lunes, 18 de agosto de 2014

Capítulo 262:Los primeros síntomas del embarazo y explicando fatal

Relatado por Mónica Naranjo


Me despierto antes que Àngel y le dejo dormir. Me quedo un rato observándole. Es tan mono dormidito. Parece bueno y todo. Me voy a la ducha y me visto en el baño. Salgo con cuidado y sin hacer ruido del baño. Hago lo mismo saliendo de la habitación, salgo sin hacer ruido. Atravieso el pasillo y llego a la puerta. Toco y espero a que me abran. Me abre Carlos.
-¿Está Carolina?-Mónica.
-Un momento-me dice Carlos con cara de sueño.
Vuelve a entrar dejando la puerta entreabierta. Oigo como la llama en un susurro. Tampoco es que sea tan pronto. Al rato la veo aparecer con una cara de sueño que no puede con ella.
-Churri...-dice Carolina bostezando.
-¿No me digas que estabas en la cama?-Mónica.
-Estoy agotada de ayer con los niños y además es sábado...-Carolina.
-Ven al cuarto, quiero enseñarte algo-Mónica.
-Espera que me vista-Carolina.
-No pasa nada, estamos en confianza. ¡Vamos!-la insisto metiéndola prisa.
Carolina sale y cierra la puerta tras de sí. La cojo de la mano y la llevo casi arrastrando hasta mi habitación. Carolina se deja llevar. Saco la llave y abro la puerta. Veo a Àngel todavía dormido.
-Puedes pasar-le digo a Carolina con una sonrisa.
Carolina pasa delante mío y a continuación entro yo. Sonrío y ella me mira extrañada.
-¿Cuándo habéis llegado? ¿Ya le han dado el alta?-Carolina.
-Llegamos anoche y no, no le han dado el alta-Mónica.
-¿Llegasteis anoche y ni siquiera me saludaste? Y no fuisteis a cenar...-Carolina.
-No teníamos hambre...-le digo con una sonrisa que delata lo que pasó anoche en esta habitación.
-Ya, ya... Vosotros ya cenasteis por vuestra cuenta, ¿verdad?-me pregunta Carolina, la cual me ha pillado mi sonrisa traviesa.
-Entiéndenos, era mucho tiempo sin vernos, sin estar juntos...-Mónica.
-¿Le despertamos?-me pregunta Carolina mirando a Àngel.
-Sí, pero espera-Mónica.
Voy al baño dejando a Carolina en la habitación. Me tengo que preparar para lo que quiero hacer, para la manera en que quiero despertarle. Quiero que sea especial, pero que sobresalte un poco. Sonrío maliciosamente. Pero qué mala soy. En cuanto estoy lista, salgo a la habitación y me voy acercando a la cama de Àngel. Me pongo al lado suyo y me pongo de cuclillas para estar a su altura.
-¡Sobreviviré, buscaré un hogar entre los escombros de mi soledad!-le canto al oído.
Àngel se despierta sobresaltado y me ve a su lado.
-¡Te voy a matar, Mónica!-Àngel.
-Yo te ayudo, que también me ha asustado esta capulla-le dice Carolina.
-¡Carolina! Me levantaría a saludarte, pero no puedo...-pone cara triste.
-Ey esa cara ni hablar, ¿eh?-le regaño en broma.
Carolina se acerca a la cama y yo me levanto. Àngel se sienta en la cama y se dan 2 besos. Me encanta ver a mi chico y a mi mejor amiga llevarse tan bien. Además que somos compañeros de trabajo. Si nos llevásemos mal, no sé cómo lo haríamos. Miro a Àngel con una sonrisa tonta, me quedo embobada mirándola. Parece que Àngel me devuelve la jugada porque empieza a cantar "Va todo al ganador" y me saca de este ensimismamiento que tenía. Pero no lo puedo evitar, estoy enamorada de él y nos vamos a casar en cuanto se recupere. Además llevo en mis entrañas el fruto de nuestro amor, un hijo que será nuestro. Tengo ganas de que pase el tiempo para que me vaya creciendo la barriga y sentir las patadas, sentir al bebé.
-¡Churri! ¡Que te quedas embobada!-Carolina.
-Bueno, ya es boba-Àngel.
-¿Qué has dicho?-le miro seria, pero en broma. Me tiro en plancha encima de él y le empiezo a hacer cosquillas.
-Sois como niños-nos dice Carolina.
-Espera que voy a por ti-le digo levantándome, pero Àngel me coge del pie y caigo en la cama.
-¡A por ella, Carol!-le dice Àngel.
Entre los 2 se ponen a hacerme cosquillas, no puedo parar de reír. Ay que ver cómo son, al final me han devuelto todas las perrerías que les hecho.
-¡Parad, parad!-les pido entre risas.
Me dejan un momento de tregua y me levanto. Voy al baño corriendo, tengo nauseas. Deben ser las típicas nauseas del embarazo que me empiezan ahora. Oigo a Carolina en la puerta.
-¿Estás bien? ¿Puedo pasar?-Carolina.


Relatado por Javier Herrero


Espero que nadie se dé cuenta que María y yo estamos mal, lo estoy intentando disimular pero creo que no funciona. Arturo me mira a los ojos con cara de preocupación. Desvío la mirada y me pongo a mirar el suelo. Saco el móvil para disimular. No quiero hablar ahora mismo porque tengo un nudo en la garganta y sé que si hablo, me derrumbaré y no podré controlar las lágrimas. A lo mejor la boda se cancela por esto que ha pasado. Que por otra parte es una tontería. María se imagina cosas que no son. Sí, fui a ver a Blanca pero para hablar del tema del divorcio y otro tema que aún no os puedo contar ni a vosotros ni a nadie. Me suena el móvil, es un whatsapp.
-"¿Estás bien?"
-"Bueno más o menos, pero tranquila"-Javi.
-"Ya casi está lo tuyo"
-"Tan pronto? Creía que tardaría más tiempo..."-Javi.
-"Yo tengo contactos, ya lo deberías saber"
Noto un toquecito en el hombro, levanto la cabeza y veo a Arturo a mi lado sonriendo. Le miro intentando sonriendo y vuelvo al móvil, esto es importante para mí. Cuando termino de hablar con ella, bloqueo el móvil y me lo guardo en el bolsillo. Lo inevitable se acerca y empezarán las preguntas. No quiero responder, no estoy de humor.
-¿Pasa algo, Javi? No tienes buena cara...-Arturo.
-Estoy bien, tranquilo. Será el cansancio...-miento para ver si puedo evitar el dolor, el sufrimiento. No pensando en el tema a lo mejor desaparece. Eso nunca pasa así, pero me intento auto convencer de que así sea.
-¿Seguro que es eso? Os noto raros a María y a ti... ¿Habéis discutido?-ya está, Arturo ha soltado la dichosa preguntita.
Contengo las lágrimas, aunque me es muy difícil. Juego con las manos para distraerme. Miro de reojo a María que está en un rincón con Ángeles, Santi, Anna y Dani Martínez. Se la ve feliz, sonriendo. A lo mejor no le importo y este tiempo ha jugado conmigo. Vuelvo a mi cruda realidad. Estoy aquí sentado al lado de Arturo luchando contra mis propios sentimientos para que no afloren. ¿Nunca habéis tenido esa sensación que os duele el pecho y os falta el aire? Pues esa sensación tengo yo ahora mismo. Las lágrimas empiezan a salir sin que yo pueda hacer nada para impedirlo. Se acerca también Diges y se une a nosotros. No, por favor, no quiero ser el centro de atención. Nunca me ha gustado y me da mucha vergüenza.
-Javi, ¿qué te pasa?-Dani D.
-Nada-digo intentando controlarme.
-A nosotros no nos engañas, mira que te hago lo que le hice a Vane, ¿eh?-me dice con una sonrisa.
-¿Y qué le hiciste?-Javi.
-Viniendo de éste espérate cualquier cosa jeje-me dice Dani D. sonriendo.
Sonrío, la verdad es que me están ayudando distrayéndome. Son geniales estos chicos.
-No es lo que pensáis, ¡listos!-dice como indignado.
-¿Pues entonces qué?-le pregunto ya con curiosidad a Arturo.
-Si te lo digo, no puedo hacértelo porque non sería sorpresa-dice Arturo con una sonrisa.
-Javi, en cuanto paremos ¡huye!-me aconseja Dani riendo.
Me empiezo a reír por esta tontería. Parece que estos días solo vivo de tonterías. Pero esta es una tontería que me hace desconectar, sonreír, olvidar por momento lo malo.


*Varias horas después*


Relatado por Arturo Valls


Ya estamos llegando a nuestro lugar, a Barcelona y la caravana está entrando en el parking. Hoy le ha tocado conducir (o ha querido él) a Latre. Va delante con él Carolina Ferre. Hemos estado hablando con Javi Diges y yo porque se notaba a la legua que estaba mal. Al final le hemos sacado que María está celosa porque fue a hablar con su mujer Blanca, pero que por el tema del divorcio y otro asunto que se lo tiene muy buen guardado. ¿A vosotros os ha dicho algo? Porque a nosotros ni pío. Cojo el móvil y llamo a Vane. Ya le dije que la avisaría en cuanto llegase a Barcelona. Ahora me toca hablar a mí y dejar las cosas claras. Sobre todo aclararme yo mismo porque estoy hecho un lío. Espero hasta que me lo coja, da señal.
-¿Sí?-me responde Vane.
-Vane, ya estoy en Barcelona. ¿Podemos vernos? Tengo que hablar contigo-Arturo.
-De acuerdo, ahora voy-tapa el auricular y la oigo que se ríe y pedir que pare.
-¿Te pillo en mal momento?-Arturo.
-No, no, tranquilo-me dice con una risita.
Bueno, se la nota feliz y que está disfrutando con alguien. Seguramente sea con Rai que ha quedado con él. Y es normal, es su novio. Es normal que quede con él y que hagan cosas de parejas. Yo no debería estar celoso, pero eso decídselo a mi cabeza no a mí. No controlo mis sentimientos, van a su aire. Además soy un hombre y me tira lo que me tira.


*Media hora después*


Vane me manda un whatsapp diciéndome que está en la cafetería del hotel, que ya puedo ir. Me pregunta que qué es lo que la tengo que decir, pero prefiero decírselo en persona. Así que me despido de los compañeros y salgo en dirección al hotel. Estaba en el patio de Gestmusic hablando con los compañeros de diversos temas. Entro a la cafetería y la busco con la mirada. La veo en una mesa, pero no está sola: Rai la acompaña. Me acerco a ellos y los saludo.
-Bueno, yo os dejo solos para que podáis hablar-Rai.
-No te vayas muy lejos, ¿eh?-le dice Vane con una sonrisa.
-No, tranqui-le devuelve la sonrisa. Se dan un pico y Rai se levanta de su asiento.
-Tío, si quieres puedes ir con los demás. Están en el patio de Gestmusic-Arturo.
-Vale, gracias-me sonrío y me da la mano para despedirse de mí.
En cuanto sale y Vane deja de mirarle, fija su mirada en mí.
-Bueno, ¿y qué me tenías que decir?-Vane.
-Vane, lo he estado pensando mucho y sé que me va a costar mucho. Pero creo que deberíamos dejar de vernos-Arturo.
-¿Qué? ¡Trabajo aquí! Te recuerdo que le doy clases a Javi-Vane.
-Pero no comer con nosotros o quizá debería ser yo el que me debería alejar y no estar cuando tú estés...-Arturo.
-Así que me estás echando de tu vida y de la de los demás, ¿no?-me dice Vane enfadada. Se pone a llorar. No la puedo ver así.
-No, no. Yo no he dicho eso...-Arturo.
-¿Entonces qué has querido decir?-Vane.
-Que nada de quedarnos a solas-Arturo.
-Eso es muy diferente a lo que habías dicho antes, ¿eh?-me dice seria.
-Ya sabes qué mal me explico...-empiezo a poner la mano nervioso encima de la mesa.
-Bueno en realidad yo también me explico fatal, así que te entiendo-empieza a sonreír.
-Perdona, no quería que te pusieses mal. Y si quieres dejar de verme, lo entenderé. Si quieres dejar de ser mi amiga, lo comprenderé. Soy un mal amigo...-Arturo.
-¿A que te tiro por la trampilla?-empieza a reír mirándome a los ojos. Vuelve el buen rollo entre nosotros.
-No eres capaz-la desafío.
-Uy que no...-Vane.

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