*Viernes a la mañana*
Relatado por Laia
Antes de empezar el fin de semana, y sin que Tinet se entere, voy a Gestmusic y me encierro en mi despacho. Menos mal que sigue durmiendo. Si supiese lo que tengo pensado, no me dejaría. Pero debo hacerlo. Cojo el teléfono y marco su número. Espero a que lo coja mientras escucho los tonos. Cuando al fin me coge, intento serenarme.
-Sí, estaré en el despacho hasta las 3. Pásate cuando puedas-Laia.
Mi interlocutor da el visto bueno y cuelgo. Creo que estoy haciendo bien. Sólo pido que Tinet no se entere. Pienso en la escaleta de la siguiente gala, la primera en directo. Tendrá otro ritmo. No es lo mismo que una grabada. Pero podremos superarla. Además que Carolina ya va a volver. Tengo ganas de volver a verla.
A eso de las 12:30 el teléfono suena. Supongo que me llamará para avisar que no puede venir. Descuelgo y pregunto un "¿diga?". Es Tinet el que está al otro lado de la línea, preocupado.
-¿Dónde estás? ¿Y cómo es que estás en el despacho?-Tinet.
-Para adelantar trabajo-Laia.
-Sabes que lo de la próxima gala lo hacemos la semana que viene... ¿Y por qué no me has avisado?-Tinet.
-Porque no quería molestarte. He venido pronto y estabas tan mono durmiendo...-Laia.
Parece que he conseguido despistarle. Empezamos a hablar de este finde, que iba a ser largo si no hubiese sido por mí. Pero Tinet me quiere tanto, que me lo perdona todo. Seguimos hablando durante un buen rato. El tiempo con él parece no pasar. Tocan a la puerta del despacho y una cabeza asoma por la puerta.
-Te tengo que dejar-le digo a Tinet.
-¿Esperabas hoy a alguien?-Tinet.
-No, nada. Es mi padre que ha venido a hacerme una visita-le digo rápidamente. Hago un gesto para que se siente.
-Pues salúdale de mi parte-Tinet.
-Lo haré. Te quiero-Laia.
-Y yo más a ti-me dice con un tono meloso. En otras circunstancias se lo hubiese seguido, pero ahora no puedo. Y le cuelgo.
-Bueno, pues tú dirás...
Le miro atentamente. ¿Cómo pedirle esto? Bueno, ya que está aquí hay que seguir.
-No denuncies a Roko, por favor-Laia.
-Es tarde para eso. Además ella me agredió...
-Puedes retirar la denuncia... Además reconoce que tú también te pasaste...-Laia.
Me mira pensativo, como si estuviese recordando lo que le estoy diciendo.
-¿Y si retiro la denuncia qué?
-Puedes volver a tu puesto de trabajo-le digo con convicción.
No sería la mejor idea, pero todo se puede negociar. Me mira sin terminar de convencerse de lo que le estoy proponiendo. Asiento para confirmar que lo que le digo es verdad.
-¿Y qué más?-me pregunta en tono intimidatorio.
Le miro sin poderme creer que me pida más cosas.
-¿Qué más quieres, Lucho?-Laia.
-Eh, tranquila jefa... Nunca me he tirado a una jefa...-me dice con picardía.
-Eh... es... estoy con alguien...-digo algo nerviosa por como me mira.
-Uy... ¿tienes novio? Eso me da un morbo...-dice lentamente pasándose la lengua por los labios. Algo que me repugna.
-Voy a por tu contrato y lo firmas-digo intentando permanecer lo más tranquila posible.
Me levanto y me dirijo hacia la puerta.
-Aquí te espero, guapa...-me dice agarrándome del culo.
Salgo temblando y me dirijo rápidamente a la puerta principal. Saco el móvil y consigo buscar la última llamada. Le llamo mientras la mano me tiembla. Pido internamente porque me lo coja. Escucho los tonos impaciente. Al fin me lo coge.
-¡Tinet! Te quiero, nunca lo olvides-Laia.
-Yo también a ti. ¿Pero estás bien?-Tinet.
-Sí, sí. Es que como antes te he colgado...-me excuso. Espero que quede convincente.
-¿Cuánto te queda? ¿Vienes a comer?-Tinet.
-No mucho-le digo mientras una lágrima cae de uno de mis ojos-Y sí, iré a comer.
-Vuelvo a decirte que tenías que haber esperado y dejar el trabajo un poco de lado. Pero no pasa nada. Por eso me gustas tanto: porque eres muy trabajadora-Tinet.
Me emociono aún más y empiezo a llorar sin control. Lo intento hacer en silencio para que no se preocupe.
-Te dejo que tengo que volver al trabajo. Nos vemos en casa. Te quiero-Laia.
-Yo más-Tinet.
-Sabes que yo más-le sigo con una sonrisa.
-No yo-me rebate él.
-Que no pesado. Va cuelga que sino no termino nunca-Laia.
-Vale, pero que sepas que yo te quiero más, más y más-Tinet.
Voy a rebatirle, pero ya me ha colgado. Ahora tengo que enfrentarme a Lucho y a su petición. Paso por el baño para limpiarme la cara. Me dirijo al despacho y le miro.
-Vamos a hacerlo-le digo con convicción.
Él se gira para mirarme y su cara es de sorpresa. Creo que no se lo esperaba.
-¿De verdad?-Lucho.
-Sí-le contesto seca.
-Pues desnúdate-me ordena.
Relatado por Daniel Diges
Estoy aprovechando a tope el tiempo con mi chica y con mi hijo. Aún no les he dicho que me voy toda una semana. Aunque están acostumbrados a que esté fuera casi toda la semana. Además es para descansar y conocernos mejor. Conocernos en otro ambiente que no sean la gala, los ensayos o las comidas. Supongo que el compartir unos días, nos unirá más. Que esta familia que hemos formado se reforzará más si cabe. Alejandra me llama la atención.
-Cariño, ¿estás bien? Estás raro...-Alejandra.
Miro a mi hijo, que está jugando en el parque, y vuelvo mi mirada hacia ella. Creo que se lo tengo que decir ahora para que no la pille de improviso. Tampoco el domingo porque el lunes tengo que estar allí. De modo que allá voy.
-Cariño, tengo que decirte algo...-Dani.
-No me asustes-Alejandra.
-Tranquila que no es nada malo-Dani.
-¿Entonces?-Alejandra.
¿Por qué me está costando tanto decírselo si no es nada malo? Como tarde más va a sospechar algo malo y se va a enfadar. Supongo que es que me cuesta separarme de ellos. Ya me cuesta estar alejado de ellos durante los ensayos y la gala...
-El lunes me voy a Barcelona...-empiezo diciendo.
-Pues como todos los lunes-Alejandra.
-...y no volveré hasta el viernes...-termino diciendo sin mucha emoción.
-¿Por qué?-me pregunta.
-Los compañeros y yo nos vamos a una casa rural... Nos ha dicho Tinet que es para descansar...-le explico.
-Hay que decírselo al niño...-me dice algo triste.
-¿Me ayudarás?-le pido casi como si fuese una súplica.
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