jueves, 25 de mayo de 2017

Capítulo especial:1 mes (XX)

Relatado por Àngel Llàcer


Veo a Carlos con una sonrisa en el rostro, intercambiando mensajes con alguien. Miro a Mónica en la camilla de al lado. ¡Cómo me gustaría volver a hablar con ella! Y estar en un lugar lejos de un hospital, con nuestra pequeña princesita. Pero aún no ha aparecido. Necesito que vuelva. Unas lágrimas empiezan a resbalar por mis mejillas. Y es que ya me da igual que me vean en este estado. Quiero que todo sea igual que antes. Carlos se gira y, al verme llorando, se preocupa.
-¿Estás bien?-Carlos.
-No, no estoy bien. ¿Cómo quieres que lo esté? Mónica no despierta y no sé dónde está mi hija-le digo exaltado. El nivel de estrés hace que le responda enfadado.
-En cuanto a eso... yo sé dónde está...-me dice débilmente, como con miedo.
-¿Dónde está?-Àngel.
-Carolina la está trayendo hacia aquí. Pronto la volverás a tener contigo-Carlos.
-¿Y dónde estaba? ¿Quién la tenía?-Àngel.
-Eso será mejor que te lo expliquen...-Carlos.
Miro con desconfianza a Carlos. Me estoy alterando. ¿Qué me está ocultando? ¿Quién se ha podido llevar a una niña recién nacida? Y la cuestión más importante: ¿por qué? Le pido a Carlos que me ayude a levantarme. Me acerco a la camilla donde está Mónica y le agarro de la mano. Se la acaricio y la vuelvo a mirar con amor. Por mucho que hayamos pasado, sigo sintiendo el mismo amor que el día que la conocí. Se podría decir que lo mío fue amor a primera vista. Fue una situación rara y algo complicada, ya que ella estaba casada en aquellos momentos. Pero fíjate cómo es la vida. Ahora estamos casados nosotros 2 y hemos tenido a nuestra primera hija. Que aunque no la tengamos con nosotros, la vamos a tener pronto. Yo confío en Carlos. Espero que me esté diciendo la verdad y Carolina nos la traiga.
-¿Has oído, mi amor?-le hablo a Mónica.-Vamos a volver a ser una familia. Vamos a tener a nuestra niña de vuelta. Pero para eso tienes que despertar. Yo sé que ha sido duro para nosotros 2, pero hemos sido fuertes porque nos hemos mantenido juntos. Y te prometo que de ahora en adelante, os protegeré a las 2.
La puerta suena y enseguida entra Carolina con el bebé en brazos. Me acerco a ella lentamente y veo a nuestra preciosa niña. Me vuelvo a girar hacia Mónica y vuelvo a hablarla.
-¿Ves Mónica? Te dije que volveríamos a estar juntos-Àngel.
Carolina y Carlos se dedican miradas cómplices. Después Carlos se acerca a mí y apoya su mano en mi hombro.
-Vamos fuera, demos un paseo tranquilamente. Te hará bien y además las chicas querrán estar solas-Carlos.
-¿Qué me estáis ocultando?-les miro de manera sospechosa.
-Nada-me dicen los 2 al unísono.


Relatado por Carolina Cerezuela


Con algo de desconfianza Àngel se aleja de la camilla de Mónica y se va con Carlos. Les veo salir y cerrar la puerta. Me he quedado a solas con Mónica y su hija, que la llevo en brazos. A ver cómo le cuento yo ahora esto. Esto puede ser un trauma. Sólo espero que no se enfade con las personas equivocadas. Me voy acercando a la camilla donde Mónica está descansando. Me quedo de pie a su lado.
-A ver churri, cómo te digo todo esto porque no sé por dónde empezar. Antes de nada no quiero que te enfades con María y Javi porque ellos han sido engañados al igual que tú. De hecho María estaba convencida que iba a ir a la cárcel. Pero ella no ha hecho nada-empiezo a decirle.
Le empiezo a contar todo lo que me ha contado María, al menos lo que sabía, cuando hemos estado a solas. De repente la niña empieza a llorar y yo intento calmarla meciéndola en mis brazos.
-¿Perdona?-oigo la voz de Mónica algo adormilada aún.

jueves, 18 de mayo de 2017

Capítulo 389:Ya tenemos destino

Relatado por Daniel Diges


Alejandra me mira con una cara triste. Vamos a estar separados más tiempo y sobre todo el niño. Me gustaría pasar tiempo con él. Pero luego empiezan las galas en directo, por lo que falta poco para la final. Además, ellos se podrían venir a alguna gala. Todo es comentarlo. Mi chica llama a Galileo para que venga.
-Nos vamos, cariño. Hay que cenar y aprovechar el tiempo en familia-le dice Alejandra con ternura.
-¿No puedo estar un rato más?-la mira con cara de pena, intentando ablandarla y que le deje jugar un rato más.
Entonces es el momento de intervenir yo.
-Venga campeón, que jugamos a lo que quieras en casa-Dani.
-¿Me dejarás tocar el piano?-Galileo.
Miro a mi chica que me dedica una sonrisa cómplice. Es una mirada que me quiere decir "tú verás, tú te las apañas". Le devuelvo la sonrisa y me vuelvo hacia mi hijo.
-Claro-digo con una sonrisa.
-¡Bien!-exclama emocionado.
Agarra nuestras manos y va saltando de camino a casa. Está entusiasmado con la idea. Así que luego le tendré que dar la noticia. Por mucho que me duela. En cuanto llegamos a casa, sale corriendo en dirección a la habitación donde tengo el piano. Le sigo con una sonrisa. Me siento y le cojo para sentarle a mi lado.


*Lunes por la mañana*


Relatado por Anna Simon


Miro constantemente la hora en la radio del coche. Voy con el tiempo justo, pero sólo espero no llegar tarde. Hoy es cuando nos vamos, no sé a dónde, y no me gustaría que se fuesen sin mí. Aunque si se van, con volverme a Mollet... Pero no, no. Ya que estoy en el coche de camino a Barcelona, voy. Me llevan o voy en coche hasta el destino. Llamo a Tinet o a Laia para preguntarles y solucionado. Piso el acelerador y la velocidad va aumentando. Pero a un lado de la carretera veo algo que me hace disminuir la velocidad. ¡Mierda! Como me hayan pillado... Esto me retrasaría, aparte de la multa que tendría que pagar. Rezo internamente para que no me pare la Guardia Civil. Pero mis plegarias no obtienen resultado y me dan el alto. El agente se acerca a mí y me da los buenos días.
-¿Sabe por qué la hemos parado?
-Eh... no...-pongo mi cara más inocente.
-Carnet de conducir, por favor.
Saco el carnet y se lo tiendo. Mira la foto y después me mira a mí.
-Ésta no es usted, señorita
-Sí soy yo-Anna.
-Por favor, DNI-me pide perdiendo los nervios.
Saco la cartera y extraigo el DNI. Se lo doy y vuelve a mirar. Mirar una foto y otra y después a mí.
-Señorita Simon, ¿sabe a cuánto iba?
-Pues no-no tengo un radar, pienso mientras le miro con cara de buena.
-Iba a 150 en una zona de 100. Lo siento, pero tengo que multarla
El agente saca una maquina, teclea y me da un papelito.
-Tendrá un descuento si la abona en los próximos 3 días
-Gracias-le dedico una sonrisa irónica.
Me devuelve los carnets y me dice que puedo proseguir. En cuanto llegue a Barcelona tengo que pagar la multa para que sea más barata. Qué bien, he pillado la multa con descuento. Y ahora sí que voy a llegar tarde. Antes de arrancar de nuevo, envío un mensaje al grupo para avisar. Espero que lo lean y no se vayan sin mí.


Relatado por Ángeles Muñoz


Nos llega un mensaje a todos los que ya estamos en el hall esperando. Sólo falta Anna. Miro el teléfono y, en efecto, es ella avisando que llegará más tarde.
-¡Siempre igual, quillo!-se queja María.
-A lo mejor le ha pasado algo...-la excuso ante su retraso.
-Más vale que tenga una buena excusa-María.
-¡Eso! Que sino nos vamos sin ella-interviene Arturo.
-Y yo que pensaba que llegaría tarde la muñeca biónica...-empieza a decir Santi, pero le doy en el brazo junto a una mirada reprobatoria y se corrige-Digo Roko.
Vuelve a escucharse un tono de mensaje. Esta vez sólo es el de Roko, que nada más mirarlo se excusa y dice que ahora viene. Sale corriendo. ¿A dónde irá? ¿Qué le pasará?
-Tendrá que cambiarse la pila-dice Arturo entre risas.
-O a recargarse la batería. No te olvides que nos vamos de viaje...-le sigue Santi.
-Pobre Roko, no os metáis con ella...-la defiende Javi.
-Tenéis envidia porque ha pasado directamente a la final, ¿eh?-les dice Dani con una sonrisa.
-¿Nosotros?-dicen al unísono señalándose-Qué va.
-Ya, ya...-digo sin creérmelo. Conozco demasiado a Santi y Arturo va por el mismo camino que él.
Recibimos otro mensaje. Esta vez nos suena a todos.
-¿Pero qué tienen esos aparatos, que no dejan de sonar?-pregunta María.
-Tecnología María, tecnología-le dice Dani sonriente.
-Ay la abuelita...-dice Arturo en tono divertido, intentando picarla.
Pero se lleva una colleja por parte de María. Y ahora soy yo la que me río viendo la situación. Abro el grupo que tenemos con todos: jurado, concursantes, profes y directores. Es un mensaje de Tinet. Es un link y el mensaje es el siguiente:
-"Espero que lleguéis bien a vuestro destino. No he podido mandarlo antes, pero que alguien se lo haga llegar a quien conduzca. Disfrutad, pasadlo bien, descansad y venid con las pilas cargadas. Nos vemos el próximo lunes. Un saludo"-Tinet.
Pincho en el link que me lleva a la página de un camping. Por las fotos, vamos a dormir en bungalows.
-Ya tenemos destino, chicos-les digo alzando la voz para que me presten atención-Nos vamos a Asturias.
-¿A Asturias?-pregunta Dani sorprendido.
-¿Desde aquí?-Santi.
-Pues habrá que ponerse en marcha ¿no?-María.
-Habrá que esperar a Roko y a Anna, ¿no?-Ángeles.

jueves, 11 de mayo de 2017

Capítulo 388:Algo a cambio

*Viernes a la mañana*


Relatado por Laia


Antes de empezar el fin de semana, y sin que Tinet se entere, voy a Gestmusic y me encierro en mi despacho. Menos mal que sigue durmiendo. Si supiese lo que tengo pensado, no me dejaría. Pero debo hacerlo. Cojo el teléfono y marco su número. Espero a que lo coja mientras escucho los tonos. Cuando al fin me coge, intento serenarme.
-Sí, estaré en el despacho hasta las 3. Pásate cuando puedas-Laia.
Mi interlocutor da el visto bueno y cuelgo. Creo que estoy haciendo bien. Sólo pido que Tinet no se entere. Pienso en la escaleta de la siguiente gala, la primera en directo. Tendrá otro ritmo. No es lo mismo que una grabada. Pero podremos superarla. Además que Carolina ya va a volver. Tengo ganas de volver a verla.
A eso de las 12:30 el teléfono suena. Supongo que me llamará para avisar que no puede venir. Descuelgo y pregunto un "¿diga?". Es Tinet el que está al otro lado de la línea, preocupado.
-¿Dónde estás? ¿Y cómo es que estás en el despacho?-Tinet.
-Para adelantar trabajo-Laia.
-Sabes que lo de la próxima gala lo hacemos la semana que viene... ¿Y por qué no me has avisado?-Tinet.
-Porque no quería molestarte. He venido pronto y estabas tan mono durmiendo...-Laia.
Parece que he conseguido despistarle. Empezamos a hablar de este finde, que iba a ser largo si no hubiese sido por mí. Pero Tinet me quiere tanto, que me lo perdona todo. Seguimos hablando durante un buen rato. El tiempo con él parece no pasar. Tocan a la puerta del despacho y una cabeza asoma por la puerta.
-Te tengo que dejar-le digo a Tinet.
-¿Esperabas hoy a alguien?-Tinet.
-No, nada. Es mi padre que ha venido a hacerme una visita-le digo rápidamente. Hago un gesto para que se siente.
-Pues salúdale de mi parte-Tinet.
-Lo haré. Te quiero-Laia.
-Y yo más a ti-me dice con un tono meloso. En otras circunstancias se lo hubiese seguido, pero ahora no puedo. Y le cuelgo.
-Bueno, pues tú dirás...
Le miro atentamente. ¿Cómo pedirle esto? Bueno, ya que está aquí hay que seguir.
-No denuncies a Roko, por favor-Laia.
-Es tarde para eso. Además ella me agredió...
-Puedes retirar la denuncia... Además reconoce que tú también te pasaste...-Laia.
Me mira pensativo, como si estuviese recordando lo que le estoy diciendo.
-¿Y si retiro la denuncia qué?
-Puedes volver a tu puesto de trabajo-le digo con convicción.
No sería la mejor idea, pero todo se puede negociar. Me mira sin terminar de convencerse de lo que le estoy proponiendo. Asiento para confirmar que lo que le digo es verdad.
-¿Y qué más?-me pregunta en tono intimidatorio.
Le miro sin poderme creer que me pida más cosas.
-¿Qué más quieres, Lucho?-Laia.
-Eh, tranquila jefa... Nunca me he tirado a una jefa...-me dice con picardía.
-Eh... es... estoy con alguien...-digo algo nerviosa por como me mira.
-Uy... ¿tienes novio? Eso me da un morbo...-dice lentamente pasándose la lengua por los labios. Algo que me repugna.
-Voy a por tu contrato y lo firmas-digo intentando permanecer lo más tranquila posible.
Me levanto y me dirijo hacia la puerta.
-Aquí te espero, guapa...-me dice agarrándome del culo.
Salgo temblando y me dirijo rápidamente a la puerta principal. Saco el móvil y consigo buscar la última llamada. Le llamo mientras la mano me tiembla. Pido internamente porque me lo coja. Escucho los tonos impaciente. Al fin me lo coge.
-¡Tinet! Te quiero, nunca lo olvides-Laia.
-Yo también a ti. ¿Pero estás bien?-Tinet.
-Sí, sí. Es que como antes te he colgado...-me excuso. Espero que quede convincente.
-¿Cuánto te queda? ¿Vienes a comer?-Tinet.
-No mucho-le digo mientras una lágrima cae de uno de mis ojos-Y sí, iré a comer.
-Vuelvo a decirte que tenías que haber esperado y dejar el trabajo un poco de lado. Pero no pasa nada. Por eso me gustas tanto: porque eres muy trabajadora-Tinet.
Me emociono aún más y empiezo a llorar sin control. Lo intento hacer en silencio para que no se preocupe.
-Te dejo que tengo que volver al trabajo. Nos vemos en casa. Te quiero-Laia.
-Yo más-Tinet.
-Sabes que yo más-le sigo con una sonrisa.
-No yo-me rebate él.
-Que no pesado. Va cuelga que sino no termino nunca-Laia.
-Vale, pero que sepas que yo te quiero más, más y más-Tinet.
Voy a rebatirle, pero ya me ha colgado. Ahora tengo que enfrentarme a Lucho y a su petición. Paso por el baño para limpiarme la cara. Me dirijo al despacho y le miro.
-Vamos a hacerlo-le digo con convicción.
Él se gira para mirarme y su cara es de sorpresa. Creo que no se lo esperaba.
-¿De verdad?-Lucho.
-Sí-le contesto seca.
-Pues desnúdate-me ordena.


Relatado por Daniel Diges


Estoy aprovechando a tope el tiempo con mi chica y con mi hijo. Aún no les he dicho que me voy toda una semana. Aunque están acostumbrados a que esté fuera casi toda la semana. Además es para descansar y conocernos mejor. Conocernos en otro ambiente que no sean la gala, los ensayos o las comidas. Supongo que el compartir unos días, nos unirá más. Que esta familia que hemos formado se reforzará más si cabe. Alejandra me llama la atención.
-Cariño, ¿estás bien? Estás raro...-Alejandra.
Miro a mi hijo, que está jugando en el parque, y vuelvo mi mirada hacia ella. Creo que se lo tengo que decir ahora para que no la pille de improviso. Tampoco el domingo porque el lunes tengo que estar allí. De modo que allá voy.
-Cariño, tengo que decirte algo...-Dani.
-No me asustes-Alejandra.
-Tranquila que no es nada malo-Dani.
-¿Entonces?-Alejandra.
¿Por qué me está costando tanto decírselo si no es nada malo? Como tarde más va a sospechar algo malo y se va a enfadar. Supongo que es que me cuesta separarme de ellos. Ya me cuesta estar alejado de ellos durante los ensayos y la gala...
-El lunes me voy a Barcelona...-empiezo diciendo.
-Pues como todos los lunes-Alejandra.
-...y no volveré hasta el viernes...-termino diciendo sin mucha emoción.
-¿Por qué?-me pregunta.
-Los compañeros y yo nos vamos a una casa rural... Nos ha dicho Tinet que es para descansar...-le explico.
-Hay que decírselo al niño...-me dice algo triste.
-¿Me ayudarás?-le pido casi como si fuese una súplica.