Relatado por Santiago Segura
Ángeles se acaba de ir y ya la echo de menos. Me intento distraer jugando con mi hija. Llega la hora de comer y aún no ha llegado. ¡Vaya lo que se ha alargado el ensayo! ¿No? Me llega un whatsapp y sonrío. Me querrá avisar que ha terminado tarde y que va directamente al comedor. Llamo a Calma y la cojo de la mano para ir a Gestmusic a comer. Cuando estamos esperando el ascensor, cojo el móvil y miro el mensaje. Pero no es de Ángeles.
-"Nunca vas a tener hijos con ella".
-"Quién eres?"-Santi.
-"Tu chica te ha abandonado por mí y no podrías tener hijos. ¿Para qué la quieres? Mira las revistas de esta tarde, seguro que así lo entiendes.
Se desconecta y me quedo mirando el móvil sin saber muy bien qué pensar.
-Papi, vamos-Calma.
Las puertas del ascensor se abren y entramos. Le doy vueltas al último mensaje. ¿Qué quiere decir con eso? Llegamos al comedor donde ya están casi todos, sólo falta Ángeles. A mi modo de ver, claro. Creo que ahora lo empiezo a entender. Se acerca Àngel a donde mí en cuanto me ve aparecer.
-¿Has visto a Ángeles? No ha venido a ensayar...-Àngel.
-No... Ha abandonado porque se ha largado-digo cabreado elevando la voz.
-¿Mami?-pregunta Calma con tristeza.
-Ven Calma-la llama Carolina.
-Vamos fuera-me pide Àngel.
-¡Que no, que se enteren todos! ¡Ángeles nos ha dejado tirado, a mí el primero!-Santi.
Àngel me coge del brazo y me saca fuera del comedor y se pone frente a mí.
-¿A ti qué te pasa? ¿Por qué empiezas a gritar de esa manera? Primero te relajas y ahora me explicas de qué va esto-Àngel.
Suspiro y me intento tranquilizar. ¿Cómo decirle a Àngel lo del mensaje desconocido? ¿Se lo digo o me lo callo? Saco el móvil y sin decir una palabra, se lo pongo ante sus narices para que lo vea. Su cara es totalmente de asombro.
-A lo mejor no es lo que parece...-Àngel.
-¿Y entonces?-Santi.
-Vamos a comer y luego le preguntamos a Mónica-Àngel.
-Gracias...-Santi.
-¡Vamos anda!-me anima Àngel a que entremos de nuevo al comedor y así lo hacemos.
Un rato después, cuando todos estamos comiendo y hablando, la puerta. Miro con la esperanza que sea Ángeles. Pero no es ella. Es la profe y viene llorando. Ya la habrá hecho sufrir Giuseppe también...
Relatado por Giuseppe
Hace un momento que se ha ido. Ha venido a mi casa a eso de las 12 y la he invitado a comer. Mientras comíamos, le he contado mis sospechas. O al menos lo que me contó Roko.
*Flashback de Giuseppe*
-No sé cómo ha podido pasar... Y además no es seguro...-Giu.
-¡Ah no es seguro! Menos mal...-ironiza Myriam.-¿Me estás diciendo que a lo mejor tienes un hijo con... con otra?
Myriam ni siquiera dice su nombre. Hay rabia en su mirada y la noto. Aparto la mirada y le sigo hablando.
-Entiéndelo, antes de estar contigo estuve con ella y tenía que hacer cosas de novios...-Giu.
-O es una manera de engancharte para tenerte ahí cuando te necesite-Myriam.
-¡Eso sí que no! ¡Ella sólo es una amiga, pero me tendrá cuando me necesite!-Giu.
-¡Pero ahora estás conmigo!-Myriam.
-¡Eres una acaparadora! También están los demás y si necesitan ayuda, no se la voy a negar...-Giu.
-¿Ah sí?-Myriam.
Deja los cubiertos encima del plato, se levanta y se va de mi casa dando un portazo.
*Fin del flashback*
A lo mejor me he pasado con lo que le he dicho, pero es que tampoco puede tener esa actitud. Es que así no voy a poder hacer nada para que no le moleste. No me esperaba esto de ella. Termino de comer y mando un mensaje.
-"Ya se lo he contado"-Giu.
*Miércoles 7 de noviembre*
Relatado por Anna Simon
He pasado un puente muy bueno en Mollet. Me fui el viernes por la tarde después de estar en la casa de Lucho viendo los utensilios de maquillaje y enseñarme a cómo maquillaje, ya que él es un profesional. Me va cayendo mejor. No me he olvidado de Dani, tranquilos. El domingo, cuando venía hacia Barcelona, llamé a Tina, la madre de Dani, para preguntarle sobre su estado. Me dice que sigue igual, que aún no ha despertado. Hoy estamos con los nervios de la grabación y no puedo pararme a nada. Pero mientras me maquillan, hoy no me maquilla Lucho pero nos saludamos amistosamente, envío un mensaje a Tina para que me tenga informada de cualquier novedad sobre su hijo.
-"Ya estoy aquí para cuidar de él, bonita".
Este mensaje no es típico de Tina, no es su estilo escribir así.
-"¿Quién eres?"-Anna.
-"Perdona Anna, bonita. Que había ido al baño y me ha cogido el móvil esta chica tan maja..."-Tina.
-"¿Quién es?"-Anna.
Pero antes de saber la respuesta, nos llaman para ir al ensayo general y debo apagar el móvil para que no interfiera en el sonido. Ensayamos con nuestra ropa antes de caracterizarnos. Hoy me toca hacer de Katy Perry. Sigo pensando en el mensaje mientras veo a mis compañeros. Que no sea ella, por Dios. Cualquier persona, menos ella. Hoy me toca salir la primera, así me distraigo y me quito estos nervios. Voy a pasármelo bien. En cuanto me ponen el traje de chuches, me voy a otro mundo donde sólo hay felicidad. Espero mi turno y en cuanto Manel me da paso, salgo por el clonador y actúo. Cuando acabo de actuar, Manel me da un bote de serpentina y pongo una risa traviesa.
-A mí no me busques-me dice Manel de reojo.
Así que miro al frente y presiono los 2 botones para hacer salir la serpentina. Me lo paso como una niña. Esta canción la quería hacer por el vestido que está lleno de chuches. Así me lo ha dicho Carol:
-Así vestida, cualquiera aprovechará para decir que estás para comerte. Tanta chuchería...-Carolina.
Hasta Javi quería comerme. Hoy no sé qué le pasa que está como salido. Se parece a Dani, a Santi o a Arturo. Será porque es su cumple, ¿no? Hemos hablado y luego le vamos a preparar algo rápido cuando se apaguen las cámaras. La fiesta será el viernes en la casa de Mónica, en Figueres.
Relatado por Carolina Cerezuela
Tengo mis notas más o menos claras hasta que sale Diges y empieza a cantar. Imita a Montserrat Caballé. Me ha dejado muerta. Entre la caracterización y la voz que ha puesto... Me ha descolocado por completo. Toca valorar y cuando está valorando mi churri, se oye de fondo como si estuvieran haciendo la voz de ópera pero haciendo el tonto. Me empiezo a reír y miro hacia la zona de los concursantes.
-¿Quién es el gilipollas...?-Mónica.
Veo que Ángeles le pone una mano en la boca para callarle y nos mira como diciendo "no se lo tengáis en cuenta". Yo me sigo riendo y me intenta tranquilizar Carlos. Mónica me mira de reojo y dejo de reírme, pero sonrío. Esto parece como cuando a Mónica le dio el ataque de risa y se puso detrás de Àngel para que no la viese. Cuando Àngel se giraba ella lo intentaba ocultar, pero seguía riéndose disimuladamente. Es que también le pusieron al lado a Flo y con él es imposible no reírse. Y a mí me estaba pasando esta noche con Santi. Nos vamos a la sala de reuniones a deliberar los puntos. Antes de volver a grabar viene Santi a la mesa del jurado.
-Àngel, Mónica, Carol y Carlos luego quedaos por aquí-Santi.
-No te vamos a poner más nota porque vengas aquí-le dice Àngel.
-Yo no hago la pelota, ¡perdona!-Santi.
-Amiguete, a tu sitio-Manel.
Santi vuelve a su sitio y Manel da paso a las puntuaciones. Vamos dando nuestros puntos y luego lo dan los concursantes. Cada uno da sus razones para darle los 5 puntos a Santi. La verdad es que hoy se merece ganar. Lo ha hecho genial y además ha tenido que aprender coreano para cantar esta canción que tan de moda se ha puesto este año. ¡Hasta mi hija la baila ya! Al acabar los puntos queda demostrado que Santi gana la gala 8 y va al centro de plató a donar el premio. Después van a pulsador a ver qué personaje les toca para la semana que viene. Será especial Eurovisión. Santi canta de nuevo la canción y Manel se despide de los telespectadores.
-¡Estamos fuera!
Apagan las luces y se ven las luces de unas velas mientras los concursantes le cantan el cumpleaños feliz. Y cuando encienden las luces la que lloro de emoción soy yo. ¡Menuda sorpresa me han preparado!
lunes, 29 de diciembre de 2014
viernes, 26 de diciembre de 2014
Capítulo 295:Miedo
Relatado por Myriam Beneditted
Me preocupa Roko. Parece que tiene una energía desbordante, pero se ha apoyado en la pared porque no podía más. Ya me contaron lo que le había pasado la otra vez y temo que pueda ser lo mismo. Salgo de la sala y voy a la de al lado a buscar a Àngel. Abro la puerta y le veo con Santi.
-¿Sabes dónde puedo encontrar a Mónica?-Myriam.
-Se ha quedado en nuestra sala-Àngel.
Salgo cerrando la puerta y voy todo lo rápido que puedo a nuestra sala. Abro la puerta y la veo sentada tomando un café. En cuanto me ve, se sorprende y le cambia la cara. Debo llevar la preocupación escrita en el rostro porque le ha cambiado la cara de solo mirarme.
-¿Te pasa algo, Myriam?-Mónica.
-A mí no, pero a Roko...-no me deja acabar, pues ya se ha levantado.
Deja el vaso encima de la mesa y salimos de la sala. Vamos bastante deprisa a la sala de ensayo y entramos. Vemos a Roko sentada en el suelo y nos mira perpleja. Creo que no se lo esperaba. Pero, ¿quién mejor que Mónica para que hable con ella? Mónica se agacha para acercarse a ella y le susurra algo. Roko niega con la cabeza. Mónica le ofrece su mano para levantarse. Vacila un momento, pero se la da y se levanta del suelo. Mónica niega con la cabeza seria y Roko agacha la cabeza. Es algo que entienden ellas 2. Mónica mira a Roko y después me mira a mí.
-Me la llevo, luego te la traigo-Mónica.
-Tranquila, ya hemos terminado-Myriam.
Las acompaño hasta la puerta y veo llegar a Giuseppe que se sorprende de ver a Mónica por aquí. Mi rostro se ilumina con una sonrisa cuando le veo.
-¿Qué la pasa a Roko?-me pregunta Giu preocupado. Al instante siguiente me da un beso.
-Creo que se está obsesionando por el peso otra vez. Le he pedido a Mónica que hable con ella como es a la que hizo caso la otra vez-le explico sonriente.
-¡Buena idea!-Giu.
-¿Cuándo he tenido yo mala idea?-Myriam.
-Mmmm...-hace como que piensa y me mira sonriendo-En alguna coreografía tal vez...-se arriesga a decir riendo.
-¿Perdona? Sabes que puedes morir ¿no?-le digo seria intentando no reírme.
-Ya muero por ti, muero todos los días cuando te tengo cerca-Giu.
Le miro y no puedo evitar sonreír mirándole embobada. Me dice unas cosas que así es imposible enfadarse con él. Tengo la suerte de poder trabajar con él y verle de lunes a viernes. Aunque me gustaría verle también los sábados y domingos. Pero de momento es lo que hay. Le cojo de la camiseta para acercarle más a mí y le vuelvo a besar. Giu se separa y me mira serio.
-Cariño, tenemos que hablar-Giu.
-¿De qué?-Myriam.
-Ven luego a mi casa y te lo explico-Giu.
Me da un pico y se va antes de que le pueda preguntar nada más. ¿De qué querrá hablar conmigo? No sé, pero ya me ha preocupado y me ha dejado con la intriga hasta que salga de aquí y llegue a su casa. ¿Qué le costaba decírmelo aquí? Mis pensamientos se interrumpen con el saludo de Arturo que viene a ensayar. No estoy muy atenta a lo que enseño, mi cabeza sólo está en un lugar: donde esté Giu y en lo que me tenga que decir. ¿Será algo bueno, algo malo? Lo que sea, pero que me lo diga ya. No me puede dejar así.
Relatado por Ángeles Muñoz
Estoy en mi habitación con Calma hasta que llegue Santi. Hoy que no está Vane, tenemos que apañarnos así: cuidar de la niña hasta que acabe el otro de ensayar. Y primero ha tenido ensayo Santi, así que aquí estoy jugando con la pequeña. Me lo paso muy bien con ella, es un encanto de niña. La quiero mucho y ella me quiere a mí. El sonido de un whatsapp me aleja un poco de Calma, pero lo bastante cerca para que no note mi ausencia. Abro primero el de Santi.
-"¿Qué tal mis 2 niñas? ¿Cómo se han portado? Estoy saliendo ahora mismo y voy para allá. No me eches demasiado de menos que eso no puede ser bueno para tu salud *emoticono de guiño* *emoticono de beso*"-Santi.
-"Tu hija está muy bien, aquí jugando la tengo y sí, se ha portado muy bien. Yo... *emoticono de mirada sexy*"-Ángeles.
-"¿Has sido una niña mala? *emoticono de mirada sexy* Te voy a tener que castigar... *emoticono de mirada sexy*"Santi.
-"Esta noche, en cuanto la niña se duerma, te prometo una noche inolvidable... *emoticono de cara sexy*"-Ángeles.
Nos escribimos unos cuantos mensajes más y vuelvo hacia atrás donde tengo un mensaje de un número que no conozco. Lo abro y me encuentro con un mensaje que no es de mi gusto.
-"Ven a la plaza frente a la Sagrada Familia si no quieres que le cuente al gordito de tu novio tu problema".
¡No puede ser él! ¿No se podría ir a Madrid y dejarme en paz? Tecleo nerviosa para contestarle. No quiero ir y no me puede obligar.
-"¿Eres Manu?"-Ángeles.
-"No hagas preguntas y ven cuanto antes o tu querido novio puede enterarse de lo tuyo"
-"¿Y qué pasa si no voy?"-Ángeles.
No me voy a dejar acobardar tan fácilmente.
-"Tendría consecuencias para ti. No te aconsejo jugar conmigo, muñeca".
Ahora no tengo ninguna duda. Es Manu y me está chantajeando para que haga lo que él quiera o le contará mi secreto a Santi. Unas lágrimas empiezan a resbalar por mi rostro y escribo nerviosa.
-"Ahora voy"-Ángeles.
Espero hasta que llega Santi al cual le digo que tengo ensayo y salgo llorando. No puede estar pasándome esto a mí. ¿Por qué me pasa esto? Pido un taxi al salir del hotel y le digo de ir a la Sagrada Familia. Cuando llegamos, el taxista me dice que hemos llegado pero me niego a salir. Me quedo plantada en el coche. No pienso ceder ante sus chantajes.
-Lléveme al aeropuerto, por favor-miro un momento por la ventanilla y entre los turistas veo a mi ex haciendo como que admira la obra, pero en realidad me está esperando. Pues que espere porque se va a cansar de esperar.
-Pero señorita...-me dice el taxista sin comprender nada.
-¡Al aeropuerto he dicho!-digo levantando la voz.
Me preocupa Roko. Parece que tiene una energía desbordante, pero se ha apoyado en la pared porque no podía más. Ya me contaron lo que le había pasado la otra vez y temo que pueda ser lo mismo. Salgo de la sala y voy a la de al lado a buscar a Àngel. Abro la puerta y le veo con Santi.
-¿Sabes dónde puedo encontrar a Mónica?-Myriam.
-Se ha quedado en nuestra sala-Àngel.
Salgo cerrando la puerta y voy todo lo rápido que puedo a nuestra sala. Abro la puerta y la veo sentada tomando un café. En cuanto me ve, se sorprende y le cambia la cara. Debo llevar la preocupación escrita en el rostro porque le ha cambiado la cara de solo mirarme.
-¿Te pasa algo, Myriam?-Mónica.
-A mí no, pero a Roko...-no me deja acabar, pues ya se ha levantado.
Deja el vaso encima de la mesa y salimos de la sala. Vamos bastante deprisa a la sala de ensayo y entramos. Vemos a Roko sentada en el suelo y nos mira perpleja. Creo que no se lo esperaba. Pero, ¿quién mejor que Mónica para que hable con ella? Mónica se agacha para acercarse a ella y le susurra algo. Roko niega con la cabeza. Mónica le ofrece su mano para levantarse. Vacila un momento, pero se la da y se levanta del suelo. Mónica niega con la cabeza seria y Roko agacha la cabeza. Es algo que entienden ellas 2. Mónica mira a Roko y después me mira a mí.
-Me la llevo, luego te la traigo-Mónica.
-Tranquila, ya hemos terminado-Myriam.
Las acompaño hasta la puerta y veo llegar a Giuseppe que se sorprende de ver a Mónica por aquí. Mi rostro se ilumina con una sonrisa cuando le veo.
-¿Qué la pasa a Roko?-me pregunta Giu preocupado. Al instante siguiente me da un beso.
-Creo que se está obsesionando por el peso otra vez. Le he pedido a Mónica que hable con ella como es a la que hizo caso la otra vez-le explico sonriente.
-¡Buena idea!-Giu.
-¿Cuándo he tenido yo mala idea?-Myriam.
-Mmmm...-hace como que piensa y me mira sonriendo-En alguna coreografía tal vez...-se arriesga a decir riendo.
-¿Perdona? Sabes que puedes morir ¿no?-le digo seria intentando no reírme.
-Ya muero por ti, muero todos los días cuando te tengo cerca-Giu.
Le miro y no puedo evitar sonreír mirándole embobada. Me dice unas cosas que así es imposible enfadarse con él. Tengo la suerte de poder trabajar con él y verle de lunes a viernes. Aunque me gustaría verle también los sábados y domingos. Pero de momento es lo que hay. Le cojo de la camiseta para acercarle más a mí y le vuelvo a besar. Giu se separa y me mira serio.
-Cariño, tenemos que hablar-Giu.
-¿De qué?-Myriam.
-Ven luego a mi casa y te lo explico-Giu.
Me da un pico y se va antes de que le pueda preguntar nada más. ¿De qué querrá hablar conmigo? No sé, pero ya me ha preocupado y me ha dejado con la intriga hasta que salga de aquí y llegue a su casa. ¿Qué le costaba decírmelo aquí? Mis pensamientos se interrumpen con el saludo de Arturo que viene a ensayar. No estoy muy atenta a lo que enseño, mi cabeza sólo está en un lugar: donde esté Giu y en lo que me tenga que decir. ¿Será algo bueno, algo malo? Lo que sea, pero que me lo diga ya. No me puede dejar así.
Relatado por Ángeles Muñoz
Estoy en mi habitación con Calma hasta que llegue Santi. Hoy que no está Vane, tenemos que apañarnos así: cuidar de la niña hasta que acabe el otro de ensayar. Y primero ha tenido ensayo Santi, así que aquí estoy jugando con la pequeña. Me lo paso muy bien con ella, es un encanto de niña. La quiero mucho y ella me quiere a mí. El sonido de un whatsapp me aleja un poco de Calma, pero lo bastante cerca para que no note mi ausencia. Abro primero el de Santi.
-"¿Qué tal mis 2 niñas? ¿Cómo se han portado? Estoy saliendo ahora mismo y voy para allá. No me eches demasiado de menos que eso no puede ser bueno para tu salud *emoticono de guiño* *emoticono de beso*"-Santi.
-"Tu hija está muy bien, aquí jugando la tengo y sí, se ha portado muy bien. Yo... *emoticono de mirada sexy*"-Ángeles.
-"¿Has sido una niña mala? *emoticono de mirada sexy* Te voy a tener que castigar... *emoticono de mirada sexy*"Santi.
-"Esta noche, en cuanto la niña se duerma, te prometo una noche inolvidable... *emoticono de cara sexy*"-Ángeles.
Nos escribimos unos cuantos mensajes más y vuelvo hacia atrás donde tengo un mensaje de un número que no conozco. Lo abro y me encuentro con un mensaje que no es de mi gusto.
-"Ven a la plaza frente a la Sagrada Familia si no quieres que le cuente al gordito de tu novio tu problema".
¡No puede ser él! ¿No se podría ir a Madrid y dejarme en paz? Tecleo nerviosa para contestarle. No quiero ir y no me puede obligar.
-"¿Eres Manu?"-Ángeles.
-"No hagas preguntas y ven cuanto antes o tu querido novio puede enterarse de lo tuyo"
-"¿Y qué pasa si no voy?"-Ángeles.
No me voy a dejar acobardar tan fácilmente.
-"Tendría consecuencias para ti. No te aconsejo jugar conmigo, muñeca".
Ahora no tengo ninguna duda. Es Manu y me está chantajeando para que haga lo que él quiera o le contará mi secreto a Santi. Unas lágrimas empiezan a resbalar por mi rostro y escribo nerviosa.
-"Ahora voy"-Ángeles.
Espero hasta que llega Santi al cual le digo que tengo ensayo y salgo llorando. No puede estar pasándome esto a mí. ¿Por qué me pasa esto? Pido un taxi al salir del hotel y le digo de ir a la Sagrada Familia. Cuando llegamos, el taxista me dice que hemos llegado pero me niego a salir. Me quedo plantada en el coche. No pienso ceder ante sus chantajes.
-Lléveme al aeropuerto, por favor-miro un momento por la ventanilla y entre los turistas veo a mi ex haciendo como que admira la obra, pero en realidad me está esperando. Pues que espere porque se va a cansar de esperar.
-Pero señorita...-me dice el taxista sin comprender nada.
-¡Al aeropuerto he dicho!-digo levantando la voz.
lunes, 22 de diciembre de 2014
Capítulo 294:Confío en ti
Relatado por María del Monte
Me dije que me fiaría de Javi, pero me es muy difícil. A fin de cuentas, ella fue su mujer y compartió muchos momentos antes de estar conmigo. A lo mejor sólo soy un capricho y esto se acabará algún día de estos. A lo mejor estoy exagerando y veo cosas que no son. Pero cada vez que venimos a Madrid creo que va a ver a Blanca. Me dijo que está con los papeles del divorcio, pero a saber si no se ven a escondidas. Ni siquiera quiere que le acompañe. Si son los papeles del divorcio, no le tendría que importar que le acompañase. Javi vuelve, está subiendo las escaleras. Le espero en el recibidor de casa. Entra y me da un beso seco. Uy esto me suena raro.
-Amor, ¿estás bien?-María.
-Sí. Ya me ha firmado el divorcio. Podemos casarnos cuando quieras-Javi.
-Pues a mí me gustaría casarme en Sevilla, en el Rocío...-María.
Caminando hasta el salón y nos sentamos en el sofá. Me apoyo en su hombro. Huele a ella. No debería oler a Blanca, ¿verdad? Creo que me estoy emparanoiando y me imagino cosas que a lo mejor no son.
-Javi, cariño, ¿qué te traes con Blanca?-le miro girando la cabeza sin levantarla de su hombro.
-¿En qué sentido?-me pregunta Javi desconcertado.
-Me refiero a que siempre que venimos aquí a Madrid, quedas con ella. Y seguro que cuando viniste solo también-levanto la cabeza para mirarle a los ojos-¿Me estás engañando con ella?
-¿Qué dices? ¿Pero qué tontería estás diciendo?-Javi.
-Entonces dime a qué has ido. Y no me digas que solo a lo del divorcio porque no me lo creo...-María.
Javi se queda callado un momento y retira la mirada.
-Eso no te lo puedo decir... Pero tenemos que ir el lunes al ayuntamiento...-Javi.
-¿Para qué? ¿Eh? ¿Para humillarme públicamente? ¡No me da la gana!-digo enfadada mirándole, aunque él a mí no me mire.-¡Y mírame a la cara cuando te hablo!
-Por favor María, no es no lo que piensas...-al menos me está mirando mientras me habla-Pero no puedo decir nada. ¡No te estoy engañando! ¿Piensas que te puedo engañar?-Javi.
-Yo ya no sé qué pensar...-le digo y me levanto del sofá y me voy a nuestro cuarto a estar sola. Me encierro y sólo me sale llorar e imaginármelos en la cama.
Estoy sentada en la cama derramando lágrimas, lagrimas de dolor, de impotencia, de rabia. Ya no sé qué pensar. Pero el olor de su perfume... No sé. Creo que me voy a volver loca. No me debería haber metido nunca entre Javi y Blanca. He roto una pareja y yo no soy de esas. Pero, ¿qué culpa tengo yo de que me enamorase de él? Es tan tierno, tan dulce, tan bueno que vi el hombre con el que compartir mi vida. Pero no puedo evitar pensar que sigue estando enamorado de su todavía mujer. No sé qué me pasa. Nunca me había pasado esto.
-María, abre por favor y te lo explico...-oigo al otro lado de la puerta.
Quizá le debería dar una oportunidad. No me ha dado ningún motivo para desconfiar de él. Me limpio las lágrimas y me levanto a abrir la puerta. Javi me mira con cara de pena. Me aparto a un lado para que pueda entrar y vuelvo a sentarme en la cama. Javi se sienta a mi lado, muy cerca de mí y me coge de la mano.
-María, escúchame, Blanca nos está ayudando a tener una familia. Por eso el lunes tenemos que ir al ayuntamiento. Tenemos que ir a hablar con el asistente social-Javi.
-¿Con el asistente?-pregunto intrigada. No entiendo nada.
-No te puedo contar nada porque es una sorpresa... Lo sabrás el lunes porque no se puede evitar hablar de ello. Yo quería que fuese una sorpresa para la boda, pero al parecer tienes que venir tú también-Javi.
Le miro a los ojos, hay verdad en su mirada. Le beso como nunca le he besado. Un beso que demuestra que confío en él, que estos celos que tengo no se vuelvan a interponer entre nosotros.
-Si quieres te enseño los papeles del divorcio-me dice Javi tímidamente.
-No hace falta, mi amor. Yo...-trago saliva y suspiro-confío en ti.
-¿Y entonces el lunes? ¿Tendremos que avisar a Àngel o a alguien no?-Javi.
-Pero, ¿a qué hora tenemos?-María.
-A las 11-Javi.
Le cojo de las manos y nos levantamos. Nos abrazamos y besamos con toda la pasión que poseemos. Por pe1queños detalles como estos me encanta este hombre.
Relatado por Mónica Naranjo
Cuando termino de vestirme, bajo a la cocina. Àngel está de espaldas a la puerta, así que aprovecho para entrar de puntillas. Voy por la espalda y le tapo los ojos.
-¿Quién soy?-pregunto con una sonrisa.
-Déjame que piense...-Àngel.
-¿Cómo que te deje pensar?-quito una mano y le doy una colleja en la nuca.
-Esta mala leche solo puede ser de mi novia...-dice Àngel girándose con una sonrisa en los labios.
Me cruzo de brazos y me pongo seria haciéndome la enfadada. Àngel se acerca a mí para darme un beso, pero me aparto. Tengo que fingir bien que me ha molestado su comentario. Aunque en realidad me muera de ganas de besarle y no separarme de él jamás. Si por mí fuera nos quedaríamos en esta casa para siempre. Los 2 juntos sin que nadie nos molestase. Y hacer las valoraciones y poner los puntos por videoconferencia. Anda que no molaría.
-¿No te habrás molestado, verdad?-me mira Àngel con cara de pena.
Ay mi niño... pobrecito... ¡No, Mónica! ¡Sigue en tu papel! Me dice mi yo interior.
-¿Tú qué crees?-hago esfuerzos para no acabar descojonada de la risa. De momento parece que lo consigo.
-Pero mi amor, te he vigilado el horno y te he estado esperado mientras te duchabas todo este tiempo...-me dice Àngel como disculpándose por lo de antes.
-¡Tira a ducharte!-le ordeno muy seria.
-Sí, señora...-va arrastrando los pies y la cabeza agachada. Se piensa que me he enfadado de verdad y ha metido la pata. Pero nada más lejos que eso.
En cuanto oigo la puerta del baño cerrarse, empiezo a reírme como si no hubiera un mañana. Cojo una bandeja del armario entre risas y la pongo encima de la mesa para poner las galletas. Abro el horno y las miro, ya están en su punto. Cojo el trapo de cocina para no quemarme y saco la bandeja del horno. Voy echando las galletas en la otra bandeja y dejo la del horno en el fregadero. Con cuidado las voy colocando mientras tengo una sonrisa permanente en mi rostro. Me asomo a la puerta y aún se oye el agua de la ducha. Cojo la manga pastelera y escribo en una de las galletas. Guardo la manga pastelera y espero hasta que baje Àngel. En poco tiempo oigo movimiento en la escalera y me siento en la silla escondiendo la bandeja de tal manera que Àngel no la vea.
-¿Ya estás mejor?-me pregunta Àngel preocupado porque siga enfadada.
Ya no puedo aguantar más seria y estallo en una carcajada. Me levanto y me acerco a él. Le beso con dulzura. Me encanta cómo huele después de ducharse. Le cojo de la mano y le acerco a la mesa.
-¡Mira! Ya están hechas las galletas-Mónica.
Àngel se queda mirando las galletas sobre todo la que está escrita. La coge y la parte por la mitad.
-Porque yo también te quiero y eres mi mitad, esto es para ti-me dice dándome de comer una parte de la galleta donde le he puesto "te quiero" con nata.
-Y ahora te voy a enseñar los rincones más bonitos de mi pueblo y a presentarte a mi madre-Mónica.
-¿Voy a conocer a mi suegra?-Àngel.
-¡Claro! Te tiene que conocer. Nos vamos a casar y aún no te conoce-Mónica.
Estamos preparados para salir. Después de comer unas cuantas galletas dándonoslas mutuamente, salimos de casa y vamos dando un agradable paseo cogidos de la mano. Le voy enseñando los lugares que marcaron mi infancia y mi juventud y él me mira sonriendo embelesado.
*lunes por la mañana*
Relatado por Roko
He vuelto a recaer. Anoche no cené y esta mañana me he pesado para ver si había perdido algo. Esta mañana me he obligado a desayunar un café con leche. Después tengo ensayo con Myriam y necesito tener energía. Pero ahora mismo es lo que necesito: bailar, moverme. Y cuanto más mejor. Me acerco a Gestmusic y voy directamente a la sala de ensayo, sin pararme a hablar con nadie. Y eso que me han llamado. Pero no tengo tiempo para pararme. Necesito estar activa.
-¿Empezamos?-le pregunto a Myriam en cuanto llego.
-¡Vaya! ¡Cuánta energía por la mañana!-me dice Myriam con una sonrisa.
Entro y me pongo a su lado. me pone un vídeo en el que se ve a Yuri cantando y bailando como si se tratase de una clase aeróbica. Myriam me va enseñando los pasos poco a poco, pero yo quiero más. Así que continúo haciendo lo que veo en el vídeo. Lo cojo bastante rápido. Myriam me pide que pare, pero no puedo ni quiero parar.
-Para un poco, Roko, te va a dar algo-me dice seria.
Paro pero porque ya no me quedan fuerzas. Me apoyo en la pared y cojo aire. Voy resbalando para poder quedarme sentada. Cierro los ojos un momento. Creo que me he mareado un poco.
-¿Estás bien?-oigo como me pregunta Myriam.
-Sí tranquila. Será el cansancio...-digo sin abrir los ojos. Me da vueltas la habitación.
-Te lo avisé y no me hiciste caso...-Myriam.
-Ya está, estoy bien. No me pasa nada. ¿Hemos terminado?-abro los ojos y la miro. No quiero escuchar más reproches por su parte. Ahora me toca con Arnau y al menos podré estar sentada y más relajada.
-Espera aquí un momento, tengo que salir un momento-dice Myriam mirándome.
Se levanta ya que estaba de cuclillas y me vuelve a mirar antes de salir. Apoyándome en la pared me levanto un poco mareada aún. Pero lo ultimo que quiero dar es lastima. Así que no se tienen que preocupar por mí. Voy a seguir trabajando, dando lo mejor de mí para ser la mejor y hacerlo perfecto o lo mejor que pueda. Hasta que no me sale no paro. Estoy acostumbrada a unos niveles de auto exigencia muy altos y ahora no va a ser menos. Nada me va a detener. Al cabo de un rato Myriam vuelve, pero no viene sola.
Me dije que me fiaría de Javi, pero me es muy difícil. A fin de cuentas, ella fue su mujer y compartió muchos momentos antes de estar conmigo. A lo mejor sólo soy un capricho y esto se acabará algún día de estos. A lo mejor estoy exagerando y veo cosas que no son. Pero cada vez que venimos a Madrid creo que va a ver a Blanca. Me dijo que está con los papeles del divorcio, pero a saber si no se ven a escondidas. Ni siquiera quiere que le acompañe. Si son los papeles del divorcio, no le tendría que importar que le acompañase. Javi vuelve, está subiendo las escaleras. Le espero en el recibidor de casa. Entra y me da un beso seco. Uy esto me suena raro.
-Amor, ¿estás bien?-María.
-Sí. Ya me ha firmado el divorcio. Podemos casarnos cuando quieras-Javi.
-Pues a mí me gustaría casarme en Sevilla, en el Rocío...-María.
Caminando hasta el salón y nos sentamos en el sofá. Me apoyo en su hombro. Huele a ella. No debería oler a Blanca, ¿verdad? Creo que me estoy emparanoiando y me imagino cosas que a lo mejor no son.
-Javi, cariño, ¿qué te traes con Blanca?-le miro girando la cabeza sin levantarla de su hombro.
-¿En qué sentido?-me pregunta Javi desconcertado.
-Me refiero a que siempre que venimos aquí a Madrid, quedas con ella. Y seguro que cuando viniste solo también-levanto la cabeza para mirarle a los ojos-¿Me estás engañando con ella?
-¿Qué dices? ¿Pero qué tontería estás diciendo?-Javi.
-Entonces dime a qué has ido. Y no me digas que solo a lo del divorcio porque no me lo creo...-María.
Javi se queda callado un momento y retira la mirada.
-Eso no te lo puedo decir... Pero tenemos que ir el lunes al ayuntamiento...-Javi.
-¿Para qué? ¿Eh? ¿Para humillarme públicamente? ¡No me da la gana!-digo enfadada mirándole, aunque él a mí no me mire.-¡Y mírame a la cara cuando te hablo!
-Por favor María, no es no lo que piensas...-al menos me está mirando mientras me habla-Pero no puedo decir nada. ¡No te estoy engañando! ¿Piensas que te puedo engañar?-Javi.
-Yo ya no sé qué pensar...-le digo y me levanto del sofá y me voy a nuestro cuarto a estar sola. Me encierro y sólo me sale llorar e imaginármelos en la cama.
Estoy sentada en la cama derramando lágrimas, lagrimas de dolor, de impotencia, de rabia. Ya no sé qué pensar. Pero el olor de su perfume... No sé. Creo que me voy a volver loca. No me debería haber metido nunca entre Javi y Blanca. He roto una pareja y yo no soy de esas. Pero, ¿qué culpa tengo yo de que me enamorase de él? Es tan tierno, tan dulce, tan bueno que vi el hombre con el que compartir mi vida. Pero no puedo evitar pensar que sigue estando enamorado de su todavía mujer. No sé qué me pasa. Nunca me había pasado esto.
-María, abre por favor y te lo explico...-oigo al otro lado de la puerta.
Quizá le debería dar una oportunidad. No me ha dado ningún motivo para desconfiar de él. Me limpio las lágrimas y me levanto a abrir la puerta. Javi me mira con cara de pena. Me aparto a un lado para que pueda entrar y vuelvo a sentarme en la cama. Javi se sienta a mi lado, muy cerca de mí y me coge de la mano.
-María, escúchame, Blanca nos está ayudando a tener una familia. Por eso el lunes tenemos que ir al ayuntamiento. Tenemos que ir a hablar con el asistente social-Javi.
-¿Con el asistente?-pregunto intrigada. No entiendo nada.
-No te puedo contar nada porque es una sorpresa... Lo sabrás el lunes porque no se puede evitar hablar de ello. Yo quería que fuese una sorpresa para la boda, pero al parecer tienes que venir tú también-Javi.
Le miro a los ojos, hay verdad en su mirada. Le beso como nunca le he besado. Un beso que demuestra que confío en él, que estos celos que tengo no se vuelvan a interponer entre nosotros.
-Si quieres te enseño los papeles del divorcio-me dice Javi tímidamente.
-No hace falta, mi amor. Yo...-trago saliva y suspiro-confío en ti.
-¿Y entonces el lunes? ¿Tendremos que avisar a Àngel o a alguien no?-Javi.
-Pero, ¿a qué hora tenemos?-María.
-A las 11-Javi.
Le cojo de las manos y nos levantamos. Nos abrazamos y besamos con toda la pasión que poseemos. Por pe1queños detalles como estos me encanta este hombre.
Relatado por Mónica Naranjo
Cuando termino de vestirme, bajo a la cocina. Àngel está de espaldas a la puerta, así que aprovecho para entrar de puntillas. Voy por la espalda y le tapo los ojos.
-¿Quién soy?-pregunto con una sonrisa.
-Déjame que piense...-Àngel.
-¿Cómo que te deje pensar?-quito una mano y le doy una colleja en la nuca.
-Esta mala leche solo puede ser de mi novia...-dice Àngel girándose con una sonrisa en los labios.
Me cruzo de brazos y me pongo seria haciéndome la enfadada. Àngel se acerca a mí para darme un beso, pero me aparto. Tengo que fingir bien que me ha molestado su comentario. Aunque en realidad me muera de ganas de besarle y no separarme de él jamás. Si por mí fuera nos quedaríamos en esta casa para siempre. Los 2 juntos sin que nadie nos molestase. Y hacer las valoraciones y poner los puntos por videoconferencia. Anda que no molaría.
-¿No te habrás molestado, verdad?-me mira Àngel con cara de pena.
Ay mi niño... pobrecito... ¡No, Mónica! ¡Sigue en tu papel! Me dice mi yo interior.
-¿Tú qué crees?-hago esfuerzos para no acabar descojonada de la risa. De momento parece que lo consigo.
-Pero mi amor, te he vigilado el horno y te he estado esperado mientras te duchabas todo este tiempo...-me dice Àngel como disculpándose por lo de antes.
-¡Tira a ducharte!-le ordeno muy seria.
-Sí, señora...-va arrastrando los pies y la cabeza agachada. Se piensa que me he enfadado de verdad y ha metido la pata. Pero nada más lejos que eso.
En cuanto oigo la puerta del baño cerrarse, empiezo a reírme como si no hubiera un mañana. Cojo una bandeja del armario entre risas y la pongo encima de la mesa para poner las galletas. Abro el horno y las miro, ya están en su punto. Cojo el trapo de cocina para no quemarme y saco la bandeja del horno. Voy echando las galletas en la otra bandeja y dejo la del horno en el fregadero. Con cuidado las voy colocando mientras tengo una sonrisa permanente en mi rostro. Me asomo a la puerta y aún se oye el agua de la ducha. Cojo la manga pastelera y escribo en una de las galletas. Guardo la manga pastelera y espero hasta que baje Àngel. En poco tiempo oigo movimiento en la escalera y me siento en la silla escondiendo la bandeja de tal manera que Àngel no la vea.
-¿Ya estás mejor?-me pregunta Àngel preocupado porque siga enfadada.
Ya no puedo aguantar más seria y estallo en una carcajada. Me levanto y me acerco a él. Le beso con dulzura. Me encanta cómo huele después de ducharse. Le cojo de la mano y le acerco a la mesa.
-¡Mira! Ya están hechas las galletas-Mónica.
Àngel se queda mirando las galletas sobre todo la que está escrita. La coge y la parte por la mitad.
-Porque yo también te quiero y eres mi mitad, esto es para ti-me dice dándome de comer una parte de la galleta donde le he puesto "te quiero" con nata.
-Y ahora te voy a enseñar los rincones más bonitos de mi pueblo y a presentarte a mi madre-Mónica.
-¿Voy a conocer a mi suegra?-Àngel.
-¡Claro! Te tiene que conocer. Nos vamos a casar y aún no te conoce-Mónica.
Estamos preparados para salir. Después de comer unas cuantas galletas dándonoslas mutuamente, salimos de casa y vamos dando un agradable paseo cogidos de la mano. Le voy enseñando los lugares que marcaron mi infancia y mi juventud y él me mira sonriendo embelesado.
*lunes por la mañana*
Relatado por Roko
He vuelto a recaer. Anoche no cené y esta mañana me he pesado para ver si había perdido algo. Esta mañana me he obligado a desayunar un café con leche. Después tengo ensayo con Myriam y necesito tener energía. Pero ahora mismo es lo que necesito: bailar, moverme. Y cuanto más mejor. Me acerco a Gestmusic y voy directamente a la sala de ensayo, sin pararme a hablar con nadie. Y eso que me han llamado. Pero no tengo tiempo para pararme. Necesito estar activa.
-¿Empezamos?-le pregunto a Myriam en cuanto llego.
-¡Vaya! ¡Cuánta energía por la mañana!-me dice Myriam con una sonrisa.
Entro y me pongo a su lado. me pone un vídeo en el que se ve a Yuri cantando y bailando como si se tratase de una clase aeróbica. Myriam me va enseñando los pasos poco a poco, pero yo quiero más. Así que continúo haciendo lo que veo en el vídeo. Lo cojo bastante rápido. Myriam me pide que pare, pero no puedo ni quiero parar.
-Para un poco, Roko, te va a dar algo-me dice seria.
Paro pero porque ya no me quedan fuerzas. Me apoyo en la pared y cojo aire. Voy resbalando para poder quedarme sentada. Cierro los ojos un momento. Creo que me he mareado un poco.
-¿Estás bien?-oigo como me pregunta Myriam.
-Sí tranquila. Será el cansancio...-digo sin abrir los ojos. Me da vueltas la habitación.
-Te lo avisé y no me hiciste caso...-Myriam.
-Ya está, estoy bien. No me pasa nada. ¿Hemos terminado?-abro los ojos y la miro. No quiero escuchar más reproches por su parte. Ahora me toca con Arnau y al menos podré estar sentada y más relajada.
-Espera aquí un momento, tengo que salir un momento-dice Myriam mirándome.
Se levanta ya que estaba de cuclillas y me vuelve a mirar antes de salir. Apoyándome en la pared me levanto un poco mareada aún. Pero lo ultimo que quiero dar es lastima. Así que no se tienen que preocupar por mí. Voy a seguir trabajando, dando lo mejor de mí para ser la mejor y hacerlo perfecto o lo mejor que pueda. Hasta que no me sale no paro. Estoy acostumbrada a unos niveles de auto exigencia muy altos y ahora no va a ser menos. Nada me va a detener. Al cabo de un rato Myriam vuelve, pero no viene sola.
sábado, 20 de diciembre de 2014
Capítulo especial:1 mes (VII)
Relatado por Àngel Llàcer
Mónica me coloca a la pequeña en mis brazos. Es increíble lo que la naturaleza ha hecho. No dejo de mirarla embobado y sonriendo. Es lo más bonito que me ha pasado en la vida. Un hijo te cambia la vida. Ser padre es lo mejor que me ha podido pasar.
-Cariño, sonríe-me pide Mónica.
Levanto la cabeza para mirarla. Tiene el móvil en las manos. Nos hace una foto. La primera de tantas. Yo llenaré la memoria del móvil con fotos de mis 2 Mónicas, mis 2 niñas. Aún no me creo que haya llegado este momento.
-Mi amor-Mónica se acerca a la cama y se sienta junto a nosotros-,habrá que avisar a Carol y a Carlos.
-¡Es verdad! Tienen que conocer a su ahijada. Ahora les aviso-Mónica.
Mónica teclea en su móvil y de mientras juego con las manitas de la niña. Me encanta jugar con ella. Aunque es tan pequeñita, que me da miedo que se me caiga y se haga daño. No hago movimientos bruscos. De hecho ni me muevo. Todo sea por el bienestar de la nena. Mónica se levanta de la cama y se aleja un poco para hablar por teléfono.
Relatado por Mónica Naranjo
Voy a llamar a Carol y a Carlos para que vengan a ver a la niña. Antes de que nos ocurriese esto, Àngel y yo hablamos sobre quién podrían ser los padrinos de Mónica. Las personas que se podrían encargar de ella si a nosotros nos pasase algo. ¿Y quién mejor que la churri y Carlitos? Primero llamo a Carlos. Le digo que ya he tenido a la niña y que puede venir a verla cuando quiera. No estamos mucho tiempo hablando. Porque, aunque nos llevemos, no tenemos la misma complicidad que Carol y yo. Cuando cuelgo a Carlos, llamo a Carolina y nos ponemos a hablar. Sabía que me iba a enrollar con ella, así que la he dejado para el final. Es normal, estamos siempre juntas. Además le he preguntado por su pequeño. Ya me imagino con los cochecitos paseándoles juntas. Sonrío ante ese pensamiento y me quedo callada.
-¿Churri?-me dice Carol al otro lado de la línea.
-Sí, estoy aquí-Mónica.
-¡Se ha quedado embobada!-grita Àngel para que le oiga.
Carolina se empieza a reír. Le hago un gesto a Àngel para que se calle y sigo hablando con la churri. Le digo que venga a ver a la niña si quiere y puede. Me dice que enseguida viene. Les voy a dar la noticia en persona. Es mejor que por teléfono. Me despido de ella y cuelgo.
-Eres muy tonto tú, ¿eh?-le digo a Àngel acercándome con paso firme y decidido.
-Anda que no te gusta...-sonríe y me mira-Acuéstate va.
-Voy...-Mónica.
Me acerco a él y a la niña y me apoyo en el hombro de mi marido. Todavía me suena raro. Pero estoy encantada con él, no me malentendáis. Extiendo el brazo y nos hago una foto los 3 juntos. Beso en la frente a mi hija y se la cojo a Àngel para dejarla en la cuna. Hace un rato que nos la han traído.
-¿Y a mí no me das un beso?-me pregunta Àngel con cara de bueno.
-Envidioso...-digo sonriendo.
Le miro todavía con una sonrisa y me acerco a sus labios. Àngel está en posición de recibir un beso. Sería muy cruel ahora aparte, ¿no? Pues me separo y me acerco a la cuna para dejar a la niña y me acuesto. Miro a mi hija y sonrío. También sonrío con malicia, pues le he dejado con las ganas.
-Mala... Como te aprovechas que no me puedo mover, ¿eh?-Àngel.
En el fondo me da penita. No se puede mover ni levantarse. Se muere de ganas por besarme y yo a él. Me giro dando la espalda a mi hija para mirar a mi niño. Tiene carita de pena. Me encanta cuando se pone así porque es como un niño al que no le han dado su capricho.
Mónica me coloca a la pequeña en mis brazos. Es increíble lo que la naturaleza ha hecho. No dejo de mirarla embobado y sonriendo. Es lo más bonito que me ha pasado en la vida. Un hijo te cambia la vida. Ser padre es lo mejor que me ha podido pasar.
-Cariño, sonríe-me pide Mónica.
Levanto la cabeza para mirarla. Tiene el móvil en las manos. Nos hace una foto. La primera de tantas. Yo llenaré la memoria del móvil con fotos de mis 2 Mónicas, mis 2 niñas. Aún no me creo que haya llegado este momento.
-Mi amor-Mónica se acerca a la cama y se sienta junto a nosotros-,habrá que avisar a Carol y a Carlos.
-¡Es verdad! Tienen que conocer a su ahijada. Ahora les aviso-Mónica.
Mónica teclea en su móvil y de mientras juego con las manitas de la niña. Me encanta jugar con ella. Aunque es tan pequeñita, que me da miedo que se me caiga y se haga daño. No hago movimientos bruscos. De hecho ni me muevo. Todo sea por el bienestar de la nena. Mónica se levanta de la cama y se aleja un poco para hablar por teléfono.
Relatado por Mónica Naranjo
Voy a llamar a Carol y a Carlos para que vengan a ver a la niña. Antes de que nos ocurriese esto, Àngel y yo hablamos sobre quién podrían ser los padrinos de Mónica. Las personas que se podrían encargar de ella si a nosotros nos pasase algo. ¿Y quién mejor que la churri y Carlitos? Primero llamo a Carlos. Le digo que ya he tenido a la niña y que puede venir a verla cuando quiera. No estamos mucho tiempo hablando. Porque, aunque nos llevemos, no tenemos la misma complicidad que Carol y yo. Cuando cuelgo a Carlos, llamo a Carolina y nos ponemos a hablar. Sabía que me iba a enrollar con ella, así que la he dejado para el final. Es normal, estamos siempre juntas. Además le he preguntado por su pequeño. Ya me imagino con los cochecitos paseándoles juntas. Sonrío ante ese pensamiento y me quedo callada.
-¿Churri?-me dice Carol al otro lado de la línea.
-Sí, estoy aquí-Mónica.
-¡Se ha quedado embobada!-grita Àngel para que le oiga.
Carolina se empieza a reír. Le hago un gesto a Àngel para que se calle y sigo hablando con la churri. Le digo que venga a ver a la niña si quiere y puede. Me dice que enseguida viene. Les voy a dar la noticia en persona. Es mejor que por teléfono. Me despido de ella y cuelgo.
-Eres muy tonto tú, ¿eh?-le digo a Àngel acercándome con paso firme y decidido.
-Anda que no te gusta...-sonríe y me mira-Acuéstate va.
-Voy...-Mónica.
Me acerco a él y a la niña y me apoyo en el hombro de mi marido. Todavía me suena raro. Pero estoy encantada con él, no me malentendáis. Extiendo el brazo y nos hago una foto los 3 juntos. Beso en la frente a mi hija y se la cojo a Àngel para dejarla en la cuna. Hace un rato que nos la han traído.
-¿Y a mí no me das un beso?-me pregunta Àngel con cara de bueno.
-Envidioso...-digo sonriendo.
Le miro todavía con una sonrisa y me acerco a sus labios. Àngel está en posición de recibir un beso. Sería muy cruel ahora aparte, ¿no? Pues me separo y me acerco a la cuna para dejar a la niña y me acuesto. Miro a mi hija y sonrío. También sonrío con malicia, pues le he dejado con las ganas.
-Mala... Como te aprovechas que no me puedo mover, ¿eh?-Àngel.
En el fondo me da penita. No se puede mover ni levantarse. Se muere de ganas por besarme y yo a él. Me giro dando la espalda a mi hija para mirar a mi niño. Tiene carita de pena. Me encanta cuando se pone así porque es como un niño al que no le han dado su capricho.
jueves, 18 de diciembre de 2014
Capítulo 293:Equivocación
Relatado por Àngel Llàcer
Pues ya estamos en Figueres. Mónica me va explicando por cada lugar que pasamos y vamos viendo a través de las ventanillas. Miro de reojo el paisaje, pero me quedo embobado viendo su boca mientras habla.
-¿Me estás escuchando?-Mónica.
-¿Eh?-pregunto totalmente desconcertado.
-Que por ahí está el museo Dalí. Tenemos que ir...-Mónica.
-Claro cariño-la miro sonriendo.
Cuando me quiero dar cuenta, hemos llegado. Me bajo del coche. Estamos frente a una casa de piedra, rodeada de vegetación. A su derecha hay un árbol y a la izquierda un pozo.
-¿Es un "naranjo"?-le pregunto poniendo énfasis en naranjo.
Mónica me mira con mala cara y seria. Uy creo que le ha molestado la pregunta. Se gira y se dirige a la casa. Voy detrás de ella para no quedarme atrás. Entro antes de que cierre la puerta.
-No te enfades, mi amor-Àngel.
Mónica aparta la mirada, pero me mira de reojo. Creo que le he visto una sonrisilla traviesa. Está haciéndome sufrir.
-Por favor...-le suplico-Grítame o dime lo que quieras, pero no me tengas así.
Mónica hacia mí. Os juro que ahora mismo me da miedo. Tiene cara como de estar enfadada. Me voy yendo hacia atrás hasta que caigo en el sofá. Mónica se pone frente a mí.
-La próxima vez que te metas con mi apellido...-hace una pausa que se hace eterna. Extiende el dedo índice y lo pone frente a mi cara amenazante-¡Te tiro al pilón! ¿Entendido?
-Sí, pero no me he metido...-digo apenas sin voz. Estoy acojonado en estos momentos. Ahora mismo me da un miedo esta mujer.
Se acerca a mí, nuestros labios están a punto de unirse. Pero cuando están a milímetros, ella decide separarse.
-Me voy a duchar-me mira con una cara que lo dice todo aunque no haya dicho nada. Además ya me ha dejado con el calentón.
Mónica va contoneándose y yo le sigo cual perrito faldero. ¡Vaya culazo tiene! Y es sólo mío. Tengo esa suerte. Va muy lentamente hacia el baño sabiendo que yo la sigo. Mira a su espalda y me ve y se le ocurre sonreír de la manera más sexy que sabe y puede. Y yo me derrito por sus huesos. Me pide ayuda con la cremallera. Se echa el pelo hacia delante y gira el cuello para hacérmelo más accesible. Me acerco a ella y le bajo la cremallera con cuidado. Ella lo deja caer y me coge de la camiseta para acercarme a ella. Y nos empezamos a besar. Me quita la camiseta y nos seguimos besando. En menos de 5 minutos estamos desnudos unidos por nuestros labios, nuestras manos. Cojo a Mónica del culo y se sube encima mío. Poco a poco vamos yendo hacia la ducha. Busco el mando y lo presiono. El agua empieza a caer por encima de los 2 empapándonos por completo, haciendo esta pasión sea diferente. Apoyo la espalda de Mónica en la pared de la ducha y me apoyo con las manos. Nuestras respiraciones van acompasadas al unísono, suenan gemidos en estas 4 paredes y nos movemos rápidamente haciéndonos disfrutar mutuamente. Coloco mis manos en la espalda de Mónica y ella baja a mi cuello y noto como me lo muerde y quiera succionar mi sabor. Al terminar ayudo a Mónica a bajarse de encima mío. Me tenia agarrado en tenaza y no se podía caer. Cojo la esponja que tienen un estante y le doy la espalda. Lo hago como si fuera un masaje y dejo que ella me dé la espalda a mí.
Ya hemos terminado de ducharnos y estamos en la cocina. Quiere que le ayude a hacer unos dulces.
-Dame levadura, azúcar-me va pidiendo Mónica.
Me dice en qué armario está guardando y se lo voy dando. Le ayudo con todo lo que me permite. Ella es muy de la cocina y prefiere hacerlo ella. Meto las manos en la levadura y le mancho la cara juguetón.
-¿Así que quieres guerra?-hace lo mismo y me tira levadura a la cara.
Voy al grifo y me mojo las manos. La salpico y veo que ella coge el vaso de agua y se acerca a mí. Cojo otro vaso de la fregadera y lo lleno de agua. ¡Esto es la guerra! Nos miramos aguantándonos la mirada a ver quién es el que da el primer paso. Como siempre lo da ella y me lo tira en el pecho. Yo se lo tiro a la cara. Veo como el agua le recorre las mejilla y el cuello.
-Va, vamos acabar con los dulces y luego nos vamos a duchar-me dice Mónica.
Hemos acabado empapados y llenos de levadura. Parece que estamos empanados y sólo nos faltaría freírnos para poder comernos. Acabamos de hacer los dulces y Mónica los pone en la bandeja del horno.
-Bueno me voy a duchar y no me distraigas-Mónica.
-¿Yo? ¡Va hombre, va!-Àngel.
-Enseguida acabo, pero échale un ojo al horno-me pide Mónica.
-Quisiera echarte el ojo a ti-le digo con una sonrisa pícara.
-¡Anda tonto! No me entretengas más que al final no me da tiempo-Mónica.
Mónica sale de la cocina dejándome con una cara de tonto que no puedo con ella. Estoy de pie frente al horno, pero mirando la puerta por donde ha salido mi maravillosa futura mujer. Quiero que sea ya mi mujer, quiero amanecer a su lado todos los días de mi vida, cuidar de nuestros hijos y por qué no, jugar como niños como ahora mismo hemos hecho. Ella tiene una parte gamberra, aunque no lo quiera reconocer. Es una poligonera, pero mi poligonera y la mejor mujer del mundo. Estoy agradecido por haberla encontrado y que me vaya a hacer el regalo de ser padre. La quiero demasiado como para enfadarme con ella, dirigirle una mala palabra o... pegarla. Yo nunca la voy a hacer daño, sino todo lo contrario: la voy a cuidar, querer, proteger y todo lo que haga falta por verla feliz. Porque es la mujer de mi vida y quiero que lo sea por mucho tiempo.
-"Carlos, ya tengo fecha para la boda!!! (cara de felicidad y emoción)"-Àngel.
Entro a twitter y veo lo que se cuece por allí. Decido cómo poner un tweet que cree expectación entre los fans.
http://lemmetweetthatforyou.com/t/cqr8m0
Me quedo contemplando el mensaje un rato y cierro twitter. Me guardo el móvil de nuevo y miro el horno.
Relatado por Javier Herrero
Estamos en Madrid donde Blanca me ha llamado para seguir adelante con nuestra aventura. Tengo que inventarme algo para que María no sospeche nada. No como la otra vez que se puso celosa porque lo hice mal.
-Mari, mi vida, que voy a ir a dar una vuelta para despejarme-Javi.
-¿Te acompaño?-María.
-No, tú quédate aquí y descansa-Javi.
-De acuerdo, pero no tardes mucho-María.
Le doy un beso de despedida y me voy a la casa de mis suegros, ahora Blanca vive con sus padres de nuevo hasta que encuentre algo. Llego y toco al timbre, me abre el portal y subo. Subo los 3 pisos por las escaleras. En la puerta me espera Blanca apoyada en el marco. Me sonríe al verme y al llegar a su altura nos damos 2 besos. Hemos quedado como buenos amigos y de vez en cuando nos vemos cuando vengo a Madrid. Al fin y al cabo han sido varios años de matrimonio como para que terminemos mal. Pero el vernos me puede traer algún problema con María. Por los celos. Es muy celosa y que me vea con mi ex mujer lo lleva muy mal. Entramos y vamos al salón donde está todo preparado según me dijo por teléfono.
-Siéntate y ponte cómodo-me pide Blanca amablemente.
Vamos hasta el sofá y nos sentamos muy cerca. Encima de la mesa hay unos papeles.
-Lo primero, ya te he firmado los papeles del divorcio-me explica Blanca mirándome a los ojos. Sonreímos. Ella quiere verme feliz y eso le honra como persona y como esposa que fue. Otra a lo mejor se lo hubiera tomado de manera distinta, con discusiones y abogados de por medio. Sin embargo, ella me lo está haciendo fácil e incluso me está ayudando a lo que le pedí que será mi sorpresa a María cuando nos casemos.
-Gracias, eres muy amable. ¿Y de lo nuestro?-Javi.
-Va por buen camino, el lunes tenéis que ir a hablar con el asistente social. Pero me da que hay posibilidades-Blanca.
-¿Cómo te lo podré agradecer?-Javi.
-Invitándome a la boda es suficiente-me dice Blanca con una sonrisa.
-¡Mejor! ¡Vas a ser la madrina!-digo acercándome a ella para darle un abrazo.
-Pero tendrás que consultárselo a María, ¿no?-Blanca.
-Ella no sabe nada de esto, así que seguro que no le importa-Javi.
En cuanto hemos hablado un poco de nuestra vida de ahora, nos levantamos y nos damos un beso en los labios. Me quedo un poco cortado y me voy lo más rápido. Esto no ha debido ocurrir, pero ha ocurrido sin querer. Vuelvo a casa con María con el remordimiento en la cabeza. Espero que no se me note en la cara o María se dará cuenta. Ha sido un beso tonto, por equivocación.
Pues ya estamos en Figueres. Mónica me va explicando por cada lugar que pasamos y vamos viendo a través de las ventanillas. Miro de reojo el paisaje, pero me quedo embobado viendo su boca mientras habla.
-¿Me estás escuchando?-Mónica.
-¿Eh?-pregunto totalmente desconcertado.
-Que por ahí está el museo Dalí. Tenemos que ir...-Mónica.
-Claro cariño-la miro sonriendo.
Cuando me quiero dar cuenta, hemos llegado. Me bajo del coche. Estamos frente a una casa de piedra, rodeada de vegetación. A su derecha hay un árbol y a la izquierda un pozo.
-¿Es un "naranjo"?-le pregunto poniendo énfasis en naranjo.
Mónica me mira con mala cara y seria. Uy creo que le ha molestado la pregunta. Se gira y se dirige a la casa. Voy detrás de ella para no quedarme atrás. Entro antes de que cierre la puerta.
-No te enfades, mi amor-Àngel.
Mónica aparta la mirada, pero me mira de reojo. Creo que le he visto una sonrisilla traviesa. Está haciéndome sufrir.
-Por favor...-le suplico-Grítame o dime lo que quieras, pero no me tengas así.
Mónica hacia mí. Os juro que ahora mismo me da miedo. Tiene cara como de estar enfadada. Me voy yendo hacia atrás hasta que caigo en el sofá. Mónica se pone frente a mí.
-La próxima vez que te metas con mi apellido...-hace una pausa que se hace eterna. Extiende el dedo índice y lo pone frente a mi cara amenazante-¡Te tiro al pilón! ¿Entendido?
-Sí, pero no me he metido...-digo apenas sin voz. Estoy acojonado en estos momentos. Ahora mismo me da un miedo esta mujer.
Se acerca a mí, nuestros labios están a punto de unirse. Pero cuando están a milímetros, ella decide separarse.
-Me voy a duchar-me mira con una cara que lo dice todo aunque no haya dicho nada. Además ya me ha dejado con el calentón.
Mónica va contoneándose y yo le sigo cual perrito faldero. ¡Vaya culazo tiene! Y es sólo mío. Tengo esa suerte. Va muy lentamente hacia el baño sabiendo que yo la sigo. Mira a su espalda y me ve y se le ocurre sonreír de la manera más sexy que sabe y puede. Y yo me derrito por sus huesos. Me pide ayuda con la cremallera. Se echa el pelo hacia delante y gira el cuello para hacérmelo más accesible. Me acerco a ella y le bajo la cremallera con cuidado. Ella lo deja caer y me coge de la camiseta para acercarme a ella. Y nos empezamos a besar. Me quita la camiseta y nos seguimos besando. En menos de 5 minutos estamos desnudos unidos por nuestros labios, nuestras manos. Cojo a Mónica del culo y se sube encima mío. Poco a poco vamos yendo hacia la ducha. Busco el mando y lo presiono. El agua empieza a caer por encima de los 2 empapándonos por completo, haciendo esta pasión sea diferente. Apoyo la espalda de Mónica en la pared de la ducha y me apoyo con las manos. Nuestras respiraciones van acompasadas al unísono, suenan gemidos en estas 4 paredes y nos movemos rápidamente haciéndonos disfrutar mutuamente. Coloco mis manos en la espalda de Mónica y ella baja a mi cuello y noto como me lo muerde y quiera succionar mi sabor. Al terminar ayudo a Mónica a bajarse de encima mío. Me tenia agarrado en tenaza y no se podía caer. Cojo la esponja que tienen un estante y le doy la espalda. Lo hago como si fuera un masaje y dejo que ella me dé la espalda a mí.
Ya hemos terminado de ducharnos y estamos en la cocina. Quiere que le ayude a hacer unos dulces.
-Dame levadura, azúcar-me va pidiendo Mónica.
Me dice en qué armario está guardando y se lo voy dando. Le ayudo con todo lo que me permite. Ella es muy de la cocina y prefiere hacerlo ella. Meto las manos en la levadura y le mancho la cara juguetón.
-¿Así que quieres guerra?-hace lo mismo y me tira levadura a la cara.
Voy al grifo y me mojo las manos. La salpico y veo que ella coge el vaso de agua y se acerca a mí. Cojo otro vaso de la fregadera y lo lleno de agua. ¡Esto es la guerra! Nos miramos aguantándonos la mirada a ver quién es el que da el primer paso. Como siempre lo da ella y me lo tira en el pecho. Yo se lo tiro a la cara. Veo como el agua le recorre las mejilla y el cuello.
-Va, vamos acabar con los dulces y luego nos vamos a duchar-me dice Mónica.
Hemos acabado empapados y llenos de levadura. Parece que estamos empanados y sólo nos faltaría freírnos para poder comernos. Acabamos de hacer los dulces y Mónica los pone en la bandeja del horno.
-Bueno me voy a duchar y no me distraigas-Mónica.
-¿Yo? ¡Va hombre, va!-Àngel.
-Enseguida acabo, pero échale un ojo al horno-me pide Mónica.
-Quisiera echarte el ojo a ti-le digo con una sonrisa pícara.
-¡Anda tonto! No me entretengas más que al final no me da tiempo-Mónica.
Mónica sale de la cocina dejándome con una cara de tonto que no puedo con ella. Estoy de pie frente al horno, pero mirando la puerta por donde ha salido mi maravillosa futura mujer. Quiero que sea ya mi mujer, quiero amanecer a su lado todos los días de mi vida, cuidar de nuestros hijos y por qué no, jugar como niños como ahora mismo hemos hecho. Ella tiene una parte gamberra, aunque no lo quiera reconocer. Es una poligonera, pero mi poligonera y la mejor mujer del mundo. Estoy agradecido por haberla encontrado y que me vaya a hacer el regalo de ser padre. La quiero demasiado como para enfadarme con ella, dirigirle una mala palabra o... pegarla. Yo nunca la voy a hacer daño, sino todo lo contrario: la voy a cuidar, querer, proteger y todo lo que haga falta por verla feliz. Porque es la mujer de mi vida y quiero que lo sea por mucho tiempo.
-"Carlos, ya tengo fecha para la boda!!! (cara de felicidad y emoción)"-Àngel.
Entro a twitter y veo lo que se cuece por allí. Decido cómo poner un tweet que cree expectación entre los fans.
http://lemmetweetthatforyou.com/t/cqr8m0
Me quedo contemplando el mensaje un rato y cierro twitter. Me guardo el móvil de nuevo y miro el horno.
Relatado por Javier Herrero
Estamos en Madrid donde Blanca me ha llamado para seguir adelante con nuestra aventura. Tengo que inventarme algo para que María no sospeche nada. No como la otra vez que se puso celosa porque lo hice mal.
-Mari, mi vida, que voy a ir a dar una vuelta para despejarme-Javi.
-¿Te acompaño?-María.
-No, tú quédate aquí y descansa-Javi.
-De acuerdo, pero no tardes mucho-María.
Le doy un beso de despedida y me voy a la casa de mis suegros, ahora Blanca vive con sus padres de nuevo hasta que encuentre algo. Llego y toco al timbre, me abre el portal y subo. Subo los 3 pisos por las escaleras. En la puerta me espera Blanca apoyada en el marco. Me sonríe al verme y al llegar a su altura nos damos 2 besos. Hemos quedado como buenos amigos y de vez en cuando nos vemos cuando vengo a Madrid. Al fin y al cabo han sido varios años de matrimonio como para que terminemos mal. Pero el vernos me puede traer algún problema con María. Por los celos. Es muy celosa y que me vea con mi ex mujer lo lleva muy mal. Entramos y vamos al salón donde está todo preparado según me dijo por teléfono.
-Siéntate y ponte cómodo-me pide Blanca amablemente.
Vamos hasta el sofá y nos sentamos muy cerca. Encima de la mesa hay unos papeles.
-Lo primero, ya te he firmado los papeles del divorcio-me explica Blanca mirándome a los ojos. Sonreímos. Ella quiere verme feliz y eso le honra como persona y como esposa que fue. Otra a lo mejor se lo hubiera tomado de manera distinta, con discusiones y abogados de por medio. Sin embargo, ella me lo está haciendo fácil e incluso me está ayudando a lo que le pedí que será mi sorpresa a María cuando nos casemos.
-Gracias, eres muy amable. ¿Y de lo nuestro?-Javi.
-Va por buen camino, el lunes tenéis que ir a hablar con el asistente social. Pero me da que hay posibilidades-Blanca.
-¿Cómo te lo podré agradecer?-Javi.
-Invitándome a la boda es suficiente-me dice Blanca con una sonrisa.
-¡Mejor! ¡Vas a ser la madrina!-digo acercándome a ella para darle un abrazo.
-Pero tendrás que consultárselo a María, ¿no?-Blanca.
-Ella no sabe nada de esto, así que seguro que no le importa-Javi.
En cuanto hemos hablado un poco de nuestra vida de ahora, nos levantamos y nos damos un beso en los labios. Me quedo un poco cortado y me voy lo más rápido. Esto no ha debido ocurrir, pero ha ocurrido sin querer. Vuelvo a casa con María con el remordimiento en la cabeza. Espero que no se me note en la cara o María se dará cuenta. Ha sido un beso tonto, por equivocación.
lunes, 15 de diciembre de 2014
Capítulo 292:De puente
Relatado por María del Monte
Acabamos ayer muy tarde de lo que Carlos llamó la "Nochevieja de los muertos". A mí eso me da muy mal rollo. No entiendo por qué hay que celebrar una fiesta americana, el jalogüin ese. Pero al final nos lo pasamos bien con las campanadas que presentaron Mónica y Àngel. Las deberían presentar también en Nochevieja que es cuando realmente son las campanadas y se toman uvas, no chucherías. Que unos tenemos una edad ya para eso. Hoy nos han convocado los profes a las 10 de la mañana en nuestra sala para decirnos algo. Ni idea para qué nos habrán dicho de ir. Pero espero que no tengamos hoy ensayo. Me gustaría ir a visitar a mis familiares que ya no están conmigo. Hoy es para comprar flores y cuidar los nichos. Ir al cementerio y estar un rato recordando los momentos que pasaste en vida. Pero no me quiero poner triste. Hoy he pasado la noche con Roko en mi habitación. Me levanto y después de vestirme voy a la habitación de Javi para ir con él. Llamo a la puerta y espero.
-¿Qué haces aquí?-me pregunta Santi bostezando. Está en ropa interior.
-He venido a buscar a Javi...-digo intentando no mirarle.
-Ahora vamos, mujer. ¡Qué control!-Santi.
-Calla, que todavía te doy ¿eh?-María.
-Espera aquí que ahora le digo que la bruja está aquí...-Santi.
Se da la vuelta y le doy una colleja. Se gira para mirarme y sonrío. Él se lo ha buscado. Pero no me he enfadado, que conste. Que le he dado de broma. Aunque me ha echado una mirada Santi... Entra en la habitación y al poco rato sale Javi. Va en pijama.
-¿Te vistes y bajamos juntos?-María.
-¿Y luego damos una vuelta?-dice Javi sonriendo y acercándose a mí.
-Según lo que nos digan...-María.
-Pero, ¿qué crees que nos van a decir?-Javi.
-Ni idea. No soy adivina...-María.
-¡Pero sí bruja!-se oye de fondo a Santi.
Me cambia la cara, pero mirando a Javi se me pasa y vuelvo a sonreír.
-Espérame aquí que me visto y bajamos-me dice Javi dándome un pico.
Le voy enseñando bien porque antes no se lanzaba y ahora se va lanzando. Poco a poco va perdiendo la timidez. Es que siendo tímido no va a llegar a ningún lado. Si llegamos a tener puente hay que decidir si ir a Madrid o a Sevilla. Pero me parece que me toca a mí ir a Madrid. Cuando me doy cuenta, Javi se ha entrado y la puerta ya está cerrada. Me distraigo con los planes del posible puente y no me entero de nada.
Relatado por Anna Simon
Àngel nos acaba de decir que tenemos puente. No tenemos que volver hasta el lunes. Aprovecharé para ir a Mollet para estar con mi familia. Me acerco a Myriam y le pregunto que si ha visto a Luis. Tengo que contestarle la proposición que me hizo. Myriam me dice que le ha visto antes por el pasillo. Espero que no se vaya. Salgo de nuestra sala y al fondo del pasillo distingo a Luis hablando con alguien. Me parece que es Tinet. Me dirijo hacia ellos y aminoro la marcha al ir llegando. Tampoco quiero entrometerme en lo que estén hablando. Me acerco a una distancia en la que no molesto, pero que sepa que estoy aquí.
-Hola Anna, ¿qué haces por aquí?-me pregunta Tinet con una sonrisa.
-Venía a hablar con Luis... Pero acabad primero-Anna.
-En realidad ya hemos terminado-me dice Tinet.-¡Pásatelo bien el puente!-le dice a Luis.
Tinet se aleja por el pasillo y me quedo mirando al que va a ser mi acompañante. Sonrío tímidamente. Empezamos con muy mal rollo la primera vez que me tuvo que maquillar, nos caímos fatal. Ahora me regala flores y me pide salir. No sé, estoy un poco perpleja.
-Luis...-comienzo a decir.
-Llámame Lucho.
-Muy bien. Lucho, acepto tu invitación-digo algo cortada.
-No me lo esperaba...-mira al suelo y me mira de reojo.-¿Te apetece ir a tomar algo?
-Claro, vamos-Anna.
Salimos de Gestmusic y vamos a una cafetería cercana. Nos sentamos alejados de la ventana para que ningún curioso nos mire desde la calle y nos incomode. Puede que se piense algo extraño y no quiero que pase eso. Simplemente es un compañero y vamos a ver si puede haber una amistad entre nosotros. Nada más. Pedimos un café cada uno. A estas horas no apetece nada más. Empezamos a hablar para conocernos. Me río bastante con él y es muy cariñoso conmigo. Me colma de piropos a los que me sonrojo y simplemente sonrío.
-¿Quieres venir a mi casa?-me pregunta Lucho.
Le miro fijamente. Hemos estado hablando de maquillaje y quiere enseñarme técnicas de maquillaje. Supongo que en casa tendrá más material. O que estemos más cómodos y sin miedo a que nos vea alguien. Me lo pienso bien antes de aceptar o rechazar. Bueno supongo que no pasará nada, así que...
-Vale-acepto sonriendo.
Seguimos tomando el café y cuando acabamos, pagamos y salimos. Me pongo las gafas de sol y camino al lado de Lucho.
*Viernes 2 de noviembre*
Relatado por Mónica Naranjo
Todavía no me creo que haya llegado este día. Estoy con Àngel en el ayuntamiento para que nos den fecha para la boda. Después de tanto tiempo, hemos empezado con los preparativos. Esto se va haciendo más real. Entramos y pedimos fecha, a ser posible cuanto antes. Queremos darnos el sí quiero lo más pronto posible. Yo tengo elegido mi vestido. Ya sólo hay que buscar un lugar para el banquete y mandar las invitaciones de boda. Salimos del ayuntamiento con la fecha puesta, así que a la noche tendré que llamar a mi hijo y a Óscar para decírselo y a ver si pueden venir. Àngel me propone ir a una cafetería y yo acepto encantada.
-Esto habrá que celebrarlo, ¿no?-me pregunta Àngel con una sonrisa traviesa.
-Uy ya verás tú esta noche... jajaja-le miro con cara de pillina y de que vamos a hacer cosas de mayores.
Vamos a una cafetería cercana al ayuntamiento y pedimos unos cafés. Habrá que decírselo también a Carol, Carlos y a los concursantes. Hay que invitar a nuestras familias y amigos. Así que yo tengo que ir pronto a por mi vestido por si me lo tienen que arreglar. Àngel y yo nos cogemos de la mano y nos sonreímos mirándonos fijamente a los ojos. En varios días este hombre va a ser mi marido y yo su mujer. Estoy deseando que llegue ya el día. La espera se me va a hacer larga, pero merecerá la pena. Pero ya hasta el lunes no les podemos decir lo nuestro porque se habrán ido de puente.
-¿Te apetece venir conmigo a Figueres?-Mónica.
-¿Quieres que vaya contigo?-me pregunta Àngel con curiosidad.
-Y que veas el pueblo que me vio crecer, donde pasé mi adolescencia hasta que me fui a México-Mónica.
-Si tú me invitas, no puedo decirte que no-Àngel.
-Claro, como sabes que a la noche te voy a compensar... jajaja-Mónica.
-No, no es por eso. Es porque quiero ver el maravilloso pueblo de mi maravillosa futura mujer-dice orgulloso.
-Pelota-digo entre risas.
Cuando acabamos, nos levantamos y vamos hacia Gestmusic donde dejé el coche aparcado. Podríamos también en tren y dejar el coche aquí, pero así tenemos un poco más de intimidad en el trayecto. Àngek¡l me da la mano y vamos cogidos de la mano hablando de lo que vamos a hacer allí. Le he convencido para que haga alguna receta conmigo. A la noche llamaré a Aitor y le daremos la noticia juntos. Espero que pueda venir. Me haría mucha ilusión. Montamos en el coche y arranco para ir hacia mi pueblo. Àngel me pone su mano en mi muslo y hace que se me ponga la carne de gallina, pero sigo conduciendo como si no me afectara. Pero le miro de reojo y le sonrío. Pronto llegaremos al pueblo y quiero que este finde sea especial.
Acabamos ayer muy tarde de lo que Carlos llamó la "Nochevieja de los muertos". A mí eso me da muy mal rollo. No entiendo por qué hay que celebrar una fiesta americana, el jalogüin ese. Pero al final nos lo pasamos bien con las campanadas que presentaron Mónica y Àngel. Las deberían presentar también en Nochevieja que es cuando realmente son las campanadas y se toman uvas, no chucherías. Que unos tenemos una edad ya para eso. Hoy nos han convocado los profes a las 10 de la mañana en nuestra sala para decirnos algo. Ni idea para qué nos habrán dicho de ir. Pero espero que no tengamos hoy ensayo. Me gustaría ir a visitar a mis familiares que ya no están conmigo. Hoy es para comprar flores y cuidar los nichos. Ir al cementerio y estar un rato recordando los momentos que pasaste en vida. Pero no me quiero poner triste. Hoy he pasado la noche con Roko en mi habitación. Me levanto y después de vestirme voy a la habitación de Javi para ir con él. Llamo a la puerta y espero.
-¿Qué haces aquí?-me pregunta Santi bostezando. Está en ropa interior.
-He venido a buscar a Javi...-digo intentando no mirarle.
-Ahora vamos, mujer. ¡Qué control!-Santi.
-Calla, que todavía te doy ¿eh?-María.
-Espera aquí que ahora le digo que la bruja está aquí...-Santi.
Se da la vuelta y le doy una colleja. Se gira para mirarme y sonrío. Él se lo ha buscado. Pero no me he enfadado, que conste. Que le he dado de broma. Aunque me ha echado una mirada Santi... Entra en la habitación y al poco rato sale Javi. Va en pijama.
-¿Te vistes y bajamos juntos?-María.
-¿Y luego damos una vuelta?-dice Javi sonriendo y acercándose a mí.
-Según lo que nos digan...-María.
-Pero, ¿qué crees que nos van a decir?-Javi.
-Ni idea. No soy adivina...-María.
-¡Pero sí bruja!-se oye de fondo a Santi.
Me cambia la cara, pero mirando a Javi se me pasa y vuelvo a sonreír.
-Espérame aquí que me visto y bajamos-me dice Javi dándome un pico.
Le voy enseñando bien porque antes no se lanzaba y ahora se va lanzando. Poco a poco va perdiendo la timidez. Es que siendo tímido no va a llegar a ningún lado. Si llegamos a tener puente hay que decidir si ir a Madrid o a Sevilla. Pero me parece que me toca a mí ir a Madrid. Cuando me doy cuenta, Javi se ha entrado y la puerta ya está cerrada. Me distraigo con los planes del posible puente y no me entero de nada.
Relatado por Anna Simon
Àngel nos acaba de decir que tenemos puente. No tenemos que volver hasta el lunes. Aprovecharé para ir a Mollet para estar con mi familia. Me acerco a Myriam y le pregunto que si ha visto a Luis. Tengo que contestarle la proposición que me hizo. Myriam me dice que le ha visto antes por el pasillo. Espero que no se vaya. Salgo de nuestra sala y al fondo del pasillo distingo a Luis hablando con alguien. Me parece que es Tinet. Me dirijo hacia ellos y aminoro la marcha al ir llegando. Tampoco quiero entrometerme en lo que estén hablando. Me acerco a una distancia en la que no molesto, pero que sepa que estoy aquí.
-Hola Anna, ¿qué haces por aquí?-me pregunta Tinet con una sonrisa.
-Venía a hablar con Luis... Pero acabad primero-Anna.
-En realidad ya hemos terminado-me dice Tinet.-¡Pásatelo bien el puente!-le dice a Luis.
Tinet se aleja por el pasillo y me quedo mirando al que va a ser mi acompañante. Sonrío tímidamente. Empezamos con muy mal rollo la primera vez que me tuvo que maquillar, nos caímos fatal. Ahora me regala flores y me pide salir. No sé, estoy un poco perpleja.
-Luis...-comienzo a decir.
-Llámame Lucho.
-Muy bien. Lucho, acepto tu invitación-digo algo cortada.
-No me lo esperaba...-mira al suelo y me mira de reojo.-¿Te apetece ir a tomar algo?
-Claro, vamos-Anna.
Salimos de Gestmusic y vamos a una cafetería cercana. Nos sentamos alejados de la ventana para que ningún curioso nos mire desde la calle y nos incomode. Puede que se piense algo extraño y no quiero que pase eso. Simplemente es un compañero y vamos a ver si puede haber una amistad entre nosotros. Nada más. Pedimos un café cada uno. A estas horas no apetece nada más. Empezamos a hablar para conocernos. Me río bastante con él y es muy cariñoso conmigo. Me colma de piropos a los que me sonrojo y simplemente sonrío.
-¿Quieres venir a mi casa?-me pregunta Lucho.
Le miro fijamente. Hemos estado hablando de maquillaje y quiere enseñarme técnicas de maquillaje. Supongo que en casa tendrá más material. O que estemos más cómodos y sin miedo a que nos vea alguien. Me lo pienso bien antes de aceptar o rechazar. Bueno supongo que no pasará nada, así que...
-Vale-acepto sonriendo.
Seguimos tomando el café y cuando acabamos, pagamos y salimos. Me pongo las gafas de sol y camino al lado de Lucho.
*Viernes 2 de noviembre*
Relatado por Mónica Naranjo
Todavía no me creo que haya llegado este día. Estoy con Àngel en el ayuntamiento para que nos den fecha para la boda. Después de tanto tiempo, hemos empezado con los preparativos. Esto se va haciendo más real. Entramos y pedimos fecha, a ser posible cuanto antes. Queremos darnos el sí quiero lo más pronto posible. Yo tengo elegido mi vestido. Ya sólo hay que buscar un lugar para el banquete y mandar las invitaciones de boda. Salimos del ayuntamiento con la fecha puesta, así que a la noche tendré que llamar a mi hijo y a Óscar para decírselo y a ver si pueden venir. Àngel me propone ir a una cafetería y yo acepto encantada.
-Esto habrá que celebrarlo, ¿no?-me pregunta Àngel con una sonrisa traviesa.
-Uy ya verás tú esta noche... jajaja-le miro con cara de pillina y de que vamos a hacer cosas de mayores.
Vamos a una cafetería cercana al ayuntamiento y pedimos unos cafés. Habrá que decírselo también a Carol, Carlos y a los concursantes. Hay que invitar a nuestras familias y amigos. Así que yo tengo que ir pronto a por mi vestido por si me lo tienen que arreglar. Àngel y yo nos cogemos de la mano y nos sonreímos mirándonos fijamente a los ojos. En varios días este hombre va a ser mi marido y yo su mujer. Estoy deseando que llegue ya el día. La espera se me va a hacer larga, pero merecerá la pena. Pero ya hasta el lunes no les podemos decir lo nuestro porque se habrán ido de puente.
-¿Te apetece venir conmigo a Figueres?-Mónica.
-¿Quieres que vaya contigo?-me pregunta Àngel con curiosidad.
-Y que veas el pueblo que me vio crecer, donde pasé mi adolescencia hasta que me fui a México-Mónica.
-Si tú me invitas, no puedo decirte que no-Àngel.
-Claro, como sabes que a la noche te voy a compensar... jajaja-Mónica.
-No, no es por eso. Es porque quiero ver el maravilloso pueblo de mi maravillosa futura mujer-dice orgulloso.
-Pelota-digo entre risas.
Cuando acabamos, nos levantamos y vamos hacia Gestmusic donde dejé el coche aparcado. Podríamos también en tren y dejar el coche aquí, pero así tenemos un poco más de intimidad en el trayecto. Àngek¡l me da la mano y vamos cogidos de la mano hablando de lo que vamos a hacer allí. Le he convencido para que haga alguna receta conmigo. A la noche llamaré a Aitor y le daremos la noticia juntos. Espero que pueda venir. Me haría mucha ilusión. Montamos en el coche y arranco para ir hacia mi pueblo. Àngel me pone su mano en mi muslo y hace que se me ponga la carne de gallina, pero sigo conduciendo como si no me afectara. Pero le miro de reojo y le sonrío. Pronto llegaremos al pueblo y quiero que este finde sea especial.
viernes, 12 de diciembre de 2014
Capítulo 291:Campanadas vampíricas
Relatado por Daniel Diges
Acompaño a Anna fuera y vamos a buscar una tienda abierta. Aunque a estas horas lo dudo. A saber lo que se le ha ocurrido a Carlos. Vamos caminando por la Gran Vía. A estas horas está desierta. ¡Hombre! ¿Quién va a haber? Sólo los nocturnos como nosotros. Y porque hemos tenido gala, sino a saber si estaríamos aún despiertos teniendo ensayo al día siguiente. Y ahora que ha vuelto Àngel no vale escaquearse como antes. Ahora volveremos a la rutina de antes. Como si estas semanas no hubiesen pasado. Miro de reojo a Anna. Mi cabeza me dice que me controle, pero mi masculinidad que vaya a por ella. Me acerco disimuladamente a ella mientras caminamos.
-¿Y qué querrán hacer con las gominolas?-le pregunto a Anna para entablar conversación. No se me ocurría nada más.
-Ni idea y tampoco sé dónde quiere que vayamos. Está todo cerrado-Anna.
Me viene a la cabeza el cine. A estas horas está abierto y hay una tienda de golosinas. No hace falta ir a una sesión para comprar. Otra opción sería buscar una máquina.
-¡Ven!-le cojo de la mano y tiro de ella.
Vamos por las Ramblas y en cuestión de minutos llegamos al cine. Como sospechaba, está abierto. Entramos y cogemos una bolsa para coger las cosas.
-Y a ver qué quiere ahora este hombre...-dice Anna con la bolsa en la mano y mirando los dulces que hay.
Empiezo a coger gominolas pequeñas, moras, dedos, pies, ojos, cerebros y corazones. Ya que estamos en Halloween, ¿por qué no ambientarlo? Tampoco sé para qué es, así que no puedo tener una idea clara de lo que echar.
-Y falta eso...-dice Anna cogiendo mini gelatinas.
-Y esto-digo acercándome a las dentaduras y cogiendo unas cuantas.
Estamos como niños en la tienda de golosinas. Ambos sonreímos. Cuando vemos que vamos servidos lo suficiente, nos acercamos al mostrador para pagar. Nos vamos a poner hasta arriba de azúcar. Pero todo sea por pasar un buen rato. Además que ya estamos todos juntos de nuevo. Supongo que será una manera de celebrar que ha vuelto Àngel. Una manera rara de celebrar, pero es miembro del jurado jeje. Ya sabemos cómo están. ¿Esto no lo leerán ellos, verdad? La chica del mostrador nos pregunta que si nos cierra la bolsa y le decimos que sí. Pago y Anna coge la bolsa. Nos despedimos de la dependienta y salimos a la fría noche de Barcelona.
-¿Tienes frío?-Dani.
-Un poco, pero estoy bien-Anna.
Le echo el brazo por encima de los hombros y ella se refugia en mi brazo buscando calor. No penséis mal: sólo soy un amigo preocupado por una amiga. La atracción está ahí, pero ambos tenemos pareja. Volvemos a la discoteca y entramos directamente a la zona VIP donde están los demás.
Relatado por Ángeles Muñoz
Dani y Anna vienen abrazados como si fueran una pareja. Pero debe hacer frío y hemos dejado la chaqueta en el guardarropa.
-¿Qué? ¿Hace frío?-pregunta María.
-¿Tenemos otra parejita?-Arturo.
-No os metáis con ellos, anda-salgo en su defensa.
Anna se retira rápidamente de Dani y nos mira como disculpándose. Pero no tiene que disculparse por nada. A veces los amigos se abrazan y no pasa nada. Pero sigue pareciendo raro que un chico y una chica sean amigos. Parece que no puedan serlo. Carlos se asoma.
-¿Ya han vuelto Dani y Anna?-Carlos.
-Sí, estamos aquí-se deja ver Dani.
Carlos mira el reloj. Nos apremia a que cojamos nuestras cosas y salgamos. Así lo hacemos. Delante nuestro van Carlos, Mónica y Àngel hablando animadamente y riendo. Llegamos a la plaza del ayuntamiento y Carlos nos pide que nos acerquemos. Me agarro del brazo de Santi y me apoyo en él. Él me deja un beso en la cabeza y sonrío. Miro a Carlos y escucho atentamente lo que tenga que decir.
-He aquí mi idea: vamos a celebrar la Nochevieja de los muertos y por tanto he pedido que compren gominolas. ¿Las habéis traído?-Carlos.
Miro a Anna y Dani que asienten y Anna enseña una bolsa llena de chuches.
-Idles dando 12 gominolas de las que quieran y cuando lleguen las 12... Bueno mejor que os lo expliquen ellos-dice Carlos señalando a Mónica y Àngel.
Anna va pasando con la bolsa de chucherías y vamos cogiendo. Cuando ya tenemos todos nuestras 12 gominolas (adivinad qué he cogido yo... jeje. Yo he cogido los corazones) los preparamos en las manos.
-¡Buenas noches! ¿Cómo estáis?-Àngel.
-¿Así vas a explicar los de las campanadas?-le pregunta Mónica.
-A ver explícalo tú, lista-le dice chinchándola Àngel.
-Pues claro que lo explico-le saca la lengua y nos mira-A cada campanada tomaréis una golosina y la coméis. Como con las uvas en Nochevieja.
-Pero nos falta algo para brindar, ¿no?-Àngel.
-Ahí tienes razón. Muy mal, organizador-Mónica mira a Carlos con cara de echar bronca pero con una sonrisa en el rostro.
-A tanto no podía llegar...-se disculpa Carlos.
-Qué mandona eres...-Àngel.
-¿Perdona?-Mónica.
-¡1 minuto!-exclama Roko mirando el reloj del ayuntamiento.
-¿Todos preparados?-Mónica.
Las campanadas empiezan a sonar y vamos comiendo las gominolas. Alguno se atraganta, verás. Ya han dado las 12 de la noche y estamos a 1 de noviembre.
-¡Feliz día de los muertos!-Àngel.
-Hoy tendremos fiesta, ¿verdad?-pregunta Arturo.
-Ya veremos...-Àngel.
Le doy un beso a Santi para celebrarlo como si fuese año nuevo. Qué mejor manera de empezar noviembre con esta imagen de la noche de Barcelona, una pareja de vampiros dando las campanadas y comiendo gominolas ambientadas en Halloween. Me ha encantado. Espero que para Nochevieja lo celebremos todos en Madrid como se merece, en la Puerta del Sol. A todos: ¡feliz noviembre y día de los muertos!
Acompaño a Anna fuera y vamos a buscar una tienda abierta. Aunque a estas horas lo dudo. A saber lo que se le ha ocurrido a Carlos. Vamos caminando por la Gran Vía. A estas horas está desierta. ¡Hombre! ¿Quién va a haber? Sólo los nocturnos como nosotros. Y porque hemos tenido gala, sino a saber si estaríamos aún despiertos teniendo ensayo al día siguiente. Y ahora que ha vuelto Àngel no vale escaquearse como antes. Ahora volveremos a la rutina de antes. Como si estas semanas no hubiesen pasado. Miro de reojo a Anna. Mi cabeza me dice que me controle, pero mi masculinidad que vaya a por ella. Me acerco disimuladamente a ella mientras caminamos.
-¿Y qué querrán hacer con las gominolas?-le pregunto a Anna para entablar conversación. No se me ocurría nada más.
-Ni idea y tampoco sé dónde quiere que vayamos. Está todo cerrado-Anna.
Me viene a la cabeza el cine. A estas horas está abierto y hay una tienda de golosinas. No hace falta ir a una sesión para comprar. Otra opción sería buscar una máquina.
-¡Ven!-le cojo de la mano y tiro de ella.
Vamos por las Ramblas y en cuestión de minutos llegamos al cine. Como sospechaba, está abierto. Entramos y cogemos una bolsa para coger las cosas.
-Y a ver qué quiere ahora este hombre...-dice Anna con la bolsa en la mano y mirando los dulces que hay.
Empiezo a coger gominolas pequeñas, moras, dedos, pies, ojos, cerebros y corazones. Ya que estamos en Halloween, ¿por qué no ambientarlo? Tampoco sé para qué es, así que no puedo tener una idea clara de lo que echar.
-Y falta eso...-dice Anna cogiendo mini gelatinas.
-Y esto-digo acercándome a las dentaduras y cogiendo unas cuantas.
Estamos como niños en la tienda de golosinas. Ambos sonreímos. Cuando vemos que vamos servidos lo suficiente, nos acercamos al mostrador para pagar. Nos vamos a poner hasta arriba de azúcar. Pero todo sea por pasar un buen rato. Además que ya estamos todos juntos de nuevo. Supongo que será una manera de celebrar que ha vuelto Àngel. Una manera rara de celebrar, pero es miembro del jurado jeje. Ya sabemos cómo están. ¿Esto no lo leerán ellos, verdad? La chica del mostrador nos pregunta que si nos cierra la bolsa y le decimos que sí. Pago y Anna coge la bolsa. Nos despedimos de la dependienta y salimos a la fría noche de Barcelona.
-¿Tienes frío?-Dani.
-Un poco, pero estoy bien-Anna.
Le echo el brazo por encima de los hombros y ella se refugia en mi brazo buscando calor. No penséis mal: sólo soy un amigo preocupado por una amiga. La atracción está ahí, pero ambos tenemos pareja. Volvemos a la discoteca y entramos directamente a la zona VIP donde están los demás.
Relatado por Ángeles Muñoz
Dani y Anna vienen abrazados como si fueran una pareja. Pero debe hacer frío y hemos dejado la chaqueta en el guardarropa.
-¿Qué? ¿Hace frío?-pregunta María.
-¿Tenemos otra parejita?-Arturo.
-No os metáis con ellos, anda-salgo en su defensa.
Anna se retira rápidamente de Dani y nos mira como disculpándose. Pero no tiene que disculparse por nada. A veces los amigos se abrazan y no pasa nada. Pero sigue pareciendo raro que un chico y una chica sean amigos. Parece que no puedan serlo. Carlos se asoma.
-¿Ya han vuelto Dani y Anna?-Carlos.
-Sí, estamos aquí-se deja ver Dani.
Carlos mira el reloj. Nos apremia a que cojamos nuestras cosas y salgamos. Así lo hacemos. Delante nuestro van Carlos, Mónica y Àngel hablando animadamente y riendo. Llegamos a la plaza del ayuntamiento y Carlos nos pide que nos acerquemos. Me agarro del brazo de Santi y me apoyo en él. Él me deja un beso en la cabeza y sonrío. Miro a Carlos y escucho atentamente lo que tenga que decir.
-He aquí mi idea: vamos a celebrar la Nochevieja de los muertos y por tanto he pedido que compren gominolas. ¿Las habéis traído?-Carlos.
Miro a Anna y Dani que asienten y Anna enseña una bolsa llena de chuches.
-Idles dando 12 gominolas de las que quieran y cuando lleguen las 12... Bueno mejor que os lo expliquen ellos-dice Carlos señalando a Mónica y Àngel.
Anna va pasando con la bolsa de chucherías y vamos cogiendo. Cuando ya tenemos todos nuestras 12 gominolas (adivinad qué he cogido yo... jeje. Yo he cogido los corazones) los preparamos en las manos.
-¡Buenas noches! ¿Cómo estáis?-Àngel.
-¿Así vas a explicar los de las campanadas?-le pregunta Mónica.
-A ver explícalo tú, lista-le dice chinchándola Àngel.
-Pues claro que lo explico-le saca la lengua y nos mira-A cada campanada tomaréis una golosina y la coméis. Como con las uvas en Nochevieja.
-Pero nos falta algo para brindar, ¿no?-Àngel.
-Ahí tienes razón. Muy mal, organizador-Mónica mira a Carlos con cara de echar bronca pero con una sonrisa en el rostro.
-A tanto no podía llegar...-se disculpa Carlos.
-Qué mandona eres...-Àngel.
-¿Perdona?-Mónica.
-¡1 minuto!-exclama Roko mirando el reloj del ayuntamiento.
-¿Todos preparados?-Mónica.
Las campanadas empiezan a sonar y vamos comiendo las gominolas. Alguno se atraganta, verás. Ya han dado las 12 de la noche y estamos a 1 de noviembre.
-¡Feliz día de los muertos!-Àngel.
-Hoy tendremos fiesta, ¿verdad?-pregunta Arturo.
-Ya veremos...-Àngel.
Le doy un beso a Santi para celebrarlo como si fuese año nuevo. Qué mejor manera de empezar noviembre con esta imagen de la noche de Barcelona, una pareja de vampiros dando las campanadas y comiendo gominolas ambientadas en Halloween. Me ha encantado. Espero que para Nochevieja lo celebremos todos en Madrid como se merece, en la Puerta del Sol. A todos: ¡feliz noviembre y día de los muertos!
martes, 9 de diciembre de 2014
Capítulo 290:Todo preparado
Relatado por Myriam Beneditted
Me acerco a Anna y a Roko y vamos caminando. No sé dónde nos llevarán los chicos. Pero yo aprovecho para hablar con ellas. Se mueren de ganas por saber quién es el de las flores.
-¿Sabéis ese chico de maquillaje moreno, con el pelo rizado?-les pregunto.
-¡No me digas que ha sido él el que te ha dado las flores!-me dice sorprendida.
-Sí, ¿por?-Myriam.
-¡Eso! ¿Qué pasa?-Roko.
-Pues que empezamos con mal pie. No sé por qué se fija en mí... Seguro que piensa que soy una borde...-Anna.
-Yo te conozco bien y no pienso que seas borde-Myriam.
-Si se ha fijado en ti será por algo-le dice Roko.
Llegamos a una discoteca céntrica. ¿Cuánto tiempo hemos estado andando? ¡Y yo sin enterarme! Giu anda con los chicos. Mónica bromea con Carol con morderle el cuello y Àngel hace lo mismo con Ángeles. Santi hace como que se enfada y empieza a apartarle la cara de su chica. Por tanto Àngel le intenta "atacar" a él. Se lo están pasando como verdaderos niños. A este paso no nos dejan entrar en la discoteca porque se piensen que no tenemos la edad suficiente. Porque en el DNI pondrá una cosa, pero nuestro comportamiento revela otra. Nos ponemos a la cola y esperamos nuestro turno para entrar. Me suena a plan de última hora de Arturo. Así que no sé si podremos entrar.
-¿Y qué te ha dicho de mí?-me pregunta de repente Anna.
Me giro para mirarla. Tiene una tímida sonrisa.
-Que si te podía hacer llegar las flores. Lo que te haya puesto ya es cosa suya-Myriam.
Al llegar a la entrada, nos apelotonamos ante el portero. Arturo le pregunta que si podemos entrar. Nos piden el dinero de la entrada y pasamos. Allí un chico nos lleva por un pasillo fuera de la pista hasta llegar a una zona solo para nosotros donde sólo hay un DJ.
-¿Valdi?-pregunta Anna.
Y va corriendo a su encuentro. Al final se lo han montado bien y han reservado en la zona para tener intimidad y poder disfrutar de una fiesta nosotros solos. Me acerco a Giu. Esta noche le he tenido un poco abandonado.
-¿Qué tal está mi niño?-le digo y le doy un pico.
-Bien, pero echándote de menos. Me has abandonado ¿eh?-Giusseppe.
-¿Celoso?-pregunto con una sonrisilla traviesa.
-Un poquito-sonríe también.-¿De qué hablabais?
-Cosas de chicas-la música empieza a sonar.-¿Bailas?
-Contigo siempre, muñeca-Giusseppe.
Vamos a la pista de baile y empezamos a bailar el ritmo que marca la música. Pronto se nos van añadiendo las demás parejas. Tenemos a nuestro lado a Mónica y Àngel y a Carolina y Carlos. Aunque Carol y Carlos no sean pareja, se llevan muy bien. Son muy buenos amigos y tienen confianza como para bailar juntos. Empezamos con una lenta en la que me abrazo por el cuello a Giu, después una con más ritmo donde nos soltamos y bailamos cada uno a su estilo.
-Como se nota la profesionalidad, ¿eh?-nos dice Carolina.
-Vosotros también bailáis bien-le respondo a Carol.
-Pero, ¿tú nos has visto? Somos 2 patos-dice riendo Carlos.
-¡Anda! ¡No digáis tonterías!-dice Mónica que lo ha oído todo.
Cuando para la música, Mónica y Àngel se retiran de la pista para sentarse en uno de los sofás. Lo entiendo, Àngel acaba de salir del hospital y no está para muchos trotes.
Relatado por Carlos Latre
Pasamos parte de la noche bailando y bebiendo. Cuando llevamos ya unas cuantas copas de más, se me ocurre algo que puede ser divertido ahora que estamos todos. Lo hago sobre todo por Àngel, ya que no se puede mover mucho. Bueno Carol por el embarazo tampoco. Pero hay que reconocer que tiene bastante movilidad para estar embarazada de 7 meses.
-¡Chicos, escuchad! Os propongo un juego: hay que imitar...-Arturo no me deja seguir y toma el mando de la situación.
-Imitar al jurado-Arturo pone mi pose y dice alguna cosa que le he dicho.
-Muy gracioso, Arturo-río irónicamente.
-Es que somos demasiados para imitar al jurado...-Anna.
-¿Y por qué no jugamos a verdad o desafío?-propone Mónica.
-Pero sin beber ¿eh? Que yo no puedo-Carolina.
-Yo tampoco...-suelta Mónica.
Nos la quedamos mirando con la boca abierta. ¿Es lo que pienso que es, verdad? ¿Mónica embarazada?
-¿Y eso? ¿Por qué no puedes beber?-Arturo.
-¿Te solidarizas con Carolina y hacéis lo mismo porque lo que hace una, lo hace la otra?-Santi.
-No, listillo-le recrimina a Santi-Chicos, esto lo quería decir en otras circunstancias... En el cumple de Javi tal vez, al miércoles que viene, pero... ¡Estoy embarazada!-suelta con una sonrisa de ilusión. En la cara se le ve el entusiasmo que tiene. Miro a Àngel y está igual que ella.
-¿Y de quién es?-Arturo.
-¿De quién va a ser?-pregunta molesto Àngel.-¡Pues mío! ¿De quién va a ser?
-Uy quien sabe...-Santi.
-Santi, no juegues con fuego que te puedes quemar...-Mónica.
-O con cera...-suelta Ángeles entre risas.
Mónica y Carol se empiezan a reír también y a Santi se le cambia la cara. Ahora está serio. Intento cortar esta tensión que de repente se ha formado.
-¡Vamos a celebrarlo!-pido copas para todos menos para las embarazadas y brindamos.
-¿Y lo del juego?-pregunta Javi.
-Proponerlo vosotros, ya que Arturo me interrumpe...-le miro con mala cara, pero sonrío. Es de broma.
-Pero no te piques, Latre. Que porque seas un aburrido...-dice Arturo entre risas a lo que los demás empiezan a reírse.
Mi cara es de asombro totalmente. Le miro mal, pero es inevitable no reírme junto a los demás. Arturo es de esas personas con las que te ríes y es imposible es enfadarte con él.
-A este paso nos dan las uvas...-María.
-¡Lo tengo! Mónica, Àngel venid conmigo por favor. Anna ve fuera y compra gominolas para todos. No muy grandes, por favor-Carlos.
-Yo te acompaño, Anna-le dice Dani acercándose.
Me acerco a Anna y a Roko y vamos caminando. No sé dónde nos llevarán los chicos. Pero yo aprovecho para hablar con ellas. Se mueren de ganas por saber quién es el de las flores.
-¿Sabéis ese chico de maquillaje moreno, con el pelo rizado?-les pregunto.
-¡No me digas que ha sido él el que te ha dado las flores!-me dice sorprendida.
-Sí, ¿por?-Myriam.
-¡Eso! ¿Qué pasa?-Roko.
-Pues que empezamos con mal pie. No sé por qué se fija en mí... Seguro que piensa que soy una borde...-Anna.
-Yo te conozco bien y no pienso que seas borde-Myriam.
-Si se ha fijado en ti será por algo-le dice Roko.
Llegamos a una discoteca céntrica. ¿Cuánto tiempo hemos estado andando? ¡Y yo sin enterarme! Giu anda con los chicos. Mónica bromea con Carol con morderle el cuello y Àngel hace lo mismo con Ángeles. Santi hace como que se enfada y empieza a apartarle la cara de su chica. Por tanto Àngel le intenta "atacar" a él. Se lo están pasando como verdaderos niños. A este paso no nos dejan entrar en la discoteca porque se piensen que no tenemos la edad suficiente. Porque en el DNI pondrá una cosa, pero nuestro comportamiento revela otra. Nos ponemos a la cola y esperamos nuestro turno para entrar. Me suena a plan de última hora de Arturo. Así que no sé si podremos entrar.
-¿Y qué te ha dicho de mí?-me pregunta de repente Anna.
Me giro para mirarla. Tiene una tímida sonrisa.
-Que si te podía hacer llegar las flores. Lo que te haya puesto ya es cosa suya-Myriam.
Al llegar a la entrada, nos apelotonamos ante el portero. Arturo le pregunta que si podemos entrar. Nos piden el dinero de la entrada y pasamos. Allí un chico nos lleva por un pasillo fuera de la pista hasta llegar a una zona solo para nosotros donde sólo hay un DJ.
-¿Valdi?-pregunta Anna.
Y va corriendo a su encuentro. Al final se lo han montado bien y han reservado en la zona para tener intimidad y poder disfrutar de una fiesta nosotros solos. Me acerco a Giu. Esta noche le he tenido un poco abandonado.
-¿Qué tal está mi niño?-le digo y le doy un pico.
-Bien, pero echándote de menos. Me has abandonado ¿eh?-Giusseppe.
-¿Celoso?-pregunto con una sonrisilla traviesa.
-Un poquito-sonríe también.-¿De qué hablabais?
-Cosas de chicas-la música empieza a sonar.-¿Bailas?
-Contigo siempre, muñeca-Giusseppe.
Vamos a la pista de baile y empezamos a bailar el ritmo que marca la música. Pronto se nos van añadiendo las demás parejas. Tenemos a nuestro lado a Mónica y Àngel y a Carolina y Carlos. Aunque Carol y Carlos no sean pareja, se llevan muy bien. Son muy buenos amigos y tienen confianza como para bailar juntos. Empezamos con una lenta en la que me abrazo por el cuello a Giu, después una con más ritmo donde nos soltamos y bailamos cada uno a su estilo.
-Como se nota la profesionalidad, ¿eh?-nos dice Carolina.
-Vosotros también bailáis bien-le respondo a Carol.
-Pero, ¿tú nos has visto? Somos 2 patos-dice riendo Carlos.
-¡Anda! ¡No digáis tonterías!-dice Mónica que lo ha oído todo.
Cuando para la música, Mónica y Àngel se retiran de la pista para sentarse en uno de los sofás. Lo entiendo, Àngel acaba de salir del hospital y no está para muchos trotes.
Relatado por Carlos Latre
Pasamos parte de la noche bailando y bebiendo. Cuando llevamos ya unas cuantas copas de más, se me ocurre algo que puede ser divertido ahora que estamos todos. Lo hago sobre todo por Àngel, ya que no se puede mover mucho. Bueno Carol por el embarazo tampoco. Pero hay que reconocer que tiene bastante movilidad para estar embarazada de 7 meses.
-¡Chicos, escuchad! Os propongo un juego: hay que imitar...-Arturo no me deja seguir y toma el mando de la situación.
-Imitar al jurado-Arturo pone mi pose y dice alguna cosa que le he dicho.
-Muy gracioso, Arturo-río irónicamente.
-Es que somos demasiados para imitar al jurado...-Anna.
-¿Y por qué no jugamos a verdad o desafío?-propone Mónica.
-Pero sin beber ¿eh? Que yo no puedo-Carolina.
-Yo tampoco...-suelta Mónica.
Nos la quedamos mirando con la boca abierta. ¿Es lo que pienso que es, verdad? ¿Mónica embarazada?
-¿Y eso? ¿Por qué no puedes beber?-Arturo.
-¿Te solidarizas con Carolina y hacéis lo mismo porque lo que hace una, lo hace la otra?-Santi.
-No, listillo-le recrimina a Santi-Chicos, esto lo quería decir en otras circunstancias... En el cumple de Javi tal vez, al miércoles que viene, pero... ¡Estoy embarazada!-suelta con una sonrisa de ilusión. En la cara se le ve el entusiasmo que tiene. Miro a Àngel y está igual que ella.
-¿Y de quién es?-Arturo.
-¿De quién va a ser?-pregunta molesto Àngel.-¡Pues mío! ¿De quién va a ser?
-Uy quien sabe...-Santi.
-Santi, no juegues con fuego que te puedes quemar...-Mónica.
-O con cera...-suelta Ángeles entre risas.
Mónica y Carol se empiezan a reír también y a Santi se le cambia la cara. Ahora está serio. Intento cortar esta tensión que de repente se ha formado.
-¡Vamos a celebrarlo!-pido copas para todos menos para las embarazadas y brindamos.
-¿Y lo del juego?-pregunta Javi.
-Proponerlo vosotros, ya que Arturo me interrumpe...-le miro con mala cara, pero sonrío. Es de broma.
-Pero no te piques, Latre. Que porque seas un aburrido...-dice Arturo entre risas a lo que los demás empiezan a reírse.
Mi cara es de asombro totalmente. Le miro mal, pero es inevitable no reírme junto a los demás. Arturo es de esas personas con las que te ríes y es imposible es enfadarte con él.
-A este paso nos dan las uvas...-María.
-¡Lo tengo! Mónica, Àngel venid conmigo por favor. Anna ve fuera y compra gominolas para todos. No muy grandes, por favor-Carlos.
-Yo te acompaño, Anna-le dice Dani acercándose.
viernes, 5 de diciembre de 2014
Capítulo 289:Flores y disfraces
Relatado por Anna Simon
El programa se acaba, las cámaras se apagan y vamos todos a felicitar a Ángeles por su victoria de esta noche. La verdad es que se lo merecía y me alegro por ella. Además que su canción transmitía alegría y buen rollo. Arturo pide silencio y poco a poco nos vamos callando.
Escuchadme todos: como hoy es Halloween, quiero que vayamos de fiesta y nos disfracemos-mira a Manel y a los miembros del jurado-¡Todos!
-Pero yo tengo que cenar, irme a casa...-responde Manel como si fuera lo más evidente del mundo.
Se acerca Myriam con un ramo de flores en las manos. Ya imaginamos que habrá sido Giuseppe quien se las habrá regalado.
-¿Qué Myriam? ¿Dándonos envidia?-le pregunta María sonriendo.
-Si no son mías...-dice con una sonrisa.
-¿Ah no? ¿Y de quién son?-le pregunto intrigada.
-Son para ti, Anna-dice dándomelas.
-¿Para mí?-pregunto más sorprendida si cabe.
Las cojo y las huelo. Son unas rosas rojas preciosas y además huelen muy bien.
-Uy Anna, tienes un admirador secreto...-me dice Roko.
-No sé quién podrá ser...-Anna.
Busco alguna nota que me diga quien me envía las flores. Oigo el carraspeo de alguien. Miro hacia el frente y veo que Arturo me está mirando fijamente, como esperando a que le escuche para seguir hablando. No puedo estar atenta. ¿Quién podrá ser el de las flores? Sostengo el ramo en mi brazo derecho y me dispongo a escuchar a Arturo. En cuanto vaya a cambiarme, buscaré la nota. Si es que la hay, claro.
-Ahora que Anna por fin me deja seguir...- Arturo me mira de nuevo, yo le hago una mueca de burla y mira a los demás-Sabed que podéis recoger vuestro disfraz. Acompañadme, por favor.
-¿Qué disfraz?-Mónica.
-Para Halloween, es evidente...-Santi.
-Pues a mí no me va a entrar nada...-Carolina.
-A ti te envolvemos de rollo de papel y arreglado-dice Dani empezando a reír.
-Ja ja, muy gracioso estás tú hoy-dice Carolina irónica.
-Ya hablaremos de vuestras promesas, ¿eh?-les empieza a recriminar Santi acercándose a las chicas del jurado.
-No hay nada de que hablar, Santi. No has trabajado esta semana y te he puesto la puntuación que te merecías-le explica Mónica.
-Pero dijisteis que si me ponía minifalda me pondríais el 12. ¡No tenéis palabra!-Santi.
-Cariño, no te enfades...-le dice Ángeles acercándose a él y dándole un pico.
-¡Es verdad! Hoy por fin has ganado y por eso hay que celebrarlo-Santi.
-Aprende de ella, amiguete. Ella nunca se enfada-le dice Carolina a Santi.
Santi le mira con mala cara y se va con Ángeles siguiendo a Arturo. Nos guía a todos por el pasillo. Se ha empeñado en disfrazarnos a todos y a salir de fiesta. Yo soy de salir poco y menos cuando mañana hay ensayo. Pero bueno, supongo que por un día no pasará nada. A ver qué nos ha traído de disfraces. Nos lleva ante el vestuario de chicos y nos dice que entremos. Repartido por los bancos hay varias perchas. Busco un disfraz que me guste y me quede bien. Oigo a María protestar y me doy la vuelta para mirar.
-¿Y yo qué me pongo? Que a mí no me va disfrazarme...-María.
-Tú éste...-le dice mostrándole un disfraz de bruja-Sólo te hace falta la escoba.
-¡Oye niño!-le da una colleja.
-¡Eh! Que estoy malo...-se queja Arturo.
-Tú estás malo para lo que quieres...-María.
No puedo evitar reírme y me giro para que no me vea María. No vaya a darme a mí también, que ya me ha dado una en la gala. La he entendido mal, he entendido gerudito en vez de erudito y me he empezado a reír. Ella me ha dado una colleja. Por eso evito que no me vea ahora. No quiero llevarme otra. Cojo rápidamente el disfraz que me gusta y me voy hacia la puerta. Las chicas nos vamos a nuestro vestuario dejando aquí a los chicos para que se puedan cambiar. Tenemos que cenar, pero ya nos vamos a poner los disfraces. Una vez en el vestuario, dejo el disfraz a un lado y busco alguna nota en el ramo de flores. Encuentro un sobre pequeño con un mensaje dentro. Breve, pero bonito.
Estando contigo me siento feliz, rubia. Porque es una verdadera tómbola estar a tu lado y conocerte. ¿Podríamos quedar mañana para ir al cine o a tomar algo?
Luis
Luis, Luis... No me suena nadie que se llame así. Pero por lo visto él me conoce muy bien a mí. Meto la nota de nuevo dentro del sobre y me dispongo a cambiarme. Siempre me dicen que llego tarde, quiero cambiar eso. Aunque sea por una vez. Pero le sigo dando vueltas al misterioso mensaje.
Relatado por Roko
Vamos al restaurante disfrazados. El camarero se nos queda mirando, pero nos atiende como todas las noches que venimos aquí. Con la que liamos el otro día a la hora de la comida, como para cenar hoy allí. Mejor en un sitio público que nos comportaremos. Básicamente para que no nos echen ni nos quedemos sin cenar. Que yo si me quedo sin cenar, empiezo a morder a mis compañeros. Os podéis imaginar de qué voy disfrazada, ¿no? jeje. Bueno para dejaros dudas, voy con una falda hawaiana, un jersey, una peluca de rizos con un hueso y un palo en la mano. ¿Alguien tiene alguna idea? A ver que no oigo... ¡Exacto! ¡De caníbal! Muy bien jajaja. Bueno nuestras pintas son para vernos. Yo creo que por eso se nos ha quedado mirando el camarero. Mónica y Àngel van de vampiros, Carlos va de Chuky, Santi de Frankestein, Ángeles y María de brujas, Anna de la novia cadáver, Arturo de esqueleto, Dani de preso peligroso, Javi de payaso malvado y Manel de zombie. Estamos de foto vamos. La única que no se ha disfrazado ha sido Carolina. No sé si habrá sido porque no le ha gustado nada, porque no ha querido o porque no le entra la ropa a causa del embarazo. Myriam y Giusseppe también se han venido a cenar, pero tampoco se han disfrazado. A ver si se animan luego a venir con nosotros a la fiesta de Halloween.
-Arturo, que estás en los huesos-digo riéndome-No te voy a poder comer jajajaja.
-Mira, es que como menos últimamente-me sigue el rollo Arturo.
-Pues cómeme a mí que tengo bastante carne...-dice María con guasa.
-Uh-decimos todos y miramos a Javi.
-Javi, di algo que tu chica se insinúa a otro...-le pica Santi.
-A ver si voy a hacer que los tornillo se te metan en la cabeza...-le amenaza María mirándole mal.
-Os voy a chupar la sangre a todos-interviene Mónica.
-Cariño, déjame un poco a mí también...-le pide Àngel.
-Dejadlo para luego, que yo luego me tengo que ir a la tumba a dormir...-Anna.
-Nena y nosotros al ataúd...-Mónica.
Entre risas y bromas terminamos de cenar. Pedimos la cuenta y después de pagarla, salimos a la calle. Me acerco a Anna para saber de quién son las flores que le ha entregado Myriam.
-Ni idea, de un tal Luis...-me contesta Anna.
-¿Quieres saber quién me las ha dado?-le pregunta Myriam a Anna.
-Sí, por favor-le pide suplicante Anna.
-Pero, ¿de qué habláis?-pregunta Àngel.
Anna y yo le miramos con cara de asesinas, le fulminamos con la mirada. Ahora que lo iba a decir, la ha interrumpido.
-Bueno, ya habrá tiempo de cotilleos más tarde. ¡Que no pare la fiesta!-Arturo.
El programa se acaba, las cámaras se apagan y vamos todos a felicitar a Ángeles por su victoria de esta noche. La verdad es que se lo merecía y me alegro por ella. Además que su canción transmitía alegría y buen rollo. Arturo pide silencio y poco a poco nos vamos callando.
Escuchadme todos: como hoy es Halloween, quiero que vayamos de fiesta y nos disfracemos-mira a Manel y a los miembros del jurado-¡Todos!
-Pero yo tengo que cenar, irme a casa...-responde Manel como si fuera lo más evidente del mundo.
Se acerca Myriam con un ramo de flores en las manos. Ya imaginamos que habrá sido Giuseppe quien se las habrá regalado.
-¿Qué Myriam? ¿Dándonos envidia?-le pregunta María sonriendo.
-Si no son mías...-dice con una sonrisa.
-¿Ah no? ¿Y de quién son?-le pregunto intrigada.
-Son para ti, Anna-dice dándomelas.
-¿Para mí?-pregunto más sorprendida si cabe.
Las cojo y las huelo. Son unas rosas rojas preciosas y además huelen muy bien.
-Uy Anna, tienes un admirador secreto...-me dice Roko.
-No sé quién podrá ser...-Anna.
Busco alguna nota que me diga quien me envía las flores. Oigo el carraspeo de alguien. Miro hacia el frente y veo que Arturo me está mirando fijamente, como esperando a que le escuche para seguir hablando. No puedo estar atenta. ¿Quién podrá ser el de las flores? Sostengo el ramo en mi brazo derecho y me dispongo a escuchar a Arturo. En cuanto vaya a cambiarme, buscaré la nota. Si es que la hay, claro.
-Ahora que Anna por fin me deja seguir...- Arturo me mira de nuevo, yo le hago una mueca de burla y mira a los demás-Sabed que podéis recoger vuestro disfraz. Acompañadme, por favor.
-¿Qué disfraz?-Mónica.
-Para Halloween, es evidente...-Santi.
-Pues a mí no me va a entrar nada...-Carolina.
-A ti te envolvemos de rollo de papel y arreglado-dice Dani empezando a reír.
-Ja ja, muy gracioso estás tú hoy-dice Carolina irónica.
-Ya hablaremos de vuestras promesas, ¿eh?-les empieza a recriminar Santi acercándose a las chicas del jurado.
-No hay nada de que hablar, Santi. No has trabajado esta semana y te he puesto la puntuación que te merecías-le explica Mónica.
-Pero dijisteis que si me ponía minifalda me pondríais el 12. ¡No tenéis palabra!-Santi.
-Cariño, no te enfades...-le dice Ángeles acercándose a él y dándole un pico.
-¡Es verdad! Hoy por fin has ganado y por eso hay que celebrarlo-Santi.
-Aprende de ella, amiguete. Ella nunca se enfada-le dice Carolina a Santi.
Santi le mira con mala cara y se va con Ángeles siguiendo a Arturo. Nos guía a todos por el pasillo. Se ha empeñado en disfrazarnos a todos y a salir de fiesta. Yo soy de salir poco y menos cuando mañana hay ensayo. Pero bueno, supongo que por un día no pasará nada. A ver qué nos ha traído de disfraces. Nos lleva ante el vestuario de chicos y nos dice que entremos. Repartido por los bancos hay varias perchas. Busco un disfraz que me guste y me quede bien. Oigo a María protestar y me doy la vuelta para mirar.
-¿Y yo qué me pongo? Que a mí no me va disfrazarme...-María.
-Tú éste...-le dice mostrándole un disfraz de bruja-Sólo te hace falta la escoba.
-¡Oye niño!-le da una colleja.
-¡Eh! Que estoy malo...-se queja Arturo.
-Tú estás malo para lo que quieres...-María.
No puedo evitar reírme y me giro para que no me vea María. No vaya a darme a mí también, que ya me ha dado una en la gala. La he entendido mal, he entendido gerudito en vez de erudito y me he empezado a reír. Ella me ha dado una colleja. Por eso evito que no me vea ahora. No quiero llevarme otra. Cojo rápidamente el disfraz que me gusta y me voy hacia la puerta. Las chicas nos vamos a nuestro vestuario dejando aquí a los chicos para que se puedan cambiar. Tenemos que cenar, pero ya nos vamos a poner los disfraces. Una vez en el vestuario, dejo el disfraz a un lado y busco alguna nota en el ramo de flores. Encuentro un sobre pequeño con un mensaje dentro. Breve, pero bonito.
Estando contigo me siento feliz, rubia. Porque es una verdadera tómbola estar a tu lado y conocerte. ¿Podríamos quedar mañana para ir al cine o a tomar algo?
Luis
Luis, Luis... No me suena nadie que se llame así. Pero por lo visto él me conoce muy bien a mí. Meto la nota de nuevo dentro del sobre y me dispongo a cambiarme. Siempre me dicen que llego tarde, quiero cambiar eso. Aunque sea por una vez. Pero le sigo dando vueltas al misterioso mensaje.
Relatado por Roko
Vamos al restaurante disfrazados. El camarero se nos queda mirando, pero nos atiende como todas las noches que venimos aquí. Con la que liamos el otro día a la hora de la comida, como para cenar hoy allí. Mejor en un sitio público que nos comportaremos. Básicamente para que no nos echen ni nos quedemos sin cenar. Que yo si me quedo sin cenar, empiezo a morder a mis compañeros. Os podéis imaginar de qué voy disfrazada, ¿no? jeje. Bueno para dejaros dudas, voy con una falda hawaiana, un jersey, una peluca de rizos con un hueso y un palo en la mano. ¿Alguien tiene alguna idea? A ver que no oigo... ¡Exacto! ¡De caníbal! Muy bien jajaja. Bueno nuestras pintas son para vernos. Yo creo que por eso se nos ha quedado mirando el camarero. Mónica y Àngel van de vampiros, Carlos va de Chuky, Santi de Frankestein, Ángeles y María de brujas, Anna de la novia cadáver, Arturo de esqueleto, Dani de preso peligroso, Javi de payaso malvado y Manel de zombie. Estamos de foto vamos. La única que no se ha disfrazado ha sido Carolina. No sé si habrá sido porque no le ha gustado nada, porque no ha querido o porque no le entra la ropa a causa del embarazo. Myriam y Giusseppe también se han venido a cenar, pero tampoco se han disfrazado. A ver si se animan luego a venir con nosotros a la fiesta de Halloween.
-Arturo, que estás en los huesos-digo riéndome-No te voy a poder comer jajajaja.
-Mira, es que como menos últimamente-me sigue el rollo Arturo.
-Pues cómeme a mí que tengo bastante carne...-dice María con guasa.
-Uh-decimos todos y miramos a Javi.
-Javi, di algo que tu chica se insinúa a otro...-le pica Santi.
-A ver si voy a hacer que los tornillo se te metan en la cabeza...-le amenaza María mirándole mal.
-Os voy a chupar la sangre a todos-interviene Mónica.
-Cariño, déjame un poco a mí también...-le pide Àngel.
-Dejadlo para luego, que yo luego me tengo que ir a la tumba a dormir...-Anna.
-Nena y nosotros al ataúd...-Mónica.
Entre risas y bromas terminamos de cenar. Pedimos la cuenta y después de pagarla, salimos a la calle. Me acerco a Anna para saber de quién son las flores que le ha entregado Myriam.
-Ni idea, de un tal Luis...-me contesta Anna.
-¿Quieres saber quién me las ha dado?-le pregunta Myriam a Anna.
-Sí, por favor-le pide suplicante Anna.
-Pero, ¿de qué habláis?-pregunta Àngel.
Anna y yo le miramos con cara de asesinas, le fulminamos con la mirada. Ahora que lo iba a decir, la ha interrumpido.
-Bueno, ya habrá tiempo de cotilleos más tarde. ¡Que no pare la fiesta!-Arturo.
martes, 2 de diciembre de 2014
Capítulo 288:Viviendo la gala 7
*Miércoles, 31 de octubre*
Relatado por Arturo Valls
En cuanto acabo de grabar el especial de Halloween de Ahora Caigo, voy al camerino a cambiarme. Ahora mismo tengo que ir a maquillarme para la gala de esta noche, hoy toca la 7 donde hago de Enrique Iglesias. Voy a maquillaje para que me desmaquillen lo del programa. Tengo unos nervios encima que no puedo con ellos. Pero lo que tengo claro es que después del programa... ¡fiesta! Que además hoy es Halloween y hay que celebrarlo. Después de desmaquillarme, voy al despacho de Gloria a ver si aún está. Toco a la puerta y me dicen que pase desde dentro.
-Arturo, ¿qué haces aún por aquí?-Gloria.
-Quería preguntarte: hoy es Halloween, ¿verdad?-Arturo.
-Sí, ¿por?-Gloria.
-¿Podría llevarme unos cuantos trajes de vestuario para que nos disfracemos los de Tu cara me suena?-pongo cara de bueno y la sonrío.
-¿Y arriba no tienen disfraces o qué?-Gloria.
-Ni idea, pero como aquí tenemos...-sigo poniendo mi mejor cara.
-Anda llévate, pero con v de vuelta ¿eh?-me dice la dire mirándome fijamente.
-¡Claro jefa! ¡Gracias!-Arturo.
Tras despedirme de ella, salgo de allí y vuelvo a vestuario. Hablo con las chicas de allí y les pido unos cuantos disfraces. Salgo cargado con perchas y subo arriba. Voy al vestuario y los dejo allí antes de que me vea alguien. Es una sorpresa. He cogido para todos o eso espero. Salgo sigilosamente, pero alguien me llama. Me giro.
-¡Arturo! ¿Qué haces?
-Nada, que me iba a cambiar...-digo disimuladamente.
-¿Sin ropa?
-¡Ay es verdad! Pues no me he dado cuenta, gracias Manel-Arturo.
-Ay...-Manel suspira y menea la cabeza.
Me voy del lugar y voy a plató donde ya están Àngel y Myriam. Aún no me habitúo que Àngel ande por aquí de nuevo. Ha sido bastante tiempo sin que esté que se me hace raro.
-¡Hombre! ¡Por fin estamos todos!-exclama Àngel.
Nos dice en qué orden vamos a salir. Yo salgo el segundo. En cuanto nos han dicho el orden empezamos a ensayar por orden. En cuanto terminamos de ensayar, vamos a caracterización a por nuestros trajes y nos vamos al vestuario.
-Hoy tiene que ganar Ángeles para que gane alguna vez, ¿de acuerdo?-Santi.
-Vale-Dani.
-Así que hoy le damos los 5 puntos-Santi.
-Vale, ya me inventaré algo para dárselos-Arturo.
-¡Esa es la actitud!-Santi.
-Venga va-javi.
-Oye, luego nos iremos de fiesta ¿no?-propongo.
-¡Eso ni se pregunta, tío!-Dani.
-Es que he traído unos disfraces para que celebremos Halloween-Arturo.
Saco los disfraces que he traído y dejo que elijan. Ahora solo falta que elijan las chicas. Pero lo dejaré para después del programa que ahora se están cambiando.
-Javi, dile a María que hoy toca darle los 5 puntos a Ángeles y que corra la voz entre las chicas-le dice Santi a Javi.
-De acuerdo-Javi.
Una vez nos hemos cambiado vamos a nuestra sala a esperar nuestro turno. Llega el acompañante de Santi en el dúo, ya caracterizado.
Relatado por Mónica Naranjo
Hoy por fin tenemos la churri y yo lo que pedíamos: ver a Santi en minifalda para poder admirar esas piernas que él tiene. Además le depilamos y ha quedado fantástico. Está hasta guapa. Y Julio también está guapo. Aunque Julio siempre está guapo, ya sea de chico o de chica. Santiago en cuanto empiezo a hablar ya se empieza a quejar. Es que es un quejica. A Carlos se le ocurre la genial idea que Julio y Santi hagan el famoso cruce de piernas a lo Sharon Stone. A Julio le dicen que se lo dedique a un señor del público. Lo hace lento dejando ver unas bragas negras. Es el turno de Santi y le digo a Carolina de acercarnos para verlo mejor.
-Ven cayiño-le digo a Carolina mientras acerco mi silla al otro extremo de la mesa.
Carolina se acerca y se pone a mi lado. Santi dice que me lo dedica a mí en vez de al señor. Santi lo hace muy rápido. No deja nada para que podamos ver. Me empiezo a reír mucho. Santi se gira y echa la cabeza hacia atrás. La churri y yo nos empezamos a reír mucho. El siguiente es Arturo que también me hace reír bastante. Parecía que estaba poseído. Le digo lo de raspear la voz y no me entiende. Claro, no es cantante. A veces me olvido que algunos de nuestros concursantes no son cantantes. Pero es que les veo hacerlo también, que ya les veo como compañeros. De momento me lo estoy pasando muy bien en esta gala y sólo van 2. Veremos cómo termina la noche. En la siguiente actuación, al terminar Ángeles nos trae una caja de bombones. Pero como dice Àngel, Ángeles es buena persona y nos trae regalos. Es que Manel le ha dicho que está sobornando al jurado. Por mí... ¡Oye! Como si me quiere traer bombones todos los días. Con esto del embarazo, me apetece comer chocolate y me ha venido genial que trajera bombones. Me ha sabido a gloria, vamos.
Relatado por Manel Fuentes
Después de Ángeles viene Anna para la entrevista antes de subir al clonador e imitar a Marisol. Veo que en los ensayos le ha ido bien. Así que confío en que lo haga bien. La despido y subo arriba para ver la actuación. Canta 2 canciones: "Estando contigo" y "Tómbola". Santi ya se está quejando de que ha hecho popurrí.
-¡Popurrí! ¡Popurrí! Y además no llevas tacones, fuera-Santi.
-Es que lo quería dar todo de mí-Anna.
-Los popurrís te quitan puntos, ha dicho el jurado que quita puntos-Santi.
-Se agradece cuando llevamos como 7 galas u 8, no sé cuántas llevamos...-interviene Mónica.
-¡7!-le aclaro.
-Y es la primera vez que Anna hace un popurrí-Mónica.
-No, como tú...-le pincha Anna a Santi.
-Y es que tú, desde que has empezado, nos haces más que poner popurrí. ¡Y es que encima hasta de 3temas!-le replica Mónica a Santi.
Santi le replica metiéndose con Arturo.
-Una persona hace siempre lo mismo, que es parodia...-Santi.
Anna se aleja de mi lado y se acerca al sofá donde está Santi.
-¡Santi, cierra que se te ve el garaje! No, va en serio. Yo no puedo estar ahí de Marisol viéndote ahí...-Anna.
-En todo caso el garaje sería ella-dice Santi refiriéndose a Mónica.-Ésta es la patatona autentica, como decía aquí Mónica.
Intento poner paz entre Santi y Anna y valoran a Anna. Después Santi se mete con los miembros del jurado, bueno con Àngel no porque según él es miembro aparte del jurado porque es docente. No me queda otra que aplaudirle porque se ha salido con el comentario.
Relatado por Carolina Cerezuela
En cuanto sale Javi no me puedo aguantar de la risa porque tiene unas pintas... Parece el pájaro loco. Lo hemos hablado la churri y yo y coincidimos. Y además era un personaje difícil y lo ha sabido llevar adelante. A veces este chico me sorprende porque cuando parece que el personaje va a ser complicado lo saca adelante, y cuando no es tan difícil lo hace... esto no lo leerá él, ¿verdad? Bueno, que no lo hace tan bien. Mónica me da un pañuelo de papel porque se me han saltado las lágrimas de la risa. Le doy las gracias e intento hablar, pero no puedo. Luego Carlos me da un abanico y me doy aire. Carlos me pregunta que si soy estoy bien. Igual teme que me ponga de parto. Pero es que ha sido muy fuerte. La siguiente es María y Àngel nos da una pluma a la churri y otra a mí. Vamos hacia el escenario y nos pide que le hagamos cosquillas. Me apetece todo. María dice:
-Vaya tela... ¿Cuándo parimos?
Me empiezo a reír y en cuanto Àngel nos dice que empecemos, empiezo a pasarle la pluma por la cara. Cuando llego a su nariz hace como que estornuda. Paro un momento porque me empiezo a reír. Al momento siguiente sigo y empieza Mónica por el otro lado. Le meto la pluma por el cuello y Mónica por el escote. Nos lo estamos pasando pipa la verdad. Y María tiene mucho aguante. Qué mujer. Es una campeona. María se empieza a reír en cuanto acaba y dice que le han robado una gracia.
-Venid que nos vamos a reír las 3-dice cogiendo del brazo a Mónica. Yo las sigo por detrás.
-Qué mala eres...-le dice Anna.
-No-niega María.
Nos ponemos frente a Javi. Nos pregunta que si estamos preparadas, a mí me dice Sere y empieza a cantar seré, será, será. Me empiezo a reír de nuevo. Le hace el sonido del pájaro loco a Javi y Mónica y yo nos empezamos a reír de nuevo.
Relatado por Daniel Diges
Después del parón y después de Roko me toca salir a mí. Estoy mirando el televisor para cuando acaben la valoración de Roko, ya me toca ir a mí. Me he quedado solo en la sala. Es lo que tiene actuar el último. Estoy nervioso. Me toca hacer de Luis Miguel y es que parezco de todo menos él. Espero que me salga bien la actuación. Me toca ya salir y al terminar me dice Manel que parezco Jim Carrey. La verdad es que tiene razón. Mónica me dice que Luis Miguel lo ha hecho todo en los escenarios, menos los biberones. Por tanto yo soy inmaduro. Manel dice que se ha hecho el silencio.
-Pero me ha explicado el por qué-le digo a Manel.
Quiero dejar bien a Mónica después de lo que he dicho esta semana en el ensayo. En cuanto me siento, Manel da paso a un vídeo en el que Santi y yo criticamos al jurado. Esto lo hacen por joder básicamente ¿no? Para que nos bajen los puntos.
-El ladrillo te lo voy a tirar a ti a la cabeza-me dice Carolina en referencia a que dije que Carolina parece que tiene un ladrillo en el oído.
Es que a mí me machacan y no me valoran lo suficiente. Mis compañeros empiezan a decirle cosas a Mónica que es la primera en votar. En cuanto acaban de gritarle piropos y que la quieran le suelto yo otro:
-¡Qué bien te queda el verde!-Dani.
Mónica me mira.
-Pues te vas a cagar con el 4 que te he puesto...-Mónica.
-El verde te va fatal, no es tu color-dice María para defenderme.
Me quedo anonadado. Pensaba que no iba a afectar lo del vídeo. Además que lo han puesto después de que pusiesen los puntos. Y el 5 se lo da a Santi diciéndole que no le iba a dar el 12 por llevar minifalda, sino que se lo iba a dar si hubiese venido con la letra aprendida y con el número aprendido. A pesar del 4 que me haya puesto Mónica, no me impide reírme sobre todo gracias a Santi y sus verdades. Es el único que se atreve a meterse con el jurado. A Santi le da el 5. Menos mal que ha sido antes de ver el vídeo...
Relatado por Ángeles Muñoz
Santi hoy se está pasando con Mónica, Carolina y Carlos. Pero hay que reconocer que me estoy riendo mucho. Ahora acaba de decir que les abofetearía y a nosotros nos agarraría de los pelos. Luego le regañaré.
Para terminar la gala nos toca dar los 5 puntos a nosotros. Pero para variar dice Manel que empieza Anna. Anna y Santi preguntan que por qué y Manel dice que por variar.
-Por variar no, pa joder-Santi.
-¿Cómo va a ser pa joder? Te estoy dando el poder-le dice Manel a Santi.
-¿Qué me estás dando? ¡Me estás dando por culo!-le dice Santi a Manel.
Me empiezo a reír y miro a Santi para intentar hacer que se calme aunque sea con la mirada. Pero así es imposible. Hasta Manel se empieza a descojonar. Santi se sienta porque le han ganado este asalto o eso noto yo. Anna se levanta y dice que cada semana intenta dar los puntos a alguien, esta semana se los tendría que dar a Roko pero no se los va a dar.
-Así que esta noche le voy a dar los puntos a una persona que se lo ha currado mucho, mucho, mucho y además está guapísima. No, tú no Artura. Se los voy a dar a Lucrecia-dice dándole tonalidad y moviendo los hombros mientras lo dice.
Me levanto, ella se acerca y le beso la mano ya que voy de negro y mancho. El siguiente en votar es Javi que también me da los 5 puntos.-Pero, ¿qué pasa?-Ángeles.
María dice que se los hubiese dado a Arturo crack o a su nieta (refiriéndose a Anna).
-Gracias yaya-Anna.
-Ya ya ta-María.
-Sí, porque mama...-Anna.
-Mama tú-dicen las 2 a la vez.
María hace referencia a lo que ha dicho Mónica de la alegría y la han tenido muchos este noche. Estoy de acuerdo.
-¡Pero mi Lucre es chocolate!-acaba diciendo María.
Con todo lo que se mete Santi con mi querida Roko y les ha defendido esta noche diciendo que no lo han hecho tan mal. Pero no les da los 5 puntos a Santi y a Julio sino a mí. A esto le llamo compañerismo y porque me quieren mucho. Esto parece pacto, pero que si han hablado ha sido a mis espaldas. Dani dice que como vamos igual de coloridos porque llevamos los 2 un montón de colores. Àngel le corta para decirle que está claro que quieren que gane yo esta noche, pero que no tienen que poner excusas para darme los puntos. Me toca votar a mí y yo se los doy a Arturo.
-Me viene genial que me los hayas dado porque ya no sabía qué decir para dártelos. Te los devuelvo-sonrío. Este hombre siempre me hace reír muchísimo. Igual que mi Santi. Nuestro invitado Julio pasa de Arturo que le dice "gracias hermano, en este caso hermana", pero pasa de él y me da los puntos a mí y me da un abrazo. Aunque tiene un gesto muy bonito: pide perdón al jurado y dice que estaba bromeando y que son profesionales. Le pide a Mónica un abrazo y le pide que le perdone. Se acerca a la mesa del jurado y abraza a Mónica.
-Eres como un crío, pero te quiero mucho-le dice Mónica y le da un abrazo. Uy si ella supiese... Es como un niño grande. Es mi niño grande.
Santi vuelve a su sitio y pide perdón a los miembros del jurado. Al menos ha rectificado su actitud. Si es que en el fondo es una buena persona y no puede estar enfadado mucho tiempo. Es igual que cuando me hizo daño, vino y me dijo que me quería. Delante de todos, en el comedor. Si es que cómo voy a enfadarme con él.
Acabo en primera posición, lo que quiere decir que he ganado la gala 7. Hace ilusión ganar al menos una gala y sobre todo cuando el dinero es para algo benéfico. En mi caso lo voy a destinar a la asociación española de lucha contra el cáncer. Que compañerismo hay aquí. Reconozco que si es por el jurado, no hubiese ganado nunca. Pero gracias a mis compañeros he podido ganar una, al igual que Javi en la gala 5. Me toca actuar de nuevo, pero antes tenemos que pasar por el pulsador. A ver qué nos toca para la semana que viene. Por una vez soy la última de la fila y Santi el primero. Pobrecillo. Pero seguro que la siguiente gala le irá mejor.
Relatado por Arturo Valls
En cuanto acabo de grabar el especial de Halloween de Ahora Caigo, voy al camerino a cambiarme. Ahora mismo tengo que ir a maquillarme para la gala de esta noche, hoy toca la 7 donde hago de Enrique Iglesias. Voy a maquillaje para que me desmaquillen lo del programa. Tengo unos nervios encima que no puedo con ellos. Pero lo que tengo claro es que después del programa... ¡fiesta! Que además hoy es Halloween y hay que celebrarlo. Después de desmaquillarme, voy al despacho de Gloria a ver si aún está. Toco a la puerta y me dicen que pase desde dentro.
-Arturo, ¿qué haces aún por aquí?-Gloria.
-Quería preguntarte: hoy es Halloween, ¿verdad?-Arturo.
-Sí, ¿por?-Gloria.
-¿Podría llevarme unos cuantos trajes de vestuario para que nos disfracemos los de Tu cara me suena?-pongo cara de bueno y la sonrío.
-¿Y arriba no tienen disfraces o qué?-Gloria.
-Ni idea, pero como aquí tenemos...-sigo poniendo mi mejor cara.
-Anda llévate, pero con v de vuelta ¿eh?-me dice la dire mirándome fijamente.
-¡Claro jefa! ¡Gracias!-Arturo.
Tras despedirme de ella, salgo de allí y vuelvo a vestuario. Hablo con las chicas de allí y les pido unos cuantos disfraces. Salgo cargado con perchas y subo arriba. Voy al vestuario y los dejo allí antes de que me vea alguien. Es una sorpresa. He cogido para todos o eso espero. Salgo sigilosamente, pero alguien me llama. Me giro.
-¡Arturo! ¿Qué haces?
-Nada, que me iba a cambiar...-digo disimuladamente.
-¿Sin ropa?
-¡Ay es verdad! Pues no me he dado cuenta, gracias Manel-Arturo.
-Ay...-Manel suspira y menea la cabeza.
Me voy del lugar y voy a plató donde ya están Àngel y Myriam. Aún no me habitúo que Àngel ande por aquí de nuevo. Ha sido bastante tiempo sin que esté que se me hace raro.
-¡Hombre! ¡Por fin estamos todos!-exclama Àngel.
Nos dice en qué orden vamos a salir. Yo salgo el segundo. En cuanto nos han dicho el orden empezamos a ensayar por orden. En cuanto terminamos de ensayar, vamos a caracterización a por nuestros trajes y nos vamos al vestuario.
-Hoy tiene que ganar Ángeles para que gane alguna vez, ¿de acuerdo?-Santi.
-Vale-Dani.
-Así que hoy le damos los 5 puntos-Santi.
-Vale, ya me inventaré algo para dárselos-Arturo.
-¡Esa es la actitud!-Santi.
-Venga va-javi.
-Oye, luego nos iremos de fiesta ¿no?-propongo.
-¡Eso ni se pregunta, tío!-Dani.
-Es que he traído unos disfraces para que celebremos Halloween-Arturo.
Saco los disfraces que he traído y dejo que elijan. Ahora solo falta que elijan las chicas. Pero lo dejaré para después del programa que ahora se están cambiando.
-Javi, dile a María que hoy toca darle los 5 puntos a Ángeles y que corra la voz entre las chicas-le dice Santi a Javi.
-De acuerdo-Javi.
Una vez nos hemos cambiado vamos a nuestra sala a esperar nuestro turno. Llega el acompañante de Santi en el dúo, ya caracterizado.
Relatado por Mónica Naranjo
Hoy por fin tenemos la churri y yo lo que pedíamos: ver a Santi en minifalda para poder admirar esas piernas que él tiene. Además le depilamos y ha quedado fantástico. Está hasta guapa. Y Julio también está guapo. Aunque Julio siempre está guapo, ya sea de chico o de chica. Santiago en cuanto empiezo a hablar ya se empieza a quejar. Es que es un quejica. A Carlos se le ocurre la genial idea que Julio y Santi hagan el famoso cruce de piernas a lo Sharon Stone. A Julio le dicen que se lo dedique a un señor del público. Lo hace lento dejando ver unas bragas negras. Es el turno de Santi y le digo a Carolina de acercarnos para verlo mejor.
-Ven cayiño-le digo a Carolina mientras acerco mi silla al otro extremo de la mesa.
Carolina se acerca y se pone a mi lado. Santi dice que me lo dedica a mí en vez de al señor. Santi lo hace muy rápido. No deja nada para que podamos ver. Me empiezo a reír mucho. Santi se gira y echa la cabeza hacia atrás. La churri y yo nos empezamos a reír mucho. El siguiente es Arturo que también me hace reír bastante. Parecía que estaba poseído. Le digo lo de raspear la voz y no me entiende. Claro, no es cantante. A veces me olvido que algunos de nuestros concursantes no son cantantes. Pero es que les veo hacerlo también, que ya les veo como compañeros. De momento me lo estoy pasando muy bien en esta gala y sólo van 2. Veremos cómo termina la noche. En la siguiente actuación, al terminar Ángeles nos trae una caja de bombones. Pero como dice Àngel, Ángeles es buena persona y nos trae regalos. Es que Manel le ha dicho que está sobornando al jurado. Por mí... ¡Oye! Como si me quiere traer bombones todos los días. Con esto del embarazo, me apetece comer chocolate y me ha venido genial que trajera bombones. Me ha sabido a gloria, vamos.
Relatado por Manel Fuentes
Después de Ángeles viene Anna para la entrevista antes de subir al clonador e imitar a Marisol. Veo que en los ensayos le ha ido bien. Así que confío en que lo haga bien. La despido y subo arriba para ver la actuación. Canta 2 canciones: "Estando contigo" y "Tómbola". Santi ya se está quejando de que ha hecho popurrí.
-¡Popurrí! ¡Popurrí! Y además no llevas tacones, fuera-Santi.
-Es que lo quería dar todo de mí-Anna.
-Los popurrís te quitan puntos, ha dicho el jurado que quita puntos-Santi.
-Se agradece cuando llevamos como 7 galas u 8, no sé cuántas llevamos...-interviene Mónica.
-¡7!-le aclaro.
-Y es la primera vez que Anna hace un popurrí-Mónica.
-No, como tú...-le pincha Anna a Santi.
-Y es que tú, desde que has empezado, nos haces más que poner popurrí. ¡Y es que encima hasta de 3temas!-le replica Mónica a Santi.
Santi le replica metiéndose con Arturo.
-Una persona hace siempre lo mismo, que es parodia...-Santi.
Anna se aleja de mi lado y se acerca al sofá donde está Santi.
-¡Santi, cierra que se te ve el garaje! No, va en serio. Yo no puedo estar ahí de Marisol viéndote ahí...-Anna.
-En todo caso el garaje sería ella-dice Santi refiriéndose a Mónica.-Ésta es la patatona autentica, como decía aquí Mónica.
Intento poner paz entre Santi y Anna y valoran a Anna. Después Santi se mete con los miembros del jurado, bueno con Àngel no porque según él es miembro aparte del jurado porque es docente. No me queda otra que aplaudirle porque se ha salido con el comentario.
Relatado por Carolina Cerezuela
En cuanto sale Javi no me puedo aguantar de la risa porque tiene unas pintas... Parece el pájaro loco. Lo hemos hablado la churri y yo y coincidimos. Y además era un personaje difícil y lo ha sabido llevar adelante. A veces este chico me sorprende porque cuando parece que el personaje va a ser complicado lo saca adelante, y cuando no es tan difícil lo hace... esto no lo leerá él, ¿verdad? Bueno, que no lo hace tan bien. Mónica me da un pañuelo de papel porque se me han saltado las lágrimas de la risa. Le doy las gracias e intento hablar, pero no puedo. Luego Carlos me da un abanico y me doy aire. Carlos me pregunta que si soy estoy bien. Igual teme que me ponga de parto. Pero es que ha sido muy fuerte. La siguiente es María y Àngel nos da una pluma a la churri y otra a mí. Vamos hacia el escenario y nos pide que le hagamos cosquillas. Me apetece todo. María dice:
-Vaya tela... ¿Cuándo parimos?
Me empiezo a reír y en cuanto Àngel nos dice que empecemos, empiezo a pasarle la pluma por la cara. Cuando llego a su nariz hace como que estornuda. Paro un momento porque me empiezo a reír. Al momento siguiente sigo y empieza Mónica por el otro lado. Le meto la pluma por el cuello y Mónica por el escote. Nos lo estamos pasando pipa la verdad. Y María tiene mucho aguante. Qué mujer. Es una campeona. María se empieza a reír en cuanto acaba y dice que le han robado una gracia.
-Venid que nos vamos a reír las 3-dice cogiendo del brazo a Mónica. Yo las sigo por detrás.
-Qué mala eres...-le dice Anna.
-No-niega María.
Nos ponemos frente a Javi. Nos pregunta que si estamos preparadas, a mí me dice Sere y empieza a cantar seré, será, será. Me empiezo a reír de nuevo. Le hace el sonido del pájaro loco a Javi y Mónica y yo nos empezamos a reír de nuevo.
Relatado por Daniel Diges
Después del parón y después de Roko me toca salir a mí. Estoy mirando el televisor para cuando acaben la valoración de Roko, ya me toca ir a mí. Me he quedado solo en la sala. Es lo que tiene actuar el último. Estoy nervioso. Me toca hacer de Luis Miguel y es que parezco de todo menos él. Espero que me salga bien la actuación. Me toca ya salir y al terminar me dice Manel que parezco Jim Carrey. La verdad es que tiene razón. Mónica me dice que Luis Miguel lo ha hecho todo en los escenarios, menos los biberones. Por tanto yo soy inmaduro. Manel dice que se ha hecho el silencio.
-Pero me ha explicado el por qué-le digo a Manel.
Quiero dejar bien a Mónica después de lo que he dicho esta semana en el ensayo. En cuanto me siento, Manel da paso a un vídeo en el que Santi y yo criticamos al jurado. Esto lo hacen por joder básicamente ¿no? Para que nos bajen los puntos.
-El ladrillo te lo voy a tirar a ti a la cabeza-me dice Carolina en referencia a que dije que Carolina parece que tiene un ladrillo en el oído.
Es que a mí me machacan y no me valoran lo suficiente. Mis compañeros empiezan a decirle cosas a Mónica que es la primera en votar. En cuanto acaban de gritarle piropos y que la quieran le suelto yo otro:
-¡Qué bien te queda el verde!-Dani.
Mónica me mira.
-Pues te vas a cagar con el 4 que te he puesto...-Mónica.
-El verde te va fatal, no es tu color-dice María para defenderme.
Me quedo anonadado. Pensaba que no iba a afectar lo del vídeo. Además que lo han puesto después de que pusiesen los puntos. Y el 5 se lo da a Santi diciéndole que no le iba a dar el 12 por llevar minifalda, sino que se lo iba a dar si hubiese venido con la letra aprendida y con el número aprendido. A pesar del 4 que me haya puesto Mónica, no me impide reírme sobre todo gracias a Santi y sus verdades. Es el único que se atreve a meterse con el jurado. A Santi le da el 5. Menos mal que ha sido antes de ver el vídeo...
Relatado por Ángeles Muñoz
Santi hoy se está pasando con Mónica, Carolina y Carlos. Pero hay que reconocer que me estoy riendo mucho. Ahora acaba de decir que les abofetearía y a nosotros nos agarraría de los pelos. Luego le regañaré.
Para terminar la gala nos toca dar los 5 puntos a nosotros. Pero para variar dice Manel que empieza Anna. Anna y Santi preguntan que por qué y Manel dice que por variar.
-Por variar no, pa joder-Santi.
-¿Cómo va a ser pa joder? Te estoy dando el poder-le dice Manel a Santi.
-¿Qué me estás dando? ¡Me estás dando por culo!-le dice Santi a Manel.
Me empiezo a reír y miro a Santi para intentar hacer que se calme aunque sea con la mirada. Pero así es imposible. Hasta Manel se empieza a descojonar. Santi se sienta porque le han ganado este asalto o eso noto yo. Anna se levanta y dice que cada semana intenta dar los puntos a alguien, esta semana se los tendría que dar a Roko pero no se los va a dar.
-Así que esta noche le voy a dar los puntos a una persona que se lo ha currado mucho, mucho, mucho y además está guapísima. No, tú no Artura. Se los voy a dar a Lucrecia-dice dándole tonalidad y moviendo los hombros mientras lo dice.
Me levanto, ella se acerca y le beso la mano ya que voy de negro y mancho. El siguiente en votar es Javi que también me da los 5 puntos.-Pero, ¿qué pasa?-Ángeles.
María dice que se los hubiese dado a Arturo crack o a su nieta (refiriéndose a Anna).
-Gracias yaya-Anna.
-Ya ya ta-María.
-Sí, porque mama...-Anna.
-Mama tú-dicen las 2 a la vez.
María hace referencia a lo que ha dicho Mónica de la alegría y la han tenido muchos este noche. Estoy de acuerdo.
-¡Pero mi Lucre es chocolate!-acaba diciendo María.
Con todo lo que se mete Santi con mi querida Roko y les ha defendido esta noche diciendo que no lo han hecho tan mal. Pero no les da los 5 puntos a Santi y a Julio sino a mí. A esto le llamo compañerismo y porque me quieren mucho. Esto parece pacto, pero que si han hablado ha sido a mis espaldas. Dani dice que como vamos igual de coloridos porque llevamos los 2 un montón de colores. Àngel le corta para decirle que está claro que quieren que gane yo esta noche, pero que no tienen que poner excusas para darme los puntos. Me toca votar a mí y yo se los doy a Arturo.
-Me viene genial que me los hayas dado porque ya no sabía qué decir para dártelos. Te los devuelvo-sonrío. Este hombre siempre me hace reír muchísimo. Igual que mi Santi. Nuestro invitado Julio pasa de Arturo que le dice "gracias hermano, en este caso hermana", pero pasa de él y me da los puntos a mí y me da un abrazo. Aunque tiene un gesto muy bonito: pide perdón al jurado y dice que estaba bromeando y que son profesionales. Le pide a Mónica un abrazo y le pide que le perdone. Se acerca a la mesa del jurado y abraza a Mónica.
-Eres como un crío, pero te quiero mucho-le dice Mónica y le da un abrazo. Uy si ella supiese... Es como un niño grande. Es mi niño grande.
Santi vuelve a su sitio y pide perdón a los miembros del jurado. Al menos ha rectificado su actitud. Si es que en el fondo es una buena persona y no puede estar enfadado mucho tiempo. Es igual que cuando me hizo daño, vino y me dijo que me quería. Delante de todos, en el comedor. Si es que cómo voy a enfadarme con él.
Acabo en primera posición, lo que quiere decir que he ganado la gala 7. Hace ilusión ganar al menos una gala y sobre todo cuando el dinero es para algo benéfico. En mi caso lo voy a destinar a la asociación española de lucha contra el cáncer. Que compañerismo hay aquí. Reconozco que si es por el jurado, no hubiese ganado nunca. Pero gracias a mis compañeros he podido ganar una, al igual que Javi en la gala 5. Me toca actuar de nuevo, pero antes tenemos que pasar por el pulsador. A ver qué nos toca para la semana que viene. Por una vez soy la última de la fila y Santi el primero. Pobrecillo. Pero seguro que la siguiente gala le irá mejor.
viernes, 28 de noviembre de 2014
Capítulo 287:Todos juntos de nuevo
Relatado por Àngel Llàcer
Ya ha llegado la tarde, son las 3 de la tarde. La puerta de la habitación se abre y asoma mi princesa. Está más guapa que nunca.
-¡Mi amor!-Àngel.
-Hola cariño-se acerca a mí, me da un beso y se sienta en la cama.
-¿Qué tal por allí?-Àngel.
-Bien, aunque echándote de menos. Ahora es cuando más noto que no estás porque están todos con sus parejas. Pero tú eres fuerte, te vas a recuperar y vas a volver pronto-Mónica.
-Eso espero. Antes me han hecho unas pruebas, así que vendrá el médico a darme los resultados-Àngel.
-¿Qué crees que va a salir?-noto a Mónica nerviosa.
-Ni idea, pero tú tranquila-Àngel.
Apenas acabo de hablar, se abra la puerta de nuevo y entra el médico- Rai viene con una sonrisa lo que me da esperanza y me tranquilizo un poco. Aunque en esto de los hospitales y pruebas nunca te puedes fiar.
-Àngel, hemos estado hablando el equipo médico y valorando tu situación-hace una pausa y continúa-.Tras revisar los resultados de las pruebas que te hemos hecho y viendo la evolución que vas llevando, creo que en dos o tres días te podré dar el alta.
-¿Qué? ¿Que me podré ir a casa?-le pregunto emocionado.
-Claro, no creerás que te vamos a tener aquí toda la vida ¿no?-bromea Rai.
-No, no-digo riendo-Mejor...
-Bueno, os dejo solos-dice Rai y al instante abandona la habitación.
Mónica se acerca a mi cara y me besa. Me mira con lágrimas en los ojos y una sonrisa en el rostro. Creo que está igual que yo o peor. Yo no me lo puedo creer. Voy a abandonar esta cama, este hospital.
*domingo por la tarde*
Relatado por Carolina Cerezuela
Estamos en el aeropuerto. En apenas 1 hora mi marido y mi hija se van de Barcelona. No me puedo creer que ya haya pasado 1 semana. Pero ha sido una semana maravillosa. La verdad es que necesitaba estar con ellos aquí en Barcelona. Además Carla se lleva muy bien con Calma y ha podido estar y jugar con ella. Ya me ha preguntado que cuándo va a volver, que quiero estar de nuevo con Calma. Por mí nos quedaríamos aquí todas las semanas, pero ella tiene cole y no puede estar faltando siempre. Ay cuánto los voy a echar de menos. Tengo a Carla cogida en brazos que no para de hablarme todo lo que ha hecho con Calma cuando ha estado con ella.
-¿Y recuerdas la pelea de pagueti (espaguetis)?-Carla.
-Sí, fue muy divertida-digo riendo rememorando el momento.
-Cómo nos pusimos, ¿eh? jajaja-Carla.
-Sí, que luego hubo que darse un baño...-Carlos M.
-Pero mereció la pena, cari. Y luego ver la cara de la churri por habérselo perdido... jajaja-Carolina.
-A otra vez la esperamos jajaja-Carla.
-Muy buena, hija. Se lo hubiera pasado pipa... jajaja-Carolina.
-La que no se lo pasaría tan bien sería la de la limpieza...me dice Carlos.
-Yo no empecé ¿eh?-digo intentando ponerme seria, pero no puedo y acabo riéndome.
Miro el reloj al lado de las salidas y veo que cada vez va quedando menos para que mis 2 amores se me vayan lejos. Hasta después de la gala, es decir el jueves, no me puedo ir con ellos. Los voy a echar mucho de menos y lo sé. Por eso apuro el tiempo al máximo. Abrazo a mi hija contra mi pecho y le canto una canción que a ella le gusta mucho. Ella se me une poniéndole entusiasmo e ilusión a la canción. Voy a echar tanto de menos estos momentos... En cuanto acabamos de cantar, Carlos se acerca a mí y me da un beso de película. Aquí sentados en estos asientos de hierro, esperando la hora en que tengan que montar en el avión. Cuando faltan pocos minutos, el altavoz anuncia el vuelo de Carlos y Carla. En ese avión se me van mi marido y mi hija y estaré sin verles 4 días. 4 días con sus días y sus noches. Me levanto con Carla en brazos y me acerco a la zona de embarque.
-Mi niña, el jueves vuelvo a estar contigo. Tú no te preocupes y haz caso a papá-digo con la voz rota y las lágrimas a punto de asomar.
-¿Y por qué no te vienes, mamá?-me pregunta Carla con cara de pena.
Se me rompe el alma verla así e intento que no me vea las lágrimas que ya tengo en los ojos.
-Sabes que mamá tiene trabajo, pero me puedes ver por la tele...-le digo a Carla-Déjale ver un poquito mañana-digo dirigiéndome a Carlos.
-Tranquila, mi amor-me dice y me da un beso en los labios.
Le paso a Carla que coge en brazos y pasan por el arco de seguridad. Carlos se despide de mí lanzándome un beso y cuando se gira, Carla agita la mano diciéndome adiós. Agito mi mano despidiéndola con una sonrisa. Una sonrisa que asoma entre lágrimas. En cuanto desaparecen de mi vista, empiezo a llorar. Salgo del aeropuerto y cojo el primer taxi que veo libre. Le doy la dirección del hotel y nos ponemos en marcha. No me apetece ni hablar de la pena que llevo ahora mismo. Ahora necesito a la churri para desahogarme. Es en la única que puedo desahogarme. Que bastante les ha cedido su cama a Carlos y Carla cuando han estado aquí. Con todo lo que tiene encima con Àngel. Se ha ido al hospital cuando yo me he ido al aeropuerto con Carlos y Carla. Pero la noto distinta, irradia felicidad o eso me parece a mí. El taxi me deja enfrente del hotel. Bajo y le pago. Entro al hall y voy directamente a esperar al ascensor. Oigo mucho jaleo en la sala de la televisión. Me acerco y me asomo qué pasa. Veo a Àngel sentado en el sillón y sonrío.
-¿No vas a venir a saludarme, Carol?-Àngel.
-¡Claro!-me acerco y le doy 2 besos.
A su lado está Mónica que sonríe. Se levanta y me abraza.
-¡No me lo creo! ¡Está aquí! Por fin está aquí-dice entusiasmada.
-Me alegro por ti, churri-digo intentando aparentar entusiasmo.
-Oye, ¿estás bien, churri? Te noto rara...-Mónica.
-No es nada... Sólo es que se han ido mi marido y mi hija...-Carolina.
-Y les echas de menos, ¿verdad?-Mónica.
-Sí...-Carolina.
-Bueno pero con la grabación de la gala se te pasa-María.
-Y si quieres te hago yo compañía...-Arturo.
-Dejad a Carolina, anda. Yo sé lo que necesita...-Carlos.
-¡Anda Carlos! No sabía que estabas por aquí...-Carolina.
-Venga, vamos arriba-Carlos.
-Uy aquí hay tema...-Santi.
-Pero vamos...-Arturo.
-No seáis, ¡anda!-dice Mónica sentándose de nuevo.
Me despido de los presentes y vamos al ascensor.
Relatado por Carlos Latre
En cuanto llega el ascensor, montamos. Le doy al botón de la última planta y me giro para mirar a Carolina. La verdad es que sí se le nota que está de bajoncillo. Pero le va a alegrar lo que tengo preparado para ella. Lo he pensado sobre la marcha y no, no es lo que estáis pensando. ¡Malpensados! Carolina sólo es una compañera y una muy buena amiga. Que además los 2 estamos casados y tenemos una hija. Y Carolina está esperando otro hijo. Bueno que me lío y ya vamos subiendo.
-¡Eh! Nos hemos pasado nuestra planta-me dice Carolina mirando hacia arriba.
-Es una sorpresa, ya verás como te gusta-Carlos.
Llegamos a la última planta y salimos del ascensor. Carolina se deja guiar, pero no entiende muy bien a dónde la llevo. Abro una puerta al fondo del pasillo y salimos a una terraza.
-Hemos llegado, señorita-digo con una sonrisa.
-¿Qué hacemos aquí?-me pregunta Carolina mirando la terraza.
-Para ver el universo en todo su esplendor-digo imitando a Punset.
Carolina se ríe un poco y se acerca a la barandilla. Se apoya en ella y mira al cielo. La ventaja de que se haga de noche pronto es que podemos contemplar la belleza de la noche a una hora más temprana. Le empiezo a contar lo que sé de las constelaciones con la voz de Punset.
-Gracias por hacer esto por mí, Carlos-me dice Carolina con una sonrisa.
-¿El qué? Si esto no es nada...-Carlos.
-¿Que no es nada? Me has conseguido animar. ¿Y a eso le llamas no hacer nada?-Carolina.
-Para que no te me deprimas tú también, que menuda tardecita he tenido que aguantar con Arturo y Dani-Carlos-
-¿Arturo y Dani?-me pregunta extrañada.
-Sí, ahí donde les ves tienen su corazoncito y se ponen sensibles y nostálgicos cuando se les ha ido la familia de Barcelona. Mi familia también se ha ido a Castellón y aquí sigo entero-Carlos.
-¿Y cómo lo haces?-Carolina.
-Pienso que en 4 días las volveré a ver y que además ellas me verán por la tele. Esta semana no nos podemos quejar ¿eh? A ver si repetimos más a menudo-Carlos.
-A este paso vamos a tener que montar una guardería... jajaja-Carolina.
-¡Pues se lo proponemos a Tinet! ¡Vamos!-la cojo del brazo y tiro de ella.
-¡Qué loco! Que lo decía de broma... jajaja-Carolina.
-¡Vamos! Que por proponérselo no vamos a perder nada-sigo tirando de ella por el pasillo hasta llegar a la puerta del ascensor.
Ya ha llegado la tarde, son las 3 de la tarde. La puerta de la habitación se abre y asoma mi princesa. Está más guapa que nunca.
-¡Mi amor!-Àngel.
-Hola cariño-se acerca a mí, me da un beso y se sienta en la cama.
-¿Qué tal por allí?-Àngel.
-Bien, aunque echándote de menos. Ahora es cuando más noto que no estás porque están todos con sus parejas. Pero tú eres fuerte, te vas a recuperar y vas a volver pronto-Mónica.
-Eso espero. Antes me han hecho unas pruebas, así que vendrá el médico a darme los resultados-Àngel.
-¿Qué crees que va a salir?-noto a Mónica nerviosa.
-Ni idea, pero tú tranquila-Àngel.
Apenas acabo de hablar, se abra la puerta de nuevo y entra el médico- Rai viene con una sonrisa lo que me da esperanza y me tranquilizo un poco. Aunque en esto de los hospitales y pruebas nunca te puedes fiar.
-Àngel, hemos estado hablando el equipo médico y valorando tu situación-hace una pausa y continúa-.Tras revisar los resultados de las pruebas que te hemos hecho y viendo la evolución que vas llevando, creo que en dos o tres días te podré dar el alta.
-¿Qué? ¿Que me podré ir a casa?-le pregunto emocionado.
-Claro, no creerás que te vamos a tener aquí toda la vida ¿no?-bromea Rai.
-No, no-digo riendo-Mejor...
-Bueno, os dejo solos-dice Rai y al instante abandona la habitación.
Mónica se acerca a mi cara y me besa. Me mira con lágrimas en los ojos y una sonrisa en el rostro. Creo que está igual que yo o peor. Yo no me lo puedo creer. Voy a abandonar esta cama, este hospital.
*domingo por la tarde*
Relatado por Carolina Cerezuela
Estamos en el aeropuerto. En apenas 1 hora mi marido y mi hija se van de Barcelona. No me puedo creer que ya haya pasado 1 semana. Pero ha sido una semana maravillosa. La verdad es que necesitaba estar con ellos aquí en Barcelona. Además Carla se lleva muy bien con Calma y ha podido estar y jugar con ella. Ya me ha preguntado que cuándo va a volver, que quiero estar de nuevo con Calma. Por mí nos quedaríamos aquí todas las semanas, pero ella tiene cole y no puede estar faltando siempre. Ay cuánto los voy a echar de menos. Tengo a Carla cogida en brazos que no para de hablarme todo lo que ha hecho con Calma cuando ha estado con ella.
-¿Y recuerdas la pelea de pagueti (espaguetis)?-Carla.
-Sí, fue muy divertida-digo riendo rememorando el momento.
-Cómo nos pusimos, ¿eh? jajaja-Carla.
-Sí, que luego hubo que darse un baño...-Carlos M.
-Pero mereció la pena, cari. Y luego ver la cara de la churri por habérselo perdido... jajaja-Carolina.
-A otra vez la esperamos jajaja-Carla.
-Muy buena, hija. Se lo hubiera pasado pipa... jajaja-Carolina.
-La que no se lo pasaría tan bien sería la de la limpieza...me dice Carlos.
-Yo no empecé ¿eh?-digo intentando ponerme seria, pero no puedo y acabo riéndome.
Miro el reloj al lado de las salidas y veo que cada vez va quedando menos para que mis 2 amores se me vayan lejos. Hasta después de la gala, es decir el jueves, no me puedo ir con ellos. Los voy a echar mucho de menos y lo sé. Por eso apuro el tiempo al máximo. Abrazo a mi hija contra mi pecho y le canto una canción que a ella le gusta mucho. Ella se me une poniéndole entusiasmo e ilusión a la canción. Voy a echar tanto de menos estos momentos... En cuanto acabamos de cantar, Carlos se acerca a mí y me da un beso de película. Aquí sentados en estos asientos de hierro, esperando la hora en que tengan que montar en el avión. Cuando faltan pocos minutos, el altavoz anuncia el vuelo de Carlos y Carla. En ese avión se me van mi marido y mi hija y estaré sin verles 4 días. 4 días con sus días y sus noches. Me levanto con Carla en brazos y me acerco a la zona de embarque.
-Mi niña, el jueves vuelvo a estar contigo. Tú no te preocupes y haz caso a papá-digo con la voz rota y las lágrimas a punto de asomar.
-¿Y por qué no te vienes, mamá?-me pregunta Carla con cara de pena.
Se me rompe el alma verla así e intento que no me vea las lágrimas que ya tengo en los ojos.
-Sabes que mamá tiene trabajo, pero me puedes ver por la tele...-le digo a Carla-Déjale ver un poquito mañana-digo dirigiéndome a Carlos.
-Tranquila, mi amor-me dice y me da un beso en los labios.
Le paso a Carla que coge en brazos y pasan por el arco de seguridad. Carlos se despide de mí lanzándome un beso y cuando se gira, Carla agita la mano diciéndome adiós. Agito mi mano despidiéndola con una sonrisa. Una sonrisa que asoma entre lágrimas. En cuanto desaparecen de mi vista, empiezo a llorar. Salgo del aeropuerto y cojo el primer taxi que veo libre. Le doy la dirección del hotel y nos ponemos en marcha. No me apetece ni hablar de la pena que llevo ahora mismo. Ahora necesito a la churri para desahogarme. Es en la única que puedo desahogarme. Que bastante les ha cedido su cama a Carlos y Carla cuando han estado aquí. Con todo lo que tiene encima con Àngel. Se ha ido al hospital cuando yo me he ido al aeropuerto con Carlos y Carla. Pero la noto distinta, irradia felicidad o eso me parece a mí. El taxi me deja enfrente del hotel. Bajo y le pago. Entro al hall y voy directamente a esperar al ascensor. Oigo mucho jaleo en la sala de la televisión. Me acerco y me asomo qué pasa. Veo a Àngel sentado en el sillón y sonrío.
-¿No vas a venir a saludarme, Carol?-Àngel.
-¡Claro!-me acerco y le doy 2 besos.
A su lado está Mónica que sonríe. Se levanta y me abraza.
-¡No me lo creo! ¡Está aquí! Por fin está aquí-dice entusiasmada.
-Me alegro por ti, churri-digo intentando aparentar entusiasmo.
-Oye, ¿estás bien, churri? Te noto rara...-Mónica.
-No es nada... Sólo es que se han ido mi marido y mi hija...-Carolina.
-Y les echas de menos, ¿verdad?-Mónica.
-Sí...-Carolina.
-Bueno pero con la grabación de la gala se te pasa-María.
-Y si quieres te hago yo compañía...-Arturo.
-Dejad a Carolina, anda. Yo sé lo que necesita...-Carlos.
-¡Anda Carlos! No sabía que estabas por aquí...-Carolina.
-Venga, vamos arriba-Carlos.
-Uy aquí hay tema...-Santi.
-Pero vamos...-Arturo.
-No seáis, ¡anda!-dice Mónica sentándose de nuevo.
Me despido de los presentes y vamos al ascensor.
Relatado por Carlos Latre
En cuanto llega el ascensor, montamos. Le doy al botón de la última planta y me giro para mirar a Carolina. La verdad es que sí se le nota que está de bajoncillo. Pero le va a alegrar lo que tengo preparado para ella. Lo he pensado sobre la marcha y no, no es lo que estáis pensando. ¡Malpensados! Carolina sólo es una compañera y una muy buena amiga. Que además los 2 estamos casados y tenemos una hija. Y Carolina está esperando otro hijo. Bueno que me lío y ya vamos subiendo.
-¡Eh! Nos hemos pasado nuestra planta-me dice Carolina mirando hacia arriba.
-Es una sorpresa, ya verás como te gusta-Carlos.
Llegamos a la última planta y salimos del ascensor. Carolina se deja guiar, pero no entiende muy bien a dónde la llevo. Abro una puerta al fondo del pasillo y salimos a una terraza.
-Hemos llegado, señorita-digo con una sonrisa.
-¿Qué hacemos aquí?-me pregunta Carolina mirando la terraza.
-Para ver el universo en todo su esplendor-digo imitando a Punset.
Carolina se ríe un poco y se acerca a la barandilla. Se apoya en ella y mira al cielo. La ventaja de que se haga de noche pronto es que podemos contemplar la belleza de la noche a una hora más temprana. Le empiezo a contar lo que sé de las constelaciones con la voz de Punset.
-Gracias por hacer esto por mí, Carlos-me dice Carolina con una sonrisa.
-¿El qué? Si esto no es nada...-Carlos.
-¿Que no es nada? Me has conseguido animar. ¿Y a eso le llamas no hacer nada?-Carolina.
-Para que no te me deprimas tú también, que menuda tardecita he tenido que aguantar con Arturo y Dani-Carlos-
-¿Arturo y Dani?-me pregunta extrañada.
-Sí, ahí donde les ves tienen su corazoncito y se ponen sensibles y nostálgicos cuando se les ha ido la familia de Barcelona. Mi familia también se ha ido a Castellón y aquí sigo entero-Carlos.
-¿Y cómo lo haces?-Carolina.
-Pienso que en 4 días las volveré a ver y que además ellas me verán por la tele. Esta semana no nos podemos quejar ¿eh? A ver si repetimos más a menudo-Carlos.
-A este paso vamos a tener que montar una guardería... jajaja-Carolina.
-¡Pues se lo proponemos a Tinet! ¡Vamos!-la cojo del brazo y tiro de ella.
-¡Qué loco! Que lo decía de broma... jajaja-Carolina.
-¡Vamos! Que por proponérselo no vamos a perder nada-sigo tirando de ella por el pasillo hasta llegar a la puerta del ascensor.
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