viernes, 23 de enero de 2015
Capítulo 301:Confesiones
Relatado por Ángeles Muñoz
Nos hemos sentado a la mesa a comer, yo al lado de Santi como siempre. Al mi otro lado se ha sentado Arturo. Me mira de reojo y me sonríe.
-¿Y qué? ¿Me lo vas a contar?-Arturo.
-¿El qué?-Ángeles.
-Porque estáis nerviosos tanto Santi como tú...-Arturo.
-Si me cuentas lo tuyo-Ángeles.
-¿Qué pasa?-se acerca a nosotros Santi.
-Nada, hablando aquí con tu chica-Arturo.
-A ver qué le dices que tú eres un liante ¿eh?-Santi.
Sonrío y miro a ambos. Están a mis lados y solo veo a 2 niños que se están chinchando. Arturo se gira para hablar con Dani. Me giro para hablar con Santi y hacerle carantoñas a Calma. La verdad es que no sé cómo la habrá conseguido, pero me alegra que la tenga con él. No merece que se la quiten. La niña es su vida y si se la quitasen, es como si le arrancasen una pierna. Lo pasaría fatal, lo sé. Y bueno, ya es hora de contarle por qué me fui sin avisar. No es algo de lo que me sienta orgullosa, pero no debo ocultárselo. En una pareja no se deben ocultar las cosas.
-Cariño, ha llegado la hora de contarte por qué me fui sin avisar...-Ángeles.
-Ya te dije que no hacía falta-Santi.
-Así me desahogo-le miro a los ojos.
-Si así te vas a sentir mejor...-Santi.
-Te lo tenía que haber contado antes, pero entre una cosa y otra no he podido. Pero allá va-suspiro y le empiezo a contar todo-. Me llegó un whatsapp de mi ex citándome en la Sagrada Familia y si no iba, te contaría... Bueno lo que al final se ha terminado sabiendo. No fui con él y me fui al aeropuerto y me refugié en casa de Miguel. Si me iba a mi casa, a la de mi madre o alguna de mis hermanas, lo sabría. Llamé a Miguel contándole lo que me sucedía y me fue a buscar a Barajas. Estuve en su casa hasta que volvimos a Barcelona. Con tan mala suerte, que a la vuelta me esperaba un grupo de periodistas. Luego lo entendí todo porque me enseñó la revista Tinet. Pero me defendió...-Ángeles.
Santi me coge de las manos y me las acaricia. Me mira a los ojos. No dice nada, pero entiendo que está de mi parte. A veces no hace falta decir nada.
-No te miento si te digo que me enfadé un poco-dice agachando la mirada-. Me llegó unos mensajes diciendo que estabas con él. Lo otro no me importaba tanto. ¿Por qué no me lo dijiste? Así le hubiésemos callado la boca-Santi.
-No sabía cómo ibas a reaccionar...-Ángeles.
-Pues mira cómo he reaccionado por no contármelo... Creía que me habías abandonado.
Suspiro y le miro sonriendo. Tendría que habérselo dicho, sí tal vez tenga razón. Pero no sabía cómo iba a reaccionar. ¿Y si me dejaba?
-¿Cómo piensas que te iba a abandonar yo? ¿Y por mi ex?-Ángeles.
-¡Ah no sé!-Santi.
Noto una mirada a mi espalda y me giro. Veo que Arturo y Dani me están mirando.
-¿Qué pasa?-Ángeles.
-Dínoslo tú...-dice Arturo con una sonrisa.
-¿Yo?-Ángeles.
-¿No tienes nada que contarnos?-Dani.
-Dejad a la niña, anda-salta María.
-Pero...-Arturo.
-¡Nada!-le regaña en broma-Si no, nos vas a explicar por qué te has puesto así con Lucho.
-¡Eso!-digo riendo.
Noto que me tiran de la manga y miro a mi derecha. Veo a Calma que me llama. La sonrío y le hago caso dejando a estos liantes hablando con Santi y María.
-Mami, me aburro y no está Carla...-Calma.
Carolina se levanta de su asiento y se acerca a nosotras. Me levanto para dejarla que se siente. Ella me hace un gesto con la mano de "no hace falta", pero aún así la dejo sentarse. Está embarazada y no hay que hacerla sufrir ni que esté cansada.
-¿He oído el nombre de mi hija y que alguien se aburre?-pregunta Carolina.
-Sí...-Calma.
Se acerca Vane también y coge a Calma en brazos.
-Pues en cuanto lleguen Ainhoa e Irene vamos a jugar ¿eh?-Vane.
Las puertas se abren en ese momento y aparecen las 2.
-Hablando de las reinas de Roma...-dice riendo Carolina.
-Por la puerta asoman-termino yo también riendo.
Vane se empieza a reír y las saluda. Ellas van a su encuentro y nos saludan. Cogen algo de comer y van a sentarse. Vane las acompaña con Calma en brazos.
Relatado por Roko
Creo que Rai ha venido a vigilarme si como bien y si sigo sus consejos a rajatabla. Pero es que en serio que no tengo hambre. No es no quiera, es que no me entra. Pero Rai se ha puesto a mi lado y me lanza unas miradas... que cualquiera le dice que no. A veces da miedo, cuando se pone serio sobre todo. Se acercan a mí Ángeles y Carolina que me preguntan cómo estoy. Les digo que estoy bien, pero en realidad me falta a Dan conmigo. Tengo ganas de quedar con él. Intento que no se me note y pongo una sonrisa fingida para que no se preocupen. Para algo estudié interpretación. Soy actriz. Cojo el móvil para hablar con él. Le veo en línea y aprovecho para escribirle.
-Roko, come...-me dice Rai como si le dijese a una niña.
-Es que no me entra más-Roko.
Aunque la verdad es que parezco una niña. Menos mal que está Ángeles que con la que mejor me llevo de los que están aquí. Ya que no está Mónica. Hago el esfuerzo de comer un poco más. Dejo el móvil encima de la mesa y sólo lo miro de vez en cuando para ver si me escribe.
-Bueno, ya no comas más si no quieres-me dice Rai.
-Sí, que al final vamos a llegar tarde-Carolina.
-¿Te ha escrito Mónica?-Ángeles.
Miro a Carol para a ver qué dice.
-No, aún no-Carolina.
-Está con Àngel...-dice riendo Vane dando a entender lo que todos estamos pensando.
-Cari, ya pasó-le dice Rai sonriendo.
Les miro divertida y sonrío. Nos reímos todas las que estamos. Nos levantamos y nos acercamos al otro lado de la mesa para avisar de que nos vamos ya.
-Vale, ¿quién conduce ahora?-pregunta Arturo.
-¿Ahora?-pregunto sin entender nada.
-Nada, vamos-Arturo.
Vamos al parking recogiendo la mesa antes de irnos. Cuanto menos trabajo tengan las limpiadoras, mejor. Al llegar a la caravana, Arturo saca las llaves y nos abre la parte trasera para que montemos y se las pasa a Dani.
-Yo mejor me voy en mi coche. Si alguien se quiere venir conmigo...-dice Anna antes de subir.
-Mira que eres catalana-le dice Arturo.
-¡Y tú valenciano!-dice riendo Anna.
-Aquí hay de todo...-Roko.
-Pues yo me voy contigo-Carolina.
Antes de subir, se van con Anna, Carolina, Carlos, Arnau, Myriam y Giu (que ha llegado después). Nos ponemos en marcha. Rai se ha ido porque tenía que trabajar.
Relatado por Arturo Valls
Bueno, me vais a preguntar qué ha pasado con Lucho, ¿no? ¿Por qué me he puesto así? Por suerte Lucho no está aquí y no le tengo que aguantar. Se ha quedado en Gestmusic o se habrá ido a su casa. No tengo ni idea y tampoco me interesa. Y también os digo que no os interesa. ¿No os interesa más lo de Santi y Ángeles? Porque a mí sí y ahora es mi oportunidad. Me acerco a ellos y les vuelvo a preguntar. Ya les dije que teníamos tiempo de camino a Figueres
-Bueno, ¿me vais a contar lo vuestro-les pregunto con una sonrisa, intrigado.
os mentiría si no os dijese que no estoy intrigado. Todo lo que he vivido esta mañana no era muy normal que digamos. Tengo que saber la verdad.
-¿Sigues con eso?-Ángeles.
-Se lo tendremos que contar cariño... Nos ha ayudado...-le dice Santi a Ángeles.
-Bueno díselo tú que eres el protagonista de la historia...-Ángeles.
Me siento al lado de Santi porque me dice que me acerque para que nadie más se entere. Aunque cada uno está a lo suyo y no va a estar prestando atención a esta conversación.
-Pero que esto no salga de aquí, que me meto en un lio...-Santi.
-Sí, tranquilo-Arturo.
Se queda callado un momento y mira a Calma que está con las chicas. Después nos mira a Ángeles y a mí y suspira.
-Perdóname por haberte metido en este lío. Sabes que tuve el juicio de divorcio y con quién se quedaba la niña, ¿verdad?-asiento y dejo que continúe sin interrumpirle.-Pues me la iban a quitar, la iban a llevar a un centro de acogida y me la llevé-empieza a llorar. Ángeles le coge la mano y se miran por un momento dándose el apoyo mutuo que necesitan.-Vaya padre estoy hecho que secuestro a mi hija...
Le miro y recuerdo cuando Patri no me dejaba entrar a casa porque pensaba que la había engañado. No podía estar sin mi hijo y se me pasó por la cabeza llevármelo si no me dejaba verlo. Así que le entiendo perfectamente. Los padres somos capaces de hacer cualquier cosa por nuestros hijos, ellos nos dan la vida, los que hacen que sigamos al pie del cañón porque tenemos el deber de protegerles, cuidarles, quererles, mimarles... Son parte de nuestra vida, sangre de nuestra sangre y fruto del amor entre sus padres. Le miro y le sonrío cómplice.
-No me tienes que pedir perdón por nada, yo también lo hubiera hecho-Arturo.
-Se nos ocurrió llamarte porque confiamos en ti-sigue Ángeles.
-Oh qué honor-digo medio en serio, medio en broma.
-Y ahora cuéntanos qué te pasó con Lucho o qué te ha hecho para ponerte como te has puesto antes-Ángeles.
Insistente la mujer ¿eh? Aunque creo que es lo justo. Ellos han confiado en mí para contarme lo de su hija, lo que han hecho. Aunque me parece increíble que Ángeles lo haya permitido. No la veo yendo contra la ley, haciendo algo ilegal. Trago saliva y tomo aire antes de contar mi historia del otro lado. Una historia amarga y que aún me duele.
-Ay...-suspiro-Mira que no quería contarlo, ¿eh?
-Es lo justo, tío. Yo te he contado lo mío-Santi.
-Ya... Pero...-Arturo.
-¡Venga!-sigue insistiendo Ángeles con una sonrisa que me insta a continuar o más bien a empezar.
La miro de reojo y divertido. Cojo el móvil y busco la foto. Una vez que la he encontrado, se la enseño a los 2.
-Esta foto os despejará dudas-digo pasándoles el móvil. En la foto se nos ve a Lucho y a mí besándonos.
Les miro para ver su reacción y veo que se queda de piedra. No dejan de mirar la foto sorprendidos. Sí, eso mismo me pasó a mí.
-Sí, con esa cara me quedé yo cuando pasó. Fue así de repente... antes de empezar a grabar el programa. No sé realmente cómo pasó, pero me besó... Y a mí me gustó-noto que me empieza a subir calor por la cara. Necesito que me dé el aire. Por favor, que lleguemos ya.
-¿Pero Lucho es...?-empieza a preguntar Santi.
-No sé, porque parece que ahora está empezando algo con Anna...-Arturo.
-A lo mejor es bisexual-Ángeles.
-¡Pero si Anna está con Dani!-Santi.
-¡A mí no me digas!-Arturo.
-¿Y pasó algo para que te hayas puesto así?-me pregunta Ángeles.
Suspiro y miro a mi alrededor para asegurarme que nadie me escucha. Recuerdo el momento clave que se me quedó clavado en el recuerdo.
-Se lió con mi mujer-digo avergonzado.
-¿Qué?-preguntando al unísono y muy sorprendidos.
jueves, 15 de enero de 2015
Capítulo 300:Se estropeó
Relatado por Arturo Valls
Me suena el móvil, es Santi. Le cojo.
-Dime Santi-Arturo.
-¡Arturo! ¿Puedes venir a Madrid, tío? Trae la caravana y no hagas preguntas-Santi.
-Pero, ¿por qué?-Arturo.
-No tengo tiempo de explicártelo, pero ven ya-Santi.
Y tras esto me cuelga. Se le notaba agitado o nervioso. Como si estuviese corriendo. Pero por un colega hago lo que sea. Así que sin decir nada a nadie, me voy al parking y subo en la caravana. Me pongo rumbo a Madrid. Igual se han quedado sin transporte o han perdido el tren, no lo sé.
*1 hora después*
Llego a Madrid y paro en un semáforo. No me ha dicho donde recogerle. Pongo el manos libres y le llamo.
-Arturo-esta vez es Ángeles la que habla-¿Dónde estás?
-Ya estoy llegando, ¿dónde estáis vosotros?-Arturo.
-Tira para Getafe y espéranos en la puerta del ambulatorio si no hemos llegado. Pregunta si hace falta-Ángeles.
Y de nuevo me cuelgan sin darme ningún tipo de explicación. Esto me está empezando a sonar raro. Espero que no sea nada malo. Mi intuición me dice que no me fie. Pero son mis compañeros y debo ayudarles. Voy siguiendo las indicaciones de los carteles y llego a Getafe. Un cartel me señala por donde se va al ambulatorio. En un momento llego y veo que están allí esperando. Paro para que puedan subir. Vienen con Calma. Se montan en la parte trasera y vuelvo a arrancar dirección Barcelona. Después de comer iremos a Figueres. Será mejor que ahora no haga preguntas y me concentre en la carretera. Pero creo que tienen cosas que explicarme. Cuando quieran, claro. Pero, ¿y si me convierto en cómplice por ayudarles? ¿Y si han secuestrado a la niña? Uy suena muy peliculero. Arturo, ellos no han hecho nada. No desconfíes de tus compañeros y amigos. ¿Crees que Ángeles va a hacer algo ilegal? Es demasiado buena persona para eso. Intento alejar estos pensamientos de secuestros y persecuciones de mi cabeza, cuando oigo una sirena de policía. Santi se acerca.
-Acelera tío-dice algo nervioso.
-Pero, ¿qué pasa?-Arturo.
-Nada, que nunca me ha gustado demasiado la poli-Santi.
-¡Siéntate que nos vamos!-Arturo.
Veo por el retrovisor que vuelve y se sienta junto a Ángeles. Le doy a fondo al acelerador y escapamos a toda velocidad de Madrid. En un momento nos ponemos en la autopista donde ya no se oye la sirena. Voy siguiendo los carteles para volver a Barcelona. En poco tiempo llegamos a Barcelona y me meto directamente en el parking. Hemos llegado para la hora de comer.
-¿Me vais a explicar qué ha pasado?-les pregunto en cuanto bajamos y vamos de camino al ascensor.
-Uy es muy largo de contar...-Santi.
-Tenemos el viaje hasta Figueres, que no sé cuánto se tardará. Luego que conduzca otro. Pero, ¿me contáis eh?-Arturo.
-¡Eh! A mí no me digas....-dice Ángeles sonriendo.
-Algo sabrás...-miro a Ángeles divertido.
-Anda, vamos a comer...-dice Ángeles sonriendo como pensando que no tengo remedio.
-No me enfades a la niña-Santi.
-Si yo no me he enfadado...-dice Calma sin comprender nada.
Sonrío ante la situación. Santi tiene a 2 niñas y, claro, la niña pequeña se confunde porque no entiende nada. Y menos mal que es así, porque si entendiese todo lo que hablamos... tendríamos que estar callados la mayoría del tiempo. Santi le intenta explicar a su hija que Ángeles es su niña grande.
-Porque es tu novia, ¿no?-le pregunta enseguida Calma.
-Eh... sí, sí...-dice como puede Santi.
Relatado por Daniel Diges
Estamos en la puerta del comedor. Los profes y los del jurado no nos dejan pasar hasta que estemos todos. Faltan Santi y Ángeles que han ido a Madrid y Arturo, que no sé dónde se ha metido. Por si lo preguntáis, Roko ya está con nosotros. Pasó unas horas en Urgencias y le dieron de alta recetándole unas pastillas y poniéndole una dieta específica. Tenemos aquí a Rai y a Vane que van a comer con nosotros. Me acerco a Anna lentamente para hablar con ella. Últimamente noto que puedo hablar con ella sin problemas.
-¿Ya intentas ligar, Dani?-me pregunta Anna nada más ponerme a su lado.
-¿Y tú qué sabes, rubia?-Dani.
-Se te ven las intenciones de aquí a Lima-Anna.
-Pero, ¿tú sabes dónde está eso?-Dani.
Los que están cerca sueltan un uh, como de cuidado. Y no se equivocan. Anna se pone muy seria. Yo creo que hasta da miedo.
-¿Qué estás insinuando? ¿Eh?-me revuelve los rizos.
La miro de reojo intentando que no vea mi miedo. Agacho la cabeza.
-Nada...-Dani.
-Ah, pensaba que me habías llamado tonta...-Anna.
-¿Yo?-la miro a los ojos-¡Que va!
-¿Acojona mi nieta, eh?-me dice riendo María.
Hay cachondeo en el ambiente, pero es que a saber lo que es capaz de hacer Anna. Sí, nuestra Annita ahí donde la veis tiene una cara de chunga y acojona que no veas. Lo dice todo muy tranquila, como si no se enfadase. Pero a veces es peor que te lo digan muy tranquilo porque a veces está pensando en alguna venganza. Carolina se acerca a ella y la sonríe.
-Te pareces a Mónica-Carolina.
-Será cosa de catalanas-salta Javi.
Anna le fulmina con la mirada y se acerca lentamente a él. El ascensor se abre y oímos las voces de Arturo, Santi y Ángeles. Me giro y les veo venir hacia nosotros con Calma.
-Salvado por la campana-Vane.
-Mejor no te metas, cariño-le aconseja Rai.
-Mejor...-dice Anna mirando en su dirección.
-¿Qué hacéis aquí fuera?-pregunta Arturo.
-No nos dejan entrar-dice María mirando a los profes y los miembros del jurado. Estamos casi todos. Sólo faltan Mónica y Àngel que ya estarán en Figueres para preparar la fiesta de esta tarde.
En cuanto se acercan, Carlos abre las puertas y podemos entrar al comedor. Por fin, pensarán muchos. Ha sido mucho tiempo esperando, aunque hemos estado entretenidos hablando y bromeando. Javi está de los nervios por como será la fiesta de esta tarde. La verdad es que ninguno de nosotros sabe cómo va a ser. Nos han dicho que vayamos después de comer y que ya lo tendrán todo preparado. Eso nos han dicho al menos esta mañana Mónica y Àngel antes de irse. Mónica nos ha dado la dirección de su casa e iremos en cuanto comamos.
-¿Y si avisamos a Ainhoa e Irene?-propone Vane.
-Mi sobrina a lo mejor está con ella, se han hecho intimas-Carolina.
-Las aviso, si queréis-Vane.
La gente está de acuerdo en que se las avise. Myriam interviene.
-Pero, ¿cuánta gente vamos a ir? Entonces también podrá ir Giu ¿no?-Myriam.
-¡Claro!-Carolina.
-Es uno más ya-Santi.
Todos contentos y conformes. La puerta se abre. ¿Quién puede ser ahora? No creo que sean Ainhoa e Irene todavía. Algunos de nosotros nos giramos para averiguar quién es. Anna se sorprende y se levanta de la mesa al verle. Se acerca a él y le da un beso en la mejilla sonriente. Se acerca a la mesa con él cogido del brazo.
-Chicos, os quiero presentar a...-Anna.
-¡Tú!-Arturo.
Todos conocemos a quien acaba de llegar. De hecho le vemos a diario por aquí y sobre todo cuando hay gala en maquillaje. Se trata nada más y nada menos que de...
-...Lucho-termina Anna.
-A ti te da igual uno que otro, ¿no?-le pregunta Arturo recriminándole algo que nadie más sabe.
Relatado por Mónica Naranjo
Hemos vuelto a Figueres Àngel y yo. Ya le traje para enseñarle el pueblo y presentarle a mi madre. Mi madre está encantada con Àngel, le trata como un hijo más. Estamos comiendo, pero en cuanto acabemos de comer... ¡empezamos con los preparativos! Àngel no deja de mirarme sonriendo.
-¿Qué pasa?-Mónica.
-Estaba admirando a una preciosidad-Àngel.
-¡Anda, exagerado!-digo entre risas.
Cuando terminamos de comer, me ayuda a recoger la mesa y a fregar los platos. Mi idea es hacer yo misma una tarta de cumpleaños a Javi. Así será más especial que si la compro. Algo casero y así prueban alguna de mis recetas. Le pido ayuda a Àngel que se ofrece encantado. Le voy pidiendo los ingredientes que necesito para la tarta. Àngel mete las manos en la levadura.
-¡Eh! ¡Esa mano!-le regaño de broma.
-¿Qué pasa?-dice acercándose peligrosamente con las manos manchadas.
-Que te voy a cortar la mano izquierda... jajaja-Mónica.
-¿Y por qué no la derecha?-Àngel ya está a centímetros de mí.
Le miro mientras voy removiendo la levadura con el agua y se va haciendo la masa.
-Porque la derecha la necesitas para que te ponga el anillo de casado, para lucirlo y para cogértela siempre que quiera. Pero la izquierda no me sirve para nada...-digo riéndome.
-¿Conque piensas eso, eh?-me pregunta Àngel.
Me pone las manos sobre la cara y me planta un beso de los suyos que me descoloca totalmente. Cuando nos apartamos, se empieza a reír. Voy al hall a mirarme al espejo y veo que tengo ambos papos manchados de levadura. Entonces vuelvo a la cocina tan normal y abro la nevera. Cojo la nata y la pongo sobre la encimera. Le quito el tapón y hago como que le voy a echar a la masa, pero le echo en la cara. Me acerco a su cara y le empiezo a chupar y dándole besos para comerme la nata.
-Ay que ver lo bueno que estás...-Mónica.
-¡Te vas a enterar!-Àngel.
-Estamos en paz por lo de la levadura-Mónica.
Àngel levanta una ceja y me mira de arriba abajo con deseo.
-Ya sé para qué nos puede servir la nata...-Àngel.
Ya sé por dónde va y me encanta. Nos empezamos a besar con pasión y a acariciarnos el cuerpo. En menos de un minuto, Àngel ya tiene las manos sobre mi culo y me sube a la encimera. Rodeo su cuerpo con mis piernas mientras le voy besando. Le quito la camiseta y él me quita el bote de nata. Aprieta el botón manchándome la camiseta.
-Pues ahora hay que quitarla sí o sí-dice mirándome con lujuria.
Me ayuda a quitármela y va acariciándome el cuerpo. Nuestras respiraciones se van agitando y nuestros cuerpos se van moviendo cada vez con rapidez. La ropa va desapareciendo entre besos, caricias y gemidos. Àngel me va haciendo suya y yo siento que es el hombre perfecto para mí. No me equivocado al elegirle para pasar el resto de mi vida. Además es muy pasional, sensual, romántico, tiene buen humor. Lo tiene todo. Bajo a su cuello donde experimento ahí un rato. Lo beso, le muerdo levemente. Mis manos están en su espalda y cuando me hace llegar al cielo, le hinco las uñas gimiendo de placer. Llegamos al orgasmo a la vez y dejamos que nuestras respiraciones se acompasen al ritmo normal.
-Oh, oh-dice Àngel con cara seria.
-¿Qué pasa?-digo suspirando.
-Creo que te has quedado sin masa...-Àngel.
Miro al lugar que está mirando y veo en el suelo el cuenco hecho añicos y la levadura esparcida por el suelo. Lo tendré que recoger y empezar de nuevo.
-Pues tendré que empezar de nuevo...-Mónica.
-O comprarla, no pasa nada-Àngel.
-Es que quiero que sea algo casero y que prueben algunas de mis recetas-me explico.
Quiero que el primer cumple de Javi que pasemos todos juntos sea especial para todos. Para mí el día ya ha empezado genial. Pero también es verdad que ya no me da tiempo a terminarla antes de que lleguen los concursantes y los que se han quedado en Barcelona.
-Está bien, tú has ganado-le digo con una sonrisa a Àngel.
-¿Qué? ¿Me das la razón? Que alguien me pellizque que debo estar soñando. La Naranjo dándome la razón-dice Àngel divertido.
-¡Tonto!-le pego en el brazo suave, pero con cara seria para que vea que me ha "molestado".
-¡Anda, vamos a vestirnos! ¿Hay alguna pastelería por aquí cerca?-Àngel.
Ni se ha inmutado ni por cara ni por mi colleja. Ya me va conociendo demasiado y sabe que estoy de broma. Cogemos la ropa del suelo y, antes de bajarme, me pregunta que dónde está la fregona y el cepillo para recoger lo que hemos tirado a causa de nuestro desenfreno y pasión. Le indico el lugar de la casa donde guardo las cosas de limpieza y va a buscarlo. De mientras me termino de vestir y me retoco el pelo. Vuelve con una escoba, un recogedor y el cubo con la fregona.
-Deja que te ayude-digo haciendo el amago de bajar.
-No, no te vayas a cortar-Àngel.
Cuando está todo recogido, me coge en brazos plantándome otro beso y me baja al suelo.
-Voy a cambiarme-digo quitándome la camiseta y metiéndola a la lavadora.
-No me tientes de nuevo, no me tientes...-me dice Àngel mirándome con picardía.
-Calla, que mira la que hemos liado y estarán a punto de llegar-Mónica.
-Pero como en este pueblo habrá pastelerías con deliciosas tartas, no pasa nada-Àngel.
Subo a la habitación a cambiarme de ropa y a lavarme la cara. Que menuda cara me ha puesto el muy cabrito. Pero hay que ver que con la tontería, nos lo hemos pasado genial. Me suena el móvil. Me subo el vaquero y voy al bolso a buscar el móvil. ¡Mierda! ¿Dónde está? El aparatito sigue sonando. Al final opto por tirar el contenido encima de la cama. Pero para cuando lo encuentro, ya han colgado. Bueno, ya volverán a llamar.
Me suena el móvil, es Santi. Le cojo.
-Dime Santi-Arturo.
-¡Arturo! ¿Puedes venir a Madrid, tío? Trae la caravana y no hagas preguntas-Santi.
-Pero, ¿por qué?-Arturo.
-No tengo tiempo de explicártelo, pero ven ya-Santi.
Y tras esto me cuelga. Se le notaba agitado o nervioso. Como si estuviese corriendo. Pero por un colega hago lo que sea. Así que sin decir nada a nadie, me voy al parking y subo en la caravana. Me pongo rumbo a Madrid. Igual se han quedado sin transporte o han perdido el tren, no lo sé.
*1 hora después*
Llego a Madrid y paro en un semáforo. No me ha dicho donde recogerle. Pongo el manos libres y le llamo.
-Arturo-esta vez es Ángeles la que habla-¿Dónde estás?
-Ya estoy llegando, ¿dónde estáis vosotros?-Arturo.
-Tira para Getafe y espéranos en la puerta del ambulatorio si no hemos llegado. Pregunta si hace falta-Ángeles.
Y de nuevo me cuelgan sin darme ningún tipo de explicación. Esto me está empezando a sonar raro. Espero que no sea nada malo. Mi intuición me dice que no me fie. Pero son mis compañeros y debo ayudarles. Voy siguiendo las indicaciones de los carteles y llego a Getafe. Un cartel me señala por donde se va al ambulatorio. En un momento llego y veo que están allí esperando. Paro para que puedan subir. Vienen con Calma. Se montan en la parte trasera y vuelvo a arrancar dirección Barcelona. Después de comer iremos a Figueres. Será mejor que ahora no haga preguntas y me concentre en la carretera. Pero creo que tienen cosas que explicarme. Cuando quieran, claro. Pero, ¿y si me convierto en cómplice por ayudarles? ¿Y si han secuestrado a la niña? Uy suena muy peliculero. Arturo, ellos no han hecho nada. No desconfíes de tus compañeros y amigos. ¿Crees que Ángeles va a hacer algo ilegal? Es demasiado buena persona para eso. Intento alejar estos pensamientos de secuestros y persecuciones de mi cabeza, cuando oigo una sirena de policía. Santi se acerca.
-Acelera tío-dice algo nervioso.
-Pero, ¿qué pasa?-Arturo.
-Nada, que nunca me ha gustado demasiado la poli-Santi.
-¡Siéntate que nos vamos!-Arturo.
Veo por el retrovisor que vuelve y se sienta junto a Ángeles. Le doy a fondo al acelerador y escapamos a toda velocidad de Madrid. En un momento nos ponemos en la autopista donde ya no se oye la sirena. Voy siguiendo los carteles para volver a Barcelona. En poco tiempo llegamos a Barcelona y me meto directamente en el parking. Hemos llegado para la hora de comer.
-¿Me vais a explicar qué ha pasado?-les pregunto en cuanto bajamos y vamos de camino al ascensor.
-Uy es muy largo de contar...-Santi.
-Tenemos el viaje hasta Figueres, que no sé cuánto se tardará. Luego que conduzca otro. Pero, ¿me contáis eh?-Arturo.
-¡Eh! A mí no me digas....-dice Ángeles sonriendo.
-Algo sabrás...-miro a Ángeles divertido.
-Anda, vamos a comer...-dice Ángeles sonriendo como pensando que no tengo remedio.
-No me enfades a la niña-Santi.
-Si yo no me he enfadado...-dice Calma sin comprender nada.
Sonrío ante la situación. Santi tiene a 2 niñas y, claro, la niña pequeña se confunde porque no entiende nada. Y menos mal que es así, porque si entendiese todo lo que hablamos... tendríamos que estar callados la mayoría del tiempo. Santi le intenta explicar a su hija que Ángeles es su niña grande.
-Porque es tu novia, ¿no?-le pregunta enseguida Calma.
-Eh... sí, sí...-dice como puede Santi.
Relatado por Daniel Diges
Estamos en la puerta del comedor. Los profes y los del jurado no nos dejan pasar hasta que estemos todos. Faltan Santi y Ángeles que han ido a Madrid y Arturo, que no sé dónde se ha metido. Por si lo preguntáis, Roko ya está con nosotros. Pasó unas horas en Urgencias y le dieron de alta recetándole unas pastillas y poniéndole una dieta específica. Tenemos aquí a Rai y a Vane que van a comer con nosotros. Me acerco a Anna lentamente para hablar con ella. Últimamente noto que puedo hablar con ella sin problemas.
-¿Ya intentas ligar, Dani?-me pregunta Anna nada más ponerme a su lado.
-¿Y tú qué sabes, rubia?-Dani.
-Se te ven las intenciones de aquí a Lima-Anna.
-Pero, ¿tú sabes dónde está eso?-Dani.
Los que están cerca sueltan un uh, como de cuidado. Y no se equivocan. Anna se pone muy seria. Yo creo que hasta da miedo.
-¿Qué estás insinuando? ¿Eh?-me revuelve los rizos.
La miro de reojo intentando que no vea mi miedo. Agacho la cabeza.
-Nada...-Dani.
-Ah, pensaba que me habías llamado tonta...-Anna.
-¿Yo?-la miro a los ojos-¡Que va!
-¿Acojona mi nieta, eh?-me dice riendo María.
Hay cachondeo en el ambiente, pero es que a saber lo que es capaz de hacer Anna. Sí, nuestra Annita ahí donde la veis tiene una cara de chunga y acojona que no veas. Lo dice todo muy tranquila, como si no se enfadase. Pero a veces es peor que te lo digan muy tranquilo porque a veces está pensando en alguna venganza. Carolina se acerca a ella y la sonríe.
-Te pareces a Mónica-Carolina.
-Será cosa de catalanas-salta Javi.
Anna le fulmina con la mirada y se acerca lentamente a él. El ascensor se abre y oímos las voces de Arturo, Santi y Ángeles. Me giro y les veo venir hacia nosotros con Calma.
-Salvado por la campana-Vane.
-Mejor no te metas, cariño-le aconseja Rai.
-Mejor...-dice Anna mirando en su dirección.
-¿Qué hacéis aquí fuera?-pregunta Arturo.
-No nos dejan entrar-dice María mirando a los profes y los miembros del jurado. Estamos casi todos. Sólo faltan Mónica y Àngel que ya estarán en Figueres para preparar la fiesta de esta tarde.
En cuanto se acercan, Carlos abre las puertas y podemos entrar al comedor. Por fin, pensarán muchos. Ha sido mucho tiempo esperando, aunque hemos estado entretenidos hablando y bromeando. Javi está de los nervios por como será la fiesta de esta tarde. La verdad es que ninguno de nosotros sabe cómo va a ser. Nos han dicho que vayamos después de comer y que ya lo tendrán todo preparado. Eso nos han dicho al menos esta mañana Mónica y Àngel antes de irse. Mónica nos ha dado la dirección de su casa e iremos en cuanto comamos.
-¿Y si avisamos a Ainhoa e Irene?-propone Vane.
-Mi sobrina a lo mejor está con ella, se han hecho intimas-Carolina.
-Las aviso, si queréis-Vane.
La gente está de acuerdo en que se las avise. Myriam interviene.
-Pero, ¿cuánta gente vamos a ir? Entonces también podrá ir Giu ¿no?-Myriam.
-¡Claro!-Carolina.
-Es uno más ya-Santi.
Todos contentos y conformes. La puerta se abre. ¿Quién puede ser ahora? No creo que sean Ainhoa e Irene todavía. Algunos de nosotros nos giramos para averiguar quién es. Anna se sorprende y se levanta de la mesa al verle. Se acerca a él y le da un beso en la mejilla sonriente. Se acerca a la mesa con él cogido del brazo.
-Chicos, os quiero presentar a...-Anna.
-¡Tú!-Arturo.
Todos conocemos a quien acaba de llegar. De hecho le vemos a diario por aquí y sobre todo cuando hay gala en maquillaje. Se trata nada más y nada menos que de...
-...Lucho-termina Anna.
-A ti te da igual uno que otro, ¿no?-le pregunta Arturo recriminándole algo que nadie más sabe.
Relatado por Mónica Naranjo
Hemos vuelto a Figueres Àngel y yo. Ya le traje para enseñarle el pueblo y presentarle a mi madre. Mi madre está encantada con Àngel, le trata como un hijo más. Estamos comiendo, pero en cuanto acabemos de comer... ¡empezamos con los preparativos! Àngel no deja de mirarme sonriendo.
-¿Qué pasa?-Mónica.
-Estaba admirando a una preciosidad-Àngel.
-¡Anda, exagerado!-digo entre risas.
Cuando terminamos de comer, me ayuda a recoger la mesa y a fregar los platos. Mi idea es hacer yo misma una tarta de cumpleaños a Javi. Así será más especial que si la compro. Algo casero y así prueban alguna de mis recetas. Le pido ayuda a Àngel que se ofrece encantado. Le voy pidiendo los ingredientes que necesito para la tarta. Àngel mete las manos en la levadura.
-¡Eh! ¡Esa mano!-le regaño de broma.
-¿Qué pasa?-dice acercándose peligrosamente con las manos manchadas.
-Que te voy a cortar la mano izquierda... jajaja-Mónica.
-¿Y por qué no la derecha?-Àngel ya está a centímetros de mí.
Le miro mientras voy removiendo la levadura con el agua y se va haciendo la masa.
-Porque la derecha la necesitas para que te ponga el anillo de casado, para lucirlo y para cogértela siempre que quiera. Pero la izquierda no me sirve para nada...-digo riéndome.
-¿Conque piensas eso, eh?-me pregunta Àngel.
Me pone las manos sobre la cara y me planta un beso de los suyos que me descoloca totalmente. Cuando nos apartamos, se empieza a reír. Voy al hall a mirarme al espejo y veo que tengo ambos papos manchados de levadura. Entonces vuelvo a la cocina tan normal y abro la nevera. Cojo la nata y la pongo sobre la encimera. Le quito el tapón y hago como que le voy a echar a la masa, pero le echo en la cara. Me acerco a su cara y le empiezo a chupar y dándole besos para comerme la nata.
-Ay que ver lo bueno que estás...-Mónica.
-¡Te vas a enterar!-Àngel.
-Estamos en paz por lo de la levadura-Mónica.
Àngel levanta una ceja y me mira de arriba abajo con deseo.
-Ya sé para qué nos puede servir la nata...-Àngel.
Ya sé por dónde va y me encanta. Nos empezamos a besar con pasión y a acariciarnos el cuerpo. En menos de un minuto, Àngel ya tiene las manos sobre mi culo y me sube a la encimera. Rodeo su cuerpo con mis piernas mientras le voy besando. Le quito la camiseta y él me quita el bote de nata. Aprieta el botón manchándome la camiseta.
-Pues ahora hay que quitarla sí o sí-dice mirándome con lujuria.
Me ayuda a quitármela y va acariciándome el cuerpo. Nuestras respiraciones se van agitando y nuestros cuerpos se van moviendo cada vez con rapidez. La ropa va desapareciendo entre besos, caricias y gemidos. Àngel me va haciendo suya y yo siento que es el hombre perfecto para mí. No me equivocado al elegirle para pasar el resto de mi vida. Además es muy pasional, sensual, romántico, tiene buen humor. Lo tiene todo. Bajo a su cuello donde experimento ahí un rato. Lo beso, le muerdo levemente. Mis manos están en su espalda y cuando me hace llegar al cielo, le hinco las uñas gimiendo de placer. Llegamos al orgasmo a la vez y dejamos que nuestras respiraciones se acompasen al ritmo normal.
-Oh, oh-dice Àngel con cara seria.
-¿Qué pasa?-digo suspirando.
-Creo que te has quedado sin masa...-Àngel.
Miro al lugar que está mirando y veo en el suelo el cuenco hecho añicos y la levadura esparcida por el suelo. Lo tendré que recoger y empezar de nuevo.
-Pues tendré que empezar de nuevo...-Mónica.
-O comprarla, no pasa nada-Àngel.
-Es que quiero que sea algo casero y que prueben algunas de mis recetas-me explico.
Quiero que el primer cumple de Javi que pasemos todos juntos sea especial para todos. Para mí el día ya ha empezado genial. Pero también es verdad que ya no me da tiempo a terminarla antes de que lleguen los concursantes y los que se han quedado en Barcelona.
-Está bien, tú has ganado-le digo con una sonrisa a Àngel.
-¿Qué? ¿Me das la razón? Que alguien me pellizque que debo estar soñando. La Naranjo dándome la razón-dice Àngel divertido.
-¡Tonto!-le pego en el brazo suave, pero con cara seria para que vea que me ha "molestado".
-¡Anda, vamos a vestirnos! ¿Hay alguna pastelería por aquí cerca?-Àngel.
Ni se ha inmutado ni por cara ni por mi colleja. Ya me va conociendo demasiado y sabe que estoy de broma. Cogemos la ropa del suelo y, antes de bajarme, me pregunta que dónde está la fregona y el cepillo para recoger lo que hemos tirado a causa de nuestro desenfreno y pasión. Le indico el lugar de la casa donde guardo las cosas de limpieza y va a buscarlo. De mientras me termino de vestir y me retoco el pelo. Vuelve con una escoba, un recogedor y el cubo con la fregona.
-Deja que te ayude-digo haciendo el amago de bajar.
-No, no te vayas a cortar-Àngel.
Cuando está todo recogido, me coge en brazos plantándome otro beso y me baja al suelo.
-Voy a cambiarme-digo quitándome la camiseta y metiéndola a la lavadora.
-No me tientes de nuevo, no me tientes...-me dice Àngel mirándome con picardía.
-Calla, que mira la que hemos liado y estarán a punto de llegar-Mónica.
-Pero como en este pueblo habrá pastelerías con deliciosas tartas, no pasa nada-Àngel.
Subo a la habitación a cambiarme de ropa y a lavarme la cara. Que menuda cara me ha puesto el muy cabrito. Pero hay que ver que con la tontería, nos lo hemos pasado genial. Me suena el móvil. Me subo el vaquero y voy al bolso a buscar el móvil. ¡Mierda! ¿Dónde está? El aparatito sigue sonando. Al final opto por tirar el contenido encima de la cama. Pero para cuando lo encuentro, ya han colgado. Bueno, ya volverán a llamar.
jueves, 8 de enero de 2015
Capítulo 299:El juicio
Relatado por Mónica Naranjo
Han llamado por el altavoz y ahí que nos levantamos todos. Se nota que estamos preocupados por ella.
-Yo creo que las niñas no deberían ir-le digo a Carlos Moyà.
En ese momento aparecen Ángeles y Santi.
-¿Qué? ¿Cómo está Roko?-Ángeles.
-Nos acaban de llamar-Dani,
-Id vosotros, ya me quedo yo con las niñas-María.
Calma pide la atención de su padre que se agacha a cogerla y a darle un beso. Le empieza a hacer cosquillas y la niña ríe divertida. Se acerca Ángeles a unirse al juego. Se quedan con las niñas Ángeles, Santi, María y Carlos. Vamos los demás al mostrador donde están esperando Carol y las chicas. Se asoma Rai por allí.
-¿Tantos venir para saber el estado de Roko?-nos preguntado sorprendido.
-Somos como una familia-Arturo.
-Ya veo... Pasad entonces a gabinete-Rai.
Vane se acerca a él y le pasa el brazo por la cintura y van liderando el grupo. Cualquiera que nos vea tantos ir a hablar con un médico, se pensará cualquier cosa. Miro a Àngel y le sonrío.
-Cuando lleguemos a casa podemos jugar a los médicos...-me susurra Àngel con voz sensual.
-A ver si nos da tiempo ir a casa, pero si no en el hotel... Pedimos una habitación y champan, fresas, nata...-me muerdo el labio sensualmente.
Àngel se empieza a reír y me hace callar entre risas. Vaya niños estamos hechos. Yo si no es con la churri, es con Carol, el caso es liarla jajaja. Entramos al gabinete y nos vamos sentando donde podemos y algunos se quedan de pie. Rai se queda de pie con su novia al lado que le sonríe.
-Ya sabemos qué le pasa a Roko...-Rai.
-¡Está embarazada!-suelta Arturo entre risas.
Rai sonríe, pero niega con la cabeza.
-No, no es eso. Pero se tiene que cuidar más y tenéis que hacer que coma más. El nivel de globulos rojos en la sangre es muy bajo y por eso sufre desmayos-Rai.
-¿Entonces no está embaraza?-pregunta Myriam que suspira como aliviada.
-No, lo que tiene Roko es...-hace una pausa que hace que estemos todos expectantes.
-¡Venga Rai!-me estoy poniendo nerviosa.
-Por tu bien y por el nuestro, cariño-Vane.
-De acuerdo. Carol, ¿has conocido a Vero?-pregunta Rai.
-¡Rai!-le insistimos todos.
-¿No la habéis visto? ¿En serio?-Rai.
-Yo sí y luego se la `presentaré, pero ahora a lo que estamos-le apremia Carol.
-Que si no mueres-le amenazan Ainhoa e Irene.
-¡Oye! Tampoco es para tanto...-dice entre risas su novia.
-¡Venga!-le meto prisa.
-¡Venga! Lo que tiene Roko es...-Rai.
La puerta se abre y nos giramos a ver quién le ha interrumpido de nuevo y vemos a una rubia idéntica a mi churri.
-Rai, Maca te está esperando en el box 3.
-Chicos, os presento a Vero-nos dice Rai. Vero nos saluda con una sonrisa y se vuelve a ir.
-Niño, lo de Roko-le recuerda Vane.
-¡Ah sí!-Rai.
-Dilo directamente y ya está-Anna.
-Anemia, tiene anemia. ¡Hala! ¿Contentos?-Rai.
-¿Y se tiene que quedar aquí?-Mónica.
-No, le voy a recetar a recetar unas pastillas y una dieta especifica y se puede ir ya-Rai.
-Así nos da tiempo a celebrar tu cumple, Javi-Arturo.
-Gracias-Javi.
-¿Es tu cumple? ¡Felicidades!-le felicita a Javi.
-Te puedes venir si quieres-le dice Javi.
-Voy a hablar con Maca y os digo si puedo ir. ¡Vamos!-nos invita a salir.
Poco a poco vamos saliendo de esa sala que se nos ha quedado pequeña para tanta gente. Sabiendo lo que tiene Roko, podemos cuidar de ella para que no le vuelva a pasar. Vamos a la sala de espera a buscar a los que se han quedado allí y nos vamos a la cafetería a tomar algo. Que sigamos celebrando el cumple de Javi esta noche. Que entre una cosa y otra, no ha podido el pobre. Otra cosa es lo que le preparemos en mi casa de Figueres. Menos mal que tengo a mi niño para que me ayude. O al menos eso le propondré, a ver si me quiere ayudar.
*9 de noviembre, 11 de la mañana*
Relatado por Santiago Segura
Cojo la maleta y Ángeles coge la suya y la mochila de Calma. Bajamos del tren y a la salida pedimos un taxi para ir a casa. Quiero ducharme y cambiarme antes de ir al juzgado. Tengo el juicio dentro de 1 hora. Los nervios me van poseyendo y miro a Ángeles y a Calma. Ángeles me mira y me sonríe. Mi hija me da la mano y me sonríe también. ¿Qué haría yo sin estas 2 bellezas a mi lado? Llegamos a casa y le pago al taxista al bajarme. Hemos venido a mi casa para poder cambiarme. Subimos al piso y entramos.
-Como si estuvieras en tu casa-le digo a Ángeles.
-Mami, vamos a mi cuarto-le dice Calma cogiéndole de la mano y tirando de ella.
-Ahora voy, cariño. Ve yendo que ahora voy yo-Ángeles.
Calma se va a su habitación corriendo y Ángeles se queda a mi lado. Vamos al salón y nos ponemos frente a frente. Suspiro. Estoy demasiado nervioso. Parecía una fecha muy lejana y ya está aquí.
-No te preocupes, amor-me dice Ángeles cogiéndome la cara entre sus manos-.Todo va a salir genial, ya lo verás.
-me da miedo, me da miedo que María diga algo malo de mí al juez y me la quiten-Santi.
-No te la van a quitar. Eres el mejor padre del mundo-Ángeles.
Me quedo sin saber qué decir, por lo que solamente sonrío.
-Voy a ducharme, ¿vale?-Santi.
-Vale-me da un beso en los labios y se va en la misma dirección que Calma.
Voy a mi habitación y cojo la ropa. Me dirijo al baño y me voy desnudando. Voy graduando el agua para que esté a mi gusto. Una vez que está bien de temperatura, me meto. Dejo que el agua caiga por mi cuerpo. Miles de pensamientos rondan mi cabeza. Imagino cómo será el juicio, qué me dirán, quién se quedará con la niña. Aunque sólo son suposiciones. No me fio de ella. No le pueden dar la custodia de la niña a ella después de lo que hizo, ¿no? ¿O sí?
Relatado por Ángeles Muñoz
He venido a estar un rato con Calma mientras su padre se ducha. Juego con ella y gracias a ella no pienso en lo de dentro de un rato. Al que más le preocupa es a Santi. Al fin y al cabo, Calma es pequeña y no se entera mucho. Con Calma es imposible no sacar mi lado infantil, mi niña interior.. Disfruto jugando con ella.
-Pero qué bien se lo pasan mis niñas-oigo que dice Santi.
Me giro y le veo apoyado en el marco de la puerta sonriendo.
-¿Cuánto tiempo llevas?-le pregunto con una sonrisa.
-Lo suficiente como para admirar esa belleza y esa ternura que tenéis las 2-Santi.
-¡Papi!-Calma se levanta y le da un abrazo.
Santi la coge en brazos y le resbalan unas lágrimas por las mejillas. Me encanta esta estampa familiar tan bonita. Santi me pide con la mirada que vaya, por tanto me levanto del suelo y me acerco a ellos. Me acerca a ellos con un brazo y me sumo al abrazo. Estamos un rato los 3 como si el tiempo ni nada más existiese. Sólo existimos los 3 en esta habitación. Me hacen sentir como de la familia. Tras un rato, me separo y Santi me pasa a la niña a la cual cojo en brazos. Voy a por su chaqueta, que la he dejado en la entrada, y se la pongo. Esperamos a Santi en la entrada. Viene guardándose algo y salimos.
-¿Cómo vamos?-le pregunto a Santi.
-Me da igual...-le veo sin ganas de nada, bajo de ánimo.
Bajamos al portal y miro el reloj. Creo que nos sentará bien ir dando un paseo. Además nos da tiempo a llegar.
-Suéltala en el suelo, no te vayas a cansar-Santi.
Suelto a Calma a la que doy la mano. Calma da la mano a su padre. Le miro y veo que va con la mirada en el suelo, triste. Me duele tanto verle así. Con lo animado que está siempre. Al llegar al juzgado, nos encontramos a María que nos dedica una mirada de asco y entra a la sala.
-Tú mejor espérame aquí, mi amor. No quiero que se empeoren las cosas-Santi.
-¿Seguro cariño? Si hace falta que entre contigo, entro-Ángeles.
-No, mi vida. Espérame aquí con la niña. Enseguida salgo y nos vamos a casa-Santi.
Sale un señor de la sala preguntando por Santi. Le acompaña, pero antes se gira y mira a Calma.
-Ella también tiene que entrar-dice refiriéndose a Calma.
-¿Está seguro?-le pregunta preocupado Santi.
-Sí.
Abrazo a la niña y le doy un pico a Santi en cuanto vuelve a por ella. Le susurro que todo va a salir bien. En cuanto las puertas se cierran, me pongo a dar vueltas por el pasillo. No las tengo todas conmigo. Sabemos de lo que es capaz María por su hija. Cualquier madre es capaz de todo por sus hijos. Pero Santi daría todo por su hija. Lo conozco. Daría su vida por ella si hiciese falta. esta espera es un sin vivir. Tras lo que es mucho tiempo de espera sale Santi con cara triste.
-¿Qué ha pasado?-Ángeles.
-Se la llevan-me dice Santi empezando a llorar-. He intentado explicarme, pero me la quitan...
-¿Qué quieres decir?-Ángeles.
-Se llevan a Calma a un centro de menores-no puede continuar y el llanto irrumpe en nosotros. Le había cogido cariño a esa niña. Era como una hija para mí.
-Tranquilo, mi amor. Será por poco tiempo-le digo abrazándole.
-Pero, ¿qué voy a hacer yo sin mi niña? No puedo vivir sin ella y me la han arrebatado como si fuera un mal padre...-Santi.
-Pero, ¿qué te han dicho exactamente?-intento que se calme acariciándole la espalda.
-Que no tengo tiempo para ocuparme de ella. Les he dicho de mi padre y salta María que está muy mayor...-Santi.
Uf qué asco le estoy cogiendo a ésta... ¿Cómo se atreve a hacerle esto al padre de su hija? ¿Acaso no le quiere? Cuando quieres a alguien, no le haces la vida imposible. Y lo que me duele también es no haberme despedido de Calma en condiciones. No me imagino cómo habrá sido para ella. Se me forma un nudo en la garganta, pero intento ser la fuerte por los 2. En ese momento sale María que me sonríe con una cara de triunfo. La intento ignorar y me centro en Santi.
-Vamos a Barcelona, anda. Nos esperan...-Ángeles.
Sé que no tendrá ningunas ganas de ir a una fiesta, pero espero que se anime y se distraiga. De repente Santi se suelta de mí y vuelve a entrar a la sala de la que acaba de salir.
Han llamado por el altavoz y ahí que nos levantamos todos. Se nota que estamos preocupados por ella.
-Yo creo que las niñas no deberían ir-le digo a Carlos Moyà.
En ese momento aparecen Ángeles y Santi.
-¿Qué? ¿Cómo está Roko?-Ángeles.
-Nos acaban de llamar-Dani,
-Id vosotros, ya me quedo yo con las niñas-María.
Calma pide la atención de su padre que se agacha a cogerla y a darle un beso. Le empieza a hacer cosquillas y la niña ríe divertida. Se acerca Ángeles a unirse al juego. Se quedan con las niñas Ángeles, Santi, María y Carlos. Vamos los demás al mostrador donde están esperando Carol y las chicas. Se asoma Rai por allí.
-¿Tantos venir para saber el estado de Roko?-nos preguntado sorprendido.
-Somos como una familia-Arturo.
-Ya veo... Pasad entonces a gabinete-Rai.
Vane se acerca a él y le pasa el brazo por la cintura y van liderando el grupo. Cualquiera que nos vea tantos ir a hablar con un médico, se pensará cualquier cosa. Miro a Àngel y le sonrío.
-Cuando lleguemos a casa podemos jugar a los médicos...-me susurra Àngel con voz sensual.
-A ver si nos da tiempo ir a casa, pero si no en el hotel... Pedimos una habitación y champan, fresas, nata...-me muerdo el labio sensualmente.
Àngel se empieza a reír y me hace callar entre risas. Vaya niños estamos hechos. Yo si no es con la churri, es con Carol, el caso es liarla jajaja. Entramos al gabinete y nos vamos sentando donde podemos y algunos se quedan de pie. Rai se queda de pie con su novia al lado que le sonríe.
-Ya sabemos qué le pasa a Roko...-Rai.
-¡Está embarazada!-suelta Arturo entre risas.
Rai sonríe, pero niega con la cabeza.
-No, no es eso. Pero se tiene que cuidar más y tenéis que hacer que coma más. El nivel de globulos rojos en la sangre es muy bajo y por eso sufre desmayos-Rai.
-¿Entonces no está embaraza?-pregunta Myriam que suspira como aliviada.
-No, lo que tiene Roko es...-hace una pausa que hace que estemos todos expectantes.
-¡Venga Rai!-me estoy poniendo nerviosa.
-Por tu bien y por el nuestro, cariño-Vane.
-De acuerdo. Carol, ¿has conocido a Vero?-pregunta Rai.
-¡Rai!-le insistimos todos.
-¿No la habéis visto? ¿En serio?-Rai.
-Yo sí y luego se la `presentaré, pero ahora a lo que estamos-le apremia Carol.
-Que si no mueres-le amenazan Ainhoa e Irene.
-¡Oye! Tampoco es para tanto...-dice entre risas su novia.
-¡Venga!-le meto prisa.
-¡Venga! Lo que tiene Roko es...-Rai.
La puerta se abre y nos giramos a ver quién le ha interrumpido de nuevo y vemos a una rubia idéntica a mi churri.
-Rai, Maca te está esperando en el box 3.
-Chicos, os presento a Vero-nos dice Rai. Vero nos saluda con una sonrisa y se vuelve a ir.
-Niño, lo de Roko-le recuerda Vane.
-¡Ah sí!-Rai.
-Dilo directamente y ya está-Anna.
-Anemia, tiene anemia. ¡Hala! ¿Contentos?-Rai.
-¿Y se tiene que quedar aquí?-Mónica.
-No, le voy a recetar a recetar unas pastillas y una dieta especifica y se puede ir ya-Rai.
-Así nos da tiempo a celebrar tu cumple, Javi-Arturo.
-Gracias-Javi.
-¿Es tu cumple? ¡Felicidades!-le felicita a Javi.
-Te puedes venir si quieres-le dice Javi.
-Voy a hablar con Maca y os digo si puedo ir. ¡Vamos!-nos invita a salir.
Poco a poco vamos saliendo de esa sala que se nos ha quedado pequeña para tanta gente. Sabiendo lo que tiene Roko, podemos cuidar de ella para que no le vuelva a pasar. Vamos a la sala de espera a buscar a los que se han quedado allí y nos vamos a la cafetería a tomar algo. Que sigamos celebrando el cumple de Javi esta noche. Que entre una cosa y otra, no ha podido el pobre. Otra cosa es lo que le preparemos en mi casa de Figueres. Menos mal que tengo a mi niño para que me ayude. O al menos eso le propondré, a ver si me quiere ayudar.
*9 de noviembre, 11 de la mañana*
Relatado por Santiago Segura
Cojo la maleta y Ángeles coge la suya y la mochila de Calma. Bajamos del tren y a la salida pedimos un taxi para ir a casa. Quiero ducharme y cambiarme antes de ir al juzgado. Tengo el juicio dentro de 1 hora. Los nervios me van poseyendo y miro a Ángeles y a Calma. Ángeles me mira y me sonríe. Mi hija me da la mano y me sonríe también. ¿Qué haría yo sin estas 2 bellezas a mi lado? Llegamos a casa y le pago al taxista al bajarme. Hemos venido a mi casa para poder cambiarme. Subimos al piso y entramos.
-Como si estuvieras en tu casa-le digo a Ángeles.
-Mami, vamos a mi cuarto-le dice Calma cogiéndole de la mano y tirando de ella.
-Ahora voy, cariño. Ve yendo que ahora voy yo-Ángeles.
Calma se va a su habitación corriendo y Ángeles se queda a mi lado. Vamos al salón y nos ponemos frente a frente. Suspiro. Estoy demasiado nervioso. Parecía una fecha muy lejana y ya está aquí.
-No te preocupes, amor-me dice Ángeles cogiéndome la cara entre sus manos-.Todo va a salir genial, ya lo verás.
-me da miedo, me da miedo que María diga algo malo de mí al juez y me la quiten-Santi.
-No te la van a quitar. Eres el mejor padre del mundo-Ángeles.
Me quedo sin saber qué decir, por lo que solamente sonrío.
-Voy a ducharme, ¿vale?-Santi.
-Vale-me da un beso en los labios y se va en la misma dirección que Calma.
Voy a mi habitación y cojo la ropa. Me dirijo al baño y me voy desnudando. Voy graduando el agua para que esté a mi gusto. Una vez que está bien de temperatura, me meto. Dejo que el agua caiga por mi cuerpo. Miles de pensamientos rondan mi cabeza. Imagino cómo será el juicio, qué me dirán, quién se quedará con la niña. Aunque sólo son suposiciones. No me fio de ella. No le pueden dar la custodia de la niña a ella después de lo que hizo, ¿no? ¿O sí?
Relatado por Ángeles Muñoz
He venido a estar un rato con Calma mientras su padre se ducha. Juego con ella y gracias a ella no pienso en lo de dentro de un rato. Al que más le preocupa es a Santi. Al fin y al cabo, Calma es pequeña y no se entera mucho. Con Calma es imposible no sacar mi lado infantil, mi niña interior.. Disfruto jugando con ella.
-Pero qué bien se lo pasan mis niñas-oigo que dice Santi.
Me giro y le veo apoyado en el marco de la puerta sonriendo.
-¿Cuánto tiempo llevas?-le pregunto con una sonrisa.
-Lo suficiente como para admirar esa belleza y esa ternura que tenéis las 2-Santi.
-¡Papi!-Calma se levanta y le da un abrazo.
Santi la coge en brazos y le resbalan unas lágrimas por las mejillas. Me encanta esta estampa familiar tan bonita. Santi me pide con la mirada que vaya, por tanto me levanto del suelo y me acerco a ellos. Me acerca a ellos con un brazo y me sumo al abrazo. Estamos un rato los 3 como si el tiempo ni nada más existiese. Sólo existimos los 3 en esta habitación. Me hacen sentir como de la familia. Tras un rato, me separo y Santi me pasa a la niña a la cual cojo en brazos. Voy a por su chaqueta, que la he dejado en la entrada, y se la pongo. Esperamos a Santi en la entrada. Viene guardándose algo y salimos.
-¿Cómo vamos?-le pregunto a Santi.
-Me da igual...-le veo sin ganas de nada, bajo de ánimo.
Bajamos al portal y miro el reloj. Creo que nos sentará bien ir dando un paseo. Además nos da tiempo a llegar.
-Suéltala en el suelo, no te vayas a cansar-Santi.
Suelto a Calma a la que doy la mano. Calma da la mano a su padre. Le miro y veo que va con la mirada en el suelo, triste. Me duele tanto verle así. Con lo animado que está siempre. Al llegar al juzgado, nos encontramos a María que nos dedica una mirada de asco y entra a la sala.
-Tú mejor espérame aquí, mi amor. No quiero que se empeoren las cosas-Santi.
-¿Seguro cariño? Si hace falta que entre contigo, entro-Ángeles.
-No, mi vida. Espérame aquí con la niña. Enseguida salgo y nos vamos a casa-Santi.
Sale un señor de la sala preguntando por Santi. Le acompaña, pero antes se gira y mira a Calma.
-Ella también tiene que entrar-dice refiriéndose a Calma.
-¿Está seguro?-le pregunta preocupado Santi.
-Sí.
Abrazo a la niña y le doy un pico a Santi en cuanto vuelve a por ella. Le susurro que todo va a salir bien. En cuanto las puertas se cierran, me pongo a dar vueltas por el pasillo. No las tengo todas conmigo. Sabemos de lo que es capaz María por su hija. Cualquier madre es capaz de todo por sus hijos. Pero Santi daría todo por su hija. Lo conozco. Daría su vida por ella si hiciese falta. esta espera es un sin vivir. Tras lo que es mucho tiempo de espera sale Santi con cara triste.
-¿Qué ha pasado?-Ángeles.
-Se la llevan-me dice Santi empezando a llorar-. He intentado explicarme, pero me la quitan...
-¿Qué quieres decir?-Ángeles.
-Se llevan a Calma a un centro de menores-no puede continuar y el llanto irrumpe en nosotros. Le había cogido cariño a esa niña. Era como una hija para mí.
-Tranquilo, mi amor. Será por poco tiempo-le digo abrazándole.
-Pero, ¿qué voy a hacer yo sin mi niña? No puedo vivir sin ella y me la han arrebatado como si fuera un mal padre...-Santi.
-Pero, ¿qué te han dicho exactamente?-intento que se calme acariciándole la espalda.
-Que no tengo tiempo para ocuparme de ella. Les he dicho de mi padre y salta María que está muy mayor...-Santi.
Uf qué asco le estoy cogiendo a ésta... ¿Cómo se atreve a hacerle esto al padre de su hija? ¿Acaso no le quiere? Cuando quieres a alguien, no le haces la vida imposible. Y lo que me duele también es no haberme despedido de Calma en condiciones. No me imagino cómo habrá sido para ella. Se me forma un nudo en la garganta, pero intento ser la fuerte por los 2. En ese momento sale María que me sonríe con una cara de triunfo. La intento ignorar y me centro en Santi.
-Vamos a Barcelona, anda. Nos esperan...-Ángeles.
Sé que no tendrá ningunas ganas de ir a una fiesta, pero espero que se anime y se distraiga. De repente Santi se suelta de mí y vuelve a entrar a la sala de la que acaba de salir.
lunes, 5 de enero de 2015
Capítulo 298:Algo sorprendente
Relatado por Tinet
-¿Qué va a pasar conmigo?-me pregunta Ángeles con los ojos vidriosos.
La miro, miro la ternura que desprende. Ella no ha sido capaz de montar todo esto. Ha tenido que ser otra persona. Pero es lo mejor para ella.
-Lo siento, pero tendr...-pero me interrumpen llamando a la puerta.
La puerta se abre y aparece Laia alterada. Me levanto y salgo del despacho con ella para que me explique qué le pasa.
-Es Roko, se ha desmayado-Laia.
-¿Habéis llamado a la ambulancia?-Tinet.
-Según me han dicho, sí. ¿Por qué está Ángeles aquí?-Laia.
-Por la noticia...-digo bajando la mirada.
-Tú no tienes la culpa y ella tampoco. Escúchame-me levanta la barbilla con su mano-, no te martirices más. Antes lo hiciste genial.
Laia se refiere a esta mañana cuando vino Ángeles. Se oía mucho jaleo en la calle y bajé a mirar. Un grupo de periodistas estaba a su alrededor acosándola. Yo salí en su defensa y me hice paso para que dejaran en paz a Ángeles y a Miguel. Ya se sabe cómo son estos periodistas del corazón. Me da pena que esto pueda influir en Ángeles y Santi y se note en el programa.
-Quédate con ella, por favor. Me voy a enterar a ver qué ha pasado-Tinet.
-Claro, ve tranquilo-Laia.
Laia entra en el despacho y yo me voy a buscar a los concursantes. Seguramente estén en plató aún esperando la ambulancia. Llego a plató cuando están llegando 2 personas vestidas de amarillo. Me acerco a los concursantes.
-¿Qué ha pasado?-Tinet.
-Se ha desmayado de repente...-Arturo.
-¡No! Myriam le ha dicho que es una buscona y que se quiere quedar con su chico-salta María.
-¿Perdona? ¡Tú no te metas, María!-Myriam.
Antes de que sigan discutiendo, me hago escuchar.
-No sé lo que habrá pasado, pero venid conmigo fuera... ¡Ya!-Tinet.
Dejo que los del Samur se encarguen de Roko y salgo del plató con María y Myriam. No quiero malos rollos entre compañeros y hoy es cuando parece llevarse mal entre ellos. ¿Qué ha pasado hoy para que estén así? Debo tener un mal de ojo echado porque todas las desgracias me vienen a mí. Y soy el responsable de intentar solucionar los problemas y que perdure el buen rollo que transmite el programa.
-No quiero malos rollos. ¿Entendido? Al final va a haber una desgracia-Tinet.
-Eso dile a ella...-María.
-¡Que yo no le he dicho nada!-Myriam.
-Me da igual lo que haya pasado. Id al hospital y mantenedme informado-Tinet.
En ese momento salen los del Samur con Roko en una camilla. Me acerco a ellos.
-¿A dónde se la llevan?-Tinet.
-Al Central. Pueden acompañarnos en la ambulancia 2 personas como mucho.
-Llamadme con lo que sea. Quien sea, ¿eh?-Tinet.
-Tranquilo míster, eso está hecho-Mónica.
-Santi, ¿puedes venir conmigo un momento?-Tinet.
Santi mira a Arturo, Dani y Javi antes de acompañarme. Todos están preocupados por Roko y quieren ir con ella en la ambulancia. Lo tendrán que echar a suertes. Volvemos a mi despacho, pero antes de entrar me detengo ante la puerta.
-Santi, te tengo que explicar una cosa de Ángeles...-Tinet.
Relatado por Santiago Segura
-¿Qué me tienes que explicar?-Santi.
Miro a Tinet que me mira serio y comienza a hablar. A cada palabra que dice, me quedo más sorprendido. ¿Quién ha podido hacerle esto a mi niña? Mis celos se transforman en rabia. Aprieto los puños cabreado.
-Y ese es el motivo por el que no te dijo nada-acaba Tinet.
-¿Hay alguna revista que pueda ver?-Santi. Ahora empiezo a entender la primera parte del mensaje.
-Puedes verla a ella y que te cuente su versión. Yo sólo te he podido contar lo que me encontré cuando vino y lo poco que me contó ella-Tinet.
Tinet abre la puerta de su despacho donde están Ángeles y Laia. Tinet le hace un gesto a Laia y ésta sale. Entro y ocupo el sitio de Laia, al lado de Ángeles.
-¿Qué pasa, mi amor?-Santi.
-Estoy jodida, Santi. Mira...-me enseña la revista que tiene en sus manos temblorosas.
Le cojo las manos y echo un rápido vistazo a la portada donde veo el titular. Esto ha tenido que ser obra de su ex. No va a quedar así. Lo prometo como que me llamo Santiago.
-Ya se cansarán, mi amor. Pero, ¿por qué no me lo dijiste?-Santi.
-No quería que te avergonzaras de mí por no poder darte hijos...-Ángeles.
-Yo soy feliz si estoy contigo. Y si no puedes tener hijos, no pasa nada. Tenemos a Calma. Y si le queremos dar un hermanito, siempre podemos adoptar...-Santi.
-Uy pero eso es muy difícil...-Ángeles.
-Yo creía que era difícil enamorarme de nuevo cuando empezaron los problemas con María y apareciste tú. Eres la mujer perfecta para mí y una excelente madre para Calma. Quiero despertar a tu lado, desayunar contigo, vivir contigo...-Santi.
Digo estas cosas desde el corazón, viendo lo que significa para mí y para mi hija. Ángeles nos ha cambiado la vida a los 2 y espero que también nosotros a ella. Ángeles me mira con lágrimas en los ojos. No se lo esperaba. Tampoco estaba en mis planes que ocurriese esto, pero nos ha hecho más fuertes. Nos damos un beso con mucha ternura. Espero que no nos pase nada más y podamos ser felices. Le cojo la revista de las manos y la cojo de la mano. Nos levantamos y nos damos otro beso.
-¿Vamos con los demás?-Santi.
-¿Cómo está Roko? ¿A dónde se la han llevado?-Ángeles.
-Al Central. Así que si quieres, vamos para allí y preguntamos por ella-Santi.
Ángeles me mira sonriente y me da un beso en la mejilla.
-¡Eres el mejor, Santi! Ya te explicaré por qué me fui sin decirte nada...-Ángeles.
-No hace falta, cariño-Santi.
-Pero yo quiero contártelo-Ángeles.
Salimos del despacho de Tinet cogidos de la mano y lo que nos encontramos de frente, nos deja de piedra. Carraspeo para hacernos presentes.
-Esto... ¿Ya lo habéis solucionado?-Tinet.
-Si-dice sonriendo mi acompañante.
-¿Y vosotros qué? ¿Conociéndoos a fondo?-les pregunto levantando la ceja.
Hemos pillado a Tinet y a Laia besándose en cuanto hemos salido del despacho.
-Santi, no digas nada de esto...-me pide Laia.
-Si no decís nada de esto que habéis visto, intento solucionar lo de Ángeles-me dice Tinet.
Sigo con la ceja levantada y sonriendo. Me ha parecido sorprendente la escena, pero graciosa a la vez. Tinet y Laia... ¿Quién lo iba a decir?
-Tranquilos, no diremos nada-Ángeles.
-Te tomo la palabra, jefe-Santi.
-Gracias Santi. Tinet, vamos a mi despacho que estaremos más cómodos...-le sonríe picara Laia.
Tinet y Laia se van y nosotros nos dirigimos a la salida para ir al hospital.
Relatado por Carolina Cerezuela
Al final hemos venido la churri y yo con Roko en la ambulancia. Estamos todos en la sala de espera en la espera de que nos digan algo. Estamos todos muy nerviosos.
-¡No hemos avisado a Dan!-dice de repente Anna.
-¡Es verdad! Con las prisas, se nos ha olvidado avisar a su novio. ¿Alguien tiene su número?-Carolina.
-Me parece que yo...-Mónica.
Mónica saca su móvil y busca entre sus contactos. María y Myriam ni se miran. Se palpa la tensión en el ambiente.
-Churri, llámale que voy a dar una vuelta-Carolina.
-¿Estás bien churri? ¿Quieres que te acompañe?-Mónica.
-No ha falta. Estoy bien-Carolina.
-¡Mami! Voy contigo, si quieres...-Carla.
-No, tú quédate aquí con papá y Calma-Carolina.
-Mi amor, cualquier cosa me avisas-Carlos M.
-Claro, cariño-sonrío a mi marido y me doy la vuelta.
-¡Tita! Voy contigo-Irene.
Me doy la vuelta para mirarla.
-¿No prefieres quedarte?-Carolina.
Miro a Ainhoa y a Vane que me miran. Ainhoa mira a su tía. Mónica le hace un gesto afirmativo.
-Vale, podéis venir-les digo a las 3 con una sonrisa.
Irene ya se había levantado y se levantan Ainhoa y Vane. Bueno, la compañía de mi sobrina y sus amigas no me hará mal. Pero no puedo ver malas caras en un momento como éste. No sabemos qué le pasa a Roko. ¿Y si es lo mismo que la otra vez? Lo pasó bastante mal y nosotros con ella. No puede pasar de nuevo por lo mismo. De pronto veo a alguien igual que yo en el mostrador y me quedo mirándola.
-Vero, te estaba buscando-me giro y veo a Maca que me mira sonriendo.
Señalo al mostrador incrédula y sigo mirando.
-Perdona Carol, creía que eras Vero... ¡Madre mía! Es que sois igualitas-Maca.
Me he quedado sin palabras y la escucho, pero sin contestar nada.
-¡Ven, que te la presento!-Maca.
Me coge del brazo y tira de mí hasta llegar donde está la otra chica, la que se llama Vero.
-Tita, sois idénticas-Irene.
-¿Y si son hermanas?-Ainhoa.
-Puede ser...-Vane.
Maca saluda a Vero con un beso y nos presenta. Da 2 besos a las chicas y al llegar a mí se detiene y me mira. Es como verse en un espejo. Menos tripa y con gafas, pero igual.
"Familiares de Rocío Pérez! dicen por el altavoz la mujer que tenemos al lado.
-¿Qué va a pasar conmigo?-me pregunta Ángeles con los ojos vidriosos.
La miro, miro la ternura que desprende. Ella no ha sido capaz de montar todo esto. Ha tenido que ser otra persona. Pero es lo mejor para ella.
-Lo siento, pero tendr...-pero me interrumpen llamando a la puerta.
La puerta se abre y aparece Laia alterada. Me levanto y salgo del despacho con ella para que me explique qué le pasa.
-Es Roko, se ha desmayado-Laia.
-¿Habéis llamado a la ambulancia?-Tinet.
-Según me han dicho, sí. ¿Por qué está Ángeles aquí?-Laia.
-Por la noticia...-digo bajando la mirada.
-Tú no tienes la culpa y ella tampoco. Escúchame-me levanta la barbilla con su mano-, no te martirices más. Antes lo hiciste genial.
Laia se refiere a esta mañana cuando vino Ángeles. Se oía mucho jaleo en la calle y bajé a mirar. Un grupo de periodistas estaba a su alrededor acosándola. Yo salí en su defensa y me hice paso para que dejaran en paz a Ángeles y a Miguel. Ya se sabe cómo son estos periodistas del corazón. Me da pena que esto pueda influir en Ángeles y Santi y se note en el programa.
-Quédate con ella, por favor. Me voy a enterar a ver qué ha pasado-Tinet.
-Claro, ve tranquilo-Laia.
Laia entra en el despacho y yo me voy a buscar a los concursantes. Seguramente estén en plató aún esperando la ambulancia. Llego a plató cuando están llegando 2 personas vestidas de amarillo. Me acerco a los concursantes.
-¿Qué ha pasado?-Tinet.
-Se ha desmayado de repente...-Arturo.
-¡No! Myriam le ha dicho que es una buscona y que se quiere quedar con su chico-salta María.
-¿Perdona? ¡Tú no te metas, María!-Myriam.
Antes de que sigan discutiendo, me hago escuchar.
-No sé lo que habrá pasado, pero venid conmigo fuera... ¡Ya!-Tinet.
Dejo que los del Samur se encarguen de Roko y salgo del plató con María y Myriam. No quiero malos rollos entre compañeros y hoy es cuando parece llevarse mal entre ellos. ¿Qué ha pasado hoy para que estén así? Debo tener un mal de ojo echado porque todas las desgracias me vienen a mí. Y soy el responsable de intentar solucionar los problemas y que perdure el buen rollo que transmite el programa.
-No quiero malos rollos. ¿Entendido? Al final va a haber una desgracia-Tinet.
-Eso dile a ella...-María.
-¡Que yo no le he dicho nada!-Myriam.
-Me da igual lo que haya pasado. Id al hospital y mantenedme informado-Tinet.
En ese momento salen los del Samur con Roko en una camilla. Me acerco a ellos.
-¿A dónde se la llevan?-Tinet.
-Al Central. Pueden acompañarnos en la ambulancia 2 personas como mucho.
-Llamadme con lo que sea. Quien sea, ¿eh?-Tinet.
-Tranquilo míster, eso está hecho-Mónica.
-Santi, ¿puedes venir conmigo un momento?-Tinet.
Santi mira a Arturo, Dani y Javi antes de acompañarme. Todos están preocupados por Roko y quieren ir con ella en la ambulancia. Lo tendrán que echar a suertes. Volvemos a mi despacho, pero antes de entrar me detengo ante la puerta.
-Santi, te tengo que explicar una cosa de Ángeles...-Tinet.
Relatado por Santiago Segura
-¿Qué me tienes que explicar?-Santi.
Miro a Tinet que me mira serio y comienza a hablar. A cada palabra que dice, me quedo más sorprendido. ¿Quién ha podido hacerle esto a mi niña? Mis celos se transforman en rabia. Aprieto los puños cabreado.
-Y ese es el motivo por el que no te dijo nada-acaba Tinet.
-¿Hay alguna revista que pueda ver?-Santi. Ahora empiezo a entender la primera parte del mensaje.
-Puedes verla a ella y que te cuente su versión. Yo sólo te he podido contar lo que me encontré cuando vino y lo poco que me contó ella-Tinet.
Tinet abre la puerta de su despacho donde están Ángeles y Laia. Tinet le hace un gesto a Laia y ésta sale. Entro y ocupo el sitio de Laia, al lado de Ángeles.
-¿Qué pasa, mi amor?-Santi.
-Estoy jodida, Santi. Mira...-me enseña la revista que tiene en sus manos temblorosas.
Le cojo las manos y echo un rápido vistazo a la portada donde veo el titular. Esto ha tenido que ser obra de su ex. No va a quedar así. Lo prometo como que me llamo Santiago.
-Ya se cansarán, mi amor. Pero, ¿por qué no me lo dijiste?-Santi.
-No quería que te avergonzaras de mí por no poder darte hijos...-Ángeles.
-Yo soy feliz si estoy contigo. Y si no puedes tener hijos, no pasa nada. Tenemos a Calma. Y si le queremos dar un hermanito, siempre podemos adoptar...-Santi.
-Uy pero eso es muy difícil...-Ángeles.
-Yo creía que era difícil enamorarme de nuevo cuando empezaron los problemas con María y apareciste tú. Eres la mujer perfecta para mí y una excelente madre para Calma. Quiero despertar a tu lado, desayunar contigo, vivir contigo...-Santi.
Digo estas cosas desde el corazón, viendo lo que significa para mí y para mi hija. Ángeles nos ha cambiado la vida a los 2 y espero que también nosotros a ella. Ángeles me mira con lágrimas en los ojos. No se lo esperaba. Tampoco estaba en mis planes que ocurriese esto, pero nos ha hecho más fuertes. Nos damos un beso con mucha ternura. Espero que no nos pase nada más y podamos ser felices. Le cojo la revista de las manos y la cojo de la mano. Nos levantamos y nos damos otro beso.
-¿Vamos con los demás?-Santi.
-¿Cómo está Roko? ¿A dónde se la han llevado?-Ángeles.
-Al Central. Así que si quieres, vamos para allí y preguntamos por ella-Santi.
Ángeles me mira sonriente y me da un beso en la mejilla.
-¡Eres el mejor, Santi! Ya te explicaré por qué me fui sin decirte nada...-Ángeles.
-No hace falta, cariño-Santi.
-Pero yo quiero contártelo-Ángeles.
Salimos del despacho de Tinet cogidos de la mano y lo que nos encontramos de frente, nos deja de piedra. Carraspeo para hacernos presentes.
-Esto... ¿Ya lo habéis solucionado?-Tinet.
-Si-dice sonriendo mi acompañante.
-¿Y vosotros qué? ¿Conociéndoos a fondo?-les pregunto levantando la ceja.
Hemos pillado a Tinet y a Laia besándose en cuanto hemos salido del despacho.
-Santi, no digas nada de esto...-me pide Laia.
-Si no decís nada de esto que habéis visto, intento solucionar lo de Ángeles-me dice Tinet.
Sigo con la ceja levantada y sonriendo. Me ha parecido sorprendente la escena, pero graciosa a la vez. Tinet y Laia... ¿Quién lo iba a decir?
-Tranquilos, no diremos nada-Ángeles.
-Te tomo la palabra, jefe-Santi.
-Gracias Santi. Tinet, vamos a mi despacho que estaremos más cómodos...-le sonríe picara Laia.
Tinet y Laia se van y nosotros nos dirigimos a la salida para ir al hospital.
Relatado por Carolina Cerezuela
Al final hemos venido la churri y yo con Roko en la ambulancia. Estamos todos en la sala de espera en la espera de que nos digan algo. Estamos todos muy nerviosos.
-¡No hemos avisado a Dan!-dice de repente Anna.
-¡Es verdad! Con las prisas, se nos ha olvidado avisar a su novio. ¿Alguien tiene su número?-Carolina.
-Me parece que yo...-Mónica.
Mónica saca su móvil y busca entre sus contactos. María y Myriam ni se miran. Se palpa la tensión en el ambiente.
-Churri, llámale que voy a dar una vuelta-Carolina.
-¿Estás bien churri? ¿Quieres que te acompañe?-Mónica.
-No ha falta. Estoy bien-Carolina.
-¡Mami! Voy contigo, si quieres...-Carla.
-No, tú quédate aquí con papá y Calma-Carolina.
-Mi amor, cualquier cosa me avisas-Carlos M.
-Claro, cariño-sonrío a mi marido y me doy la vuelta.
-¡Tita! Voy contigo-Irene.
Me doy la vuelta para mirarla.
-¿No prefieres quedarte?-Carolina.
Miro a Ainhoa y a Vane que me miran. Ainhoa mira a su tía. Mónica le hace un gesto afirmativo.
-Vale, podéis venir-les digo a las 3 con una sonrisa.
Irene ya se había levantado y se levantan Ainhoa y Vane. Bueno, la compañía de mi sobrina y sus amigas no me hará mal. Pero no puedo ver malas caras en un momento como éste. No sabemos qué le pasa a Roko. ¿Y si es lo mismo que la otra vez? Lo pasó bastante mal y nosotros con ella. No puede pasar de nuevo por lo mismo. De pronto veo a alguien igual que yo en el mostrador y me quedo mirándola.
-Vero, te estaba buscando-me giro y veo a Maca que me mira sonriendo.
Señalo al mostrador incrédula y sigo mirando.
-Perdona Carol, creía que eras Vero... ¡Madre mía! Es que sois igualitas-Maca.
Me he quedado sin palabras y la escucho, pero sin contestar nada.
-¡Ven, que te la presento!-Maca.
Me coge del brazo y tira de mí hasta llegar donde está la otra chica, la que se llama Vero.
-Tita, sois idénticas-Irene.
-¿Y si son hermanas?-Ainhoa.
-Puede ser...-Vane.
Maca saluda a Vero con un beso y nos presenta. Da 2 besos a las chicas y al llegar a mí se detiene y me mira. Es como verse en un espejo. Menos tripa y con gafas, pero igual.
"Familiares de Rocío Pérez! dicen por el altavoz la mujer que tenemos al lado.
viernes, 2 de enero de 2015
Capítulo 297:Mala imagen
Relatado por Javier Herrero
En cuanto apagan las luces, se ve la luz de unas velas y se acerca a mí Carlos Moyà, el marido de Carol, mientras mis compañeros me cantan el cumpleaños feliz. Tengo a María a mi lado cantando también y sonriendo feliz. La he hecho feliz con lo que le tengo preparado para cuando nos casemos. O a lo mejor está antes. Pero ya no sospecha más de mí porque sabe que Blanca me ayudó a prepararlo.
-Y ahora pide un deseo-me dice Dani.
Ya sé qué deseo pedir y soplo las velas. Al encender las luces la que se emociona es Carol y va al encuentro de su marido y de su hija que viene con Vane, Ainhoa e Irene. También viene Calma con ellas. Santi se acerca a su hija y la coge en brazos. Ángeles se acerca a mí en vez de ir con Santi y Calma. Algo le pasa. En cuanto pueda quedarme a solas con ella, le pregunto. No se merece sufrir. Es una buena compañera y una buena amiga también. La tuve de vecina cuando era pequeña y la he cogido cariño. Es como una hermana para mí. Se acerca a nosotros Miguel, el compañero de Ángeles y se la lleva a un rincón del plató. Me parece estar viendo llorar a Ángeles.
-¿Me disculpas un momento?-le pregunto a María.
-Claro-me dice María sin preguntar. Ahora se fía de mí porque sabe que soy incapaz de engañarla.
Me acerco a ellos tímidamente. Quiero preocuparme por ella, pero tampoco quiero molestar si están hablando ellos. Miguel se da cuenta y la deja a solas conmigo y va con los demás. Miro a Ángeles y sonríe o al menos lo intenta.
-¿Estás bien?-Javi.
-¿Te acuerdas cuando no estuve aquí?-asiento y dejo que continúe. Se toma su tiempo y sigue-Pues me fui a Madrid a buscar a Miguel para buscar protección.
-¿Protección?-le pregunto sin entender nada.
-Sí... No pude avisar a nadie por si iba a por alguno de vosotros...-Ángeles.
-Pero, ¿quién?-Javi.
-Mejor te cuento...-Ángeles.
Relatado por Ángeles Muñoz
Me aparto de los demás porque no quiero que noten que estoy mal. Hoy es el cumple de Javi y merecen disfrutar, aunque yo esté hecha una mierda. Por suerte tengo a Miguel que está esperándome en la puerta y se da cuenta que no estoy bien. Se acerca a mí y me lleva a una esquina del plató. Me intenta tranquilizarme diciéndome que ya ha pasado y que está él para defenderme si alguien me hace algo. Pero no me fío todavía. Miro las calles como si alguien me observase. Se acerca Javi. Miguel nos deja a solas y me pregunta que si estoy bien. Un nudo se forma en mi garganta, pero intento no llorar. Le voy a contar lo que me ha pasado estos 3 días porque ya no me lo puedo callar más.
-Me llegó un whatsapp de mi ex citándome en la plaza de la Sagrada Familia, así que fui hacia allí...-Ángeles.
-¿Cómo se te ocurre?-Javi.
-Pero cuando llegué, le pedí al taxista que me llevase al aeropuerto. Desde allí llamé a Miguel para que me fuese a buscar. Evité usar el móvil para que no me viese en línea por si me espiaba. Me quedé en su casa estos días y al llegar me encontré la sorpresa-Ángeles.
-¿Qué pasó?-Javi.
Recuerdo cuando llegué y las lágrimas están a punto de salir. Ya no las controlo y salen por su cuenta.
-Perdona, deberías estar celebrando tu cumpleaños y no aquí conmigo...-Ángeles.
-Estoy con una amiga que necesita que la escuchen porque está mal. Cuéntame-Javi.
Suspiro mientras intento que el nudo de la garganta se me pase y me deje hablar. Me apoyo en la pared y abro la boca para contarle lo ocurrido, pero algo nos interrumpe.
-¡Roko!-oigo que gritan.
Me acerco corriendo al escenario donde están todos alrededor de ella. Me hago paso entre mis compañeros y la veo tumbada en el suelo inconsciente.
-¿No podías haberte callado?-le reprocha María.
-¿Qué ha pasado aquí?-Ángeles.
-Que te lo cuente ella...-María.
-¡No discutáis y llamad a una ambulancia!-dice agitada Anna.
-Relájate que te va a dar algo a ti también...-Mónica.
La puerta de plató se abre y aparece Tinet por ella.
-Ángeles, ¿puedes venir a mi despacho, por favor?-Tinet.
Me giro y le miro temerosa. No quiero más cosas sobre mí. Miro a Santi de reojo y él me mira serio. Las sonrisas de la gala han sido fingidas. Creo que nadie lo ha notado, pero en nosotros se palpaba el mal rollo. Voy hasta la puerta y sigo a Tinet hasta su despacho. Él ha sido el que me ha tenido que defender ante los periodistas. Entramos y se sienta detrás del escritorio.
-Siéntate, por favor-Tinet.
Cuando te llaman al despacho no puede ser para nada bueno. Me temo lo peor. Y encima Roko se ha desmayado, Santi sigue enfadado conmigo. Yo no tengo la culpa de esto que me está pasando ¿o sí?
-Lo que ha salido publicado da muy mala imagen al programa-dice pasándome una revista donde se ve en portada una foto mía bajo el titular "Ángeles de Camela, estéril". Me empieza a entrar mucho calor. Me muero de la vergüenza. Creo que ahora mismo estaré roja como un tomate. Pero intuyo quién ha podido ser el causante de esto.
-¿Y qué va a pasar conmigo?-pregunto preocupada.
En cuanto apagan las luces, se ve la luz de unas velas y se acerca a mí Carlos Moyà, el marido de Carol, mientras mis compañeros me cantan el cumpleaños feliz. Tengo a María a mi lado cantando también y sonriendo feliz. La he hecho feliz con lo que le tengo preparado para cuando nos casemos. O a lo mejor está antes. Pero ya no sospecha más de mí porque sabe que Blanca me ayudó a prepararlo.
-Y ahora pide un deseo-me dice Dani.
Ya sé qué deseo pedir y soplo las velas. Al encender las luces la que se emociona es Carol y va al encuentro de su marido y de su hija que viene con Vane, Ainhoa e Irene. También viene Calma con ellas. Santi se acerca a su hija y la coge en brazos. Ángeles se acerca a mí en vez de ir con Santi y Calma. Algo le pasa. En cuanto pueda quedarme a solas con ella, le pregunto. No se merece sufrir. Es una buena compañera y una buena amiga también. La tuve de vecina cuando era pequeña y la he cogido cariño. Es como una hermana para mí. Se acerca a nosotros Miguel, el compañero de Ángeles y se la lleva a un rincón del plató. Me parece estar viendo llorar a Ángeles.
-¿Me disculpas un momento?-le pregunto a María.
-Claro-me dice María sin preguntar. Ahora se fía de mí porque sabe que soy incapaz de engañarla.
Me acerco a ellos tímidamente. Quiero preocuparme por ella, pero tampoco quiero molestar si están hablando ellos. Miguel se da cuenta y la deja a solas conmigo y va con los demás. Miro a Ángeles y sonríe o al menos lo intenta.
-¿Estás bien?-Javi.
-¿Te acuerdas cuando no estuve aquí?-asiento y dejo que continúe. Se toma su tiempo y sigue-Pues me fui a Madrid a buscar a Miguel para buscar protección.
-¿Protección?-le pregunto sin entender nada.
-Sí... No pude avisar a nadie por si iba a por alguno de vosotros...-Ángeles.
-Pero, ¿quién?-Javi.
-Mejor te cuento...-Ángeles.
Relatado por Ángeles Muñoz
Me aparto de los demás porque no quiero que noten que estoy mal. Hoy es el cumple de Javi y merecen disfrutar, aunque yo esté hecha una mierda. Por suerte tengo a Miguel que está esperándome en la puerta y se da cuenta que no estoy bien. Se acerca a mí y me lleva a una esquina del plató. Me intenta tranquilizarme diciéndome que ya ha pasado y que está él para defenderme si alguien me hace algo. Pero no me fío todavía. Miro las calles como si alguien me observase. Se acerca Javi. Miguel nos deja a solas y me pregunta que si estoy bien. Un nudo se forma en mi garganta, pero intento no llorar. Le voy a contar lo que me ha pasado estos 3 días porque ya no me lo puedo callar más.
-Me llegó un whatsapp de mi ex citándome en la plaza de la Sagrada Familia, así que fui hacia allí...-Ángeles.
-¿Cómo se te ocurre?-Javi.
-Pero cuando llegué, le pedí al taxista que me llevase al aeropuerto. Desde allí llamé a Miguel para que me fuese a buscar. Evité usar el móvil para que no me viese en línea por si me espiaba. Me quedé en su casa estos días y al llegar me encontré la sorpresa-Ángeles.
-¿Qué pasó?-Javi.
Recuerdo cuando llegué y las lágrimas están a punto de salir. Ya no las controlo y salen por su cuenta.
-Perdona, deberías estar celebrando tu cumpleaños y no aquí conmigo...-Ángeles.
-Estoy con una amiga que necesita que la escuchen porque está mal. Cuéntame-Javi.
Suspiro mientras intento que el nudo de la garganta se me pase y me deje hablar. Me apoyo en la pared y abro la boca para contarle lo ocurrido, pero algo nos interrumpe.
-¡Roko!-oigo que gritan.
Me acerco corriendo al escenario donde están todos alrededor de ella. Me hago paso entre mis compañeros y la veo tumbada en el suelo inconsciente.
-¿No podías haberte callado?-le reprocha María.
-¿Qué ha pasado aquí?-Ángeles.
-Que te lo cuente ella...-María.
-¡No discutáis y llamad a una ambulancia!-dice agitada Anna.
-Relájate que te va a dar algo a ti también...-Mónica.
La puerta de plató se abre y aparece Tinet por ella.
-Ángeles, ¿puedes venir a mi despacho, por favor?-Tinet.
Me giro y le miro temerosa. No quiero más cosas sobre mí. Miro a Santi de reojo y él me mira serio. Las sonrisas de la gala han sido fingidas. Creo que nadie lo ha notado, pero en nosotros se palpaba el mal rollo. Voy hasta la puerta y sigo a Tinet hasta su despacho. Él ha sido el que me ha tenido que defender ante los periodistas. Entramos y se sienta detrás del escritorio.
-Siéntate, por favor-Tinet.
Cuando te llaman al despacho no puede ser para nada bueno. Me temo lo peor. Y encima Roko se ha desmayado, Santi sigue enfadado conmigo. Yo no tengo la culpa de esto que me está pasando ¿o sí?
-Lo que ha salido publicado da muy mala imagen al programa-dice pasándome una revista donde se ve en portada una foto mía bajo el titular "Ángeles de Camela, estéril". Me empieza a entrar mucho calor. Me muero de la vergüenza. Creo que ahora mismo estaré roja como un tomate. Pero intuyo quién ha podido ser el causante de esto.
-¿Y qué va a pasar conmigo?-pregunto preocupada.
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