Relatado por Carlos Latre
Llegamos al lugar que nos ha indicado Tinet. Está en Asturias. Hemos tardado varias horas entre que hemos parado a comer, a estirar las piernas y lo habitual en los viajes. Hemos venido en el coche de Mónica. Veníamos en el coche Mónica, Àngel, Miryam, Giuseppe y yo. Como siempre, Àngel le echa en cara a Mónica que llegamos tarde y que todos habrán llegado ya. Pero cuando llegamos, las luces están apagadas. De modo que no ha llegado. Nos bajamos de la parte trasera Miryam, Giuseppe y yo. ¿Qué por qué viene Giuseppe? Porque es del programa y el novio de la rubia. Aquí todos vienen con sus parejas. Voy a echar de menos a Yoli y a la niña. Veo el espectáculo de Àngel y Mónica y nos dirigimos a la puerta. La abrimos y enciendo la luz. Al volverme, me quedo parado al ver a la chica que está frente a nosotros.
-¡Sorpresa!-dice con esa sonrisa suya tan característica.
Me quedo paralizado mirándola. La he echado demasiado de menos. Reconozco que era un gran apoyo en el programa y en el hotel cuando llegábamos o después de las galas. Pero no os confundáis, cada uno tiene su pareja y su familia. Es simple amistad. Mónica se acerca a ella después del lapsus inicial y la agarra del brazo. La saca fuera de la casa. Supongo que para hablar y ponerse al día. La verdad es que se han convertido en grandes amigas. Hubo conexión desde el primer día que se conocieron.
-Bueno, nosotros vamos a ver las habitaciones-dice Giuseppe con una sonrisa.
-Sí, a ver con cuál nos quedamos-le sigue Miryam.
-Ya, ya...-dice Àngel a modo de indirecta.
Yo también sé a lo que van. Me quedo a solas con Àngel y decido preguntarle por su nueva vida, la de casado.
-Pues la verdad muy bien. ¿Y tú qué? Que te he visto suspirar por la rubia-me dice Àngel con una sonrisa.
-¿Qué dices? Te recuerdo que estoy casado-Carlos.
-¿Y eso tiene algo que ver? Mónica también lo estaba cuando la conocí-Àngel.
-Que ella también y está muy bien con su familia-Carlos.
-¿Seguro?-Àngel.
-Seguro-Carlos.
-¿De qué estás seguro, Carlitos?-me pregunta Mónica que en ese momento está entrando junto a Carol.
Miro a Àngel, que se ríe pero no dice nada. Así no me ayuda. Tengo que improvisar algo.
-Que me decía Àngel que va a ganar Roko-Carlos.
-Es que si no gana, el público está sordo-Mónica.
Miro de reojo a Carolina que me está mirando con una sonrisa. Pero la voz de Mónica nos saca de nuestro cruce de miradas.
-Nos tenéis que ayudar, chicos-Mónica.
-¿A qué?-le pregunta Àngel.
-Hay que esconderse-habla Carolina.
-¿Nos persigue alguien?-Àngel.
-No, tonto, pero queremos darles una sorpresa a los concursantes. ¡Venga! Antes de que lleguen-nos mete prisa Mónica.
-¿Y no sería mejor apagar las luces y quedarnos aquí?-propongo mirando a Carolina.
Nos quedamos en silencio y se oyen unos gritos. Àngel y yo nos miramos y empezamos a reír. Vaya con Miryam y Giuseppe.
-¡Lo tengo!-exclama Mónica de repente.
Nos guía a la cocina y apagamos todas las luces. Nos cuenta su plan. Ahora sólo hay que esperar hasta que lleguen los concursantes.
Relatado por María del Monte
Seguimos en la caravana, pero imagino que ya faltará poco para llegar. La verdad es que hemos tardado demasiado, pero no han faltado las risas, canciones y buen humor. ¿Qué sería de los viajes sin cantar? también ha habido tiempo para los cotilleos y bromas.
La caravana se detiene y miro por la ventana. Veo mucha naturaleza. O al menos eso intuyo porque se está haciendo de noche y ya no se ve muy bien. Vamos bajando poco a poco y nos encaminamos. Arturo y Dani van delante haciéndonos de guía.
-¿Seguro que es aquí? Que no os habéis equivocado?-pregunta Anna.
-Las indicaciones eran éstas-le contesta Arturo.
-Dani, haz que se calme un poquito...-dice Santi con voz pícara.
-¡Que no te metas conmigo!-dice Anna pegándole en el brazo, entre risas.
-Tampoco me dejes sin novio-dice Ángeles divertida.
-¿Vais a estar así todo el rato? Porque menuda noche me vais a dar...-intervengo.
-¡Ha empezado él, yaya!-se queja Anna poniendo voz de niña pequeña.
-Contigo tengo una cuenta pendiente, ¿eh? Que no me olvido-le digo mirándola.
Me pone cara de pena, de cachorrito y Ángeles se empieza a reír.
-No, si contigo también-le aviso también a Ángeles.
-¿Conmigo?-me pregunta extrañada intentando no reírse.
-No le hagas nada a mi chica o tendrás que vértelas conmigo-me dice Santi, al estilo súper héroe. Muy peliculero. Como se nota que es director de cine.
-¡Anda, vamos!-les digo al ver que ya hemos llegado a la cabaña.
De momento me está gustando. Todo muy rural, con naturaleza alrededor. Las luces están apagadas, pero se oyen gritos. Entramos poco a poco y alguien enciende la voz y se oyen gritos más cerca de nosotros.
-¡Sorpresa!
Me sobresalto y miro a mi alrededor. Algunos están con la misma cara de susto que debo tener yo, pero otros están tan tranquilos, como si no hubiera pasado. Se van acercando los miembros del jurado riéndose a más no poder.
-¡Seréis...!-exclamo recuperando el aire.
-Hubiera sido más divertido con mi amiga Cris-dice Anna.
-¿Por qué?-le pregunta con curiosidad Dani.
-Porque se asusta por todo. Hubiera estado divertido verla gritar e intentar huir-dice Anna empezando a reír.
-Mucho habéis tardado, ¿no?-pregunta Mónica.
-Échale la culpa al conductor-digo mirando a Arturo con una sonrisa.
-Ahora la culpa será mía-exclama, indignado, el aludido.
-Bueno, habrá que cenar, ¿no? Que tengo un hambre...-Santi.
-Y luego elegir habitación-Javi.
-Por cierto, ¿dónde está la profe?-pregunta Arturo.
Àngel y Carlos se miran cómplices y se dedican una sonrisa.
-No pierden el tiempo, ¿eh?-dice Santi.
-Dejadles disfrutar-Ángeles.
-Pero llamadles para cenar, si quieren-Roko.
-Ya voy yo-se ofrece Arturo.
-No, mejor voy yo-María.
-Voy a ir preparando la cena-oigo decir a Mónica mientras me alejo a buscar las habitaciones.
jueves, 29 de junio de 2017
jueves, 22 de junio de 2017
Capítulo 392:¿Susto o sorpresa?
Relatado por Arturo Valls
Hemos parado a comer algo y a estirar las piernas antes de proseguir el viaje. Estamos casi todos. Sólo faltan Anna y Dani que no sé dónde se han metido. No sé qué rollo raro se traen esos 2. Parece como que los haya invocado, aparecen por la puerta.
-¿Qué hacíais eh?-les pregunto con una voz sensual.
Anna se sonroja y Dani me mira con una sonrisa triunfante.
-Se habrán quedado atascados en el baño-dice Santi siguiendo la provocación.
-¿Pero no les podéis dejar en paz?-sale en su defensa Ángeles.
-¡Eso! Siempre andáis metiéndoos con ella-suelta Roko.
-Mientras no sea contigo, robot...-Santi.
Al instante se queja y se lleva la mano a la nuca. Ya habrá ido María a darle una de las famosas collejas suyas. Pero me sorprendo al ver quién tiene la mano levantada, amenazándole. De modo que ha sido ella... Me llevo una mano a la barbilla y me quedo en actitud pensativa. Roko le choca los 5 a Ángeles.
-¡Bien hecho!-la felicita-Anna, siéntate aquí con nosotras-le dice Roko con entusiasmo.
Anna sigue su camino para encontrarse y sentarse junto a las chicas. Yo le hago un gesto a Dani para que se acerque.
-Siempre creí que iban a caer antes de llegar María y Javi, no vosotros-le digo nada más sentarse.
-La atracción, que es más fuerte de lo que pensaba-Dani.
-Por cierto, ¿quieres participar en la sorpresa de Ángeles?-le digo bajando la voz para que ni Santi ni Ángeles me escuchen.
-¿Qué sorpresa?-me pregunta sorprendido.
-Después te cuento. Te vienes a la parte delantera, que no se nos escucha y te digo-Arturo.
-Está bien-Dani.
-Oye Santi. Ahora me toca conducir a mí, ¿eh?-Arturo.
Santi mira a Ángeles y después fija su mirada en mí.
-Muy bien-accede a la primera.
Y es que Ángeles le tiene enamorado y quiere aprovechar para ir con ella en la parte trasera. Perfecto, ya no hay que inventar ninguna excusa para que Dani sea mi copiloto. Le pregunto que cómo ha surgido con Anna, que cómo ha sido.
*Varias horas después*
Relatado por Carolina Cerezuela
Estoy ya en la casa esperando. Estoy nerviosa por volver a ver a todos, pero sobre todo a mi churri. Me preguntaréis que qué hago aquí y más después de la noticia que me dio Tinet. Pues que me llamó Laia diciéndome que iban a hacer un finde relax con todos los del programa. Al principio me mostré reacia. Ya no sólo por el hecho de no renovar, sino porque mi hijo es muy pequeño y me cuesta separarme de él. Pero al final accedí y aquí estoy. Miro por la ventana, ya es de noche. La casa está en plena naturaleza y es preciosa la vista que tengo desde aquí. De repente veo unas luces acercarse. Del coche se bajan Mónica, Àngel, Carlos, Miryam y Arnau. Una sonrisa ilumina mi rostro. Vienen hablando tan tranquilamente y abren la puerta.
-Te dije que saliésemos antes, ya deben estar todos aquí-se escucha a Àngel reclamarle a alguien.
-Y me dirás que están dormidos, ¿no? Porque las luces están apagadas...-esta vez es Mónica la que habla.
Sí, estoy con las luces apagadas para que se lleven la sorpresa.
-Chicos, no discutáis. Además, no creo que hayan llegado; la caravana no está...-dice Carlos.
Las luces se encienden y se me quedan todos mirando sorprendidos.
-¡Sorpresa!-digo con entusiasmo.
La primera en acercarse es Mónica y nos damos un largo abrazo. Me voy acercando a los demás y los saludo con un breve abrazo y 2 besos. Todos me empiezan a preguntar que qué tal mi hijo, que qué tal estoy yo. Mónica me agarra del brazo y me lleva fuera de la casa.
-No sabes lo que te he echado de menos, churri. No es que me caiga mal Carolina, pero no es lo mismo. Creo que hasta Carlos te ha echado de menos-Mónica.
-Anda, no digas tonterías. Me habrá echado de menos lo mismo que tú o que Àngel-digo con una sonrisa.
-Te digo yo que no. Que le veía y no era el mismo. Como que le faltase algo. Con Carolina no hubo el feeling que tiene contigo-Mónica.
-¡Anda! Me estás vacilando, ¿no?-Carolina.
-Que te lo digo en serio. Bueno, ¿y tú qué haces aquí? ¿Te dijo Tinet lo de este fin de semana?-me pregunta Mónica.
Me cambia un poco la cara, pero intento que no se me note.
-En realidad fue Laia. Me dijo que como ya vuelvo a la siguiente gala, que por qué no veía a relajarme con vosotros. Y ahora entre tú y yo, me hace falta dormir un poco-le digo con una sonrisa divertida.
Seguimos hablando, poniéndonos al día entre nosotras. Y es que parece que llevemos toda la vida. Nos caímos bien desde el primer día que nos vimos. Y eso me encanta. Mónica es de esas personas con las que puedes hablar de todo, confiar en ella, reírte con ella porque es muy divertida. Y paro ya con los adjetivos porque no acabo nunca, jeje.
-¿Les damos un susto a los concursantes?-me propone con una sonrisa malvada en su rostro.
-¿Susto o sorpresa?-le pregunto.
-Susto, susto. Que empiecen con buen pie el finde-me contesta con una sonrisa.
-¿Qué quieres hacer?-Carolina.
-No sé, pero vamos dentro para pensar y que no nos pillen-Mónica.
Hemos parado a comer algo y a estirar las piernas antes de proseguir el viaje. Estamos casi todos. Sólo faltan Anna y Dani que no sé dónde se han metido. No sé qué rollo raro se traen esos 2. Parece como que los haya invocado, aparecen por la puerta.
-¿Qué hacíais eh?-les pregunto con una voz sensual.
Anna se sonroja y Dani me mira con una sonrisa triunfante.
-Se habrán quedado atascados en el baño-dice Santi siguiendo la provocación.
-¿Pero no les podéis dejar en paz?-sale en su defensa Ángeles.
-¡Eso! Siempre andáis metiéndoos con ella-suelta Roko.
-Mientras no sea contigo, robot...-Santi.
Al instante se queja y se lleva la mano a la nuca. Ya habrá ido María a darle una de las famosas collejas suyas. Pero me sorprendo al ver quién tiene la mano levantada, amenazándole. De modo que ha sido ella... Me llevo una mano a la barbilla y me quedo en actitud pensativa. Roko le choca los 5 a Ángeles.
-¡Bien hecho!-la felicita-Anna, siéntate aquí con nosotras-le dice Roko con entusiasmo.
Anna sigue su camino para encontrarse y sentarse junto a las chicas. Yo le hago un gesto a Dani para que se acerque.
-Siempre creí que iban a caer antes de llegar María y Javi, no vosotros-le digo nada más sentarse.
-La atracción, que es más fuerte de lo que pensaba-Dani.
-Por cierto, ¿quieres participar en la sorpresa de Ángeles?-le digo bajando la voz para que ni Santi ni Ángeles me escuchen.
-¿Qué sorpresa?-me pregunta sorprendido.
-Después te cuento. Te vienes a la parte delantera, que no se nos escucha y te digo-Arturo.
-Está bien-Dani.
-Oye Santi. Ahora me toca conducir a mí, ¿eh?-Arturo.
Santi mira a Ángeles y después fija su mirada en mí.
-Muy bien-accede a la primera.
Y es que Ángeles le tiene enamorado y quiere aprovechar para ir con ella en la parte trasera. Perfecto, ya no hay que inventar ninguna excusa para que Dani sea mi copiloto. Le pregunto que cómo ha surgido con Anna, que cómo ha sido.
*Varias horas después*
Relatado por Carolina Cerezuela
Estoy ya en la casa esperando. Estoy nerviosa por volver a ver a todos, pero sobre todo a mi churri. Me preguntaréis que qué hago aquí y más después de la noticia que me dio Tinet. Pues que me llamó Laia diciéndome que iban a hacer un finde relax con todos los del programa. Al principio me mostré reacia. Ya no sólo por el hecho de no renovar, sino porque mi hijo es muy pequeño y me cuesta separarme de él. Pero al final accedí y aquí estoy. Miro por la ventana, ya es de noche. La casa está en plena naturaleza y es preciosa la vista que tengo desde aquí. De repente veo unas luces acercarse. Del coche se bajan Mónica, Àngel, Carlos, Miryam y Arnau. Una sonrisa ilumina mi rostro. Vienen hablando tan tranquilamente y abren la puerta.
-Te dije que saliésemos antes, ya deben estar todos aquí-se escucha a Àngel reclamarle a alguien.
-Y me dirás que están dormidos, ¿no? Porque las luces están apagadas...-esta vez es Mónica la que habla.
Sí, estoy con las luces apagadas para que se lleven la sorpresa.
-Chicos, no discutáis. Además, no creo que hayan llegado; la caravana no está...-dice Carlos.
Las luces se encienden y se me quedan todos mirando sorprendidos.
-¡Sorpresa!-digo con entusiasmo.
La primera en acercarse es Mónica y nos damos un largo abrazo. Me voy acercando a los demás y los saludo con un breve abrazo y 2 besos. Todos me empiezan a preguntar que qué tal mi hijo, que qué tal estoy yo. Mónica me agarra del brazo y me lleva fuera de la casa.
-No sabes lo que te he echado de menos, churri. No es que me caiga mal Carolina, pero no es lo mismo. Creo que hasta Carlos te ha echado de menos-Mónica.
-Anda, no digas tonterías. Me habrá echado de menos lo mismo que tú o que Àngel-digo con una sonrisa.
-Te digo yo que no. Que le veía y no era el mismo. Como que le faltase algo. Con Carolina no hubo el feeling que tiene contigo-Mónica.
-¡Anda! Me estás vacilando, ¿no?-Carolina.
-Que te lo digo en serio. Bueno, ¿y tú qué haces aquí? ¿Te dijo Tinet lo de este fin de semana?-me pregunta Mónica.
Me cambia un poco la cara, pero intento que no se me note.
-En realidad fue Laia. Me dijo que como ya vuelvo a la siguiente gala, que por qué no veía a relajarme con vosotros. Y ahora entre tú y yo, me hace falta dormir un poco-le digo con una sonrisa divertida.
Seguimos hablando, poniéndonos al día entre nosotras. Y es que parece que llevemos toda la vida. Nos caímos bien desde el primer día que nos vimos. Y eso me encanta. Mónica es de esas personas con las que puedes hablar de todo, confiar en ella, reírte con ella porque es muy divertida. Y paro ya con los adjetivos porque no acabo nunca, jeje.
-¿Les damos un susto a los concursantes?-me propone con una sonrisa malvada en su rostro.
-¿Susto o sorpresa?-le pregunto.
-Susto, susto. Que empiecen con buen pie el finde-me contesta con una sonrisa.
-¿Qué quieres hacer?-Carolina.
-No sé, pero vamos dentro para pensar y que no nos pillen-Mónica.
jueves, 15 de junio de 2017
Capítulo especial:1 mes (XXI)
Relatado por Mónica Naranjo
Me despierto al oír a Carolina, pero lo hago confundida y sorprendida por lo que me acaba de contar. Escucho el llanto de un bebé. Cómo es la mente humana, ¿eh? Puede reproducir el sonido como si lo estuvieses escuchando, como si estuviese cerca. Y así se lo expongo a Carolina.
-No es que lo estés imaginando, es que tienes a tu niña contigo. Mira hacia abajo-Carolina.
Hago lo que me sugiere y veo a un pequeño bebé entre mis brazos. Mi hija. Me la quedo mirando y, sin poder evitar, me pongo a llorar. Nuestros llantos se unen y se funden en uno.
-Mi niña-digo entre lágrimas-cuánto te he echado de menos. Pero te prometo que mamá te va a cuidar y a proteger siempre a partir de ahora.
Acuno a la niña en mis brazos para que se calme. Pero le vuelvo a preguntar a Carolina para que me aclare la situación.
-Lo has escuchado todo, ¿verdad?-me pregunta la rubia.
-Todo. ¿Pero cómo ha podido pasar? ¿Por qué tenían a mi hija María y Javi?-Mónica.
-Eso es lo que no sé. Te he contado lo que me dijo María. Lo que le dijeron a ella. Incluso la amenazaron-Carolina.
-¿Dónde está María?-Mónica.
-No te enfades con ella. Ella ha sido otra victima, como tú-Carolina.
-No le voy a reprochar nada. Sólo quiero que me ayude. Y tú también, por favor churri-le pido.
-Claro. Está fuera. Ahora le digo que entre-Carolina.
Se da la vuelta, pero antes de llegar a la puerta, la vuelvo a llamar.
-¿Y Àngel?-Mónica.
-Con Carlos. Queríamos que primero la tuvieses tú y que él se tranquilizase. Estaba bastante nervioso-Carolina.
-Después llámalo y dile que pase también, por favor-Mónica.
-Muy bien-Carolina se vuelve a girar y abre la puerta.
La oigo hablar con alguien, pero no presto atención a sus palabras. Estoy pendiente de mi hija que se ha quedado dormida entre mis brazos. Entra una María temblorosa y con miedo. Le pido que se acerco con la mano, como puedo para no despertar a la pequeña.
-Mónica, yo no sabía que era tu hija. De haberlo sabido nunca habría...-empieza a decir rápidamente. Las palabras se le atoran en la boca por salir. Para darme una explicación. Explicación que no necesito, pues ya me ha contado Carol lo que tenía que saber.
La hago callar y le ofrezco a la niña.
-¿Quieres cogerla?-Mónica.
-No, no...-pero se queda mirándola con las ganas.
-Cógela-insisto.
Ella me mira dudosa, pero al final accede y la coge con mucha delicadeza.
-Ya sé lo que ha pasado...-le empiezo a decir, pero ella me corta.
-Yo no sabía nada... Yo sólo quería adoptar...-María.
Le hago otro gesto para que detenga sus disculpas.
-Y quiero que me ayudes-termino.
-¿Ayudarte? ¿A qué?-María.
-A denunciar al hospital. O más bien denunciar al director y la enfermera involucrados. Aunque también sé que hay otro implicado, ¿verdad?-ella asiente-Tendrás que testificar. Tendrás que decir lo que te dijeron, presentar papeles si te dieron. Todo lo que puedas. Díselo también a Javi, ¿de acuerdo?
-De acuerdo-María.
Me tiende a la niña mirándola con ilusión. Sé que una mujer desesperada por tener un hijo, se agarra a cualquier cosa. Vuelvo a coger a mi niña en brazos y veo cómo María se gira para irse.
-¡Espera María!-se da la vuelta para mirarme-Yo puedo ayudarte.
María me mira extrañada.
-¿A qué?-María.
-A adoptar un niño-le digo sonriendo.
-¿Qué?-María.
-Pero tendrás que esperar a que salga del hospital. ¿Ahora puedes llamar a Carolina, por favor?-Mónica.
Relatado por Àngel Llàcer
Estoy de los nervios por saber qué pasa. Ahora que tenemos a nuestra hija con nosotros, me han hecho salir de la habitación. Carolina se ha quedado con las 2 mujeres de mi vida. Sé que Mónica junior va a ser la niña de mis ojos, la consentida, la niña de papá. Y Mónica me regañará por eso. Sonrío al imaginar ese futuro con mis 2 Mónicas.
-¿No podemos volver ya?-le pregunto, impaciente, a Carlos.
-Enseguida. Deja que se pongan al día las chicas-me dedica una sonrisa.
-Al menos podía haberme dejado a la pequeña Mónica...-digo soltando un suspiro.
-¿No vas a dejar que su madre la vea también? No seas impaciente, Angelillo-Carlos.
-Está bien...-accedo sin ganas. Sólo quiero estar en la habitación con ellas. Al parecer esta pesadilla por fin se acaba. Sólo falta recuperarnos para salir del hospital. Tengo unas ganas de ir a casa increíbles.
El móvil de Carlos suena y lo coge. Lee el mensaje que le hayan mandado y me mira de reojo.
-Ya podemos ir, tus Mónicas te esperan-me sonríe y me guiña el ojo.
Me levanto de la silla rápidamente y vamos hacia la habitación. La emoción me embriaga. No puedo estar más emocionado en estos momentos. Al llegar a la puerta, veo en el pasillo a María y a Javi. María se acerca a mí. Parece nerviosa.
-Àngel, yo... nosotros... no sabíamos nada... No queríamos que sufrierais...-María.
-¿A qué te refieres?-pregunto sin saber a lo que se refiere, por qué está tan nerviosa o por qué Javi evita mirarme.
-¿No te han dicho nada?-me pregunta María confusa.
En ese momento sale Carolina.
-Àngel, no te asustes. Pero tu niña fue vendida. Y las víctimas fueron María y Javi-me explica la rubia.
Me quedo anonadado por su explicación. Me quedo en shock y no sé cómo reaccionar. No sé si enfadarme o hacer como si no pasase nada.
-¿Puedo pasar a ver a mi mujer?-Àngel.
-Claro-Carolina.
Tomo el manillar y abro la puerta. La imagen que me proporciona es preciosa, no la cambiaría por nada. Me voy acercando a la camilla de Mónica. Ella alza la mirada y me dedica una sonrisa. Tiene a nuestra entre sus brazos dormida. Me pongo a su lado y la beso.
-Es preciosa, ¿verdad?-me pregunta dedicándole una mirada al bebé.
-Se parece a la madre-Àngel.
-Y al padre-me contesta con una sonrisa cargada de amor.
La miro con todo el amor del mundo. Por fin tenemos lo que tanto deseábamos: una familia formada por los 2 y con el amor que nos tenemos. Somos una familia de 4. También cuento a Aitor, el hijo de Mónica, que por cierto hay que avisar.
-Habrá que avisar a Aitor, ¿no?-le pregunto a Mónica.
-Dile a Carlos o a la churri que lo llame. Pero no te separes de mi lado. De nuestro lado-me pide Mónica.
Como puedo me acerco a la puerta, la cual he dejado abierta, y veo a todos apoyados en ella mirando la escena.
-Habéis escuchado todo, ¿verdad?-no dicen nada, pero yo sé que sí-Carlos, te ha tocado. Llama al hijo de Mónica diciéndole que ya estamos todos aquí.
Busco su número en mi teléfono y se lo paso por whatsapp.
-Y pasad, no os quedéis en la puerta, por favor-les digo a los presentes.
Vuelvo a la camilla. Estoy agotado y necesito descansar. Me tumbo en mi camilla mirando a Mónica. No puedo dejar de mirarla. Bueno, a las 2. Son mi reina y mi princesa, mis 2 amores.
-A partir de ahora vamos a construir nuestra nueva vida. Y habrá que aprender a ser unos buenos padres para la princesita de la casa. Pero teniendo al mejor padre del mundo, sé que no le va a faltar de nada-dice Mónica.
-Ahora nuestra familia está completa. No puedo ser más feliz de tener a la mujer de mi vida a mi lado, a la niña de mis ojos, a tu hijo gamberrete pero buena gente y a unos amigos como estos. No se puede pedir más en la vida-Àngel.
-¡Y que sean por muchos años más!-grita Carlos entrando de nuevo a la habitación.
FIN
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Espero que os haya gustado esta historia corta. La empecé a escribir porque me vino un día de repente (como casi todo lo que escribo, la verdad). No tenía ni idea cuántos capítulos iban a ser y los sucesos los he ido pensando sobre la marcha. A lo mejor ha cambiado mi idea desde que lo empecé a escribir hasta ahora el final. Pero no sabéis lo feliz que me hace que a la gente le gustara e incluso me pedían que la siguiese.
Si se me ocurre alguna otra cosa relacionada con esta pareja, o incluso cómo es la vida de esta familia años después, lo escribiré.
Me despierto al oír a Carolina, pero lo hago confundida y sorprendida por lo que me acaba de contar. Escucho el llanto de un bebé. Cómo es la mente humana, ¿eh? Puede reproducir el sonido como si lo estuvieses escuchando, como si estuviese cerca. Y así se lo expongo a Carolina.
-No es que lo estés imaginando, es que tienes a tu niña contigo. Mira hacia abajo-Carolina.
Hago lo que me sugiere y veo a un pequeño bebé entre mis brazos. Mi hija. Me la quedo mirando y, sin poder evitar, me pongo a llorar. Nuestros llantos se unen y se funden en uno.
-Mi niña-digo entre lágrimas-cuánto te he echado de menos. Pero te prometo que mamá te va a cuidar y a proteger siempre a partir de ahora.
Acuno a la niña en mis brazos para que se calme. Pero le vuelvo a preguntar a Carolina para que me aclare la situación.
-Lo has escuchado todo, ¿verdad?-me pregunta la rubia.
-Todo. ¿Pero cómo ha podido pasar? ¿Por qué tenían a mi hija María y Javi?-Mónica.
-Eso es lo que no sé. Te he contado lo que me dijo María. Lo que le dijeron a ella. Incluso la amenazaron-Carolina.
-¿Dónde está María?-Mónica.
-No te enfades con ella. Ella ha sido otra victima, como tú-Carolina.
-No le voy a reprochar nada. Sólo quiero que me ayude. Y tú también, por favor churri-le pido.
-Claro. Está fuera. Ahora le digo que entre-Carolina.
Se da la vuelta, pero antes de llegar a la puerta, la vuelvo a llamar.
-¿Y Àngel?-Mónica.
-Con Carlos. Queríamos que primero la tuvieses tú y que él se tranquilizase. Estaba bastante nervioso-Carolina.
-Después llámalo y dile que pase también, por favor-Mónica.
-Muy bien-Carolina se vuelve a girar y abre la puerta.
La oigo hablar con alguien, pero no presto atención a sus palabras. Estoy pendiente de mi hija que se ha quedado dormida entre mis brazos. Entra una María temblorosa y con miedo. Le pido que se acerco con la mano, como puedo para no despertar a la pequeña.
-Mónica, yo no sabía que era tu hija. De haberlo sabido nunca habría...-empieza a decir rápidamente. Las palabras se le atoran en la boca por salir. Para darme una explicación. Explicación que no necesito, pues ya me ha contado Carol lo que tenía que saber.
La hago callar y le ofrezco a la niña.
-¿Quieres cogerla?-Mónica.
-No, no...-pero se queda mirándola con las ganas.
-Cógela-insisto.
Ella me mira dudosa, pero al final accede y la coge con mucha delicadeza.
-Ya sé lo que ha pasado...-le empiezo a decir, pero ella me corta.
-Yo no sabía nada... Yo sólo quería adoptar...-María.
Le hago otro gesto para que detenga sus disculpas.
-Y quiero que me ayudes-termino.
-¿Ayudarte? ¿A qué?-María.
-A denunciar al hospital. O más bien denunciar al director y la enfermera involucrados. Aunque también sé que hay otro implicado, ¿verdad?-ella asiente-Tendrás que testificar. Tendrás que decir lo que te dijeron, presentar papeles si te dieron. Todo lo que puedas. Díselo también a Javi, ¿de acuerdo?
-De acuerdo-María.
Me tiende a la niña mirándola con ilusión. Sé que una mujer desesperada por tener un hijo, se agarra a cualquier cosa. Vuelvo a coger a mi niña en brazos y veo cómo María se gira para irse.
-¡Espera María!-se da la vuelta para mirarme-Yo puedo ayudarte.
María me mira extrañada.
-¿A qué?-María.
-A adoptar un niño-le digo sonriendo.
-¿Qué?-María.
-Pero tendrás que esperar a que salga del hospital. ¿Ahora puedes llamar a Carolina, por favor?-Mónica.
Relatado por Àngel Llàcer
Estoy de los nervios por saber qué pasa. Ahora que tenemos a nuestra hija con nosotros, me han hecho salir de la habitación. Carolina se ha quedado con las 2 mujeres de mi vida. Sé que Mónica junior va a ser la niña de mis ojos, la consentida, la niña de papá. Y Mónica me regañará por eso. Sonrío al imaginar ese futuro con mis 2 Mónicas.
-¿No podemos volver ya?-le pregunto, impaciente, a Carlos.
-Enseguida. Deja que se pongan al día las chicas-me dedica una sonrisa.
-Al menos podía haberme dejado a la pequeña Mónica...-digo soltando un suspiro.
-¿No vas a dejar que su madre la vea también? No seas impaciente, Angelillo-Carlos.
-Está bien...-accedo sin ganas. Sólo quiero estar en la habitación con ellas. Al parecer esta pesadilla por fin se acaba. Sólo falta recuperarnos para salir del hospital. Tengo unas ganas de ir a casa increíbles.
El móvil de Carlos suena y lo coge. Lee el mensaje que le hayan mandado y me mira de reojo.
-Ya podemos ir, tus Mónicas te esperan-me sonríe y me guiña el ojo.
Me levanto de la silla rápidamente y vamos hacia la habitación. La emoción me embriaga. No puedo estar más emocionado en estos momentos. Al llegar a la puerta, veo en el pasillo a María y a Javi. María se acerca a mí. Parece nerviosa.
-Àngel, yo... nosotros... no sabíamos nada... No queríamos que sufrierais...-María.
-¿A qué te refieres?-pregunto sin saber a lo que se refiere, por qué está tan nerviosa o por qué Javi evita mirarme.
-¿No te han dicho nada?-me pregunta María confusa.
En ese momento sale Carolina.
-Àngel, no te asustes. Pero tu niña fue vendida. Y las víctimas fueron María y Javi-me explica la rubia.
Me quedo anonadado por su explicación. Me quedo en shock y no sé cómo reaccionar. No sé si enfadarme o hacer como si no pasase nada.
-¿Puedo pasar a ver a mi mujer?-Àngel.
-Claro-Carolina.
Tomo el manillar y abro la puerta. La imagen que me proporciona es preciosa, no la cambiaría por nada. Me voy acercando a la camilla de Mónica. Ella alza la mirada y me dedica una sonrisa. Tiene a nuestra entre sus brazos dormida. Me pongo a su lado y la beso.
-Es preciosa, ¿verdad?-me pregunta dedicándole una mirada al bebé.
-Se parece a la madre-Àngel.
-Y al padre-me contesta con una sonrisa cargada de amor.
La miro con todo el amor del mundo. Por fin tenemos lo que tanto deseábamos: una familia formada por los 2 y con el amor que nos tenemos. Somos una familia de 4. También cuento a Aitor, el hijo de Mónica, que por cierto hay que avisar.
-Habrá que avisar a Aitor, ¿no?-le pregunto a Mónica.
-Dile a Carlos o a la churri que lo llame. Pero no te separes de mi lado. De nuestro lado-me pide Mónica.
Como puedo me acerco a la puerta, la cual he dejado abierta, y veo a todos apoyados en ella mirando la escena.
-Habéis escuchado todo, ¿verdad?-no dicen nada, pero yo sé que sí-Carlos, te ha tocado. Llama al hijo de Mónica diciéndole que ya estamos todos aquí.
Busco su número en mi teléfono y se lo paso por whatsapp.
-Y pasad, no os quedéis en la puerta, por favor-les digo a los presentes.
Vuelvo a la camilla. Estoy agotado y necesito descansar. Me tumbo en mi camilla mirando a Mónica. No puedo dejar de mirarla. Bueno, a las 2. Son mi reina y mi princesa, mis 2 amores.
-A partir de ahora vamos a construir nuestra nueva vida. Y habrá que aprender a ser unos buenos padres para la princesita de la casa. Pero teniendo al mejor padre del mundo, sé que no le va a faltar de nada-dice Mónica.
-Ahora nuestra familia está completa. No puedo ser más feliz de tener a la mujer de mi vida a mi lado, a la niña de mis ojos, a tu hijo gamberrete pero buena gente y a unos amigos como estos. No se puede pedir más en la vida-Àngel.
-¡Y que sean por muchos años más!-grita Carlos entrando de nuevo a la habitación.
FIN
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Espero que os haya gustado esta historia corta. La empecé a escribir porque me vino un día de repente (como casi todo lo que escribo, la verdad). No tenía ni idea cuántos capítulos iban a ser y los sucesos los he ido pensando sobre la marcha. A lo mejor ha cambiado mi idea desde que lo empecé a escribir hasta ahora el final. Pero no sabéis lo feliz que me hace que a la gente le gustara e incluso me pedían que la siguiese.
Si se me ocurre alguna otra cosa relacionada con esta pareja, o incluso cómo es la vida de esta familia años después, lo escribiré.
jueves, 8 de junio de 2017
Capítulo 391:¿Fiesta?
Relatado por Roko
Se sientan cerca mío para escuchar mi historia. Se acerca Dani a preguntar qué pasa, pero Anna le dice que son cosas de chicas.
-No nos discriminéis ¿eh?-dice con cara de pena.
-Si se pueden quedar, si quieren-comento.
-¿Ves? Una que es maja y nos incluye-Dani.
-Yo tampoco he dicho nada. Además a mi Javi le dejo venir a mi lado-dice María sonriente.
Javi sonríe y enseguida va a sentarse junto a María. Dani eleva las cejas mirando a Anna, pero ésta niega entre risas. Al final Dani se sienta al lado de Ángeles.
-¡Vamos quilla! Que nos tienes en un sinvivir-me apremia María con la intriga a flor de piel.
-Os voy a contar tal y cómo pasó...-Roko.
*Flashback*
Llegamos a mi pueblo y cogemos las maletas del maletero del autobús. Oigo cómo me llaman a gritos y veo a mi madre y a mi hermana en la dársena. Suelto las maletas al verlas y me acerco corriendo a ellas. Les doy un abrazo. Parece que hayan pasado meses o años desde que no nos vemos, pero es que estamos muy unidas. Después de soltarnos, voy a por Dan para presentarlo. Aunque ya les dije que vendría con él.
-Él es Dan, mi novio-Roko.
-Sí, ya sabem...-empieza a decir mi hermana, pero se corta pues se oye un carraspeo.
Miro a Dan y a mi hermana. Algo se traen entre manos que yo no sé. Se saludan con 2 besos e igual hace con mi madre. Nos ayudan con las maletas y vamos al coche de mi hermana. Enseguida llegamos a casa. Le digo a Dan de ir a dar una vuelta para enseñarle el pueblo.
-Pero descansad primero, que venís desde Barcelona chiquillos-me dice mi madre.
-Mamá tiene razón. ¿Por qué no vais cuando se ponga el sol?-María Luisa.
A regañadientes accedo a quedarme y le enseño la casa y le llevo a mi cuarto, donde dormiremos los 2. Entro a ducharme y a cambiarme de ropa. Una vez he salido, le digo a Dan que puede entrar. Bajo abajo y está mi hermana viendo la tele. Le pregunto por mamá y me dice que está en la cocina. Ahí que me voy. Me la encuentro cocinando.
-¿Tan pronto haciendo la cena?-ella se sobresalta un poco al escuchar mi voz y yo sonrío.
-No, preparándoos algo para que os llevéis.
-Anda que no vamos a estar días. Hoy lo queremos pasar en familia-Roko.
-Hazme caso, Rocío. Un tentempié mientras veis la puesta de sol.
Sonrío imaginándonos a Dan y a mí en el punto más alto del pueblo, viendo cómo el sol se pone. Asiento y abrazo a mi madre por detrás.
-Gracias mami-y le doy un beso en la mejilla.
Al poco rato oigo a mi hermana y a Dan hablando y me dirijo al salón. Le digo a Dan de salir a dar una vuelta. Mi hermana nos dice que nos divertamos y no hagamos cosas raras. Me río y le doy en el brazo de broma. Salimos de casa y le voy enseñando el pueblo a mi novio. Nos hacemos unas cuantas fotos para recordar. Llegamos al monte y nos sentamos en un banco de los que hay allí.
-Mira lo que nos ha hecho mi madre-le digo sacando unos bocadillos envueltos.
-Tengo una maravilla de suegra-me dice Dan con una sonrisa.
-No lo sabes tú bien-le devuelvo la sonrisa y le doy un beso en los labios.
Comemos y nos damos muestras de amor a partes iguales mientras vemos cómo el sol se va escondiendo. Esto es precioso y por fin tengo a alguien con quien compartirlo. Nunca le había traído aquí y veo que ha sido muy buena idea. Dan mira el reloj y después posa su mirada en mí.
-¿Volvemos a casa?-Dan.
-Claro. Pero antes...-saco el móvil y nos enfoco mientras acerco mis labios a los suyos e inmortalizo el momento.-¡Listo! Ahora sí nos podemos ir.
Recogemos los papeles y los llevamos a una papelera cercana. Le cojo de la mano y volvemos dando un precioso paseo. Ya ha oscurecido y las farolas están encendidas, haciendo el sitio más bonito si cabe. Entramos as casa anunciando nuestra llegada. La mesa ya está puesta. Mi madre me dice que nos sentemos y trae la cena.
-Y ahora el postre-dice mi madre con una sonrisa. Mi hermana se levanta también. ¿Qué habrán hecho para que vayan las 2? Dan busca en los bolsillos y me coge de la mano.
-Rocío Pérez Armenteros, ¿me harías el honor de casarte conmigo?-dice abriendo una cajita en cuyo interior hay un anillo.
Le miro sorprendida y unas lágrimas de emoción empiezan a inundar mi cara. Entre lágrimas, y como puedo, le digo que sí. Se oye un "¡Que vivan los novios!". Miro hacia la puerta y veo a mi madre y a mi hermana con una tarta.
-Esto habrá que celebrarlo, ¿no?-pregunta mi madre.
-Ay hermanita, que te nos casas-dice mi hermana feliz acercándose a mí y dándome un abrazo.
*Fin del flashback*
-¿QUE TE CASAS? OJU CHIQUILLA, ESO HAY QUE CELEBRARLO-dice emocionada María.
-Shh, pero baja la voz-la mando callar. Y es que ha gritado tanto, que no me extrañaría que lo oyera todo el mundo.
Uno a uno vienen a abrazarme y a darme la enhorabuena.
-Otra boda en el programa. Pero eso a mí, ¿por cuánto me va a salir?-me pregunta Anna.
Empiezo a reír por el comentario de Anna y la mirada que le ha echado María.
-¿Te imaginas que acabemos todos casados y con niños?-pregunta Ángeles emocionada.
-Eso para mí no es problema-Dani.
-¿Pero tú estás casado?-le pregunta María.
-No, pero como si lo estuviera-Dani.
-Pues a ver cuándo das el paso-le vuelve a decir María.
-Pero no todas en este año, que sino me arruino-vuelve a intervenir Anna seguido de una carcajada de los presentes.
-A nosotros también nos gustaría...-dice Javi.
-¿Y para cuándo?-le pregunto.
-Le da miedo pedírmelo-dice María divertida.
-En cuanto lleguemos... ¡Fiesta!-exclama Anna emocionada.
-Sí, sí. Pero dejadme contarlo a mí-les advierto.
-¿He oído fiesta?-se asoma Arturo a donde estamos.
Relatado por Daniel Diges
Aprovecho que Arturo ha venido a la parte trasera para levantarme. Me acerco sigilosamente donde está Anna y le toco el hombro. Ella se sobresalta un poco y se gira. Me mira extrañada.
-¿Por qué no has querido que me sentase a tu lado?-Dani.
Anna se levanta, me coge del brazo y me aleja del grupo.
-¿Tú qué quieres? ¿Qué sospechen y se lo cuenten a mi novio?-Anna.
-¿Qué va a pasar aquí, en estos 5 días?-le pregunto algo molesto.
-¿Qué quieres que pase?-me pregunta ella seria.
-De vez en cuando podría ir a tu habitación... O tú a la mía...-le respondo.
-Ni siquiera hemos llegamos, no sabemos cómo vamos a dormir ni con quién. ¿Y si nos pillan?-Anna.
-Esto consiste en conocernos más...-le empiezo a decir, pero me corta.
-Pero no en profundidad-Anna.
La cojo del brazo y la aparto aún más, llevándola hasta el baño. El espacio es reducido, por lo que estamos muy juntos.
-¿Es verdad lo que has dicho?-me pregunta molesta.
-¿El qué?-no sé a qué se refiere.
-A que te vas a casar-Anna.
-No lo sé. Aún no lo hemos hablado. Pero algún día, y si ella quiere, pues sí-Dani.
-Muy bien-Anna.
-Estás celosa-le digo con una sonrisa y tocándole su mejilla divertido.
Ella me intenta apartar el dedo.
-No. Pues no. Sólo que me ha sorprendido-Anna.
-Ya-le digo sin creerla.
Me acerco a sus labios y empiezo a besarlos suavemente. Pero ella va de manera más salvaje y me muerde el labio inferior. Mete sus manos por debajo de mi camiseta y enseguida me la quita. Está furiosa y su manera de tratarme me lo demuestra. Yo voy con más delicadeza, no quiero hacerla daño. En un bache hace que me eche hacia delante sobre Anna.
-¿Dónde estarán Dani y Anna?-oigo que preguntan fuera.
-Déjalos, que ya son mayorcitos.
Notamos que la caravana no se mueve. Hemos debido parar a tomar o comer algo. No creo que ya hayamos llegado. Una vez hemos terminado, nos vestimos y salimos. Anna sale delante de mí.
-Pero no te enfades...-le digo a Anna.
-No, si no me he enfadado-Anna.
-Somos amigos, ¿no?-Dani.
-¿Y éstos dónde se habrán metido?-me pregunta Anna evitando contestarme a la pregunta.
Miro hacia mi alrededor. Parece un área de descanso y enfrente nuestro hay un hotel.
-Puede que estén en la cafetería-Dani.
-Pues vamos-Anna.
Se sientan cerca mío para escuchar mi historia. Se acerca Dani a preguntar qué pasa, pero Anna le dice que son cosas de chicas.
-No nos discriminéis ¿eh?-dice con cara de pena.
-Si se pueden quedar, si quieren-comento.
-¿Ves? Una que es maja y nos incluye-Dani.
-Yo tampoco he dicho nada. Además a mi Javi le dejo venir a mi lado-dice María sonriente.
Javi sonríe y enseguida va a sentarse junto a María. Dani eleva las cejas mirando a Anna, pero ésta niega entre risas. Al final Dani se sienta al lado de Ángeles.
-¡Vamos quilla! Que nos tienes en un sinvivir-me apremia María con la intriga a flor de piel.
-Os voy a contar tal y cómo pasó...-Roko.
*Flashback*
Llegamos a mi pueblo y cogemos las maletas del maletero del autobús. Oigo cómo me llaman a gritos y veo a mi madre y a mi hermana en la dársena. Suelto las maletas al verlas y me acerco corriendo a ellas. Les doy un abrazo. Parece que hayan pasado meses o años desde que no nos vemos, pero es que estamos muy unidas. Después de soltarnos, voy a por Dan para presentarlo. Aunque ya les dije que vendría con él.
-Él es Dan, mi novio-Roko.
-Sí, ya sabem...-empieza a decir mi hermana, pero se corta pues se oye un carraspeo.
Miro a Dan y a mi hermana. Algo se traen entre manos que yo no sé. Se saludan con 2 besos e igual hace con mi madre. Nos ayudan con las maletas y vamos al coche de mi hermana. Enseguida llegamos a casa. Le digo a Dan de ir a dar una vuelta para enseñarle el pueblo.
-Pero descansad primero, que venís desde Barcelona chiquillos-me dice mi madre.
-Mamá tiene razón. ¿Por qué no vais cuando se ponga el sol?-María Luisa.
A regañadientes accedo a quedarme y le enseño la casa y le llevo a mi cuarto, donde dormiremos los 2. Entro a ducharme y a cambiarme de ropa. Una vez he salido, le digo a Dan que puede entrar. Bajo abajo y está mi hermana viendo la tele. Le pregunto por mamá y me dice que está en la cocina. Ahí que me voy. Me la encuentro cocinando.
-¿Tan pronto haciendo la cena?-ella se sobresalta un poco al escuchar mi voz y yo sonrío.
-No, preparándoos algo para que os llevéis.
-Anda que no vamos a estar días. Hoy lo queremos pasar en familia-Roko.
-Hazme caso, Rocío. Un tentempié mientras veis la puesta de sol.
Sonrío imaginándonos a Dan y a mí en el punto más alto del pueblo, viendo cómo el sol se pone. Asiento y abrazo a mi madre por detrás.
-Gracias mami-y le doy un beso en la mejilla.
Al poco rato oigo a mi hermana y a Dan hablando y me dirijo al salón. Le digo a Dan de salir a dar una vuelta. Mi hermana nos dice que nos divertamos y no hagamos cosas raras. Me río y le doy en el brazo de broma. Salimos de casa y le voy enseñando el pueblo a mi novio. Nos hacemos unas cuantas fotos para recordar. Llegamos al monte y nos sentamos en un banco de los que hay allí.
-Mira lo que nos ha hecho mi madre-le digo sacando unos bocadillos envueltos.
-Tengo una maravilla de suegra-me dice Dan con una sonrisa.
-No lo sabes tú bien-le devuelvo la sonrisa y le doy un beso en los labios.
Comemos y nos damos muestras de amor a partes iguales mientras vemos cómo el sol se va escondiendo. Esto es precioso y por fin tengo a alguien con quien compartirlo. Nunca le había traído aquí y veo que ha sido muy buena idea. Dan mira el reloj y después posa su mirada en mí.
-¿Volvemos a casa?-Dan.
-Claro. Pero antes...-saco el móvil y nos enfoco mientras acerco mis labios a los suyos e inmortalizo el momento.-¡Listo! Ahora sí nos podemos ir.
Recogemos los papeles y los llevamos a una papelera cercana. Le cojo de la mano y volvemos dando un precioso paseo. Ya ha oscurecido y las farolas están encendidas, haciendo el sitio más bonito si cabe. Entramos as casa anunciando nuestra llegada. La mesa ya está puesta. Mi madre me dice que nos sentemos y trae la cena.
-Y ahora el postre-dice mi madre con una sonrisa. Mi hermana se levanta también. ¿Qué habrán hecho para que vayan las 2? Dan busca en los bolsillos y me coge de la mano.
-Rocío Pérez Armenteros, ¿me harías el honor de casarte conmigo?-dice abriendo una cajita en cuyo interior hay un anillo.
Le miro sorprendida y unas lágrimas de emoción empiezan a inundar mi cara. Entre lágrimas, y como puedo, le digo que sí. Se oye un "¡Que vivan los novios!". Miro hacia la puerta y veo a mi madre y a mi hermana con una tarta.
-Esto habrá que celebrarlo, ¿no?-pregunta mi madre.
-Ay hermanita, que te nos casas-dice mi hermana feliz acercándose a mí y dándome un abrazo.
*Fin del flashback*
-¿QUE TE CASAS? OJU CHIQUILLA, ESO HAY QUE CELEBRARLO-dice emocionada María.
-Shh, pero baja la voz-la mando callar. Y es que ha gritado tanto, que no me extrañaría que lo oyera todo el mundo.
Uno a uno vienen a abrazarme y a darme la enhorabuena.
-Otra boda en el programa. Pero eso a mí, ¿por cuánto me va a salir?-me pregunta Anna.
Empiezo a reír por el comentario de Anna y la mirada que le ha echado María.
-¿Te imaginas que acabemos todos casados y con niños?-pregunta Ángeles emocionada.
-Eso para mí no es problema-Dani.
-¿Pero tú estás casado?-le pregunta María.
-No, pero como si lo estuviera-Dani.
-Pues a ver cuándo das el paso-le vuelve a decir María.
-Pero no todas en este año, que sino me arruino-vuelve a intervenir Anna seguido de una carcajada de los presentes.
-A nosotros también nos gustaría...-dice Javi.
-¿Y para cuándo?-le pregunto.
-Le da miedo pedírmelo-dice María divertida.
-En cuanto lleguemos... ¡Fiesta!-exclama Anna emocionada.
-Sí, sí. Pero dejadme contarlo a mí-les advierto.
-¿He oído fiesta?-se asoma Arturo a donde estamos.
Relatado por Daniel Diges
Aprovecho que Arturo ha venido a la parte trasera para levantarme. Me acerco sigilosamente donde está Anna y le toco el hombro. Ella se sobresalta un poco y se gira. Me mira extrañada.
-¿Por qué no has querido que me sentase a tu lado?-Dani.
Anna se levanta, me coge del brazo y me aleja del grupo.
-¿Tú qué quieres? ¿Qué sospechen y se lo cuenten a mi novio?-Anna.
-¿Qué va a pasar aquí, en estos 5 días?-le pregunto algo molesto.
-¿Qué quieres que pase?-me pregunta ella seria.
-De vez en cuando podría ir a tu habitación... O tú a la mía...-le respondo.
-Ni siquiera hemos llegamos, no sabemos cómo vamos a dormir ni con quién. ¿Y si nos pillan?-Anna.
-Esto consiste en conocernos más...-le empiezo a decir, pero me corta.
-Pero no en profundidad-Anna.
La cojo del brazo y la aparto aún más, llevándola hasta el baño. El espacio es reducido, por lo que estamos muy juntos.
-¿Es verdad lo que has dicho?-me pregunta molesta.
-¿El qué?-no sé a qué se refiere.
-A que te vas a casar-Anna.
-No lo sé. Aún no lo hemos hablado. Pero algún día, y si ella quiere, pues sí-Dani.
-Muy bien-Anna.
-Estás celosa-le digo con una sonrisa y tocándole su mejilla divertido.
Ella me intenta apartar el dedo.
-No. Pues no. Sólo que me ha sorprendido-Anna.
-Ya-le digo sin creerla.
Me acerco a sus labios y empiezo a besarlos suavemente. Pero ella va de manera más salvaje y me muerde el labio inferior. Mete sus manos por debajo de mi camiseta y enseguida me la quita. Está furiosa y su manera de tratarme me lo demuestra. Yo voy con más delicadeza, no quiero hacerla daño. En un bache hace que me eche hacia delante sobre Anna.
-¿Dónde estarán Dani y Anna?-oigo que preguntan fuera.
-Déjalos, que ya son mayorcitos.
Notamos que la caravana no se mueve. Hemos debido parar a tomar o comer algo. No creo que ya hayamos llegado. Una vez hemos terminado, nos vestimos y salimos. Anna sale delante de mí.
-Pero no te enfades...-le digo a Anna.
-No, si no me he enfadado-Anna.
-Somos amigos, ¿no?-Dani.
-¿Y éstos dónde se habrán metido?-me pregunta Anna evitando contestarme a la pregunta.
Miro hacia mi alrededor. Parece un área de descanso y enfrente nuestro hay un hotel.
-Puede que estén en la cafetería-Dani.
-Pues vamos-Anna.
jueves, 1 de junio de 2017
Capítulo 390:Cambio de despacho y empieza el viaje
Relatado por Laia
Espero hasta que Roko venga al despacho. En cuanto llama a la puerta, me levanto y abro la puerta.
-¿Me habías llamado?-me pregunta.
-Sí, pasa-le digo haciéndome a un lado para que pueda pasar.
Me explica que la están esperando, aunque aún no ha llegado Anna. Bromeamos sobre la impuntualidad de Anna. Eso me hace sacar una pequeña sonrisa.
-No te tienes por qué preocupar por Lucho, ha quitado la denuncia-Laia.
-¿Y eso?-me pregunta extrañada.
-Hablé con él-le digo natural, como si no pasase nada. Aunque en realidad lleve fingiendo que no ha pasado nada desde el viernes.
-¿Y así por las buenas ha decidido retirarla?-me pregunta sin terminárselo de creer.
-Le comenté tus razones y accedí a su petición-Laia.
-¿Qué petición?-su cara es de asombro.
-Que le devolviese su trabajo y así lo hice-Laia.
-Pues... gracias por haber conseguido que entrara en razón...-me dice con una sonrisa.
-De nada-le contesto con una sonrisa fingida.
-¡Venga un abrazo!-exclama y al instante se levanta, se acerca a mí y me abraza.
Estoy intentando no llorar. Me repito continuamente en la cabeza "no llores, no llores". Roko se separa y se despide de mí feliz. Levanto la mano para despedirla. Menos mal que no ha durado más el abrazo, sino no hubiese podido controlar mi llanto. En cuanto la puerta se cierra, vuelvo a ponerme a llorar. Siento que he engañado a Tinet. Además, Lucho tenía la misma cara de felicidad cuando salió por esa puerta. Salgo rápidamente y voy al baño. Cierro la puerta tras de mí y me acerco al lavabo. Abro el grifo y me lavo la cara. Me subo las mangas de la camisa y me miro los brazos. Arañazos por todas partes. Me vuelvo a mirar al espejo. Mi aspecto es lamentable. Más lágrimas escapan de mis ojos a su voluntad. Ni siquiera las controlo. Me bajo las mangas y salgo del baño tranquilamente. Vuelvo al despacho y cojo los papeles que tengo encima del escritorio. Salgo rápidamente. Cada vez que piso este despacho, recuerdo todo. Y no puedo estar así. Voy a toda prisa por el pasillo para que nadie me vea. Me meto a la sala de reuniones y cierro el pestillo. Ahora mismo no quiero ver a nadie más. Necesito estar sola y distraerme con el trabajo.
Relatado por Roko
De camino de vuelta, medito en cómo he encontrado a Laia. No sé qué le pasaba. pero no estaba como siempre. Aunque ella lo quisiese ocultar. Además me ha dicho que Lucho ha quitado la denuncia y sólo ha tenido que devolverle su puesto de trabajo. Me da que hay algo más ahí. Sigo metida en mis propios pensamientos hasta que alguien me llama.
-¡Roko! ¡Que te chocas!
Alzo la mirada y he estado a punto de chocarme con Dani. Él se preocupa por mí y le digo que no me pasa nada, que estoy bien.
-¿Qué? ¿Ya ha llegado Anna?-pregunto a los presentes.
-Pues aún no-me responde Ángeles.
-No sé qué voy a hacer con esta chica...-dice María después de un suspiro.
-A lo mejor ha tenido un problema...-Javi.
-¡Eso! Dejaros de meteros con ella-salta Dani.
-Mira cómo se nota a quién le gusta-dice Santi vacilante.
-A Dani le gusta Anna, a Dani le gusta Anna-empieza a cantar, entre risas, Arturo.
-¿Qué sois? ¿Chiquillos de 3 años?-María.
-¿Quiénes? ¿Éstos? Ya lo deberías de saber, María-dice Anna acercándose.
-Pues ya estamos todos, podemos irnos-Arturo.
-¿Quién va a conducir?-pregunto antes de ir al parking.
-Yo-contesta Santi.
-Y yo de copiloto. Lo siento, Ángeles-Arturo.
Ángeles le hace un gesto de que no importa y le dedica una sonrisa. Nos dirigimos hacia el parking, donde está aparcada la caravana. Se pasa más tiempo aparcada aquí que circulando. Delante de nosotros están Santi y Ángeles hablando acalameradamente, Javi, Dani y María hablando entre risas y Arturo se nos ha unido a Anna y a mí pidiéndonos cotilleos.
-¿Ah, que no lo sabes?-le pregunta Arturo a Anna. Ésta niega con la cabeza-Que la señorita ha recibido un mensaje y ha salido pitando.
-Bueno, pitando, pitando... Yo he ido normal-Roko.
-Pero con prisa-me rebate Arturo.
-¿Ah sí?-me pregunta Anna con curiosidad.
-No le hagas ni caso a éste, que era un mensaje de Laia-Roko.
-¿Conque Laia, eh? ¿Y qué se cuenta la jefa?-Arturo.
-¡A ti te lo voy a contar!-le digo entre risas.
-¿Y tú por qué has llegado tarde?-ahora empieza a preguntarle Anna.
-Eso es otra movida, chaval-le dice Anna vacilante.
-Pero algo te habrá pasado, ¿no?-sigue insistiendo.
-No recuerdo que fuera tan largo el camino al parking-me dice Anna a lo que yo sonrío.
-¿No me vas a contestar?-vuelve a preguntar Arturo.
-¡Tira pa'lante!-le ordena Anna.
En efecto, ya hemos llegado al parking y estamos frente a la caravana. Arturo, muy a su pesar, va a la parte delantera de la caravana. Nosotros vamos subiendo. En cuanto nos hemos subido, se nos acerca una Ángeles sonriente y feliz.
-Ya sabemos quiénes van a dormir juntos estos días...-dice Anna con tono pícaro.
Empiezo a reír y ella se sonroja. Pronto se nos une María.
-¿Qué pasa aquí? ¡Hombre Anna! Estás aquí-María.
-¡Claro! ¿No me ves? A ver si vas a estar perdiendo la vista, que a tu edad no es igual-dice Anna entre risas a lo que Ángeles y yo nos reímos. Pero ella se lleva una colleja de María.
-¿A que no sabéis que me ha pasado este finde?-digo para que no empiecen con su pique antes de llegar a la casa.
Y es que lo que he vivido en casa de mis padres en este fin de semana ha sido muy fuerte.
-No, ¿el qué?-pregunta Ángeles.
Espero hasta que Roko venga al despacho. En cuanto llama a la puerta, me levanto y abro la puerta.
-¿Me habías llamado?-me pregunta.
-Sí, pasa-le digo haciéndome a un lado para que pueda pasar.
Me explica que la están esperando, aunque aún no ha llegado Anna. Bromeamos sobre la impuntualidad de Anna. Eso me hace sacar una pequeña sonrisa.
-No te tienes por qué preocupar por Lucho, ha quitado la denuncia-Laia.
-¿Y eso?-me pregunta extrañada.
-Hablé con él-le digo natural, como si no pasase nada. Aunque en realidad lleve fingiendo que no ha pasado nada desde el viernes.
-¿Y así por las buenas ha decidido retirarla?-me pregunta sin terminárselo de creer.
-Le comenté tus razones y accedí a su petición-Laia.
-¿Qué petición?-su cara es de asombro.
-Que le devolviese su trabajo y así lo hice-Laia.
-Pues... gracias por haber conseguido que entrara en razón...-me dice con una sonrisa.
-De nada-le contesto con una sonrisa fingida.
-¡Venga un abrazo!-exclama y al instante se levanta, se acerca a mí y me abraza.
Estoy intentando no llorar. Me repito continuamente en la cabeza "no llores, no llores". Roko se separa y se despide de mí feliz. Levanto la mano para despedirla. Menos mal que no ha durado más el abrazo, sino no hubiese podido controlar mi llanto. En cuanto la puerta se cierra, vuelvo a ponerme a llorar. Siento que he engañado a Tinet. Además, Lucho tenía la misma cara de felicidad cuando salió por esa puerta. Salgo rápidamente y voy al baño. Cierro la puerta tras de mí y me acerco al lavabo. Abro el grifo y me lavo la cara. Me subo las mangas de la camisa y me miro los brazos. Arañazos por todas partes. Me vuelvo a mirar al espejo. Mi aspecto es lamentable. Más lágrimas escapan de mis ojos a su voluntad. Ni siquiera las controlo. Me bajo las mangas y salgo del baño tranquilamente. Vuelvo al despacho y cojo los papeles que tengo encima del escritorio. Salgo rápidamente. Cada vez que piso este despacho, recuerdo todo. Y no puedo estar así. Voy a toda prisa por el pasillo para que nadie me vea. Me meto a la sala de reuniones y cierro el pestillo. Ahora mismo no quiero ver a nadie más. Necesito estar sola y distraerme con el trabajo.
Relatado por Roko
De camino de vuelta, medito en cómo he encontrado a Laia. No sé qué le pasaba. pero no estaba como siempre. Aunque ella lo quisiese ocultar. Además me ha dicho que Lucho ha quitado la denuncia y sólo ha tenido que devolverle su puesto de trabajo. Me da que hay algo más ahí. Sigo metida en mis propios pensamientos hasta que alguien me llama.
-¡Roko! ¡Que te chocas!
Alzo la mirada y he estado a punto de chocarme con Dani. Él se preocupa por mí y le digo que no me pasa nada, que estoy bien.
-¿Qué? ¿Ya ha llegado Anna?-pregunto a los presentes.
-Pues aún no-me responde Ángeles.
-No sé qué voy a hacer con esta chica...-dice María después de un suspiro.
-A lo mejor ha tenido un problema...-Javi.
-¡Eso! Dejaros de meteros con ella-salta Dani.
-Mira cómo se nota a quién le gusta-dice Santi vacilante.
-A Dani le gusta Anna, a Dani le gusta Anna-empieza a cantar, entre risas, Arturo.
-¿Qué sois? ¿Chiquillos de 3 años?-María.
-¿Quiénes? ¿Éstos? Ya lo deberías de saber, María-dice Anna acercándose.
-Pues ya estamos todos, podemos irnos-Arturo.
-¿Quién va a conducir?-pregunto antes de ir al parking.
-Yo-contesta Santi.
-Y yo de copiloto. Lo siento, Ángeles-Arturo.
Ángeles le hace un gesto de que no importa y le dedica una sonrisa. Nos dirigimos hacia el parking, donde está aparcada la caravana. Se pasa más tiempo aparcada aquí que circulando. Delante de nosotros están Santi y Ángeles hablando acalameradamente, Javi, Dani y María hablando entre risas y Arturo se nos ha unido a Anna y a mí pidiéndonos cotilleos.
-¿Ah, que no lo sabes?-le pregunta Arturo a Anna. Ésta niega con la cabeza-Que la señorita ha recibido un mensaje y ha salido pitando.
-Bueno, pitando, pitando... Yo he ido normal-Roko.
-Pero con prisa-me rebate Arturo.
-¿Ah sí?-me pregunta Anna con curiosidad.
-No le hagas ni caso a éste, que era un mensaje de Laia-Roko.
-¿Conque Laia, eh? ¿Y qué se cuenta la jefa?-Arturo.
-¡A ti te lo voy a contar!-le digo entre risas.
-¿Y tú por qué has llegado tarde?-ahora empieza a preguntarle Anna.
-Eso es otra movida, chaval-le dice Anna vacilante.
-Pero algo te habrá pasado, ¿no?-sigue insistiendo.
-No recuerdo que fuera tan largo el camino al parking-me dice Anna a lo que yo sonrío.
-¿No me vas a contestar?-vuelve a preguntar Arturo.
-¡Tira pa'lante!-le ordena Anna.
En efecto, ya hemos llegado al parking y estamos frente a la caravana. Arturo, muy a su pesar, va a la parte delantera de la caravana. Nosotros vamos subiendo. En cuanto nos hemos subido, se nos acerca una Ángeles sonriente y feliz.
-Ya sabemos quiénes van a dormir juntos estos días...-dice Anna con tono pícaro.
Empiezo a reír y ella se sonroja. Pronto se nos une María.
-¿Qué pasa aquí? ¡Hombre Anna! Estás aquí-María.
-¡Claro! ¿No me ves? A ver si vas a estar perdiendo la vista, que a tu edad no es igual-dice Anna entre risas a lo que Ángeles y yo nos reímos. Pero ella se lleva una colleja de María.
-¿A que no sabéis que me ha pasado este finde?-digo para que no empiecen con su pique antes de llegar a la casa.
Y es que lo que he vivido en casa de mis padres en este fin de semana ha sido muy fuerte.
-No, ¿el qué?-pregunta Ángeles.
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