Relatado por Carlos Latre
Carolina se disculpa ya que es su teléfono.
-Cógelo si lo tienes que coger-le dice Rai.
-No, tranquilo. Ya volverán a llamar-Carolina.
Sé que está impaciente por saber la respuesta y ahora no existe nada más que ese resultado. Vero la mira de reojo entre mala cara y sonriendo. A todos nos invade la curiosidad. Y parece que Rai no tiene prisa por desvelar lo que pone en ese sobre. Además que nos esperan para la fiesta de Javi y todavía tenemos que ir a Figueres. Así que creo que todos miramos con cara de asesinos a Rai.
-¡Venga, dilo!-le apremia Anna.
-Hay que ver que emoción le estás dando a esto...-le dice Vero.
-Mira que a ti no te lo digo, ¿eh?-le dice Rai con una sonrisa traviesa.
-¡Venga!-le decimos todos al unísono.
-Vale, vale. No me comáis-Rai.
Vuelve la vista al sobre y saca un papel. Aún no lo había sacado del todo. Lo estaba sacando poco a poco y leyéndolo como si se tratase de un premio.
-Las pruebas de ADN realizadas en el Hospital Central...-Rai.
-Sabemos dónde se han hecho. Que trabajo aquí-le dice una impaciente Vero.
-Yo era por darle emoción...-Rai.
-Pues menos darle emoción y al grano-Vero.
-¡Eso! Que nosotros tenemos prisa-Carolina.
Los que no han dicho ni se han quejado han sido Myriam y Giuseppe, pero están tan impacientes y expectantes como todos nosotros. Tenemos ganas de matar a Rai, pero sobre todo Carol y Vero.
-Carolina Cerezuela y Verónica Solé...-hace una pausa dramática y las mira-...no son hermanas. Lo siento.
Carolina pone cara de decepción, pero Vero se lo toma de forma distinta.
-¿Estás seguro? ¡Venga míralo bien, que has estado con la tontería para decirnos que no. ¡Eso tiene que estar mal-dice Vero enfadada.
-Venga Vero, no te pongas así. Me vas a tener siempre que quieras-Carolina.
-Pero no es lo mismo... ¡Rai! ¡Haberlo dicho antes y no haces perder el tiempo!-dice Vero. Tras decirlo, se levanta y sale dando un portazo.
Nos quedamos desconcertados, sin saber qué decir. Rompo el hielo.
-Bueno, nos tenemos que ir. Cualquier cosa, aquí tienes mi móvil-le apunto mi número en un papel.
-No te preocupes, Carlos. Cualquier cosa, te llamo o llamo a Vane que también va, ¿no?-Rai.
-Sí-Myriam.
-¿Y Vero?-pregunta preocupada Carolina.
-Tranquila, ahora hablaré con ella. Y ahora iros, no os entretengáis más-Rai.
Rai da 2 besos a las chicas y la mano a Giuseppe y a mí a modo de despedida. Vamos saliendo del gabinete y salimos del hospital.
Relatado por Javier Herrero
Ya vamos de camino a Figueres. Os mentiría si os dijese que no estoy nervioso. Pero tengo a mi niña a mi lado que me calma y me da la seguridad para todo. Aunque todo esto de que me hagan una fiesta para mí, ser el centro de atención... como que me da vergüenza. Sí, sigo sintiendo vergüenza con 52 años. No es algo raro, ¿no? Estamos intentando sacarles información a Ángeles y Santi, pero parece que no da resultado. Arturo ya nos ha puesto los dientes largos de que es muy interesante lo que tienen que contar. Pero que no sueltan prenda, ¡oye! Y tampoco se me ocurre qué puede ser. Para eso no tengo imaginación. Me quedo pensando. Noto un beso en la mejilla. Me giro y veo a María mirándome fijamente.
-¿Qué pasa?-le pregunto con una sonrisa.
-Eso pregunto yo-ríe-¿Qué te pasa, niño?
-Estaba pensando...-Javi.
-Pues no pienses tanto porque no vas a acertar lo que te tengo de regalo-María.
-¿Me tienes algo?-pregunto ilusionado cual niño pequeño-¿Y qué es?
-Hasta que no lleguemos a casa de Mónica nada-María.
-Joo-pongo cara de pena para ver si cuela y me dice algo aunque sea. Me gusta un poco la intriga, pero soy muy curioso. Soy como un niño en el cuerpo de un hombre. Y la que tengo al lado es también como una niña, así que no ayuda.
-Ni jo ni ja. Tienes que esperar, mi amor-María.
-¿Y a mí me lo dices?-le pregunta Arturo.
-No, que se lo chicas-María.
-No, te lo prometo-Arturo.
-¡Que no!-María.
Me acerco a ella y le doy un beso en los labios. Siempre es ella la que da el primer paso. Y le parece raro y se me queda mirando extrañada.
-Uy, ¿y esto?-María.
-Va a ser para que le digas la sorpresa ¿eh?-le dice Roko riendo.
-¡Que te hemos pillao, Javi! Que lo haga Arturo, vale. Pero tú...-Ángeles también sonríe y me mira divertida.
-Bueno como veo que ya se meten conmigo, me vuelvo con Dani-dice Arturo.
-No te vayas, Arturo-le pide Ángeles con una sonrisa de niña buena.
-No, en serio. Que está solo y se debe aburrir-Arturo.
-No la líes mucho, niño-le dice María en plan maternal.
No puedo más que reírme. Si me lo estoy pasando así de bien en el viaje, ¿qué me espera en la fiesta que estaremos todos? Tengo una duda que me reconcome por dentro desde que ha empezado este viaje.
-Oye Santi, ¿qué tal ha ido el juicio?-miro de reojo a Calma que está jugando con las chicas. No se nos han acercado desde que ha arrancado el viaje.
-Bueno bien-Santi.
-¿Y eso?-Javi.
-Nada-Santi.
-¡Eso! A ver si le consigues sacar tú algo porque yo ya...-me dice María.
-¡Pero no seáis cotillas!-Roko.
-¿A ti no te pica la curiosidad?-le pregunta María.
Miro a Ángeles que parece que se debate entre decirlo o callar. Pero tampoco la voy a presionar. Que si lo quiere decir que salga de ella y no obligada. Santi parece que no quiere contar nada del juicio. A lo mejor no ha ido como él esperaba y no quiere recordarlo. La caravana se para y miro por la ventanilla. Estamos en un pueblo con caminos de piedra y casas blancas. O al menos por la zona que estamos ahora. Me levanto y me dirijo a la parte delantera.
-¿Hemos llegado?-les pregunto a Dani y a Arturo.
-Al pueblo sí, ahora hay que preguntar por la calle-Diges.
Justo en ese momento pasa un señor y Arturo le pregunta en catalán por la calle. Vuelvo a mi sitio y miro sonriendo a María. Ya queda menos para que sea desvelado el regalo. ¿Qué me tendrá preparado? Tengo ganas ya de bajarme y llegar para saberlo. Volvemos a ponernos en marcha y me voy poniendo cada vez más nervioso.
-¿Qué? ¿Nervioso?-me pregunta María sonriendo.
-Mucho-le contesto con una amplia sonrisa.
Es la primera vez que lo celebro tan lejos de mi casa y con personas que no sean mi mujer, mi hermano, mi cuñada y mis sobrinos. Pero también sé que este año va a ser especial. Estoy con mi otra familia, con María que quiero que sea mi mujer (en cuanto acabemos los papeles del divorcio Blanca y yo, quiero que nos casemos). La caravana se detiene del todo. Santi llama a su hija que va corriendo al encuentro de su padre.
Relatado por Àngel Llàcer
Con todo lo que están tardando en llegar, nos ha dado tiempo a comprar la tarta, guardarla, hacer el amor un par de veces y ducharnos. El móvil de Mónica suena y enseguida se pone a hablar con Carolina. En ese churri al descolgar, he sabido que era ella. Oigo un claxon y salgo fuera de casa dejándola dentro de casa hablando por el móvil.
-¡Hombre! ¡Por fin!-les recrimino sonriendo.
-No es tan fácil llegar ¿eh?-se excusa Dani por la tardanza
-Bueno sois los primeros en llegar-Àngel.
-¿Y Anna y los demás?-me pregunta Ángeles.
-Ni idea, está hablando Mónica con Carolina por teléfono. A ver si nos dice por dónde están-Àngel.
Voy saludando a los concursantes y les digo que vayan entrando en la casa. Dejo a Javi para lo último. Le palmeo la espalda, le felicito y charlamos un rato antes de entrar en la casa. Mónica se levanta a recibirles.
-Bienvenidos, pasad y poneos cómodos-Mónica.
-¡Qué recibimiento! Voy a tener que venir más veces por aquí...-dice Arturo entre risas.
Mónica se empieza a reír y le mira, o le intenta mirar, seria.
-No me la activéis, que la tenía controlada...-Àngel.
Mónica se acerca a mí y me da una colleja. A continuación nos lleva a todos a conocer su casa. La verdad es que es una buena anfitriona. Yo no puedo dejar de mirarla embelesado por lo guapa que está y lo bien que le queda el papel.
-Carolina y los demás estarán a punto de llegar, ya están de camino-nos informa Mónica.
-Pero, ¿dónde están?-pregunta Santi.
-Al parecer han ido al hospital.
-¿Le pasa algo?-pregunta María preocupada.
-Nada grave, fue de visita solamente-Mónica.
-¡Tita Mo!-exclama Calma de pronto. Ni me había percatado de su presencia. Santi la lleva en brazos, pero no me había dado cuenta.
-Cariño, ¿qué haces tú aquí? Y lo mismo os digo a vosotras, chicas. No podéis beber, ¿eh?-les dice seria a Ainhoa e Irene.
-Yo tampoco bebo, pero ¿habrá bebidas sin alcohol no?-le pregunta Vane.
-¿Y si ahora decimos que no?-empiezo a vacilar o al menos lo intento. Mónica me corta el rollo.
-Hay Coca Cola y Fanta-Mónica.
-¡Pues entonces sin problema!-Ainhoa.
-Pero sentaos, sentaos donde podáis-les pide Mónica a los presentes.
Siempre pendiente en que todos los de a su alrededor estén bien. Les pregunta que si quieren algo, pero prefieren esperar a los que esperar. ¡Hombre! Es lo suyo. Tenemos que estar todos para empezar la fiesta.
Después de un rato largo, suena otro claxon. Deben ser ellos. Esta vez se levanta Mónica y sale a recibirles. Vane, Ainhoa, Irene, Arturo y Dani se han corriendo jugando con Calma. Entran los que faltaban. Carol no trae muy buena cara. Mónica la lleva cogida del brazo y le está diciendo algo inaudible para los demás.
-¡Ay Dani!-exclama de pronto Anna en cuanto entra al salón.
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