jueves, 29 de octubre de 2015

Capítulo 334:6ª planta

Relatado por Carolina Cerezuela


Llego al hospital y voy a recepción. Creo que me acuerdo dónde está el despacho de mi hermana, pero a lo mejor está ocupada. Voy a pedirle a Teresa que la avise.
-¡Teresita!-Carolina.
-Llegas tarde, Vero. Carlos se va a poner hecho una furia-me dice sonriendo.
De nuevo me ha confundido con mi hermana. Sonrío y suspiro. Decido aprovechar la confusión y darle una sorpresa a Vero.
-Enseguida voy-Carolina.
Camino por el pasillo y voy hasta el ascensor. Al lado está el panel donde pone lo de cada planta. Psicología y psiquiatría, 6ª planta. Llamo al ascensor y espero. Al llegar, se abren las puertas y entro. Va vacío, de modo que no me volverán a confundir. Le doy al botón del número 6 y dejo que el ascensor suba. Voy viendo cómo los números van cambiando en la pantalla. Hasta que pone un 6 y se detiene. Las puertas se abren de nuevo y salgo. Avanzo por el pasillo siguiendo los carteles indicatorios. Llego a la zona de despachos y busco el de mi hermana Pero esto es como buscar una aguja en un pajar, todos iguales. Puertas blancas con un letrero a su lado. Por fin veo el que busco y llamo a la puerta.
-Adelante-oigo decir desde dentro.
Sonrío y abro la puerta. La veo atareada con papeles.
-Ahora le atiendo-Vero.
-Ahora mismo, ¡que estoy mu loca!-intento no reír, pero es inevitable y estallo en carcajadas.
-Relájese-levanta la vista y me ve riendo.-Hermanita, qué susto me has dado. ¿Qué haces tú por aquí?
-Venía a visitarte antes de ir a Mallorca y a proponerte algo. A ver si te parece bien...-Carolina.
Vero se levanta y me invita a sentarme. Me siento y frente a mí se sienta ella.
-Pues tú dirás...-Vero.
-Sé que os tenía que avisar con más tiempo... Pero, ¿queréis veniros Maca y tú a Mallorca? Así conocéis a mi marido y a la niña...-Carolina.
Me mira sorprendida. La he pillado totalmente de sorpresa. Y tal vez lo tenía que haber dicho antes. A lo mejor tienen guardia o turno o cualquier cosa. La miro esperando su respuesta.
-Por mí encantada. Vamos a donde Maca a preguntarle-Vero se levanta y me da la mano para que haga lo mismo.
Vamos al final del pasillo y esperamos al ascensor. Por el camino vamos hablando y me pongo su bata. Bajamos a Urgencias y vamos al despacho de dirección de Urgencias. Llamo a la puerta y entro.
-Cariño...-me voy acercando a Maca-vengo a proponerte algo...
Maca sonríe y se levantan pero en cuanto estamos a un palmo, su cara cambia.
-Tú no eres Vero...-Maca.
-¿Cómo lo has sabido?-oigo la voz de Vero a mi espalda.
-Por tu perfume. ¿Crees que vas a engañarme tan fácilmente? Imposible rubia-dice Maca sonriendo.
Tras esto, Vero se acerca a ella y se besan.
-¿Y qué hacéis por aquí?-nos pregunta Maca.
-Aquí mi hermanita, que tiene algo que proponernos...-Vero.
-Claro, dinos-me anima Maca a que hable.


Relatado por Roko


Cuando salgo del ensayo, veo a Dan en la puerta. Me mira con una sonrisa.
-¿Qué haces aquí?-Roko.
-Venía a recogerte. ¿Te apetece dar una vuelta y tomar algo?-Dan.
-¡Eso ni se pregunta!-le digo con una sonrisa.
Me ofrece su mano y le doy la mía. Salimos de Gestmusic y nos montamos en su moto. Me agarro a su cintura y nos dirigimos al centro de Barcelona. Aparca y nos bajamos. Caminamos hablando de los planes para el puente, las vacaciones... De todo un poco. De pronto mi móvil empieza a sonar.
-Sólo será un momento-le digo a Dan disculpándome.
-Pues vamos a sentarnos. No quiero que te me choques con una farola-Dan.
Le miro embobada, con una sonrisa de enamorada en el rostro y me lleva a un parque cercano. Nos sentamos en un banco.
-¿Quieres castañas?-me pregunta Dan.
-Sí-Roko.
Dan se levanta y va al puesta. Aprovecho para sacar el móvil y mirar whatsapp. Tengo varios mensajes en el grupo de TCMS, el de los compañeros.
-"Qué ha pasado?-Roko.
-"Ángeles ha desaparecido"-Anna.
-"Desaparecida? Estás segura?"-Dani.
-"Es lo que me ha dicho Santi... Le he llamado hace un rato... Estaba muy nervioso y llorando. Y me ha dicho algo raro... :S"-Anna.
-"Qué?"-Dani.
-"Que los que nos quedéis en Barcelona, estad atentos. Por si Ángeles vuelve..."-Anna.
-"Yo es que estoy en Madrid..."-Dani.
-"Pero ha pasado algo?"-Roko.
-"Ahora te cuento"-Anna.
Eso, a ver si me entero. Anna me abre el chat privado y me cuenta las sospechas de Santi. Me voy quedando sorprendida por lo que me cuenta. Noto un golpecito en el brazo que hace sobresaltarme. Me giro y veo a Dan a mi lado.
-Cariño, ¿estás bien?-Dan.
-Ángeles puede estar en peligro...-digo asustada.
-¿Dónde está? ¿Qué ha pasado?-Dan.
-Al parecer está en Madrid y creen que se la ha llevado su ex. El que te conté que vino a plató y disparó a Laia-Dan asiente-que se llevó a Ángeles a la fuerza... Y se la hubiese llevado de no haber sido por Flo...-Roko.
-Tú tranquila. Ya verás como pronto aparece y va a estar bien-me besa en la mejilla intentando tranquilizarme.


Relatado por Ángeles Muñoz


Tengo el cuerpo dolorido. Estoy en el suelo tumbada, en posición fetal. No puedo levantarme y le tengo miedo. Oigo la puerta abrirse de nuevo. Cierro los ojos, me hago la dormida. A ver si así me deja en paz. Me zarandea por los brazos y me obliga a sentarme apoyada, imagino, en una pared. Me llega una bofetada y me obligo a mirarle.
-¿Así que no podías tener hijos, eh? ¿Cómo puedes ser tan mentirosa?-otra bofetada-Pero esto no va a quedar así...
Noto una patada en la tripa que me hace gritar de dolor. Me llevo las manos a ella.
-Tranquila... Si no volverás a tener hijos...-me dice con malicia en la voz.
-¿Qué me vas a hacer?-pregunto en un susurro.
-No te preocupes, muñeca-me acaricia la mejilla-,que yo me encargo.
Le miro con una mezcla de odio y miedo. No quiero perder a este bebé, este hijo de Santi y mío. Quiero darle hijos a Santi. Ya que no tiene a Calma... poder tener algo que sea nuestro, algo de los 2.
Manu se acerca a mi oído y me susurra:
-Ahora te voy a dejar marchar para que nadie sospeche... Pero que sepas que te estaré vigilando... En cualquier momento volveremos a encontrarnos...
-¡Vas a acabar en la cárcel!-le digo con rabia.
-Tú no le vas a contar nada a nadie...-dice muy cerca de mi cara agarrando mi cuello. Me falta el aire y respiro con dificultad.-Y como aviso...
Me suelta y lleva la mano a su pantalón. Mete la mano en el bolsillo y saca algo. Es una navaja que me muestra y me pone muy cerca de la cara. Va bajando la navaja. De repente empiezo a ver todo negro hasta que la imagen se borra completamente.

jueves, 22 de octubre de 2015

Capítulo 333:Padres primerizos

*Viernes por la mañana*


Relatado por Javier Herrero


María y yo hemos venido a Madrid. Estamos con los trámites de la acogida. Queremos adoptar, pero nos han dicho que primero acogeremos a un niño temporalmente. Blanca nos está ayudando mucho, es un gran apoyo. Quería que fuese una sorpresa hasta la boda, pero sabéis cómo es María. De modo que está viniendo a Madrid para ser partícipe del proceso. Estamos en casa comiendo, tonteando también. ¿No habré dicho nunca la suerte que tengo, no? jeje. Me siento realmente feliz por pasar estos momentos de nuevo. Estamos en un apartamento que he alquilado. No le puedo quitar la casa a Blanca y que viva eternamente con sus padres. No será justo.
-Acuérdate que hoy tenemos que ir-me dice María.
-No, no se me olvida Qué nervios, ¿no?-Javi.
-Muchos-María.
-Pues venga, tranquila que no va a pasar nada-Javi.
María me mira con una sonrisa, pero la noto nerviosa. Muy, muy nerviosa. Sé la ilusión que le hace ser madre y, aunque sea de esta forma, voy a intentar que lo sea. Todo por verle esta carita de felicidad. Que ya ejerce de "madre", o más bien "abuela", con Ángeles, Anna, Roko, Santi, Arturo y Dani. Aunque reconozco que a veces me dejo llevar y soy uno más.
Terminamos de comer y recogemos la mesa. María se empeña en fregar los platos, pero hoy lo hago yo. Aunque quiera aparentar que no, también estoy muy nervioso. Vamos a recoger a un niño o una niña. Tal vez adoptemos después. Es una gran responsabilidad y, claro, te entran dudas. Blanca y yo nunca tuvimos hijos. Se podría decir que soy padre primerizo. Sí, a mi edad. Que podría ser abuelo.
-María, vete y descansa un rato-le insisto porque se empeña en ayudarme.
-Es que estoy nerviosa y tengo que hacer algo...-me mira con cara de pena.
Me seco las manos y meto la mano en el bolsillo del pantalón.
-Toma, entretente-le digo ofreciéndole mi móvil.
-Pero si yo no sé cómo va...-María.
-Es muy fácil-desbloqueo la pantalla y se lo ofrezco de nuevo.
María lo coge no muy confiada y se va al salón. Vuelvo a fregar los platos. Pero al rato, María me llama.
-¡Javi! ¡Ven, por favor!-María.


Relatado por Mónica Naranjo


Hoy tengo otra ecografía. Menos mal que es hoy y no a la semana que viene. Con la boda no hubiese podido. Tal vez podamos saber el sexo del bebé. Àngel va conduciendo a mi lado. Me ha dicho que hoy nada de estrés. La verdad es que me cuida y me mima mucho. Le miro de vez en cuando sonriendo. Llevo puestos unos leggins negros y una camiseta ancha, del mismo color. Ya se me va notando la tripita.
-Amore, después podríamos ir a comer algo y a comprar ropa. Dentro de poco no me va a entrar nada-Mónica.
-.Por supuesto, cariño. Luego vamos donde tú quieras-Àngel.
Llegamos en poco tiempo. Me voy poniendo nerviosa. Àngel me lo nota y me acaricia la mano cuando a coger la palanca de cambios. Aparca y baja rápidamente. Da la vuelta y me abre la puerta. Me ofrece su mano y se la doy con una sonrisa. Hago como que soy una princesa. Aunque estoy segura que paras Àngel sí lo soy. Me sigue el rollo y se pone con la espalda erguida y camina a paso lento, cual militar.
-Tengo que pedirle a Carlos que me enseñe a hacer la voz-Àngel.
-¿Del padre o del hijo?-pregunto entre risas.
-¿Quién es príncipe?-Àngel.
-El hijo-no puedo dejar de reír.
-Pues el hijo-Àngel.
Me sigo riendo sin poder pararlo. Intento calmarme porque como entre riendo... verás. Me paro en seco, a lo que obligo a Àngel a pararse también ya que vamos agarrados. Bueno, más bien ha seguido andando y se ha encontrado con algo que no se movía. Ha ido para atrás con mucha gracia. ¿Cómo quiere que así pare mi ataque de risa?
-Y ahora, señor Llàcer, vamos a parecer 2 adultos responsables. Vamos a entrar ahí como padres primerizos que somos-Mónica.
Àngel me mira con una sonrisa que me derrite.
-¿Acaso los adultos no ríen, no se lo pasan bien? Señorita Naranjo, voy a tener que llevarla a recuperar su infancia-Àngel.
-Pero después de la consulta. Si entramos riéndonos por nada, nos van a echar y van a pensar que estamos locos-Mónica.
-¿Acaso no lo estamos?-Àngel.
Pone una mueca intentando emular a un loco. Sí, mi futuro marido está loco, pero lo quiero con locura.
-Bueno... tú más que yo... jeje-sonrío como una niña traviesa.
-¿Perdona? Tira anda, que al final llegamos tarde-Àngel.
Me mira para ver si ya se me ha pasado y reanudamos la marcha. Entramos y vamos a la sala de espera hasta que nos toque. Cojo el móvil para apagarlo, pero veo  algo que me llama la atención. Abro el whatsapp, pero el móvil desaparece de mis manos. Miro a mi derecha, al culpable y suspiro.
-He dicho que hoy nada de estrés-Àngel.
Me lo apaga y sigue mirando el suyo y escribiendo algo. Desde luego no me deja mirar. Me devuelve mi móvil con una advertencia de la mirada. Eso significa que ni se me ocurra encenderlo. Lo guardo en el bolso y poso las manos encima de éste, nerviosa. Miro a todos lados. Hay mujeres con abultada barriga. Instintivamente sonrío y me llevo las manos a mi tripa.
-¿Mónica Naranjo?-oigo llamar a una mujer.
La puerta de la consulta se ha abierto y, apoyada en el marco, hay una enfermera con una carpeta en las manos. Me levanto casi de un salto y le doy un toquecito a Àngel,
-¡Guarda eso! ¡Y apágalo!-Mónica.
Rápidamente lo apaga y se levanta. Me sigue hasta dentro de la sala. El ginecólogo me pregunta por mi estado, si sigo con las nauseas. Vamos, lo típico. Me tumbo en una camilla y me subo la camiseta. La enfermera me echa la crema. ¡Ay que ver qué fría está la condenada! Y empieza mi ecografía. Empieza a mover el ecógrafo y a verse las primeras imágenes.
-¿Y qué os gustaría que fuera?
Miro a Àngel con una sonrisa, la cual me devuelve y respondemos al unísono:
-Niña
Me giro para mirar la pantalla. Estoy feliz de ver un pequeño ser dentro de mí.
-Pues habéis tenido suerte
-¿Es una niña?-Àngel.
-Sí y preciosa además
Unas lágrimas de felicidad invaden mi cara y miro a Àngel que está igual que yo.
-Mi amor, ¿estás llorando?-Mónica.
-¿Yo? Para nada-intenta disimular limpiándose unas lágrimas.
Sonrío. Se le ve muy tierno llorando y sonriendo a la vez.

jueves, 15 de octubre de 2015

Capítulo 332:La desaparición

Relatado por Ángeles Muñoz


Ya estamos en la puerta de nuestro vagón. Nos vamos un día antes para visitar a Calma y descansar un poco. Santi sube las maletas. Cuando me voy a subir, me parece ver a alguien familiar.
-¿Qué pasa?-me pregunta Santi en lo alto de la escalera.
-Juraría que he visto... No importa-Ángeles.
Subo la escalinata del tren y vamos por el pasillo buscando nuestro compartimento. Seguro que era otra persona y se me ha antojado verlo. Su sombra me atormenta, me persigue. ¿No me puede dejar en paz? Encontramos nuestro sitio y entramos. Santi me da la mano y me la acaricia. Me giro para mirarle y le sonrío. "Todo va ,bien", me repito a mí misma. Llegamos a Madrid.
-Santi, ahora te alcanzo-Ángeles.
-¿Necesitas algo?-Santi.
-Tengo que ir al baño-le digo muy bajito, pero lo suficiente para que me oiga.
-Está bien, no tardes princesa-me da un beso en los labios y se va alejando con las maletas.
Me dirijo al baño. Hay cola, así que tendré que esperar. Siempre hay bastante gente para entrar al baño. Bueno, pasa más en el de las chicas. No se puede evitar. Cuando salgo, noto una mano que me tapa la boca.
-No grites...-me dice con una voz pausada.
Reconozco esa voz. No eran imaginaciones mías: Manu ha viajado en el mismo tren que nosotros.
Con la otra mano, me coge del brazo y tira de mí para salir de la estación. Me lleva hasta un coche gris. Es lo último que veo antes de que me tape los ojos y me empuje dentro del coche.


Relatado por Santiago Segura


Sigo esperando a Ángeles. No sé qué estará haciendo tanto tiempo. Han pasado unos 20 minutos o media hora desde que me dijo que iba al baño. Los minutos van pasando, mientras mi nerviosismo va aumentando. ¿Y si le ha pasado algo? ¿Y si se ha desmayado? Voy dirección a los baños y espero en la puerta. Cuando se disuelva la multitud, entraré para ver si está y si está bien. Miro a ambos lados y entro.
-¿Qué hace aquí? ¡Un momento! ¡Usted es Santiago Segura!-me dice un a señora de edad media, pelo castaño y recogido en un moño.
-Sí, soy yo...-le digo sin entusiasmo.
-Una foto-saca su móvil y nos hacemos un selfie.-¿Me espera fuera y le invito a algo?
-Es que tengo prisa...-Santi.
-Bueno, en otra ocasión entonces-sonríe, pero se la ve decepcionada.
Salgo del baño desilusionado. No creo que se haya ido sin mí. Decido llamarla. Cojo el móvil y llamo. Da tono, pero no me lo coge. Me empiezo a preocupar. Será mejor que vaya a la comisaría más cercana. Arrastro las maletas y camino hasta la parada de taxi. Le digo dónde quiero ir y guarda las maletas en el maletero. Me siento en el asiento trasero y fijo la vista en el paisaje madrileño. Estoy nervioso. Ahora que lo hemos arreglado, desaparece sin dar señales. Al llegar, bajo y me abre el maletero y baja las maletas. Entro en la comisaría y me acerco al primer puesto que veo. Le explico la desaparición de Ángeles. Me dice que tiene que estar desa`parecido 48 horas para empezar a buscarla.
-¡Estupendo! ¿No se dan cuenta que la puede tener su ex? Quiere hacerla daño-exclamo exaltado.
-Tranquilícese señor. Seguro que no le ha pasado nada. Pero dígame, ¿ha recibido amenazas?
-Si en amenazas incluye amenazarla con una pistola y llevársela... sí, ha recibido-Santi.
-¿Hace cuánto de eso?
-Una semana, pero conseguimos pararle los pies. Pero yo creo que la ha vuelto a llevar-Santi.
El policía escribe en el ordenador mientras me hace unas preguntas más. Intento contestar a todo lo que puedo para ayudar. Le dejo mi teléfono en caso de que se sepa algo, que me llamen. Me levanto y salgo de nuevo.


Relatado por Anna Simon


Al acabar el ensayo con Àngel, salgo y me encuentro con Mónica.
-¡Espera Anna!-me detiene y mete la mano en su bolso. Me tiende un sobre.
-¿Y esto?-Anna.
-¿No te ha dicho nada Àngel? Es la invitación para la boda-Mónica.
Sonrío y lo cojo.
-Gracias, pero no hacía falta. Entre compañeros, estas cosas sobran-Anna.
-Pero quiero hacer las cosas bien. ¡Se lo he dado hasta a Carol antes de irse!-Mónica.
Sonrío y niego divertida. Esta mujer no cambiará.
-De acuerdo, de acuerdo. Me voy-Anna.
-¿Te vas a Mollet?-Mónica.
-No, aún tengo a Dani en el hospital-Anna.
-Entiendo. Dale recuerdos y ojalá se recupere pronto-Mónica.
-Se lo diré, gracias Mónica-sonrío y me alejo por el pasillo.
Iré al hotel a por la maleta e iré a la estación. O tal vez coja el avión. Bueno, no lo sé. Esto de estar en mil cosas...
-¡Ey!-alguien me llama a lo lejos.
Me giro y me doy cuenta que es Lucho. Sonrío y espero que llegue hasta mí.
-¿Ya te vas?-Lucho.
-Sí-Anna.
-¿Y te ibas sin despedirte?-Lucho.
Le doy un corto beso en los labios.
-Es que voy a visitar a un amigo, que está en el hospital-Anna.
Espero, ¿he dicho algo? ¿Dani es sólo mi amigo? Creo que se lo estoy dejando en bandeja a Cristina. Al final va a tener razón ella y no me preocupo de él lo que merece. Además está Lucho. ¿Qué somos? ¿Amigos especiales? ¿Pareja? Estoy hecha un lío. Espero que este viaje a Zaragoza me aclare las ideas. Puede que cuando le tenga delante, sepa aclarar mis sentimientos. Camino por inercia al hotel y subo a mi habitación. Si Lucho me ha dicho algo más, no me he enterado. Llego a la habitación y cojo la maleta. Me suena el móvil, es un whatsapp.
-"Te quedas en Barcelona este finde?"
-"No, me voy a Zaragoza. Por?"-Anna.
-"Si alguien se queda en Barcelona, pídele que esté atento/a por si vuelve"
-"Espera, te llamo y me explicas"-Anna.
Suena preocupado. Algo grave ha tenido que pasar. Si tengo que coger más tarde o incluso mañana, no pasa nada. Primero es él. Al segundo de cerrar whatsapp, le llamo.

jueves, 8 de octubre de 2015

Capítulo 331:Mis raíces

Relatado por Tinet Rubira


Cuando me despierto, Laia ya no está a mi lado. Busco por la casa, pero no está. Imagino dónde está. Así que me ducho rápidamente, me visto y salgo de casa. Cojo el coche y, sin desayunar, me dirijo a Gestmusic. En pocos minutos llego y aparco. Entro y me dirijo a la sala de mezclas. Abro lentamente la puerta, está de espaldas a ella. Me acerco sin hacer ruido y le tapo los ojos. La noto temblar y encogerse en el sitio.
-Por favor, no me hagas nada. No le he dicho a nadie lo de aquel día-dice Laia muy asustada.
Me pongo frente a ella y me agacho para estar a su altura.
-Cariño, soy yo. ¿Qué pasa?-Tinet.
Laia comienza a llorar y se lanza a abrazarme. Sin decir una palabra, sólo dejando que el llanto hable por ella. La abrazo y le acaricio la cabeza. Dejaré que me lo explique cuando ella quiera, no la voy a presionar. Pero es algo que la atormenta. No me gusta verla así. Ella es todo alegría, siempre sonriendo. Verla llorar así me parte el alma. Quiero ver a mi Laia de siempre.
-Deberías hablar con la hermana de Carol. Por lo que me han dicho, es muy buena...-Tinet.
Laia me mira a los ojos e intenta esbozar una sonrisa, mas sé que es fingida. Una sonrisa para que no me preocupe.
-Estoy bien, no te preocupes-Laia.
Le cojo la cara con mis manos. La miro fijamente a los ojos.
-Sé que no lo estás y sólo quiero que estés bien. ¡Vamos!-Tinet.
-Por favor Tinet... Que estoy bien...-Laia.
-Está bien...-digo resignado.-Pero vamos a dar una vuelta y a tomarnos un buen chocolate con churros.
Sin dejar que me rebata, le planto un beso en los labios. A continuación, paro la grabación y lo apago. Ya habrá tiempo de trabajar. Ahora necesitamos tiempo para nosotros. Y sé exactamente dónde llevarla.


Relatado por Laia Vidal


Dejo de llorar. Me siento tranquila cuando estoy entre sus brazos. Me ha dicho de ir a hablar con Vero. Le he pedido que por favor no lo haga. No tengo nada en contra de ella, pero nunca me han gustado los psicólogos ni psiquiatras. Sólo necesito de él para estar tranquila, recuperar la calma y sonreír. Poco a poco me voy calmando. Tinet me da la mano para ayudar a levantarme. Me levanto y noto un calambre en el hombro. Pongo una mueca, pero evito quejarme para que no se preocupe.
-¿Estás bien?-Tinet.
-Sí, sólo que tienes que dejar de ir al gimnasio. Te estás poniendo demasiado fuerte-sonrío y le pego en el brazo.
-Ay boba, no digas tonterías. Y ahora vamos para que no se nos haga tarde-Tinet.
-¿A dónde vamos?-Laia.
Tinet me mira con una sonrisa enigmática. Ha parado la grabación y apagado el monitor. Vamos a salir, pero no tengo ni idea a dónde.
-¿Coinfías en mí?-me pregunta siguiendo con la sonrisa.
-Plenamente-le devuelvo la sonrisa y me acerco a él para abrazarlo y darle un beso.
-¡Pues vamos!-me coge de la mano y tira de mí.
Tengo que apresurar el paso para seguirle. Vamos al parking y allí vamos a su coche. Me abre la puerta y me invita a entrar. Entro con una sonrisa. A veces es tan tonto... Pero es mi tonto y me encanta lo que hace por mí. Cuando se gira para ir al lado del conductor, me froto el hombro para intentar calmar el dolor. Seguro que ha sido por la tensión y el susto de antes. Seguro que si me relajo, se me pasará. Tinet monta en el coche y me dedica una mirada. Pone su mano sobre la mía y se me queda mirando por un rato. Arranca el coche y fija su vista en la carretera. En media hora llegamos a Barcelona y Tinet para el coche. Me ayuda a bajar y vamos caminando. Llegamos a Sants, la estación de tren. Imagino que tomaremos algo aquí y luego volveremos. Pero me sorprendo al ver que pasamos de largo la cafetería y nos adentramos en la estación.
-Espérame aquí-me dice Tinet dejándome plantada frente a la pantalla de salidas. Se acerca a la ventanilla y se pone a hablar con el vendedor.
Me entretengo viendo las próximas salidas. ¡Cómo me gustaría ir al pueblo! Ver a mis padres, a mi hermano, perderme por las calles del pueblo de nuevo...
-Ya está, ¡vamos!-me dice Tinet sacándome de mis pensamientos.
-¿A dónde?-Laia.
-A descansar, que lo necesitas. Nos vamos a...-hace un a pausa y me coge de la mano. Me vuelve a arrastrar hasta la zona de vías.
Bajamos hasta el andén y miro el tren. ¡Figueres! Me lanzo sobre Tinet y lo empiezo a besar con ganas y enérgicamente.
-¡Gracias! ¡Gracias! ¡Te quiero!-digo besándole entusiasmada.
Me conoce más de lo que pensaba y me está regalando un viaje a mis orígenes, a mis raíces, al pueblo que me vio crecer.
-Imaginé que te gustaría. Y ya que no querías ir a donde Vero...-Tinet.
-No es por ella... No se lo vayas a decir, pero...-le miro con una sonrisa-nunca me han gustado los psicólogos ni psiquiatras...
Tinet me mira con una sonrisa divertida, como de niño travieso.
-Uy cómo se entere...-Tinet.
-Pero no se va a enterar porque nadie le va a decir nada-le miro seria advirtiéndole con la mirada.
Él se limita a mirarme divertido.

jueves, 1 de octubre de 2015

Capítulo especial:El origen de TCMS 2ª edición

De nuevo me vienen los recuerdos de cómo empezó todo y no puedo más que emocionarme. Emocionarme por todo lo que me dio, por todo lo que empezó ese lunes 1 de octubre de 2012. Han pasado ya 3 años, pero lo recuerdo como si fuera hoy. Nunca imaginé que se convertiría en mi edición favorita. Y no sólo porque estuviese, por aquel entonces sólo una, mi ídola Ángeles Muñoz de Camela. Todo lo que hay detrás de esas noches pegada a la tele admirando a mi ídola viéndola cantar, a veces imitar; descojonada de la risa con Santiago Segura y Arturo Valls; los chistes malos y piropos (también malos) de Daniel Diges; el arte andaluz de María del Monte; la inocencia y el esfuerzo de Javier Herrero de Pecos por imitar sin conseguirlo (aunque en las 2/3 primeras galas consiguiese buenas notas. Consiguió un 12 de Carolina en la segunda gala haciendo de El Cigala); el descubrimiento de Anna Simon como cantante y también como mi otra ídola dentro del programa y la perfección de la muñeca biónica, a la cual odiaba en esos momentos por tal perfección, Roko.
¿Y qué decir del maravilloso jurado? Mis churris, la relación Mónica-Àngel y la relación de Carolina y Carlos (de amistad, evidentemente.
Mis churris, es decir Mónica Naranjo y Carolina Cerezuela. Esos ataques de risas que se pillaban las 2 y sino se contagiaban entre sí. Y recordemos que Carolina estaba embarazada en esos momentos de su segundo hijo, Carlitos. Carolina estuvo en el jurado hasta la gala 9 donde se despidió y vino a sustituirla Carolina Ferre. No sería igual que Cerezuela, pero la Ferre siempre me ha caído bien. No la conocía antes de participar en la primera edición de TCMS, pero se convirtió en mi favorita por esa simpatía, esa sonrisa eterna, la rubia risueña que todo se lo tomaba bien a pesar de no imitar la mayoría de las veces.
Mónica y Àngel, o en otras palabras Móngel. En esta edición empezó Móngel. Empecé a creer en el amor televisivo, en el matrimonio televisivo. Era tan bonito cuando se picaban, a Mónica le daba un ataque de risa y Àngel le preguntaba qué le pasaba o en alguna ocasión la tuvo que echar de plató para poder continuar. En una ocasión, gala 3 Mónica iba vestida con chaqueta militar, se escondió detrás de Àngel para que no la viese reír. Cuando Àngel giró para mirar, Mónica lo intentaba disimular sin conseguirlo. Pero ahí estaba la churri de Mónica para chivarse que María del Monte se estaba riendo también. Pero había sido por contagio de Mónica no por lo que le estuviese diciendo Àngel.
Carolol (como lo llamó una amiga, que también escribe, a la relación de amistad entre Carolina Cerezuela y Carlos Latre). Era bonito verles juntos y que se llevasen tan bien. Además que Carlos mimaba a Carol al estar embarazada. Es normal que pensásemos mal, ¿no? ¿O soy yo la rara? Bueno en tal caso ellos tienen a sus parejas e hijos fuera y su relación se limita a la amistad. Y sus parejas doy por hecho que no son celosos.
Todo este proyecto, toda esta historia comenzó unos meses más tarde de su inicio (en marzo de 2013) debido a roll de whatsapp que hacía con una amiga. Ahora he vuelto a los rolls de TCMS por whatsapp con otra amiga. No hay que olvidar los orígenes y debo dar las gracias a todo el equipo de TCMS...
¡Ah! Me olvido de alguien, ¿no? Como siempre de su presentador, Manel Fuentes. En la historia apenas le saco y es él el que presenta, modera y a veces mete cizaña al jurado (sobre todo a Mónica).