Relatado por Myriam Beneditted
Me preocupa Roko. Parece que tiene una energía desbordante, pero se ha apoyado en la pared porque no podía más. Ya me contaron lo que le había pasado la otra vez y temo que pueda ser lo mismo. Salgo de la sala y voy a la de al lado a buscar a Àngel. Abro la puerta y le veo con Santi.
-¿Sabes dónde puedo encontrar a Mónica?-Myriam.
-Se ha quedado en nuestra sala-Àngel.
Salgo cerrando la puerta y voy todo lo rápido que puedo a nuestra sala. Abro la puerta y la veo sentada tomando un café. En cuanto me ve, se sorprende y le cambia la cara. Debo llevar la preocupación escrita en el rostro porque le ha cambiado la cara de solo mirarme.
-¿Te pasa algo, Myriam?-Mónica.
-A mí no, pero a Roko...-no me deja acabar, pues ya se ha levantado.
Deja el vaso encima de la mesa y salimos de la sala. Vamos bastante deprisa a la sala de ensayo y entramos. Vemos a Roko sentada en el suelo y nos mira perpleja. Creo que no se lo esperaba. Pero, ¿quién mejor que Mónica para que hable con ella? Mónica se agacha para acercarse a ella y le susurra algo. Roko niega con la cabeza. Mónica le ofrece su mano para levantarse. Vacila un momento, pero se la da y se levanta del suelo. Mónica niega con la cabeza seria y Roko agacha la cabeza. Es algo que entienden ellas 2. Mónica mira a Roko y después me mira a mí.
-Me la llevo, luego te la traigo-Mónica.
-Tranquila, ya hemos terminado-Myriam.
Las acompaño hasta la puerta y veo llegar a Giuseppe que se sorprende de ver a Mónica por aquí. Mi rostro se ilumina con una sonrisa cuando le veo.
-¿Qué la pasa a Roko?-me pregunta Giu preocupado. Al instante siguiente me da un beso.
-Creo que se está obsesionando por el peso otra vez. Le he pedido a Mónica que hable con ella como es a la que hizo caso la otra vez-le explico sonriente.
-¡Buena idea!-Giu.
-¿Cuándo he tenido yo mala idea?-Myriam.
-Mmmm...-hace como que piensa y me mira sonriendo-En alguna coreografía tal vez...-se arriesga a decir riendo.
-¿Perdona? Sabes que puedes morir ¿no?-le digo seria intentando no reírme.
-Ya muero por ti, muero todos los días cuando te tengo cerca-Giu.
Le miro y no puedo evitar sonreír mirándole embobada. Me dice unas cosas que así es imposible enfadarse con él. Tengo la suerte de poder trabajar con él y verle de lunes a viernes. Aunque me gustaría verle también los sábados y domingos. Pero de momento es lo que hay. Le cojo de la camiseta para acercarle más a mí y le vuelvo a besar. Giu se separa y me mira serio.
-Cariño, tenemos que hablar-Giu.
-¿De qué?-Myriam.
-Ven luego a mi casa y te lo explico-Giu.
Me da un pico y se va antes de que le pueda preguntar nada más. ¿De qué querrá hablar conmigo? No sé, pero ya me ha preocupado y me ha dejado con la intriga hasta que salga de aquí y llegue a su casa. ¿Qué le costaba decírmelo aquí? Mis pensamientos se interrumpen con el saludo de Arturo que viene a ensayar. No estoy muy atenta a lo que enseño, mi cabeza sólo está en un lugar: donde esté Giu y en lo que me tenga que decir. ¿Será algo bueno, algo malo? Lo que sea, pero que me lo diga ya. No me puede dejar así.
Relatado por Ángeles Muñoz
Estoy en mi habitación con Calma hasta que llegue Santi. Hoy que no está Vane, tenemos que apañarnos así: cuidar de la niña hasta que acabe el otro de ensayar. Y primero ha tenido ensayo Santi, así que aquí estoy jugando con la pequeña. Me lo paso muy bien con ella, es un encanto de niña. La quiero mucho y ella me quiere a mí. El sonido de un whatsapp me aleja un poco de Calma, pero lo bastante cerca para que no note mi ausencia. Abro primero el de Santi.
-"¿Qué tal mis 2 niñas? ¿Cómo se han portado? Estoy saliendo ahora mismo y voy para allá. No me eches demasiado de menos que eso no puede ser bueno para tu salud *emoticono de guiño* *emoticono de beso*"-Santi.
-"Tu hija está muy bien, aquí jugando la tengo y sí, se ha portado muy bien. Yo... *emoticono de mirada sexy*"-Ángeles.
-"¿Has sido una niña mala? *emoticono de mirada sexy* Te voy a tener que castigar... *emoticono de mirada sexy*"Santi.
-"Esta noche, en cuanto la niña se duerma, te prometo una noche inolvidable... *emoticono de cara sexy*"-Ángeles.
Nos escribimos unos cuantos mensajes más y vuelvo hacia atrás donde tengo un mensaje de un número que no conozco. Lo abro y me encuentro con un mensaje que no es de mi gusto.
-"Ven a la plaza frente a la Sagrada Familia si no quieres que le cuente al gordito de tu novio tu problema".
¡No puede ser él! ¿No se podría ir a Madrid y dejarme en paz? Tecleo nerviosa para contestarle. No quiero ir y no me puede obligar.
-"¿Eres Manu?"-Ángeles.
-"No hagas preguntas y ven cuanto antes o tu querido novio puede enterarse de lo tuyo"
-"¿Y qué pasa si no voy?"-Ángeles.
No me voy a dejar acobardar tan fácilmente.
-"Tendría consecuencias para ti. No te aconsejo jugar conmigo, muñeca".
Ahora no tengo ninguna duda. Es Manu y me está chantajeando para que haga lo que él quiera o le contará mi secreto a Santi. Unas lágrimas empiezan a resbalar por mi rostro y escribo nerviosa.
-"Ahora voy"-Ángeles.
Espero hasta que llega Santi al cual le digo que tengo ensayo y salgo llorando. No puede estar pasándome esto a mí. ¿Por qué me pasa esto? Pido un taxi al salir del hotel y le digo de ir a la Sagrada Familia. Cuando llegamos, el taxista me dice que hemos llegado pero me niego a salir. Me quedo plantada en el coche. No pienso ceder ante sus chantajes.
-Lléveme al aeropuerto, por favor-miro un momento por la ventanilla y entre los turistas veo a mi ex haciendo como que admira la obra, pero en realidad me está esperando. Pues que espere porque se va a cansar de esperar.
-Pero señorita...-me dice el taxista sin comprender nada.
-¡Al aeropuerto he dicho!-digo levantando la voz.
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