miércoles, 25 de febrero de 2015

Capítulo especial:1 mes (IX)

Relatado por Mónica Naranjo


Me levanto en el momento que entra Cruz por la puerta. Me dirijo a ella como puedo y le agarro de la bata nerviosa.
-Cruz, ¿qué pasa?-Mónica.
-Mónica túmbate, por favor-Cruz.
-¿Me vas a explicar qué pasa?-Mónica.
Poco a poco vuelvo a mi camilla. Cruz les pide a Carlos y a Carolina que salgan. En cuanto Cruz empieza a hablar, se me cae el alma.
-Pero, ¿cómo es posible?-pregunta Àngel furioso.
-No nos lo explicamos. Nunca había pasado una cosa así...-dice Cruz apenada.
Me vuelvo a levantar y antes de que me pueda detener, salgo por la puerta.
-Churri, ¿a quién habéis visto? Es muy importante-le suplico.
-Pero, ¿qué pasa?-pregunta Carlos, que no entiende nada.
-A María del Monte-me responde Carolina.
¡Mierda! Ya sé lo que ha pasado. Pero no era ella. Alguien la está ayudando. Sé las ganas que tenía de tener un niño.
-¿Mónica? ¿Qué haces aquí fuera?-me pregunta Vilches.-Vuelve a tu habitación.
-¡No hasta que encuentre a mi hija!-Mónica.
-Lo digo en serio-se pone serio y se cruza de brazos.
Enseguida sale Cruz que me pide que por favor vuelva a la camilla.
-¡Que no!-a cabezota no me gana nadie.
-¡No me jodas, Mónica!-Vilches.
-Si vigilaseis a quien entra aquí...-le planto cara, pero ahora mismo me da igual.
-Tranquila churri-me pide Carolina mirándome.
-¿Quieres tener un desgarro vaginal? Porque eso conseguirás si no guardas reposo-Vilches.
-Vale, ya entro-no me ha convencido del todo, pero bueno.
Me giro y coloco la mano en el manillar. pero antes de entrar, me vuelvo a Carlos.
-Carlos, vuelve al lugar donde la hayáis visto-le pido.
Carlos asiente y le veo alejarse por el pasillo. Carolina se queda fuera o eso me parece al menos. En cuanto entramos, Àngel nos mira con lágrimas en los ojos.
-¡No me mires así y haz algo!-estoy pagando mi frustración con él y no tiene la culpa. Lo sé.
Me siento impotente sin poder hacer nada. Encima me obligan a estar en esta cama tumbada. Esperar a que ocurra algo. No tendría que haber dejado que se la llevase.
-¡Yo no me la he llevado! ¡Ni siquiera me puedo mover!-me dice Àngel enfadado.
Àngel se gira dándome la espalda. Supongo que me he pasado.


Relatado por Àngel Llàcer


No me puedo creer que me haga responsable de la desaparición de la pequeña. Me he girado para no hacerme más daño. Cada vez que la miro, veo sus ojos reflejados en nuestra hija Mónica. Es la viva imagen de su madre.
-¿Te quieres relajar?-le dice cabreado Vilches.
-Voy a llamar a Carlos, a lo mejor puede hacer algo-Cruz.
La habitación se queda en silencio durante unos segundos. Flota en el ambiente tensión, malestar, agobio, frustración. Frustración la que siento yo sin poder moverme de esta cama. Me intento incorporar.
-Quiero que me cambies de habitación-oigo que dice Mónica.
Me incorporo rápidamente quedando sentado y me giro hacia su dirección. Veo que mira a Cruz y le está pidiendo el cambio. No quiere estar conmigo. Una sensación de ahogo me invade, pero intento mostrarme tranquilo. No ha reparado en mí, pero necesito saberlo.
-¿No quieres estar conmigo?-le pregunto lo más tranquilo que puedo.

jueves, 19 de febrero de 2015

Capítulo especial:1 mes (VIII)

Relatado por Mónica Naranjo


Me acerco finalmente a Àngel y le doy el beso que tanto ansiaba.
-Para que luego me llames mala...-Mónica.
-¿Cuándo he dicho yo eso?-Àngel.
-Antes jajaja-Mónica.
-Eres la mejor persona que conozco-Àngel.
-Anda, anda pelota-le digo entre risas.
-Lo digo de verdad ¿eh?-Àngel.
Me acerco mucho a su cara, estamos a milímetros.
-¿O para conseguir otro beso?-Mónica.
Àngel sonríe nervioso. No sé si es por tenerme tan cerca o porque le he pillado. Si es que soy muy lista. A veces hasta me sorprendo. Tocan a la puerta y me separo de Àngel, pero le doy otro beso rápido.
-Deben ser ellos-Mónica.
Pero me equivoco. Entre una persona a la habitación, una persona que no conozco. No son ni Carlos ni Carolina.
-Lo siento, pero me tengo que llevar a la niña.
-¿Y Cruz?
-Está ocupada y no ha podido venir. Ahora por favor vuelva a la camilla, señora.
Es una médico que no he visto nunca, debe ser nueva. Me tumbo en la camilla y echo un último vistazo a la niña antes de que se la lleve.


Relatado por Àngel Llàcer


Miro a Mónica que observa la puerta por donde ha salido esa médico con nuestra hija. Tendrá que estar en la incubadora, pero Carlos y Carolina vienen a conocerla y no está. Bueno y que no podemos estar sin ella. Al menos yo ya la echo de menos. Y noto que a Mónica le pasa lo mismo. Acaba de tenerla. Es muy pequeña y es sangre de nuestra sangre, fruto de nuestro amor. Se nos hace difícil estar lejos de ella, sin tenerla en la misma habitación que nosotros.
-¿Estás bien?-le pregunto a Mónica.
-Ha sido muy poco tiempo el estar con ella. Quiero tenerla conmigo todo el tiempo-Mónica.
-Ya y yo. Pero tendrá que estar en la incubadora-Àngel.
Un rato más tarde vuelven a tocar la puerta y la puerta se abre. Ahora sí son Carlos y Carolina. Carolina me saluda con 2 besos y enseguida se va a saludar y a hablar con Mónica. Carlos viene a saludarme.
-¿Qué te ha pasado, tío?-Carlos.
-Un accidente...-mi cara cambia cada que lo recuerdo. ¡Y pensar que me he perdido el embarazo de mi princesa!
-Bueno tranquilo. ¿A que no sabes a quién nos hemos encontrado por la puerta?-Carlos.
-¿A quién?-pregunto con curiosidad. Antes de que responda otra pregunta ronda mi cabeza-Espera, ¿vosotros habéis venido?
Noto que me perdido muchas cosas en estos meses. O a lo mejor solo es producto de mi imaginación. Que yo recuerde los 2 están casados y felices con sus respectivas parejas y tienen sus familias.
-¿Qué hace esta cuna en medio del pasillo?-oímos gritar a Vilches.
¿Cuna? ¿Qué pasa?
-¡Carlos! ¿A quién?-me estoy poniendo nervioso.
-A María-Carlos.
-¿Qué María?-pregunta Mónica intrigada.
Bueno más que intrigada, es alterada. Esa mujer que ha venido y se ha llevado a la niña... Y ahora hay una cuna en el pasillo... Esto no puede ser casualidad. ¿Qué pasa? ¿Qué María es? Me estoy alterando. me quiero levantar de esta cama y correr. Pero no me puedo mover.
-María...-empieza Carolina. Pero la puerta se abre de nuevo.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Capítulo 304:Pasando las penas entre amigos

Relatado por Ángeles Muñoz


Acaban de llegar los que se habían ido con Anna en su coche. Ya estamos todos y podemos empezar. Pero ni Santi ni yo tenemos muchas ganas. Vale que tengamos  a la niña con nosotros, pero no porque le hayan dado la custodia. Me he convertido en cómplice de secuestro. Y lo que es peor: hemos involucrado también a Arturo en esto. No me lo podré perdonar nunca. Mónica trae refrescos para las niñas. El alcohol ya está sobre la mesa. La música empieza a sonar. Oficialmente empieza la fiesta de cumpleaños de Javi. Le miro con una sonrisa. No le pienso estropear su fiesta por nuestros problemas.
-¿Qué os pasa?-nos pregunta Mónica acercándose.
-Nada-dice seco Santi.
-¿Ángeles?-me pregunta mirándome a los ojos.
No creo que sea curiosidad, sino preocupación. Nos quiere y se preocupa por nosotros. Ahora mismo estoy en un dilema: no contarle nada por Santi o contárselo y así liberarme de esto que llevo dentro.
-Perdóname Santi-antes que nada me disculpo. Ya me estoy sintiendo mal.
 Le cuento lo del juicio, lo que dijo la ex de Santi, lo que dictaminó el juez y lo que pasó después del juicio. Santi entró y salió con la niña. Y empezamos a correr. Miro a Calma que está comiendo y se me escapan unas lágrimas.
-Santi, tienes que devolverla. Podrías buscarte un lio con la justicia-le aconseja Mónica.
Miro a Santi con ojos llorosos. No quiero que le pase nada y menos que me separen de él.
-El lunes a primera hora vas a los Servicios Sociales y les explicas lo que ha pasado. Te disculpas y lo que tenga que pasar, pasará-Mónica.
Santi no dice nada y se aleja de nosotras. Se va con Arturo y Dani. Me quedo mirándole y miro de reojo a Calma.
-Es por su bien...-oigo decir a Mónica.
Me giro para mirarla y la sonrío. En el fondo tiene razón, pero también entiendo a Santi. Esto de poder quedarse sin su hija es lo peor que le puede pasar. Se acercan hasta mí Roko y Anna que me convencen para que vaya con ellas a bailar. Cojo un vaso y me echo vodka. Empiezo a beber y a bailar y a pasármelo bien. La verdad es que Anna y Roko me están ayudando bastante. Vamos a donde María y Javi.
-¡Javi! ¡Que te nos haces mayor!-le empieza a decir Anna.
-Sí... jeje-Javi.
-¡Oye niña! A ver qué vas a decir de mi niño... ¡Si está como un chaval!-le reprocha María.
-Chavalas somos nosotras...-dice entre risas Anna.
Sonrío y miro a Roko y Anna que también sonríen.
-Y a ti que se te va ya la cabeza...-le responde María.
Me parece que se refiere a lo de antes, que nos ha dejado descolocado a todos. Pero lo hemos dejado pasar.
-Perdona, pero eso son cosas mías...-Anna.
-Va, dejadlo ya-Roko
-¡Eso! Antes que digáis algo que os pueda molestar...-Ángeles.
-Es ella la que ha empezado...-Anna.
-Pero no te enfades, yaya. Ya sabes que yo te quiero-Anna.
--Tú me quieres a ratos, ¿eh?-María.
-¡Yo sí que te quiero, agüela!-Ángeles.
-Mira la otra haciéndole la pelota...-Anna.
-¡Oye! No es peloteo, es la verdad-Ángeles.
-Y de mi Ángeles sí me fio, que me dice la verdad no como tú...-le dice María con una sonrisa.
-¿Y yo?-le pregunta con cara de buena Roko.
-Tú según con quien te juntes... jajaja-María.
-¿Así que la mala influencia soy yo, no?-le pregunta Anna haciéndose la indignada.
-Emm...-María.
-¿Siempre estáis así?-Javi.
-Éstas 2 sí, jajaja-le digo a Javi sonriendo.
Javi me aparta de ellas y susurrando me pregunta que qué me pasa. Me conoce demasiado, desde pequeña era vecina suya. A Javi no le puedo mentir y se lo acabo contando. Le digo también lo que nos ha dicho Mónica y que le ha sentado un poco mal y se ha ido con Arturo y Dani.
-Ya hablaré con él, no te preocupes-me dice Javi.
Me deja algo más tranquila. Y también porque me lo estoy pasando bien con Anna, Roko y María.
-Gracias javi, eres un encanto-le doy un beso en la mejilla.


Relatado por Arturo Valls


Se le ve jodido a Santi, pero ya me han explicado entre Ángeles y él el por qué. Era lo que yo sospechaba, pero no me importa porque lo he hecho por compañeros y amigos. A veces la realidad supera a la ficción. Intento animarle porque no tiene muy buena cara. Estoy con Santi y Dani hablando. Miro de reojo a Vane. No estando ni su novio ni mi mujer por aquí se podría intentar algo.
-Ya veréis como cae rendida a mis pies-Arturo.
-Pero, ¿sigues intentándolo con ella?-Dani.
-No te sorprendas porque tú con Anna...-Santi.
-Va, tú lo intentas con Anna y yo con Vane... Tú no que tienes a Ángeles aquí-le digo a Santi sonriendo.
-Y yo os recuerdo que tenéis pareja en casa, ¿eh?-Santi.
-Ya, pero no están aquí...-Dani.
-Y el finde se puede hacer muy largo...-Arturo.
-Yo creía que solo era hoy...-Santi.
-Hombre, ya que estamos nos quedamos de casa rural todo el finde, ¿no? Casa gratis, campo, chicas-digo con una sonrisa picara.
-No sabes tú ni nada. Pero te recuerdo que la casa es de Mónica-Dani.
-A Mónica me la camelo yo luego, jeje-Arturo.
-Qué crack eres, tío-Santi.
-Por vosotros, lo que sea-Arturo.
A lo mejor ha sonado un poco creído, ¿no? ¡Pues no! Las cosas que se hacen por los demás, pero te las dices a ti mismo no es de ser creído. A ver que me estoy liando. ¡No me lieis! Vaya gente. Estos lectores de hoy en día...
-¡Venga! ¡Los regalos!-exclamo para que no estemos todos dispersados.
-¿Me habéis traído cosas? pero si no hacía falta...-Javi.
-Tú te lo mereces todo-María.
-Por una vez haz caso a María-Arturo.
-Orejitas cuidao con lo que dices...-dice María entre risas.
-Y habrá que cantarle el cumpleaños ¿no?-Ángeles.
Àngel empieza a cantar desafinando. Nos empezamos a reír.
-Cariño, déjalo que no es lo tuyo jajaja-Mónica.
-Canta tú, Mónica-le pide Roko.
-Sí tita-Ainhoa.
Todos le pedimos que por favor cante. Le dice algo al oído a Àngel. Àngel sonríe y se va del salón.

jueves, 12 de febrero de 2015

Capítulo 303:Buena anfitriona

Relatado por Carlos Latre


Carolina se disculpa ya que es su teléfono.
-Cógelo si lo tienes que coger-le dice Rai.
-No, tranquilo. Ya volverán a llamar-Carolina.
Sé que está impaciente por saber la respuesta y ahora no existe nada más que ese resultado. Vero la mira de reojo entre mala cara y sonriendo. A todos nos invade la curiosidad. Y parece que Rai no tiene prisa por desvelar lo que pone en ese sobre. Además que nos esperan para la fiesta de Javi y todavía tenemos que ir a Figueres. Así que creo que todos miramos con cara de asesinos a Rai.
-¡Venga, dilo!-le apremia Anna.
-Hay que ver que emoción le estás dando a esto...-le dice Vero.
-Mira que a ti no te lo digo, ¿eh?-le dice Rai con una sonrisa traviesa.
-¡Venga!-le decimos todos al unísono.
-Vale, vale. No me comáis-Rai.
Vuelve la vista al sobre y saca un papel. Aún no lo había sacado del todo. Lo estaba sacando poco a poco y leyéndolo como si se tratase de un premio.
-Las pruebas de ADN realizadas en el Hospital Central...-Rai.
-Sabemos dónde se han hecho. Que trabajo aquí-le dice una impaciente Vero.
-Yo era por darle emoción...-Rai.
-Pues menos darle emoción y al grano-Vero.
-¡Eso! Que nosotros tenemos prisa-Carolina.
Los que no han dicho ni se han quejado han sido Myriam y Giuseppe, pero están tan impacientes y expectantes como todos nosotros. Tenemos ganas de matar a Rai, pero sobre todo Carol y Vero.
-Carolina Cerezuela y Verónica Solé...-hace una pausa dramática y las mira-...no son hermanas. Lo siento.
Carolina pone cara de decepción, pero Vero se lo toma de forma distinta.
-¿Estás seguro? ¡Venga míralo bien, que has estado con la tontería para decirnos que no. ¡Eso tiene que estar mal-dice Vero enfadada.
-Venga Vero, no te pongas así. Me vas a tener siempre que quieras-Carolina.
-Pero no es lo mismo... ¡Rai! ¡Haberlo dicho antes y no haces perder el tiempo!-dice Vero. Tras decirlo, se levanta y sale dando un portazo.
Nos quedamos desconcertados, sin saber qué decir. Rompo el hielo.
-Bueno, nos tenemos que ir. Cualquier cosa, aquí tienes mi móvil-le apunto mi número en un papel.
-No te preocupes, Carlos. Cualquier cosa, te llamo o llamo a Vane que también va, ¿no?-Rai.
-Sí-Myriam.
-¿Y Vero?-pregunta preocupada Carolina.
-Tranquila, ahora hablaré con ella. Y ahora iros, no os entretengáis más-Rai.
Rai da 2 besos a las chicas y la mano a Giuseppe y a mí a modo de despedida. Vamos saliendo del gabinete y salimos del hospital.


Relatado por Javier Herrero


Ya vamos de camino a Figueres. Os mentiría si os dijese que no estoy nervioso. Pero tengo a mi niña a mi lado que me calma y me da la seguridad para todo. Aunque todo esto de que me hagan una fiesta para mí, ser el centro de atención... como que me da vergüenza. Sí, sigo sintiendo vergüenza con 52 años. No es algo raro, ¿no? Estamos intentando sacarles información a Ángeles y Santi, pero parece que no da resultado. Arturo ya nos ha puesto los dientes largos de que es muy interesante lo que tienen que contar. Pero que no sueltan prenda, ¡oye! Y tampoco se me ocurre qué puede ser. Para eso no tengo imaginación. Me quedo pensando. Noto un beso en la mejilla. Me giro y veo a María mirándome fijamente.
-¿Qué pasa?-le pregunto con una sonrisa.
-Eso pregunto yo-ríe-¿Qué te pasa, niño?
-Estaba pensando...-Javi.
-Pues no pienses tanto porque no vas a acertar lo que te tengo de regalo-María.
-¿Me tienes algo?-pregunto ilusionado cual niño pequeño-¿Y qué es?
-Hasta que no lleguemos a casa de Mónica nada-María.
-Joo-pongo cara de pena para ver si cuela y me dice algo aunque sea. Me gusta un poco la intriga, pero soy muy curioso. Soy como un niño en el cuerpo de un hombre. Y la que tengo al lado es también como una niña, así que no ayuda.
-Ni jo ni ja. Tienes que esperar, mi amor-María.
-¿Y a mí me lo dices?-le pregunta Arturo.
-No, que se lo chicas-María.
-No, te lo prometo-Arturo.
-¡Que no!-María.
Me acerco a ella y le doy un beso en los labios. Siempre es ella la que da el primer paso. Y le parece raro y se me queda mirando extrañada.
-Uy, ¿y esto?-María.
-Va a ser para que le digas la sorpresa ¿eh?-le dice Roko riendo.
-¡Que te hemos pillao, Javi! Que lo haga Arturo, vale. Pero tú...-Ángeles también sonríe y me mira divertida.
-Bueno como veo que ya se meten conmigo, me vuelvo con Dani-dice Arturo.
-No te vayas, Arturo-le pide Ángeles con una sonrisa de niña buena.
-No, en serio. Que está solo y se debe aburrir-Arturo.
-No la líes mucho, niño-le dice María en plan maternal.
No puedo más que reírme. Si me lo estoy pasando así de bien en el viaje, ¿qué me espera en la fiesta que estaremos todos? Tengo una duda que me reconcome por dentro desde que ha empezado este viaje.
-Oye Santi, ¿qué tal ha ido el juicio?-miro de reojo a Calma que está jugando con las chicas. No se nos han acercado desde que ha arrancado el viaje.
-Bueno bien-Santi.
-¿Y eso?-Javi.
-Nada-Santi.
-¡Eso! A ver si le consigues sacar tú algo porque yo ya...-me dice María.
-¡Pero no seáis cotillas!-Roko.
-¿A ti no te pica la curiosidad?-le pregunta María.
Miro a Ángeles que parece que se debate entre decirlo o callar. Pero tampoco la voy a presionar. Que si lo quiere decir que salga de ella y no obligada. Santi parece que no quiere contar nada del juicio. A lo mejor no ha ido como él esperaba y no quiere recordarlo. La caravana se para y miro por la ventanilla. Estamos en un pueblo con caminos de piedra y casas blancas. O al menos por la zona que estamos ahora. Me levanto y me dirijo a la parte delantera.
-¿Hemos llegado?-les pregunto a Dani y a Arturo.
-Al pueblo sí, ahora hay que preguntar por la calle-Diges.
Justo en ese momento pasa un señor y Arturo le pregunta en catalán por la calle. Vuelvo a mi sitio y miro sonriendo a María. Ya queda menos para que sea desvelado el regalo. ¿Qué me tendrá preparado? Tengo ganas ya de bajarme y llegar para saberlo. Volvemos a ponernos en marcha y me voy poniendo cada vez más nervioso.
-¿Qué? ¿Nervioso?-me pregunta María sonriendo.
-Mucho-le contesto con una amplia sonrisa.
Es la primera vez que lo celebro tan lejos de mi casa y con personas que no sean mi mujer, mi hermano, mi cuñada y mis sobrinos. Pero también sé que este año va a ser especial. Estoy con mi otra familia, con María que quiero que sea mi mujer (en cuanto acabemos los papeles del divorcio Blanca y yo, quiero que nos casemos). La caravana se detiene del todo. Santi llama a su hija que va corriendo al encuentro de su padre.


Relatado por Àngel Llàcer


Con todo lo que están tardando en llegar, nos ha dado tiempo a comprar la tarta, guardarla, hacer el amor un par de veces y ducharnos. El móvil de Mónica suena y enseguida se pone a hablar con Carolina. En ese churri al descolgar, he sabido que era ella. Oigo un claxon y salgo fuera de casa dejándola dentro de casa hablando por el móvil.
-¡Hombre! ¡Por fin!-les recrimino sonriendo.
-No es tan fácil llegar ¿eh?-se excusa Dani por la tardanza
-Bueno sois los primeros en llegar-Àngel.
-¿Y Anna y los demás?-me pregunta Ángeles.
-Ni idea, está hablando Mónica con Carolina por teléfono. A ver si nos dice por dónde están-Àngel.
Voy saludando a los concursantes y les digo que vayan entrando en la casa. Dejo a Javi para lo último. Le palmeo la espalda, le felicito y charlamos un rato antes de entrar en la casa. Mónica se levanta a recibirles.
-Bienvenidos, pasad y poneos cómodos-Mónica.
-¡Qué recibimiento! Voy a tener que venir más veces por aquí...-dice Arturo entre risas.
Mónica se empieza a reír y le mira, o le intenta mirar, seria.
-No me la activéis, que la tenía controlada...-Àngel.
Mónica se acerca a mí y me da una colleja. A continuación nos lleva a todos a conocer su casa. La verdad es que es una buena anfitriona. Yo no puedo dejar de mirarla embelesado por lo guapa que está y lo bien que le queda el papel.
-Carolina y los demás estarán a punto de llegar, ya están de camino-nos informa Mónica.
-Pero, ¿dónde están?-pregunta Santi.
-Al parecer han ido al hospital.
-¿Le pasa algo?-pregunta María preocupada.
-Nada grave, fue de visita solamente-Mónica.
-¡Tita Mo!-exclama Calma de pronto. Ni me había percatado de su presencia. Santi la lleva en brazos, pero no me había dado cuenta.
-Cariño, ¿qué haces tú aquí? Y lo mismo os digo a vosotras, chicas. No podéis beber, ¿eh?-les dice seria a Ainhoa e Irene.
-Yo tampoco bebo, pero ¿habrá bebidas sin alcohol no?-le pregunta Vane.
-¿Y si ahora decimos que no?-empiezo a vacilar o al menos lo intento. Mónica me corta el rollo.
-Hay Coca Cola y Fanta-Mónica.
-¡Pues entonces sin problema!-Ainhoa.
-Pero sentaos, sentaos donde podáis-les pide Mónica a los presentes.
Siempre pendiente en que todos los de a su alrededor estén bien. Les pregunta que si quieren algo, pero prefieren esperar a los que esperar. ¡Hombre! Es lo suyo. Tenemos que estar todos para empezar la fiesta.
Después de un rato largo, suena otro claxon. Deben ser ellos. Esta vez se levanta Mónica y sale a recibirles. Vane, Ainhoa, Irene, Arturo y Dani se han corriendo jugando con Calma. Entran los que faltaban. Carol no trae muy buena cara. Mónica la lleva cogida del brazo y le está diciendo algo inaudible para los demás.
-¡Ay Dani!-exclama de pronto Anna en cuanto entra al salón.

lunes, 2 de febrero de 2015

Capítulo 302:Posibles hermanas

Relatado por Carolina Cerezuela


Nos hemos desviado un poco para el hospital. Le he pedido a Anna por favor a ver si podíamos. Mira que he dicho que no me pasaba nada, pues ha cundido el pánico. Creían que me pasaba algo o que me ponía de parto. No, sólo quería venir para ver a mi "doble. La verdad es que se me parece mucho, ¿no? Cuando hemos llegado, llegaba Rai que me ha preguntado qué hacía allí, que si me pasaba algo. Le he dicho que quería hablar con Vero. Me ha dicho que la iba a avisar y que esperase en la sala de espera. Y aquí estamos. Llegaremos un poco más tarde, pero ya voy a avisar a la churri.
-"Churri, no te preocupes, llegaremos un poco más tarde"-Carolina.
Me guardo el móvil y viene Rai.
-¿Queréis algo?-nos pregunta.
-No, gracias-dicen ellos.
-una chocolatina si puede ser, por favor-le pido con una sonrisa.
Rai se acerca a la maquina y me saca una. Me la da y sonríe al ver cómo la abro. Me ha dado un antojo y abro el envoltorio con ansia.
-Vero te recibirá en un momento, está con un paciente-Rai.
-Gracias-Carolina.
-¿Tú no vienes al cumple de Javi?-le pregunta Anna inocentemente. La miro de reojo.
-Tengo que trabajar... Y además que no pinto nada allí...-Rai.
Dejo de comer y le miro seria.
-¿Cómo que no? ¡Tú eres uno más de nosotros!-Carolina.
-No la hagas enfadar, te lo aviso-Anna.
-Pero si es un trozo de pan-Myriam.
-Una de esas personas con las que puedes contar-Giu.
-Ya, que me vais a sonrojar-Carolina.
Rai se saca un café de la maquina y sigue hablando con nosotros hasta que tiene que marcharse. Estoy nerviosa por hablar con Vero. Le voy a proponer algo que no sé si querrá. Habrá que esperar. Todo es cuestión de esperar en esta vida. Pero me voy a desesperar, jaja. Cuando pasan lo que para mí son horas, se acerca a nosotros Vero.
-¿Carolina? ¿Preguntabas por mí?-Vero.
-Sí-la contesto sonriendo.
-Ven a mi despacho, por favor-Vero.
-¡Ah! ¿Y nosotros qué?-pregunta Anna con una sonrisa.
-Si no os importa esperar...-Vero.
-Ya nos has tenido esperando, guapa-Giu.
-Va, que nos están esperando-meto un poco de prisa para que dejen de vacilar y me dejen hablar con ella.
-Adelante-me dice Myriam con una sonrisa.
Salgo de la sala de espera seguida de Vero que me conduce hasta el ascensor. No puedo dejar de mirarla. Lo mejor va a ser aclararlo cuanto antes. No puedo estar en este sin vivir. En el camino no decimos ni una palabra. Serán los nervios. Llegamos a su despacho al cual me dice que pase y me siente.
-Pues tú dirás-Vero.
Organizo mis ideas para saber por dónde empezar y no quede como ingenua o tonta. Quiero tener buen rollo con esta mujer.
-Verás, como se puede apreciar somos muy iguales y últimamente se habla mucho de niños robados...-Carolina.
-¿No estarás insinuando que nosotras somos niñas robadas, no?-Vero.
-No lo sé, por eso me gustaría...-no encuentro las palabras adecuadas para decírselo. ¡Venga! Pero si tampoco es tan difícil, me digo a mí misma.-Me gustaría que nos hiciésemos una prueba de ADN-acabo de decir.
Vero me mira perpleja. A lo mejor no ha sido buena idea.
-Si no quieres, no pasa nada, ¿eh?-Carolina.
-Yo no he dicho que no-Vero.
Vero coge el teléfono y pulsa un botón.
-Teresa, dile a Rai que suba a mi despacho, por favor. Gracias-Vero.
Cuelga y me dedica una sonrisa que devuelvo. Me empieza a contar su sospecha, pues ella es adoptada según me cuenta. Todo puede ser. Cuando pasa un tiempo, sube Rai. Me doy la vuelta y le miro, está sonriendo.
-Bueno, bueno-nos dedica una sonrisa de medio lado-Tengo a 2 rubias para mí...
-No te emociones Rai, que sólo nos vas a hacer la prueba del ADN-le dice Vero.
-¿Y si os tengo que explorar para ver alguna mancha de nacimiento o algo?-pone una mirada pícara.
-Pues se lo pido a Maca, Cruz o Claudia-Vero.
-Eres como Arturo-le digo sonriendo.
Rai se dirige a la puerta para hacernos entender que podemos irnos.
-Señoritas, acompáñenme por favor-Rai.
-Mira que llegas a ser tonto ¿eh?-le dice Vero poniéndose a su altura.
Les sigo muy de cerca y vamos al ascensor. Me dejo guiar porque, aunque haya estado ya aquí, no conozco el hospital.





Relatado por María del Monte


Parece que la escritora me quiera sacar de mes en mes. Se nota quiénes son sus favoritos y a mí ni me saca. Pero no me voy a quejar cada vez que relate o se lo pensará antes de sacarme de nuevo, jeje. Vamos de camino al pueblo de Mónica a celebrar el cumple de mi niño. Y ni se os ocurra decir nada de su edad porque ruedan cabezas. Nosotros tenemos derecho a celebrar el cumpleaños tanto como los jóvenes. Tenemos experiencia en la vida que no es lo mismo a lo que estaréis pensando mucho de vosotros. ¡Así que a callar! Y ahora que ya no decís nada, continúo. Estamos todos aquí atrás en la caravana, salvo Dani que está conduciendo.
-¿Nadie va a hacer compañía a Dani?-pregunto a los presentes.
-Ahí tendría que estar Anna y se ha ido...-dice Arturo sonriendo.
-O tú que sois muy amigos-María.
-Espera que está esto muy interesante-Arturo.
-¿El qué?-pregunta Javi intrigado.
-No me digas que tú también eres cotilla, Javi...-se sorprende Roko.
-Uy no lo sabes tú bien...-le digo a Roko con una sonrisa de complicidad.
Siempre se ha dicho que las mujeres somos cotillas y marujas, pero algunos hombres también lo son. Y Javi es uno de ellos y creo que Arturo también. Está al lado de Ángeles y Santi que le estarán contando algo. Me muero de curiosidad, pero tampoco me quiero meter en la vida de nadie. Bastante tuve yo cuando hubo los rumores de lo mío con Isabel. Los de Sálvame son muy pesados. A veces me meten en trifulcas con Charo Reina por su manía de crear morbo. Es lo que da audiencia a ese programa. Menos mal que me he alejado de los medios, salvo para este programa. Pero este programa me da la vida y me divierto. Hacía tiempo que no me divertía yo tanto. Me acerco a Javi y le abrazo sin previo aviso. Me gusta oler su aroma y apoyarme en su hombro. Oigo un "oh" general a lo que sonrío algo avergonzada. Bueno avergonzada no, pero emocionada y feliz porque esto va para delante y lo puedo mostrar sin miedo. Arturo se levanta y va a la parte delantera. Supongo que le han influido mis palabras y va a estar con Dani.
-¿Y a vosotros 2 qué os pasa?-les pregunto a Ángeles y Santi.
-Nada-contesta Ángeles.
-Ya... Que a mí no me engañáis... Que no he nacido ayer, algo os pasa-María.
Santi mira a Ángeles y luego mira a donde está su hija jugando con las chicas.
-No es nada, María-me dice Santi serio.
-¿Santiago Segura serio? ¡Venga va! Que hay confianza-María.
-Déjalas cariño. Si no quieren contarlo, que no lo cuenten-me dice Javi a mi lado.
-Bueno, pero ya os lo notará Mónica y no hay escapatoria...-les aviso.


Relatado por Vero


Ya nos hemos hecho la prueba y hemos vuelto a la sala de espera. Estoy conociendo a los compañeros de trabajo de mi posible hermana. ¿O debería decir solo Carolina porque aún no sé el resultado? No puedo evitar estar nerviosa y a Carolina también se lo noto. Son todos muy majos. Me levanto a sacarme un café de la máquina y les pregunto que si quieren algo. Anna se levanta también y se saca un chocolate.
-¿Y cómo es que no os habíais visto antes?-me pregunta Anna.
-He llegado hace poco y tampoco es que sea fija. Me estoy preparando las oposiciones para psiquiatría-Vero.
-¿Eres psiquiatra?-Anna.
-Sí-la contesto con una sonrisa-¿Por?
-Porque a veces vendría bien un psicólogo o un psiquiatra en Gestmusic. Están muy locos-Anna.
Nos acercamos a los demás y nos sentamos.
-Habla por vosotros-dice Myriam sonriendo.
-Bueno vosotros no os quedáis atrás ¿eh?-Anna.
Giu se ríe mirando el panorama.
-¿A quién te refieres?-pregunta Carlos con curiosidad.
-A todos en general-dice Anna sonriendo.
-¿El jurado también?-Carolina.
Anna mira a Carolina y a Carlos antes de contestar. Miro divertida la escena y espero su respuesta impaciente. A ver lo qué dice.
-Esto... unos más que otros...jaja-dice Anna algo nerviosa.
-Cuidado con lo que dices o te pongo el 4-dice Carolina sonriendo.
-Y yo te quito el privilegio de ser la alumna estrella de la academia de imitación-Carlos.
-No, eso no jajaja-Anna.
-No me seas una Santiaga jajaja-Carolina.
-Para nada jajaja-Anna.
Cuando miro a la puerta de la sala de espera, veo a Rai que se acerca con un sobre. Me levanto, me siento. Me levanto de nuevo y empiezo a dar vueltas. Carolina aún no le ha visto porque sigue hablando con Anna, Carlos, Myriam y Giu. Me ve dando vueltas y se levanta.
-¡Eh tranquila!-me intenta tranquilizar.
No digo nada, simplemente le señalo a Rai que viene con el sobre. De nuevo se pone nerviosa. Rai entra y se pone a nuestra altura.
-Ya tengo los resultados de las pruebas. Venid a mi despacho y os lo digo-Rai.
-¿Podemos ir?-le pregunta Anna.
-Entonces vamos a gabinete.
Salimos de la sala de espera y vamos hasta gabinete donde pasamos detrás de él. Se pone en el extremo de la sala y abre el sobre.
-Y el resultado es que Carolina Cerezuela y Verónica Solé...
Una llamada le interrumpe y maldigo a ese teléfono. No sé de quién será, pero me lo voy a cargar.