Relatado por María del Monte
Miro a Javi con una sonrisa mientras me voy colocando la ropa. Nos miramos de forma cómplice. Salimos del cubículo y a continuación del baño. Volvemos a nuestro asiento y miro la cara de postres disimuladamente.
-¿Dónde estabas, yaya?-me pregunta Roko con una sonrisa.
-He ido al baño-María.
-Qué casualidad que Javi también, ¿eh?-dice Arturo de forma pícara.
-No sé qué pensáis de mí...-María.
-No es algo para avergonzarse, agüela-Ángeles.
-Pero cuidado con los niños-dice Anna entre risas.
De pronto caigo en la cuenta de la voz que he escuchado antes en el baño. ¡Era ella! Pero será....
-¡Has sido tú! Pero serás...-María.
-Dime yaya, ¿qué soy?-me pregunta mirándome seria, o al menos lo intenta.
-Nada, nada-María.
-Ah, pensaba-me dice Anna con una sonrisa triunfante.
-Pero ya te pillaré, ya-le devuelvo la sonrisa.
-¿Qué ha pasado?-pregunta Roko.
-Que os lo cuente la niña...-María.
Ángeles y Roko empiezan a hablar entre sí y nos miran a Anna y a mí. Como si fuese un partido de tenis. Anna se acerca a ellas, al parecer para contarles. Las veo cuchichear y reír.
Llamo al camarero y le pido una tarta de chocolate. Le doy la carta y se la lleva. Miro a Javi, que todavía está mirando la carta.
-Si quieres, compartimos la tarta que he pedido-María.
-No, ya lo tengo claro. Voy a pedir esto-me señala un sorbete de limón.
Asiento con una sonrisa y llama al camarero para pedírselo. A mí ya se me está ocurriendo la forma de vengarme de Anna. Al rato me traen la tarta y le doy las gracias al camarero.
-Déjame un poco de sorbete, que quiero probarlo-le digo a Javi con una sonrisa.
-Claro, mi vida-Javi.
Relatado por Anna Simon
Les cuento a Ángeles y a Roko lo que ha pasado en el baño. Ellas se empiezan a reír, pero no terminan de creérselo.
-Os lo prometo. Que gritaba más...-digo entre risas.
-¿Igual que cantando?-me pregunta Arturo entre risas.
-¿Te acuerdas de cuando Dani hizo de Antonio Molina?-él asiente-Pues así.
-¿Y qué quiere decir con lo de niña?-Ángeles.
-Que les he cortado el rollo poniendo voz de niña-contesto entre risas.
-¡Qué cabrona eres! jajaja-Roko.
-Por todas las collejas que me ha dado...-le digo con una sonrisa.
-Verás tú...-dice Ángeles con una sonrisa.
-Tranquilas, que no va a pasar nada-digo tranquilamente.
Impongo bastante, aunque María más que yo... Pero no pasa nada. No me va a hacer nada. ¿O sí?
-Anna, ¿puedes venir un momento?-me pide María amablemente.
-Aquí viene la venganza de María-me dice Santi con una sonrisa.
-Qué va, si es un cacho de pan-digo intentando autoconvencerme.
-Suerte-me dicen los presentes.
-No la necesito-les dedico una sonrisa y me acerco a donde está María.
Me pongo a su lado mirándola y me pide que me siente. Pone su plato con un trozo de tarta delante de mí. Coge la cuchara y coge un poco del vaso de Javi. Algo frío. Coge un poco de tarta mezclándolo.
-Abre la boquita-María.
-¡Ni se te ocurra María!-le digo muy seria.
-Abre o va a ser peor-María.
Me acerca la cuchara a la boca y la abro un poquito. Es una mezcla rara. Antes de poder tragar, me viene María con otra cucharada. Vuelvo a abrir la boca y dejo que se vaya derritiendo en mi boca. Pero a la tercera cucharada no me entra más y María me lo intenta dar con la boca cerrada.
-Ay niña, cuidado, que mira cómo te pones-María.
María coge la servilleta y me limpia la boca y la barbilla como si fuese una niña pequeña. Trago como puedo rápidamente al ver que viene con otra.
-Vale, he sido yo la de la voz de niña-acabo confesando-Pero para ya, por favor.
jueves, 28 de abril de 2016
jueves, 21 de abril de 2016
Capítulo 352:En el restaurante
Relatado por Anna Simon
Me voy corriendo a donde se ponen todas las chicas para intentar atrapar el ramo. Es una tradición que a mí sinceramente me gusta y algún día me gustaría casarme. Y si el coger el ramo me ayuda a ella, bienvenido sea. Entre empujones y codazos estamos.
-Aparta alma limpia-le digo a Ángeles.-Yaya, que ya no tienes edad-le digo a María.
-¿Preparadas?-nos pregunta Mónica girándose un poco para mirarnos.
Lo lanza y estamos expectantes qué rumbo va a tomar. Salto para intentar cogerlo, pero no consigo atraparlo.
-¡Lo tengo!-grita con el brazo levantado y sosteniendo el ramo.
Mónica sonríe y se acerca a nosotras. Le da la enhorabuena.
-Pronto nos iremos de boda de nuevo-Mónica.
-¿Seguro que las personas de 500 años se pueden casar?-Anna.
-¡Oye niña!-me dice María dándome una colleja.
-Siempre estáis igual vosotras 2-dice Ángeles sonriendo.
-Cuando se acabe el programa, se van a echar de menos-le sigue Roko.
-¿A ésta? ¡Qué va!-Anna.
-Reconócelo mujer, que no pasa nada-María.
-Cuando hayáis acabado, vamos a comer ¿eh?-exclama Arturo.
Le miro asesinándolo con la mirada. Pero mi mirada se desvía al rubio que está a su lado y sonrío. Empezamos a ir todos al restaurante. Es como una reunión de amigos, pero en forma de boda. Enseguida llegamos y nos van organizando en las mesas. Es como las cenas o comidas que hacemos en Gestmusic. Dani me mira de reojo y cuando nuestras miradas se cruzan, sonrío tímida. Me coloco un mechón de pelo y lo enredo en mi dedo. Nos van trayendo la comida.
-Ey parejita-les digo a Ángeles y Santi-,que la comida está en los platos.
-Calla rubia-me dice Santi serio.
Se están comiendo la boca literalmente. Y ya que yo tengo lejos al rubio, les voy a cortar el rollo.
-¿A que me pongo en medio de los 2?-Anna.
-Ponte aquí-me dice Dani con una sonrisa.
Sonrío algo avergonzada.
-¿Dónde Dani?-le pregunta Arturo con picardía.
-De esta boda va a salir otra pareja, ya veréis-dice Roko.
Oímos un tintineo de copas y nos giramos para centrar nuestra atención a la mesa de los novios. Mónica y Àngel están de pie con una copa cada uno en la mano.
-¡Silencio, por favor!-pide Àngel.
El barullo empieza a bajar de volumen hasta desaparecer. Los novios se miran con una sonrisa.
-Nosotros queríamos a agradecer a todos los que estáis aquí por apoyarnos en este día y que estamos muy felices de que compartáis nuestra dicha-Mónica.
-¡Que se besen! ¡Que se besen!-empiezan a vitorear Santi y Arturo a lo que los demás le seguimos.
Àngel hace un gesto con las manos para que paremos, coge a Mónica y le pega un morreo.
-¡Bravo!-coreamos y aplaudimos todos en la sala.
Antes de los postres, me levanto para ir al baño y guiño y sonrío a Dani. Espero que coja la indirecta.
Relatado por Daniel Diges
Veo que Anna me guiña el ojo y me hace un gesto con la cabeza. Me levanto de la silla.
-¿A dónde vas?-Arturo.
-Al baño, ahora vuelvo-Dani.
-Pero no tardes que van a traer los postres-Arturo.
Salgo de la mesa y sigo con la mirada a Anna para después seguirla hasta el baño de mujeres. Entro y allí la veo esperándome.
-Creía que no te darías cuenta, rubio-Anna.
-He tenido que poner la excusa de que iba al baño, Arturo me ha preguntado-Dani.
-Pues no le has mentido-me dice y al instante empieza a reír. Su risa es música para mis oídos.
-Pues también es ver...-pero no me deja acabar y se lanza a besarme.
Me ha pillado por sorpresa, pero le sigo el beso con gusto. Meto la mano por la parte trasera de su vestido. Ella se gira y le empiezo a desabrochar la cremallera.
-Dani...-me dice entre suspiros-vamos allí-me señala un cubículo.
Asiento dándole la razón. Nos habíamos quedado en medio del baño y si entrase alguien, nos vería. La sigo hasta el cubículo y ella cierra la tapa. Le voy bajando el vestido y le empiezo a dar besos por el cuello. Ella me quita la chaqueta y empieza con los botones de la camisa. Seguimos besándonos y quitándonos prendas entre suspiros y caricias.
-Que nos van a oír...-oímos fuera.
Se meten en el cubículo de al lado y pronto les oímos gemir.
-Vaya juerga tienen ahí montada-le digo a Anna entre risas.
-Pero tú sigue...-me dice entre suspiros y acariciándome el torso.
-¿Quiénes serán?-Dani.
Pero no me deja continuar y me va bajado el pantalón y me hace disfrutar como nunca. Ni Alejandra me ha hecho lo que me está haciendo Anna. Estoy disfrutando y grito muy alto, gimiendo. Anna sube y me besa y nuestros fluidos se unen en uno solo. Llegamos al climax y nos empezamos a vestir como podemos en este espacio reducido. Salimos y Anna tira de la cadena para disimular. Los de al lado siguen dándole que te pego, se escuchan sus gemidos. Anna me mira con una sonrisa traviesa.
-Mamá, ¿qué son esos gritos?-hace voz de niña pequeña.
Ahogo la risa en una tos. Qué mala es la jodía. Pero parece que no se enteran de nada y siguen a lo suyo.
-Se van a ahogar-sigue Anna con su voz infantil.
Estallo en carcajadas, no puedo aguantar más. Les está cortando el rollo, pero bien.
-Vístete, que nos han pillado-dice entre susurros, pero que son perfectamente audibles.
Anna intenta mandarme callar, pero se empieza a reír ella también y decidimos salir del baño. Volvemos a la mesa y miro a ver quiénes faltan. Nos despedimos con un luego nos vemos y me sorprendo cuando Anna me da un pico. Me voy a mi sitio flotando en una nube. Se acercan Àngel y Mónica.
-¿Todo bien?-Mónica.
-Uy, ¿no falta alguien?-pregunta Àngel con una sonrisa.
Decimos que todo bien y a la segunda pregunta, todos se giran y se dan cuenta de los sitios libres. Miro a Anna entre risas.
Me voy corriendo a donde se ponen todas las chicas para intentar atrapar el ramo. Es una tradición que a mí sinceramente me gusta y algún día me gustaría casarme. Y si el coger el ramo me ayuda a ella, bienvenido sea. Entre empujones y codazos estamos.
-Aparta alma limpia-le digo a Ángeles.-Yaya, que ya no tienes edad-le digo a María.
-¿Preparadas?-nos pregunta Mónica girándose un poco para mirarnos.
Lo lanza y estamos expectantes qué rumbo va a tomar. Salto para intentar cogerlo, pero no consigo atraparlo.
-¡Lo tengo!-grita con el brazo levantado y sosteniendo el ramo.
Mónica sonríe y se acerca a nosotras. Le da la enhorabuena.
-Pronto nos iremos de boda de nuevo-Mónica.
-¿Seguro que las personas de 500 años se pueden casar?-Anna.
-¡Oye niña!-me dice María dándome una colleja.
-Siempre estáis igual vosotras 2-dice Ángeles sonriendo.
-Cuando se acabe el programa, se van a echar de menos-le sigue Roko.
-¿A ésta? ¡Qué va!-Anna.
-Reconócelo mujer, que no pasa nada-María.
-Cuando hayáis acabado, vamos a comer ¿eh?-exclama Arturo.
Le miro asesinándolo con la mirada. Pero mi mirada se desvía al rubio que está a su lado y sonrío. Empezamos a ir todos al restaurante. Es como una reunión de amigos, pero en forma de boda. Enseguida llegamos y nos van organizando en las mesas. Es como las cenas o comidas que hacemos en Gestmusic. Dani me mira de reojo y cuando nuestras miradas se cruzan, sonrío tímida. Me coloco un mechón de pelo y lo enredo en mi dedo. Nos van trayendo la comida.
-Ey parejita-les digo a Ángeles y Santi-,que la comida está en los platos.
-Calla rubia-me dice Santi serio.
Se están comiendo la boca literalmente. Y ya que yo tengo lejos al rubio, les voy a cortar el rollo.
-¿A que me pongo en medio de los 2?-Anna.
-Ponte aquí-me dice Dani con una sonrisa.
Sonrío algo avergonzada.
-¿Dónde Dani?-le pregunta Arturo con picardía.
-De esta boda va a salir otra pareja, ya veréis-dice Roko.
Oímos un tintineo de copas y nos giramos para centrar nuestra atención a la mesa de los novios. Mónica y Àngel están de pie con una copa cada uno en la mano.
-¡Silencio, por favor!-pide Àngel.
El barullo empieza a bajar de volumen hasta desaparecer. Los novios se miran con una sonrisa.
-Nosotros queríamos a agradecer a todos los que estáis aquí por apoyarnos en este día y que estamos muy felices de que compartáis nuestra dicha-Mónica.
-¡Que se besen! ¡Que se besen!-empiezan a vitorear Santi y Arturo a lo que los demás le seguimos.
Àngel hace un gesto con las manos para que paremos, coge a Mónica y le pega un morreo.
-¡Bravo!-coreamos y aplaudimos todos en la sala.
Antes de los postres, me levanto para ir al baño y guiño y sonrío a Dani. Espero que coja la indirecta.
Relatado por Daniel Diges
Veo que Anna me guiña el ojo y me hace un gesto con la cabeza. Me levanto de la silla.
-¿A dónde vas?-Arturo.
-Al baño, ahora vuelvo-Dani.
-Pero no tardes que van a traer los postres-Arturo.
Salgo de la mesa y sigo con la mirada a Anna para después seguirla hasta el baño de mujeres. Entro y allí la veo esperándome.
-Creía que no te darías cuenta, rubio-Anna.
-He tenido que poner la excusa de que iba al baño, Arturo me ha preguntado-Dani.
-Pues no le has mentido-me dice y al instante empieza a reír. Su risa es música para mis oídos.
-Pues también es ver...-pero no me deja acabar y se lanza a besarme.
Me ha pillado por sorpresa, pero le sigo el beso con gusto. Meto la mano por la parte trasera de su vestido. Ella se gira y le empiezo a desabrochar la cremallera.
-Dani...-me dice entre suspiros-vamos allí-me señala un cubículo.
Asiento dándole la razón. Nos habíamos quedado en medio del baño y si entrase alguien, nos vería. La sigo hasta el cubículo y ella cierra la tapa. Le voy bajando el vestido y le empiezo a dar besos por el cuello. Ella me quita la chaqueta y empieza con los botones de la camisa. Seguimos besándonos y quitándonos prendas entre suspiros y caricias.
-Que nos van a oír...-oímos fuera.
Se meten en el cubículo de al lado y pronto les oímos gemir.
-Vaya juerga tienen ahí montada-le digo a Anna entre risas.
-Pero tú sigue...-me dice entre suspiros y acariciándome el torso.
-¿Quiénes serán?-Dani.
Pero no me deja continuar y me va bajado el pantalón y me hace disfrutar como nunca. Ni Alejandra me ha hecho lo que me está haciendo Anna. Estoy disfrutando y grito muy alto, gimiendo. Anna sube y me besa y nuestros fluidos se unen en uno solo. Llegamos al climax y nos empezamos a vestir como podemos en este espacio reducido. Salimos y Anna tira de la cadena para disimular. Los de al lado siguen dándole que te pego, se escuchan sus gemidos. Anna me mira con una sonrisa traviesa.
-Mamá, ¿qué son esos gritos?-hace voz de niña pequeña.
Ahogo la risa en una tos. Qué mala es la jodía. Pero parece que no se enteran de nada y siguen a lo suyo.
-Se van a ahogar-sigue Anna con su voz infantil.
Estallo en carcajadas, no puedo aguantar más. Les está cortando el rollo, pero bien.
-Vístete, que nos han pillado-dice entre susurros, pero que son perfectamente audibles.
Anna intenta mandarme callar, pero se empieza a reír ella también y decidimos salir del baño. Volvemos a la mesa y miro a ver quiénes faltan. Nos despedimos con un luego nos vemos y me sorprendo cuando Anna me da un pico. Me voy a mi sitio flotando en una nube. Se acercan Àngel y Mónica.
-¿Todo bien?-Mónica.
-Uy, ¿no falta alguien?-pregunta Àngel con una sonrisa.
Decimos que todo bien y a la segunda pregunta, todos se giran y se dan cuenta de los sitios libres. Miro a Anna entre risas.
jueves, 7 de abril de 2016
Capítulo 351:Boda móngel (parte 2)
Relatado por Àngel Llàcer
Ya han hecho su entrada Ainhoa, Kim e Irene con los anillos, arras y flores respectivamente. La marcha nupcial empieza a sonar delante de mí y me giro para mirarla. Sonríe, nos miramos fijamente y sonreímos ambos. Va avanzando lentamente cogida del brazo de mi padre. ¡Qué largo se me está haciendo el pasillo! No imaginaba que pudiese ser tan interminable. O a lo mejor son las ganas de tenerla a mi lado. Se pone a mi lado y nos miramos sin dejar de sonreír. El cura empieza su sermón y miramos al frente para escucharle. Habla sobre el amor, la familia, los hijos. Me giro de nuevo para mirar a Mónica. Cuando llegan las ofrendas, Ainhoa se acerca al altar acercándose al micrófono. Mónica se sorprende al escuchar su canción "Rezando en soledad" cantada por su sobrina. Unas lágrimas empiezan a salir por sus ojos. No me puedo sentir más orgulloso de la sorpresa que le acabo de dar. Y todavía falta la del final.
-¿Y esto?-me pregunta en un susurro.
-Algo sin importancia que hemos preparado tu sobrina y yo-le quito importancia, aunque la tenga. Soy muy modesto.
-¿Sin importancia? Es lo más grande que nadie ha hecho por mí.me dice con una sonrisa.
Al llegar los votos nupciales, el cura nos da paso ya que tenemos los nuestros propios. Me da el turno de palabra.
-Mónica, desde que te vi por primera vez sentí que estábamos destinados a estar juntos. Quiero hacerte feliz, que seas mi mujer, la madre de mis hijos y tenerte siempre a mi lado.. ¿Me aceptas como tu esposo para siempre a pesar de las adversidades?-Àngel.
Mónica se me queda mirando con una sonrisa y lágrimas recorriéndole las mejillas. No espera mucho y me da la respuesta con voz llorosa.
-Sí, quiero-Mónica.
El cura le ofrece el micrófono a Mónica para que diga su texto.
-¡No le deis un micrófono que se arranca a cantar!-dice Santi riendo.
Le echamos una mirada asesina y volvemos a mirarnos riendo. Al menos le ha ayudado a tranquilizarse un poco. Así que luego le daré las gracias.
-Àngel, eres la persona que me complementa tanto personal como espiritualmente. Eres la persona con la que me gustaría despertar cada día, con quien criar y educar a nuestros hijos. Que este amor no se acabe nunca. ¿Quieres ser mi esposo, mi angelito?-Mónica.
No lo dudo ni un instante y respondo:
-Sí, quiero-Àngel.
Ainhoa se acerca con los anillos y cojo el mío. Sé que va antes el tema de los anillos, pero esta boda es nuestra y la organizamos como queremos. Mónica me ofrece su mano y le pongo el anillo en su dedo, entre temblores. Estoy muy nervioso, estoy temblando. Mónica coge el anillo y lo pone en mi dedo. Miramos de nuevo al cura.
-Yo os declaro marido y mujer. Puedes besar a la novia.
El momento que más ansiaba de este día. La cojo de la cintura y la beso. La beso como si hiciese años que no probase sus labios. Oigo aplausos a mi espalda y, cuando hemos satisfecho nuestro deseo, nos separamos para ir a firmar. Uy esto no ha hecho más que empezar. Estoy muy feliz por tenerla a mi lado. Pero ahora siendo mi mujer oficialmente. Ni nada ni nadie romperá esta unión. Ainhoa vuelve a acercarse al altar antes de acabar la ceremonia y canta "Las campanas del amor". De esta manera pone punto final a esta ceremonia haciendo que Mónica vuelva a mirarme entre lágrima y una sonrisa en sus labios. Cuando la ceremonia termina, los invitados van acercándose para felicitarnos. Nos hacemos algunas fotos: nosotros 2 solos, con los padrinos, con las damas de honor, con nuestras sobrinas. El resto de fotos las haremos en el restaurante.
-¡Que empiece la fiesta!-animo a los presentes.
-¡Espera! Antes de ir, el ramo-me dice Mónica.
-¡Eso! A ver quién es la próxima en casarse-Anna.
Mónica avanza hasta la puerta y se pone de espaldas. Gira la cabeza para ver si se han colocado las chicas y tira el ramo.
Ya han hecho su entrada Ainhoa, Kim e Irene con los anillos, arras y flores respectivamente. La marcha nupcial empieza a sonar delante de mí y me giro para mirarla. Sonríe, nos miramos fijamente y sonreímos ambos. Va avanzando lentamente cogida del brazo de mi padre. ¡Qué largo se me está haciendo el pasillo! No imaginaba que pudiese ser tan interminable. O a lo mejor son las ganas de tenerla a mi lado. Se pone a mi lado y nos miramos sin dejar de sonreír. El cura empieza su sermón y miramos al frente para escucharle. Habla sobre el amor, la familia, los hijos. Me giro de nuevo para mirar a Mónica. Cuando llegan las ofrendas, Ainhoa se acerca al altar acercándose al micrófono. Mónica se sorprende al escuchar su canción "Rezando en soledad" cantada por su sobrina. Unas lágrimas empiezan a salir por sus ojos. No me puedo sentir más orgulloso de la sorpresa que le acabo de dar. Y todavía falta la del final.
-¿Y esto?-me pregunta en un susurro.
-Algo sin importancia que hemos preparado tu sobrina y yo-le quito importancia, aunque la tenga. Soy muy modesto.
-¿Sin importancia? Es lo más grande que nadie ha hecho por mí.me dice con una sonrisa.
Al llegar los votos nupciales, el cura nos da paso ya que tenemos los nuestros propios. Me da el turno de palabra.
-Mónica, desde que te vi por primera vez sentí que estábamos destinados a estar juntos. Quiero hacerte feliz, que seas mi mujer, la madre de mis hijos y tenerte siempre a mi lado.. ¿Me aceptas como tu esposo para siempre a pesar de las adversidades?-Àngel.
Mónica se me queda mirando con una sonrisa y lágrimas recorriéndole las mejillas. No espera mucho y me da la respuesta con voz llorosa.
-Sí, quiero-Mónica.
El cura le ofrece el micrófono a Mónica para que diga su texto.
-¡No le deis un micrófono que se arranca a cantar!-dice Santi riendo.
Le echamos una mirada asesina y volvemos a mirarnos riendo. Al menos le ha ayudado a tranquilizarse un poco. Así que luego le daré las gracias.
-Àngel, eres la persona que me complementa tanto personal como espiritualmente. Eres la persona con la que me gustaría despertar cada día, con quien criar y educar a nuestros hijos. Que este amor no se acabe nunca. ¿Quieres ser mi esposo, mi angelito?-Mónica.
No lo dudo ni un instante y respondo:
-Sí, quiero-Àngel.
Ainhoa se acerca con los anillos y cojo el mío. Sé que va antes el tema de los anillos, pero esta boda es nuestra y la organizamos como queremos. Mónica me ofrece su mano y le pongo el anillo en su dedo, entre temblores. Estoy muy nervioso, estoy temblando. Mónica coge el anillo y lo pone en mi dedo. Miramos de nuevo al cura.
-Yo os declaro marido y mujer. Puedes besar a la novia.
El momento que más ansiaba de este día. La cojo de la cintura y la beso. La beso como si hiciese años que no probase sus labios. Oigo aplausos a mi espalda y, cuando hemos satisfecho nuestro deseo, nos separamos para ir a firmar. Uy esto no ha hecho más que empezar. Estoy muy feliz por tenerla a mi lado. Pero ahora siendo mi mujer oficialmente. Ni nada ni nadie romperá esta unión. Ainhoa vuelve a acercarse al altar antes de acabar la ceremonia y canta "Las campanas del amor". De esta manera pone punto final a esta ceremonia haciendo que Mónica vuelva a mirarme entre lágrima y una sonrisa en sus labios. Cuando la ceremonia termina, los invitados van acercándose para felicitarnos. Nos hacemos algunas fotos: nosotros 2 solos, con los padrinos, con las damas de honor, con nuestras sobrinas. El resto de fotos las haremos en el restaurante.
-¡Que empiece la fiesta!-animo a los presentes.
-¡Espera! Antes de ir, el ramo-me dice Mónica.
-¡Eso! A ver quién es la próxima en casarse-Anna.
Mónica avanza hasta la puerta y se pone de espaldas. Gira la cabeza para ver si se han colocado las chicas y tira el ramo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)