Relatado por Daniel Diges
Acompaño a Anna fuera y vamos a buscar una tienda abierta. Aunque a estas horas lo dudo. A saber lo que se le ha ocurrido a Carlos. Vamos caminando por la Gran Vía. A estas horas está desierta. ¡Hombre! ¿Quién va a haber? Sólo los nocturnos como nosotros. Y porque hemos tenido gala, sino a saber si estaríamos aún despiertos teniendo ensayo al día siguiente. Y ahora que ha vuelto Àngel no vale escaquearse como antes. Ahora volveremos a la rutina de antes. Como si estas semanas no hubiesen pasado. Miro de reojo a Anna. Mi cabeza me dice que me controle, pero mi masculinidad que vaya a por ella. Me acerco disimuladamente a ella mientras caminamos.
-¿Y qué querrán hacer con las gominolas?-le pregunto a Anna para entablar conversación. No se me ocurría nada más.
-Ni idea y tampoco sé dónde quiere que vayamos. Está todo cerrado-Anna.
Me viene a la cabeza el cine. A estas horas está abierto y hay una tienda de golosinas. No hace falta ir a una sesión para comprar. Otra opción sería buscar una máquina.
-¡Ven!-le cojo de la mano y tiro de ella.
Vamos por las Ramblas y en cuestión de minutos llegamos al cine. Como sospechaba, está abierto. Entramos y cogemos una bolsa para coger las cosas.
-Y a ver qué quiere ahora este hombre...-dice Anna con la bolsa en la mano y mirando los dulces que hay.
Empiezo a coger gominolas pequeñas, moras, dedos, pies, ojos, cerebros y corazones. Ya que estamos en Halloween, ¿por qué no ambientarlo? Tampoco sé para qué es, así que no puedo tener una idea clara de lo que echar.
-Y falta eso...-dice Anna cogiendo mini gelatinas.
-Y esto-digo acercándome a las dentaduras y cogiendo unas cuantas.
Estamos como niños en la tienda de golosinas. Ambos sonreímos. Cuando vemos que vamos servidos lo suficiente, nos acercamos al mostrador para pagar. Nos vamos a poner hasta arriba de azúcar. Pero todo sea por pasar un buen rato. Además que ya estamos todos juntos de nuevo. Supongo que será una manera de celebrar que ha vuelto Àngel. Una manera rara de celebrar, pero es miembro del jurado jeje. Ya sabemos cómo están. ¿Esto no lo leerán ellos, verdad? La chica del mostrador nos pregunta que si nos cierra la bolsa y le decimos que sí. Pago y Anna coge la bolsa. Nos despedimos de la dependienta y salimos a la fría noche de Barcelona.
-¿Tienes frío?-Dani.
-Un poco, pero estoy bien-Anna.
Le echo el brazo por encima de los hombros y ella se refugia en mi brazo buscando calor. No penséis mal: sólo soy un amigo preocupado por una amiga. La atracción está ahí, pero ambos tenemos pareja. Volvemos a la discoteca y entramos directamente a la zona VIP donde están los demás.
Relatado por Ángeles Muñoz
Dani y Anna vienen abrazados como si fueran una pareja. Pero debe hacer frío y hemos dejado la chaqueta en el guardarropa.
-¿Qué? ¿Hace frío?-pregunta María.
-¿Tenemos otra parejita?-Arturo.
-No os metáis con ellos, anda-salgo en su defensa.
Anna se retira rápidamente de Dani y nos mira como disculpándose. Pero no tiene que disculparse por nada. A veces los amigos se abrazan y no pasa nada. Pero sigue pareciendo raro que un chico y una chica sean amigos. Parece que no puedan serlo. Carlos se asoma.
-¿Ya han vuelto Dani y Anna?-Carlos.
-Sí, estamos aquí-se deja ver Dani.
Carlos mira el reloj. Nos apremia a que cojamos nuestras cosas y salgamos. Así lo hacemos. Delante nuestro van Carlos, Mónica y Àngel hablando animadamente y riendo. Llegamos a la plaza del ayuntamiento y Carlos nos pide que nos acerquemos. Me agarro del brazo de Santi y me apoyo en él. Él me deja un beso en la cabeza y sonrío. Miro a Carlos y escucho atentamente lo que tenga que decir.
-He aquí mi idea: vamos a celebrar la Nochevieja de los muertos y por tanto he pedido que compren gominolas. ¿Las habéis traído?-Carlos.
Miro a Anna y Dani que asienten y Anna enseña una bolsa llena de chuches.
-Idles dando 12 gominolas de las que quieran y cuando lleguen las 12... Bueno mejor que os lo expliquen ellos-dice Carlos señalando a Mónica y Àngel.
Anna va pasando con la bolsa de chucherías y vamos cogiendo. Cuando ya tenemos todos nuestras 12 gominolas (adivinad qué he cogido yo... jeje. Yo he cogido los corazones) los preparamos en las manos.
-¡Buenas noches! ¿Cómo estáis?-Àngel.
-¿Así vas a explicar los de las campanadas?-le pregunta Mónica.
-A ver explícalo tú, lista-le dice chinchándola Àngel.
-Pues claro que lo explico-le saca la lengua y nos mira-A cada campanada tomaréis una golosina y la coméis. Como con las uvas en Nochevieja.
-Pero nos falta algo para brindar, ¿no?-Àngel.
-Ahí tienes razón. Muy mal, organizador-Mónica mira a Carlos con cara de echar bronca pero con una sonrisa en el rostro.
-A tanto no podía llegar...-se disculpa Carlos.
-Qué mandona eres...-Àngel.
-¿Perdona?-Mónica.
-¡1 minuto!-exclama Roko mirando el reloj del ayuntamiento.
-¿Todos preparados?-Mónica.
Las campanadas empiezan a sonar y vamos comiendo las gominolas. Alguno se atraganta, verás. Ya han dado las 12 de la noche y estamos a 1 de noviembre.
-¡Feliz día de los muertos!-Àngel.
-Hoy tendremos fiesta, ¿verdad?-pregunta Arturo.
-Ya veremos...-Àngel.
Le doy un beso a Santi para celebrarlo como si fuese año nuevo. Qué mejor manera de empezar noviembre con esta imagen de la noche de Barcelona, una pareja de vampiros dando las campanadas y comiendo gominolas ambientadas en Halloween. Me ha encantado. Espero que para Nochevieja lo celebremos todos en Madrid como se merece, en la Puerta del Sol. A todos: ¡feliz noviembre y día de los muertos!
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