Relatado por Santiago Segura
¡Hola amiguetes! ¿Qué tal? Hacía tiempo que no hablaba con vosotros, ¿eh? Pues he tenido una idea... cojonuda. Seguro que os va a gustar. Ya estamos a septiembre de 2016. Llevo 2 años casado con Ángeles y tenemos 3 hijos:2 niñas y 1 niño. La vida me ha tratado muy bien a nivel personal. Aunque a nivel profesional no me puedo quejar tampoco. Sigo con las pelis de Torrente (ya voy por la 7 y Ángeles tiene un pequeño papel y algún cameo que me sale. Cojo el móvil y miro los grupos. Me invade la nostalgia de cuando estábamos nosotros en Tu cara me suena. Ahí empezó la historia, nuestro cuento de hadas. Mando un mensaje al grupo de TCMS1 y otro al de TCMS2. Sonrío para mis adentros. Espero que me contesten pronto. Espero que sí se pueda. El pequeño Raúl se despierta y empieza a llorar. Me guardo el móvil y me acerco a la cuna. Le cojo en brazos. Ángeles abre los ojos.
-¿Está bien el niño?-Ángeles.
-Creo que tiene hambre-Santi.
Ángeles se levanta ligeramente quedando sentada y le poso al bebé entre sus brazos.
Relatado por Ángeles Muñoz
Oigo el llanto de mi hijo y me despierto sobresaltada. Veo a Santi que lo sostiene en brazos y le pregunto que si está bien. Me dice que tiene hambre. Me levanto y me apoyo en el cabecero de la cama. Santi me deja cuidadosamente a nuestro niño y me saco el pecho para dárselo. Raúl, así se llama nuestro hijo, se agarra a él y empieza a mamar. Nuestras hijas ya se han ido al cole. Tenemos una chica que se encarga de llevarlas y traerlas, y a veces me ayuda con las tareas de casa. Cuando termina de comer, lo apoyo sobre mí y le doy unos golpecitos en la espalda. Mi móvil y el de Santi empiezan a sonar a la vez. Santi mira su móvil y sonríe.
-¿Quién es?-Ángeles.
-Ya verás cuando lo leas-Santi.
Se pone misterioso y sabe que eso me gusta, pero que soy muy curiosa también. No puedo estar mucho tiempo sin saberlo. Me levanto y dejo al bebé en la cuna. Cojo el móvil de la mesilla de noche y abro los whatsapp del grupo de TCMS2. ¿Cuánto hacía que no hablábamos? Hace más que no nos vemos. Empiezo a leer los mensajes y cada vez llegan más. Arturo está tan loco como siempre. Me empiezo a reír y contesto.
-"Cómo eres, Arturo jajaja xD"-Ángeles.
-"Soy como soy jeje"-Arturo.
-"Entonces cuándo quedamos?"-Roko.
-"Un día que podamos todos"-Dani.
-"A mí avisadme que tengo Hormiguero"-Anna.
-"Pero cuándo tienes que ir?"-Javi.
-"Ya hablo yo con Pablo y que te deje la noche libre"-Santi.
-"Y los niños?"-Anna.
-"Niños?"-Roko.
-"Nos tenemos que poner al día, eh?"-Ángeles.
-"Pues sí porque me he perdido jeje"-Roko.
-"Pues encuéntrate"-Arturo.
Dejo el móvil en la mesilla de noche y voy a la ducha. Supongo que pronto llegará Sara, nuestra chica de confianza.
Relatado por Santi
Poco a poco van contestando los compañeros y algún miembro del jurado. La cena ya está planeada, sólo falta poner una fecha que nos venga bien a todos y proponer un lugar. Supongo que el lugar sería Madrid por ser céntrico . Somos de sitios diferentes, así que será lo mejor. Les echo de menos y una gran cena con las 2 ediciones en las que he estado debe ser alucinante. Menos mal que se ma ha ocurrido a mí la idea. A ninguno de éstos se le ha ocurrido quedar para hacer algo. No sé para qué tienen la cabeza... jeje. Empiezo a reír. Menos mal que Ángeles se ha ido a la ducha y no me ve. Pensaría que se me va la cabeza ya. Mensaje nuevo. Lo abro. ¡Hombre!
-"¡Mónica! ¡Mi miembro del jurado favorito!"-Santi.
-"Menos peloteo, amiguete... jeje"-Mónica.
-"Entonces qué? Puedes? Bueno, podéis?"-Santi.
-"Creo que sí, ya te digo en un rato"-Mónica.
-"Me tienes que contar cómo te va la vida, eh?"-Santi.
-"Sí sí jeje, ya te contaré ;) Te dejo que empieza esto"-Mónica.
jueves, 28 de agosto de 2014
miércoles, 27 de agosto de 2014
Capítulo especial (pareja ganadora)
Este capítulo es un relato especial. Va a ser un capi dedicado a la pareja ganadora que es... ¡Mónica Naranjo y Àngel Llàcer!
Relatado por Mónica Naranjo
*septiembre de 2016*
Hace 3 años ya que tuve a mi hija y hace casi 4 que me casé con Àngel. Fue una boda preciosa. Yo iba vestida con un vestido blanco de palabra de honor y velo. Àngel iba con un traje negro con camisa blanca. No le veo mucho de traje, pero aquella era una situación especial que lo exigía. Estuvieron todos los concursantes, familiares y amigos. Yo estaba embarazada de 3 meses y apenas se me notaba, de modo que no me tuvieron que hacer traje especial. Mi niña es una niña preciosa. Es castaña con ojos marrones, muy despierta y espabilada. Hoy es su primer día de cole y está nerviosa. Vamos de camino en el coche y me habla sin parar. Llegamos a la puerta del cole y paro. Cojo la mochilita del asiento trasero y le quito el cinturón. La ayudo a bajarse del coche y me coge de la mano. Al llegar a la puerta, le doy un beso para despedirme y le digo:
-Pásatelo muy bien en tu primer día de cole, cariño-Mónica.
-Tranquila mamá, sobreviviré.
Mi hija me saca una sonrisa y la risa no tarda mucho en salir. Mi hija me mira seria.
-Ya, mamá-aunque enseguida sonríe.
Sabe que si empiezo a reír, me cuesta un rato parar. Espero hasta que entra en clase y me voy. Monto de nuevo en el coche y me pongo dirección a casa. Llego y aparco cerca de casa. Dejé a Àngel durmiendo, así que es probable que me lo encuentre en la cama. Meto la llave en la cerradura y abro la puerta. Voy hasta la habitación y, en efecto, está durmiendo. Se me está ocurriendo una idea y sonrío para mis adentros.
Relatado por Àngel Llàcer
Oigo la puerta cerrarse desde mi cama. Mis 2 mujeres se deben haber ido ya. Hoy nuestra hija Mónica empieza el cole y está muy ilusionada. Pero quería que la llevase mamá, por lo tanto yo me he quedado en la camita. Que a gustito se está. Me quedo otra vez dormido. No sé cuánto tiempo pasa cuando noto un golpe en la cara, como un cojinazo. Abro los ojos y veo a Mónica con un cojín en las manos. Así que ha sido ella, ¿eh?
-¡Buenos días bello durmiente!-me dice con una sonrisa en la cara.
-¿Te crees que esas son formas de despertar a alguien?-le pregunto con una sonrisa.
-Mmmm... hay otras maneras...-se pone el dedo índice en los labios y hace como que piensa.
Cojo el cojín de mi lado de la cama y me pongo sentado. La miro con una expresión maliciosa.
-¡Te vas a enterar!-Àngel.
Mónica se levanta de la cama, ya que estaba de rodillas. Cuando me voy a levantar, me llevo otro cojinazo.
-¡Eh! Eso no vale-me quejo.
Ella tiene ventaja y la aprovecha. Me levanto de un salto. Ya estamos frente a frente. Solo la cama nos separa. Nos miramos con sonrisa malvada los 2 y avanzamos muy lentamente para acercarnos. Cuando estamos a escasos centímetros, empieza la guerra. No le voy a dar tregua, jaaa. Cuando ya nos agotamos, lo dejamos y nos abrazamos. Nos damos un apasionado beso y vamos a la cocina. Me muero de hambre.
--A ver, ¿qué quieres para desayunar?-Mónica.
-A ti-Àngel.
Mónica se empieza a reír y se acerca a mí. Me voy poniendo cada vez más nervioso. Me acaricia la cara y se da la vuelta.
-En serio, ¿qué quieres? Que hay que irse-Mónica.
-En ese caso, un café con leche-Àngel.
Veo a Mónica trastear en la cocina y pone la taza en el microondas para calentarlo. Aún es pronto, pero a las 11 tenemos que estar en Gestmusic. Sí, sigue Tu cara me suena y hoy tenemos una reunión con Tinet, Laia, Carolina y Carlos. Además yo tengo ensayo y es la rueda de prensa. Hoy va a ser un día completito.
Relatado por Mónica
Le pongo la taza a Àngel encima de la mesa delante suyo y me siento frente a él. Me quedo observándole enamorada. Es el hombre de mi vida, mi marido y el padre de mi hija. Me ha hecho muy feliz y lo seguirá haciendo. Está tan loco como yo y por eso somos tan compatibles. Ya me he hecho a la idea de estar casada y vivir con él. Los primeros meses no me lo creía, estaba en una nube. Àngel agita la mano delante de mi cara y salgo de este ensimismamiento.
-¿Vamos?-me pregunta Àngel ya de pie.
Me levanto y voy al cuarto a coger la chaqueta. Voy al pasillo donde Àngel ya está en la puerta con la chaqueta puesta.
-¿En qué coche nos vamos?-Mónica.
-En el mío-Àngel.
Relatado por Mónica Naranjo
*septiembre de 2016*
Hace 3 años ya que tuve a mi hija y hace casi 4 que me casé con Àngel. Fue una boda preciosa. Yo iba vestida con un vestido blanco de palabra de honor y velo. Àngel iba con un traje negro con camisa blanca. No le veo mucho de traje, pero aquella era una situación especial que lo exigía. Estuvieron todos los concursantes, familiares y amigos. Yo estaba embarazada de 3 meses y apenas se me notaba, de modo que no me tuvieron que hacer traje especial. Mi niña es una niña preciosa. Es castaña con ojos marrones, muy despierta y espabilada. Hoy es su primer día de cole y está nerviosa. Vamos de camino en el coche y me habla sin parar. Llegamos a la puerta del cole y paro. Cojo la mochilita del asiento trasero y le quito el cinturón. La ayudo a bajarse del coche y me coge de la mano. Al llegar a la puerta, le doy un beso para despedirme y le digo:
-Pásatelo muy bien en tu primer día de cole, cariño-Mónica.
-Tranquila mamá, sobreviviré.
Mi hija me saca una sonrisa y la risa no tarda mucho en salir. Mi hija me mira seria.
-Ya, mamá-aunque enseguida sonríe.
Sabe que si empiezo a reír, me cuesta un rato parar. Espero hasta que entra en clase y me voy. Monto de nuevo en el coche y me pongo dirección a casa. Llego y aparco cerca de casa. Dejé a Àngel durmiendo, así que es probable que me lo encuentre en la cama. Meto la llave en la cerradura y abro la puerta. Voy hasta la habitación y, en efecto, está durmiendo. Se me está ocurriendo una idea y sonrío para mis adentros.
Relatado por Àngel Llàcer
Oigo la puerta cerrarse desde mi cama. Mis 2 mujeres se deben haber ido ya. Hoy nuestra hija Mónica empieza el cole y está muy ilusionada. Pero quería que la llevase mamá, por lo tanto yo me he quedado en la camita. Que a gustito se está. Me quedo otra vez dormido. No sé cuánto tiempo pasa cuando noto un golpe en la cara, como un cojinazo. Abro los ojos y veo a Mónica con un cojín en las manos. Así que ha sido ella, ¿eh?
-¡Buenos días bello durmiente!-me dice con una sonrisa en la cara.
-¿Te crees que esas son formas de despertar a alguien?-le pregunto con una sonrisa.
-Mmmm... hay otras maneras...-se pone el dedo índice en los labios y hace como que piensa.
Cojo el cojín de mi lado de la cama y me pongo sentado. La miro con una expresión maliciosa.
-¡Te vas a enterar!-Àngel.
Mónica se levanta de la cama, ya que estaba de rodillas. Cuando me voy a levantar, me llevo otro cojinazo.
-¡Eh! Eso no vale-me quejo.
Ella tiene ventaja y la aprovecha. Me levanto de un salto. Ya estamos frente a frente. Solo la cama nos separa. Nos miramos con sonrisa malvada los 2 y avanzamos muy lentamente para acercarnos. Cuando estamos a escasos centímetros, empieza la guerra. No le voy a dar tregua, jaaa. Cuando ya nos agotamos, lo dejamos y nos abrazamos. Nos damos un apasionado beso y vamos a la cocina. Me muero de hambre.
--A ver, ¿qué quieres para desayunar?-Mónica.
-A ti-Àngel.
Mónica se empieza a reír y se acerca a mí. Me voy poniendo cada vez más nervioso. Me acaricia la cara y se da la vuelta.
-En serio, ¿qué quieres? Que hay que irse-Mónica.
-En ese caso, un café con leche-Àngel.
Veo a Mónica trastear en la cocina y pone la taza en el microondas para calentarlo. Aún es pronto, pero a las 11 tenemos que estar en Gestmusic. Sí, sigue Tu cara me suena y hoy tenemos una reunión con Tinet, Laia, Carolina y Carlos. Además yo tengo ensayo y es la rueda de prensa. Hoy va a ser un día completito.
Relatado por Mónica
Le pongo la taza a Àngel encima de la mesa delante suyo y me siento frente a él. Me quedo observándole enamorada. Es el hombre de mi vida, mi marido y el padre de mi hija. Me ha hecho muy feliz y lo seguirá haciendo. Está tan loco como yo y por eso somos tan compatibles. Ya me he hecho a la idea de estar casada y vivir con él. Los primeros meses no me lo creía, estaba en una nube. Àngel agita la mano delante de mi cara y salgo de este ensimismamiento.
-¿Vamos?-me pregunta Àngel ya de pie.
Me levanto y voy al cuarto a coger la chaqueta. Voy al pasillo donde Àngel ya está en la puerta con la chaqueta puesta.
-¿En qué coche nos vamos?-Mónica.
-En el mío-Àngel.
martes, 26 de agosto de 2014
Capítulo 264:¿Quieres conocerla?
Relatado por Carolina Cerezuela
Ya echo de menos de nuevo a los niños, así que en cuanto se van Mónica y Àngel paso por la habitación de Yoli y Latre a ver si me puedo llevar a Candela. Me la dejan y voy a por Galileo y luego a por Martín. La verdad es que somos como una gran familia. Yo quiero muchos hijos. De momento ya voy por el segundo y los que vengan. Carla y Calma se han quedado con Carlos en la habitación. Llegamos y toco la puerta.
-Tita, ¿qué vamos a hacer?-me pregunta Candela.
-Vamos a ir al parque todos juntos-Carolina.
Carlos me abre y los niños entran corriendo. En cuanto entro, se me acercan Carla y Calma y me piden que las coja en brazos. Siento una patada de mi hijo.
-Carla, ¿quieres sentir a tu hermanito? ¿Y tú, Calma, a tu primito?-Carolina.
Asienten entusiasmadas y ponen sus manitas en mi tripa.
-¡Hala! ¡Cómo se mueve!-Calma.
-¿Yo también me movía tanto, mami?-me pregunta Carla.
-¡Uy, tú un montón!-le digo y me empiezo a reír.
-Mi amor, ¿qué vamos a hacer con la panda?-Carlos.
-Yo les he propuesto ir al parque pero lo que quieras, cariño-Carolina.
-¿Y si vamos al parque de atracciones?-propone mi marido.
Los niños empiezan a decir que sí y a saltar. Ahí se ha lucido Carlos, la verdad. Los parques de atracciones les encantan a los niños. Y además siempre podemos ir en tren o en la caravana.
-¿A Port Aventura?-pregunto a los presentes.
-¡¡¡Síiiiii!!!-me dicen los niños con una carita feliz y de entusiasmo.
-Pues para allí que nos vamos-Carlos.
-Espero que tendré que preparar bocadillos o algo...-le digo a Carlos.
-Ya compraremos algo allí, que sino se nos va a hacer la noche-Carlos.
Así que cogemos a los nenes de la mano cogiendo nuestras chaquetas y salimos de la habitación. Pasamos a por la chaqueta de Candela, de Galileo y de Martín. Más que nada por si refresca. Nunca hay que fiarse del tiempo. Vamos a la estación de tren con la sillita de Carla. Calma está agarrada a la silla de Carla y Candela, Martín y Galileo van con Carlos. No estaremos mucho, pero es por hacer algo diferente y pasar la tarde. Para la noche ya estaremos de vuelta.
Relatado por Arturo Valls
Àngel se acerca a mí con la silla amenazadoramente porque he dicho, bueno quería decir que le quería ver las tetas a Mónica.
-Cuidaito profe-Arturo.
-Cuidado tú Arturo, que te pongo el 4, ¿eh?-Àngel.
Empiezo a sonreír maliciosamente y me voy a meter con Vane que ella no pone puntos. Con el profe y con Mónica no hay nada que hacer porque ponen la puntuación en cada gala y no quiero mala nota. Le empiezo a tocar el brazo con el dedo índice para molestarla un poco. Se gira hacia mí sonriendo intentando poner cara seria.
-Arturo, ya...-Vane.
-Es que no me haces caso, jo-le pongo cara de pena, de niño bueno.
-Ay que ver cómo eres, Arturo-dice riendo Rai.
¿Y pensar que al principio me caía mal este chico? Y sólo por estar con Vane. Creo que estaba celoso porque estaba con ella y yo no. Pero ya he rectificado y he decidido no tontear más y quedar solo como amigos. Tengo a mi mujer y a mi hijo y no quiero perder a mi niño. Patri es muy celosa y si me ve tonteando con Vane o con cualquiera, esta vez si me hubiese echado de casa y no me deja volver. Además de no poder a Martín. Así mejor quedamos como muy buenos amigos.
-¿Conoces a mi mujer?-Vane niega con la cabeza-Si quieres, te la presento.
-¿Y qué hacemos con lo de María y Javi?-pregunta Roko.
-Déjalos que ya son mayorcitos-Arturo.
-¿Qué ha pasado con María y Javi?-pregunta sin entender Mónica.
-¿Me dejas llevarme a tu novia un momento?-le pido permiso a Rai.
Rai se empieza a reír. Seguro que ha quedado como muy formal. Es algo raro en mí, pero quiero causar buena impresión delante de Vane y Rai.
-Adelante, pero no tardéis mucho. Que a la noche la quiero llevar por ahí-me dice Rai guiñando el ojo.
-¿A dónde me vas a llevar?-le pregunta intrigada vane.
-Es una sorpresa-dice Rai con una sonrisa.
Cojo del brazo a Vane para salir de allí porque no quería irse hasta que no le dijese cuál era. Es muy curiosa y hasta que no lo sabe, no para. En el patio se han quedado hablando con Mónica y Àngel. Supongo que le explicarán lo de Madrid, lo que pasó con María y Javi (o al menos lo que nosotros sabemos. Vamos al hotel y subimos en el ascensor para ir a la habitación. La verdad es que solo les he visto un ratito (a mi mujer y a mi hijo) y enseguida he bajado. Llegamos a mi habitación y llamo. Espero que no hayan salido. La verdad es que ya les echo de menos. Al rato viene y me abre Patri.
-Hola, ya estoy por aquí. Te voy a presentar. Patri, ésta es Vane la profe particular de Javi, mi compañero-Arturo.
Vane se empieza a reír y se dan 2 besos para saludarse. Se dicen encantada e igualmente.
-¿Y Martín?-digo entrando y no verle.
-Se ha ido con Carol-me dice Patri.
Ya echo de menos de nuevo a los niños, así que en cuanto se van Mónica y Àngel paso por la habitación de Yoli y Latre a ver si me puedo llevar a Candela. Me la dejan y voy a por Galileo y luego a por Martín. La verdad es que somos como una gran familia. Yo quiero muchos hijos. De momento ya voy por el segundo y los que vengan. Carla y Calma se han quedado con Carlos en la habitación. Llegamos y toco la puerta.
-Tita, ¿qué vamos a hacer?-me pregunta Candela.
-Vamos a ir al parque todos juntos-Carolina.
Carlos me abre y los niños entran corriendo. En cuanto entro, se me acercan Carla y Calma y me piden que las coja en brazos. Siento una patada de mi hijo.
-Carla, ¿quieres sentir a tu hermanito? ¿Y tú, Calma, a tu primito?-Carolina.
Asienten entusiasmadas y ponen sus manitas en mi tripa.
-¡Hala! ¡Cómo se mueve!-Calma.
-¿Yo también me movía tanto, mami?-me pregunta Carla.
-¡Uy, tú un montón!-le digo y me empiezo a reír.
-Mi amor, ¿qué vamos a hacer con la panda?-Carlos.
-Yo les he propuesto ir al parque pero lo que quieras, cariño-Carolina.
-¿Y si vamos al parque de atracciones?-propone mi marido.
Los niños empiezan a decir que sí y a saltar. Ahí se ha lucido Carlos, la verdad. Los parques de atracciones les encantan a los niños. Y además siempre podemos ir en tren o en la caravana.
-¿A Port Aventura?-pregunto a los presentes.
-¡¡¡Síiiiii!!!-me dicen los niños con una carita feliz y de entusiasmo.
-Pues para allí que nos vamos-Carlos.
-Espero que tendré que preparar bocadillos o algo...-le digo a Carlos.
-Ya compraremos algo allí, que sino se nos va a hacer la noche-Carlos.
Así que cogemos a los nenes de la mano cogiendo nuestras chaquetas y salimos de la habitación. Pasamos a por la chaqueta de Candela, de Galileo y de Martín. Más que nada por si refresca. Nunca hay que fiarse del tiempo. Vamos a la estación de tren con la sillita de Carla. Calma está agarrada a la silla de Carla y Candela, Martín y Galileo van con Carlos. No estaremos mucho, pero es por hacer algo diferente y pasar la tarde. Para la noche ya estaremos de vuelta.
Relatado por Arturo Valls
Àngel se acerca a mí con la silla amenazadoramente porque he dicho, bueno quería decir que le quería ver las tetas a Mónica.
-Cuidaito profe-Arturo.
-Cuidado tú Arturo, que te pongo el 4, ¿eh?-Àngel.
Empiezo a sonreír maliciosamente y me voy a meter con Vane que ella no pone puntos. Con el profe y con Mónica no hay nada que hacer porque ponen la puntuación en cada gala y no quiero mala nota. Le empiezo a tocar el brazo con el dedo índice para molestarla un poco. Se gira hacia mí sonriendo intentando poner cara seria.
-Arturo, ya...-Vane.
-Es que no me haces caso, jo-le pongo cara de pena, de niño bueno.
-Ay que ver cómo eres, Arturo-dice riendo Rai.
¿Y pensar que al principio me caía mal este chico? Y sólo por estar con Vane. Creo que estaba celoso porque estaba con ella y yo no. Pero ya he rectificado y he decidido no tontear más y quedar solo como amigos. Tengo a mi mujer y a mi hijo y no quiero perder a mi niño. Patri es muy celosa y si me ve tonteando con Vane o con cualquiera, esta vez si me hubiese echado de casa y no me deja volver. Además de no poder a Martín. Así mejor quedamos como muy buenos amigos.
-¿Conoces a mi mujer?-Vane niega con la cabeza-Si quieres, te la presento.
-¿Y qué hacemos con lo de María y Javi?-pregunta Roko.
-Déjalos que ya son mayorcitos-Arturo.
-¿Qué ha pasado con María y Javi?-pregunta sin entender Mónica.
-¿Me dejas llevarme a tu novia un momento?-le pido permiso a Rai.
Rai se empieza a reír. Seguro que ha quedado como muy formal. Es algo raro en mí, pero quiero causar buena impresión delante de Vane y Rai.
-Adelante, pero no tardéis mucho. Que a la noche la quiero llevar por ahí-me dice Rai guiñando el ojo.
-¿A dónde me vas a llevar?-le pregunta intrigada vane.
-Es una sorpresa-dice Rai con una sonrisa.
Cojo del brazo a Vane para salir de allí porque no quería irse hasta que no le dijese cuál era. Es muy curiosa y hasta que no lo sabe, no para. En el patio se han quedado hablando con Mónica y Àngel. Supongo que le explicarán lo de Madrid, lo que pasó con María y Javi (o al menos lo que nosotros sabemos. Vamos al hotel y subimos en el ascensor para ir a la habitación. La verdad es que solo les he visto un ratito (a mi mujer y a mi hijo) y enseguida he bajado. Llegamos a mi habitación y llamo. Espero que no hayan salido. La verdad es que ya les echo de menos. Al rato viene y me abre Patri.
-Hola, ya estoy por aquí. Te voy a presentar. Patri, ésta es Vane la profe particular de Javi, mi compañero-Arturo.
Vane se empieza a reír y se dan 2 besos para saludarse. Se dicen encantada e igualmente.
-¿Y Martín?-digo entrando y no verle.
-Se ha ido con Carol-me dice Patri.
martes, 19 de agosto de 2014
Capítulo 263:Debatiendo en el patio
Relatado por Àngel Llàcer
Mónica se va corriendo al baño y la oigo con nauseas. Seguramente esté vomitando. Será por el embarazo. Siempre he oído que las embarazadas tienen nauseas y vómitos. Carolina va al baño y entra con ella. Al de un rato salen y me acerco a Mónica.
-¿Qué tal?-le pregunto preocupado.
-Bien, mi vida. Será el embarazo...-Mónica.
-Es normal hasta el cuarto mes de embarazo-interviene Carolina.
-¿Que voy a estar 4 meses así?-le pregunta Mónica con los ojos como platos.
-Pero yo estaré a tu lado, cariño-Àngel.
-Ya, pero soy yo la que lo aguantaré-Mónica.
Cuando se acerca Mónica, la abrazo. La verdad es que tiene razón, pero no puedo hacer más que darle mi amor y estar con ella en todo momento. Me muevo para salir de entre las mantas, quiero levantarme ya. Esto de no poder moverme es mortal, me está matando. No quiero depender de nadie y ahora tengo que depender de Mónica para todo. Se da cuenta que quiero levantarme y me ayuda a ponerme en la silla. Pero antes tendré que ducharme y vestirme y así se lo expongo.
-Me tendré que duchar y vestirme, ¿no?-Àngel.
-Mejor os dejo solos-Carolina.
-No, churri, no hace falta que te vayas. Quédate y luego vamos a dar una vuelta-Mónica.
-Sí, que quiero dar una vuelta por ahí-intervengo en su conversación.
Mónica empuja la silla y me lleva hasta la ducha. Allí me empiezo a desnudar.
-Será mejor que te quites la ropa para no mojarte-la miro de forma sexy.
-¿Ya estás pensando en eso? Además yo ya me he duchado-Mónica.
-Pero me duchas a mí-la sonrío.
Mi mañana ha sido bastante movida a pesar de no poder moverme. Hemos ido a hablar con Tinet para decirle que estoy provisionalmente por aquí. Nos han enchufado una cámara y hemos tenido que hablar de Sylvia Pantoja. Supongo que le harán un especial. A la hora de la comida estaba muy tranquilo el comedor. Se nota cuando hay gente y cuando no y hoy no estaban los concursantes, ni Carlos ni los profesores. De modo que se han venido las mujeres de Carlos, Arturo y Dani, además del marido de Carolina. Han estado todos los niños en el comedor y me han alegrado un poco el día. Me preguntaba que qué me pasaba, que si les daba una vuelta en la silla. Les ponía de uno en uno encima de mis piernas y paseaba con la silla por el comedor. Sus madres les regañaban y yo me he llevado una mini bronca de Mónica y Carolina por consentirles y por ser peor que ellos, palabras textuales.
Ya son las 6:30 de la tarde y Mónica me lleva a Gestmusic de nuevo. Creo que nos dirigimos al patio por la dirección que toma. Allí veo a los concursantes de espaldas a mí hablando. ¡Dios! ¡Cuánto les he echado de menos! Empiezo a llorar un poco de emoción. Mónica se pone delante mío y me coge la cara y me planta un beso en los labios.
-Mi vida, vamos a darles una sorpresa-me dice Mónica después del beso.
Relatado por Daniel Diges
En cuanto hemos llegado cada uno se ha desperdigado para saludar a sus familias. Yo he ido a ver a Ale y a Galileo. En cuanto me ha visto aparecer Ale, nos hemos empezado a besar y hemos entrado a la habitación sin parar de besarnos.
-¡Papi!-se acerca Galileo a mí y se me agarra a la pierna.
Me separo de Ale y le cojo en brazos. Le doy un beso en la mejilla y le pregunto que qué tal. Han sido casi 2n días sin verles y le he echado un montón de menos. Imaginaos cuando me vengo a Barcelona y se quedan en Madrid. Sólo los puedo ver los findes y me parece muy poco para disfrutar de los míos. Apenas me da tiempo a nada. A las 6:15 vuelvo a bajar ya que hemos quedado los concursantes para hablar y estar juntos. Queremos hablar lo de María y Javi, así que no les hemos citado. Nos hemos venido al patio de Gestmusic y aquí estamos proponiendo ideas. Hay de todo tipo. Se forma un debate: algunos dicen que se deberían dar un tiempo y otros que deberían hablarlo y solucionarlo cuanto antes porque hacen buena pareja. Además no olvidemos que en 1 mes se casan. Aunque a lo mejor con esto que les ha pasado ni se casan, ¡quien sabe! De pronto oigo carraspear a alguien, estamos de espaldas a la puerta. Todos nos giramos y vemos a Mónica y a Àngel en la puerta. Corremos hacia él, está en una silla de ruedas.
-¡Profe! ¿Qué tal?-Arturo.
-Àngel, ¿estás mejor?-Roko.
-No le agobiéis que acaba de llegar-nos dice Mónica.
-¿Te has enterado de lo de Sylvia?-le pregunta Ángeles.
-Fuimos al funeral y todo-Dani D.
-De lo de Sylvia ya estaba enterado, me enteré yo y lo mandé a decir a los compañeros. Yo no podía ir al funeral-Àngel.
-Pero, ¿qué te pasó?-Anna.
-Que me atropellaron, pero no tengo ni idea quién...-Àngel.
-Yo tengo una ligera idea. ¿No os pareció raro lo de Sylvia?-Mónica.
-Pues un poco raro sí que fue...-Dani D. Ahora que lo pienso puede que ella le atropellase y luego el sentimiento de culpa no pudiese con ella y se tirase con el coche por el precipicio.-¿No os acordáis de la noticia de la radio?-les pregunto a mis conmpañeros.
-¡Es verdad!-Anna.
-¿Entonces qué hacemos con lo de María y Javi?-pregunta Santi.
-¿Eh? ¿Qué ha pasado?-pregunta Mónica sin comprender.
-Ya os lo explicaremos, que es muy largo de contar...-Arturo.
-Yo ahora tengo tiempo, ¿eh?-Àngel.
Relatado por Vanessa
No presto mucha atención a la conversación. Estoy con mi chico de cariñitos. Más bien estamos haciendo bulto. Estamos en un rincón besándonos y metiéndonos mano.
-¡Ey vosotros! ¡Iros al hotel!-oigo que grita Arturo.
Me separo de Rai un momento y le miro sonriendo. Le saco la lengua divertida. Hemos quedado en buenos amigos y nos llevamos muy bien. Arturo se acerca a nosotros sonriendo y se pone enfrente de mí.
-Cuidado con esa lengüita no vaya a acabar en la comida...-me amenaza riendo.
-A ver si va a acabar otra cosa en la comida...-le miro divertida y me empiezo a reír.
Empiezan a venir los concursantes con Mónica y Àngel y se acercan a nosotros. Se nos acabó la intimidad.
-¿Qué tal Àngel? ¿Te duele?-le pregunta Rai a Àngel. Rai es su médico y se preocupa de que todo vaya bien.
-Bien, gracias. Veo que tú también estás muy bien, ¿eh?-sonríe y le guiña el ojo.
-¡Como lo sabes!-dice Rai sonriendo.
-¿Y qué tal en la cama?-le pregunta Dani Martínez.
-¡Dani! Eso no se pregunta-le regaña Anna mirándole seria.
-Yo también lo quiero saber...-Arturo.
-Y yo...-Santi.
-Ya de paso todos, ¿no?-sonrío divertida.
Ángeles mira a Santi y le da una colleja. Santi se queja y me empiezo a reír. Me divierten estas cosas.
-¿Qué es eso de querer saber las relaciones ajenas? ¡Preocúpate por mí!-Ángeles.
-Pero me preocupo por todos...-lo deja en el aire.
-Menos de mí, ¿no?-le pregunta, riendo, Roko.
-Tú eres un robot y no hay que preocuparse por ti-le responde Santi.
-Pero, ¿seguís igual?-pregunta Àngel.
Me empiezo a reír y alguien le dice que como siempre. La verdad es que no han cambiado mucho las cosas por aquí. Sólo parece que ha cambiado la relación de María y Javi por lo que han contado que pasó en Madrid. Yo creo que deberían darse otra oportunidad y hablarlo. Cuando quieres a alguien, le das todas las oportunidades que hagan falta. Si le quieres de verdad, claro. Y eso me pasa a mí con Rai o con cada uno de estos gamberros como amigos. La verdad es que somos todos un poco gamberros o como niños, pero nos lo pasamos bien así.
-¿Volvemos?-pregunta Dani Diges a los presentes.
-Noo que aquí se está muy bien-Santi.
-¿Perdona? Si ya va refrescando...-Mónica.
-Pues caliéntate, Mónica-le dice Arturo levantando las cejas.
Como no, pienso mal y me empiezo a reír.
-Mira como Vane lo ha pillado... ¡Venga Moni! ¡Te queremos ver las...-empieza a decir Arturo, pero Àngel se le acerca amenazadoramente con la silla.
Yo no puedo parar de reír viendo el panorama que aquí se respira. Normal que nos lo pasemos tan bien viéndoles por la tele, si el buen rollo se respira también por detrás. Es todo cachondeo y buen humor.
Mónica se va corriendo al baño y la oigo con nauseas. Seguramente esté vomitando. Será por el embarazo. Siempre he oído que las embarazadas tienen nauseas y vómitos. Carolina va al baño y entra con ella. Al de un rato salen y me acerco a Mónica.
-¿Qué tal?-le pregunto preocupado.
-Bien, mi vida. Será el embarazo...-Mónica.
-Es normal hasta el cuarto mes de embarazo-interviene Carolina.
-¿Que voy a estar 4 meses así?-le pregunta Mónica con los ojos como platos.
-Pero yo estaré a tu lado, cariño-Àngel.
-Ya, pero soy yo la que lo aguantaré-Mónica.
Cuando se acerca Mónica, la abrazo. La verdad es que tiene razón, pero no puedo hacer más que darle mi amor y estar con ella en todo momento. Me muevo para salir de entre las mantas, quiero levantarme ya. Esto de no poder moverme es mortal, me está matando. No quiero depender de nadie y ahora tengo que depender de Mónica para todo. Se da cuenta que quiero levantarme y me ayuda a ponerme en la silla. Pero antes tendré que ducharme y vestirme y así se lo expongo.
-Me tendré que duchar y vestirme, ¿no?-Àngel.
-Mejor os dejo solos-Carolina.
-No, churri, no hace falta que te vayas. Quédate y luego vamos a dar una vuelta-Mónica.
-Sí, que quiero dar una vuelta por ahí-intervengo en su conversación.
Mónica empuja la silla y me lleva hasta la ducha. Allí me empiezo a desnudar.
-Será mejor que te quites la ropa para no mojarte-la miro de forma sexy.
-¿Ya estás pensando en eso? Además yo ya me he duchado-Mónica.
-Pero me duchas a mí-la sonrío.
Mi mañana ha sido bastante movida a pesar de no poder moverme. Hemos ido a hablar con Tinet para decirle que estoy provisionalmente por aquí. Nos han enchufado una cámara y hemos tenido que hablar de Sylvia Pantoja. Supongo que le harán un especial. A la hora de la comida estaba muy tranquilo el comedor. Se nota cuando hay gente y cuando no y hoy no estaban los concursantes, ni Carlos ni los profesores. De modo que se han venido las mujeres de Carlos, Arturo y Dani, además del marido de Carolina. Han estado todos los niños en el comedor y me han alegrado un poco el día. Me preguntaba que qué me pasaba, que si les daba una vuelta en la silla. Les ponía de uno en uno encima de mis piernas y paseaba con la silla por el comedor. Sus madres les regañaban y yo me he llevado una mini bronca de Mónica y Carolina por consentirles y por ser peor que ellos, palabras textuales.
Ya son las 6:30 de la tarde y Mónica me lleva a Gestmusic de nuevo. Creo que nos dirigimos al patio por la dirección que toma. Allí veo a los concursantes de espaldas a mí hablando. ¡Dios! ¡Cuánto les he echado de menos! Empiezo a llorar un poco de emoción. Mónica se pone delante mío y me coge la cara y me planta un beso en los labios.
-Mi vida, vamos a darles una sorpresa-me dice Mónica después del beso.
Relatado por Daniel Diges
En cuanto hemos llegado cada uno se ha desperdigado para saludar a sus familias. Yo he ido a ver a Ale y a Galileo. En cuanto me ha visto aparecer Ale, nos hemos empezado a besar y hemos entrado a la habitación sin parar de besarnos.
-¡Papi!-se acerca Galileo a mí y se me agarra a la pierna.
Me separo de Ale y le cojo en brazos. Le doy un beso en la mejilla y le pregunto que qué tal. Han sido casi 2n días sin verles y le he echado un montón de menos. Imaginaos cuando me vengo a Barcelona y se quedan en Madrid. Sólo los puedo ver los findes y me parece muy poco para disfrutar de los míos. Apenas me da tiempo a nada. A las 6:15 vuelvo a bajar ya que hemos quedado los concursantes para hablar y estar juntos. Queremos hablar lo de María y Javi, así que no les hemos citado. Nos hemos venido al patio de Gestmusic y aquí estamos proponiendo ideas. Hay de todo tipo. Se forma un debate: algunos dicen que se deberían dar un tiempo y otros que deberían hablarlo y solucionarlo cuanto antes porque hacen buena pareja. Además no olvidemos que en 1 mes se casan. Aunque a lo mejor con esto que les ha pasado ni se casan, ¡quien sabe! De pronto oigo carraspear a alguien, estamos de espaldas a la puerta. Todos nos giramos y vemos a Mónica y a Àngel en la puerta. Corremos hacia él, está en una silla de ruedas.
-¡Profe! ¿Qué tal?-Arturo.
-Àngel, ¿estás mejor?-Roko.
-No le agobiéis que acaba de llegar-nos dice Mónica.
-¿Te has enterado de lo de Sylvia?-le pregunta Ángeles.
-Fuimos al funeral y todo-Dani D.
-De lo de Sylvia ya estaba enterado, me enteré yo y lo mandé a decir a los compañeros. Yo no podía ir al funeral-Àngel.
-Pero, ¿qué te pasó?-Anna.
-Que me atropellaron, pero no tengo ni idea quién...-Àngel.
-Yo tengo una ligera idea. ¿No os pareció raro lo de Sylvia?-Mónica.
-Pues un poco raro sí que fue...-Dani D. Ahora que lo pienso puede que ella le atropellase y luego el sentimiento de culpa no pudiese con ella y se tirase con el coche por el precipicio.-¿No os acordáis de la noticia de la radio?-les pregunto a mis conmpañeros.
-¡Es verdad!-Anna.
-¿Entonces qué hacemos con lo de María y Javi?-pregunta Santi.
-¿Eh? ¿Qué ha pasado?-pregunta Mónica sin comprender.
-Ya os lo explicaremos, que es muy largo de contar...-Arturo.
-Yo ahora tengo tiempo, ¿eh?-Àngel.
Relatado por Vanessa
No presto mucha atención a la conversación. Estoy con mi chico de cariñitos. Más bien estamos haciendo bulto. Estamos en un rincón besándonos y metiéndonos mano.
-¡Ey vosotros! ¡Iros al hotel!-oigo que grita Arturo.
Me separo de Rai un momento y le miro sonriendo. Le saco la lengua divertida. Hemos quedado en buenos amigos y nos llevamos muy bien. Arturo se acerca a nosotros sonriendo y se pone enfrente de mí.
-Cuidado con esa lengüita no vaya a acabar en la comida...-me amenaza riendo.
-A ver si va a acabar otra cosa en la comida...-le miro divertida y me empiezo a reír.
Empiezan a venir los concursantes con Mónica y Àngel y se acercan a nosotros. Se nos acabó la intimidad.
-¿Qué tal Àngel? ¿Te duele?-le pregunta Rai a Àngel. Rai es su médico y se preocupa de que todo vaya bien.
-Bien, gracias. Veo que tú también estás muy bien, ¿eh?-sonríe y le guiña el ojo.
-¡Como lo sabes!-dice Rai sonriendo.
-¿Y qué tal en la cama?-le pregunta Dani Martínez.
-¡Dani! Eso no se pregunta-le regaña Anna mirándole seria.
-Yo también lo quiero saber...-Arturo.
-Y yo...-Santi.
-Ya de paso todos, ¿no?-sonrío divertida.
Ángeles mira a Santi y le da una colleja. Santi se queja y me empiezo a reír. Me divierten estas cosas.
-¿Qué es eso de querer saber las relaciones ajenas? ¡Preocúpate por mí!-Ángeles.
-Pero me preocupo por todos...-lo deja en el aire.
-Menos de mí, ¿no?-le pregunta, riendo, Roko.
-Tú eres un robot y no hay que preocuparse por ti-le responde Santi.
-Pero, ¿seguís igual?-pregunta Àngel.
Me empiezo a reír y alguien le dice que como siempre. La verdad es que no han cambiado mucho las cosas por aquí. Sólo parece que ha cambiado la relación de María y Javi por lo que han contado que pasó en Madrid. Yo creo que deberían darse otra oportunidad y hablarlo. Cuando quieres a alguien, le das todas las oportunidades que hagan falta. Si le quieres de verdad, claro. Y eso me pasa a mí con Rai o con cada uno de estos gamberros como amigos. La verdad es que somos todos un poco gamberros o como niños, pero nos lo pasamos bien así.
-¿Volvemos?-pregunta Dani Diges a los presentes.
-Noo que aquí se está muy bien-Santi.
-¿Perdona? Si ya va refrescando...-Mónica.
-Pues caliéntate, Mónica-le dice Arturo levantando las cejas.
Como no, pienso mal y me empiezo a reír.
-Mira como Vane lo ha pillado... ¡Venga Moni! ¡Te queremos ver las...-empieza a decir Arturo, pero Àngel se le acerca amenazadoramente con la silla.
Yo no puedo parar de reír viendo el panorama que aquí se respira. Normal que nos lo pasemos tan bien viéndoles por la tele, si el buen rollo se respira también por detrás. Es todo cachondeo y buen humor.
Próximo capi especial
Con motivo a que este blog ha llegado a las 25000 visitas, he decidido hacer un capi especial (otro más) dedicado a una pareja o 2. He dejado una encuesta a la derecha para poder votar a la pareja que más os guste. La o las que más votos reciban saldrán en el capi que escribiré antes de irme. Si queréis otra pareja que no esté en la encuesta, lo decís en los comentarios de aquí y los contaré tb ;)
Parejas disponibles:
Mónica Naranjo-Àngel Llàcer
Ángeles Muñoz-Santiago Segura
María del Monte-Javier Herrero
Anna Simon-Dani Martínez
Roko-Dan
Carolina Cerezuela-Carlos Moyà
Carlos Latre-Yoli
Arturo Valls-Patri
Daniel Diges-Alejandra
Myriam Beneditted-Giussepe
Parejas disponibles:
Mónica Naranjo-Àngel Llàcer
Ángeles Muñoz-Santiago Segura
María del Monte-Javier Herrero
Anna Simon-Dani Martínez
Roko-Dan
Carolina Cerezuela-Carlos Moyà
Carlos Latre-Yoli
Arturo Valls-Patri
Daniel Diges-Alejandra
Myriam Beneditted-Giussepe
lunes, 18 de agosto de 2014
Capítulo 262:Los primeros síntomas del embarazo y explicando fatal
Relatado por Mónica Naranjo
Me despierto antes que Àngel y le dejo dormir. Me quedo un rato observándole. Es tan mono dormidito. Parece bueno y todo. Me voy a la ducha y me visto en el baño. Salgo con cuidado y sin hacer ruido del baño. Hago lo mismo saliendo de la habitación, salgo sin hacer ruido. Atravieso el pasillo y llego a la puerta. Toco y espero a que me abran. Me abre Carlos.
-¿Está Carolina?-Mónica.
-Un momento-me dice Carlos con cara de sueño.
Vuelve a entrar dejando la puerta entreabierta. Oigo como la llama en un susurro. Tampoco es que sea tan pronto. Al rato la veo aparecer con una cara de sueño que no puede con ella.
-Churri...-dice Carolina bostezando.
-¿No me digas que estabas en la cama?-Mónica.
-Estoy agotada de ayer con los niños y además es sábado...-Carolina.
-Ven al cuarto, quiero enseñarte algo-Mónica.
-Espera que me vista-Carolina.
-No pasa nada, estamos en confianza. ¡Vamos!-la insisto metiéndola prisa.
Carolina sale y cierra la puerta tras de sí. La cojo de la mano y la llevo casi arrastrando hasta mi habitación. Carolina se deja llevar. Saco la llave y abro la puerta. Veo a Àngel todavía dormido.
-Puedes pasar-le digo a Carolina con una sonrisa.
Carolina pasa delante mío y a continuación entro yo. Sonrío y ella me mira extrañada.
-¿Cuándo habéis llegado? ¿Ya le han dado el alta?-Carolina.
-Llegamos anoche y no, no le han dado el alta-Mónica.
-¿Llegasteis anoche y ni siquiera me saludaste? Y no fuisteis a cenar...-Carolina.
-No teníamos hambre...-le digo con una sonrisa que delata lo que pasó anoche en esta habitación.
-Ya, ya... Vosotros ya cenasteis por vuestra cuenta, ¿verdad?-me pregunta Carolina, la cual me ha pillado mi sonrisa traviesa.
-Entiéndenos, era mucho tiempo sin vernos, sin estar juntos...-Mónica.
-¿Le despertamos?-me pregunta Carolina mirando a Àngel.
-Sí, pero espera-Mónica.
Voy al baño dejando a Carolina en la habitación. Me tengo que preparar para lo que quiero hacer, para la manera en que quiero despertarle. Quiero que sea especial, pero que sobresalte un poco. Sonrío maliciosamente. Pero qué mala soy. En cuanto estoy lista, salgo a la habitación y me voy acercando a la cama de Àngel. Me pongo al lado suyo y me pongo de cuclillas para estar a su altura.
-¡Sobreviviré, buscaré un hogar entre los escombros de mi soledad!-le canto al oído.
Àngel se despierta sobresaltado y me ve a su lado.
-¡Te voy a matar, Mónica!-Àngel.
-Yo te ayudo, que también me ha asustado esta capulla-le dice Carolina.
-¡Carolina! Me levantaría a saludarte, pero no puedo...-pone cara triste.
-Ey esa cara ni hablar, ¿eh?-le regaño en broma.
Carolina se acerca a la cama y yo me levanto. Àngel se sienta en la cama y se dan 2 besos. Me encanta ver a mi chico y a mi mejor amiga llevarse tan bien. Además que somos compañeros de trabajo. Si nos llevásemos mal, no sé cómo lo haríamos. Miro a Àngel con una sonrisa tonta, me quedo embobada mirándola. Parece que Àngel me devuelve la jugada porque empieza a cantar "Va todo al ganador" y me saca de este ensimismamiento que tenía. Pero no lo puedo evitar, estoy enamorada de él y nos vamos a casar en cuanto se recupere. Además llevo en mis entrañas el fruto de nuestro amor, un hijo que será nuestro. Tengo ganas de que pase el tiempo para que me vaya creciendo la barriga y sentir las patadas, sentir al bebé.
-¡Churri! ¡Que te quedas embobada!-Carolina.
-Bueno, ya es boba-Àngel.
-¿Qué has dicho?-le miro seria, pero en broma. Me tiro en plancha encima de él y le empiezo a hacer cosquillas.
-Sois como niños-nos dice Carolina.
-Espera que voy a por ti-le digo levantándome, pero Àngel me coge del pie y caigo en la cama.
-¡A por ella, Carol!-le dice Àngel.
Entre los 2 se ponen a hacerme cosquillas, no puedo parar de reír. Ay que ver cómo son, al final me han devuelto todas las perrerías que les hecho.
-¡Parad, parad!-les pido entre risas.
Me dejan un momento de tregua y me levanto. Voy al baño corriendo, tengo nauseas. Deben ser las típicas nauseas del embarazo que me empiezan ahora. Oigo a Carolina en la puerta.
-¿Estás bien? ¿Puedo pasar?-Carolina.
Relatado por Javier Herrero
Espero que nadie se dé cuenta que María y yo estamos mal, lo estoy intentando disimular pero creo que no funciona. Arturo me mira a los ojos con cara de preocupación. Desvío la mirada y me pongo a mirar el suelo. Saco el móvil para disimular. No quiero hablar ahora mismo porque tengo un nudo en la garganta y sé que si hablo, me derrumbaré y no podré controlar las lágrimas. A lo mejor la boda se cancela por esto que ha pasado. Que por otra parte es una tontería. María se imagina cosas que no son. Sí, fui a ver a Blanca pero para hablar del tema del divorcio y otro tema que aún no os puedo contar ni a vosotros ni a nadie. Me suena el móvil, es un whatsapp.
-"¿Estás bien?"
-"Bueno más o menos, pero tranquila"-Javi.
-"Ya casi está lo tuyo"
-"Tan pronto? Creía que tardaría más tiempo..."-Javi.
-"Yo tengo contactos, ya lo deberías saber"
Noto un toquecito en el hombro, levanto la cabeza y veo a Arturo a mi lado sonriendo. Le miro intentando sonriendo y vuelvo al móvil, esto es importante para mí. Cuando termino de hablar con ella, bloqueo el móvil y me lo guardo en el bolsillo. Lo inevitable se acerca y empezarán las preguntas. No quiero responder, no estoy de humor.
-¿Pasa algo, Javi? No tienes buena cara...-Arturo.
-Estoy bien, tranquilo. Será el cansancio...-miento para ver si puedo evitar el dolor, el sufrimiento. No pensando en el tema a lo mejor desaparece. Eso nunca pasa así, pero me intento auto convencer de que así sea.
-¿Seguro que es eso? Os noto raros a María y a ti... ¿Habéis discutido?-ya está, Arturo ha soltado la dichosa preguntita.
Contengo las lágrimas, aunque me es muy difícil. Juego con las manos para distraerme. Miro de reojo a María que está en un rincón con Ángeles, Santi, Anna y Dani Martínez. Se la ve feliz, sonriendo. A lo mejor no le importo y este tiempo ha jugado conmigo. Vuelvo a mi cruda realidad. Estoy aquí sentado al lado de Arturo luchando contra mis propios sentimientos para que no afloren. ¿Nunca habéis tenido esa sensación que os duele el pecho y os falta el aire? Pues esa sensación tengo yo ahora mismo. Las lágrimas empiezan a salir sin que yo pueda hacer nada para impedirlo. Se acerca también Diges y se une a nosotros. No, por favor, no quiero ser el centro de atención. Nunca me ha gustado y me da mucha vergüenza.
-Javi, ¿qué te pasa?-Dani D.
-Nada-digo intentando controlarme.
-A nosotros no nos engañas, mira que te hago lo que le hice a Vane, ¿eh?-me dice con una sonrisa.
-¿Y qué le hiciste?-Javi.
-Viniendo de éste espérate cualquier cosa jeje-me dice Dani D. sonriendo.
Sonrío, la verdad es que me están ayudando distrayéndome. Son geniales estos chicos.
-No es lo que pensáis, ¡listos!-dice como indignado.
-¿Pues entonces qué?-le pregunto ya con curiosidad a Arturo.
-Si te lo digo, no puedo hacértelo porque non sería sorpresa-dice Arturo con una sonrisa.
-Javi, en cuanto paremos ¡huye!-me aconseja Dani riendo.
Me empiezo a reír por esta tontería. Parece que estos días solo vivo de tonterías. Pero esta es una tontería que me hace desconectar, sonreír, olvidar por momento lo malo.
*Varias horas después*
Relatado por Arturo Valls
Ya estamos llegando a nuestro lugar, a Barcelona y la caravana está entrando en el parking. Hoy le ha tocado conducir (o ha querido él) a Latre. Va delante con él Carolina Ferre. Hemos estado hablando con Javi Diges y yo porque se notaba a la legua que estaba mal. Al final le hemos sacado que María está celosa porque fue a hablar con su mujer Blanca, pero que por el tema del divorcio y otro asunto que se lo tiene muy buen guardado. ¿A vosotros os ha dicho algo? Porque a nosotros ni pío. Cojo el móvil y llamo a Vane. Ya le dije que la avisaría en cuanto llegase a Barcelona. Ahora me toca hablar a mí y dejar las cosas claras. Sobre todo aclararme yo mismo porque estoy hecho un lío. Espero hasta que me lo coja, da señal.
-¿Sí?-me responde Vane.
-Vane, ya estoy en Barcelona. ¿Podemos vernos? Tengo que hablar contigo-Arturo.
-De acuerdo, ahora voy-tapa el auricular y la oigo que se ríe y pedir que pare.
-¿Te pillo en mal momento?-Arturo.
-No, no, tranquilo-me dice con una risita.
Bueno, se la nota feliz y que está disfrutando con alguien. Seguramente sea con Rai que ha quedado con él. Y es normal, es su novio. Es normal que quede con él y que hagan cosas de parejas. Yo no debería estar celoso, pero eso decídselo a mi cabeza no a mí. No controlo mis sentimientos, van a su aire. Además soy un hombre y me tira lo que me tira.
*Media hora después*
Vane me manda un whatsapp diciéndome que está en la cafetería del hotel, que ya puedo ir. Me pregunta que qué es lo que la tengo que decir, pero prefiero decírselo en persona. Así que me despido de los compañeros y salgo en dirección al hotel. Estaba en el patio de Gestmusic hablando con los compañeros de diversos temas. Entro a la cafetería y la busco con la mirada. La veo en una mesa, pero no está sola: Rai la acompaña. Me acerco a ellos y los saludo.
-Bueno, yo os dejo solos para que podáis hablar-Rai.
-No te vayas muy lejos, ¿eh?-le dice Vane con una sonrisa.
-No, tranqui-le devuelve la sonrisa. Se dan un pico y Rai se levanta de su asiento.
-Tío, si quieres puedes ir con los demás. Están en el patio de Gestmusic-Arturo.
-Vale, gracias-me sonrío y me da la mano para despedirse de mí.
En cuanto sale y Vane deja de mirarle, fija su mirada en mí.
-Bueno, ¿y qué me tenías que decir?-Vane.
-Vane, lo he estado pensando mucho y sé que me va a costar mucho. Pero creo que deberíamos dejar de vernos-Arturo.
-¿Qué? ¡Trabajo aquí! Te recuerdo que le doy clases a Javi-Vane.
-Pero no comer con nosotros o quizá debería ser yo el que me debería alejar y no estar cuando tú estés...-Arturo.
-Así que me estás echando de tu vida y de la de los demás, ¿no?-me dice Vane enfadada. Se pone a llorar. No la puedo ver así.
-No, no. Yo no he dicho eso...-Arturo.
-¿Entonces qué has querido decir?-Vane.
-Que nada de quedarnos a solas-Arturo.
-Eso es muy diferente a lo que habías dicho antes, ¿eh?-me dice seria.
-Ya sabes qué mal me explico...-empiezo a poner la mano nervioso encima de la mesa.
-Bueno en realidad yo también me explico fatal, así que te entiendo-empieza a sonreír.
-Perdona, no quería que te pusieses mal. Y si quieres dejar de verme, lo entenderé. Si quieres dejar de ser mi amiga, lo comprenderé. Soy un mal amigo...-Arturo.
-¿A que te tiro por la trampilla?-empieza a reír mirándome a los ojos. Vuelve el buen rollo entre nosotros.
-No eres capaz-la desafío.
-Uy que no...-Vane.
Me despierto antes que Àngel y le dejo dormir. Me quedo un rato observándole. Es tan mono dormidito. Parece bueno y todo. Me voy a la ducha y me visto en el baño. Salgo con cuidado y sin hacer ruido del baño. Hago lo mismo saliendo de la habitación, salgo sin hacer ruido. Atravieso el pasillo y llego a la puerta. Toco y espero a que me abran. Me abre Carlos.
-¿Está Carolina?-Mónica.
-Un momento-me dice Carlos con cara de sueño.
Vuelve a entrar dejando la puerta entreabierta. Oigo como la llama en un susurro. Tampoco es que sea tan pronto. Al rato la veo aparecer con una cara de sueño que no puede con ella.
-Churri...-dice Carolina bostezando.
-¿No me digas que estabas en la cama?-Mónica.
-Estoy agotada de ayer con los niños y además es sábado...-Carolina.
-Ven al cuarto, quiero enseñarte algo-Mónica.
-Espera que me vista-Carolina.
-No pasa nada, estamos en confianza. ¡Vamos!-la insisto metiéndola prisa.
Carolina sale y cierra la puerta tras de sí. La cojo de la mano y la llevo casi arrastrando hasta mi habitación. Carolina se deja llevar. Saco la llave y abro la puerta. Veo a Àngel todavía dormido.
-Puedes pasar-le digo a Carolina con una sonrisa.
Carolina pasa delante mío y a continuación entro yo. Sonrío y ella me mira extrañada.
-¿Cuándo habéis llegado? ¿Ya le han dado el alta?-Carolina.
-Llegamos anoche y no, no le han dado el alta-Mónica.
-¿Llegasteis anoche y ni siquiera me saludaste? Y no fuisteis a cenar...-Carolina.
-No teníamos hambre...-le digo con una sonrisa que delata lo que pasó anoche en esta habitación.
-Ya, ya... Vosotros ya cenasteis por vuestra cuenta, ¿verdad?-me pregunta Carolina, la cual me ha pillado mi sonrisa traviesa.
-Entiéndenos, era mucho tiempo sin vernos, sin estar juntos...-Mónica.
-¿Le despertamos?-me pregunta Carolina mirando a Àngel.
-Sí, pero espera-Mónica.
Voy al baño dejando a Carolina en la habitación. Me tengo que preparar para lo que quiero hacer, para la manera en que quiero despertarle. Quiero que sea especial, pero que sobresalte un poco. Sonrío maliciosamente. Pero qué mala soy. En cuanto estoy lista, salgo a la habitación y me voy acercando a la cama de Àngel. Me pongo al lado suyo y me pongo de cuclillas para estar a su altura.
-¡Sobreviviré, buscaré un hogar entre los escombros de mi soledad!-le canto al oído.
Àngel se despierta sobresaltado y me ve a su lado.
-¡Te voy a matar, Mónica!-Àngel.
-Yo te ayudo, que también me ha asustado esta capulla-le dice Carolina.
-¡Carolina! Me levantaría a saludarte, pero no puedo...-pone cara triste.
-Ey esa cara ni hablar, ¿eh?-le regaño en broma.
Carolina se acerca a la cama y yo me levanto. Àngel se sienta en la cama y se dan 2 besos. Me encanta ver a mi chico y a mi mejor amiga llevarse tan bien. Además que somos compañeros de trabajo. Si nos llevásemos mal, no sé cómo lo haríamos. Miro a Àngel con una sonrisa tonta, me quedo embobada mirándola. Parece que Àngel me devuelve la jugada porque empieza a cantar "Va todo al ganador" y me saca de este ensimismamiento que tenía. Pero no lo puedo evitar, estoy enamorada de él y nos vamos a casar en cuanto se recupere. Además llevo en mis entrañas el fruto de nuestro amor, un hijo que será nuestro. Tengo ganas de que pase el tiempo para que me vaya creciendo la barriga y sentir las patadas, sentir al bebé.
-¡Churri! ¡Que te quedas embobada!-Carolina.
-Bueno, ya es boba-Àngel.
-¿Qué has dicho?-le miro seria, pero en broma. Me tiro en plancha encima de él y le empiezo a hacer cosquillas.
-Sois como niños-nos dice Carolina.
-Espera que voy a por ti-le digo levantándome, pero Àngel me coge del pie y caigo en la cama.
-¡A por ella, Carol!-le dice Àngel.
Entre los 2 se ponen a hacerme cosquillas, no puedo parar de reír. Ay que ver cómo son, al final me han devuelto todas las perrerías que les hecho.
-¡Parad, parad!-les pido entre risas.
Me dejan un momento de tregua y me levanto. Voy al baño corriendo, tengo nauseas. Deben ser las típicas nauseas del embarazo que me empiezan ahora. Oigo a Carolina en la puerta.
-¿Estás bien? ¿Puedo pasar?-Carolina.
Relatado por Javier Herrero
Espero que nadie se dé cuenta que María y yo estamos mal, lo estoy intentando disimular pero creo que no funciona. Arturo me mira a los ojos con cara de preocupación. Desvío la mirada y me pongo a mirar el suelo. Saco el móvil para disimular. No quiero hablar ahora mismo porque tengo un nudo en la garganta y sé que si hablo, me derrumbaré y no podré controlar las lágrimas. A lo mejor la boda se cancela por esto que ha pasado. Que por otra parte es una tontería. María se imagina cosas que no son. Sí, fui a ver a Blanca pero para hablar del tema del divorcio y otro tema que aún no os puedo contar ni a vosotros ni a nadie. Me suena el móvil, es un whatsapp.
-"¿Estás bien?"
-"Bueno más o menos, pero tranquila"-Javi.
-"Ya casi está lo tuyo"
-"Tan pronto? Creía que tardaría más tiempo..."-Javi.
-"Yo tengo contactos, ya lo deberías saber"
Noto un toquecito en el hombro, levanto la cabeza y veo a Arturo a mi lado sonriendo. Le miro intentando sonriendo y vuelvo al móvil, esto es importante para mí. Cuando termino de hablar con ella, bloqueo el móvil y me lo guardo en el bolsillo. Lo inevitable se acerca y empezarán las preguntas. No quiero responder, no estoy de humor.
-¿Pasa algo, Javi? No tienes buena cara...-Arturo.
-Estoy bien, tranquilo. Será el cansancio...-miento para ver si puedo evitar el dolor, el sufrimiento. No pensando en el tema a lo mejor desaparece. Eso nunca pasa así, pero me intento auto convencer de que así sea.
-¿Seguro que es eso? Os noto raros a María y a ti... ¿Habéis discutido?-ya está, Arturo ha soltado la dichosa preguntita.
Contengo las lágrimas, aunque me es muy difícil. Juego con las manos para distraerme. Miro de reojo a María que está en un rincón con Ángeles, Santi, Anna y Dani Martínez. Se la ve feliz, sonriendo. A lo mejor no le importo y este tiempo ha jugado conmigo. Vuelvo a mi cruda realidad. Estoy aquí sentado al lado de Arturo luchando contra mis propios sentimientos para que no afloren. ¿Nunca habéis tenido esa sensación que os duele el pecho y os falta el aire? Pues esa sensación tengo yo ahora mismo. Las lágrimas empiezan a salir sin que yo pueda hacer nada para impedirlo. Se acerca también Diges y se une a nosotros. No, por favor, no quiero ser el centro de atención. Nunca me ha gustado y me da mucha vergüenza.
-Javi, ¿qué te pasa?-Dani D.
-Nada-digo intentando controlarme.
-A nosotros no nos engañas, mira que te hago lo que le hice a Vane, ¿eh?-me dice con una sonrisa.
-¿Y qué le hiciste?-Javi.
-Viniendo de éste espérate cualquier cosa jeje-me dice Dani D. sonriendo.
Sonrío, la verdad es que me están ayudando distrayéndome. Son geniales estos chicos.
-No es lo que pensáis, ¡listos!-dice como indignado.
-¿Pues entonces qué?-le pregunto ya con curiosidad a Arturo.
-Si te lo digo, no puedo hacértelo porque non sería sorpresa-dice Arturo con una sonrisa.
-Javi, en cuanto paremos ¡huye!-me aconseja Dani riendo.
Me empiezo a reír por esta tontería. Parece que estos días solo vivo de tonterías. Pero esta es una tontería que me hace desconectar, sonreír, olvidar por momento lo malo.
*Varias horas después*
Relatado por Arturo Valls
Ya estamos llegando a nuestro lugar, a Barcelona y la caravana está entrando en el parking. Hoy le ha tocado conducir (o ha querido él) a Latre. Va delante con él Carolina Ferre. Hemos estado hablando con Javi Diges y yo porque se notaba a la legua que estaba mal. Al final le hemos sacado que María está celosa porque fue a hablar con su mujer Blanca, pero que por el tema del divorcio y otro asunto que se lo tiene muy buen guardado. ¿A vosotros os ha dicho algo? Porque a nosotros ni pío. Cojo el móvil y llamo a Vane. Ya le dije que la avisaría en cuanto llegase a Barcelona. Ahora me toca hablar a mí y dejar las cosas claras. Sobre todo aclararme yo mismo porque estoy hecho un lío. Espero hasta que me lo coja, da señal.
-¿Sí?-me responde Vane.
-Vane, ya estoy en Barcelona. ¿Podemos vernos? Tengo que hablar contigo-Arturo.
-De acuerdo, ahora voy-tapa el auricular y la oigo que se ríe y pedir que pare.
-¿Te pillo en mal momento?-Arturo.
-No, no, tranquilo-me dice con una risita.
Bueno, se la nota feliz y que está disfrutando con alguien. Seguramente sea con Rai que ha quedado con él. Y es normal, es su novio. Es normal que quede con él y que hagan cosas de parejas. Yo no debería estar celoso, pero eso decídselo a mi cabeza no a mí. No controlo mis sentimientos, van a su aire. Además soy un hombre y me tira lo que me tira.
*Media hora después*
Vane me manda un whatsapp diciéndome que está en la cafetería del hotel, que ya puedo ir. Me pregunta que qué es lo que la tengo que decir, pero prefiero decírselo en persona. Así que me despido de los compañeros y salgo en dirección al hotel. Estaba en el patio de Gestmusic hablando con los compañeros de diversos temas. Entro a la cafetería y la busco con la mirada. La veo en una mesa, pero no está sola: Rai la acompaña. Me acerco a ellos y los saludo.
-Bueno, yo os dejo solos para que podáis hablar-Rai.
-No te vayas muy lejos, ¿eh?-le dice Vane con una sonrisa.
-No, tranqui-le devuelve la sonrisa. Se dan un pico y Rai se levanta de su asiento.
-Tío, si quieres puedes ir con los demás. Están en el patio de Gestmusic-Arturo.
-Vale, gracias-me sonrío y me da la mano para despedirse de mí.
En cuanto sale y Vane deja de mirarle, fija su mirada en mí.
-Bueno, ¿y qué me tenías que decir?-Vane.
-Vane, lo he estado pensando mucho y sé que me va a costar mucho. Pero creo que deberíamos dejar de vernos-Arturo.
-¿Qué? ¡Trabajo aquí! Te recuerdo que le doy clases a Javi-Vane.
-Pero no comer con nosotros o quizá debería ser yo el que me debería alejar y no estar cuando tú estés...-Arturo.
-Así que me estás echando de tu vida y de la de los demás, ¿no?-me dice Vane enfadada. Se pone a llorar. No la puedo ver así.
-No, no. Yo no he dicho eso...-Arturo.
-¿Entonces qué has querido decir?-Vane.
-Que nada de quedarnos a solas-Arturo.
-Eso es muy diferente a lo que habías dicho antes, ¿eh?-me dice seria.
-Ya sabes qué mal me explico...-empiezo a poner la mano nervioso encima de la mesa.
-Bueno en realidad yo también me explico fatal, así que te entiendo-empieza a sonreír.
-Perdona, no quería que te pusieses mal. Y si quieres dejar de verme, lo entenderé. Si quieres dejar de ser mi amiga, lo comprenderé. Soy un mal amigo...-Arturo.
-¿A que te tiro por la trampilla?-empieza a reír mirándome a los ojos. Vuelve el buen rollo entre nosotros.
-No eres capaz-la desafío.
-Uy que no...-Vane.
sábado, 16 de agosto de 2014
Capítulo 261:¿Puedes quedar?
Relatado por Arturo Valls
Hemos quedado en la puerta de la caravana. Miro por la ventana a ver si han llegado, Anna sigue durmiendo. Es una dormilona esta chica. No penséis mal, no hemos dormido juntos. Cada uno ha dormido en un lugar de la caravana. Anna ha dormido en la cama y yo en el sofá cama. Cuando oigo voces a la puerta de la caravana, me doy cuenta que ya han llegado. Me asomo por la ventana y saludo.
-¡Hola!
-Arturo, no seas vago y sal aquí-me dice María.
-Es que no estoy vestido...-Arturo.
-Pues vístete, ¡Venga!-Myriam.
-Pero dejad al amiguete en paz, se habrá levantado ahora-sale en mi defensa Santi.
-¿Y mi Annita?-pregunta Dani Martínez.
-Genial. Aquí durmiendo a mi lado-sonrío maliciosamente. Creo que le voy a hacer sufrir un poco. En realidad ella está en el cuarto.
-¿No la habrás tocado, verdad?-Dani M.
Se le nota celoso y yo sonrío. No sabía que tenía ese poder. Siempre me han puesto celoso a mí, nunca yo a alguien.
-Esperad, me voy a vestir y podéis subir-les digo.
Voy a por mi ropa que está en el suelo y me la pongo. Una vez vestido, voy a la puerta y la abro.
-Podéis entrar. ¿Hoy quién va a conducir?-Arturo.
-Ya conduzco yo-Carlos.
-Te acompaño-le dice Carolina.
Saco la llave del bolsillo y se la doy a Carlos. El resto va entrando a la parte de atrás. En cuanto entra Dani Martínez busca a Anna.
-¿Y Anna?-me pregunta..
-En la habitación, era por ver cómo reaccionabas...-digo con una sonrisa.
-¡Qué cabrón!-Dani M.
Me río ante el comentario de Martínez. Les hago hueco para que entren los demás y se acomoden. Martínez va para el cuarto, supongo que para despertar a Anna. O a saber... Conociéndole, ese despertar puede acabar en cualquier cosa, jeje. La caravana se empieza a mover. Antes de cerrar la ventana, me asomo y grito:
-¡Te echaremos de menos, Madrid!
-¡Quillo, deja de gritar!-me regaña María.
-No quiero que nos conozcan como a los locos de Tu cara me suena...-Ángeles.
-¿Pero tú ya no lo estás?-le pregunto en broma.
-Que tú no eres de aquí pero Santi, Javi, Dani y yo sí lo somos-Ángeles.
-¿Y?-Arturo.
-Que queda feo-interviene Roko.
Miro a Roko de arriba abajo y miro divertido a Santi. Nuestra mirada oculta alguna que otra broma y el "¿le dices algo tú o se lo digo yo?".
-También está mal ser un robot y concursar en un programa de humanos y no decimos nada-Santi.
-¡Santi!-le recrimina Ángeles dándole en el brazo.
-¿Perdona?-pregunta Roko sorprendida.
-Tú ni caso, que a estos 2 les voy a poner a correr en el próximo ensayo-le dice Myriam a Roko.
-¡Profe! ¡Si yo no he hecho nada!-protesto cual niño pequeño.
-Arturo, mejor no lo empeores...-me avisa Arnau.
-Bueno, ya me callo...-Arturo.
-¡Ah! ¿Pero eso es posible en ti?-pregunta María con guasa.
-And atiende a tu novio que le tienes abandonado-Arturo.
-Esto...-empieza a decir Javi.
-¿Qué pasa? ¿Me he perdido algo?-pregunto intrigado.
Miro a ambos que ni se miran y se han sentados distantes el uno del otro. Ahora que lo pienso, les noto separados. Y no me refiero a físicamente, que también, sino también en sentimiento. No se miran, apenas se hablan. Creo que la huida de María ha enfriado la relación o la ha roto. No tengo ni idea y no soy quién para meterme en su vida. Bastante tengo con la mía y bastante complicada es. Me debato entre mi familia o la chica que me gusta. No debería seguir intentando nada con Vane, debería olvidarla. Primero por Patri y segundo porque Vane está con Rai. Creo que tengo que reflexionar sobre esto y olvidar ya de una vez por todas.
-¡Arturo!-alguien me llama y me saca de mis pensamientos.-Vuelve con nosotros.
Miro a quien me ha hablado, es Diges. De repente se me ocurre una idea y saco el móvil.
-"Vane, tenemos que hablar cuando llegue. Te aviso, vale? ;)"-Arturo.
-"Vale"-me responde Vane de inmediato.
-"Que rapidez, hija mia! jaja"-Arturo.
-Estaba por aquí... jajaja xD"-Vane.
-"Por cierto, que tal mi hijo?"-Arturo.
-"Bien, bien. Muy bien. Parece que se lleva genial con Galileo"-Vane.
"Me alegro. Bueno, re dejo. Adiós!2Arturo.
-Adiós!"-Vane.
Relatado por Vane
Recibo un whatsapp de Arturo en el que me dice que tiene que hablar conmigo. Uy, ¿qué será? ¿Me tengo que preocupar? Son las 11:30 de la mañana y decido levantarme ya. Me doy cuenta que estoy sola en la habitación. Habrán ido a desayunar éstas. Preparo la ropa y voy a la ducha. Me relajo con el agua cayendo por mi cuerpo y oigo sonar el móvil de nuevo. Serán mensajes de los grupos en los que estoy, así que lo dejo pasar y luego los miraré. Pero de repente empieza a sonar el tono de llamada, así que salgo de la ducha y me pongo la toalla alrededor del cuerpo. Descuelgo.
-¿Sí?-Vane.
-Hola, mi amor. ¡Buenos días!
-¡Buenos días, mi niño!-Vane.
-¿Estabas despierta?-Rai.
-Me acabo de levantar, estaba en la ducha-Vane.
-¿En la ducha eh?-me dice Rai con doble intención.
-¿Por qué no vienes y me das la espalda?-le digo siguiéndole el rollo.
-Para eso te llamaba. Quería saber si esta tarde puedes quedar, tengo libre y me gustaría verte...-Rai.
-¿Esta tarde?-pregunto emocionada. Me muero de ganas por volver a verle, llevamos unos días sin poder vernos por nuestros trabajos. Estamos bastante ocupados y no tenemos tiempo
-Sí, así que dime: ¿puedes?-me vuelve a preguntar Rai.
Hemos quedado en la puerta de la caravana. Miro por la ventana a ver si han llegado, Anna sigue durmiendo. Es una dormilona esta chica. No penséis mal, no hemos dormido juntos. Cada uno ha dormido en un lugar de la caravana. Anna ha dormido en la cama y yo en el sofá cama. Cuando oigo voces a la puerta de la caravana, me doy cuenta que ya han llegado. Me asomo por la ventana y saludo.
-¡Hola!
-Arturo, no seas vago y sal aquí-me dice María.
-Es que no estoy vestido...-Arturo.
-Pues vístete, ¡Venga!-Myriam.
-Pero dejad al amiguete en paz, se habrá levantado ahora-sale en mi defensa Santi.
-¿Y mi Annita?-pregunta Dani Martínez.
-Genial. Aquí durmiendo a mi lado-sonrío maliciosamente. Creo que le voy a hacer sufrir un poco. En realidad ella está en el cuarto.
-¿No la habrás tocado, verdad?-Dani M.
Se le nota celoso y yo sonrío. No sabía que tenía ese poder. Siempre me han puesto celoso a mí, nunca yo a alguien.
-Esperad, me voy a vestir y podéis subir-les digo.
Voy a por mi ropa que está en el suelo y me la pongo. Una vez vestido, voy a la puerta y la abro.
-Podéis entrar. ¿Hoy quién va a conducir?-Arturo.
-Ya conduzco yo-Carlos.
-Te acompaño-le dice Carolina.
Saco la llave del bolsillo y se la doy a Carlos. El resto va entrando a la parte de atrás. En cuanto entra Dani Martínez busca a Anna.
-¿Y Anna?-me pregunta..
-En la habitación, era por ver cómo reaccionabas...-digo con una sonrisa.
-¡Qué cabrón!-Dani M.
Me río ante el comentario de Martínez. Les hago hueco para que entren los demás y se acomoden. Martínez va para el cuarto, supongo que para despertar a Anna. O a saber... Conociéndole, ese despertar puede acabar en cualquier cosa, jeje. La caravana se empieza a mover. Antes de cerrar la ventana, me asomo y grito:
-¡Te echaremos de menos, Madrid!
-¡Quillo, deja de gritar!-me regaña María.
-No quiero que nos conozcan como a los locos de Tu cara me suena...-Ángeles.
-¿Pero tú ya no lo estás?-le pregunto en broma.
-Que tú no eres de aquí pero Santi, Javi, Dani y yo sí lo somos-Ángeles.
-¿Y?-Arturo.
-Que queda feo-interviene Roko.
Miro a Roko de arriba abajo y miro divertido a Santi. Nuestra mirada oculta alguna que otra broma y el "¿le dices algo tú o se lo digo yo?".
-También está mal ser un robot y concursar en un programa de humanos y no decimos nada-Santi.
-¡Santi!-le recrimina Ángeles dándole en el brazo.
-¿Perdona?-pregunta Roko sorprendida.
-Tú ni caso, que a estos 2 les voy a poner a correr en el próximo ensayo-le dice Myriam a Roko.
-¡Profe! ¡Si yo no he hecho nada!-protesto cual niño pequeño.
-Arturo, mejor no lo empeores...-me avisa Arnau.
-Bueno, ya me callo...-Arturo.
-¡Ah! ¿Pero eso es posible en ti?-pregunta María con guasa.
-And atiende a tu novio que le tienes abandonado-Arturo.
-Esto...-empieza a decir Javi.
-¿Qué pasa? ¿Me he perdido algo?-pregunto intrigado.
Miro a ambos que ni se miran y se han sentados distantes el uno del otro. Ahora que lo pienso, les noto separados. Y no me refiero a físicamente, que también, sino también en sentimiento. No se miran, apenas se hablan. Creo que la huida de María ha enfriado la relación o la ha roto. No tengo ni idea y no soy quién para meterme en su vida. Bastante tengo con la mía y bastante complicada es. Me debato entre mi familia o la chica que me gusta. No debería seguir intentando nada con Vane, debería olvidarla. Primero por Patri y segundo porque Vane está con Rai. Creo que tengo que reflexionar sobre esto y olvidar ya de una vez por todas.
-¡Arturo!-alguien me llama y me saca de mis pensamientos.-Vuelve con nosotros.
Miro a quien me ha hablado, es Diges. De repente se me ocurre una idea y saco el móvil.
-"Vane, tenemos que hablar cuando llegue. Te aviso, vale? ;)"-Arturo.
-"Vale"-me responde Vane de inmediato.
-"Que rapidez, hija mia! jaja"-Arturo.
-Estaba por aquí... jajaja xD"-Vane.
-"Por cierto, que tal mi hijo?"-Arturo.
-"Bien, bien. Muy bien. Parece que se lleva genial con Galileo"-Vane.
"Me alegro. Bueno, re dejo. Adiós!2Arturo.
-Adiós!"-Vane.
Relatado por Vane
Recibo un whatsapp de Arturo en el que me dice que tiene que hablar conmigo. Uy, ¿qué será? ¿Me tengo que preocupar? Son las 11:30 de la mañana y decido levantarme ya. Me doy cuenta que estoy sola en la habitación. Habrán ido a desayunar éstas. Preparo la ropa y voy a la ducha. Me relajo con el agua cayendo por mi cuerpo y oigo sonar el móvil de nuevo. Serán mensajes de los grupos en los que estoy, así que lo dejo pasar y luego los miraré. Pero de repente empieza a sonar el tono de llamada, así que salgo de la ducha y me pongo la toalla alrededor del cuerpo. Descuelgo.
-¿Sí?-Vane.
-Hola, mi amor. ¡Buenos días!
-¡Buenos días, mi niño!-Vane.
-¿Estabas despierta?-Rai.
-Me acabo de levantar, estaba en la ducha-Vane.
-¿En la ducha eh?-me dice Rai con doble intención.
-¿Por qué no vienes y me das la espalda?-le digo siguiéndole el rollo.
-Para eso te llamaba. Quería saber si esta tarde puedes quedar, tengo libre y me gustaría verte...-Rai.
-¿Esta tarde?-pregunto emocionada. Me muero de ganas por volver a verle, llevamos unos días sin poder vernos por nuestros trabajos. Estamos bastante ocupados y no tenemos tiempo
-Sí, así que dime: ¿puedes?-me vuelve a preguntar Rai.
jueves, 14 de agosto de 2014
Capítulo 260:Vuelta a casa, vuelta al hogar
Relatado por Carolina Cerezuela
Mando un whatsapp a Carlos para saber dónde están y que se vengan los niños a jugar al juego de las sillas. Es que sólo con 3 va a ser muy aburrido. Mando un whatsapp también a Vane por si quiere venir. Cuanta más gente mejor. Vane me responde que está con sus amigas, que ahora mismo no puede. Al menos me ha contestado. Carlos estará con el futbol y ni le presta atención al móvil.
-Pues nada, nadie más quiere unirse. Tendremos que jugar nosotras...-Carolina.
-Pues pa ser nosotras 3, mejor jugamos a otra cosa...-me dice Candela.
-¿Y a qué, lista?-Calma.
-¡Y yo que sé! Que piense ella...-dice Candela refiriéndose a mí.
-¡Eh! Con mi mamá menos-dice Carla enfadándose.
-¡Eh, eh! Sin enfados o nos volvemos a la habitación, ¿eh?-aviso a las 3. No quiero que esto se me vaya de las manos, así que más vale controlarlas.
-O pensad vosotras algo...-Candela.
A Candela la noto rara esta tarde-noche. Está como enfadada, seria y a la mínima salta. Tendré que preguntarle después.
-¡A mamás y papás!-dicen Carla y Calma.
-Bueno vale...-Candela.
-Jugad, pero sin peleas, ¿vale?-Carolina.
Cojo las sillas, de una en una, y las llevo a su sitio. Las dejo un momento solas, ¿por qué cuánto voy a tardar? Cuando vuelvo tengo una guerra montada: Candela y Calma se están peleando y Carla se queda quieta sin saber qué hacer. Voy corriendo a donde ellas y las separo.
-¿Qué ha pasado aquí?-les pregunto muy seria.
-Me ha dicho que mi papá no va a volver-Candela.
-Y ella me ha dicho que mi papá y mi mamá me van a dejar sola porque se han ido los 2 y me han dejado sola...-Calma.
-Pero a ver, ¿qué tonterías estáis diciendo? Vuestros padres van a volver-les digo a las 2 mirando a una y a otra.
-¿Y entonces por qué no ha llamado papá?-Candela.
-Le habrá surgido algo...-Carolina.
-O le ha pasado algo...-Candela empieza a llorar. La atraigo hacia mí y la abrazo.
-No pienses eso, seguro que está genial y mañana le tienes de nuevo contigo-le digo para consolarla.
Envío rápidamente whatsapp a Carlos, Ángeles y Santi para que las niñas se queden más tranquilas. Que no se vayan a la cama con la sensación de haber sido abandonadas o que les ha pasado algo a sus padres.
-"Por favor, contestad! Tengo a vuestra hija preocupadísima"-Carolina. El mismo whatsapp vale tanto para Carlos como para Santi y Ángeles.
-¿Paramos un rato y...?-miro el reloj.-¡Madre mía! ¡Qué tarde es! Vamos a cenar y a la cama-Carolina.
-Un poquito más...-me suplica mi hija.
-Tú menos, señorita. Que mañana vas a tener un sueño sino...-Carolina.
Me suena el móvil, mi hija va a protestar pero le hago un gesto con la mano para que no diga nada. Miro en la pantalla a ver quién es y lo cojo. Estoy un rato hablando y le paso el móvil a Candela.
-¡Hola papá!-dice entre lágrimas.
-¿Y mis papás?-me pregunta Calma.
-No tardarán en contestar, tú tranquila-intento tranquilizarla.
-Sí, ahora vamos a cenar-le dice Candela a su padre.
No habla mucho y enseguida cuelga la llamada. Pero necesitaba hablar con él para asegurarse que estaba bien. A saber lo que habrá pensado esta niña.
-Vamos al comedor, niñas-Carolina.
Salimos de la sala en la que hemos estado y cierro la puerta. Nos encontramos con Carlos y los niños que también van a comedor.
*A la mañana siguiente*
Relatad por Roko
He dormido divinamente en casa de Ángeles. Ellos han dormido juntos y yo en la habitación de invitados. Era una cama muy cómoda y la habitación estaba muy bien decorada, además de ser amplia y espaciosa. Estamos desayunando en la cocina porque hemos quedado con los demás a las 10 para volver a Barcelona. ¡Ay qué ganas tengo de ver a Dan! En cuanto ponga un pie en Barcelona, le llamo para quedar con él. Entre los ensayos y que nos hemos tenido que venir a Madrid, apenas le he visto esta semana. Y se le echa de menos, claro. No me gustaría separarme de él, pero cada uno tiene lo suyo, sus trabajos y lo primero es lo primero.
-¿Qué tal has dormido?-me pregunta Ángeles cuando aparezco en la cocina.
-¿Ya te has activado de nuevo? ¿Te has cargado la batería?-Santi.
-Jajaja, qué gracioso. Sí, he dormido muy bien, gracias-Roko.
-Siéntate y desayuna. ¿Qué quieres?-dice Ángeles levantándose de su asiento.
-Lo que tengas, no te preocupes-Roko.
-Ponle ralladuras de una pila...-le dice Santi riendo.
Al pasar por su lado, Ángeles le pega una colleja. Santi se queja y se frota la zona "dolorida". Seguro que no le ha hecho nada, pero Santi es un exagerado. Ya le voy conociendo yo. Ángeles abre los cajones.
-¿Un Cola Cao?-Ángeles.
-Vale-Roko.
Le saco la lengua a Santi, supongo que le estoy chinchando porque Ángeles me trata a mí mejor que a él. Pero es todo de broma, igual que lo de meterse él conmigo. Vamos, eso espero.
*09:45*
Después de desayunar, ducharme y vestirme vamos a la estación para coger el tren para ir al centro. Estamos en Getafe y hemos quedado en el centro, donde aparcamos la caravana ayer. Cogemos todo, que no se nos olvide nada que al menos yo no vuelvo a esta casa en mucho tiempo. A saber cuándo vuelvo. Estoy segura que cuando quiera podría volver, pero prefiero ir a ver a mi familia o estar con mi chico. Hay que aprovechar cualquier hueco para estar juntos. Ya estamos en el tren, ya vamos para allá. Tengo ganas de llegar, pero aún queda viaje por delante. Primero este tren y luego el viaje en caravana. A lo mejor paramos a comer, no tengo ni idea. Tampoco sé quién va a conducir esta vez. Miro a Ángeles y Santi que están enfrente mío. Ángeles tiene su cabeza apoyada en el hombro de Santi y se ha dormido. Santi se ha apoyado en la ventana y también se ha dormido. Creo que no me hará daño echarme un sueñecito hasta que lleguemos.
Relatado por Carlos Latre
Bueno me preguntaréis qué pasó anoche con lo del juego de las pruebas, sobre todo lo que queréis saber es si Myriam llamó a Giu o no, ¿verdad? Pues creo que no os lo debo contar... mejor os hago un flashback y lo veis como queráis.
*Flashback de Carlos*
Carolina nos propone un juego que nos dice que lo solían jugar los concursantes de la primera edición. Según nos lo ha contado, parece interesante la verdad. La primera en someterse a la prueba va a ser Myriam. Carolina y yo nos apartamos para que no nos pueda escuchar lo que planeamos para ella.
-¿Y bien? ¿Se te ocurre algo?-Carolina.
-¿Gritar por la ventana algo?-propongo. La verdad es que no soy muy bueno en proponer cosas.
-¿Y si le decimos que llame a Giu y le intente excitar?-me dice Carolina con cara pícara.
-Me parece bien-Carlos.
-Pues vamos a decírselo-Carolina.
Volvemos con Myriam y le decimos la idea de lo que tendrá que hacer. Myriam se queda de piedra cuando oye lo que le hemos dicho. En un primer momento se niega pero le decimos que si se niega, se tendrá que quitar una prenda. Lo medita un momento, Carolina le extiende su móvil. Myriam lo coge y marca el número.
-Ponlo en manos libres-le pide Carolina.
Hace lo que le ordena Carolina. Da señal. Un pitido, dos, tres...
-¿Diga?-Giu.
Myriam se nos queda mirando roja, está muerta de la vergüenza pero la animo a continuar.
-Giu, cariño-Myriam.
-Myriam, ¿eres tú?-Giu.
-¿Quieres que sea tu esclava sexual? Podrás hacerme lo que quieras y me dejaré hacer...-pone voz sexy y se muerde el labio inferior.
-¿Myriam? No entiendo nada...-Giu.
-Hazme tuya, sólo tuya. Hazme el amor sólo como tú lo sabes hacer-Myriam.
"Pi pi pi", Giu ha colgado.
-Yo lo he intentado-Myriam.
-¿Prueba superada?-le pregunto a Carolina.
-Va... Prueba superada...-accede a regañadientes.
Me llega un whatsapp de Carolina y enseguida la llamo. Ese mensaje me ha dejado preocupado. Me lo coge enseguida.
-Carol, ¿qué ha pasado?-Carlos.
-Tu hija está preocupada por ti, como al parecer no la has avisado y no has venido. ¿O vas a venir hoy?-Carolina.
-No, tendrá que ser mañana. Se nos ha hecho tarde. ¿Está por ahí?-Carlos.
-Sí, está aquí conmigo-Carolina.
-Pásamela, por favor-le pido a Carolina.
Espero un poco y enseguida oigo a mi niña saludarme entre lágrimas. Me mata oírla así y mañana en cuanto la vea le voy a dar un abrazo muy largo y cariño.
-¡Hola papá!-me dice Candela llorando.
-Cariño, ¿qué tal? ¿Te lo estás pasando bien?-Carlos.
-Sí, ahora vamos a cenar-Candela.
-Pues que aproveche, mi niña. Mañana estaré ahí para estar contigo-Carlos.
-Vale-poco a poco deja de llorar-Te quiero, papá.
-Y yo a ti, hija-Carlos.
Cuelgo y me guardo el móvil en el bolsillo. Me limpio una lágrima que tengo en la mejilla. Mientras hablaba, han hecho la cena y ya está la mesa puesta. Así que voy a la mesa y me siento a cenar.
-Haberme esperado para ayudar a poner la mesa-les reprocho a Carolina y a Myriam.
-Estabas hablando con tu hija-Myriam.
-¿Y cómo lo sabes que era con mi hija?-Carlos.
-Eso se nota, te recuerdo que soy madre-Carolina.
Nos ponemos a cenar hablando de mi hija, de cuanto la echo de menos y que pasaré el día de mañana junto a ella.
*Fin del flashback*
La mañana ha amanecido despejada, aunque se nota la humedad en el ambiente por haber llovido ayer. Hace un poco de frío, pero pronto estaremos a lo calentito de la caravana. En cuanto lleguen los demás, nos pondremos en marcha en dirección a Barcelona, de vuelta a casa. Para muchos de nosotros se ha convertido en nuestro segundo hogar. Sobre todo para los concursantes que se pasan allí casi toda la semana entre ensayos, galas y demás. Yo tengo suerte de que me puedo quedar en casa un poco más tiempo que ellos. De hecho yo sólo tendría que ir a Barcelona los miércoles para grabar la gala. Pero a veces me quedo en Barcelona, en el hotel porque hemos formado una piña y se está a gusto tanto con compañeros de jurado como con profesores y concursantes. Faltan 5 minutos para que sea la hora acordada para que nos vayamos. La casa de Santi es muy acogedora. Yo he dormido en una habitación solo y Carolina y Myriam han dormido juntas en otra habitación. Su casa está muy cerca de aquí, hemos venido andando. Los primeros en llegar son María y Javi que vienen separados. Uy, aquí ha pasado algo entre estos 2 y no me he enterado.
Mando un whatsapp a Carlos para saber dónde están y que se vengan los niños a jugar al juego de las sillas. Es que sólo con 3 va a ser muy aburrido. Mando un whatsapp también a Vane por si quiere venir. Cuanta más gente mejor. Vane me responde que está con sus amigas, que ahora mismo no puede. Al menos me ha contestado. Carlos estará con el futbol y ni le presta atención al móvil.
-Pues nada, nadie más quiere unirse. Tendremos que jugar nosotras...-Carolina.
-Pues pa ser nosotras 3, mejor jugamos a otra cosa...-me dice Candela.
-¿Y a qué, lista?-Calma.
-¡Y yo que sé! Que piense ella...-dice Candela refiriéndose a mí.
-¡Eh! Con mi mamá menos-dice Carla enfadándose.
-¡Eh, eh! Sin enfados o nos volvemos a la habitación, ¿eh?-aviso a las 3. No quiero que esto se me vaya de las manos, así que más vale controlarlas.
-O pensad vosotras algo...-Candela.
A Candela la noto rara esta tarde-noche. Está como enfadada, seria y a la mínima salta. Tendré que preguntarle después.
-¡A mamás y papás!-dicen Carla y Calma.
-Bueno vale...-Candela.
-Jugad, pero sin peleas, ¿vale?-Carolina.
Cojo las sillas, de una en una, y las llevo a su sitio. Las dejo un momento solas, ¿por qué cuánto voy a tardar? Cuando vuelvo tengo una guerra montada: Candela y Calma se están peleando y Carla se queda quieta sin saber qué hacer. Voy corriendo a donde ellas y las separo.
-¿Qué ha pasado aquí?-les pregunto muy seria.
-Me ha dicho que mi papá no va a volver-Candela.
-Y ella me ha dicho que mi papá y mi mamá me van a dejar sola porque se han ido los 2 y me han dejado sola...-Calma.
-Pero a ver, ¿qué tonterías estáis diciendo? Vuestros padres van a volver-les digo a las 2 mirando a una y a otra.
-¿Y entonces por qué no ha llamado papá?-Candela.
-Le habrá surgido algo...-Carolina.
-O le ha pasado algo...-Candela empieza a llorar. La atraigo hacia mí y la abrazo.
-No pienses eso, seguro que está genial y mañana le tienes de nuevo contigo-le digo para consolarla.
Envío rápidamente whatsapp a Carlos, Ángeles y Santi para que las niñas se queden más tranquilas. Que no se vayan a la cama con la sensación de haber sido abandonadas o que les ha pasado algo a sus padres.
-"Por favor, contestad! Tengo a vuestra hija preocupadísima"-Carolina. El mismo whatsapp vale tanto para Carlos como para Santi y Ángeles.
-¿Paramos un rato y...?-miro el reloj.-¡Madre mía! ¡Qué tarde es! Vamos a cenar y a la cama-Carolina.
-Un poquito más...-me suplica mi hija.
-Tú menos, señorita. Que mañana vas a tener un sueño sino...-Carolina.
Me suena el móvil, mi hija va a protestar pero le hago un gesto con la mano para que no diga nada. Miro en la pantalla a ver quién es y lo cojo. Estoy un rato hablando y le paso el móvil a Candela.
-¡Hola papá!-dice entre lágrimas.
-¿Y mis papás?-me pregunta Calma.
-No tardarán en contestar, tú tranquila-intento tranquilizarla.
-Sí, ahora vamos a cenar-le dice Candela a su padre.
No habla mucho y enseguida cuelga la llamada. Pero necesitaba hablar con él para asegurarse que estaba bien. A saber lo que habrá pensado esta niña.
-Vamos al comedor, niñas-Carolina.
Salimos de la sala en la que hemos estado y cierro la puerta. Nos encontramos con Carlos y los niños que también van a comedor.
*A la mañana siguiente*
Relatad por Roko
He dormido divinamente en casa de Ángeles. Ellos han dormido juntos y yo en la habitación de invitados. Era una cama muy cómoda y la habitación estaba muy bien decorada, además de ser amplia y espaciosa. Estamos desayunando en la cocina porque hemos quedado con los demás a las 10 para volver a Barcelona. ¡Ay qué ganas tengo de ver a Dan! En cuanto ponga un pie en Barcelona, le llamo para quedar con él. Entre los ensayos y que nos hemos tenido que venir a Madrid, apenas le he visto esta semana. Y se le echa de menos, claro. No me gustaría separarme de él, pero cada uno tiene lo suyo, sus trabajos y lo primero es lo primero.
-¿Qué tal has dormido?-me pregunta Ángeles cuando aparezco en la cocina.
-¿Ya te has activado de nuevo? ¿Te has cargado la batería?-Santi.
-Jajaja, qué gracioso. Sí, he dormido muy bien, gracias-Roko.
-Siéntate y desayuna. ¿Qué quieres?-dice Ángeles levantándose de su asiento.
-Lo que tengas, no te preocupes-Roko.
-Ponle ralladuras de una pila...-le dice Santi riendo.
Al pasar por su lado, Ángeles le pega una colleja. Santi se queja y se frota la zona "dolorida". Seguro que no le ha hecho nada, pero Santi es un exagerado. Ya le voy conociendo yo. Ángeles abre los cajones.
-¿Un Cola Cao?-Ángeles.
-Vale-Roko.
Le saco la lengua a Santi, supongo que le estoy chinchando porque Ángeles me trata a mí mejor que a él. Pero es todo de broma, igual que lo de meterse él conmigo. Vamos, eso espero.
*09:45*
Después de desayunar, ducharme y vestirme vamos a la estación para coger el tren para ir al centro. Estamos en Getafe y hemos quedado en el centro, donde aparcamos la caravana ayer. Cogemos todo, que no se nos olvide nada que al menos yo no vuelvo a esta casa en mucho tiempo. A saber cuándo vuelvo. Estoy segura que cuando quiera podría volver, pero prefiero ir a ver a mi familia o estar con mi chico. Hay que aprovechar cualquier hueco para estar juntos. Ya estamos en el tren, ya vamos para allá. Tengo ganas de llegar, pero aún queda viaje por delante. Primero este tren y luego el viaje en caravana. A lo mejor paramos a comer, no tengo ni idea. Tampoco sé quién va a conducir esta vez. Miro a Ángeles y Santi que están enfrente mío. Ángeles tiene su cabeza apoyada en el hombro de Santi y se ha dormido. Santi se ha apoyado en la ventana y también se ha dormido. Creo que no me hará daño echarme un sueñecito hasta que lleguemos.
Relatado por Carlos Latre
Bueno me preguntaréis qué pasó anoche con lo del juego de las pruebas, sobre todo lo que queréis saber es si Myriam llamó a Giu o no, ¿verdad? Pues creo que no os lo debo contar... mejor os hago un flashback y lo veis como queráis.
*Flashback de Carlos*
Carolina nos propone un juego que nos dice que lo solían jugar los concursantes de la primera edición. Según nos lo ha contado, parece interesante la verdad. La primera en someterse a la prueba va a ser Myriam. Carolina y yo nos apartamos para que no nos pueda escuchar lo que planeamos para ella.
-¿Y bien? ¿Se te ocurre algo?-Carolina.
-¿Gritar por la ventana algo?-propongo. La verdad es que no soy muy bueno en proponer cosas.
-¿Y si le decimos que llame a Giu y le intente excitar?-me dice Carolina con cara pícara.
-Me parece bien-Carlos.
-Pues vamos a decírselo-Carolina.
Volvemos con Myriam y le decimos la idea de lo que tendrá que hacer. Myriam se queda de piedra cuando oye lo que le hemos dicho. En un primer momento se niega pero le decimos que si se niega, se tendrá que quitar una prenda. Lo medita un momento, Carolina le extiende su móvil. Myriam lo coge y marca el número.
-Ponlo en manos libres-le pide Carolina.
Hace lo que le ordena Carolina. Da señal. Un pitido, dos, tres...
-¿Diga?-Giu.
Myriam se nos queda mirando roja, está muerta de la vergüenza pero la animo a continuar.
-Giu, cariño-Myriam.
-Myriam, ¿eres tú?-Giu.
-¿Quieres que sea tu esclava sexual? Podrás hacerme lo que quieras y me dejaré hacer...-pone voz sexy y se muerde el labio inferior.
-¿Myriam? No entiendo nada...-Giu.
-Hazme tuya, sólo tuya. Hazme el amor sólo como tú lo sabes hacer-Myriam.
"Pi pi pi", Giu ha colgado.
-Yo lo he intentado-Myriam.
-¿Prueba superada?-le pregunto a Carolina.
-Va... Prueba superada...-accede a regañadientes.
Me llega un whatsapp de Carolina y enseguida la llamo. Ese mensaje me ha dejado preocupado. Me lo coge enseguida.
-Carol, ¿qué ha pasado?-Carlos.
-Tu hija está preocupada por ti, como al parecer no la has avisado y no has venido. ¿O vas a venir hoy?-Carolina.
-No, tendrá que ser mañana. Se nos ha hecho tarde. ¿Está por ahí?-Carlos.
-Sí, está aquí conmigo-Carolina.
-Pásamela, por favor-le pido a Carolina.
Espero un poco y enseguida oigo a mi niña saludarme entre lágrimas. Me mata oírla así y mañana en cuanto la vea le voy a dar un abrazo muy largo y cariño.
-¡Hola papá!-me dice Candela llorando.
-Cariño, ¿qué tal? ¿Te lo estás pasando bien?-Carlos.
-Sí, ahora vamos a cenar-Candela.
-Pues que aproveche, mi niña. Mañana estaré ahí para estar contigo-Carlos.
-Vale-poco a poco deja de llorar-Te quiero, papá.
-Y yo a ti, hija-Carlos.
Cuelgo y me guardo el móvil en el bolsillo. Me limpio una lágrima que tengo en la mejilla. Mientras hablaba, han hecho la cena y ya está la mesa puesta. Así que voy a la mesa y me siento a cenar.
-Haberme esperado para ayudar a poner la mesa-les reprocho a Carolina y a Myriam.
-Estabas hablando con tu hija-Myriam.
-¿Y cómo lo sabes que era con mi hija?-Carlos.
-Eso se nota, te recuerdo que soy madre-Carolina.
Nos ponemos a cenar hablando de mi hija, de cuanto la echo de menos y que pasaré el día de mañana junto a ella.
*Fin del flashback*
La mañana ha amanecido despejada, aunque se nota la humedad en el ambiente por haber llovido ayer. Hace un poco de frío, pero pronto estaremos a lo calentito de la caravana. En cuanto lleguen los demás, nos pondremos en marcha en dirección a Barcelona, de vuelta a casa. Para muchos de nosotros se ha convertido en nuestro segundo hogar. Sobre todo para los concursantes que se pasan allí casi toda la semana entre ensayos, galas y demás. Yo tengo suerte de que me puedo quedar en casa un poco más tiempo que ellos. De hecho yo sólo tendría que ir a Barcelona los miércoles para grabar la gala. Pero a veces me quedo en Barcelona, en el hotel porque hemos formado una piña y se está a gusto tanto con compañeros de jurado como con profesores y concursantes. Faltan 5 minutos para que sea la hora acordada para que nos vayamos. La casa de Santi es muy acogedora. Yo he dormido en una habitación solo y Carolina y Myriam han dormido juntas en otra habitación. Su casa está muy cerca de aquí, hemos venido andando. Los primeros en llegar son María y Javi que vienen separados. Uy, aquí ha pasado algo entre estos 2 y no me he enterado.
miércoles, 13 de agosto de 2014
Capítulo 259:Un tiempo para pensar
Relatado por Javier Herrero
Estamos llegando ya a casa. Le he mandado un mensaje a Blanca para que se vaya a casa de su madre o algo. No es plan que María se la encuentre en casa, se puede liar y mucho. Vamos sin hablar, creo que la confianza se ha perdido. Pero si María desconfía de mí, tal vez no debería haber boda. Cuando una pareja se quiere, confían el uno en el otro. Es normal que haya celos, pero no acusar así porque sí. Encima que estoy preparando una sorpresa para ella, para el día de la boda... ¡Así me lo paga! No tengo ni idea cómo dormiré. Se puede cormos, pero hay tensión entre nosotros. Se palpa en el ambiente. Se puede cortar con un cuchillo. Llegamos al portal y saco la llave. Abro y subimos a mi piso. Dejo que pase María primero. A continuación paso yo. La veo de pie al lado del sofá.
-Siéntate, por favor. Como si estuvieras en tu casa-Javi.
-Javi, tenemos que hablar-María.
Se sienta y yo empiezo a ponerme nervioso. ¿Y si quiere cancelar la boda? ¿Y si ya no me quiere? Voy a tener que contarle una de las 2 cosas de las que he hablado con Blanca. La otra hasta el día de la boda, si es que hay... Me siento en el sofá al lado de ella, en el borde. La miro serio, preocupado.
-Dime-Javi.
María toma aire, suspira y me coge de la mano. Me mira a los ojos y empieza a hablar.
-Javi, mi amor, tú sabes que yo te quiero mucho. Pero eso de que me mientas y no saber lo que haces... No digo que te tenga que estar controlando todo el tiempo, pero al menos dime la verdad. Intentaré no enfadarme ni ponerme celosa. Aunque sabes que para mí eso es difícil. Pero creo que nos deberíamos dar un tiempo-María.
-Pero... ¿un tiempo por qué?-apenas puedo hablar, me he quedado en shock. Ahora mismo tengo un nudo en la garganta que me impide hablar y que hace que esté a punto de llorar.
-Porque no me mereces, porque soy una celosa obsesiva y sé que con el tiempo te acabarías cansando de mí. Aplazamos la boda, de momento. Yo no estoy diciendo que la vayamos a cancelar. Eso sólo el tiempo lo dirá-María.
-¿Quieres que te diga que estuve haciendo cuando me fui?-le digo enfadado y alzando la voz de repente-¡Hablé con Blanca para arreglar los papeles del divorcio!
De momento sólo le puedo dar esta noticia, la otra me la debo guardar por ahora. Ahora mismo siento rabia y decepción. Que me diga esto María... Me levanto del sofá y de espaldas a ella le digo:
-Puedes quedarte en el sofá, me voy a la cama-Javi.
-Pero sólo son las 8:30...-dice María disgustada.
No tengo hambre, sólo quiero dormir y que llegue mañana para volver a Barcelona a la rutina. Ni siquiera me quiero quedar en Madrid este finde. Le iba a presentar a mi madre a María, pero con esto que ha pasado... Voy a mi cuarto y cierro el pestillo. Me quito los zapatos y me tumbo en la cama. Me quedo mirando el techo. No entiendo nada, ahora dice que no la merezco. Sí que la merezco y mucho. A lo mejor soy yo que no merezco estar a su lado, vivir todo este cuento de hadas en versión adulta. Ahora mismo envidio tanto a Ángeles y Santi...
Relatado por Myriam Beneditted
Ya estamos en casa de Santi. Nos ha dejado la llave de su casa para que nos quedemos Carlos, Carolina y yo. Nos hemos tenido que repartir así porque somos muchos y ya es tarde para volver. María y Javi han vuelto al punto de encuentro a las 7:30. Íbamos a llegar a las 3 de la mañana o así a Barcelona, así que hemos optado por hacer noche en Madrid y salir por la mañana. Idea de Roko, muy buena. Es que si no íbamos a estar muy cansados al llegar tan tarde. Son las 8:30 de la tarde y estamos en el salón viendo la tele. No hay gran cosa, pero hasta la hora de la cena entretiene.
-¿Y si hacemos algo más interesante?-pregunta Carlos.
-Vale, pero ¿el qué?-Myriam.
Carolina nos mira a ambos y sonríe.
-En la primera edición jugábamos a las pruebas-Carolina F.
-¿A las pruebas?-pregunto extrañada.
-Sí, a alguien le toca hacer una prueba así que el resto se junta para decidir qué mandarle. Podríamos hacerlo los 3-Carolina.
-¿Y quién empieza?-pregunta Carlos.
-Que empiece la profe, ¿no?-dice Carolina con una sonrisa.
-Me parece bien-corrobora Carlos.
-Pues a mí, esto deberíamos votarlo-protesto en broma.
-Vale, que levante la mano quien quiera que la primera sea Myriam-Carolina.
Carolina y Carlos levantan la mano.
-Esto no es justo-Myriam.
Carlos y Carolina se alejan de mí para decidir una prueba para mí, les veo cuchichear. A ver que quieren que haga. Porque a Carolina la dejo de ver en breve, pero a Carlos no. Me puedo tomar la venganza por mi mano. Ya estoy pensando algún tipo de venganza cuando veo volver a Carlos y Carolina a mi lado.
-Tienes que llamar a Giu y excitarle. Que quiera venir corriendo a Madrid-me dice Carlos con una sonrisa perversa.
-No pienso hacer eso-Myriam. Me niego a hacer eso. En persona vale, pero por teléfono no. Y además con la atenta mirada de estos 2.
-Si te niegas, tienes que quitarte una prenda-Carolina.
Me quedo pensando en mis posibilidades: morirme de la vergüenza llamando a Giu y excitarle o quedarme sin una prenda. Estos 2 pueden ser muy cabrones y me puedo quedar ligera de ropa.
-Tic tac-me mete prisa Carlos.
-Un momento, estoy pensando qué decirle...-Myriam.
-¿Vas a llamarle?-me pregunta Carolina extendiéndome su móvil.
-Emmm...-Myriam.
Estamos llegando ya a casa. Le he mandado un mensaje a Blanca para que se vaya a casa de su madre o algo. No es plan que María se la encuentre en casa, se puede liar y mucho. Vamos sin hablar, creo que la confianza se ha perdido. Pero si María desconfía de mí, tal vez no debería haber boda. Cuando una pareja se quiere, confían el uno en el otro. Es normal que haya celos, pero no acusar así porque sí. Encima que estoy preparando una sorpresa para ella, para el día de la boda... ¡Así me lo paga! No tengo ni idea cómo dormiré. Se puede cormos, pero hay tensión entre nosotros. Se palpa en el ambiente. Se puede cortar con un cuchillo. Llegamos al portal y saco la llave. Abro y subimos a mi piso. Dejo que pase María primero. A continuación paso yo. La veo de pie al lado del sofá.
-Siéntate, por favor. Como si estuvieras en tu casa-Javi.
-Javi, tenemos que hablar-María.
Se sienta y yo empiezo a ponerme nervioso. ¿Y si quiere cancelar la boda? ¿Y si ya no me quiere? Voy a tener que contarle una de las 2 cosas de las que he hablado con Blanca. La otra hasta el día de la boda, si es que hay... Me siento en el sofá al lado de ella, en el borde. La miro serio, preocupado.
-Dime-Javi.
María toma aire, suspira y me coge de la mano. Me mira a los ojos y empieza a hablar.
-Javi, mi amor, tú sabes que yo te quiero mucho. Pero eso de que me mientas y no saber lo que haces... No digo que te tenga que estar controlando todo el tiempo, pero al menos dime la verdad. Intentaré no enfadarme ni ponerme celosa. Aunque sabes que para mí eso es difícil. Pero creo que nos deberíamos dar un tiempo-María.
-Pero... ¿un tiempo por qué?-apenas puedo hablar, me he quedado en shock. Ahora mismo tengo un nudo en la garganta que me impide hablar y que hace que esté a punto de llorar.
-Porque no me mereces, porque soy una celosa obsesiva y sé que con el tiempo te acabarías cansando de mí. Aplazamos la boda, de momento. Yo no estoy diciendo que la vayamos a cancelar. Eso sólo el tiempo lo dirá-María.
-¿Quieres que te diga que estuve haciendo cuando me fui?-le digo enfadado y alzando la voz de repente-¡Hablé con Blanca para arreglar los papeles del divorcio!
De momento sólo le puedo dar esta noticia, la otra me la debo guardar por ahora. Ahora mismo siento rabia y decepción. Que me diga esto María... Me levanto del sofá y de espaldas a ella le digo:
-Puedes quedarte en el sofá, me voy a la cama-Javi.
-Pero sólo son las 8:30...-dice María disgustada.
No tengo hambre, sólo quiero dormir y que llegue mañana para volver a Barcelona a la rutina. Ni siquiera me quiero quedar en Madrid este finde. Le iba a presentar a mi madre a María, pero con esto que ha pasado... Voy a mi cuarto y cierro el pestillo. Me quito los zapatos y me tumbo en la cama. Me quedo mirando el techo. No entiendo nada, ahora dice que no la merezco. Sí que la merezco y mucho. A lo mejor soy yo que no merezco estar a su lado, vivir todo este cuento de hadas en versión adulta. Ahora mismo envidio tanto a Ángeles y Santi...
Relatado por Myriam Beneditted
Ya estamos en casa de Santi. Nos ha dejado la llave de su casa para que nos quedemos Carlos, Carolina y yo. Nos hemos tenido que repartir así porque somos muchos y ya es tarde para volver. María y Javi han vuelto al punto de encuentro a las 7:30. Íbamos a llegar a las 3 de la mañana o así a Barcelona, así que hemos optado por hacer noche en Madrid y salir por la mañana. Idea de Roko, muy buena. Es que si no íbamos a estar muy cansados al llegar tan tarde. Son las 8:30 de la tarde y estamos en el salón viendo la tele. No hay gran cosa, pero hasta la hora de la cena entretiene.
-¿Y si hacemos algo más interesante?-pregunta Carlos.
-Vale, pero ¿el qué?-Myriam.
Carolina nos mira a ambos y sonríe.
-En la primera edición jugábamos a las pruebas-Carolina F.
-¿A las pruebas?-pregunto extrañada.
-Sí, a alguien le toca hacer una prueba así que el resto se junta para decidir qué mandarle. Podríamos hacerlo los 3-Carolina.
-¿Y quién empieza?-pregunta Carlos.
-Que empiece la profe, ¿no?-dice Carolina con una sonrisa.
-Me parece bien-corrobora Carlos.
-Pues a mí, esto deberíamos votarlo-protesto en broma.
-Vale, que levante la mano quien quiera que la primera sea Myriam-Carolina.
Carolina y Carlos levantan la mano.
-Esto no es justo-Myriam.
Carlos y Carolina se alejan de mí para decidir una prueba para mí, les veo cuchichear. A ver que quieren que haga. Porque a Carolina la dejo de ver en breve, pero a Carlos no. Me puedo tomar la venganza por mi mano. Ya estoy pensando algún tipo de venganza cuando veo volver a Carlos y Carolina a mi lado.
-Tienes que llamar a Giu y excitarle. Que quiera venir corriendo a Madrid-me dice Carlos con una sonrisa perversa.
-No pienso hacer eso-Myriam. Me niego a hacer eso. En persona vale, pero por teléfono no. Y además con la atenta mirada de estos 2.
-Si te niegas, tienes que quitarte una prenda-Carolina.
Me quedo pensando en mis posibilidades: morirme de la vergüenza llamando a Giu y excitarle o quedarme sin una prenda. Estos 2 pueden ser muy cabrones y me puedo quedar ligera de ropa.
-Tic tac-me mete prisa Carlos.
-Un momento, estoy pensando qué decirle...-Myriam.
-¿Vas a llamarle?-me pregunta Carolina extendiéndome su móvil.
-Emmm...-Myriam.
lunes, 11 de agosto de 2014
Capítulo 258:De permiso
*19:30*
Relatado por Roko
Llegan María y Javi al punto de encuentro que hemos fijado. Le hemos enviado un mensaje a María y otro a Javi. Creo que a estas horas ya no podemos volver, llegaríamos muy tarde.
-Deberíamos ir mañana por la mañana-propongo al resto.
-No todos nos desconectamos como tú, muñeca biónica-me dice Santi picándome.
-¿Ya empezáis?-pregunta Dani D.
-Ha empezado éste...-Roko.
-Pero tienes que reconocer, Roko, que tiene razón-colabora Arturo. Santi le choca los 5.
Miro a los 2 con cara de pocos amigos, pero en plan broma. Ya sé que lo hacen por chincharme y yo no me enfado. El día que me enfade, va a arder Troya.
-Tú ni caso a éstos, que te tienen envidia-Ángeles.
-Voy a poneros un esparadrapo en esa boquita que Dios os ha dao-María.
Ángeles y María son las que más me defienden. Las miro y sonrío. A Santi y Arturo les saco la lengua.
-Bueno, ¿entonces qué vamos a hacer?-Anna.
-¿O nos vamos a quedar aquí?-Arnau.
-Veamos, en la caravana se pueden quedar 2 personas, 3 como mucho-Santi.
Nos miramos entre nosotros para ver quiénes se quedan a dormir en la caravana.
-Yo propongo-dice Dani Martínez levantando la mano-que nos quedemos Anna y yo. Somos los únicos de fuera.
Carraspeamos María, Carlos, Carolina Ferre, Arturo, Arnau, Myriam y yo en señal de descontento.
-¿Y nosotros qué somos, chiquillo?-le reprocha María.
-Éste quiere cobrar y no sabe cómo-nos dice Myriam.-Tienes suerte de no estar en mi clase-le dice a Dani dirigiéndose a él y mirándole directamente a los ojos.
-¿Lo echamos a piedra, papel o tijera?-Arturo.
-Pero sólo los de fuera, los de Madrid no-digo mirando de reojo a Santi. ¡Toma puyita de vuelta!
-Y la yaya tampoco porque está con Javi-Anna.
María mira a Anna seria y le aguanta la mirada. Anna la retira rápido. La verdad es que si María te mira así, da miedo. No se lo aconsejo a nadie. Es una mirada dura, con matices amenazantes.
-A la de 3 sacamos-Dani M.
Pongo mi mano a la espalda. Dani cuenta hasta 3 y sacamos las manos. Quedamos descalificados Dani y yo.
-Creo que va a ser una noche interesante...-dice Arturo con voz sensual.
-¡Eh, no vale! Se supone que cada uno con su pareja-protesta Dani M.
-Tranquilo Dani, que no va a pasar nada-le promete Anna.
-Más os vale-Dani M.
-¿No te fías de mí?-Anna.
-De ti sí, pero de él-dice señalando a Arturo-no.
-Tú te vienes con nosotros-me dice Ángeles.
-Vale-se lo agradezco con una sonrisa.
-Pero...-ya se va a quejar Santi.
-Ni pero ni pera-le replica Ángeles.
Dani Martínez le da la llave de la caravana a Anna, que le da un beso de despedida y le susurra algo al oído.
Relatado por Mónica Naranjo
Poco a poco Àngel va recuperándose. Hoy he estado con él en rehabilitación. Veo que le es muy duro para él y le cuesta, pero también sé que él es un luchador y podrá superar esto. En cuanto esté recuperado, nos casaremos. Estamos saliendo en estos momentos del hospital. Voy empujando la silla de ruedas y vamos a la parada de autobús. Volvemos al hotel. No sé si su casa estará addptada para andar con una silla de ruedas, pero desde luego la mía no. En el autobús me quedo a su lado, no quiero dejarle solo. Me da igual tener que ir de pie todo el trayecto si la recompensa es su sonrisa.
-¿Qué? ¿Con ganas de volver?-le pregunto a Àngel.
-¡Muchas!-parece un niño pequeño. Su cara muestra emoción, entusiasmo, ilusión.
No sé cómo será volver después de un tiempo alejado de plató, de los concursantes y de los compañeros. Nunca he faltado al programa, así que no sé cómo será la sensación. El autobús llega a nuestra parada y bajamos. Bajo con cuidado la silla y la empujo hasta ir al hotel.
-¿Puedes decirle a Tinet que estoy aquí para el miércoles?-me dice Àngel.
Paro y me pongo delante de él. Me agacho a su lado.
-Cariño, esta semana no hay grabación. Van a hacer un programa especial por la muerte de Sylvia-Mónica.
-Ah-dice afligido.
-Lo siento, amore-Mónica.
-No tienes por qué sentirlo, no es tu culpa ni la de nadie. Son cosas que pasa, así es la vida-Àngel.
Me levanto y me pongo a su espalda y nos dirigimos hacia el hotel. Àngel dormirá conmigo, lo tengo claro. Llegamos a recepción y le digo al hombre que Àngel se quedará en mi habitación. Nos da una copia de la llave. Así tendré yo una y Àngel otra para no tener que esperar. Subimos en el ascensor y vamos a la habitación. Hoy va a estar muy tranquilito esto porque los concursantes se han ido a Madrid. Bueno los concursantes, Carlos, Myriam, Arnau y Carolina Ferre. La churri se ha quedado en el hotel, me lo ha dicho antes por whatsapp. Pobre, le habrá tocado quedarse con todos los niños. Àngel se acerca a la cama y le ayudo a tumbarse en ella. Me hace caer y quedo encima de él.
-¿Con ganas de juerga, goloso?-Mónica.
Àngel me mira sensualmente y acerca su cuerpo al mío. Nuestros labios se juntan y nos damos un apasionado beso. Se nota que me echaba de menos.
-No sentiré las piernas, pero aún siento otra cosa...-Àngel.
-Ay amore, eres de lo que no hay-Mónica.
Pero yo también tengo muchas ganas de él. Tanto o más que él. Me da que va a ser una noche muy intensa y larga.
Relatado por Dani Martínez
Diges me ha invitado a su casa, pero yo sigo pensando en Anna. Que Arturo se quede con ella pone en peligro nuestra relación y todo. Es más cabronazo que yo incluyo. ¡Y ya es decir! Vuelvo sobre mis pasos y vuelvo al pie de la caravana.
-¿Dónde vas?-Dani D.
-Santi ha dicho que pueden quedarse hasta 3 personas, tengo derecho a estar con mi novia-Dani M.
-Por un a noche que no estés con ella no te vas a morir-Dani D.
-Sí me muero porque ella es mi vida, mi aliento, mi latido. Sin ella no puedo vivir, lo es todo para mí-Dani M.
-¿Dani Martínez diciendo estas cursiladas? Pellízcame que debo estar soñando-me dice riendo.
Le doy un puñetazo en el brazo a modo de protesta. Sé que Anna me ha cambiado la vida, pero eso no quiere decir que eso sea motivo de burla. Estoy en la puerta de la caravana, ahora no sé si llamar o no.
-Vamos a jugar al FIFA, tío. ¿O ya juegas a las mamás y papás?-Dani D.
-¡Te vas a enterar! ¡Te voy a dar una paliza!-Dani M.
-Pues vamos-Dani D.
Me doy la vuelta y me voy con Dani y Arnau a casa de Dani. Nos vamos a casa de Diges.
-Profe, ¿te apetece jugar un partidillo contra Martínez y contra mí?-Dani D.
-¿Madrid-Barça?-Dani M.
-Sí-Arnau.
-Pero, ¿con quién vas tú?-Dani M.
-¡Con el Barça, por supuesto!-Arnau.
-Profe... Me has decepcionao-Dani D.
-¡Toma ahí! ¡te has quedao solo, Diges!-Dani M.
-Pero os voy a ganar-Dani D.
-Primero habrá que llegar a casa, ¿no?-Arnau.
-Claro y cenar y acostar al nene, pero luego... ¡os vais a enterar!
Relatado por Roko
Llegan María y Javi al punto de encuentro que hemos fijado. Le hemos enviado un mensaje a María y otro a Javi. Creo que a estas horas ya no podemos volver, llegaríamos muy tarde.
-Deberíamos ir mañana por la mañana-propongo al resto.
-No todos nos desconectamos como tú, muñeca biónica-me dice Santi picándome.
-¿Ya empezáis?-pregunta Dani D.
-Ha empezado éste...-Roko.
-Pero tienes que reconocer, Roko, que tiene razón-colabora Arturo. Santi le choca los 5.
Miro a los 2 con cara de pocos amigos, pero en plan broma. Ya sé que lo hacen por chincharme y yo no me enfado. El día que me enfade, va a arder Troya.
-Tú ni caso a éstos, que te tienen envidia-Ángeles.
-Voy a poneros un esparadrapo en esa boquita que Dios os ha dao-María.
Ángeles y María son las que más me defienden. Las miro y sonrío. A Santi y Arturo les saco la lengua.
-Bueno, ¿entonces qué vamos a hacer?-Anna.
-¿O nos vamos a quedar aquí?-Arnau.
-Veamos, en la caravana se pueden quedar 2 personas, 3 como mucho-Santi.
Nos miramos entre nosotros para ver quiénes se quedan a dormir en la caravana.
-Yo propongo-dice Dani Martínez levantando la mano-que nos quedemos Anna y yo. Somos los únicos de fuera.
Carraspeamos María, Carlos, Carolina Ferre, Arturo, Arnau, Myriam y yo en señal de descontento.
-¿Y nosotros qué somos, chiquillo?-le reprocha María.
-Éste quiere cobrar y no sabe cómo-nos dice Myriam.-Tienes suerte de no estar en mi clase-le dice a Dani dirigiéndose a él y mirándole directamente a los ojos.
-¿Lo echamos a piedra, papel o tijera?-Arturo.
-Pero sólo los de fuera, los de Madrid no-digo mirando de reojo a Santi. ¡Toma puyita de vuelta!
-Y la yaya tampoco porque está con Javi-Anna.
María mira a Anna seria y le aguanta la mirada. Anna la retira rápido. La verdad es que si María te mira así, da miedo. No se lo aconsejo a nadie. Es una mirada dura, con matices amenazantes.
-A la de 3 sacamos-Dani M.
Pongo mi mano a la espalda. Dani cuenta hasta 3 y sacamos las manos. Quedamos descalificados Dani y yo.
-Creo que va a ser una noche interesante...-dice Arturo con voz sensual.
-¡Eh, no vale! Se supone que cada uno con su pareja-protesta Dani M.
-Tranquilo Dani, que no va a pasar nada-le promete Anna.
-Más os vale-Dani M.
-¿No te fías de mí?-Anna.
-De ti sí, pero de él-dice señalando a Arturo-no.
-Tú te vienes con nosotros-me dice Ángeles.
-Vale-se lo agradezco con una sonrisa.
-Pero...-ya se va a quejar Santi.
-Ni pero ni pera-le replica Ángeles.
Dani Martínez le da la llave de la caravana a Anna, que le da un beso de despedida y le susurra algo al oído.
Relatado por Mónica Naranjo
Poco a poco Àngel va recuperándose. Hoy he estado con él en rehabilitación. Veo que le es muy duro para él y le cuesta, pero también sé que él es un luchador y podrá superar esto. En cuanto esté recuperado, nos casaremos. Estamos saliendo en estos momentos del hospital. Voy empujando la silla de ruedas y vamos a la parada de autobús. Volvemos al hotel. No sé si su casa estará addptada para andar con una silla de ruedas, pero desde luego la mía no. En el autobús me quedo a su lado, no quiero dejarle solo. Me da igual tener que ir de pie todo el trayecto si la recompensa es su sonrisa.
-¿Qué? ¿Con ganas de volver?-le pregunto a Àngel.
-¡Muchas!-parece un niño pequeño. Su cara muestra emoción, entusiasmo, ilusión.
No sé cómo será volver después de un tiempo alejado de plató, de los concursantes y de los compañeros. Nunca he faltado al programa, así que no sé cómo será la sensación. El autobús llega a nuestra parada y bajamos. Bajo con cuidado la silla y la empujo hasta ir al hotel.
-¿Puedes decirle a Tinet que estoy aquí para el miércoles?-me dice Àngel.
Paro y me pongo delante de él. Me agacho a su lado.
-Cariño, esta semana no hay grabación. Van a hacer un programa especial por la muerte de Sylvia-Mónica.
-Ah-dice afligido.
-Lo siento, amore-Mónica.
-No tienes por qué sentirlo, no es tu culpa ni la de nadie. Son cosas que pasa, así es la vida-Àngel.
Me levanto y me pongo a su espalda y nos dirigimos hacia el hotel. Àngel dormirá conmigo, lo tengo claro. Llegamos a recepción y le digo al hombre que Àngel se quedará en mi habitación. Nos da una copia de la llave. Así tendré yo una y Àngel otra para no tener que esperar. Subimos en el ascensor y vamos a la habitación. Hoy va a estar muy tranquilito esto porque los concursantes se han ido a Madrid. Bueno los concursantes, Carlos, Myriam, Arnau y Carolina Ferre. La churri se ha quedado en el hotel, me lo ha dicho antes por whatsapp. Pobre, le habrá tocado quedarse con todos los niños. Àngel se acerca a la cama y le ayudo a tumbarse en ella. Me hace caer y quedo encima de él.
-¿Con ganas de juerga, goloso?-Mónica.
Àngel me mira sensualmente y acerca su cuerpo al mío. Nuestros labios se juntan y nos damos un apasionado beso. Se nota que me echaba de menos.
-No sentiré las piernas, pero aún siento otra cosa...-Àngel.
-Ay amore, eres de lo que no hay-Mónica.
Pero yo también tengo muchas ganas de él. Tanto o más que él. Me da que va a ser una noche muy intensa y larga.
Relatado por Dani Martínez
Diges me ha invitado a su casa, pero yo sigo pensando en Anna. Que Arturo se quede con ella pone en peligro nuestra relación y todo. Es más cabronazo que yo incluyo. ¡Y ya es decir! Vuelvo sobre mis pasos y vuelvo al pie de la caravana.
-¿Dónde vas?-Dani D.
-Santi ha dicho que pueden quedarse hasta 3 personas, tengo derecho a estar con mi novia-Dani M.
-Por un a noche que no estés con ella no te vas a morir-Dani D.
-Sí me muero porque ella es mi vida, mi aliento, mi latido. Sin ella no puedo vivir, lo es todo para mí-Dani M.
-¿Dani Martínez diciendo estas cursiladas? Pellízcame que debo estar soñando-me dice riendo.
Le doy un puñetazo en el brazo a modo de protesta. Sé que Anna me ha cambiado la vida, pero eso no quiere decir que eso sea motivo de burla. Estoy en la puerta de la caravana, ahora no sé si llamar o no.
-Vamos a jugar al FIFA, tío. ¿O ya juegas a las mamás y papás?-Dani D.
-¡Te vas a enterar! ¡Te voy a dar una paliza!-Dani M.
-Pues vamos-Dani D.
Me doy la vuelta y me voy con Dani y Arnau a casa de Dani. Nos vamos a casa de Diges.
-Profe, ¿te apetece jugar un partidillo contra Martínez y contra mí?-Dani D.
-¿Madrid-Barça?-Dani M.
-Sí-Arnau.
-Pero, ¿con quién vas tú?-Dani M.
-¡Con el Barça, por supuesto!-Arnau.
-Profe... Me has decepcionao-Dani D.
-¡Toma ahí! ¡te has quedao solo, Diges!-Dani M.
-Pero os voy a ganar-Dani D.
-Primero habrá que llegar a casa, ¿no?-Arnau.
-Claro y cenar y acostar al nene, pero luego... ¡os vais a enterar!
sábado, 9 de agosto de 2014
Capítulo 257:¿Qué dices?
Relatado por María del Monte
No podía más con esta presión y decidí irme del restaurante. Sé lo que me vais a decir, así que os lo podéis ahorrar. Sé que mi actitud ha sido cobarde, pero me diréis que la de Javi no lo ha sido. ¿O me decís que la apoyáis a él? No tengo ni idea qué se traerá entre manos, pero me ha mentido. Seguro que ha vuelto con su mujer y no me lo quiere contar. O está con las 2 a la vez. Pues yo no soy el segundo plato de nadie. Llevo ya un rato aquí empapándome, pero no me importa. No veáis cómo se ha puesto a llover de repente. Le doy vueltas a lo que ocurrió hace unos días en Sevilla con mi madre delante. Creía que Javi era diferente, que me quería. Pero es como los demás. Un hombre casado jamás dejará a su mujer, mira que me lo avisaron mis amigos. Yo le quiero y estaba ciega de amor. Cojo el móvil que se empapa con la lluvia, se empaña la pantalla. Con el móvil en la mano aún no sé qué hacer. Estoy hecha un lío, sólo quiero que esto y no tener que hacerlo. Desbloqueo el móvil y busco en la agenda. Lo pulso y espero a que me conteste. Sólo le voy a pedir opinión, no quiere decir nada. Porque a pesar de todo confío en él. A lo mejor hay una razón por la cual me haya mentido. Merece explicarse. Al otro lado de la línea se oye un diga cansado.
-¿Mamá? No te habré despertado, ¿verdad?-María.
-La verdad es que ya me tenía que despertar. He quedado con Puri y Conchi para tomar algo. ¿Te pasa algo, hija?
-Pues...-la verdad es que no sé cómo explicarle esto.
-¡Venga hija!-me pide mi madre.
-Creo que Javi me engaña-suelto de golpe.
-¿Qué dices?-me preguntan al otro lado de la línea y a mi espalda.
Me giro y veo a Javi empapado con cara de asombro.
-Mamá, te llamo luego-no la dejo contestar y cuelgo.
-¿Qué dices de que te engaño?-me pregunta Javi serio.
-Me mentiste, no has ido a ver a tu padre porque está...-María.
-¿Muerto? Lo sé. Sé que piensas eso, pero de verdad que no te he engañado. No te puedo contar nada de momento, pero te juro que no te engaño. ¿No te fías de mí?-Javi.
Me quedo mirándole a los ojos, unos ojos que muestran ahora mismo tristeza, asombro y decepción. Creo que está decepcionado por lo que pienso de él. Pero no me ha dejado otra opción. Soy muy celosa y enseguida me monto una película yo sola.
-Di, ¿te fías o no?-me vuelve a preguntar Javi.
Le miro con desconfianza. No sé qué pensar la verdad, no sé qué decirle. Ahora mismo estoy dolida y se me escapan unas lágrimas que se funden con la lluvia.
-Volvamos con los demás, estarán preocupados-sólo me sale decirle eso.
Relatado por Carolina Cerezuela
Bueno pues mientras ellos están en Madrid, yo me he quedado en Barcelona. ¡Y con todos los niños! Se lo dije a Santi porque no la despertara tan pronto, tan pequeñita... Se ha debido pasar la voz y me han ido trayendo a los niños esta mañana dormiditos. Ahora mismo tengo un campamento aquí formado. Bueno un mini campamento. Estamos en la habitación, pero me están pidiendo de ir a jugar.
-Porfa tita, vamos a jugar-me pide Calma.
-¡A futbol!-exclama Martín.
-Buen futbol me da éste...-digo señalando mi tripa, refiriéndome a mi futuro hijo.
-No, a futbol no-salta mi hija.
-¡Venga! Los que quieran jugar a futbol conmigo y los que no con la aburrida-dice mi marido.
Le echo una mirada asesina y le saco la lengua divertida.
-Pues nos lo vamos a pasar mejor nosotras-les digo a los chicos. Es que nos hemos separado por chicos y chicas. Martín y Galileo se han levantado y se han puesto al lado de Carlos. En cambio las niñas se han puesto a mi lado.
-¡Y somos más!-les dice Candela sacándoles la lengua, chinchándoles.
No hay mucha diferencia de edad entre los niños, así que podré jugar tanto con Carla, Calma y Candela. Como cuando juego en casa con Carla. Carlos se acerca a mí y me besa para despedirse. Los niños se emocionan. Yo le quito importancia, sólo ha sido un beso. Hay que ver cómo son los niños con los besos, lo hacen un espectáculo. Martín y Galileo van a salir por la puerta, pero les retengo diciéndoles:
-¿No me vais a dar un beso?-y pongo la cara para que me besen.
Se acerca primero Martín y luego Galileo. Se despiden de nosotras y salen de la habitación.
-Mamá, ¿y qué vamos a hacer?-me pregunta Carla acercándose más a mí.
-¿Qué os apetece hacer?-les pregunto. Si no se les ocurre nada, tengo alguna idea por ahí.
Las niñas se ponen a pensar, las veo concentradas.
-¿Qué? ¿Se os ocurre algo?-les pregunto sonriendo.
-Piensa tú también, tita-protesta Calma.
-Venid conmigo-les digo levantándome y ofreciendo mis manos.
-¿A dónde vamos?-Candela.
-Ahora lo veréis. Candela, dale la mano a Carla-Carolina.
-No, yo-dice Calma.
-Está bien, pero no te sueltes ¿eh? Que como te pase algo, tu padre me mata. Candela, ven aquí cariño-digo ofreciéndole mi mano derecha.
Y así cogidas de la mano salimos de la habitación y vamos al ascensor. Bajamos y salimos del hotel. Las llevo a Getmusic y allí a una sala vacía, pero en la que hay algunas sillas. Empiezo a mover sillas en cuanto llegamos y las niñas se ponen a correr por la sala. He colocado 3 sillas. Supongo que intuís de qué juego se trata.
-Conocéis este juego, ¿verdad?-Carolina.
-Yo sí, he jugado en el cole-dice Candela.
-A ver mis niñas. Este juego se llama "el juego de las sillas". Hay que dar vueltas alrededor de ellas con una música y cuando se pare la música, hay que buscar asiento. Quien se quede de pie, se elimina-les explico.
-Pero somos pocas...-se queja Candela.
-Es verdad, pero no hay otra-Candela.
-¿Y si llamamos a Martín, Galileo y al tito?-Calma.
-Pero a saber dónde estarán ahora, jo-la que se queja ahora es Carla.
Conociendo a mi marido, creo que ya sé dónde estarán.
No podía más con esta presión y decidí irme del restaurante. Sé lo que me vais a decir, así que os lo podéis ahorrar. Sé que mi actitud ha sido cobarde, pero me diréis que la de Javi no lo ha sido. ¿O me decís que la apoyáis a él? No tengo ni idea qué se traerá entre manos, pero me ha mentido. Seguro que ha vuelto con su mujer y no me lo quiere contar. O está con las 2 a la vez. Pues yo no soy el segundo plato de nadie. Llevo ya un rato aquí empapándome, pero no me importa. No veáis cómo se ha puesto a llover de repente. Le doy vueltas a lo que ocurrió hace unos días en Sevilla con mi madre delante. Creía que Javi era diferente, que me quería. Pero es como los demás. Un hombre casado jamás dejará a su mujer, mira que me lo avisaron mis amigos. Yo le quiero y estaba ciega de amor. Cojo el móvil que se empapa con la lluvia, se empaña la pantalla. Con el móvil en la mano aún no sé qué hacer. Estoy hecha un lío, sólo quiero que esto y no tener que hacerlo. Desbloqueo el móvil y busco en la agenda. Lo pulso y espero a que me conteste. Sólo le voy a pedir opinión, no quiere decir nada. Porque a pesar de todo confío en él. A lo mejor hay una razón por la cual me haya mentido. Merece explicarse. Al otro lado de la línea se oye un diga cansado.
-¿Mamá? No te habré despertado, ¿verdad?-María.
-La verdad es que ya me tenía que despertar. He quedado con Puri y Conchi para tomar algo. ¿Te pasa algo, hija?
-Pues...-la verdad es que no sé cómo explicarle esto.
-¡Venga hija!-me pide mi madre.
-Creo que Javi me engaña-suelto de golpe.
-¿Qué dices?-me preguntan al otro lado de la línea y a mi espalda.
Me giro y veo a Javi empapado con cara de asombro.
-Mamá, te llamo luego-no la dejo contestar y cuelgo.
-¿Qué dices de que te engaño?-me pregunta Javi serio.
-Me mentiste, no has ido a ver a tu padre porque está...-María.
-¿Muerto? Lo sé. Sé que piensas eso, pero de verdad que no te he engañado. No te puedo contar nada de momento, pero te juro que no te engaño. ¿No te fías de mí?-Javi.
Me quedo mirándole a los ojos, unos ojos que muestran ahora mismo tristeza, asombro y decepción. Creo que está decepcionado por lo que pienso de él. Pero no me ha dejado otra opción. Soy muy celosa y enseguida me monto una película yo sola.
-Di, ¿te fías o no?-me vuelve a preguntar Javi.
Le miro con desconfianza. No sé qué pensar la verdad, no sé qué decirle. Ahora mismo estoy dolida y se me escapan unas lágrimas que se funden con la lluvia.
-Volvamos con los demás, estarán preocupados-sólo me sale decirle eso.
Relatado por Carolina Cerezuela
Bueno pues mientras ellos están en Madrid, yo me he quedado en Barcelona. ¡Y con todos los niños! Se lo dije a Santi porque no la despertara tan pronto, tan pequeñita... Se ha debido pasar la voz y me han ido trayendo a los niños esta mañana dormiditos. Ahora mismo tengo un campamento aquí formado. Bueno un mini campamento. Estamos en la habitación, pero me están pidiendo de ir a jugar.
-Porfa tita, vamos a jugar-me pide Calma.
-¡A futbol!-exclama Martín.
-Buen futbol me da éste...-digo señalando mi tripa, refiriéndome a mi futuro hijo.
-No, a futbol no-salta mi hija.
-¡Venga! Los que quieran jugar a futbol conmigo y los que no con la aburrida-dice mi marido.
Le echo una mirada asesina y le saco la lengua divertida.
-Pues nos lo vamos a pasar mejor nosotras-les digo a los chicos. Es que nos hemos separado por chicos y chicas. Martín y Galileo se han levantado y se han puesto al lado de Carlos. En cambio las niñas se han puesto a mi lado.
-¡Y somos más!-les dice Candela sacándoles la lengua, chinchándoles.
No hay mucha diferencia de edad entre los niños, así que podré jugar tanto con Carla, Calma y Candela. Como cuando juego en casa con Carla. Carlos se acerca a mí y me besa para despedirse. Los niños se emocionan. Yo le quito importancia, sólo ha sido un beso. Hay que ver cómo son los niños con los besos, lo hacen un espectáculo. Martín y Galileo van a salir por la puerta, pero les retengo diciéndoles:
-¿No me vais a dar un beso?-y pongo la cara para que me besen.
Se acerca primero Martín y luego Galileo. Se despiden de nosotras y salen de la habitación.
-Mamá, ¿y qué vamos a hacer?-me pregunta Carla acercándose más a mí.
-¿Qué os apetece hacer?-les pregunto. Si no se les ocurre nada, tengo alguna idea por ahí.
Las niñas se ponen a pensar, las veo concentradas.
-¿Qué? ¿Se os ocurre algo?-les pregunto sonriendo.
-Piensa tú también, tita-protesta Calma.
-Venid conmigo-les digo levantándome y ofreciendo mis manos.
-¿A dónde vamos?-Candela.
-Ahora lo veréis. Candela, dale la mano a Carla-Carolina.
-No, yo-dice Calma.
-Está bien, pero no te sueltes ¿eh? Que como te pase algo, tu padre me mata. Candela, ven aquí cariño-digo ofreciéndole mi mano derecha.
Y así cogidas de la mano salimos de la habitación y vamos al ascensor. Bajamos y salimos del hotel. Las llevo a Getmusic y allí a una sala vacía, pero en la que hay algunas sillas. Empiezo a mover sillas en cuanto llegamos y las niñas se ponen a correr por la sala. He colocado 3 sillas. Supongo que intuís de qué juego se trata.
-Conocéis este juego, ¿verdad?-Carolina.
-Yo sí, he jugado en el cole-dice Candela.
-A ver mis niñas. Este juego se llama "el juego de las sillas". Hay que dar vueltas alrededor de ellas con una música y cuando se pare la música, hay que buscar asiento. Quien se quede de pie, se elimina-les explico.
-Pero somos pocas...-se queja Candela.
-Es verdad, pero no hay otra-Candela.
-¿Y si llamamos a Martín, Galileo y al tito?-Calma.
-Pero a saber dónde estarán ahora, jo-la que se queja ahora es Carla.
Conociendo a mi marido, creo que ya sé dónde estarán.
viernes, 8 de agosto de 2014
Capítulo 256:Un encontronazo de suerte
Relatado por Daniel Diges
Se acaba de ir Javi corriendo. Creo que ha ido en busca de María. Me siento responsable en parte porque le podía haber dicho que lo que ha hecho no estaba bien a Javi o decirle la verdad a María. En el mensaje Javi me contó que iba a ver a Blanca para hablar con ella. No tengo ni idea para qué. Eso es algo que sólo ellos 2 saben. Pero supongo que María tiene derecho a saber la verdad. Ahora se debe sentir engañada y debe pensar que Javi le está poniendo los cuernos. Yo no creo realmente que Javi haya engañado a María, no es de esos. Pero claro que nunca se sabe. Mirad si no lo que le ha pasado a Ángeles... Cuando parece que todo va bien, hay algo que hace que trunque todo lo bueno que tienes. No juzgo a Santi, ni a Arturo ni a ninguno de los que estamos aquí presentes. Cada uno tiene lo suyo y bastante tiene con su yo interior que le reprocha todo lo que hace. Hay veces que nuestro subconsciente se empeña en quitarnos también lo bueno que nos pasa. Eso hace que no creamos en nosotros, que creamos que no lo merecemos y no sea para nosotros. Pero lo bueno que te pasa es por alguna razón. Y si te pasa, es porque lo has merecido y has luchado por ello. Porque en esta vida no se regala nada y no se consigue nada sin pelear. Cada uno de los que estamos aquí (y los que se han quedado en Barcelona) ha luchado por conseguir sus sueños, su trabajo, su vida, su lugar en el mundo. Pedimos la cuenta, pagamos y nos vamos.
-¿Dónde les buscamos?-pregunta Carolina F.
-¿Y si nos separamos para buscarles?-Dani D.
-¡Venga! ¡A hacer grupos ya!-Anna.
-¡Se van a enterar los yayos!-Ángeles.
No nos decidimos y Myriam pone orden. Silba y nos callamos todos (estábamos hablando todos a la vez y parecía un gallinero).
-Salgamos fuera y nos dividimos para buscarles-Myriam.
-¡Pero si está jarreando!-Arturo.
-Yo si me constipo, no ensayo ¿eh?-avisa Santi.
-Santi, no me amenaces que te llevas doble ración de ensayo, ¿eh?-le avisa Myriam.
-Sí, así que cuidado, amiguete-Arnau.
Al final hemos hecho 2 grupos. Yo voy con Arturo, Santi, Ángeles y Arnau e iremos a buscar a Javi, el otro grupo va a buscar a María. Como no les encontremos ahora, vamos a tener que hacer noche en Madrid. A ver yo ofrezco mi casa, pero todos no cabemos. Además la calle no es lugar seguro por la noche. ¿Dónde se habrán metido estos 2 tortolitos?
Relatado por Silvia
Al final he llegado un poco más tarde de lo que ponía en el billete. Pero al fin estoy en Barcelona. Salgo de la estación y me encamino al hotel donde ya deben estar Vane, Kim y Natalia. Voy sin mirar y me choco con alguien.
-Perdona-le digo sin prestar atención.
-No pasa nada, guapa.
Miro al chico que me está hablando. Es un chico alto, moreno, ojos verdes y muy guapo.
-¿Eres de por aquí?-me pregunta el chico.
-No, soy de Valencia. He venido a ver unas amigas-Silvia.
-Apunta mi número y me llamas cuando quieres-me dice el número y lo guardo en la agenda del móvil.-Por cierto me llamo Samuel, ¿y tú?
-Silvia.
-Encantado.
Nos damos 2 besos para saludarnos y cada uno sigue su camino. La verdad es que es un chico muy guapo. Ya veréis cuando les cuente a éstas lo que me ha pasado. No me lo puedo ni creer. En menos de 15 minutos llego al hotel. Les escribo un whatsapp para avisar que he llegado y para preguntar que dónde están. Me contesta Kim y decido subir a la habitación. Voy al ascensor y espero. Monto y le doy al botón de la planta. Al llegar ya están hablando animadamente.
-¿A que no sabéis qué me ha pasado?-Silvia.
-¿Qué?-me preguntan las 3 al mismo tiempo curiosas.
-De camino a aquí he conocido a un chico.. ¡Vaya chico!-Silvia.
-Cuenta, cuenta-me insiste Natalia.
-Eso, cuenta-Vane.
-¿Cómo ha sido?-Kim.
-Iba viniendo para aquí y me he chocado con alguien. Me ha empezado a hablar después de disculparme y me ha dado su número por si le quiero llamar-Silvia.
-¿Y qué vas a hacer?-Vane.
-Pues no lo sé todavía...-Silvia.
-Llámale-Kim.
-Mejor deja que pasen unos días-me aconseja Natalia.
La verdad es que no sé qué hacer, estoy hecha un lío. ¿Vosotros qué haríais en mi lugar?
Se acaba de ir Javi corriendo. Creo que ha ido en busca de María. Me siento responsable en parte porque le podía haber dicho que lo que ha hecho no estaba bien a Javi o decirle la verdad a María. En el mensaje Javi me contó que iba a ver a Blanca para hablar con ella. No tengo ni idea para qué. Eso es algo que sólo ellos 2 saben. Pero supongo que María tiene derecho a saber la verdad. Ahora se debe sentir engañada y debe pensar que Javi le está poniendo los cuernos. Yo no creo realmente que Javi haya engañado a María, no es de esos. Pero claro que nunca se sabe. Mirad si no lo que le ha pasado a Ángeles... Cuando parece que todo va bien, hay algo que hace que trunque todo lo bueno que tienes. No juzgo a Santi, ni a Arturo ni a ninguno de los que estamos aquí presentes. Cada uno tiene lo suyo y bastante tiene con su yo interior que le reprocha todo lo que hace. Hay veces que nuestro subconsciente se empeña en quitarnos también lo bueno que nos pasa. Eso hace que no creamos en nosotros, que creamos que no lo merecemos y no sea para nosotros. Pero lo bueno que te pasa es por alguna razón. Y si te pasa, es porque lo has merecido y has luchado por ello. Porque en esta vida no se regala nada y no se consigue nada sin pelear. Cada uno de los que estamos aquí (y los que se han quedado en Barcelona) ha luchado por conseguir sus sueños, su trabajo, su vida, su lugar en el mundo. Pedimos la cuenta, pagamos y nos vamos.
-¿Dónde les buscamos?-pregunta Carolina F.
-¿Y si nos separamos para buscarles?-Dani D.
-¡Venga! ¡A hacer grupos ya!-Anna.
-¡Se van a enterar los yayos!-Ángeles.
No nos decidimos y Myriam pone orden. Silba y nos callamos todos (estábamos hablando todos a la vez y parecía un gallinero).
-Salgamos fuera y nos dividimos para buscarles-Myriam.
-¡Pero si está jarreando!-Arturo.
-Yo si me constipo, no ensayo ¿eh?-avisa Santi.
-Santi, no me amenaces que te llevas doble ración de ensayo, ¿eh?-le avisa Myriam.
-Sí, así que cuidado, amiguete-Arnau.
Al final hemos hecho 2 grupos. Yo voy con Arturo, Santi, Ángeles y Arnau e iremos a buscar a Javi, el otro grupo va a buscar a María. Como no les encontremos ahora, vamos a tener que hacer noche en Madrid. A ver yo ofrezco mi casa, pero todos no cabemos. Además la calle no es lugar seguro por la noche. ¿Dónde se habrán metido estos 2 tortolitos?
Relatado por Silvia
Al final he llegado un poco más tarde de lo que ponía en el billete. Pero al fin estoy en Barcelona. Salgo de la estación y me encamino al hotel donde ya deben estar Vane, Kim y Natalia. Voy sin mirar y me choco con alguien.
-Perdona-le digo sin prestar atención.
-No pasa nada, guapa.
Miro al chico que me está hablando. Es un chico alto, moreno, ojos verdes y muy guapo.
-¿Eres de por aquí?-me pregunta el chico.
-No, soy de Valencia. He venido a ver unas amigas-Silvia.
-Apunta mi número y me llamas cuando quieres-me dice el número y lo guardo en la agenda del móvil.-Por cierto me llamo Samuel, ¿y tú?
-Silvia.
-Encantado.
Nos damos 2 besos para saludarnos y cada uno sigue su camino. La verdad es que es un chico muy guapo. Ya veréis cuando les cuente a éstas lo que me ha pasado. No me lo puedo ni creer. En menos de 15 minutos llego al hotel. Les escribo un whatsapp para avisar que he llegado y para preguntar que dónde están. Me contesta Kim y decido subir a la habitación. Voy al ascensor y espero. Monto y le doy al botón de la planta. Al llegar ya están hablando animadamente.
-¿A que no sabéis qué me ha pasado?-Silvia.
-¿Qué?-me preguntan las 3 al mismo tiempo curiosas.
-De camino a aquí he conocido a un chico.. ¡Vaya chico!-Silvia.
-Cuenta, cuenta-me insiste Natalia.
-Eso, cuenta-Vane.
-¿Cómo ha sido?-Kim.
-Iba viniendo para aquí y me he chocado con alguien. Me ha empezado a hablar después de disculparme y me ha dado su número por si le quiero llamar-Silvia.
-¿Y qué vas a hacer?-Vane.
-Pues no lo sé todavía...-Silvia.
-Llámale-Kim.
-Mejor deja que pasen unos días-me aconseja Natalia.
La verdad es que no sé qué hacer, estoy hecha un lío. ¿Vosotros qué haríais en mi lugar?
jueves, 7 de agosto de 2014
Capítulo 255:Tenemos algo que contarte
Relatado por Àngel Llàcer
Hoy no me puedo quejar. Estoy bastante mejor y feliz. ¿Y sabéis por qué? Porque tengo a la mejor mujer del mundo del mundo. Ella hace que no decaiga en mi recuperación, en que no me deprima, me hace feliz con tan solo su presencia. Se ha venido por la mañana, cuando ha empezado el horario de visitas y aún sigue aquí. La amo, amo a esta señorita tan bella, tan dulce y a la vez gamberra morbosa. Lo tiene todo y por eso es tan especial y la quiero tanto.
-¿Y los demás?-Àngel.
-Se han ido a Madrid, por el funeral de Sylvia...-Mónica.
-¿Y tú no has ido?-Àngel.
-Prefiero contigo-Mónica.
-Pero qué amor eres-Àngel.
-La mitad que tú-Mónica.
-Acércate-la llamo. Mónica se acerca a mí y le cojo la cara entre mis manos y le doy un señor besazo.
Hoy necesito demostrarle todo lo que me está ayudando, que aunque esté postrado en esta cama de hospital, siento mucho amor por ella. Y ya que yo no me puedo acercar, se tiene que acercar ella. Con ese beso, no sólo le estoy demostrando mi amor por ella; también le estoy dando las gracias por estar a mi lado, por darme fuerzas para continuar. Porque gracias a ella saldré adelante, lo sé. Tengo que hacer algo por ella, se lo debo. Me viene una idea a la cabeza que tal vez le guste. Sonrío al admirarla. Ella me devuelve la sonrisa. Llaman a la puerta y entra mi médico.
-¿Qué tal estamos hoy?
-Mejor-le digo mirando de reojo a Mónica.
-Con compañía siempre es mejor, ¿verdad?.
Asiento con la cabeza. La verdad es que si no estuviese Mónica a mi lado, no tendría sentido luchar. Pero con ella a mi lado, soy capaz de cualquier cosa.
-Tenemos que ir a rehabilitación, Àngel.
-¿Puede venir ella?-Àngel.
El doctor mira a Mónica y sonríe.
-Claro, que se venga. Ahora viene un celador a por ti, ¿eh?
El chico se da la vuelta para salir de la habitación, pero se gira y me mira. Sonríe para sus adentros y me sigue observando. Me está dejando con una intriga...
-¿Qué pasa?-le pregunto.
-Mónica, ¿puedes salir un momento, por favor?
-Claro-Mónica.
Mónica me da un breve beso en los labios y sale con el hombre de la bata blanca. ¿Qué querrá decir esa sonrisa y esa mirada? ¿Me tengo que preocupar? Bueno Àngel, tú a lo tuyo me digo a mí mismo. Alargo la mano y cojo el móvil. Busco entre los contactos y escribo un whatsapp.
-"Hola! Qué tal por allí?"-Àngel.
-"Àngel, por aquí todo genial. Es bastante tarde, pero bueno. Ando estudiando unas cosillas"
-"Entonces no podrías hacer skype? Te echa de menos"-Àngel.
-"Claro, por ella lo que sea. Está ahí contigo?"
-"Ha salido a hablar con el médico, pero ahora volverá. Ahora te aviso para que llames"-Àngel.
-"Ok tío"
-"Te has vuelto ya americano? Jaja"-Àngel.
Oigo la puerta abrirse de nuevo y tecleo rápido en el móvil y lo dejo en la mesilla.
-Àngel, tenemos algo que contarte-me dice Mónica seria.
El móvil empieza a sonar, pero ya no le hago caso. Uy, esa cara no me gusta. Me preocupan las caras con las que han entrado.
-¿Qué?-Àngel.
-¿No lo vas a coger?-me pregunta Rai.
¡Coño, la llamada! Cuelgo y le escribo un whatsapp.
-"Llama en otro momento, por favor. Ya lo siento"-Àngel.
Suelto el móvil y les miro a ambos.
-Y ahora contadme-Àngel.
Relatado por Mónica Naranjo
Estoy genial con Àngel. He pasado de ir porque prefiero estar con Àngel que se lo merece más. Todo son miradas y sonrisas. Entra Rai, el médico de Àngel y le pregunta que cómo está. A continuación le dice que tiene que ir a rehabilitación y Àngel le pregunta si puedo ir yo. Rai le dice que sí, así que esta tarde le veré y estaré con él para darle apoyo moral. De repente hay un silencio, el médico parece que se iba pero vuelve y mira a Àngel sonriendo. Noto a Àngel como se va poniendo cada vez más nervioso. Rai me pide que le acompañe fuera. Será para hablar del estado de salud de Àngel. Una vez hemos salido, me empieza a hablar.
-Sé que le va a alegrar, por eso te lo digo a ti primero. He decidido darle un permiso de salida para ver cómo se adapta al exterior. Es como un período de prueba. Si lo supera, en unos días le daré el alta y estará dando guerra por allí-Rai.
-Y a ver tú cuándo vas por allí, que se te echa de menos ¿eh?-Mónica.
-Prometo que cuando esté más libre, me pasaré por allí. ¿Y ahora entramos y se lo decimos? Que le va a dar un ataque de nervios, jeje-Rai.
-Vale, pero se lo digo yo-Mónica.
Rai me deja pasar primero y cambio la cara a una seria, de preocupación. Para que sea más sorpresa, tiene que pensar que pasar algo para llevarse la sorpresa del siglo.
-Àngel, tenemos algo que contarte-le digo con mi cara seria, aunque por dentro estoy disfrutando de esta situación. Mi yo interior se lo está pasando pipa.
-¿Qué?-me pregunta preocupado.
El móvil le suena y no hace ademán de cogerlo. Ahora mismo sólo está pendiente de mí y de mis palabras. Me gusta este poder que tengo en él. Ay, cómo le hago sufrir al pobre. Qué mala soy, jeje. Una sonrisa traviesa se escapa de mis labios.
-Àngel...-espero dejando un breve espacio de tiempo-¡vas a volver!-exploto ya emocionada.
Me mira sorprendido, creo que no me ha entendido. Estoy tan emocionada que se lo he soltado de golpe sin medir mis palabras ni lo que digo.
-Lo que Mónica quiere decir es que vas a poder salir unos días del hospital. Será un período de adaptación a tu vida diaria, a ver cómo te desenvuelves-me explica Rai.
Àngel suspira aliviado y yo empiezo a reír ilusionada. Rai dice que enseguida vendrá un celador para llevarle a la zona de rehabilitación. Sale de la habitación y Àngel me mira sonriendo. Masculla algo entre dientes.
-¿Perdona? No te oído-Mónica.
-¡Qué cabrona! Pensaba que algo malo me pasaba... ¡Te voy a matar!-Àngel.
-¿Cómo me vas a matar?-digo con una sonrisa traviesa.
-Uy, ya pensaré... Tengo tiempo de pensar mi venganza. De momento te quedas sin tu sorpresa-Àngel.
-¿Qué sorpresa?-le digo como una niña pequeña el día de su cumpleaños con sus regalos.
-¡Aaaaah! Tendrás que esperar...-Àngel.
-Pero yo lo quiero ahora-le pongo pucheros a ver si me funciona y me dice qué es.
-No insistas, Mónica, no me vas a ganar-me dice Àngel empezando a reír.
Hoy no me puedo quejar. Estoy bastante mejor y feliz. ¿Y sabéis por qué? Porque tengo a la mejor mujer del mundo del mundo. Ella hace que no decaiga en mi recuperación, en que no me deprima, me hace feliz con tan solo su presencia. Se ha venido por la mañana, cuando ha empezado el horario de visitas y aún sigue aquí. La amo, amo a esta señorita tan bella, tan dulce y a la vez gamberra morbosa. Lo tiene todo y por eso es tan especial y la quiero tanto.
-¿Y los demás?-Àngel.
-Se han ido a Madrid, por el funeral de Sylvia...-Mónica.
-¿Y tú no has ido?-Àngel.
-Prefiero contigo-Mónica.
-Pero qué amor eres-Àngel.
-La mitad que tú-Mónica.
-Acércate-la llamo. Mónica se acerca a mí y le cojo la cara entre mis manos y le doy un señor besazo.
Hoy necesito demostrarle todo lo que me está ayudando, que aunque esté postrado en esta cama de hospital, siento mucho amor por ella. Y ya que yo no me puedo acercar, se tiene que acercar ella. Con ese beso, no sólo le estoy demostrando mi amor por ella; también le estoy dando las gracias por estar a mi lado, por darme fuerzas para continuar. Porque gracias a ella saldré adelante, lo sé. Tengo que hacer algo por ella, se lo debo. Me viene una idea a la cabeza que tal vez le guste. Sonrío al admirarla. Ella me devuelve la sonrisa. Llaman a la puerta y entra mi médico.
-¿Qué tal estamos hoy?
-Mejor-le digo mirando de reojo a Mónica.
-Con compañía siempre es mejor, ¿verdad?.
Asiento con la cabeza. La verdad es que si no estuviese Mónica a mi lado, no tendría sentido luchar. Pero con ella a mi lado, soy capaz de cualquier cosa.
-Tenemos que ir a rehabilitación, Àngel.
-¿Puede venir ella?-Àngel.
El doctor mira a Mónica y sonríe.
-Claro, que se venga. Ahora viene un celador a por ti, ¿eh?
El chico se da la vuelta para salir de la habitación, pero se gira y me mira. Sonríe para sus adentros y me sigue observando. Me está dejando con una intriga...
-¿Qué pasa?-le pregunto.
-Mónica, ¿puedes salir un momento, por favor?
-Claro-Mónica.
Mónica me da un breve beso en los labios y sale con el hombre de la bata blanca. ¿Qué querrá decir esa sonrisa y esa mirada? ¿Me tengo que preocupar? Bueno Àngel, tú a lo tuyo me digo a mí mismo. Alargo la mano y cojo el móvil. Busco entre los contactos y escribo un whatsapp.
-"Hola! Qué tal por allí?"-Àngel.
-"Àngel, por aquí todo genial. Es bastante tarde, pero bueno. Ando estudiando unas cosillas"
-"Entonces no podrías hacer skype? Te echa de menos"-Àngel.
-"Claro, por ella lo que sea. Está ahí contigo?"
-"Ha salido a hablar con el médico, pero ahora volverá. Ahora te aviso para que llames"-Àngel.
-"Ok tío"
-"Te has vuelto ya americano? Jaja"-Àngel.
Oigo la puerta abrirse de nuevo y tecleo rápido en el móvil y lo dejo en la mesilla.
-Àngel, tenemos algo que contarte-me dice Mónica seria.
El móvil empieza a sonar, pero ya no le hago caso. Uy, esa cara no me gusta. Me preocupan las caras con las que han entrado.
-¿Qué?-Àngel.
-¿No lo vas a coger?-me pregunta Rai.
¡Coño, la llamada! Cuelgo y le escribo un whatsapp.
-"Llama en otro momento, por favor. Ya lo siento"-Àngel.
Suelto el móvil y les miro a ambos.
-Y ahora contadme-Àngel.
Relatado por Mónica Naranjo
Estoy genial con Àngel. He pasado de ir porque prefiero estar con Àngel que se lo merece más. Todo son miradas y sonrisas. Entra Rai, el médico de Àngel y le pregunta que cómo está. A continuación le dice que tiene que ir a rehabilitación y Àngel le pregunta si puedo ir yo. Rai le dice que sí, así que esta tarde le veré y estaré con él para darle apoyo moral. De repente hay un silencio, el médico parece que se iba pero vuelve y mira a Àngel sonriendo. Noto a Àngel como se va poniendo cada vez más nervioso. Rai me pide que le acompañe fuera. Será para hablar del estado de salud de Àngel. Una vez hemos salido, me empieza a hablar.
-Sé que le va a alegrar, por eso te lo digo a ti primero. He decidido darle un permiso de salida para ver cómo se adapta al exterior. Es como un período de prueba. Si lo supera, en unos días le daré el alta y estará dando guerra por allí-Rai.
-Y a ver tú cuándo vas por allí, que se te echa de menos ¿eh?-Mónica.
-Prometo que cuando esté más libre, me pasaré por allí. ¿Y ahora entramos y se lo decimos? Que le va a dar un ataque de nervios, jeje-Rai.
-Vale, pero se lo digo yo-Mónica.
Rai me deja pasar primero y cambio la cara a una seria, de preocupación. Para que sea más sorpresa, tiene que pensar que pasar algo para llevarse la sorpresa del siglo.
-Àngel, tenemos algo que contarte-le digo con mi cara seria, aunque por dentro estoy disfrutando de esta situación. Mi yo interior se lo está pasando pipa.
-¿Qué?-me pregunta preocupado.
El móvil le suena y no hace ademán de cogerlo. Ahora mismo sólo está pendiente de mí y de mis palabras. Me gusta este poder que tengo en él. Ay, cómo le hago sufrir al pobre. Qué mala soy, jeje. Una sonrisa traviesa se escapa de mis labios.
-Àngel...-espero dejando un breve espacio de tiempo-¡vas a volver!-exploto ya emocionada.
Me mira sorprendido, creo que no me ha entendido. Estoy tan emocionada que se lo he soltado de golpe sin medir mis palabras ni lo que digo.
-Lo que Mónica quiere decir es que vas a poder salir unos días del hospital. Será un período de adaptación a tu vida diaria, a ver cómo te desenvuelves-me explica Rai.
Àngel suspira aliviado y yo empiezo a reír ilusionada. Rai dice que enseguida vendrá un celador para llevarle a la zona de rehabilitación. Sale de la habitación y Àngel me mira sonriendo. Masculla algo entre dientes.
-¿Perdona? No te oído-Mónica.
-¡Qué cabrona! Pensaba que algo malo me pasaba... ¡Te voy a matar!-Àngel.
-¿Cómo me vas a matar?-digo con una sonrisa traviesa.
-Uy, ya pensaré... Tengo tiempo de pensar mi venganza. De momento te quedas sin tu sorpresa-Àngel.
-¿Qué sorpresa?-le digo como una niña pequeña el día de su cumpleaños con sus regalos.
-¡Aaaaah! Tendrás que esperar...-Àngel.
-Pero yo lo quiero ahora-le pongo pucheros a ver si me funciona y me dice qué es.
-No insistas, Mónica, no me vas a ganar-me dice Àngel empezando a reír.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)