*Viernes, 30 de noviembre de 2012*
Relatado por Àngel Llàcer
Los chicos me sacaron ayer del ensayo casi a rastras. Me llevaron a casa de Arnau, donde guardaban mi traje. La verdad es que ha quedado realmente bien. No me quiero imaginar cómo irá ella. Irá preciosa como siempre. Su madre va a ser la madrina y mi padre el padrino. Mi madre quería ser la madrina también, pero al final ha cedido y ha dejado que mi suegra lo sea. Estoy hecho un matojo de nervios. Estoy en la cama dando vueltas, cuando mi madre entra a la habitación.
-Àngel, tienes visita.
-¿A estas horas?-pregunto anonadado-¡Que me caso en 2 horas!
-¿Y crees que te íbamos a dejar solo?-oigo decir a Carlos.
Entran a la habitación Carlos, Manu, Arnau, Santi, Arturo, Javi y Dani. Mi madre me mira divertida y se va. Estará pensando que me deja en buenas manos, pero no sé si fiarme de estos gamberros.
-¡Àngel, que te nos casas! ¿Quién lo iba a decir?-Manu.
-¡Venga arriba! Si no quieres que te saquemos a la fuerza-Santi.
-Ya me levanto, ya...-digo resignado.
-¿El día de tu boda y esas ganas? A ver si se lo decimos a Mónica...-Arturo.
-¡No, no!-le contesto asustado. Éste es capaz.
-¿Dónde tienes el traje?-pregunta Arnau.
-En el armario. Pero primero me tengo que duchar...-Àngel.
-¡Pues ya estás tardando!-Carlos.-Ay mi amol, si quieres nos duchamos juntos-pone una sonrisa imitando a Boris.
Después de ducharme, vuelvo a la habitación a vestirme. Me tienen el traje colocado encima de la cama con cuidado. Lo miro con una sonrisa. Todo lo que significa, lo que voy a vivir con él dentro de unas horas rodeado de familia, compañeros y amigos. Con este traje daré el sí quiero a la mujer más maravillosa del mundo. Me empiezo a vestir, poniéndome más nervioso si cabe. Me tienen que ayudar con los últimos detalles. Una vez vestido, salimos en tropa hacia el pasillo. Allí está mi madre esperando y se le saltan las lágrimas.
-Estás guapísimo, hijo-Mapi.
-Ni la mitad que ella, mamá-le digo con una sonrisa llena de felicidad.
-No te quites mérito tú tampoco-Mapi.
-Ahí los que vamos a desentonar somos nosotros-dice Dani entre risas.
-Desayuna algo, cariño-me dice mi madre.
-Es que no me entra nada, mamá...-Àngel.
-Luego en el banquete, señora-Arturo.
Miro el reloj atacado de los nervios. Falta media hora para la ceremonia.
-Tendremos que ir yendo, ¿no?-pregunto a los presentes.
-¿Has hablado con Patricia a ver cómo lo hacéis?-me pregunta mi padre.
-Que nos vemos directamente en la iglesia-le explico.
-Es la madrina, llámala y que se venga a casa. ¿Cómo vas a ir sin la madrina?-me rebate mi madre seria.
-Bueno...-Àngel.
-La traigo yo si queréis. Ahora voy a su casa-dice mi padre.
-Voy a llamarla. Pero buena idea, cariño-le dice mi madre a mi padre.
Mi padre se despide de todos y sale de casa. Mi madre se va al salón, donde está el teléfono, y la oímos hablar. Al poco rato vuelve y me dice que ya está avisada, que ahora vendrá. No sé si sentarme, quedarme de pie... Así que opto por dar paseos por el pasillo.
Relatado por Mónica Naranjo
No he podido dormir por los nervios. Me he quedado en el hotel con la churri. Me despierto, es decir, abro los ojos. Aún faltan 2 horas para la boda. Voy al baño con la toalla y ropa para cambiarme. La churri está dormida, por lo que voy despacio para no despertarla. A ver si me tranquilizo un poco. Pero creo que hoy va a estar difícil. Una vez con el agua recorriendo mi cuerpo, consigo relajarme algo. La cabeza ya me la lavaron ayer y me hicieron el peinado en la peluquería. Así que entre los nervios propios de la boda y no querer deshacer el peinado, apenas he pegado ojo. Salgo de la ducha y me visto allí mismo. Tendré que maquillarme un poco para quitar esta cara de zombie que llevo. Vuelvo a la habitación, donde Carol se empieza a despertar. Se gira y me ve. Sonríe y le devuelvo la sonrisa. Tocan a la puerta y voy a abrir. La primera en entrar es María, va lanzada. Le siguen Ángeles, Anna y Roko.
-¿Qué? ¿Nerviosa?-me pregunta Ángeles con una sonrisa.
-Como un flan-Mónica.
-Bueno churri, deja que me ponga decente y te ayudamos a prepararte-Carolina.
-Pero no le vayas a quitar protagonismo, ¿eh Cere?-le dice María riendo.
-¿Yo? ¡Qué va! jajaja. Hoy la estrella es ella-Carolina.
-¿Y cuándo no lo es?-pregunta Anna.
-¡Eso es verdad!-corrobora Roko.
-Chicas ya, que me vais a sonrojar-digo con media sonrisa.
Carolina se va a la ducha y María abre el armario para buscar el vestido. Lo coge con cuidado, colocándolo encima de la cama. Anna saca los zapatos y los pone en el suelo, cerca de la cama. Estoy deseando ponerme el vestido y que todos me lo vean. La verdad es que han tenido muy buen gusto. Mandamos todas las invitaciones, tenemos la iglesia (la madre de Àngel quería por la iglesia, así que le he dado el gusto a la mujer), el restaurante también está. La churri y mi hermana van a ser mis damas de honor, Ainhoa va a llevar los anillos, Kim, las arras e Irene, las flores. Está todo súper estudiado y organizado para que salga perfecto.
Carol sale del baño con el pijama puesto. Supongo que primero me ayudarán a vestirme y después se vestirán. Ay... cómo son... Entre María y Ángeles cogen el vestido y me ayudan a ponérmelo.
-Anna, ve a la sala de reuniones que está allí el ramo-Carolina le da las llaves-Roko, ayúdame a maquillarla.
Anna sale de la habitación y Carolina y Roko me empiezan a maquillar. Alguien me pone los zapatos. Pero no puedo ver quién ha sido, ya que no me dejan moverme.
Cuando quedan unos 10 minutos, se oye la puerta de nuevo y Anna va a abrir. Veo a mi suegro en la puerta, viene a buscarme.
-Pero tengo que llegar tarde, ¿no?-pregunto.
-Pero no como sueles llegar tú normalmente-me dice Carolina.
-Ja ja, muy graciosa-hago como que me enfado.
-Reconócelo Mónica, tú y yo somos las tardonas-me dice Anna sonriendo.
-Pues eso hay que cambiarlo de alguna forma, ¿eh?-María.
Ya estoy lista y no me dejan moverme de aquí hasta que ellas me digan. Me dicen que aún no ha llegado la limusina. ¿Qué limusina? Mira que les dije que no gastasen de más... No me han hecho ni caso. A veces creo que hablo para las paredes. Pido un cigarro, pero me lo niegan.
-Ahora no-me dice María.
-Después de la boda. Y tranquila, cariño, todo va a salir genial-me dice Pepe, mi suegro.
-Churri, ¿no te acuerdas que no puedes fumar?-me dice Carol con una sonrisa.
Asiento sonriendo, pero estoy tan nerviosa que lo necesito.
En cuestión de minutos, que para mí son horas, dicen de irnos. Las chicas me cogen la cola del vestido y mi suegro me ofrece su brazo. Al llegar a la calle veo una limusina enorme, blanca. Se han pasado. Es tradición llegar tarde, pero lo de la limusina... ¿de dónde se lo han sacado? Me ayudan a montar y montan a mi lado. Pepe se sienta al lado del conductor y nos ponemos en marcha.
En poco tiempo llegamos a la iglesia. Las chicas bajan antes que yo. Las veo dirigirse a la puerta. Mi suegro me ofrece su mano y bajo del coche.
-Deja que te ayude-dice una voz familiar a mi espalda.
Me giro y sonrío. Nos damos 2 besos para saludarnos.
-¡Felicidades!-Mónica.
-Gracias, pero es tu día.
Sonrío mirándola a los ojos. Realmente estoy muy nerviosa. Llum me ayuda a poner bien la cola del vestido y entra delante mío. No sin antes decirme lo guapa que voy y sonreírme de nuevo. Pepe y yo nos acercamos a la puerta donde ya están mi sobrina, la sobrina de Àngel y la de Carol con sus respectivos padres. Avanzan por el pasillo hasta llegar al altar. Cuando la música empieza a sonar, me voy poniendo más nerviosa. Como si ya no estuviera bastante. Es mi turno, mi gran momento. Todas las miradas se van a posar en mí, pero sobre todo la de él que me espera en el altar.
jueves, 31 de marzo de 2016
jueves, 17 de marzo de 2016
Capítulo 349:No ser el último de nuevo y problemas en maquillaje
Relatado por Santiago Segura
Ángeles me mira con una sonrisa. Le cojo la mano y apoyo mi otra mano encima de la suya. Lo tenía todo planeado, pero a la hora de la verdad me pongo nervioso. No hago más que mirarla y sonreír.
-Dime, mi amor-me motiva a que continúe.
-¿Quieres... tener un hijo... conmigo...?-digo entrecortado y con la voz temblorosa.
-¿Cómo me puedes preguntar eso?-Ángeles.
Ya la he liado. Aparto la mirada y suelto sus manos. Tenía que haber sido más sutil. Hace poco que pasó por un aborto y yo preguntándole por tener otro hijo. De verdad que soy gilipollas.
-Perdona, tienes...-pero me calla poniéndome el dedo en los labios.
-Digo que cómo me puedes preguntar eso porque eso no se pregunta, simplemente surge-me dice con una sonrisa a lo que suelto el aire, aliviado.
-Pensaba que te habías enfadado...-Santi.
-¿Cómo me iba a enfadar contigo si eres el mejor? Mira lo que has preparado para mí-Ángeles.
Le quito importancia a esto y seguimos desayunando. Terminamos, me levanto y me pongo a su lado. Le ofrezco mi mano.
-¿Vamos?-Santi.
-¿A dónde?-Ángeles.
-Tenemos la sala para nosotros solos y después podríamos ir a la playa. O al revés, como quieras-Santi.
-¿Y por qué no primero un paseo por Barcelona y luego venimos aquí?-me propone ella.
Me quedo meditando, perdido en su mirada y su sonrisa. No le puedo negar nada y además es un buen plan. Asiento sonriendo. Ella me da la mano y se levanta. Se preocupa por quién va a recoger la mesa.
-No te preocupes por eso-Santi.
-Confío en ti-Ángeles.
-Así me gusta-Santi.
La cojo de la cintura y le doy un beso de película. Volvemos entrar al edificio y de ahí nos dirigimos a la salida. Queda bastante tiempo para la hora de la comida. Vamos dando un paseo por las calles de Barcelona. Reímos, nos besamos y disfrutamos del paisaje. Tengo mucha suerte de tenerla. Y me gustaría dar un paso más. Pero aún tengo que solucionar del todo el tema del divorcio y la custodia de la niña. Después de dar una vuelta por la ciudad, volvemos a Gestmusic y vamos a la sala VIP. Tinet me la ha dejado para que la use hoy todo lo que quiera.
-Tenemos la sala para nosotros solos todo el día de hoy...-le digo con una mirada pícara y acercándome a ella.
-Uy Santi, como eres...-me dice con una sonrisa.
Tras decir esto, me va llevando al sofá con una sonrisa sexy. No me puedo resistir a esta mujer. Me empuja al sofá y se pone encima mío, besándome y acariciándome por encima de la ropa. Pero la ropa pronto me desaparece.
-Ahora me toca a mí, ¿no?-Santi.
Nos doy la vuelta, quedando yo encima, y le empiezo a desabrochar lentamente los botones de la camisa. Le doy suaves y tiernos besos por el cuello y voy bajando hasta sus pechos. Me recreo en la imagen que tengo bajo mi cuerpo. Voy lentamente hasta quitarle la última. Ángeles protesta con la mirada, pero se lo compenso dándole besos y mordisquitos por los pechos. Mis manos van a sus caderas para colocarla en perfecta armonía conmigo. Y entro en ella. Nos movemos al compás de nuestros gemidos y suspiros. La embisto una y otra vez haciéndola tocar el cielo. Ángeles se desliza hacia abajo haciéndome disfrutar a mí también.
*Miércoles por la mañana*
Relatado por Roko
Salgo de la habitación junto a María. Por una vez ha dormido ella sola en la cama, no ha venido Javi. Sonrío todo el rato mirándola desde que me he levantado.
-¿De qué te ríes, niña?-me pregunta María seria.
No puedo dejar de reír y la miro de reojo. La miro y quito la vista.
-Nada, que hoy por fin has dormido sola. ¿Has tenido miedo? jajaja-digo sin dejar de reírme.
-Vaya guasa tienes, ¿no? Pues sí, he dormido sola porque hoy tenemos gala-me explica María.
Al pasar por la habitación de Ángeles y Anna llama a la puerta para ir todas juntas. Sé que Anna no es de madrugar. Esperamos hasta que nos abra alguien y es Ángeles la que nos abre, aún en pijama.
-¿Aún así, niña? Vístete que vamos a llegar tarde-María.
-Pues yo por lo menos estoy despierta, que Anna...-pero María no deja terminar a Ángeles e irrumpe en la habitación bajo nuestra atenta mirada.
-Anna, levántate ya quilla. Vas a llegar tarde-María.
Pero Anna ni se inmuta. Ángeles y yo nos hemos quedado en la puerta observando la situación. María saca su móvil y se pone a buscar algo. En poco rato empieza a sonar una trompeta militar, que le acerca al oído a la rubia. Anna se sobresalta y abre los ojos mirando de dónde proviene el estridente sonido. Ángeles y yo nos miramos muriéndonos de la risa.
-¡La madre que te parió, María! ¿Me quieres matar de un susto o dejarme sorda?-le dice malhumorada.
-Quiero que te levantes que hoy es la gala. ¡Venga, a la ducha!-le ordena María como si de una madre se tratase-Y tú, Ángeles, vístete.
Entre risas, Ángeles atraviesa la habitación para ir al armario y coge la ropa que se va a poner. Anna se frota los ojos con sueño. Yo no puedo parar de reír a lo que María también me llama la atención. Esta mujer tiene para todas. Intento dejar de reír, sin conseguirlo del todo. Anna aún en la cama luchando por mantenerse despierta.
-¿Te ayudo?-María.
-No hace falta-le dice de mala gana Anna.
-¡Pues venga, chiquilla! ¿O quieres que te gane yo?-María.
-¡Eso ni lo sueñes!-dice Anna levantándose rápidamente y yendo hacia el baño. Parece que esa especie de amenaza ha funcionado con ella.
-Cómo te pasas, agüela-dice Ángeles con voz infantil.
-¿Tú también? Menuda paciencia tengo que tener con vosotras...-María.
Dejo de reírme y la miro con mala cara.
-¡Oye! Que yo no he dicho nada-me quejo.
-Pero lo estás pensando y cuando te juntas con Anna, eres un peligro-María.
Miro hacia la puerta del baño donde se escucha el agua de la ducha correr. Al parecer Anna no se ha enterado porque si no hubiese salido a rebatirle algo. Me quejo un poco con una sonrisa. Ante todo el buen rollo prima entre nosotras. Ángeles termina de vestirse. Nos mira divertida. Ángeles ahora es su niña mimada. Aunque no me quejo porque es la mía también. Es imposible estar mal con estar mujer al lado. Todo el rato está sonriendo y de buen humor. Al menos yo la he visto así. Menos alguna vez. Pero todos tenemos nuestros días malos, los días en los que no queremos o no nos sale sonreír. Y más después de lo que ha pasado Ángeles recientemente. Es comprensible totalmente. Pues no, ahí la tienes sonriendo y pasándolo bien como si no hubiese pasado nada. Admiro la capacidad de esta mujer de sobreponerse a los golpes y a las circunstancias.
-A ver si termina esta mujer... que al final llegaremos tarde por su culpa-relata María.
-Ya voy, yaya. Ni duchar la dejan a una-dice Anna saliendo del baño con una toalla alrededor de su cuerpo.
-Deberíamos dejar que se vista tranquila-intervengo. Anna me dedica una sonrisa, dándome las gracias en silencio.
-¡De eso nada! Date prisa o te vistes en el pasillo-le avisa María.
Anna la mira con resignación.
-¿No me podéis sacar a esta señora de aquí?-pregunta Anna con un breve suspiro.
-¿A qué te quito la toalla y te saco de la habitación?-le contraataca María.
Estas 2 siempre están como el perro y el gato, pero en el fondo se quieren. Ángeles me hace un gesto para que me acerque a su cama y nos sentamos en el borde viendo la situación y esperando.
-El día que estas 2 no se chinchen, se acabará el mundo-le digo en un susurro a Ángeles.
Ángeles me mira sonriendo y asiente.
-Y que lo digas. O se matan o acaban juntas-me dice Ángeles, también en un susurro.
Tras un rato esperando, Anna por fin termina y nos levantamos de la cama. Salimos de la habitación en dirección al ascensor. María le sigue reprochando que vamos a llegar tarde por su culpa y no nos va a dar tiempo a desayunar. Bajamos hasta el hall y miramos a través del cristal a ver si están en la cafetería del hotel. Y en efecto, ahí les veo. Anna también se da cuenta y se gira para mirar a María.
Relatado por Anna Simon
Roko se detiene en la cafetería del hotel y empieza a mirar por el cristal. Yo hago lo mismo para ver si mis compañeros están ahí desayunando. Cuando veo que están todos, me giro para mirar a María.
-¿Ves como no hemos llegado tarde?-Anna
Sonrío orgullosa y noto una colleja.
-¡Porque te he metido prisa, niña!-María.
-No me pegues, yaya, que se me olvida la canción-me quejo con una voz infantil.
-Creo que por eso lo hace-dice entre risas Roko.
A lo que se lleva otra colleja por parte de María. Ángeles sonríe y hace un gesto con las manos indicando que ella no va a comentar nada. Entramos a la cafetería y vamos a la barra a pedir el desayuno.
-Ve con Santi, mi niña-le dice María a Ángeles con una sonrisa maternal.
-¿Y yo qué? ¿No me puedo ir a sentar?-me quejo.
-Nada, vosotras me ayudáis a llevar las cosas-María.
Ángeles insiste en ayudarnos, que no pasa nada pero María se lo impide. Se acerca a la mesa donde están los chicos y poso mi mirada en el rubio de rizos. No sé por qué, pero no puedo quitar la vista de él. Hasta que me nombran para coger los cafés y llevarlos a la mesa. Nos acercamos y cogemos unas sillas de la mesa de al lado para sentarnos. Empiezan con los comentarios de lo que tardamos siempre. Lo bueno de tener a María es que los tiene siempre a raya, con sus miradas intimidantes. Al igual que a nosotras, a ellos también les pega collejas si es necesario. Sobre todo a Arturo y Santi. Si es que son como niños grandes. Por eso la gente se lo pasa tan bien con ellos. Desayunamos entre bromas y nervios y nos vamos a Gestmusic. Ya toca prepararse para la gala. Dani y yo nos miramos de reojo mientras vamos. Él está con Arturo y yo con Roko. Hay tensión de la buena. Pero prefiero esperar a ver cómo acaba todo. No me quiero precipitar con nadie. Al llegar a la sala de maquillaje veo a Lucho que se acerca y me da un pico. Casi me había olvidado de él. Se lo sigo, pero ya no es lo mismo.
-¿Te pasa algo, cariño?-me pregunta Lucho preocupado.
-Nada, que estoy un poco nerviosa-Anna.
-Lo vas a clavar, lo vas a hacer genial como siempre, mi amor-Lucho.
Le dedico una sonrisa tierna. Él me quiere y yo no hago más que dudar. No sé que tendrán los Danis que me vuelven loca. Por desgracia mi Martínez ahora está con mi amiga Cris. Bueno o la que yo consideraba amiga. Se ha aprovechado a que Dani no se acuerda de nada para estar con él. Me siento en la butaca al lado de María Cierro los ojos y me dejo hacer mientras voy repasando la canción.
-Ya está-me avisa Lucho, pero no me entero.-¡Anna! ¡Que esto ya está!
-Perdona Dani, me he dormido-digo abriendo los ojos.
Enseguida me doy cuenta de mi error y me tapo la boca rápidamente. Me levanto y evito mirar a nadie. Salgo lo más rápido posible de allí. Lucho me llama, pero no le hago caso. Me dirijo a vestuario a coger la ropa que me toca hoy. De repente la luz se apaga. Busco mi móvil para iluminar la estancia. Está muy vacío. Camino lentamente hacia la puerta. La intento abrir, pero no se abre. Me estoy poniendo más nerviosa de lo que estoy. Tengo que vestirme y no me va a dar tiempo.
-Si esto es una broma, no tiene gracia-intento que no se me note nada en la voz.
Alguien me coge de la espalda y me tira al suelo haciéndome daño al caer.
Relatado por Daniel Diges
Estamos a punto de empezar la gala. Estamos todos en la sala VIP esperando. Bueno todos menos Anna, que desde que salió de maquillaje no ha vuelto. Espero que no le haya pasado nada. Vemos a tragvés de la oantalla que los bailarines hacen su entrada y Manel presenta al jurado.
-Voy a buscarla, a lo mejor le ha pasado algo-Dani.
-Te acompaño-me dice María.
-Y yo-Roko.
-A ti te va a tocar ya, así que no puedes-María.
-Y a Anna le toca la tercera...-Roko.
Espero a que María se levante y salimos de la sala para buscar a la rubia. Empezamos a buscar por todos lados: en las salas de ensayo, en el vestuario y hasta en el baño. Evidentemente yo al baño de mujeres no puedo entrar, por lo que me quedo fuera. María tarda en salir. Imagino que la ha encontrado y está ahí.
-¡Anna, por favor, tienes que hablar con Tinet!-oigo decir a María.
La puerta se abre y María me hace un gesto para que entre.
-A ver si la haces entrar en razón-María.
Bueno tampoco es que tengamos mucho tiempo. Sigo a María y encuentro a María sentada, llorando. Me acerco corriendo a donde ella y le doy un abrazo. Cuando me aparto, puedo ver su cara roja.
-¿Qué ha pasado?-Dani.
-No es nada, me he dado un golpe con la puerta. ¿Ha empezado ya la gala?-Anna.
-Sí, ya ha salido Roko...-Dani.
No me deja continuar porque se levanta rápidamente y sale corriendo del baño. Miro a María con cara de incertidumbre. No entiendo nada.
-Acompáñame al despacho de Tinet-me dice María.
Salimos del baño y avanzamos por el pasillo hasta llegar a su despacho. María llama a la puerta y esperamos hasta que nos abran. Al abrirnos, se sorprende de vernos.
-¿Qué hacéis aquí? ¿No tendríais que estar en la sala esperando?-Tinet.
-Vengo a hablarte de uno de los maquilladores-dice María con decisión.
Uy creo que ya sé por dónde va a ir esto y no me gusta nada. Tinet nos pide que pasemos y nos sentemos.
-Vosotros diréis-Tinet.
-Sin rodeos. Lucho ha pegado a Anna-María.
Mi cara cambia a una de ira totalmente. Aguanto el tipo como puedo mientras escucho a Tinet preguntar cómo lo sabe o el motivo. Tinet suspira y se lleva una mano a la cara.
-Bien, ahora hablaré con él. Pero ahora iros a prepararos-Tinet.
Nos levantamos y volvemos a la sala VIP donde van quedando menos compañeros. De hecho el siguiente en salir soy yo. Ahora mismo no me va a salir bien.
Relatado por Arturo Valls
Veo llegar a María y a Dani. Dani lleva una cara de cabreo que no puede con ella. Me encuentro al lado de los componentes de Auryn que van a actuar hoy como invitados. Me levanto y me acerco a ellos 2.
-¿Qué pasa? ¿Dónde estabáis?-Arturo.
-No quiero hablar-Dani.
-Si que te ha afectado lo de Anna, chiquillo-María.
-¿Anna? ¿Qué pasa con Anna?-pregunto sin entender nada.
Dani se dirige a la puerta y me quedo a solas con María. Me cuenta en qué estado se la ha encontrado y lo que le ha podido sacar. Anna es muy buena actriz porque no se le ha notado nada. Oigo a Manel cómo presenta a Dani. Miro sin poder creérmelo del todo.
-Luego vamos todos y le ponemos las cartas sobre la mesa. ¿Qué se habrá creído?-Arturo.
-Ya va a hablar Tinet con él. Pero es que no salimos de una y entramos en otra. Sino acuérdate de la pobre Ángeles-María.
-No pienses en eso ahora. Ella ahora está bien, ¿no?-Arturo.
-Eso parece...-María.
-Pues tú tranquila que vas a salir en nada-Arturo.
Vamos al sofá y nos sentamos viendo la imitación de Dani. Hoy hace de Alejandro Sanz y se bate en duelo contra Javi. Empiezan las valoraciones en la pantalla. Hoy no ha sido su mejor día.
-De compañera a compañero, es el día que peor has cantado. Es que tú no desafinas-le dice Mónica.
Dani pone cara de pena y aguanta como puede el chaparrón. Manel dice de empezar con la batalla de estrellas.
-Pero déjame darle un abrazo primero-le pide Javi.
Javi le da un abrazo a Dani antes de nada. Después Manel llama a Carlos y a Àngel para que se acerquen al escenario. Llevan una cebolla y un cuchillo en la mano. Miedo me da lo que nos vayan a hacer a Roko y a mí. María parece que está pensando lo mismo por la cara que pone.
-A ver qué se les ocurre hacernos a nosotras-María.
-Pues yo no puedo hacer mucho con el nene-me agarro la tripa falsa que me he puesto.
Me levanto y empiezo a moverme de un lado a otro meneando la barriga. Miro cómo intentan que lloren cortándoles cebolla cerca de los ojos mientras cantan. Àngel se ha puesto al lado de Dani y Carlos, de Javi. María se levanta y va hacia la puerta mentalizándose de que tiene que salir en un momento.
-Venga, te acompaño por ser tú-Arturo.
-¿Qué dices? No, tú aquí que sino me pones nerviosa-María.
-Uy sí... Que no te oiga Javi, ¿eh?-digo con una sonrisa y una mirada pícara.
-¡Ensaya! Que buena falta te hace-me dice María devolviéndome la sonrisa.
Vienen a por María y me quedo a solas con los invitados en la sala. Pero salgo de la sala y me acerco al backstage de plató donde está Miryam. Se sorprende al verme y al poco rato viene Manel.
-Arturo, todavía no te toca-Manel.
-Es que me aburría allí solo-Arturo.
-No tienes remedio-me dice Miryam tras un suspiro aguantando la risa.
-Así no tienen que ir a buscarme, ya estoy aquí y aceleramos las cosas-Arturo.
-Vale, pero calladito, ¿eh?-Miryam.
-Que sí, profe. Esto de ser el útimo...-Arturo.
-Que no te vuelvan a poner el último-dice entre risas Manel-A ti mejor el primero.
-Pues sí o en medio-Arturo.
Manel se va al centro del escenario para acompañar a María a donde el jurado.
-¿Has visto la jaula que te van a poner?-me pregunta Miryam.
-Pues no...-Arturo.
-Ven anda, antes de que la lleven al escenario-Miryam.
La sigo y unos metros más allá veo una jaula con ruedas. Me encanta la verdad. Quiero quedármela. Miro la jaula y miro a Miryam con una sonrisa.
-¿Me la puedo quedar?-Arturo.
-No sé, eso háblalo con los jefes-me dice Miryam con una sonrisa.
-Vale, mañana mismo hablo. ¡ah no! Mierda que tengo la despedida de Àngel-Arturo.
-Y todos sabemos como vais a acabar...-me dice entre risas Miryam.
Pero antes de que le pueda decir nada viene Manel, como buscando algo.
-¡Por fin te encuentro! ¡Venga, que te toca!-Manel.
Me dirijo a la zona de entrevistas y me subo al clonador para que me suba al escenario. Empieza mi show. Artura ya está aquí de nuevo.
Ángeles me mira con una sonrisa. Le cojo la mano y apoyo mi otra mano encima de la suya. Lo tenía todo planeado, pero a la hora de la verdad me pongo nervioso. No hago más que mirarla y sonreír.
-Dime, mi amor-me motiva a que continúe.
-¿Quieres... tener un hijo... conmigo...?-digo entrecortado y con la voz temblorosa.
-¿Cómo me puedes preguntar eso?-Ángeles.
Ya la he liado. Aparto la mirada y suelto sus manos. Tenía que haber sido más sutil. Hace poco que pasó por un aborto y yo preguntándole por tener otro hijo. De verdad que soy gilipollas.
-Perdona, tienes...-pero me calla poniéndome el dedo en los labios.
-Digo que cómo me puedes preguntar eso porque eso no se pregunta, simplemente surge-me dice con una sonrisa a lo que suelto el aire, aliviado.
-Pensaba que te habías enfadado...-Santi.
-¿Cómo me iba a enfadar contigo si eres el mejor? Mira lo que has preparado para mí-Ángeles.
Le quito importancia a esto y seguimos desayunando. Terminamos, me levanto y me pongo a su lado. Le ofrezco mi mano.
-¿Vamos?-Santi.
-¿A dónde?-Ángeles.
-Tenemos la sala para nosotros solos y después podríamos ir a la playa. O al revés, como quieras-Santi.
-¿Y por qué no primero un paseo por Barcelona y luego venimos aquí?-me propone ella.
Me quedo meditando, perdido en su mirada y su sonrisa. No le puedo negar nada y además es un buen plan. Asiento sonriendo. Ella me da la mano y se levanta. Se preocupa por quién va a recoger la mesa.
-No te preocupes por eso-Santi.
-Confío en ti-Ángeles.
-Así me gusta-Santi.
La cojo de la cintura y le doy un beso de película. Volvemos entrar al edificio y de ahí nos dirigimos a la salida. Queda bastante tiempo para la hora de la comida. Vamos dando un paseo por las calles de Barcelona. Reímos, nos besamos y disfrutamos del paisaje. Tengo mucha suerte de tenerla. Y me gustaría dar un paso más. Pero aún tengo que solucionar del todo el tema del divorcio y la custodia de la niña. Después de dar una vuelta por la ciudad, volvemos a Gestmusic y vamos a la sala VIP. Tinet me la ha dejado para que la use hoy todo lo que quiera.
-Tenemos la sala para nosotros solos todo el día de hoy...-le digo con una mirada pícara y acercándome a ella.
-Uy Santi, como eres...-me dice con una sonrisa.
Tras decir esto, me va llevando al sofá con una sonrisa sexy. No me puedo resistir a esta mujer. Me empuja al sofá y se pone encima mío, besándome y acariciándome por encima de la ropa. Pero la ropa pronto me desaparece.
-Ahora me toca a mí, ¿no?-Santi.
Nos doy la vuelta, quedando yo encima, y le empiezo a desabrochar lentamente los botones de la camisa. Le doy suaves y tiernos besos por el cuello y voy bajando hasta sus pechos. Me recreo en la imagen que tengo bajo mi cuerpo. Voy lentamente hasta quitarle la última. Ángeles protesta con la mirada, pero se lo compenso dándole besos y mordisquitos por los pechos. Mis manos van a sus caderas para colocarla en perfecta armonía conmigo. Y entro en ella. Nos movemos al compás de nuestros gemidos y suspiros. La embisto una y otra vez haciéndola tocar el cielo. Ángeles se desliza hacia abajo haciéndome disfrutar a mí también.
*Miércoles por la mañana*
Relatado por Roko
Salgo de la habitación junto a María. Por una vez ha dormido ella sola en la cama, no ha venido Javi. Sonrío todo el rato mirándola desde que me he levantado.
-¿De qué te ríes, niña?-me pregunta María seria.
No puedo dejar de reír y la miro de reojo. La miro y quito la vista.
-Nada, que hoy por fin has dormido sola. ¿Has tenido miedo? jajaja-digo sin dejar de reírme.
-Vaya guasa tienes, ¿no? Pues sí, he dormido sola porque hoy tenemos gala-me explica María.
Al pasar por la habitación de Ángeles y Anna llama a la puerta para ir todas juntas. Sé que Anna no es de madrugar. Esperamos hasta que nos abra alguien y es Ángeles la que nos abre, aún en pijama.
-¿Aún así, niña? Vístete que vamos a llegar tarde-María.
-Pues yo por lo menos estoy despierta, que Anna...-pero María no deja terminar a Ángeles e irrumpe en la habitación bajo nuestra atenta mirada.
-Anna, levántate ya quilla. Vas a llegar tarde-María.
Pero Anna ni se inmuta. Ángeles y yo nos hemos quedado en la puerta observando la situación. María saca su móvil y se pone a buscar algo. En poco rato empieza a sonar una trompeta militar, que le acerca al oído a la rubia. Anna se sobresalta y abre los ojos mirando de dónde proviene el estridente sonido. Ángeles y yo nos miramos muriéndonos de la risa.
-¡La madre que te parió, María! ¿Me quieres matar de un susto o dejarme sorda?-le dice malhumorada.
-Quiero que te levantes que hoy es la gala. ¡Venga, a la ducha!-le ordena María como si de una madre se tratase-Y tú, Ángeles, vístete.
Entre risas, Ángeles atraviesa la habitación para ir al armario y coge la ropa que se va a poner. Anna se frota los ojos con sueño. Yo no puedo parar de reír a lo que María también me llama la atención. Esta mujer tiene para todas. Intento dejar de reír, sin conseguirlo del todo. Anna aún en la cama luchando por mantenerse despierta.
-¿Te ayudo?-María.
-No hace falta-le dice de mala gana Anna.
-¡Pues venga, chiquilla! ¿O quieres que te gane yo?-María.
-¡Eso ni lo sueñes!-dice Anna levantándose rápidamente y yendo hacia el baño. Parece que esa especie de amenaza ha funcionado con ella.
-Cómo te pasas, agüela-dice Ángeles con voz infantil.
-¿Tú también? Menuda paciencia tengo que tener con vosotras...-María.
Dejo de reírme y la miro con mala cara.
-¡Oye! Que yo no he dicho nada-me quejo.
-Pero lo estás pensando y cuando te juntas con Anna, eres un peligro-María.
Miro hacia la puerta del baño donde se escucha el agua de la ducha correr. Al parecer Anna no se ha enterado porque si no hubiese salido a rebatirle algo. Me quejo un poco con una sonrisa. Ante todo el buen rollo prima entre nosotras. Ángeles termina de vestirse. Nos mira divertida. Ángeles ahora es su niña mimada. Aunque no me quejo porque es la mía también. Es imposible estar mal con estar mujer al lado. Todo el rato está sonriendo y de buen humor. Al menos yo la he visto así. Menos alguna vez. Pero todos tenemos nuestros días malos, los días en los que no queremos o no nos sale sonreír. Y más después de lo que ha pasado Ángeles recientemente. Es comprensible totalmente. Pues no, ahí la tienes sonriendo y pasándolo bien como si no hubiese pasado nada. Admiro la capacidad de esta mujer de sobreponerse a los golpes y a las circunstancias.
-A ver si termina esta mujer... que al final llegaremos tarde por su culpa-relata María.
-Ya voy, yaya. Ni duchar la dejan a una-dice Anna saliendo del baño con una toalla alrededor de su cuerpo.
-Deberíamos dejar que se vista tranquila-intervengo. Anna me dedica una sonrisa, dándome las gracias en silencio.
-¡De eso nada! Date prisa o te vistes en el pasillo-le avisa María.
Anna la mira con resignación.
-¿No me podéis sacar a esta señora de aquí?-pregunta Anna con un breve suspiro.
-¿A qué te quito la toalla y te saco de la habitación?-le contraataca María.
Estas 2 siempre están como el perro y el gato, pero en el fondo se quieren. Ángeles me hace un gesto para que me acerque a su cama y nos sentamos en el borde viendo la situación y esperando.
-El día que estas 2 no se chinchen, se acabará el mundo-le digo en un susurro a Ángeles.
Ángeles me mira sonriendo y asiente.
-Y que lo digas. O se matan o acaban juntas-me dice Ángeles, también en un susurro.
Tras un rato esperando, Anna por fin termina y nos levantamos de la cama. Salimos de la habitación en dirección al ascensor. María le sigue reprochando que vamos a llegar tarde por su culpa y no nos va a dar tiempo a desayunar. Bajamos hasta el hall y miramos a través del cristal a ver si están en la cafetería del hotel. Y en efecto, ahí les veo. Anna también se da cuenta y se gira para mirar a María.
Relatado por Anna Simon
Roko se detiene en la cafetería del hotel y empieza a mirar por el cristal. Yo hago lo mismo para ver si mis compañeros están ahí desayunando. Cuando veo que están todos, me giro para mirar a María.
-¿Ves como no hemos llegado tarde?-Anna
Sonrío orgullosa y noto una colleja.
-¡Porque te he metido prisa, niña!-María.
-No me pegues, yaya, que se me olvida la canción-me quejo con una voz infantil.
-Creo que por eso lo hace-dice entre risas Roko.
A lo que se lleva otra colleja por parte de María. Ángeles sonríe y hace un gesto con las manos indicando que ella no va a comentar nada. Entramos a la cafetería y vamos a la barra a pedir el desayuno.
-Ve con Santi, mi niña-le dice María a Ángeles con una sonrisa maternal.
-¿Y yo qué? ¿No me puedo ir a sentar?-me quejo.
-Nada, vosotras me ayudáis a llevar las cosas-María.
Ángeles insiste en ayudarnos, que no pasa nada pero María se lo impide. Se acerca a la mesa donde están los chicos y poso mi mirada en el rubio de rizos. No sé por qué, pero no puedo quitar la vista de él. Hasta que me nombran para coger los cafés y llevarlos a la mesa. Nos acercamos y cogemos unas sillas de la mesa de al lado para sentarnos. Empiezan con los comentarios de lo que tardamos siempre. Lo bueno de tener a María es que los tiene siempre a raya, con sus miradas intimidantes. Al igual que a nosotras, a ellos también les pega collejas si es necesario. Sobre todo a Arturo y Santi. Si es que son como niños grandes. Por eso la gente se lo pasa tan bien con ellos. Desayunamos entre bromas y nervios y nos vamos a Gestmusic. Ya toca prepararse para la gala. Dani y yo nos miramos de reojo mientras vamos. Él está con Arturo y yo con Roko. Hay tensión de la buena. Pero prefiero esperar a ver cómo acaba todo. No me quiero precipitar con nadie. Al llegar a la sala de maquillaje veo a Lucho que se acerca y me da un pico. Casi me había olvidado de él. Se lo sigo, pero ya no es lo mismo.
-¿Te pasa algo, cariño?-me pregunta Lucho preocupado.
-Nada, que estoy un poco nerviosa-Anna.
-Lo vas a clavar, lo vas a hacer genial como siempre, mi amor-Lucho.
Le dedico una sonrisa tierna. Él me quiere y yo no hago más que dudar. No sé que tendrán los Danis que me vuelven loca. Por desgracia mi Martínez ahora está con mi amiga Cris. Bueno o la que yo consideraba amiga. Se ha aprovechado a que Dani no se acuerda de nada para estar con él. Me siento en la butaca al lado de María Cierro los ojos y me dejo hacer mientras voy repasando la canción.
-Ya está-me avisa Lucho, pero no me entero.-¡Anna! ¡Que esto ya está!
-Perdona Dani, me he dormido-digo abriendo los ojos.
Enseguida me doy cuenta de mi error y me tapo la boca rápidamente. Me levanto y evito mirar a nadie. Salgo lo más rápido posible de allí. Lucho me llama, pero no le hago caso. Me dirijo a vestuario a coger la ropa que me toca hoy. De repente la luz se apaga. Busco mi móvil para iluminar la estancia. Está muy vacío. Camino lentamente hacia la puerta. La intento abrir, pero no se abre. Me estoy poniendo más nerviosa de lo que estoy. Tengo que vestirme y no me va a dar tiempo.
-Si esto es una broma, no tiene gracia-intento que no se me note nada en la voz.
Alguien me coge de la espalda y me tira al suelo haciéndome daño al caer.
Relatado por Daniel Diges
Estamos a punto de empezar la gala. Estamos todos en la sala VIP esperando. Bueno todos menos Anna, que desde que salió de maquillaje no ha vuelto. Espero que no le haya pasado nada. Vemos a tragvés de la oantalla que los bailarines hacen su entrada y Manel presenta al jurado.
-Voy a buscarla, a lo mejor le ha pasado algo-Dani.
-Te acompaño-me dice María.
-Y yo-Roko.
-A ti te va a tocar ya, así que no puedes-María.
-Y a Anna le toca la tercera...-Roko.
Espero a que María se levante y salimos de la sala para buscar a la rubia. Empezamos a buscar por todos lados: en las salas de ensayo, en el vestuario y hasta en el baño. Evidentemente yo al baño de mujeres no puedo entrar, por lo que me quedo fuera. María tarda en salir. Imagino que la ha encontrado y está ahí.
-¡Anna, por favor, tienes que hablar con Tinet!-oigo decir a María.
La puerta se abre y María me hace un gesto para que entre.
-A ver si la haces entrar en razón-María.
Bueno tampoco es que tengamos mucho tiempo. Sigo a María y encuentro a María sentada, llorando. Me acerco corriendo a donde ella y le doy un abrazo. Cuando me aparto, puedo ver su cara roja.
-¿Qué ha pasado?-Dani.
-No es nada, me he dado un golpe con la puerta. ¿Ha empezado ya la gala?-Anna.
-Sí, ya ha salido Roko...-Dani.
No me deja continuar porque se levanta rápidamente y sale corriendo del baño. Miro a María con cara de incertidumbre. No entiendo nada.
-Acompáñame al despacho de Tinet-me dice María.
Salimos del baño y avanzamos por el pasillo hasta llegar a su despacho. María llama a la puerta y esperamos hasta que nos abran. Al abrirnos, se sorprende de vernos.
-¿Qué hacéis aquí? ¿No tendríais que estar en la sala esperando?-Tinet.
-Vengo a hablarte de uno de los maquilladores-dice María con decisión.
Uy creo que ya sé por dónde va a ir esto y no me gusta nada. Tinet nos pide que pasemos y nos sentemos.
-Vosotros diréis-Tinet.
-Sin rodeos. Lucho ha pegado a Anna-María.
Mi cara cambia a una de ira totalmente. Aguanto el tipo como puedo mientras escucho a Tinet preguntar cómo lo sabe o el motivo. Tinet suspira y se lleva una mano a la cara.
-Bien, ahora hablaré con él. Pero ahora iros a prepararos-Tinet.
Nos levantamos y volvemos a la sala VIP donde van quedando menos compañeros. De hecho el siguiente en salir soy yo. Ahora mismo no me va a salir bien.
Relatado por Arturo Valls
Veo llegar a María y a Dani. Dani lleva una cara de cabreo que no puede con ella. Me encuentro al lado de los componentes de Auryn que van a actuar hoy como invitados. Me levanto y me acerco a ellos 2.
-¿Qué pasa? ¿Dónde estabáis?-Arturo.
-No quiero hablar-Dani.
-Si que te ha afectado lo de Anna, chiquillo-María.
-¿Anna? ¿Qué pasa con Anna?-pregunto sin entender nada.
Dani se dirige a la puerta y me quedo a solas con María. Me cuenta en qué estado se la ha encontrado y lo que le ha podido sacar. Anna es muy buena actriz porque no se le ha notado nada. Oigo a Manel cómo presenta a Dani. Miro sin poder creérmelo del todo.
-Luego vamos todos y le ponemos las cartas sobre la mesa. ¿Qué se habrá creído?-Arturo.
-Ya va a hablar Tinet con él. Pero es que no salimos de una y entramos en otra. Sino acuérdate de la pobre Ángeles-María.
-No pienses en eso ahora. Ella ahora está bien, ¿no?-Arturo.
-Eso parece...-María.
-Pues tú tranquila que vas a salir en nada-Arturo.
Vamos al sofá y nos sentamos viendo la imitación de Dani. Hoy hace de Alejandro Sanz y se bate en duelo contra Javi. Empiezan las valoraciones en la pantalla. Hoy no ha sido su mejor día.
-De compañera a compañero, es el día que peor has cantado. Es que tú no desafinas-le dice Mónica.
Dani pone cara de pena y aguanta como puede el chaparrón. Manel dice de empezar con la batalla de estrellas.
-Pero déjame darle un abrazo primero-le pide Javi.
Javi le da un abrazo a Dani antes de nada. Después Manel llama a Carlos y a Àngel para que se acerquen al escenario. Llevan una cebolla y un cuchillo en la mano. Miedo me da lo que nos vayan a hacer a Roko y a mí. María parece que está pensando lo mismo por la cara que pone.
-A ver qué se les ocurre hacernos a nosotras-María.
-Pues yo no puedo hacer mucho con el nene-me agarro la tripa falsa que me he puesto.
Me levanto y empiezo a moverme de un lado a otro meneando la barriga. Miro cómo intentan que lloren cortándoles cebolla cerca de los ojos mientras cantan. Àngel se ha puesto al lado de Dani y Carlos, de Javi. María se levanta y va hacia la puerta mentalizándose de que tiene que salir en un momento.
-Venga, te acompaño por ser tú-Arturo.
-¿Qué dices? No, tú aquí que sino me pones nerviosa-María.
-Uy sí... Que no te oiga Javi, ¿eh?-digo con una sonrisa y una mirada pícara.
-¡Ensaya! Que buena falta te hace-me dice María devolviéndome la sonrisa.
Vienen a por María y me quedo a solas con los invitados en la sala. Pero salgo de la sala y me acerco al backstage de plató donde está Miryam. Se sorprende al verme y al poco rato viene Manel.
-Arturo, todavía no te toca-Manel.
-Es que me aburría allí solo-Arturo.
-No tienes remedio-me dice Miryam tras un suspiro aguantando la risa.
-Así no tienen que ir a buscarme, ya estoy aquí y aceleramos las cosas-Arturo.
-Vale, pero calladito, ¿eh?-Miryam.
-Que sí, profe. Esto de ser el útimo...-Arturo.
-Que no te vuelvan a poner el último-dice entre risas Manel-A ti mejor el primero.
-Pues sí o en medio-Arturo.
Manel se va al centro del escenario para acompañar a María a donde el jurado.
-¿Has visto la jaula que te van a poner?-me pregunta Miryam.
-Pues no...-Arturo.
-Ven anda, antes de que la lleven al escenario-Miryam.
La sigo y unos metros más allá veo una jaula con ruedas. Me encanta la verdad. Quiero quedármela. Miro la jaula y miro a Miryam con una sonrisa.
-¿Me la puedo quedar?-Arturo.
-No sé, eso háblalo con los jefes-me dice Miryam con una sonrisa.
-Vale, mañana mismo hablo. ¡ah no! Mierda que tengo la despedida de Àngel-Arturo.
-Y todos sabemos como vais a acabar...-me dice entre risas Miryam.
Pero antes de que le pueda decir nada viene Manel, como buscando algo.
-¡Por fin te encuentro! ¡Venga, que te toca!-Manel.
Me dirijo a la zona de entrevistas y me subo al clonador para que me suba al escenario. Empieza mi show. Artura ya está aquí de nuevo.
jueves, 10 de marzo de 2016
Capítulo 348:Donde todo empezó
Relatado por Roko
La puerta se abre y por un momento dejo de preguntarle a Anna. Miro a quien ha entrado al comedor y puedo comprobar que es Dani. Era el único que faltaba. Aquí hay gato encerrado. Me giro para mirar a las chicas y sonrío.
-Aquí hay gato encerrado, queridas-Roko
-Ni que lo digas-me da la razón Ángeles.¨
-¿Queréis dejar de imaginar cosas? No pasa nada. Se habrá entretenido en el ensayo-se excusa Anna poniéndose nerviosa.
Ángeles y yo nos miramos de manera cómplice con una sonrisa.
-Dejadla anda, que bastante tiene con competir contra mí-nos dice María.
-No me vas a ganar, María-Anna.
-Eso ya lo veremos-María.
-Ni una ni la otra, voy a ganar yo-nos dice Arturo.
-Perdona que os interrumpa, pero esta gala es mía y de Raffaella-se mete también en la conversación Santi.
-Yo también soy Raffaella-le dice Ángeles entre risas.
-Perdona cariño, pero yo lo hago mejor que me lo ha dicho Arnau-Santi.
-Y a mí me ha dicho Miryam que lo tengo ganado-le rebate Ángeles.
Miro a ambos lados cómo se lanzan sus argumentos. Eso sí, siempre con una sonrisa. No se van a enfadar por esto. Yo compito con Arturo y todos sabemos cómo es. Así que esto lo tengo ganado. Aunque no me confiaré porque en la gala cualquiera puede ganar. Dani se acerca con su bandeja a la mesa y hago ademán de dejarle mi sitio, al lado de Anna.
-Sientate Dani, yo ya he terminado-Roko.
Miro de reojo a la rubia la cual también me mira a mí. Una mirada de querer atravesarme con la mirada y lanzarme contra la pared. Reprimo una risa, pero me lo estoy pasando muy bien. Cojo mi bandeja y me levanto y me muevo hacia el otro lado de la mesa. Veo que Dani se sienta al lado de Anna y sonríe tímidamente. Empiezan a hablar. ¿Otra pareja va a surgir en el programa? ¿O todavía es pronto para hablar de pareja entre Anna y Dani? El tiempo lo dirá.
*Martes por la mañana*
Relatado por Ángeles Muñoz
A la mañana siguiente me despierto por unos besos. Abro los ojos y le veo frente a mí. No puedo más que sonreír por tenerle a mi lado.
-Buenos días, princesita. ¿Has dormido bien?-Santi.
-A tu lado no podía dormir mal-le digo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Pues despierta para que podamos desayunar juntos antes de ir-Santi.
Le hago caso y me levanto de la cama. El colgante que me regaló está por fuera del pijama y sonrío. Santi también sonríe y lo coge entre sus manos.
-Veo que te gustó, ¿eh?-Santi.
-Es precioso como la persona que me lo regaló-Ángeles.
Me dedica otro tierno beso en los labios y me coge en brazos. Me sigue besando y me enrosco a su cuerpo. Me encanta amanecer así. Aunque el pobre Javi no pueda usar su habitación. Aunque tampoco importa mucho porque él se va donde María. La cuestión es Roko. Al final vamos a tener que reorganizarnos para no molestar a los compañeros con las habitaciones y dormir con nuestras parejas o solos. Depende de dónde esté nuestra pareja o si tenemos o no. Santi me va llevando al baño donde va desapareciendo nuestra ropa. Nos metemos a la ducha y, como puedo, le doy al grifo para que salga el agua.
-¡Dios! ¡Está helada!-exclamo al primer contacto con el chorro.
-Pero regúlala, mujer-me dice Santi como si fuera lo más obvio.
-Muy listo, no puedo en esta posición-Ángeles.
Santi lleva las manos detrás de mi espalda y el agua va saliendo más templada. Me dedica una sonrisa de satisfacción.
-¿Ves mujer? Sí, se podía-Santi.
-Uy baja modestia, que sube Santiago-digo entre risas mirando al techo.
Empieza a reír sarcásticamente.
-Ja ja, muy graciosa. A ver quién te va a ayudar hoy en los ensayos-Santi.
Pongo carita triste y le empiezo a besar sin control.
-¿Me vas a ayudar? Porfi...-Ángeles.
-No sé, no sé, ¿eh?-me dice con una sonrisa traviesa.
Le sigo poniendo carita de pena, de cachorrito y parece que me funciona. Al final me dice que me ayuda. Sonrío con satisfacción, me he salido con la mía. Seguimos besándonos, acariciando entre suspiros y te quieros. Una vez hemos acabado, salimos de la ducha y nos enrollamos la toalla alrededor del cuerpo. Volvemos a la habitación para vestirnos. Hoy tenemos más ensayos y la entrevista con Manel.
-¿Y qué vamos a hacer hoy?-Ángeles.
-Hoy los ensayos son por la tarde, ¿no?-me pregunta Santi a lo que asiento-Pues déjamelo a mí.
-¿Qué vas a hacer?-Ángeles.
-Sorpresa, no se puede decir. Pero vístete y ve un rato con las chicas. Anna te debe echar de menos-me dice Santi con una sonrisa.
Me giro para coger la ropa del armario. Pero ya me ha dejado con la intriga. ¿Qué me tendrá preparado? Lo bueno de venir tantas veces a dormir con Santi, es que tengo ropa en su armario. Javi no me dice nada de que le invada un poco su habitación y su armario. Es muy bueno. Tan bueno que le machacan en el programa. Pero así es como se deben sobrellevar las críticas: con paciencia y una sonrisa. Me pongo un pantalón vaquero, una camiseta y los tacones que tengo aquí. Intento sacarle algo, pero no suelta prenda. Me suena el móvil, me llama Anna.
-¿Puedes venir a la habitación? Tengo que contarte algo-Anna.
-Claro, ahora voy-Ángeles.
-Y ya me contarás tú lo tuyo, ¿eh?-me dice con un tono de picardía en su voz.
-Pero qué morbosa eres-le contesto con una sonrisa.
-Si lo estás deseando-Anna.
-Hale, que ya voy-Ángeles.
Me despido de ella entre risas y cuelgo. Me dirijo a Santi y le digo que Anna me ha llamado y voy a ir a donde ella. Me anima a que vaya con una sonrisa. Me despido de él con un beso y una sonrisa y salgo de la habitación.
Relatado por Santiago Segura
En cuanto sale Ángeles de la puerta y una vez me he vestido, saco el material que tengo preparado. Voy escribiendo mensajes y hago unas llamadas. Paseo nervioso por la habitación mientras hablo por teléfono. Cuelgo la llamada y escribo un whatsapp a lo que enseguida recibo la respuesta. A continuación salgo de la habitación y bajo en el ascensor. Me encuentro a Àngel de camino que viene con una galleta o un pan con una forma extraña. Me ha llamado la atención. Nos saludamos y decido preguntarle dónde lo ha comprado. Me dice la dirección y cómo se llega. Voy caminando para ir a la tienda donde ya tenía planeado ir. Cuando ya tengo todo, voy a Gestmusic y voy al despacho de Tinet. Le explico lo que quiero hacer y le pregunto que si se podría hacer. Me mira algo desconfiado. Me temo que va a decir que no. Tengo el corazón en un puño.
-Claro que sí. Ahora les diré a los chicos que lo preparen todo-me dice tras un momento de tensión.
Sonrío aliviado y me levanto para darle un abrazo.
-Suerte porque tienes una novia increíble. No le hagas daño-Tinet.
-Es lo que menos quiero y menos en estos momentos-Santi.
-Eso te honra como persona, como hombre y como pareja-Tinet.
-Gracias, de verdad-Santi.
Tinet sonríe y le quita importancia a lo que acaba de hacer. Salgo de su despacho sintiéndome el hombre más afortunado del mundo porque todo está saliendo a la perfección. Voy hacia el hotel y subo a nuestra planta. Como puedo, cojo el móvil y le mando un mensaje a Anna.
-"Ya está todo listo,te debo una rubia. Y gracias :)"-Santi.
-"Pero ¿ya puede ir?"-Anna.
-"No, aún no. Ahora te mando otro mensaje"-Santi.
-"Vale ;)"-Anna.
Relatado por Anna Simon
Al final he convocado a las chicas en la habitación para contarles lo que pasó ayer con Dani. Así de paso distraigo a Ángeles que Santi me lo ha pedido. No me cuesta nada hacerle el favor al amiguete. Y lo hace por Ángeles. ¿Qué más bonito que ayudar a un amigo cuando está preparando algo para su chica? En cuanto les cuento lo del beso con Dani, Roko sonríe satisfactoriamente diciendo lo sabía, Ángeles sonríe también pero alegrándose por mí y María me mira extrañada.
-Pero entonces, ¿al final te gusta Diges?-me pregunta con extrañeza.
- A ver, no sé... Tiene un algo que hace que me fije en él-Anna.
Tampoco les voy a contar toda la historia, ¿no? Bastante que les cuente este cotilleo porque Roko y Ángeles se morían de ganas por saberlo. Y sé que María también, aunque ella diga que no porque ella es una señora y para nada cotilla. Pero todas sabemos que sí, que también le puede un cotilleo.
-Así que te hace tilín, ¿eh?-me dice Roko con una sonrisa pícara.
El móvil recibe la notificación de un whatsapp que agradezco con la vida. Lo miro y veo que es Santi, le contesto con una sonrisa y vuelvo a guardar el móvil.
-¿Era él?-me pregunta María.
La miro extrañada, pero con una sonrisa.
-No, no era él-Anna.
Pero no me creen porque se dedican miradas y sonrisas cómplices. Que piensen lo que quieran, pero no voy a decir nada. No voy a estropearle la sorpresa. Seguimos hablando entre risas y me llega otro whatsapp.
-"Ya puede ir a mi habitación"-Santi.
-"De acuerdo, ahora te la envío"-Anna.
Ahora hay que pensar una excusa para que Ángeles vaya a la habitación de Santi. Me quedo pensando mirando el móvil.
-¿Vamos a desayunar?-pregunta María sacándome de mis pensamientos.
-Claro-contestan Ángeles y Roko al unísono.
-Ángeles, ¿puedo hablar contigo un momento?-Anna.
-Claro-me dice con una sonrisa.
María y Roko nos dedican una sonrisa y se despiden de nosotras al salir. Espero hasta que María y Roko salen y le cojo de la mano a Ángeles.
-Pero aquí no, ven conmigo por favor-Anna.
Ángeles me mira extrañada, pero se deja llevar.
Relatado por Ángeles Muñoz
Me dejo llevar por Anna. Eso sí, me parece muy extraño todo esto. Algo se trae entre manos. Avanzamos a toda velocidad por el pasillo hasta llegar a la habitación de Santi y Javi.
-¿Qué hacemos aquí?-me giro para preguntarle a Anna, pero veo que se aleja por el pasillo.
-Confía-me dice antes de alejarse tanto que la veo como una mancha borrosa en la distancia.
Sobre la puerta veo un post-it pegado. Para entrar a mi puerta necesitarás la llave. Busca un recipiente grande en el que nace vida. Miro a mi alrededor y lo único que encuentro es una planta. Remuevo la tierra y veo la llave de la habitación, la tarjeta. La limpio de tierra y la introduzco en la ranura. Sobre la cama veo otro post-it. Te amo desde la primera vez que te miré a los ojos. Y... ¿cuándo fue la primera vez que nos vimos? Esta es más fácil, en plató en la rueda de prensa. Sonrío recordando aquel día. Estaba muy nerviosa. Voy a salir de la habitación cuando me percato de la presencia de una rosa sobre la mesilla. Me acerco para cogerla. Debajo de ella hay otro post-it. ¿A que casi te vas sin verla? Eres la más linda flor. Y ahora ve a plató. Cojo la flor con una sonrisa y salgo de la habitación. Cojo la tarjeta y cierro la puerta. Espero a que venga el ascensor y cuando viene y se abren las puertas, monto. Aunque bien podría ir flotando. Salgo del hotel y me dirijo a plató. Voy lo más rápido posible. Voy directamente a plató sin encontrarme con nadie. Ya en la puerta hay otro post it. No imaginaba que esta puerta me abriría la oportunidad de conocer a la persona más maravillosa. Y ahora dirígete a donde nos sentamos en la rueda de prensa. Me dirijo rápidamente a la plataforma donde estuvimos sentados mientras transcurría la rueda de prensa. Busco y por fin veo algo. Otra rosa y debjo otro post-it. Aquí se engendró mi amor por ti, pero una flor solitaria no es tan bella como en comunidad. Dirígete a nuestra zona de descanso, al aire libre. Termino de leer la nota y me quedo pensando en ese lugar. ¡Claro! ¡El patio! Voy caminando hacia la puerta para salir allí y en la puerta veo otra nota. Esta es la última nota, te lo prometo. ¿Te puedo preguntar algo? Ahora sí, sal. Empujo la puerta para abrirla y sigo caminando hasta ver una mesa en medio y a Santi tras ella. Tiene los brazos tras la espalda y le miro con una sonrisa. Me acerco a él rápidamente y le abrazo y le beso mientras unas lágrimas de felicidad caen por mis mejillas. Me separo de él y Santi saca un ramo de flores de la espalda.
-¿Y esto?-le pregunto atónita, sin dejar de llorar.
-Tú te mereces esto y mucho más. Siéntate, por favor y disfrutemos de este maravilloso desayuno al aire libre-Santi.
Santi me retira la silla, me siento y me la acerca. Al instante, da la vuelta para sentarse frente a mí. Empezamos a desayunar entre halagos y sonrisas. A punto de terminar, Santi coge una galleta en forma de corazón y lo parte por la mitad. Me ofrece una de ellas.
-Eres mi otra mitad y te entrego mi corazón. Los 2 sabemos por lo que hemos sufrido, pero quiero proponerte algo...-Santi.
La puerta se abre y por un momento dejo de preguntarle a Anna. Miro a quien ha entrado al comedor y puedo comprobar que es Dani. Era el único que faltaba. Aquí hay gato encerrado. Me giro para mirar a las chicas y sonrío.
-Aquí hay gato encerrado, queridas-Roko
-Ni que lo digas-me da la razón Ángeles.¨
-¿Queréis dejar de imaginar cosas? No pasa nada. Se habrá entretenido en el ensayo-se excusa Anna poniéndose nerviosa.
Ángeles y yo nos miramos de manera cómplice con una sonrisa.
-Dejadla anda, que bastante tiene con competir contra mí-nos dice María.
-No me vas a ganar, María-Anna.
-Eso ya lo veremos-María.
-Ni una ni la otra, voy a ganar yo-nos dice Arturo.
-Perdona que os interrumpa, pero esta gala es mía y de Raffaella-se mete también en la conversación Santi.
-Yo también soy Raffaella-le dice Ángeles entre risas.
-Perdona cariño, pero yo lo hago mejor que me lo ha dicho Arnau-Santi.
-Y a mí me ha dicho Miryam que lo tengo ganado-le rebate Ángeles.
Miro a ambos lados cómo se lanzan sus argumentos. Eso sí, siempre con una sonrisa. No se van a enfadar por esto. Yo compito con Arturo y todos sabemos cómo es. Así que esto lo tengo ganado. Aunque no me confiaré porque en la gala cualquiera puede ganar. Dani se acerca con su bandeja a la mesa y hago ademán de dejarle mi sitio, al lado de Anna.
-Sientate Dani, yo ya he terminado-Roko.
Miro de reojo a la rubia la cual también me mira a mí. Una mirada de querer atravesarme con la mirada y lanzarme contra la pared. Reprimo una risa, pero me lo estoy pasando muy bien. Cojo mi bandeja y me levanto y me muevo hacia el otro lado de la mesa. Veo que Dani se sienta al lado de Anna y sonríe tímidamente. Empiezan a hablar. ¿Otra pareja va a surgir en el programa? ¿O todavía es pronto para hablar de pareja entre Anna y Dani? El tiempo lo dirá.
*Martes por la mañana*
Relatado por Ángeles Muñoz
A la mañana siguiente me despierto por unos besos. Abro los ojos y le veo frente a mí. No puedo más que sonreír por tenerle a mi lado.
-Buenos días, princesita. ¿Has dormido bien?-Santi.
-A tu lado no podía dormir mal-le digo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Pues despierta para que podamos desayunar juntos antes de ir-Santi.
Le hago caso y me levanto de la cama. El colgante que me regaló está por fuera del pijama y sonrío. Santi también sonríe y lo coge entre sus manos.
-Veo que te gustó, ¿eh?-Santi.
-Es precioso como la persona que me lo regaló-Ángeles.
Me dedica otro tierno beso en los labios y me coge en brazos. Me sigue besando y me enrosco a su cuerpo. Me encanta amanecer así. Aunque el pobre Javi no pueda usar su habitación. Aunque tampoco importa mucho porque él se va donde María. La cuestión es Roko. Al final vamos a tener que reorganizarnos para no molestar a los compañeros con las habitaciones y dormir con nuestras parejas o solos. Depende de dónde esté nuestra pareja o si tenemos o no. Santi me va llevando al baño donde va desapareciendo nuestra ropa. Nos metemos a la ducha y, como puedo, le doy al grifo para que salga el agua.
-¡Dios! ¡Está helada!-exclamo al primer contacto con el chorro.
-Pero regúlala, mujer-me dice Santi como si fuera lo más obvio.
-Muy listo, no puedo en esta posición-Ángeles.
Santi lleva las manos detrás de mi espalda y el agua va saliendo más templada. Me dedica una sonrisa de satisfacción.
-¿Ves mujer? Sí, se podía-Santi.
-Uy baja modestia, que sube Santiago-digo entre risas mirando al techo.
Empieza a reír sarcásticamente.
-Ja ja, muy graciosa. A ver quién te va a ayudar hoy en los ensayos-Santi.
Pongo carita triste y le empiezo a besar sin control.
-¿Me vas a ayudar? Porfi...-Ángeles.
-No sé, no sé, ¿eh?-me dice con una sonrisa traviesa.
Le sigo poniendo carita de pena, de cachorrito y parece que me funciona. Al final me dice que me ayuda. Sonrío con satisfacción, me he salido con la mía. Seguimos besándonos, acariciando entre suspiros y te quieros. Una vez hemos acabado, salimos de la ducha y nos enrollamos la toalla alrededor del cuerpo. Volvemos a la habitación para vestirnos. Hoy tenemos más ensayos y la entrevista con Manel.
-¿Y qué vamos a hacer hoy?-Ángeles.
-Hoy los ensayos son por la tarde, ¿no?-me pregunta Santi a lo que asiento-Pues déjamelo a mí.
-¿Qué vas a hacer?-Ángeles.
-Sorpresa, no se puede decir. Pero vístete y ve un rato con las chicas. Anna te debe echar de menos-me dice Santi con una sonrisa.
Me giro para coger la ropa del armario. Pero ya me ha dejado con la intriga. ¿Qué me tendrá preparado? Lo bueno de venir tantas veces a dormir con Santi, es que tengo ropa en su armario. Javi no me dice nada de que le invada un poco su habitación y su armario. Es muy bueno. Tan bueno que le machacan en el programa. Pero así es como se deben sobrellevar las críticas: con paciencia y una sonrisa. Me pongo un pantalón vaquero, una camiseta y los tacones que tengo aquí. Intento sacarle algo, pero no suelta prenda. Me suena el móvil, me llama Anna.
-¿Puedes venir a la habitación? Tengo que contarte algo-Anna.
-Claro, ahora voy-Ángeles.
-Y ya me contarás tú lo tuyo, ¿eh?-me dice con un tono de picardía en su voz.
-Pero qué morbosa eres-le contesto con una sonrisa.
-Si lo estás deseando-Anna.
-Hale, que ya voy-Ángeles.
Me despido de ella entre risas y cuelgo. Me dirijo a Santi y le digo que Anna me ha llamado y voy a ir a donde ella. Me anima a que vaya con una sonrisa. Me despido de él con un beso y una sonrisa y salgo de la habitación.
Relatado por Santiago Segura
En cuanto sale Ángeles de la puerta y una vez me he vestido, saco el material que tengo preparado. Voy escribiendo mensajes y hago unas llamadas. Paseo nervioso por la habitación mientras hablo por teléfono. Cuelgo la llamada y escribo un whatsapp a lo que enseguida recibo la respuesta. A continuación salgo de la habitación y bajo en el ascensor. Me encuentro a Àngel de camino que viene con una galleta o un pan con una forma extraña. Me ha llamado la atención. Nos saludamos y decido preguntarle dónde lo ha comprado. Me dice la dirección y cómo se llega. Voy caminando para ir a la tienda donde ya tenía planeado ir. Cuando ya tengo todo, voy a Gestmusic y voy al despacho de Tinet. Le explico lo que quiero hacer y le pregunto que si se podría hacer. Me mira algo desconfiado. Me temo que va a decir que no. Tengo el corazón en un puño.
-Claro que sí. Ahora les diré a los chicos que lo preparen todo-me dice tras un momento de tensión.
Sonrío aliviado y me levanto para darle un abrazo.
-Suerte porque tienes una novia increíble. No le hagas daño-Tinet.
-Es lo que menos quiero y menos en estos momentos-Santi.
-Eso te honra como persona, como hombre y como pareja-Tinet.
-Gracias, de verdad-Santi.
Tinet sonríe y le quita importancia a lo que acaba de hacer. Salgo de su despacho sintiéndome el hombre más afortunado del mundo porque todo está saliendo a la perfección. Voy hacia el hotel y subo a nuestra planta. Como puedo, cojo el móvil y le mando un mensaje a Anna.
-"Ya está todo listo,te debo una rubia. Y gracias :)"-Santi.
-"Pero ¿ya puede ir?"-Anna.
-"No, aún no. Ahora te mando otro mensaje"-Santi.
-"Vale ;)"-Anna.
Relatado por Anna Simon
Al final he convocado a las chicas en la habitación para contarles lo que pasó ayer con Dani. Así de paso distraigo a Ángeles que Santi me lo ha pedido. No me cuesta nada hacerle el favor al amiguete. Y lo hace por Ángeles. ¿Qué más bonito que ayudar a un amigo cuando está preparando algo para su chica? En cuanto les cuento lo del beso con Dani, Roko sonríe satisfactoriamente diciendo lo sabía, Ángeles sonríe también pero alegrándose por mí y María me mira extrañada.
-Pero entonces, ¿al final te gusta Diges?-me pregunta con extrañeza.
- A ver, no sé... Tiene un algo que hace que me fije en él-Anna.
Tampoco les voy a contar toda la historia, ¿no? Bastante que les cuente este cotilleo porque Roko y Ángeles se morían de ganas por saberlo. Y sé que María también, aunque ella diga que no porque ella es una señora y para nada cotilla. Pero todas sabemos que sí, que también le puede un cotilleo.
-Así que te hace tilín, ¿eh?-me dice Roko con una sonrisa pícara.
El móvil recibe la notificación de un whatsapp que agradezco con la vida. Lo miro y veo que es Santi, le contesto con una sonrisa y vuelvo a guardar el móvil.
-¿Era él?-me pregunta María.
La miro extrañada, pero con una sonrisa.
-No, no era él-Anna.
Pero no me creen porque se dedican miradas y sonrisas cómplices. Que piensen lo que quieran, pero no voy a decir nada. No voy a estropearle la sorpresa. Seguimos hablando entre risas y me llega otro whatsapp.
-"Ya puede ir a mi habitación"-Santi.
-"De acuerdo, ahora te la envío"-Anna.
Ahora hay que pensar una excusa para que Ángeles vaya a la habitación de Santi. Me quedo pensando mirando el móvil.
-¿Vamos a desayunar?-pregunta María sacándome de mis pensamientos.
-Claro-contestan Ángeles y Roko al unísono.
-Ángeles, ¿puedo hablar contigo un momento?-Anna.
-Claro-me dice con una sonrisa.
María y Roko nos dedican una sonrisa y se despiden de nosotras al salir. Espero hasta que María y Roko salen y le cojo de la mano a Ángeles.
-Pero aquí no, ven conmigo por favor-Anna.
Ángeles me mira extrañada, pero se deja llevar.
Relatado por Ángeles Muñoz
Me dejo llevar por Anna. Eso sí, me parece muy extraño todo esto. Algo se trae entre manos. Avanzamos a toda velocidad por el pasillo hasta llegar a la habitación de Santi y Javi.
-¿Qué hacemos aquí?-me giro para preguntarle a Anna, pero veo que se aleja por el pasillo.
-Confía-me dice antes de alejarse tanto que la veo como una mancha borrosa en la distancia.
Sobre la puerta veo un post-it pegado. Para entrar a mi puerta necesitarás la llave. Busca un recipiente grande en el que nace vida. Miro a mi alrededor y lo único que encuentro es una planta. Remuevo la tierra y veo la llave de la habitación, la tarjeta. La limpio de tierra y la introduzco en la ranura. Sobre la cama veo otro post-it. Te amo desde la primera vez que te miré a los ojos. Y... ¿cuándo fue la primera vez que nos vimos? Esta es más fácil, en plató en la rueda de prensa. Sonrío recordando aquel día. Estaba muy nerviosa. Voy a salir de la habitación cuando me percato de la presencia de una rosa sobre la mesilla. Me acerco para cogerla. Debajo de ella hay otro post-it. ¿A que casi te vas sin verla? Eres la más linda flor. Y ahora ve a plató. Cojo la flor con una sonrisa y salgo de la habitación. Cojo la tarjeta y cierro la puerta. Espero a que venga el ascensor y cuando viene y se abren las puertas, monto. Aunque bien podría ir flotando. Salgo del hotel y me dirijo a plató. Voy lo más rápido posible. Voy directamente a plató sin encontrarme con nadie. Ya en la puerta hay otro post it. No imaginaba que esta puerta me abriría la oportunidad de conocer a la persona más maravillosa. Y ahora dirígete a donde nos sentamos en la rueda de prensa. Me dirijo rápidamente a la plataforma donde estuvimos sentados mientras transcurría la rueda de prensa. Busco y por fin veo algo. Otra rosa y debjo otro post-it. Aquí se engendró mi amor por ti, pero una flor solitaria no es tan bella como en comunidad. Dirígete a nuestra zona de descanso, al aire libre. Termino de leer la nota y me quedo pensando en ese lugar. ¡Claro! ¡El patio! Voy caminando hacia la puerta para salir allí y en la puerta veo otra nota. Esta es la última nota, te lo prometo. ¿Te puedo preguntar algo? Ahora sí, sal. Empujo la puerta para abrirla y sigo caminando hasta ver una mesa en medio y a Santi tras ella. Tiene los brazos tras la espalda y le miro con una sonrisa. Me acerco a él rápidamente y le abrazo y le beso mientras unas lágrimas de felicidad caen por mis mejillas. Me separo de él y Santi saca un ramo de flores de la espalda.
-¿Y esto?-le pregunto atónita, sin dejar de llorar.
-Tú te mereces esto y mucho más. Siéntate, por favor y disfrutemos de este maravilloso desayuno al aire libre-Santi.
Santi me retira la silla, me siento y me la acerca. Al instante, da la vuelta para sentarse frente a mí. Empezamos a desayunar entre halagos y sonrisas. A punto de terminar, Santi coge una galleta en forma de corazón y lo parte por la mitad. Me ofrece una de ellas.
-Eres mi otra mitad y te entrego mi corazón. Los 2 sabemos por lo que hemos sufrido, pero quiero proponerte algo...-Santi.
jueves, 3 de marzo de 2016
Capítulo 347:¿Tengo esperanzas?
Relatado por Daniel Diges
Llamo a la puerta y enseguida me abre Àngel. Me mira extrañado, como si no me esperase.
-Me toca ensayo contigo-Dani.
-¿Eh? Ah sí, pasa. ¿Y Javi?-Àngel.
-Creo que tenía con Arnau...-Dani.
Àngel me mira con una cara de extrañeza. Al parecer hoy han ido en parejas. Pues nosotros teníamos esto en el horario: Javi con Arnau y yo con Àngel. Y hoy con Miryam no me toca. Que por otra parte es un alivio. Esta mujer es un terremoto y no para ni un segundo. Sólo hay que ver cómo han venido de cansadas Anna y María. Ahí las hemos dejado descansando en la sala. A saber lo que les ha hecho. Bueno también es verdad que hemos llegado un poquito tarde, pero no demasiado.
-¿Te quieres concentrar?-me regaña Àngel.
-Perdona-me disculpo.
-A ver, ¿en qué piensas?-para el vídeo y se acerca a mí.
-Nada, déjalo-Dani.
Àngel no insiste, pero me pide que me concentre y eso intento. Alejandro es difícil de hacer, pero lo voy a hacer lo mejor posible. Viene Miryam y les veo hablar mientras me fijo en los movimientos del vídeo. Les miro a los 2 de reojo. Por suerte no tiene mucho movimiento. Miryam se acerca junto a Àngel y me dan unas pequeñas pautas para la imitación. Una vez acabado el ensayo, salgo de la sala y vuelvo junto a mis compañeros. Les pregunto que qué tal y tras hablar un rato, nos vamos al comedor para comer. Me acerco a Anna con una sonrisa.
-¿Has descansado?-Dani.
-Sí, gracias por dejarme el sitio-Anna.
Anna me mira y me dedica una sonrisa. No me puede gustar más su sonrisa y lo agradable que es.
-De nada. Es que lo necesitabas. Pero, ¿qué os ha hecho?-le pregunto intrigado.
-Ensayar sin parar. Esa mujer no tiene freno. Yo creo que le dan cuerda-dice suspirando.
Empiezo a reír ante tal comentario y asiento. La verdad es que tiene razón. Menos mal que a mí esta semana me ha tocado un personaje paradito, que sino... Llevo mi brazo a su cintura instintivamente y sigo mirando al frente. Como si hubiese sido un acto reflejo. Anna se para haciéndome detener a mí. Dejo que el resto siga avanzando.
Relatado por Anna Simon
Me detengo y me giro para mirarle. Creo que había quedado claro que no quería nada con él, que sólo somos compañeros y, como mucho, amigos. Yo estoy empezando algo con Lucho. Y aún tengo reciente lo de Dani. Aún no he superado que no me recuerde y haberle visto con Cris.
-¿Qué haces?-Anna.
-Se me ha ido la mano...-me dice algo nervioso, con la voz temblorosa.
-A ver si me va a ir la mano a mí... Que tienes pareja e hijo, Dani...-Anna.
-Pero no están aquí...-me dice con una sonrisa de la que no puedo quitar los ojos.
Ahí el rubio tiene razón. No se tendría que enterar nadie de lo que pase aquí. Estoy sería como Las Vegas: lo que pase en Barcelona, se queda en Barcelona. Pero no, no puedo hacer eso. No puedo ser la otra. Y mucho menos engañar a Lucho. Él me trata muy bien y además trabaja aquí, nos podría ver.
-Vamos viendo sin descartarlo-termino diciéndole.
-¿Eso quiere decir que... tengo esperanzas?-me dice con cara de ilusionado.
-Eso quiere decir que dame tiempo, Dani-Anna.
Me acerco a él y poso mis labios en los suyos. Durante unos segundos estamos juntos. Al separarme, me doy la vuelta y echo a correr sin mirar atrás. Entro al comedor y todos se me quedan mirando. Pero me da igual. Veo un sitio libre al lado de Roko y me siento.
-¿Y esa cara que me traes?-me pregunta Roko con una sonrisa.
-Eso seguro que algo tiene que ver el de los rizos de oro-dice Arturo con cachondeo.
-Anda, no te metas con ella que cada vez más te pareces a Santi-le dice Ángeles.
-¿Perdona?-le pregunta Santi a Ángeles con fingido enfado.
Si es que se le nota hasta cuando finge que se enfada. Ya le tengo calado, la verdad. Me quedo callada viendo el espectáculo que tengo delante de mí.
-A lo que íbamos, ¿qué ha pasado?-pregunta esta vez Ángeles.
-¡Ángeles!-María se sorprende-¡No me esperaba esto de ti!
-Ni yo, yaya, ni yo...-Anna.
-Pero cuenta, va. Esa sonrisilla no puede ser de nada-Roko.
-Pues la verdad que no es nada-respondo, aunque mi cerebro está en ese momento en que le he besado.
Entonces las puertas del comedor se abren.
Llamo a la puerta y enseguida me abre Àngel. Me mira extrañado, como si no me esperase.
-Me toca ensayo contigo-Dani.
-¿Eh? Ah sí, pasa. ¿Y Javi?-Àngel.
-Creo que tenía con Arnau...-Dani.
Àngel me mira con una cara de extrañeza. Al parecer hoy han ido en parejas. Pues nosotros teníamos esto en el horario: Javi con Arnau y yo con Àngel. Y hoy con Miryam no me toca. Que por otra parte es un alivio. Esta mujer es un terremoto y no para ni un segundo. Sólo hay que ver cómo han venido de cansadas Anna y María. Ahí las hemos dejado descansando en la sala. A saber lo que les ha hecho. Bueno también es verdad que hemos llegado un poquito tarde, pero no demasiado.
-¿Te quieres concentrar?-me regaña Àngel.
-Perdona-me disculpo.
-A ver, ¿en qué piensas?-para el vídeo y se acerca a mí.
-Nada, déjalo-Dani.
Àngel no insiste, pero me pide que me concentre y eso intento. Alejandro es difícil de hacer, pero lo voy a hacer lo mejor posible. Viene Miryam y les veo hablar mientras me fijo en los movimientos del vídeo. Les miro a los 2 de reojo. Por suerte no tiene mucho movimiento. Miryam se acerca junto a Àngel y me dan unas pequeñas pautas para la imitación. Una vez acabado el ensayo, salgo de la sala y vuelvo junto a mis compañeros. Les pregunto que qué tal y tras hablar un rato, nos vamos al comedor para comer. Me acerco a Anna con una sonrisa.
-¿Has descansado?-Dani.
-Sí, gracias por dejarme el sitio-Anna.
Anna me mira y me dedica una sonrisa. No me puede gustar más su sonrisa y lo agradable que es.
-De nada. Es que lo necesitabas. Pero, ¿qué os ha hecho?-le pregunto intrigado.
-Ensayar sin parar. Esa mujer no tiene freno. Yo creo que le dan cuerda-dice suspirando.
Empiezo a reír ante tal comentario y asiento. La verdad es que tiene razón. Menos mal que a mí esta semana me ha tocado un personaje paradito, que sino... Llevo mi brazo a su cintura instintivamente y sigo mirando al frente. Como si hubiese sido un acto reflejo. Anna se para haciéndome detener a mí. Dejo que el resto siga avanzando.
Relatado por Anna Simon
Me detengo y me giro para mirarle. Creo que había quedado claro que no quería nada con él, que sólo somos compañeros y, como mucho, amigos. Yo estoy empezando algo con Lucho. Y aún tengo reciente lo de Dani. Aún no he superado que no me recuerde y haberle visto con Cris.
-¿Qué haces?-Anna.
-Se me ha ido la mano...-me dice algo nervioso, con la voz temblorosa.
-A ver si me va a ir la mano a mí... Que tienes pareja e hijo, Dani...-Anna.
-Pero no están aquí...-me dice con una sonrisa de la que no puedo quitar los ojos.
Ahí el rubio tiene razón. No se tendría que enterar nadie de lo que pase aquí. Estoy sería como Las Vegas: lo que pase en Barcelona, se queda en Barcelona. Pero no, no puedo hacer eso. No puedo ser la otra. Y mucho menos engañar a Lucho. Él me trata muy bien y además trabaja aquí, nos podría ver.
-Vamos viendo sin descartarlo-termino diciéndole.
-¿Eso quiere decir que... tengo esperanzas?-me dice con cara de ilusionado.
-Eso quiere decir que dame tiempo, Dani-Anna.
Me acerco a él y poso mis labios en los suyos. Durante unos segundos estamos juntos. Al separarme, me doy la vuelta y echo a correr sin mirar atrás. Entro al comedor y todos se me quedan mirando. Pero me da igual. Veo un sitio libre al lado de Roko y me siento.
-¿Y esa cara que me traes?-me pregunta Roko con una sonrisa.
-Eso seguro que algo tiene que ver el de los rizos de oro-dice Arturo con cachondeo.
-Anda, no te metas con ella que cada vez más te pareces a Santi-le dice Ángeles.
-¿Perdona?-le pregunta Santi a Ángeles con fingido enfado.
Si es que se le nota hasta cuando finge que se enfada. Ya le tengo calado, la verdad. Me quedo callada viendo el espectáculo que tengo delante de mí.
-A lo que íbamos, ¿qué ha pasado?-pregunta esta vez Ángeles.
-¡Ángeles!-María se sorprende-¡No me esperaba esto de ti!
-Ni yo, yaya, ni yo...-Anna.
-Pero cuenta, va. Esa sonrisilla no puede ser de nada-Roko.
-Pues la verdad que no es nada-respondo, aunque mi cerebro está en ese momento en que le he besado.
Entonces las puertas del comedor se abren.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)