paseo por Barcelona. La noche está preciosa. A ver dónde me lleva este hombre, ya estoy ansiosa por llegar a algún sitio. Aunque con él cualquier sitio es maravilloso, estoy segura de ello. Sigo dándole vueltas a lo de Àngel. ¿Por qué habrá dejado a María sin ensayo? ¿Por qué se ha ido? En cuanto pueda tengo que hablar con Mónica. Pero ahora es mi momento con Dan y debo disfrutar. Tengo que conseguir desconectar un rato, al menos, de Tu cara me suena y de todo lo que conlleve el programa. Si eso supone no pensar por un rato ni en mis compañeros, ni en los profes, ni en el jurado, tendrá que ser así. Cada cosa tiene su momento y ahora voy a estar con mi chico. Va a tener toda mi atención por mi parte. No puedo dejar de mirarle ni sonreírle. Voy caminando alegremente moviendo nuestras manos al compás de nuestros pasos. Soy feliz y nadie me lo puede impedir.
lunes, 20 de octubre de 2014
Capítulo 276:Bronca de buena mañana
Relatado por Mónica Naranjo
Cuando Àngel y Ángeles se han alejado, abro la puerta de plató. Les pido que salgan y me cruzo de brazos. Arturo me hace gracia así vestido, pero debo ponerme seria.
-¿Qué ha pasado esta noche aquí?-Mónica.
-¿Hace falta que te contesten?-Santi.
-Santiago, Santiago, Santiago...-Mónica.
-Es que Vanessa quería imitar y por eso la he traído..-Arturo.
-¡Qué mentiroso! Si has sido tú...-Vane.
-Esta vez lo voy a dejar pasar por alto porque bastante tiene Àngel ya... Así que ir a vestuario y devolver los trajes. Haré como que no he visto nada-Mónica.
Vanessa me sonríe y se va por el pasillo. Arturo la sigue. Tengo a Santi aún a mi lado. Está esperando a Ángeles. Me parece impresionante cómo son estos 2. Santi y Arturo son los que más la lían. Àngel y Ángeles vuelven. Ella lleva el vestido sobre el brazo y se va en la dirección que Arturo y Vane. Santi corre hacia ella para alcanzarla. Àngel llega a mi altura y sonríe.
-¿Me he perdido algo?-Àngel.
-Nada interesante-le digo con una sonrisa.
Me mira sopesando mi respuesta, como intentando adivinar si le oculto algo o no. Pero con los años he aprendido a interpretar bien el papel en cada momento. Espero que mis pensamientos no sean transparentes. No quiero que se enfade con nadie más y ellos tampoco lo merecen. Àngel sonríe y se va para la sala de ensayo. ¡Bien! ¡Ha colado! Voy detrás de él. En cuanto llego a la sala, me pongo detrás de él y le pongo las manos en los ojos. Voy hacia él y me agacho a su altura. Nos quedamos mirándonos a los ojos durante un rato. En este momento no existe nadie más que él. Me acerco a su boca y le beso, a lo que él me responde. Oímos un silbido y nos separamos. Veo que están en la puerta Santi, Ángeles, Arturo y Vanessa. Àngel está de espaldas a ellos y no les puede ver. Pero ya está girando la silla para ver quién ha silbado. Les hago un gesto para que se vayan rápidamente. No querrán más bronca, ¿verdad? Vane y Ángeles hacen el amago de esconderse, pero ya es demasiado tarde.
-Buen intento, chicas-dice Àngel acercándose a la puerta.
Me acerco a la puerta y le pongo mi mano en su hombro. Me mira sonriendo. Miro a los 4 y después a Àngel. Lo intento decir todo con la mirada para que esto quede aquí. Aunque se han delatado ellos solos por haber venido aquí. Se deberían haber ido en cuanto se hubiesen cambiado.
-Mónica, ¿Te puedes quedar aquí?-Àngel.
-Claro-Mónica.
Relatado por Àngel Llàcer
Hago un gesto a las chicas para que me acompañen. Sólo ellas. Lo remarco porque Santi y Arturo me siguen.
-¿Vosotros no tenéis ensayo o qué?-Àngel.
Se paran en seco en mitad del pasillo y sigo avanzando. Oigo que me llaman a lo lejos. Me giro.
-¡PROFE! ¿Y EL ENSAYO?-Dani.
-¡VE A LA SALA QUE ESTÁ MÓNICA, AHORA VOY YO!-Àngel.
Entramos en la sala de profes y les pido a las 2 que se sienten. Me pongo enfrente de ellas. No quiero llegar a estos límites, pero me están obligando.
-¿Con cuál de las 2 empiezo? Contento me tenéis...-las miro, veo que tienen la cara agachada, mirando al suelo-No me voy a enrollar porque tengo ensayo. Ángeles, a la próxima se enterará Tinet y sabes lo que eso puede suponer, ¿no?-Àngel.
-Sí-dice apenas audible.
-Díselo también a Santi, a ver si a ti te hace más caso... Puedes irte-Àngel.
Ángeles se levanta y rápidamente sale de la sala. Me quedo a solas con Vanessa. Es la primera vez que la pillo aquí, pero esperemos que sea la última. Por eso he de avisarla.
-Vanessa, a ti es la primera vez que te llamo la atención pero espero que sea la última...-Àngel.
-Sí, tranquilo-me dice muy bajo, avergonzada.
-Es que si no voy a tener que hablarlo con Tinet y eso puede suponer que te quite las llaves...-miro a Vane y busco la manera de decir lo siguiente de forma que no sea brusco-y que te eche de aquí. ¿Entendido?
-Sí...-dice Vane con ,a voz rota.
-Bien, puedes irte-Àngel.
Me quedo mirando al frente, pero absorto en mis pensamientos. Tal vez me haya pasado con ellas. A fin de cuentas ya sabemos quiénes las han animado. Pero sabía que ellos no me iban a hacer caso. Odio ser el malo, el que tenga que echar las broncas. Y de repente me encuentro llorando como un niño, ocultando la cara entre mis manos. Un rato después empieza a vibrar y sonar mi móvil en el bolsillo. Vaya, una llamada. Miro quién llama y sonrío entre lágrimas. Lo cojo e intento tranquilizarme.
-Sí, ahora voy amor-Àngel.
Pero antes de ir, busco un post it. Cuando encuentro uno, cojo un boli y escribo. Me lo pego en la mano y salgo. Antes de ir a la sala de ensayo, se lo dejo a Tinet pegado en la puerta del despacho. Espero que sea la decisión correcta.
Cuando Àngel y Ángeles se han alejado, abro la puerta de plató. Les pido que salgan y me cruzo de brazos. Arturo me hace gracia así vestido, pero debo ponerme seria.
-¿Qué ha pasado esta noche aquí?-Mónica.
-¿Hace falta que te contesten?-Santi.
-Santiago, Santiago, Santiago...-Mónica.
-Es que Vanessa quería imitar y por eso la he traído..-Arturo.
-¡Qué mentiroso! Si has sido tú...-Vane.
-Esta vez lo voy a dejar pasar por alto porque bastante tiene Àngel ya... Así que ir a vestuario y devolver los trajes. Haré como que no he visto nada-Mónica.
Vanessa me sonríe y se va por el pasillo. Arturo la sigue. Tengo a Santi aún a mi lado. Está esperando a Ángeles. Me parece impresionante cómo son estos 2. Santi y Arturo son los que más la lían. Àngel y Ángeles vuelven. Ella lleva el vestido sobre el brazo y se va en la dirección que Arturo y Vane. Santi corre hacia ella para alcanzarla. Àngel llega a mi altura y sonríe.
-¿Me he perdido algo?-Àngel.
-Nada interesante-le digo con una sonrisa.
Me mira sopesando mi respuesta, como intentando adivinar si le oculto algo o no. Pero con los años he aprendido a interpretar bien el papel en cada momento. Espero que mis pensamientos no sean transparentes. No quiero que se enfade con nadie más y ellos tampoco lo merecen. Àngel sonríe y se va para la sala de ensayo. ¡Bien! ¡Ha colado! Voy detrás de él. En cuanto llego a la sala, me pongo detrás de él y le pongo las manos en los ojos. Voy hacia él y me agacho a su altura. Nos quedamos mirándonos a los ojos durante un rato. En este momento no existe nadie más que él. Me acerco a su boca y le beso, a lo que él me responde. Oímos un silbido y nos separamos. Veo que están en la puerta Santi, Ángeles, Arturo y Vanessa. Àngel está de espaldas a ellos y no les puede ver. Pero ya está girando la silla para ver quién ha silbado. Les hago un gesto para que se vayan rápidamente. No querrán más bronca, ¿verdad? Vane y Ángeles hacen el amago de esconderse, pero ya es demasiado tarde.
-Buen intento, chicas-dice Àngel acercándose a la puerta.
Me acerco a la puerta y le pongo mi mano en su hombro. Me mira sonriendo. Miro a los 4 y después a Àngel. Lo intento decir todo con la mirada para que esto quede aquí. Aunque se han delatado ellos solos por haber venido aquí. Se deberían haber ido en cuanto se hubiesen cambiado.
-Mónica, ¿Te puedes quedar aquí?-Àngel.
-Claro-Mónica.
Relatado por Àngel Llàcer
Hago un gesto a las chicas para que me acompañen. Sólo ellas. Lo remarco porque Santi y Arturo me siguen.
-¿Vosotros no tenéis ensayo o qué?-Àngel.
Se paran en seco en mitad del pasillo y sigo avanzando. Oigo que me llaman a lo lejos. Me giro.
-¡PROFE! ¿Y EL ENSAYO?-Dani.
-¡VE A LA SALA QUE ESTÁ MÓNICA, AHORA VOY YO!-Àngel.
Entramos en la sala de profes y les pido a las 2 que se sienten. Me pongo enfrente de ellas. No quiero llegar a estos límites, pero me están obligando.
-¿Con cuál de las 2 empiezo? Contento me tenéis...-las miro, veo que tienen la cara agachada, mirando al suelo-No me voy a enrollar porque tengo ensayo. Ángeles, a la próxima se enterará Tinet y sabes lo que eso puede suponer, ¿no?-Àngel.
-Sí-dice apenas audible.
-Díselo también a Santi, a ver si a ti te hace más caso... Puedes irte-Àngel.
Ángeles se levanta y rápidamente sale de la sala. Me quedo a solas con Vanessa. Es la primera vez que la pillo aquí, pero esperemos que sea la última. Por eso he de avisarla.
-Vanessa, a ti es la primera vez que te llamo la atención pero espero que sea la última...-Àngel.
-Sí, tranquilo-me dice muy bajo, avergonzada.
-Es que si no voy a tener que hablarlo con Tinet y eso puede suponer que te quite las llaves...-miro a Vane y busco la manera de decir lo siguiente de forma que no sea brusco-y que te eche de aquí. ¿Entendido?
-Sí...-dice Vane con ,a voz rota.
-Bien, puedes irte-Àngel.
Me quedo mirando al frente, pero absorto en mis pensamientos. Tal vez me haya pasado con ellas. A fin de cuentas ya sabemos quiénes las han animado. Pero sabía que ellos no me iban a hacer caso. Odio ser el malo, el que tenga que echar las broncas. Y de repente me encuentro llorando como un niño, ocultando la cara entre mis manos. Un rato después empieza a vibrar y sonar mi móvil en el bolsillo. Vaya, una llamada. Miro quién llama y sonrío entre lágrimas. Lo cojo e intento tranquilizarme.
-Sí, ahora voy amor-Àngel.
Pero antes de ir, busco un post it. Cuando encuentro uno, cojo un boli y escribo. Me lo pego en la mano y salgo. Antes de ir a la sala de ensayo, se lo dejo a Tinet pegado en la puerta del despacho. Espero que sea la decisión correcta.
lunes, 13 de octubre de 2014
Capítulo especial:1 mes (IV)
Relatado por Àngel Llàcer
Me acabo de despertar, después de casi irme. Mi cuerpo me pega bastantes sustos. Lo que no entiendo es lo que le ha pasado a Mónica. ¿Por qué estaba en esa especie de limbo en el que yo me encontraba? Miro al techo sin comprender, intentando buscar una explicación a lo que ha pasado hace un momento. Vienen 2 médicos que se miran entre sí y yo les miro.
-¿Mónica?
Sólo me sale preguntar por ella en cuanto les veo aparecer. No está aquí conmigo. Estará en otra habitación con la niña. Me ha dicho que la ha oído llorar, pero no la ha visto.
-Àngel, éste es Carlos, el psicólogo del hospital. Tal vez quieras hablar con él-me dice Rai.
Miro atentamente al otro médico y no hago ninguna señal. No me salen las palabras y tampoco me apetece hablar con nadie. Pero que se quede si quiere.
-Àngel, estoy aquí para escucharte-me dice Carlos-Puedes confiar en mí.
No es que no confíe es que no me salen las palabras. Quiero hablar, pero no puedo. Las palabras se aturullan en mi garganta y mi cabeza sólo piensa en Mónica. Es lo único que me sale con claridad. El resto sólo son balbuceos que no se entienden.
-Àngel, escúchame-miro a Rai que se pone a mi lado-; Mónica ha entrado en coma.
Me derrumbo y las lágrimas empiezan a salir solas a borbotones. Ahora entiendo por qué la he visto. Cierro los ojos, quiero volver a verla. Cuando lo asimilo, intento quitarme los goteros. No quiero estar despierto si ella no lo está, si ella no está conmigo. Entre Rai y Carlos me sujetan para que no lo consiga. Carlos habla con alguien y vienen unas enfermeras que me ponen algo en el suero. Noto también que me atan a la cama. Supongo que tienen miedo a que haga cualquier cosa. Caigo en un sueño profundo en el que no puedo ver nada. No puedo ver a Mónica ni a nadie. Tampoco escucho a nadie como cuando estaba en coma. Esa noticia ha caído en mí como una jarra de agua helada. Mónica no puede estar así. Estoy seguro que es por mi culpa, por tener que aguantar todo esto estando embaraza. Espérate que la niña esté bien con el estrés que ha vivido la madre durante este último mes de embarazo.
Relatado por Mónica Naranjo
Recuerdo el llanto de mi bebé. Sólo espero poder salir de aquí pronto para poder verla, tenerla entre mis brazos y escucharla de nuevo,. ¿Y qué decir de Àngel? Le necesito a mi lado para poder ser feliz. Él es mi fuerza, mi motor en la vida. Con él es imposible estar mal, sólo su presencia me hace sacar una sonrisa. Cuando dice alguna tontería de las suyas, me hace reír lo que ello conlleva. Él lo sabe y aún así se arriesga. Sabe que mis ataques de risa con contagiosos y que tardo en parar. Pero él sólo quiere que sea feliz, al igual que yo quiero que él sea feliz. Que ahora seamos una familia feliz. Ahora ya no somos 2. Se nos ha unido una personita para dar más luz a nuestra casa. Ahora somos padres y debemos velar por la seguridad de nuestra pequeña. Debemos cuidarla, protegerla y sobre todo quererla. El amor ha creado a nuestra hija. Es lo que más le agradezco a Àngel, aparte de ser su mujer. En la boda dije un para siempre y así será. Pero no me lo quites tan pronto, por favor. Merezco ser feliz un poco más. Tengo que disfrutar de mi marido y mi hija. Por favor, Dios mío. De repente mi cuerpo vuelve al hospital, pero ya no estoy en el paritorio sino en una sala llena de cunas. Paseo entre ellas. ¿Cómo voy a saber cuál de ellas es mi hija si ni siquiera le he visto la cara? Una profunda tristeza me embarga y se me forma un nudo en la garganta. Miro a los bebés con una sonrisa. Siempre me han gustado los niños. Estando frente a una cuna, el bebé que está en su interior estira los brazos. Quiere que la coja y así lo hago. La cojo con cuidado y paseo con ella. Susurrando le canto y se va quedando dormidita. Es una niña preciosa. Ojalá pueda ver pronto a la mía, pero en persona no en esta especie de aparición. Le doy un beso en la mejilla y la vuelvo a dejar en la cuna. Salgo de la habitación con cuidado. En cuanto salgo oigo el llanto de mi bebé. ¿Será ella? ¿Me habrá reconocido ella? Y ahora tengo que ir a donde Àngel. Necesito saber cómo está, por qué ha desaparecido de repente.
Me acabo de despertar, después de casi irme. Mi cuerpo me pega bastantes sustos. Lo que no entiendo es lo que le ha pasado a Mónica. ¿Por qué estaba en esa especie de limbo en el que yo me encontraba? Miro al techo sin comprender, intentando buscar una explicación a lo que ha pasado hace un momento. Vienen 2 médicos que se miran entre sí y yo les miro.
-¿Mónica?
Sólo me sale preguntar por ella en cuanto les veo aparecer. No está aquí conmigo. Estará en otra habitación con la niña. Me ha dicho que la ha oído llorar, pero no la ha visto.
-Àngel, éste es Carlos, el psicólogo del hospital. Tal vez quieras hablar con él-me dice Rai.
Miro atentamente al otro médico y no hago ninguna señal. No me salen las palabras y tampoco me apetece hablar con nadie. Pero que se quede si quiere.
-Àngel, estoy aquí para escucharte-me dice Carlos-Puedes confiar en mí.
No es que no confíe es que no me salen las palabras. Quiero hablar, pero no puedo. Las palabras se aturullan en mi garganta y mi cabeza sólo piensa en Mónica. Es lo único que me sale con claridad. El resto sólo son balbuceos que no se entienden.
-Àngel, escúchame-miro a Rai que se pone a mi lado-; Mónica ha entrado en coma.
Me derrumbo y las lágrimas empiezan a salir solas a borbotones. Ahora entiendo por qué la he visto. Cierro los ojos, quiero volver a verla. Cuando lo asimilo, intento quitarme los goteros. No quiero estar despierto si ella no lo está, si ella no está conmigo. Entre Rai y Carlos me sujetan para que no lo consiga. Carlos habla con alguien y vienen unas enfermeras que me ponen algo en el suero. Noto también que me atan a la cama. Supongo que tienen miedo a que haga cualquier cosa. Caigo en un sueño profundo en el que no puedo ver nada. No puedo ver a Mónica ni a nadie. Tampoco escucho a nadie como cuando estaba en coma. Esa noticia ha caído en mí como una jarra de agua helada. Mónica no puede estar así. Estoy seguro que es por mi culpa, por tener que aguantar todo esto estando embaraza. Espérate que la niña esté bien con el estrés que ha vivido la madre durante este último mes de embarazo.
Relatado por Mónica Naranjo
Recuerdo el llanto de mi bebé. Sólo espero poder salir de aquí pronto para poder verla, tenerla entre mis brazos y escucharla de nuevo,. ¿Y qué decir de Àngel? Le necesito a mi lado para poder ser feliz. Él es mi fuerza, mi motor en la vida. Con él es imposible estar mal, sólo su presencia me hace sacar una sonrisa. Cuando dice alguna tontería de las suyas, me hace reír lo que ello conlleva. Él lo sabe y aún así se arriesga. Sabe que mis ataques de risa con contagiosos y que tardo en parar. Pero él sólo quiere que sea feliz, al igual que yo quiero que él sea feliz. Que ahora seamos una familia feliz. Ahora ya no somos 2. Se nos ha unido una personita para dar más luz a nuestra casa. Ahora somos padres y debemos velar por la seguridad de nuestra pequeña. Debemos cuidarla, protegerla y sobre todo quererla. El amor ha creado a nuestra hija. Es lo que más le agradezco a Àngel, aparte de ser su mujer. En la boda dije un para siempre y así será. Pero no me lo quites tan pronto, por favor. Merezco ser feliz un poco más. Tengo que disfrutar de mi marido y mi hija. Por favor, Dios mío. De repente mi cuerpo vuelve al hospital, pero ya no estoy en el paritorio sino en una sala llena de cunas. Paseo entre ellas. ¿Cómo voy a saber cuál de ellas es mi hija si ni siquiera le he visto la cara? Una profunda tristeza me embarga y se me forma un nudo en la garganta. Miro a los bebés con una sonrisa. Siempre me han gustado los niños. Estando frente a una cuna, el bebé que está en su interior estira los brazos. Quiere que la coja y así lo hago. La cojo con cuidado y paseo con ella. Susurrando le canto y se va quedando dormidita. Es una niña preciosa. Ojalá pueda ver pronto a la mía, pero en persona no en esta especie de aparición. Le doy un beso en la mejilla y la vuelvo a dejar en la cuna. Salgo de la habitación con cuidado. En cuanto salgo oigo el llanto de mi bebé. ¿Será ella? ¿Me habrá reconocido ella? Y ahora tengo que ir a donde Àngel. Necesito saber cómo está, por qué ha desaparecido de repente.
domingo, 12 de octubre de 2014
Capítulo 275:¿Siempre eres así de misteriosa?
Relatado por Arturo Valls
Vamos caminando por el pasillo. No sé a qué tiene miedo Vane si aquí no hay nadie. ¿Quién va a haber a estas horas? Sólo los curiosos como nosotros. Vamos pasando por salas que Vane va abriendo para mirar. Le he pedido venir porque tengo la sospecha de que Ángeles y Santi están por aquí. Ángeles vino con el traje a buscar a Santi y luego lo que ha dicho Anna. Todo encaja. Vane va delante nuestro con la cabeza gacha, mientras que yo voy hablando animadamente con Dani. Me ha alegrado haber ganado la gala de hoy. Ya me tocaba, ¿no? En la sala de profes me detengo un poco más. Siempre he tenido curiosidad cómo sería la sala donde se reúnen para hablar de nosotros.
-Hay que ver cómo os cuidáis, ¿eh?-digo refiriéndome a la máquina de café y al microondas.
-Yo ni lo he usado, ¿eh?-Vane.
Vamos pasando salas y no hay nadie. Sólo faltan las de ensayo y el plató. Si no están, pues mi intuición me habrá fallado. Pero si están, tiro a Vane por la trampilla. Vamos a la sala de ensayos grande, la que usamos con Àngel y Myriam. Vane abre la puerta y entra a encender la luz. Me quedo rezagado un momento para guardar algo y entro. Lo que vemos nos deja boquiabiertos a los 3. Tenía yo razón. ¡Lo sabía! Sonrío mirando la escena que tengo delante y mirando disimuladamente a Vane. Me voy a poder cobrar mi venganza... jajaja.
-¡Vamos, anda!-dice Vane yendo hacia la puerta.
-Pero, ¿les vamos a dejar aquí?-pregunta Dani.
-¿Y qué hacemos?-Vane.
-Pues despertarles y que se vayan al hotel, aquí van a coger frío-Arturo.
-Yo sí que tengo que volver al hotel que tengo que dormir-comenta Dani.
-Sí, volvamos. Despertad a... ¡joder!-dice Vane palpándose los bolsillos. Va hacia la puerta a ver si la ha dejado puesta.
Aprovechando que no está mirando, le paso las llaves a Dani para que pueda salir. Le digo que al salir cierre con llave. Recordad que Vane ha cerrado la puerta con llave. Me empiezo a reír sin querer.
-¿Te hace gracia que haya perdido las llaves? Me va a caer una...-Vane.
-Va a vivir una aventura, señorita. ¿Preparada?-le pregunto ofreciéndole mi mano.
Ella me mira divertida. Sonríe y me mira como meditando la respuesta. Dani dice de dejarnos solos y sale de la sala. Mañana tiene ensayo a primera hora, por lo que ha dicho, y tiene que dormir.
-¿Siempre eres así de misteriosa?-Arturo.
-Sólo cuando quiero-dice y se empieza a reír.
La cojo del brazo para sacarla de la sala y que no despierte a Ángeles y Santi. Vale que antes haya dicho de despertarles, pero es mejor dejarles así. Apago la luz antes de irnos y cierro la puerta.
-Déjales que duerman, deben estar agotados-río y pongo cara sexy. Intuyo lo que ha pasado aquí.
-¿Y qué piensas hacer ahora?-Vane.
-Ven conmigo y lo sabrás-digo tendiéndole de nuevo mi mano.
-¿Siempre eres así de misterioso?-me pregunta divertida.
-Uy Vanessa...-digo divertido.
Vane me da su mano al fin y la conduzco por el pasillo. Llegamos a la puerta y la empujo un poco para ver si está abierta. Hay suerte y la abro.
-¿Qué hacemos aquí?-me pregunta.
-Divertirnos un poco-le digo sonriendo.
Entramos en la sala y pasamos por las diferentes perchas Busco alguna ropa que me guste y que vaya acorde con lo que quiero hacer. Tal vez esté el traje de Marta Sánchez...
*A la mañana siguiente*
Relatado por Àngel Llàcer
Me acompaña Mónica a Gestmusic para hacer el ensayo. Como no me puedo mover, le he pedido a ella que venga por si hay que enseñar algún movimiento. Tengo el primer ensayo con Daniel Diges. Cuando entro, veo a Ángeles y Santi durmiendo en el sofá.
-No le eches mucha bronca, amor-me pide Mónica.
-Tranquila-le digo a Mónica-¡Buenos días!-digo elevando la voz para que me oigan.
Se despiertan sobresaltados. Ángeles coge rápidamente los zapatos, llena de vergüenza, y se los pone. Aún lleva el traje de Thalia.
-Perdona, nos quedamos encerrados-dice apurada Ángeles.
-Ay...-digo suspirando y meneando la cabeza de derecha a izquierda.
-Pero, ¿qué hora es?-pregunta Santi.
-Las 8:30. ¡Despejando! Que a las 9 tengo ensayo-Àngel.
-Aún queda media hora...-Santi.
-Santi, cállate-le susurra Ángeles.
-Sí, mejor cállate amiguete-Mónica.
-Ángeles, quédate por favor-digo tranquilamente.-Mi amor, ¿puedes salir un momento, por favor? Y tú también Santiago.
-Claro-me dice Mónica y me da un pico.
Salen de la sala cerrándola a su espalda y me quedo a solas con Ángeles. Paseo por la sala. Todavía no sé muy bien qué decirle. Todo esto me ha pillado por sorpresa. Pero esto no puede quedar así, no pueden hacer lo que quieran. Me acerco al sofá.
-Siéntate, por favor-le pido con tranquilidad. Estoy intentando no alterarme.
Ángeles se acerca tímidamente y se sienta en el sofá. Me pongo enfrente de ella y la miro detenidamente. Juega con las manos y mira al suelo. No es para ella plato de buen gusto que la hayan pillado, lo sé.
-Ángeles, me has decepcionado. No me esperaba esto de ti. De Santiago sí, pero de ti no. Tú eres una buena chica, responsable, trabajadora. Ya se os avisó la otra vez que ocultaseis vuestros sentimientos por aquí, que no os metieseis en problemas. Y a la mínima ya la liais. Esto tendrá repercusión en la siguiente gala por mi parte, que lo sepas. ¿Y tu ropa?-Àngel.
-En el vestuario...-dice con un hilo de voz.
-Te abro y la coges. Y devuelve la ropa a vestuario-Àngel.
-Sí, profe-Ángeles.
Relatado por Santiago Segura
-No me sermonees tú también, Mónica. Bastante tendré con Àngel...-Santi.
-Es que no aprendes, amiguete. Y encima arrastras contigo a la pobre Ángeles-Mónica.
-Pues para tu información fue idea suya...-esta situación ya me cabrea. Siempre tengo yo la culpa.-Por como soy, siempre tengo que ser yo el de las ideas malas ¿no?
-No digo que tengas malas ideas ni que seas malo, pero...-no la dejo terminar y me pongo frente a ella.
-¡QUE YO SOY EL MAL EJEMPLO, EL QUE NO TIENE BUEN COMPORTAMIENTO! ¡ME HA QUEDADO YA MÁS QUE CLARO! ¡YA BASTA, ¿¡NO!?-Santi.
-¿Qué son esos gritos? Se os oye desde plató...
Reprimo una sonrisa porque estoy enfadado, pero el aspecto de Arturo es bastante cómico.
-Otro que tal baila... Mira me lo voy a callar porque me caes bien, Arturo-le dice Mónica.
En ese momento sale Vanessa vestida de Pocahontas.
-¡Venga! ¿Falta alguien más?-Mónica.
-No, ya estamos todos-Arturo.
Como estoy de espaldas a Mónica, sonrío viendo a Arturo y a Vanessa. Arturo va vestido de Marta Sánchez y ella de Pocahontas. No sé qué habrán hecho en el plató, ni cuándo habrán venido. Oímos voces por el pasillo y corren hacia el plató a esconderse. Son Àngel y Ángeles. Àngel nos ve al lado de la puerta.
-¿Pasa algo?-Àngel.
-No, nada-dice Mónica con una sonrisa.
-¿Y qué hacéis ahí plantados?-Àngel.
-Dando una vuelta-Santi.
-Vale...-Àngel sigue hacia delante con Ángeles.
Vamos caminando por el pasillo. No sé a qué tiene miedo Vane si aquí no hay nadie. ¿Quién va a haber a estas horas? Sólo los curiosos como nosotros. Vamos pasando por salas que Vane va abriendo para mirar. Le he pedido venir porque tengo la sospecha de que Ángeles y Santi están por aquí. Ángeles vino con el traje a buscar a Santi y luego lo que ha dicho Anna. Todo encaja. Vane va delante nuestro con la cabeza gacha, mientras que yo voy hablando animadamente con Dani. Me ha alegrado haber ganado la gala de hoy. Ya me tocaba, ¿no? En la sala de profes me detengo un poco más. Siempre he tenido curiosidad cómo sería la sala donde se reúnen para hablar de nosotros.
-Hay que ver cómo os cuidáis, ¿eh?-digo refiriéndome a la máquina de café y al microondas.
-Yo ni lo he usado, ¿eh?-Vane.
Vamos pasando salas y no hay nadie. Sólo faltan las de ensayo y el plató. Si no están, pues mi intuición me habrá fallado. Pero si están, tiro a Vane por la trampilla. Vamos a la sala de ensayos grande, la que usamos con Àngel y Myriam. Vane abre la puerta y entra a encender la luz. Me quedo rezagado un momento para guardar algo y entro. Lo que vemos nos deja boquiabiertos a los 3. Tenía yo razón. ¡Lo sabía! Sonrío mirando la escena que tengo delante y mirando disimuladamente a Vane. Me voy a poder cobrar mi venganza... jajaja.
-¡Vamos, anda!-dice Vane yendo hacia la puerta.
-Pero, ¿les vamos a dejar aquí?-pregunta Dani.
-¿Y qué hacemos?-Vane.
-Pues despertarles y que se vayan al hotel, aquí van a coger frío-Arturo.
-Yo sí que tengo que volver al hotel que tengo que dormir-comenta Dani.
-Sí, volvamos. Despertad a... ¡joder!-dice Vane palpándose los bolsillos. Va hacia la puerta a ver si la ha dejado puesta.
Aprovechando que no está mirando, le paso las llaves a Dani para que pueda salir. Le digo que al salir cierre con llave. Recordad que Vane ha cerrado la puerta con llave. Me empiezo a reír sin querer.
-¿Te hace gracia que haya perdido las llaves? Me va a caer una...-Vane.
-Va a vivir una aventura, señorita. ¿Preparada?-le pregunto ofreciéndole mi mano.
Ella me mira divertida. Sonríe y me mira como meditando la respuesta. Dani dice de dejarnos solos y sale de la sala. Mañana tiene ensayo a primera hora, por lo que ha dicho, y tiene que dormir.
-¿Siempre eres así de misteriosa?-Arturo.
-Sólo cuando quiero-dice y se empieza a reír.
La cojo del brazo para sacarla de la sala y que no despierte a Ángeles y Santi. Vale que antes haya dicho de despertarles, pero es mejor dejarles así. Apago la luz antes de irnos y cierro la puerta.
-Déjales que duerman, deben estar agotados-río y pongo cara sexy. Intuyo lo que ha pasado aquí.
-¿Y qué piensas hacer ahora?-Vane.
-Ven conmigo y lo sabrás-digo tendiéndole de nuevo mi mano.
-¿Siempre eres así de misterioso?-me pregunta divertida.
-Uy Vanessa...-digo divertido.
Vane me da su mano al fin y la conduzco por el pasillo. Llegamos a la puerta y la empujo un poco para ver si está abierta. Hay suerte y la abro.
-¿Qué hacemos aquí?-me pregunta.
-Divertirnos un poco-le digo sonriendo.
Entramos en la sala y pasamos por las diferentes perchas Busco alguna ropa que me guste y que vaya acorde con lo que quiero hacer. Tal vez esté el traje de Marta Sánchez...
*A la mañana siguiente*
Relatado por Àngel Llàcer
Me acompaña Mónica a Gestmusic para hacer el ensayo. Como no me puedo mover, le he pedido a ella que venga por si hay que enseñar algún movimiento. Tengo el primer ensayo con Daniel Diges. Cuando entro, veo a Ángeles y Santi durmiendo en el sofá.
-No le eches mucha bronca, amor-me pide Mónica.
-Tranquila-le digo a Mónica-¡Buenos días!-digo elevando la voz para que me oigan.
Se despiertan sobresaltados. Ángeles coge rápidamente los zapatos, llena de vergüenza, y se los pone. Aún lleva el traje de Thalia.
-Perdona, nos quedamos encerrados-dice apurada Ángeles.
-Ay...-digo suspirando y meneando la cabeza de derecha a izquierda.
-Pero, ¿qué hora es?-pregunta Santi.
-Las 8:30. ¡Despejando! Que a las 9 tengo ensayo-Àngel.
-Aún queda media hora...-Santi.
-Santi, cállate-le susurra Ángeles.
-Sí, mejor cállate amiguete-Mónica.
-Ángeles, quédate por favor-digo tranquilamente.-Mi amor, ¿puedes salir un momento, por favor? Y tú también Santiago.
-Claro-me dice Mónica y me da un pico.
Salen de la sala cerrándola a su espalda y me quedo a solas con Ángeles. Paseo por la sala. Todavía no sé muy bien qué decirle. Todo esto me ha pillado por sorpresa. Pero esto no puede quedar así, no pueden hacer lo que quieran. Me acerco al sofá.
-Siéntate, por favor-le pido con tranquilidad. Estoy intentando no alterarme.
Ángeles se acerca tímidamente y se sienta en el sofá. Me pongo enfrente de ella y la miro detenidamente. Juega con las manos y mira al suelo. No es para ella plato de buen gusto que la hayan pillado, lo sé.
-Ángeles, me has decepcionado. No me esperaba esto de ti. De Santiago sí, pero de ti no. Tú eres una buena chica, responsable, trabajadora. Ya se os avisó la otra vez que ocultaseis vuestros sentimientos por aquí, que no os metieseis en problemas. Y a la mínima ya la liais. Esto tendrá repercusión en la siguiente gala por mi parte, que lo sepas. ¿Y tu ropa?-Àngel.
-En el vestuario...-dice con un hilo de voz.
-Te abro y la coges. Y devuelve la ropa a vestuario-Àngel.
-Sí, profe-Ángeles.
Relatado por Santiago Segura
-No me sermonees tú también, Mónica. Bastante tendré con Àngel...-Santi.
-Es que no aprendes, amiguete. Y encima arrastras contigo a la pobre Ángeles-Mónica.
-Pues para tu información fue idea suya...-esta situación ya me cabrea. Siempre tengo yo la culpa.-Por como soy, siempre tengo que ser yo el de las ideas malas ¿no?
-No digo que tengas malas ideas ni que seas malo, pero...-no la dejo terminar y me pongo frente a ella.
-¡QUE YO SOY EL MAL EJEMPLO, EL QUE NO TIENE BUEN COMPORTAMIENTO! ¡ME HA QUEDADO YA MÁS QUE CLARO! ¡YA BASTA, ¿¡NO!?-Santi.
-¿Qué son esos gritos? Se os oye desde plató...
Reprimo una sonrisa porque estoy enfadado, pero el aspecto de Arturo es bastante cómico.
-Otro que tal baila... Mira me lo voy a callar porque me caes bien, Arturo-le dice Mónica.
En ese momento sale Vanessa vestida de Pocahontas.
-¡Venga! ¿Falta alguien más?-Mónica.
-No, ya estamos todos-Arturo.
Como estoy de espaldas a Mónica, sonrío viendo a Arturo y a Vanessa. Arturo va vestido de Marta Sánchez y ella de Pocahontas. No sé qué habrán hecho en el plató, ni cuándo habrán venido. Oímos voces por el pasillo y corren hacia el plató a esconderse. Son Àngel y Ángeles. Àngel nos ve al lado de la puerta.
-¿Pasa algo?-Àngel.
-No, nada-dice Mónica con una sonrisa.
-¿Y qué hacéis ahí plantados?-Àngel.
-Dando una vuelta-Santi.
-Vale...-Àngel sigue hacia delante con Ángeles.
jueves, 9 de octubre de 2014
Capítulo especial:1 mes (III)
Relatado por Mónica Naranjo
-¿Qué? ¿Qué significa?-le pregunto intrigada.
-Que algo se ha complicado en el parto...-Àngel.
-Pero yo he escuchado llorar a nuestra hija...-Mónica.
Después de verle y que me tranquilizase la enfermera después de haber desaparecido Àngel, oí el llanto del bebé. Nuestra hija está viva y creo que sana. Pero yo empecé a dejar de ver, a dejar de escuchar. Todo se volvió blanco y desperté en este lugar en medio de la nada. Todo es blanco aquí y no se ve nada alrededor. Sólo está Àngel. Estoy feliz por tener a mi querido Àngel aquí conmigo, pero también necesito tener a la nena a mi lado. No he conseguido verle la cara. Quiero ver a mi niña, si se parece a nosotros, qué carita tiene, su color de pelo. Cualquier cosa es importante para una madre en referencia a su hijo.
-¿Y has... la has... visto?-me pregunta Àngel buscando las palabras.
-No he podido, he perdido la consciencia y he aparecido aquí-Mónica.
-Mientras solo sea aquí...-Àngel.
Àngel vuelve a desaparecer y le llamo a voces. No me quiero quedar aquí sola, no puedo estar sin él. Quiero despertarme si esto es una pesadilla. Tiene que serlo. Yo no me puedo y Àngel tampoco. ¿Qué va a ser de esa niña si sus padres se mueren? Tengo mucha vida por delante, aún tengo muchas cosas que hacer. Camino con las manos en la espalda inspeccionando este lugar. Quiero saber dónde estoy, qué es esto.
Narrador
Mónica después de dar a luz se desmaya. Pero es algo más que eso porque no responde a los estímulos. El médico intenta por todos los medios que despierte, pero se la llevan a la UCI sin éxito. Le ponen una vía con suero. Además le ponen respiración asistida y la conectan a una máquina.
En la habitación de Àngel...
Àngel empieza a abrir los ojos y se despierta. Está un poco aturdido y no sabe dónde está. Pregunta por Mónica, pero los que están con él aún no saben nada. Son diferentes médicos los que los atienden. Lo de Mónica a lo mejor se ha debido a la impresión o al disgusto por como está Àngel. Aunque es poco probable que sea eso porque ya llevaba 1 mes en coma y a ella no le pasó nada. Sólo un desmayo y ataque de ansiedad en cuanto se enteró de la noticia. El médico de Àngel sale de la habitación y se va a su despacho. Después de haber reconocido a Àngel, todavía sigue impresionado de que se haya recuperado tan rápido. Lo ha reconocido y responde bien. Habla con dificultad, pero habla. Habrá que hacerle más pruebas, pero se ha recuperado. Ha salido del coma. Sale para atender a los otros pacientes y se encuentra con Cruz, la médico que atiende a Mónica.
-¡Hola Rai!-Cruz.
-¡Hola Cruz! Mi paciente ha despertado-Rai.
-La mía ha caído en coma, después del parto-Cruz.
-¿Quién?-Rai.
-Mónica-Cruz.
-¿No me digas que Mónica? Habrá que decírselo a Àngel, pero puede ser fatal para él-Rai.
-Sabes que tarde o temprano tienes que decírselo-Cruz.
Rai suspira y sigue su camino despidiéndose de Cruz. Primero va a atender a sus pacientes antes de decirle nada a Àngel. Esta no es una noticia agradable que dar. Esto es lo malo de esta profesión, que tienes que dar malas noticias a veces a los familiares.
-¿Qué? ¿Qué significa?-le pregunto intrigada.
-Que algo se ha complicado en el parto...-Àngel.
-Pero yo he escuchado llorar a nuestra hija...-Mónica.
Después de verle y que me tranquilizase la enfermera después de haber desaparecido Àngel, oí el llanto del bebé. Nuestra hija está viva y creo que sana. Pero yo empecé a dejar de ver, a dejar de escuchar. Todo se volvió blanco y desperté en este lugar en medio de la nada. Todo es blanco aquí y no se ve nada alrededor. Sólo está Àngel. Estoy feliz por tener a mi querido Àngel aquí conmigo, pero también necesito tener a la nena a mi lado. No he conseguido verle la cara. Quiero ver a mi niña, si se parece a nosotros, qué carita tiene, su color de pelo. Cualquier cosa es importante para una madre en referencia a su hijo.
-¿Y has... la has... visto?-me pregunta Àngel buscando las palabras.
-No he podido, he perdido la consciencia y he aparecido aquí-Mónica.
-Mientras solo sea aquí...-Àngel.
Àngel vuelve a desaparecer y le llamo a voces. No me quiero quedar aquí sola, no puedo estar sin él. Quiero despertarme si esto es una pesadilla. Tiene que serlo. Yo no me puedo y Àngel tampoco. ¿Qué va a ser de esa niña si sus padres se mueren? Tengo mucha vida por delante, aún tengo muchas cosas que hacer. Camino con las manos en la espalda inspeccionando este lugar. Quiero saber dónde estoy, qué es esto.
Narrador
Mónica después de dar a luz se desmaya. Pero es algo más que eso porque no responde a los estímulos. El médico intenta por todos los medios que despierte, pero se la llevan a la UCI sin éxito. Le ponen una vía con suero. Además le ponen respiración asistida y la conectan a una máquina.
En la habitación de Àngel...
Àngel empieza a abrir los ojos y se despierta. Está un poco aturdido y no sabe dónde está. Pregunta por Mónica, pero los que están con él aún no saben nada. Son diferentes médicos los que los atienden. Lo de Mónica a lo mejor se ha debido a la impresión o al disgusto por como está Àngel. Aunque es poco probable que sea eso porque ya llevaba 1 mes en coma y a ella no le pasó nada. Sólo un desmayo y ataque de ansiedad en cuanto se enteró de la noticia. El médico de Àngel sale de la habitación y se va a su despacho. Después de haber reconocido a Àngel, todavía sigue impresionado de que se haya recuperado tan rápido. Lo ha reconocido y responde bien. Habla con dificultad, pero habla. Habrá que hacerle más pruebas, pero se ha recuperado. Ha salido del coma. Sale para atender a los otros pacientes y se encuentra con Cruz, la médico que atiende a Mónica.
-¡Hola Rai!-Cruz.
-¡Hola Cruz! Mi paciente ha despertado-Rai.
-La mía ha caído en coma, después del parto-Cruz.
-¿Quién?-Rai.
-Mónica-Cruz.
-¿No me digas que Mónica? Habrá que decírselo a Àngel, pero puede ser fatal para él-Rai.
-Sabes que tarde o temprano tienes que decírselo-Cruz.
Rai suspira y sigue su camino despidiéndose de Cruz. Primero va a atender a sus pacientes antes de decirle nada a Àngel. Esta no es una noticia agradable que dar. Esto es lo malo de esta profesión, que tienes que dar malas noticias a veces a los familiares.
Capítulo 274:¡Vamos!
Relatado por Myriam Beneditted
Cierro la puerta y salgo. Soy la última en salir. Voy al restaurante donde ya están todos sentados a la mesa. No sé si habrán pedido. En cuanto a Giu, le saludo con la mano y me acerco a él. Le doy un beso y me siento a su lado. Se acerca el camarero a nuestra mesa y nos toma nota. Hoy voy a cenar ligerito. No me apetece mucho, pero algo tengo que comer. No puedo irme a dormir con el estómago vacío. Miro a mi alrededor, hay bastante barullo en la mesa de los concursantes. Y reparo en que faltan Santi y Ángeles. ¿Dónde se habrán metido? Supongo que se habrán ido a cenar por su cuenta o a la habitación a hacer sus cosas. No creo que les haya pasado nada malo. Al fin y al cabo en la gala se les veía bien y después se han ido a cambiar a su respectivo vestuario. Yo me entretenido hablando con Laia sobre la gala. La verdad es que ha estado muy bien y Arturo merecía ganarla. Que tendrá lo de la broma, pero trabaja y se esfuerza. Al igual que Santi.
-Pero, ¿qué pasa ahí?-oigo que pregunta Àngel.
-Ya me acerco yo-le dice Mónica.
Mónica se levanta de la mesa y se acerca a la mesa de los concursantes. Al parecer están bastante agitados y están formando mucho jaleo. Que es normal después de la gala, lo entiendo. Pero a este paso nos van a echar y no vamos a poder volver. Y este es el restaurante que más cerca tenemos y en el que nos conocen muy bien y nos atienden perfectamente. Veo como Mónica habla con ellos o pone orden. Me giro a Àngel y veo que está pendiente a cada movimiento de ella.
-¿Qué Àngel? ¿Hasta cuándo estarás por aquí?-Myriam.
-Pues la verdad es que esta vez no me han dicho nada. Rai me ha traído de repente, sin decirme nada-Àngel.
-Nos alegra tenerte por aquí-Carolina.
-No mientas, rubia. Que cuando estáis Mónica y tú juntas, a Carlos y a mí ni nos miráis-Àngel.
-¡Eh! No te metas con Carol, tío-le avisa Carlos.
-Tú si no es un Carlos es otro el que te defiende ¿eh?-le dice Àngel sonriendo.
Carolina le saca la lengua y se apoya en Carlos en actitud cariñosa.
-Por cierto, ¿dónde has dejado a tu marido?-le pregunto a Carolina.
-Se ha quedado con las niñas, es demasiado tarde para ellas-Carolina.
-¿Te refieres a tu hija y a la de Santi?-pregunta Arnau.
-Calma es un amor, Ángeles está como loca con ella-Carlos.
-Bueno ella y cualquiera. Hay que ver lo que se hace querer la niña...-Carolina.
-¿Y tú qué? ¿Quieres tener niños, mi amor?-me pregunta Giu.
Le miro con ternura, con una sonrisa fijamente a los ojos. Como mira una chica enamorada al chico cuando le pide matrimonio. Esto es parecido. Quiere formar una familia conmigo, o al menos eso creo. Medito un momento la respuesta. ¿Yo con niños? ¿Cuidando a mis propios hijos con Giu al lado enseñándole sus primeras palabras, a andar? La idea no me suena mal. De hecho me suena muy agradable, muy bonita.
-¿Tú quieres?-Myriam.
-Si son contigo, ¡por supuesto!-Giu.
-¡Oh, qué bonito!-dice Carolina.
Se acerca Mónica a la mesa. Ha estado bastante rato con los concursantes, ¿no? O eso me ha parecido al menos a mí.
-Mucho has tardado, ¿no?-le pregunta Àngel.
-¿Por qué? ¿Estabais hablando de mí?-dice Mónica sonriendo.
-¡Uy nos has pillao!-dice Àngel riendo.
-De lo mala que eres....-continúa Carlos.
Mónica abre la boca sorprendida. Carolina le pega en el brazo. Yo me empiezo a reír viendo la situación.
-No, si tú también bonita...-le dice Carlos a Carolina mirándola de reojo y guiñándole el ojo.
-Con la churri menos, ¿eh?-la defiende Mónica.
Mónica se sienta al lado de Àngel y empezamos a cenar. Con la tontería ya nos han traído la cena y se nos va a enfriar. Siento curiosidad por lo que le han dicho los concursantes a Mónica. Pero como no quiero parecer cotilla, espero a ver si alguien se lo pregunta. Si nadie lo hace, se lo tendré que preguntar yo.
-Bueno, ¿y qué les pasa a esos?-pregunta Àngel señalando con la cabeza a la mesa de los concursantes.
-Hacen especulaciones de donde se han metido y qué estarán haciendo el amiguete y Ángeles...-Mónica.
-Ángeles, desde que se junta con el amiguete se está pervirtiendo...-Àngel.
-Con lo buena que parece...-Carlos.
-¡Y lo es!-Mónica.
-Y tú te estás pareciendo a éste...-dice Carolina señalando disimuladamente a Àngel.
Uy qué mal rollo hay aquí... Giu me susurra, cogemos el plato y nos levantamos de la mesa y vamos a otra.
Relatado por Anna Simon
Todos son felicitaciones a Arturo desde que le hemos visto. Pero ¡un momento! ¡Faltan Santi y Ángeles! A Ángeles la vi salir con el traje puesto. Supongo que para devolverlo. Aunque sin cambiarse... No sé, esto me parece un poco raro. Y que ahora no aparezcan ni ella ni Santi, da que pensar. Que vale que soy rubia, pero no soy tonta. Y aquí el más tonto hace relojes.
-Oye, ¿y Ángeles y Santi?-pregunta Roko.
Nadie sabemos nada de ellos desde la gala. Cada se fue a su vestuario a cambiarse, pero Ángeles no llegó a cambiarse de ropa.
-Vino antes a nuestro vestuario, preguntaba por Santi...-nos informa Arturo.
-¿Y no nos has dicho nada, cabronazo?-Dani D.
-Es que venía... ay cómo venía...-dice Arturo con una sonrisa pícara.
-¿Pero te vas a explicar chiquillo?-le mete prisa María.
-María, ¿de verdad que no entiendes?-le pregunta Dani M.
-La gente mayor es lo que tiene...-Arturo.
-Pues júntala con la otra abuela...-dice Dani M. divertido.
-¡Oye niño! Como te pille, te enteras-le dice María a Arturo mirándole seria.
Yo le pego una pequeña colleja a Dani, ya que le tengo al lado. Se queja, pero se empieza a reír preguntando qué ha hecho. Tal cual como hacen los niños cuando han hecho algo y no lo reconocen.
-¿Dónde creéis que estarán?-pregunta Javi.
-Se habrán ido a la cama directamente, sin cenar ni nada-Anna.
-Ya se tienen mutuamente para cenar...-Dani M.
-¡Como lo sabes, macho!-Arturo.
Suspiro y miro a las chicas. María y yo miramos a nuestros chicos y Roko a Arturo y a Diges (ya que no está aquí Dan). Empiezan a silbar y a gritar hasta que se acerca Mónica a preguntar qué pasa. Menos mal que ha venido orden, sino estoy segura que nos hubiesen echado. Es que estos chicos son muy escandalosos. Me está sorprendiendo bastante Javi porque se está espabilando bastante. Para la gala le viene genial, pero... ¡madre mía! No llega a lo de Arturo, Santi o Dani (mi Dani, Dani Martínez) pero se va soltando y me preocupa que acabe como ellos: tan salido.
-...ensayo mañana?-pillo de una conversación.
-¿Eh?-Anna. No me he enterado de nada. Estaba pensando en mis cosas y me he distraído de la conversación.
-Que quien tiene el primer ensayo mañana-pregunta Arturo de nuevo.
-Yo-María.
-Yo con Arnau a primera hora-Dani.
-¿Por qué lo preguntas?-interviene Vane.
-Es que a lo mejor se han quedado en Gestmusic...-Arturo levanta las cejas y pone una sonrisa pícara. Ya sé por dónde va. Pero Ángeles no es de ésas. ¿O sí?
Seguimos cenando hablando del tema principal. Santi y Ángeles se han convertido en el tema de la mesa y me da que de toda la noche. Arturo, incluso, le pregunta a Vane que si tiene llave de Gestmusic y de las diferentes salas de ensayos. Todos sabemos por dónde va. Pero Vane se ha negado y muy bien que ha hecho. Que no puede ir dejando las llaves a cualquiera o le puede caer bronca de Tinet o de quien se las diese. Ahora se ponen a susurrar Arturo y Diges.
Relatado por Vanessa
Cuando terminamos de cenar, nos levantamos para irnos al hotel a descansar. Rai se pone a mi lado y me coge de la mano. Me sonríe y me pregunta:
-¿Seguro que estás bien?-Rai.
-Sí, tranquilo-Vane.
-Si quieres puedes venirte a casa-Rai.
-No te preocupes-digo sonriéndole.
-¡Eso! No te preocupes que va a estar bien con nosotros-le dice Arturo acercándose a nosotros.
-Cuídamela, ¿eh Arturo?-le dice Rai serio, pero al momento siguiente ya está sonriendo.
-Como si fuese una hermana, vete tranquilo-Arturo.
Miro a uno y luego a otro con una sonrisa. Uno es mi amor platónico, un amor fugaz que no pudo ser para no romper una familia; el otro, mi amor verdadero, el chico que cuida de mí, el que me hace sonreír, el que me hace estar enamorada y creer en el amor como algo bonito. He vuelto a creer en el amor gracias a Rai y a todo lo que hace por mí. También ayuda que no esté mi prima cerca o también me lo intentaría quitar. Uy, no la conocéis demasiado todavía. Menos mal que se ha quedado allí porque tiene cole y no puede venir. Aunque me pide volver otra vez. Le dije que ya vería. A lo mejor en la última antes de Navidad o ya en enero. Ya veré si me la vuelvo a traer o no. Es que es muy pesada. Miro a Rai con una sonrisa y él me la devuelve.
-Te quiero, Vanessa-Rai.
-Y yo a ti-le digo. Y tras esto nos damos un tierno y apasionado beso antes de que se vaya.
Le veo cómo sale del restaurante y va hacia su moto. Me quedo mirándole embobada colocándose el casco y arrancando. Enseguida la arranca y le veo desaparecer de mi vista. Vuelvo al lugar, a mi lado está Arturo pidiéndome algo porque me está diciendo por favor. Pero no tengo ni la menor idea de lo que me ha dicho.
-¿Eh? ¿Qué decías?-Vane.
-Como estáis hoy las tías, ¿eh?-Arturo.
-¿Perdona?-Vane.
-Bueno, hemos estado hablando Diges y yo y pensamos en entrar a Gestmusic. Con tu ayuda sería más fácil. Por favor, Vane...-me pide Arturo con su mejor cara. Parece bueno y todo.
Salgo del restaurante sin contestarle con una sonrisa en el rostro. La verdad que la idea me apetece tentativa y un poco de riesgo nunca viene mal. Pero también sé que como nos pillen, me va a caer una buena. Sopeso las posibilidades en mi mente mientras abro la puerta y el frío de la noche me da en la cara. La puerta se vuelve abrir a mi espalda, me giro y veo a Arturo. Miro a Diges que está hablando con Anna, Dani Martínez, Roko y María. Diges está mirando a Arturo como preguntando a ver qué he dicho.
-¿Entonces qué me dices?-me insiste Arturo.
-Ay...-suspiro y sonrío.-Eres de lo que no hay, ¿eh?
-Claro, como yo no hay muchos-me empiezo a reír ante su comentario. Le estoy haciendo sufrir, está impaciente. Pero voy a ser un poquito cabrona y le voy a hacer esperar un poco más por mi respuesta. La respuesta la tengo clara, pero me la callo de momento.
-Ya, si eso lo veo todos los días-digo entre risas acordándome de Ahora Caigo y Tu cara me suena. El vídeo que me ha puesto esta tarde Mónica me ha servido, me ha levantado el ánimo.
-Pues entonces hazlo por mí y todas las risas que te saco-dice Arturo poniendo ojitos de cordero degollado.
La gente se va despidiendo y se va marchando. Sólo quedamos Diges, Arturo y yo. Dani se acerca a nosotros.
-¿Qué parejita? ¿Vamos?-Dani D.
-Pregúntaselo a doña misteriosa, que me tiene aquí sufriendo por una respuesta...-le dice Arturo.
Me empiezo a reír. Esto de dejar con la intriga de siempre me ha gustado y me divierte mucho. Miro a ambos y entre carcajadas les digo:
-Ay los hombres, que no sabéis esperar...-Vane.
-¿Nos estás vacilando?-me pregunta Arturo fingiendo estar enfadado, pero me dedica una sonrisa. No puedo evitar reírme, me duele ya la tripa de reír.
-Me da que sí, ¿eh?-le contesta Dani D por mí al ver que no puedo parar de reír.
-Bueno, ahora a lo que estamos. Ya haré que te enteres otro día...-me dice con una sonrisa maliciosa.
-¿Perdona? ¿Qué me vas a hacer?-digo entre carcajadas.
-A este paso tirarte al agua. ¡Venga, que es tarde!-Arturo.
-¡Eso! Que hay algunos que madrugamos mañana, ¿eh?-me apremia Dani D.
-¡Vamos!-Vane.
-Por fin-suspira de alivio Arturo y se pone a mi lado que ya he empezado a caminar.
No sé qué querrán hacer en Gestmusic a estas horas de la noche, pero bueno. Yo lo hago por la adrenalina, por el subidón que me da el que me puedan pillar haciendo cosas que no debo. Avanzamos a paso ligero hacia Gestmusic. En una mezcla de nerviosismo y frío, empiezo a tiritar. Llegamos a la puerta y saco la llave. Entro rápidamente, ellos me siguen detrás como perros falderos. Me río ante mi pensamiento, pero callo rápido no vaya a ser que no esté vacío y nos pillen aquí.
-Será mejor que cierre la puerta-digo volviendo sobre mis pasos y sacando la llave de nuevo y metiéndola en la cerradura. Echo la llave y me la guardo.
Vamos andando a tientas por el pasillo hasta que alguien enciende la luz. Me sobresalto, pero veo que ha sido Arturo.
-¡Joder Arturo! ¡Qué susto!-Vane.
-Es qué, ¿para qué vamos a ir a oscuras pudiendo encender la luz?-Arturo.
-¿Para que no nos pillen, tal vez?-Vane.
-Parecéis novios-dice Dani D.
-¿De éste? Para nada-Vane.
-Te derrites por mis huesos, no lo niegues-Arturo.
-En tus sueños-Vane.
-Será en los tuyos...-dice Arturo con una sonrisa. La verdad es que me ha pillado. A veces aparece en mis sueños.
-Si queréis, os dejo a solas...-dice, con una sonrisa pícara, Dani D.
-No hace falta. Anda, vamos...-digo ocultando mi cara. Me noto un calor repentino que sólo puede significar una cosa, en estos momentos: que me he puesto roja. Avanzo por delante de ellos con la cabeza agachada para que no me vean.
Cierro la puerta y salgo. Soy la última en salir. Voy al restaurante donde ya están todos sentados a la mesa. No sé si habrán pedido. En cuanto a Giu, le saludo con la mano y me acerco a él. Le doy un beso y me siento a su lado. Se acerca el camarero a nuestra mesa y nos toma nota. Hoy voy a cenar ligerito. No me apetece mucho, pero algo tengo que comer. No puedo irme a dormir con el estómago vacío. Miro a mi alrededor, hay bastante barullo en la mesa de los concursantes. Y reparo en que faltan Santi y Ángeles. ¿Dónde se habrán metido? Supongo que se habrán ido a cenar por su cuenta o a la habitación a hacer sus cosas. No creo que les haya pasado nada malo. Al fin y al cabo en la gala se les veía bien y después se han ido a cambiar a su respectivo vestuario. Yo me entretenido hablando con Laia sobre la gala. La verdad es que ha estado muy bien y Arturo merecía ganarla. Que tendrá lo de la broma, pero trabaja y se esfuerza. Al igual que Santi.
-Pero, ¿qué pasa ahí?-oigo que pregunta Àngel.
-Ya me acerco yo-le dice Mónica.
Mónica se levanta de la mesa y se acerca a la mesa de los concursantes. Al parecer están bastante agitados y están formando mucho jaleo. Que es normal después de la gala, lo entiendo. Pero a este paso nos van a echar y no vamos a poder volver. Y este es el restaurante que más cerca tenemos y en el que nos conocen muy bien y nos atienden perfectamente. Veo como Mónica habla con ellos o pone orden. Me giro a Àngel y veo que está pendiente a cada movimiento de ella.
-¿Qué Àngel? ¿Hasta cuándo estarás por aquí?-Myriam.
-Pues la verdad es que esta vez no me han dicho nada. Rai me ha traído de repente, sin decirme nada-Àngel.
-Nos alegra tenerte por aquí-Carolina.
-No mientas, rubia. Que cuando estáis Mónica y tú juntas, a Carlos y a mí ni nos miráis-Àngel.
-¡Eh! No te metas con Carol, tío-le avisa Carlos.
-Tú si no es un Carlos es otro el que te defiende ¿eh?-le dice Àngel sonriendo.
Carolina le saca la lengua y se apoya en Carlos en actitud cariñosa.
-Por cierto, ¿dónde has dejado a tu marido?-le pregunto a Carolina.
-Se ha quedado con las niñas, es demasiado tarde para ellas-Carolina.
-¿Te refieres a tu hija y a la de Santi?-pregunta Arnau.
-Calma es un amor, Ángeles está como loca con ella-Carlos.
-Bueno ella y cualquiera. Hay que ver lo que se hace querer la niña...-Carolina.
-¿Y tú qué? ¿Quieres tener niños, mi amor?-me pregunta Giu.
Le miro con ternura, con una sonrisa fijamente a los ojos. Como mira una chica enamorada al chico cuando le pide matrimonio. Esto es parecido. Quiere formar una familia conmigo, o al menos eso creo. Medito un momento la respuesta. ¿Yo con niños? ¿Cuidando a mis propios hijos con Giu al lado enseñándole sus primeras palabras, a andar? La idea no me suena mal. De hecho me suena muy agradable, muy bonita.
-¿Tú quieres?-Myriam.
-Si son contigo, ¡por supuesto!-Giu.
-¡Oh, qué bonito!-dice Carolina.
Se acerca Mónica a la mesa. Ha estado bastante rato con los concursantes, ¿no? O eso me ha parecido al menos a mí.
-Mucho has tardado, ¿no?-le pregunta Àngel.
-¿Por qué? ¿Estabais hablando de mí?-dice Mónica sonriendo.
-¡Uy nos has pillao!-dice Àngel riendo.
-De lo mala que eres....-continúa Carlos.
Mónica abre la boca sorprendida. Carolina le pega en el brazo. Yo me empiezo a reír viendo la situación.
-No, si tú también bonita...-le dice Carlos a Carolina mirándola de reojo y guiñándole el ojo.
-Con la churri menos, ¿eh?-la defiende Mónica.
Mónica se sienta al lado de Àngel y empezamos a cenar. Con la tontería ya nos han traído la cena y se nos va a enfriar. Siento curiosidad por lo que le han dicho los concursantes a Mónica. Pero como no quiero parecer cotilla, espero a ver si alguien se lo pregunta. Si nadie lo hace, se lo tendré que preguntar yo.
-Bueno, ¿y qué les pasa a esos?-pregunta Àngel señalando con la cabeza a la mesa de los concursantes.
-Hacen especulaciones de donde se han metido y qué estarán haciendo el amiguete y Ángeles...-Mónica.
-Ángeles, desde que se junta con el amiguete se está pervirtiendo...-Àngel.
-Con lo buena que parece...-Carlos.
-¡Y lo es!-Mónica.
-Y tú te estás pareciendo a éste...-dice Carolina señalando disimuladamente a Àngel.
Uy qué mal rollo hay aquí... Giu me susurra, cogemos el plato y nos levantamos de la mesa y vamos a otra.
Relatado por Anna Simon
Todos son felicitaciones a Arturo desde que le hemos visto. Pero ¡un momento! ¡Faltan Santi y Ángeles! A Ángeles la vi salir con el traje puesto. Supongo que para devolverlo. Aunque sin cambiarse... No sé, esto me parece un poco raro. Y que ahora no aparezcan ni ella ni Santi, da que pensar. Que vale que soy rubia, pero no soy tonta. Y aquí el más tonto hace relojes.
-Oye, ¿y Ángeles y Santi?-pregunta Roko.
Nadie sabemos nada de ellos desde la gala. Cada se fue a su vestuario a cambiarse, pero Ángeles no llegó a cambiarse de ropa.
-Vino antes a nuestro vestuario, preguntaba por Santi...-nos informa Arturo.
-¿Y no nos has dicho nada, cabronazo?-Dani D.
-Es que venía... ay cómo venía...-dice Arturo con una sonrisa pícara.
-¿Pero te vas a explicar chiquillo?-le mete prisa María.
-María, ¿de verdad que no entiendes?-le pregunta Dani M.
-La gente mayor es lo que tiene...-Arturo.
-Pues júntala con la otra abuela...-dice Dani M. divertido.
-¡Oye niño! Como te pille, te enteras-le dice María a Arturo mirándole seria.
Yo le pego una pequeña colleja a Dani, ya que le tengo al lado. Se queja, pero se empieza a reír preguntando qué ha hecho. Tal cual como hacen los niños cuando han hecho algo y no lo reconocen.
-¿Dónde creéis que estarán?-pregunta Javi.
-Se habrán ido a la cama directamente, sin cenar ni nada-Anna.
-Ya se tienen mutuamente para cenar...-Dani M.
-¡Como lo sabes, macho!-Arturo.
Suspiro y miro a las chicas. María y yo miramos a nuestros chicos y Roko a Arturo y a Diges (ya que no está aquí Dan). Empiezan a silbar y a gritar hasta que se acerca Mónica a preguntar qué pasa. Menos mal que ha venido orden, sino estoy segura que nos hubiesen echado. Es que estos chicos son muy escandalosos. Me está sorprendiendo bastante Javi porque se está espabilando bastante. Para la gala le viene genial, pero... ¡madre mía! No llega a lo de Arturo, Santi o Dani (mi Dani, Dani Martínez) pero se va soltando y me preocupa que acabe como ellos: tan salido.
-...ensayo mañana?-pillo de una conversación.
-¿Eh?-Anna. No me he enterado de nada. Estaba pensando en mis cosas y me he distraído de la conversación.
-Que quien tiene el primer ensayo mañana-pregunta Arturo de nuevo.
-Yo-María.
-Yo con Arnau a primera hora-Dani.
-¿Por qué lo preguntas?-interviene Vane.
-Es que a lo mejor se han quedado en Gestmusic...-Arturo levanta las cejas y pone una sonrisa pícara. Ya sé por dónde va. Pero Ángeles no es de ésas. ¿O sí?
Seguimos cenando hablando del tema principal. Santi y Ángeles se han convertido en el tema de la mesa y me da que de toda la noche. Arturo, incluso, le pregunta a Vane que si tiene llave de Gestmusic y de las diferentes salas de ensayos. Todos sabemos por dónde va. Pero Vane se ha negado y muy bien que ha hecho. Que no puede ir dejando las llaves a cualquiera o le puede caer bronca de Tinet o de quien se las diese. Ahora se ponen a susurrar Arturo y Diges.
Relatado por Vanessa
Cuando terminamos de cenar, nos levantamos para irnos al hotel a descansar. Rai se pone a mi lado y me coge de la mano. Me sonríe y me pregunta:
-¿Seguro que estás bien?-Rai.
-Sí, tranquilo-Vane.
-Si quieres puedes venirte a casa-Rai.
-No te preocupes-digo sonriéndole.
-¡Eso! No te preocupes que va a estar bien con nosotros-le dice Arturo acercándose a nosotros.
-Cuídamela, ¿eh Arturo?-le dice Rai serio, pero al momento siguiente ya está sonriendo.
-Como si fuese una hermana, vete tranquilo-Arturo.
Miro a uno y luego a otro con una sonrisa. Uno es mi amor platónico, un amor fugaz que no pudo ser para no romper una familia; el otro, mi amor verdadero, el chico que cuida de mí, el que me hace sonreír, el que me hace estar enamorada y creer en el amor como algo bonito. He vuelto a creer en el amor gracias a Rai y a todo lo que hace por mí. También ayuda que no esté mi prima cerca o también me lo intentaría quitar. Uy, no la conocéis demasiado todavía. Menos mal que se ha quedado allí porque tiene cole y no puede venir. Aunque me pide volver otra vez. Le dije que ya vería. A lo mejor en la última antes de Navidad o ya en enero. Ya veré si me la vuelvo a traer o no. Es que es muy pesada. Miro a Rai con una sonrisa y él me la devuelve.
-Te quiero, Vanessa-Rai.
-Y yo a ti-le digo. Y tras esto nos damos un tierno y apasionado beso antes de que se vaya.
Le veo cómo sale del restaurante y va hacia su moto. Me quedo mirándole embobada colocándose el casco y arrancando. Enseguida la arranca y le veo desaparecer de mi vista. Vuelvo al lugar, a mi lado está Arturo pidiéndome algo porque me está diciendo por favor. Pero no tengo ni la menor idea de lo que me ha dicho.
-¿Eh? ¿Qué decías?-Vane.
-Como estáis hoy las tías, ¿eh?-Arturo.
-¿Perdona?-Vane.
-Bueno, hemos estado hablando Diges y yo y pensamos en entrar a Gestmusic. Con tu ayuda sería más fácil. Por favor, Vane...-me pide Arturo con su mejor cara. Parece bueno y todo.
Salgo del restaurante sin contestarle con una sonrisa en el rostro. La verdad que la idea me apetece tentativa y un poco de riesgo nunca viene mal. Pero también sé que como nos pillen, me va a caer una buena. Sopeso las posibilidades en mi mente mientras abro la puerta y el frío de la noche me da en la cara. La puerta se vuelve abrir a mi espalda, me giro y veo a Arturo. Miro a Diges que está hablando con Anna, Dani Martínez, Roko y María. Diges está mirando a Arturo como preguntando a ver qué he dicho.
-¿Entonces qué me dices?-me insiste Arturo.
-Ay...-suspiro y sonrío.-Eres de lo que no hay, ¿eh?
-Claro, como yo no hay muchos-me empiezo a reír ante su comentario. Le estoy haciendo sufrir, está impaciente. Pero voy a ser un poquito cabrona y le voy a hacer esperar un poco más por mi respuesta. La respuesta la tengo clara, pero me la callo de momento.
-Ya, si eso lo veo todos los días-digo entre risas acordándome de Ahora Caigo y Tu cara me suena. El vídeo que me ha puesto esta tarde Mónica me ha servido, me ha levantado el ánimo.
-Pues entonces hazlo por mí y todas las risas que te saco-dice Arturo poniendo ojitos de cordero degollado.
La gente se va despidiendo y se va marchando. Sólo quedamos Diges, Arturo y yo. Dani se acerca a nosotros.
-¿Qué parejita? ¿Vamos?-Dani D.
-Pregúntaselo a doña misteriosa, que me tiene aquí sufriendo por una respuesta...-le dice Arturo.
Me empiezo a reír. Esto de dejar con la intriga de siempre me ha gustado y me divierte mucho. Miro a ambos y entre carcajadas les digo:
-Ay los hombres, que no sabéis esperar...-Vane.
-¿Nos estás vacilando?-me pregunta Arturo fingiendo estar enfadado, pero me dedica una sonrisa. No puedo evitar reírme, me duele ya la tripa de reír.
-Me da que sí, ¿eh?-le contesta Dani D por mí al ver que no puedo parar de reír.
-Bueno, ahora a lo que estamos. Ya haré que te enteres otro día...-me dice con una sonrisa maliciosa.
-¿Perdona? ¿Qué me vas a hacer?-digo entre carcajadas.
-A este paso tirarte al agua. ¡Venga, que es tarde!-Arturo.
-¡Eso! Que hay algunos que madrugamos mañana, ¿eh?-me apremia Dani D.
-¡Vamos!-Vane.
-Por fin-suspira de alivio Arturo y se pone a mi lado que ya he empezado a caminar.
No sé qué querrán hacer en Gestmusic a estas horas de la noche, pero bueno. Yo lo hago por la adrenalina, por el subidón que me da el que me puedan pillar haciendo cosas que no debo. Avanzamos a paso ligero hacia Gestmusic. En una mezcla de nerviosismo y frío, empiezo a tiritar. Llegamos a la puerta y saco la llave. Entro rápidamente, ellos me siguen detrás como perros falderos. Me río ante mi pensamiento, pero callo rápido no vaya a ser que no esté vacío y nos pillen aquí.
-Será mejor que cierre la puerta-digo volviendo sobre mis pasos y sacando la llave de nuevo y metiéndola en la cerradura. Echo la llave y me la guardo.
Vamos andando a tientas por el pasillo hasta que alguien enciende la luz. Me sobresalto, pero veo que ha sido Arturo.
-¡Joder Arturo! ¡Qué susto!-Vane.
-Es qué, ¿para qué vamos a ir a oscuras pudiendo encender la luz?-Arturo.
-¿Para que no nos pillen, tal vez?-Vane.
-Parecéis novios-dice Dani D.
-¿De éste? Para nada-Vane.
-Te derrites por mis huesos, no lo niegues-Arturo.
-En tus sueños-Vane.
-Será en los tuyos...-dice Arturo con una sonrisa. La verdad es que me ha pillado. A veces aparece en mis sueños.
-Si queréis, os dejo a solas...-dice, con una sonrisa pícara, Dani D.
-No hace falta. Anda, vamos...-digo ocultando mi cara. Me noto un calor repentino que sólo puede significar una cosa, en estos momentos: que me he puesto roja. Avanzo por delante de ellos con la cabeza agachada para que no me vean.
martes, 7 de octubre de 2014
Capítulo especial:1 mes (II)
Relatado por Àngel Llàcer
A pesar de estar dormido, me entero de todo. Sé que Mónica se ha puesto de parto. Se lo he escuchado a ella y a la enfermera. En cuanto lo he oído me he querido despertar, pero mi cuerpo ha reaccionado de forma distinta a la deseada. Solo espero poder despertarme, no me quiero morir. Quiero seguir viendo a Mónica todos los días y quiero conocer a esa niña. Empiezan a agolparse a mí recuerdos de mi vida en común con mi princesa: cuando nos conocimos, cuando le pedí salir, nuestro primer beso, todos los momentos especiales que hemos tenido tanto delante como detrás de las cámaras. Dicen que cuando estás a punto de marcharte, pasa tu vida por delante de tus ojos como si fuese una película. Mis oídos quieren oír lo que se dice a mi alrededor, pero suena lejano. Como si estuviese muy lejos de esta habitación, como si ya no estuviese en la cama de hospital. De repente me cuelo en la sala de paritorio donde Mónica está rodeada de un equipo médico. Susurro su nombre, quiero hablar con ella, decirle cuanto la quiero y que jamás la abandonaré. Se me queda mirando fijamente, como si pudiese verme.
-Cariño, ¿me oyes?
Mónica asiente y sonríe con lágrimas en los ojos. Me acerco a ella y le cojo la mano con las 2 manos. Tiene la piel tan suave, tan bonita. Toda ella es preciosa. Me inclino sobre ella y le doy un beso en la frente.
-Te quiero. Eres lo mejor que me ha pasado, el amor de mi vida. Vas a ser una gran madre y estoy seguro que cuidarás de nuestra hija con todo el amor. Y que sepas que si me pasa algo, yo velaré por ti. Nunca te voy a abandonar porque eres lo más importante y grande que ha habido en mi vida.
Me voy alejando poco a poco de la sala, recorriendo los pasillos a toda velocidad. Voy escuchando voces cada vez con más claridad.
Relatado por Mónica Naranjo
Me llevan enseguida al paritorio, me ponen la epidural y me dicen que empuje. Todo va bastante rápido. En un momento me parece ver a Àngel en la pared de enfrente, de pie y mirándome orgulloso. No puede ser. Àngel estaba en coma, postrado en la cama. ¿No habrá...? ¡No, no! Unas lagrimas empiezan a brotar de mis ojos. Àngel me empieza a hablar y me pregunta que si le oigo. Asiento con la cabeza, no me salen las palabras. Al parece solo yo le puedo ver. Se pone a mi lado y me coge de la mano y me da un beso en la frente. Me dice que me quiere, lo que significo en su vida y lo que pasaría si él muriese. Pero no va a morir, ¿verdad? Decidme que no va a morir. Le dejo de ver.
-¡Noooo! ¡Àngel, vuelve!-grito.
-Tranquilícese señora, respire y empuje. Está a punto de terminar-me comenta una enfermera.
Hago un último esfuerzo para que se acabe esto y volver lo antes posible junto a mi amado. No puedo estar mucho tiempo separado de él. Oigo el llanto de un bebé. Es lo último que escucho antes de que todo se vuelva blanco. Ya no veo a nadie, mi vista se ha vuelto nublosa. No escucho nada. Todo se ha apagado de repente. El llanto de mi bebé se ha acallado también. Empiezo a ver a Àngel de nuevo. Me sonríe y yo le devuelvo la sonrisa.
-Mónica, ¿qué pasa? ¿Por qué estás aquí?-me pregunta Àngel.
-Esto es un sueño, ¿verdad?-le pregunto con curiosidad.
-Pues entonces estás en mi sueño y eso solo puede significar que...
A pesar de estar dormido, me entero de todo. Sé que Mónica se ha puesto de parto. Se lo he escuchado a ella y a la enfermera. En cuanto lo he oído me he querido despertar, pero mi cuerpo ha reaccionado de forma distinta a la deseada. Solo espero poder despertarme, no me quiero morir. Quiero seguir viendo a Mónica todos los días y quiero conocer a esa niña. Empiezan a agolparse a mí recuerdos de mi vida en común con mi princesa: cuando nos conocimos, cuando le pedí salir, nuestro primer beso, todos los momentos especiales que hemos tenido tanto delante como detrás de las cámaras. Dicen que cuando estás a punto de marcharte, pasa tu vida por delante de tus ojos como si fuese una película. Mis oídos quieren oír lo que se dice a mi alrededor, pero suena lejano. Como si estuviese muy lejos de esta habitación, como si ya no estuviese en la cama de hospital. De repente me cuelo en la sala de paritorio donde Mónica está rodeada de un equipo médico. Susurro su nombre, quiero hablar con ella, decirle cuanto la quiero y que jamás la abandonaré. Se me queda mirando fijamente, como si pudiese verme.
-Cariño, ¿me oyes?
Mónica asiente y sonríe con lágrimas en los ojos. Me acerco a ella y le cojo la mano con las 2 manos. Tiene la piel tan suave, tan bonita. Toda ella es preciosa. Me inclino sobre ella y le doy un beso en la frente.
-Te quiero. Eres lo mejor que me ha pasado, el amor de mi vida. Vas a ser una gran madre y estoy seguro que cuidarás de nuestra hija con todo el amor. Y que sepas que si me pasa algo, yo velaré por ti. Nunca te voy a abandonar porque eres lo más importante y grande que ha habido en mi vida.
Me voy alejando poco a poco de la sala, recorriendo los pasillos a toda velocidad. Voy escuchando voces cada vez con más claridad.
Relatado por Mónica Naranjo
Me llevan enseguida al paritorio, me ponen la epidural y me dicen que empuje. Todo va bastante rápido. En un momento me parece ver a Àngel en la pared de enfrente, de pie y mirándome orgulloso. No puede ser. Àngel estaba en coma, postrado en la cama. ¿No habrá...? ¡No, no! Unas lagrimas empiezan a brotar de mis ojos. Àngel me empieza a hablar y me pregunta que si le oigo. Asiento con la cabeza, no me salen las palabras. Al parece solo yo le puedo ver. Se pone a mi lado y me coge de la mano y me da un beso en la frente. Me dice que me quiere, lo que significo en su vida y lo que pasaría si él muriese. Pero no va a morir, ¿verdad? Decidme que no va a morir. Le dejo de ver.
-¡Noooo! ¡Àngel, vuelve!-grito.
-Tranquilícese señora, respire y empuje. Está a punto de terminar-me comenta una enfermera.
Hago un último esfuerzo para que se acabe esto y volver lo antes posible junto a mi amado. No puedo estar mucho tiempo separado de él. Oigo el llanto de un bebé. Es lo último que escucho antes de que todo se vuelva blanco. Ya no veo a nadie, mi vista se ha vuelto nublosa. No escucho nada. Todo se ha apagado de repente. El llanto de mi bebé se ha acallado también. Empiezo a ver a Àngel de nuevo. Me sonríe y yo le devuelvo la sonrisa.
-Mónica, ¿qué pasa? ¿Por qué estás aquí?-me pregunta Àngel.
-Esto es un sueño, ¿verdad?-le pregunto con curiosidad.
-Pues entonces estás en mi sueño y eso solo puede significar que...
domingo, 5 de octubre de 2014
Capítulo especial:1 mes
Cojo la foto que nos hicimos hace 1 mes. A mí se me ve y sonriente y tú sonríes mirándome. Yo miro a cámara y tú me miras a mí. Ahora no estás en este último mes de embarazo. Voy a verte todos los días. Mantengo la esperanza en que algún día despertarás. Preparo las cosas y cojo el coche para ir a verte un día más. Ojalá sea el último. Pero porque te despiertes y vengas a casa. La cama y yo te echamos de menos, Àngel. Aparco en el parking del hospital y voy a tu habitación que tan bien me conozco ya. Al entrar me encuentro un pelazo rubio que está sobre tu cama. Me acerco y compruebo que es Anna. Tiene los ojos rojos, como de haber llorado.
-Se va a poner bien, estoy segura-Mónica.
-¿Por qué nos tiene que pasar esto? ¿Qué hemos hecho?-Anna.
-¿Todo bien, Annita?-Mónica.
-Dani...-no puede continuar porque se le anegan los ojos de lágrimas.
-Pero, ¿qué ha pasado?-le pregunto preocupada.
-Un terrible accidente, se cayó por las escaleras-me explica Anna. Me mira con una media sonrisa-¿Y a Àngel?
Suspiro y recuerdo cómo me avisaron del hospital. Me vine corriendo y me tuvieron que atender a mí también por un ataque de ansiedad. Sobre todo por la niña, no quiero perderla.
-Uff... Me llamaron y me dijeron que había tenido un accidente con el coche. Se salió de la carretera...-Mónica.
-Tranquila, se va a poner bien. Estoy segura-Anna.
-Eso espero. Esta niña-poso mi mano en mi tripa-no puede quedarse sin padre.
-Bueno, vuelvo con Dani para que su madre descanse-me comenta Anna.
-Claro, ve. Ya verás como también se recupera-le digo con una sonrisa.
Aunque mi sonrisa no es sincera. Llevo sin sonreír desde aquel fatídico día. Anna sale y me quedo sola en la inmensidad de esta habitación. Esta habitación que es gris sin tu alegría, sin tu sonrisa, sin tu chispa. Me acerco a la cama y me siento en la silla. Te cojo la mano y te miro. Parece que en cualquier momento vayas a despertar y me digas: ¡era broma! Pero no, no es broma. Estás aquí y estás en coma.
-¿Por qué? ¿Por qué nos pasa esto? ¿Eh Àngel ¡Te odio por estar así!-te golpeo la mano con todas mis fuerzas y con toda mi rabia. Noto una patada de la niña.-¡Mira! Nuestra hija te defiende. No quiere que me enfade contigo. Vas a ser su preferido.
Me acerco más a ti, me acerco a tu cara y te susurro:
-No te odio, te quiero. Te quiero con todas mis fuerzas. Pero despierta, despierta ya.
Otro dolor me viene a la tripa. Lo achaco a otra patada y no le doy importancia. Viene una enfermera a cambiarte el gotero.
-¡Madre mía, Mónica! ¡Acabas de romper aguas!-me dice.
-Ni me había enterado.
Otro dolor me obliga a sentarme en la silla. Me duele mucho. La enfermera sale y enseguida vuelve con una silla de ruedas. Nuestra hija se quiere adelantar a verte, me quedaban todavía días para salir de cuentas.
-Espero que te despiertes para ver a tu hija, ¿eh? Te veo a la vuelta-me despido desde la silla.
La enfermera empuja la silla y mientras nos vamos alejando, otras enfermeras y varios médicos corren en dirección contraria.
-Pare, por favor-le pido a la enfermera.
-No podemos, estás a punto de dar a luz.
-¿Y si es Àngel? ¿Y si le ha pasado algo?
-Lo averiguaremos a la vuelta.
Me resigno y me dejo llevar echando alguna mirada detrás de mí. Pero no veo nada.
-Se va a poner bien, estoy segura-Mónica.
-¿Por qué nos tiene que pasar esto? ¿Qué hemos hecho?-Anna.
-¿Todo bien, Annita?-Mónica.
-Dani...-no puede continuar porque se le anegan los ojos de lágrimas.
-Pero, ¿qué ha pasado?-le pregunto preocupada.
-Un terrible accidente, se cayó por las escaleras-me explica Anna. Me mira con una media sonrisa-¿Y a Àngel?
Suspiro y recuerdo cómo me avisaron del hospital. Me vine corriendo y me tuvieron que atender a mí también por un ataque de ansiedad. Sobre todo por la niña, no quiero perderla.
-Uff... Me llamaron y me dijeron que había tenido un accidente con el coche. Se salió de la carretera...-Mónica.
-Tranquila, se va a poner bien. Estoy segura-Anna.
-Eso espero. Esta niña-poso mi mano en mi tripa-no puede quedarse sin padre.
-Bueno, vuelvo con Dani para que su madre descanse-me comenta Anna.
-Claro, ve. Ya verás como también se recupera-le digo con una sonrisa.
Aunque mi sonrisa no es sincera. Llevo sin sonreír desde aquel fatídico día. Anna sale y me quedo sola en la inmensidad de esta habitación. Esta habitación que es gris sin tu alegría, sin tu sonrisa, sin tu chispa. Me acerco a la cama y me siento en la silla. Te cojo la mano y te miro. Parece que en cualquier momento vayas a despertar y me digas: ¡era broma! Pero no, no es broma. Estás aquí y estás en coma.
-¿Por qué? ¿Por qué nos pasa esto? ¿Eh Àngel ¡Te odio por estar así!-te golpeo la mano con todas mis fuerzas y con toda mi rabia. Noto una patada de la niña.-¡Mira! Nuestra hija te defiende. No quiere que me enfade contigo. Vas a ser su preferido.
Me acerco más a ti, me acerco a tu cara y te susurro:
-No te odio, te quiero. Te quiero con todas mis fuerzas. Pero despierta, despierta ya.
Otro dolor me viene a la tripa. Lo achaco a otra patada y no le doy importancia. Viene una enfermera a cambiarte el gotero.
-¡Madre mía, Mónica! ¡Acabas de romper aguas!-me dice.
-Ni me había enterado.
Otro dolor me obliga a sentarme en la silla. Me duele mucho. La enfermera sale y enseguida vuelve con una silla de ruedas. Nuestra hija se quiere adelantar a verte, me quedaban todavía días para salir de cuentas.
-Espero que te despiertes para ver a tu hija, ¿eh? Te veo a la vuelta-me despido desde la silla.
La enfermera empuja la silla y mientras nos vamos alejando, otras enfermeras y varios médicos corren en dirección contraria.
-Pare, por favor-le pido a la enfermera.
-No podemos, estás a punto de dar a luz.
-¿Y si es Àngel? ¿Y si le ha pasado algo?
-Lo averiguaremos a la vuelta.
Me resigno y me dejo llevar echando alguna mirada detrás de mí. Pero no veo nada.
viernes, 3 de octubre de 2014
Capítulo 273:¿Qué hacemos ahora?
Relatado por Ainhoa
¡Hola! Soy Ainhoa. Preguntaréis que quién soy yo, ¿verdad? Pues soy la sobrina de Mónica. Mi padre y ella eran hermanos. Desde que murió papá no la he vuelto a ver. Solía venir de vacaciones a Italia, donde vivimos, pero en cuanto murió dejó de venir. Yo era pequeña para entender porque la tita Mo había dejado de venir a verme y jugar conmigo. Con el tiempo y con lo que me ha ido explicado mamá, he entendido que está muy ocupada y apenas tiene tiempo. Pero la echo mucho de menos y también al tito y al primo. Así que en cuanto nos llamó su pareja (ahora está con otro, pero que me ha parecido majo por teléfono), decidimos hacer las maletas y venirnos mamá y yo a Barcelona para darle una sorpresa. Àngel, el novio de la tita, nos ha indicado dónde está y aquí estoy, en la puerta de su camerino. Mamá se ha quedado hablando con Àngel. Estoy esperando a la tita y estoy bastante nerviosa, aunque no lo parezca. Ya han pasado 5 años desde la última vez que la vi. La quiero mucho y por eso quiero darle esta bonita sorpresa. No sé cómo reaccionará. Veo aparecer a lo lejos 2 figuras que se van acercando a donde yo estoy. Una mujer rubia y otra castaña. Vienen hablando y riendo. Reconozco a mi tía en cuanto la tengo a escasos metros. En cuanto llega a mi posición se sorprende.
-Pero, ¿qué haces tú aquí?-Mónica.
Enseguida se le saltan las lágrimas y sonríe al mismo tiempo. A mí me pasa lo mismo y me abrazo a ella.
-Te espero dentro, churri-oigo decir a la otra mujer.
-Ahora voy-Mónica.
-Te echaba mucho de menos y quería venir a verte-Ainhoa.
-¡Ay mi niña!-dice mientras me abraza y me da besos. Creo que no se lo cree que yo esté aquí. Llegan Àngel y mamá y nos separamos.
-Ainhoa, veo que nos ha salido bien la sorpresa-me dice y me guiña el ojo. Le sonrío.
-¿Pero tú lo sabías y no has dicho nada?-Mónica.
-Es que era una sorpresa, tita-Ainhoa.
Mónica saluda también a mi madre y se preguntan lo típico: qué tal, qué haces ahora, qué es de tu vida. Abrazo a Àngel para saludarle y dejamos a Mónica que entre al camerino a cambiarse. Nos quedamos hablando con este hombre. Enseguida puedo comprobar que es todo un personaje y me río mucho con él.
Relatado por Ángeles Muñoz
Ya ha acabado la gala 6, en la que me he visto guapa después de muchas haciendo de macho ibérico. La anterior me tocó imitar a Antonio Flores y aún recuerdo cuando tuve que hacer de Fito, con esa calva falsa que me pusieron. Hoy he hecho de Thalia. Santi no quería que me quitase el traje porque dice que estoy realmente guapa y sexy vestida así. Pero hay que devolver el traje a vestuario ya se lo he dicho. Me ha pedido que se lo diga a Tinet. Estaba muy insistente, así que aquí me tenéis: indecisa si decírselo o no. Tal vez esta noche toque noche de pasión y quiere usar este vestido para ambientar la noche. Salgo con el traje aún puesto y camino por el pasillo con velocidad. Al llegar a la puerta pongo mi mejor cara y me recoloco el vestido. Toco y espero a que me abran. Me abre y se queda en el quicio de la puerta mirándome con una media sonrisa.
-¿Le podrías decir a Santi que salga, por favor?-Ángeles.
Sigue en la puerta embobado y agito mi mano delante de su cara.
-¿Hola? ¿Me has escuchado?-Ángeles.
-Qué suerte tienen algunos...-murmura Arturo entrando para dentro.
Espero pacientemente hasta que sale y le miro con una sonrisa. Me dedica una ojeada de arriba abajo y al mirarme a los ojos me sonríe. Suspira y se acerca a mí con brusquedad. Posa su mano en mi cintura y me da un beso en los labios.
-¿Al final te dejan quedártelo?-me pregunta Santi tras el beso.
-He pensado que podríamos ir los 2 a decírselo a Tinet. Ya que va a ser cosa de los 2...-Ángeles.
-Shht-me pone un dedo en los labios para hacerme callar-Tengo una idea mejor.
Cierra la puerta y me coge de la mano. Me lleva por el pasillo a un lugar donde sólo él sabe. No me ha querido decir nada. Pero al llegar a una zona del pasillo, ya me suena donde vamos a ir (o eso creo al menos). Santi mira para ver si hay alguien y abre la puerta. Está vacía y la luz apagada. Santi enciende su móvil para iluminar el lugar. No nos podemos arriesgar a encender la luz para que no nos pillen. Oímos pasos y Santi bloquea el teléfono. Mi respiración se agita por el temor a ser descubiertos. Santi se acerca a mí a tientas y me besa para acallar mi respiración. La temperatura del cuerpo empieza a subir y le correspondo a su beso. Mis manos se cuelan por debajo de su camiseta acariciándole la espalda. Ya no oigo pasos ni nada que ponga en peligro lo de ahora. Aunque estamos totalmente a oscuras. Santi no va a poder admirar las vistas. Me separo de él, me ofrece su teléfono para que no me mate por el camino y me acerco al interruptor. La luz se enciende y camino de vuelta moviendo las caderas. Noto en la mirada de Santi pasión, deseo, pero también impaciencia por tenerme entre sus brazos. Me gusta verle derretido por mis huesos. Bueno, no le voy a hacer sufrir más y llego a donde está él. Bailo de forma sexy muy cerca de su cuerpo. Me pongo a espaldas a él y noto como la cremallera va bajando y el vestido cae al suelo. Me agacho para quitarme los tacones le voy desabrochando los botones de la camisa en cuanto me voy levantando. Le voy dando besitos por el cuello y le saco la camisa. La tiro vete a saber dónde. Santi me coge en brazos y me engancho con las piernas en su cintura. Vamos besándonos hasta que noto la pared a mi espalda. Acabamos en el suelo con nuestros cuerpos con la temperatura de un volcán. Acabamos haciendo el amor en esta sala de ensayo. En la que ensayamos con Myriam por la disposición de la sala. Nos empezamos a vestir y vamos a la puerta para irnos. Pero algo inesperado nos sorprende: la puerta no se abre.
-Santi, la puerta no se abre-.Ángeles.
-¿Cómo que no se abre?-Santi.
-Pues como que está cerrada-Ángeles.
-A ver déjame a mí-Santi.
Tras intentarlo con todas sus ganas y sus fuerzas, comprueba que estamos encerrados aquí. Me empiezo a poner nerviosa.
-¿Qué vamos a hacer ahora? He dejado las cosas en el vestuario...-Ángeles.
-Tranquilízate-Santi.
Empieza a golpear la puerta y a gritar para que alguien nos abra, pero parece que nadie viene en nuestra ayuda. Empiezo a respirar agitadamente. Santi deja de golpear la puerta y viene hacia mí. Me abraza y me dice que todo estará bien.
-¡Coño! ¡El móvil!-exclama Santi.
Se oye un pitido.
-¡Mierda! ¡Se me ha acabado la batería!-Santi.
¡Hola! Soy Ainhoa. Preguntaréis que quién soy yo, ¿verdad? Pues soy la sobrina de Mónica. Mi padre y ella eran hermanos. Desde que murió papá no la he vuelto a ver. Solía venir de vacaciones a Italia, donde vivimos, pero en cuanto murió dejó de venir. Yo era pequeña para entender porque la tita Mo había dejado de venir a verme y jugar conmigo. Con el tiempo y con lo que me ha ido explicado mamá, he entendido que está muy ocupada y apenas tiene tiempo. Pero la echo mucho de menos y también al tito y al primo. Así que en cuanto nos llamó su pareja (ahora está con otro, pero que me ha parecido majo por teléfono), decidimos hacer las maletas y venirnos mamá y yo a Barcelona para darle una sorpresa. Àngel, el novio de la tita, nos ha indicado dónde está y aquí estoy, en la puerta de su camerino. Mamá se ha quedado hablando con Àngel. Estoy esperando a la tita y estoy bastante nerviosa, aunque no lo parezca. Ya han pasado 5 años desde la última vez que la vi. La quiero mucho y por eso quiero darle esta bonita sorpresa. No sé cómo reaccionará. Veo aparecer a lo lejos 2 figuras que se van acercando a donde yo estoy. Una mujer rubia y otra castaña. Vienen hablando y riendo. Reconozco a mi tía en cuanto la tengo a escasos metros. En cuanto llega a mi posición se sorprende.
-Pero, ¿qué haces tú aquí?-Mónica.
Enseguida se le saltan las lágrimas y sonríe al mismo tiempo. A mí me pasa lo mismo y me abrazo a ella.
-Te espero dentro, churri-oigo decir a la otra mujer.
-Ahora voy-Mónica.
-Te echaba mucho de menos y quería venir a verte-Ainhoa.
-¡Ay mi niña!-dice mientras me abraza y me da besos. Creo que no se lo cree que yo esté aquí. Llegan Àngel y mamá y nos separamos.
-Ainhoa, veo que nos ha salido bien la sorpresa-me dice y me guiña el ojo. Le sonrío.
-¿Pero tú lo sabías y no has dicho nada?-Mónica.
-Es que era una sorpresa, tita-Ainhoa.
Mónica saluda también a mi madre y se preguntan lo típico: qué tal, qué haces ahora, qué es de tu vida. Abrazo a Àngel para saludarle y dejamos a Mónica que entre al camerino a cambiarse. Nos quedamos hablando con este hombre. Enseguida puedo comprobar que es todo un personaje y me río mucho con él.
Relatado por Ángeles Muñoz
Ya ha acabado la gala 6, en la que me he visto guapa después de muchas haciendo de macho ibérico. La anterior me tocó imitar a Antonio Flores y aún recuerdo cuando tuve que hacer de Fito, con esa calva falsa que me pusieron. Hoy he hecho de Thalia. Santi no quería que me quitase el traje porque dice que estoy realmente guapa y sexy vestida así. Pero hay que devolver el traje a vestuario ya se lo he dicho. Me ha pedido que se lo diga a Tinet. Estaba muy insistente, así que aquí me tenéis: indecisa si decírselo o no. Tal vez esta noche toque noche de pasión y quiere usar este vestido para ambientar la noche. Salgo con el traje aún puesto y camino por el pasillo con velocidad. Al llegar a la puerta pongo mi mejor cara y me recoloco el vestido. Toco y espero a que me abran. Me abre y se queda en el quicio de la puerta mirándome con una media sonrisa.
-¿Le podrías decir a Santi que salga, por favor?-Ángeles.
Sigue en la puerta embobado y agito mi mano delante de su cara.
-¿Hola? ¿Me has escuchado?-Ángeles.
-Qué suerte tienen algunos...-murmura Arturo entrando para dentro.
Espero pacientemente hasta que sale y le miro con una sonrisa. Me dedica una ojeada de arriba abajo y al mirarme a los ojos me sonríe. Suspira y se acerca a mí con brusquedad. Posa su mano en mi cintura y me da un beso en los labios.
-¿Al final te dejan quedártelo?-me pregunta Santi tras el beso.
-He pensado que podríamos ir los 2 a decírselo a Tinet. Ya que va a ser cosa de los 2...-Ángeles.
-Shht-me pone un dedo en los labios para hacerme callar-Tengo una idea mejor.
Cierra la puerta y me coge de la mano. Me lleva por el pasillo a un lugar donde sólo él sabe. No me ha querido decir nada. Pero al llegar a una zona del pasillo, ya me suena donde vamos a ir (o eso creo al menos). Santi mira para ver si hay alguien y abre la puerta. Está vacía y la luz apagada. Santi enciende su móvil para iluminar el lugar. No nos podemos arriesgar a encender la luz para que no nos pillen. Oímos pasos y Santi bloquea el teléfono. Mi respiración se agita por el temor a ser descubiertos. Santi se acerca a mí a tientas y me besa para acallar mi respiración. La temperatura del cuerpo empieza a subir y le correspondo a su beso. Mis manos se cuelan por debajo de su camiseta acariciándole la espalda. Ya no oigo pasos ni nada que ponga en peligro lo de ahora. Aunque estamos totalmente a oscuras. Santi no va a poder admirar las vistas. Me separo de él, me ofrece su teléfono para que no me mate por el camino y me acerco al interruptor. La luz se enciende y camino de vuelta moviendo las caderas. Noto en la mirada de Santi pasión, deseo, pero también impaciencia por tenerme entre sus brazos. Me gusta verle derretido por mis huesos. Bueno, no le voy a hacer sufrir más y llego a donde está él. Bailo de forma sexy muy cerca de su cuerpo. Me pongo a espaldas a él y noto como la cremallera va bajando y el vestido cae al suelo. Me agacho para quitarme los tacones le voy desabrochando los botones de la camisa en cuanto me voy levantando. Le voy dando besitos por el cuello y le saco la camisa. La tiro vete a saber dónde. Santi me coge en brazos y me engancho con las piernas en su cintura. Vamos besándonos hasta que noto la pared a mi espalda. Acabamos en el suelo con nuestros cuerpos con la temperatura de un volcán. Acabamos haciendo el amor en esta sala de ensayo. En la que ensayamos con Myriam por la disposición de la sala. Nos empezamos a vestir y vamos a la puerta para irnos. Pero algo inesperado nos sorprende: la puerta no se abre.
-Santi, la puerta no se abre-.Ángeles.
-¿Cómo que no se abre?-Santi.
-Pues como que está cerrada-Ángeles.
-A ver déjame a mí-Santi.
Tras intentarlo con todas sus ganas y sus fuerzas, comprueba que estamos encerrados aquí. Me empiezo a poner nerviosa.
-¿Qué vamos a hacer ahora? He dejado las cosas en el vestuario...-Ángeles.
-Tranquilízate-Santi.
Empieza a golpear la puerta y a gritar para que alguien nos abra, pero parece que nadie viene en nuestra ayuda. Empiezo a respirar agitadamente. Santi deja de golpear la puerta y viene hacia mí. Me abraza y me dice que todo estará bien.
-¡Coño! ¡El móvil!-exclama Santi.
Se oye un pitido.
-¡Mierda! ¡Se me ha acabado la batería!-Santi.
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