viernes, 1 de agosto de 2014

Capítulo 252:Llegó el día

*Al día siguiente*


Relatado por Santiago Segura


Nos despertamos temprano. Calma aún está dormidita. Nos tenemos que ir a Madrid al funeral de Sylvia. Dejaré a mi hija con mi padre e iremos. No es lugar para niños. La verdad es que ayer pasamos un día genial en el parque de atracciones. Bueno, nosotros más de tranquis. La que estuvo a tope fue Vane con todos los niños. Bueno también se sumaron María y Javi. Calma ha cogido mucho cariño a María, la llama abuelita. Supongo que os preguntaréis qué me pasó el miércoles, ¿no? ¿Por qué salí de esa manera tan violenta después de hablar con Mónica? Porque yo no suelo ser violento.


*Flashback de Santiago. Miércoles por la noche, en el restaurante*


Mónica se acerca a mí y me pide que la acompañe, querrá contarme algo que le ha dicho Ángeles cuando han estado solas. Nos alejamos del grupo y Mónica empieza a hablar casi sin entenderla.
-Más despacio, por favor-Santi.
-Cuando he salido por la puerta delantera, he sentido que alguien observaba desde el seto. Me acerqué lentamente y descubrí a un hombre agachado espiando. Creo que Ángeles tenía razón, alguien la está espiando-Mónica.
-¿Dónde está? ¡Le mato!-digo muy enfadado.
Mónica me intenta retener, pero salgo a toda velocidad del restaurante y muy cabreado. Voy hasta el arbusto y me encuentro allí a un hombre que no conozco. Mi primera reacción es darle un puñetazo en la cara.
-Pero, ¿a ti qué te ha dado, gilipollas?
-¿Quién eres? ¿Y qué haces espiando?-Santi.
-Eso a ti no te importa.
-Mira, me lo vas a decir por las buenas o por las malas-le digo cogiéndole por la camisa.
-¿Y qué te importa a ti que esté espiando? Esto no va contigo, así que déjame.
-Pero estás espiando a mi chica y no te lo voy a consentir. ¿Le quieres hacer algo?-Santi.
-Yo soy un mandao-me dice el hombre algo asustado. Le estoy acojonando, eso está bien para que sienta lo que está pasando Ángeles.
-¿Para quién trabajas? ¿Eh? ¡Dime!-Santi.
No quiere decir nada y opta por callarse. Le doy otro puñetazo haciendo que le sangre el labio.
-¡Que me lo digas!-Santi.
-Se llama Manu...-dice al fin.
-¿Y quién es?-le pregunto exasperado. Esto de sacar las cosas con cuentagotas nunca me ha gustado.
-Pregúntale a tu chica, creo que sabe bien cómo es en la cama...
Este último comentario me saca de mis casillas y echa por la borda los pocos nervios que tenía. Le suelto haciendo que caiga al suelo y le doy una patada en las costillas. Cuando me voy a volver al restaurante, me voy la vuelta y le doy otra patada.


*Fin del flashback*


Son las 7 de la mañana y me acaba de sonar el móvil para que me despierte. Mis 2 princesitas aún duermen. Sé que no tiene excusa lo que hice el miércoles, pero lo hice por proteger a Ángeles. No le he preguntado quién es Manu. Ya se lo preguntaré cuando pase todo esto y esté más tranquila Me voy a la ducha y así dejo dormir un poco más a Ángeles. Se lo merece después de todo lo que ha pasado. Después de haberme duchado, vuelvo a la habitación y me empiezo a vestir. Me llega un whatsapp. Lo cojo rápidamente para que ni mi hija ni mi novia se despierten. Es de Carolina Cerezuela.
-"Os vais hoy, no?"-Carolina.
-"Pero que haces despierta a estas horas?"-Santi.
-"El nene que le va la juerga y no me deja dormir más. Os vais a llevar a Calma?"-Carolina.
-"Sí, la dejaré con mi padre. Por?"-Santi.
-"Si quieres se puede quedar con nosotros. Carlos me ha dicho que yo mejor no vaya, así que me puedo quedar con ella"-Carolina.
Me quedo sin saber qué contestarle. La verdad es que estaría bien cuidada y estaría con Carla, de la que ya es muy amiga. Me termino de vestir mientras me lo pienso y llamo a Ángeles.
-Cariño, despierta-le susurro muy bajito.


Relatado por Carlos Latre


Al final convencí a Carolina (Ferre) para que se quedase en el hotel hasta hoy. Hoy vamos todos a Madrid para lo del funeral. Yo estoy durmiendo en una habitación solo pues he dejado que Carolina (Ferre) se quedase en mi habitación. Son las 7:15 de la mañana y ya estoy despierto. Bueno con mucho sueño. Después de asearme y vestirme, salgo de la habitación y voy a la mía. Llamo a la puerta y espero. Abre mi mujer con cara de sueño, pobre.
-Es para avisar a Carolina. ¿Tú vienes o te quedas?-Carlos.
-Eso es cosa vuestra. Yo mejor me quedo. Ya volveremos a Castellón el domingo-Yoli.
-Yo vuelvo esta tarde o noche-Carlos.
Me acerco a Carolina que está durmiendo. Le doy un toquecito en el brazo y le susurro su nombre para que se levante. Hemos quedado a las 8 e iremos en la caravana. Carolina se empieza a despertar.
-Buenos días-Carlos.
-Buenos días-dice bostezando.
-Dúchate, cielo e id a desayunar algo antes de iros-le dice Yoli a Carolina.


*8:20*


Ya estamos casi todos en el hall, pero falta alguien. Podéis sospechar quién es. En efecto, Anna. Cuanto más tarde salgamos, más tarde llegamos. Como muy tarde podemos salir a las 9 para que podamos llegar a tiempo. El ascensor se abre y sale Anna con Dani cogida del brazo.
-Siento el retraso-se disculpa Anna.
-La señorita no sabía qué ponerse-Dani M.
-Pero Annita, que no vamos a una boda-Arturo.
-Lo sé, pero tengo que ir mona, ¿no?-Anna.
Suspiro mirando a Anna. Esta chica no tiene remedio.
-Bueno, ¿quién va a conducir el primer tramo? Podemos hacer turnos para no cansarnos-Carlos.
-Yo conduzco ahora, va-Dani M.
Vamos hacia el parking y nos vamos montando en la caravana. Dani Martínez y Anna se ponen en los asientos delanteros. Hoy somos un montón. Menos mal que la caravana es grande. Se empieza a mover, ya vamos de camino. El ambiente no es muy propicio para hablar.
-Carolina, perdona lo que dije el otro día. No era mi intención ponerte mal-se disculpa María nada más comenzar el viaje. La verdad es que la estaba mirando y no se atrevía. Le ha echado valor al asunto.
-No te preocupes, María. Pero es normal que me molestara, ¿no?-Carolina.
-Supongo...-María.
-Bueno, pero ya está. No vamos a estar todo el día de morros, ¿no?-Santi.
-Ay amiguete...-dice Carolina yendo a donde él y dándole un abrazo.
Santi mira extrañado como diciendo "¿qué le ha dado a ésta?", pero le sigue el abrazo. Aunque se meta con todos, Santi tiene un gran corazón y es una buena persona. Vosotros no podéis apreciar cómo es en realidad él. Si tuvieseis la oportunidad de conocerle, os daríais cuenta cómo es en realidad. Porque todo eso del cachondeo y meterse con los compañeros y el jurado, es parte del espectáculo que él crea para el programa. Son personas distintas el Santiago Segura que sale en los medios al personal que vemos día a día.


Relatado por Carolina Ferre


Me separo de Santi poco a poco y le miro con lágrimas en los ojos, pero con una sonrisa. La verdad es que necesitaba este abrazo y es al que más conozco. Estuvo conmigo en la primera edición. Es como un padre para mí. O un hermano mayor, pues la diferencia de edad no es muy grande.
-¿Mejor?-me pregunta Santi.
-Sí-Carolina.
Santi me quita 2 lágrimas de mis mejillas con los pulgares. Miro a Ángeles y le veo todas las marcas en la cara. La verdad es que no me di cuenta en la gala. Y luego como me fui enseguida a la cama ni me fijé en ella. Santi está soportando mucho también. Las chicas me han puesto al corriente de todo y sé que Santi y Ángeles están juntos, al igual que María y Javi. De jurado sólo vamos Carlos y yo. Mi tocaya no habrá venido por el embarazo y Mónica por quedarse con Àngel. La verdad es que Mónica también tiene que soportar mucho últimamente. Pero ella es una mujer fuerte y luchará. Al igual que Àngel que se va a recuperar. Tal vez me precipité al ir donde Tinet para decir que lo dejaba. Pero necesito estar alejado un tiempo de Tu cara me suena y todo lo que me recuerde a mi compañera.


*16:00*


Ya estamos en la iglesia. Han venido todos los compañeros. En la puerta voy saludando uno por uno a mis compañeros de la primera edición. También han venido familiares de Sylvia. Puedo distinguir a Chiquitete e Isabel. Las campanas suenan. Tienen un timbre triste, fúnebre, lo que conlleva la situación. Vamos entrando poco a la iglesia. Voy con Josema a los bancos de delante, detrás de la familia. Desde aquí se ve el ataúd donde desde Sylvia. Un nudo en la garganta me impide mirar a mis compañeros, solamente al frente. Aparece el cura y nos levantamos. Hacemos el signo de la cruz y nos sentamos. Hay un silencio sepulcral en el lugar. Sólo las palabras del párroco interrumpen este silencio. Habla de la vida y de la muerte, de la vida eterna donde un día nos encontraremos todos. Ahora habla de Sylvia, de la persona que fue en vida. Las lágrimas escapan a su voluntad y no las reprimo ni intento limpiarlas. La ceremonia transcurre con normalidad. Cuando está a punto de dar su bendición final, sus primos Chiquete e Isabel cantan una canción juntos. Me derrumbo más si cabe. La canción es "A tu vera" y buff. Cuando acaban de cantar, aplaudimos todos entre un mar de lágrimas. Estoy segura que están todos llorando aunque no les vea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario