Relatado por Àngel Llàcer
Ya ha llegado la tarde, son las 3 de la tarde. La puerta de la habitación se abre y asoma mi princesa. Está más guapa que nunca.
-¡Mi amor!-Àngel.
-Hola cariño-se acerca a mí, me da un beso y se sienta en la cama.
-¿Qué tal por allí?-Àngel.
-Bien, aunque echándote de menos. Ahora es cuando más noto que no estás porque están todos con sus parejas. Pero tú eres fuerte, te vas a recuperar y vas a volver pronto-Mónica.
-Eso espero. Antes me han hecho unas pruebas, así que vendrá el médico a darme los resultados-Àngel.
-¿Qué crees que va a salir?-noto a Mónica nerviosa.
-Ni idea, pero tú tranquila-Àngel.
Apenas acabo de hablar, se abra la puerta de nuevo y entra el médico- Rai viene con una sonrisa lo que me da esperanza y me tranquilizo un poco. Aunque en esto de los hospitales y pruebas nunca te puedes fiar.
-Àngel, hemos estado hablando el equipo médico y valorando tu situación-hace una pausa y continúa-.Tras revisar los resultados de las pruebas que te hemos hecho y viendo la evolución que vas llevando, creo que en dos o tres días te podré dar el alta.
-¿Qué? ¿Que me podré ir a casa?-le pregunto emocionado.
-Claro, no creerás que te vamos a tener aquí toda la vida ¿no?-bromea Rai.
-No, no-digo riendo-Mejor...
-Bueno, os dejo solos-dice Rai y al instante abandona la habitación.
Mónica se acerca a mi cara y me besa. Me mira con lágrimas en los ojos y una sonrisa en el rostro. Creo que está igual que yo o peor. Yo no me lo puedo creer. Voy a abandonar esta cama, este hospital.
*domingo por la tarde*
Relatado por Carolina Cerezuela
Estamos en el aeropuerto. En apenas 1 hora mi marido y mi hija se van de Barcelona. No me puedo creer que ya haya pasado 1 semana. Pero ha sido una semana maravillosa. La verdad es que necesitaba estar con ellos aquí en Barcelona. Además Carla se lleva muy bien con Calma y ha podido estar y jugar con ella. Ya me ha preguntado que cuándo va a volver, que quiero estar de nuevo con Calma. Por mí nos quedaríamos aquí todas las semanas, pero ella tiene cole y no puede estar faltando siempre. Ay cuánto los voy a echar de menos. Tengo a Carla cogida en brazos que no para de hablarme todo lo que ha hecho con Calma cuando ha estado con ella.
-¿Y recuerdas la pelea de pagueti (espaguetis)?-Carla.
-Sí, fue muy divertida-digo riendo rememorando el momento.
-Cómo nos pusimos, ¿eh? jajaja-Carla.
-Sí, que luego hubo que darse un baño...-Carlos M.
-Pero mereció la pena, cari. Y luego ver la cara de la churri por habérselo perdido... jajaja-Carolina.
-A otra vez la esperamos jajaja-Carla.
-Muy buena, hija. Se lo hubiera pasado pipa... jajaja-Carolina.
-La que no se lo pasaría tan bien sería la de la limpieza...me dice Carlos.
-Yo no empecé ¿eh?-digo intentando ponerme seria, pero no puedo y acabo riéndome.
Miro el reloj al lado de las salidas y veo que cada vez va quedando menos para que mis 2 amores se me vayan lejos. Hasta después de la gala, es decir el jueves, no me puedo ir con ellos. Los voy a echar mucho de menos y lo sé. Por eso apuro el tiempo al máximo. Abrazo a mi hija contra mi pecho y le canto una canción que a ella le gusta mucho. Ella se me une poniéndole entusiasmo e ilusión a la canción. Voy a echar tanto de menos estos momentos... En cuanto acabamos de cantar, Carlos se acerca a mí y me da un beso de película. Aquí sentados en estos asientos de hierro, esperando la hora en que tengan que montar en el avión. Cuando faltan pocos minutos, el altavoz anuncia el vuelo de Carlos y Carla. En ese avión se me van mi marido y mi hija y estaré sin verles 4 días. 4 días con sus días y sus noches. Me levanto con Carla en brazos y me acerco a la zona de embarque.
-Mi niña, el jueves vuelvo a estar contigo. Tú no te preocupes y haz caso a papá-digo con la voz rota y las lágrimas a punto de asomar.
-¿Y por qué no te vienes, mamá?-me pregunta Carla con cara de pena.
Se me rompe el alma verla así e intento que no me vea las lágrimas que ya tengo en los ojos.
-Sabes que mamá tiene trabajo, pero me puedes ver por la tele...-le digo a Carla-Déjale ver un poquito mañana-digo dirigiéndome a Carlos.
-Tranquila, mi amor-me dice y me da un beso en los labios.
Le paso a Carla que coge en brazos y pasan por el arco de seguridad. Carlos se despide de mí lanzándome un beso y cuando se gira, Carla agita la mano diciéndome adiós. Agito mi mano despidiéndola con una sonrisa. Una sonrisa que asoma entre lágrimas. En cuanto desaparecen de mi vista, empiezo a llorar. Salgo del aeropuerto y cojo el primer taxi que veo libre. Le doy la dirección del hotel y nos ponemos en marcha. No me apetece ni hablar de la pena que llevo ahora mismo. Ahora necesito a la churri para desahogarme. Es en la única que puedo desahogarme. Que bastante les ha cedido su cama a Carlos y Carla cuando han estado aquí. Con todo lo que tiene encima con Àngel. Se ha ido al hospital cuando yo me he ido al aeropuerto con Carlos y Carla. Pero la noto distinta, irradia felicidad o eso me parece a mí. El taxi me deja enfrente del hotel. Bajo y le pago. Entro al hall y voy directamente a esperar al ascensor. Oigo mucho jaleo en la sala de la televisión. Me acerco y me asomo qué pasa. Veo a Àngel sentado en el sillón y sonrío.
-¿No vas a venir a saludarme, Carol?-Àngel.
-¡Claro!-me acerco y le doy 2 besos.
A su lado está Mónica que sonríe. Se levanta y me abraza.
-¡No me lo creo! ¡Está aquí! Por fin está aquí-dice entusiasmada.
-Me alegro por ti, churri-digo intentando aparentar entusiasmo.
-Oye, ¿estás bien, churri? Te noto rara...-Mónica.
-No es nada... Sólo es que se han ido mi marido y mi hija...-Carolina.
-Y les echas de menos, ¿verdad?-Mónica.
-Sí...-Carolina.
-Bueno pero con la grabación de la gala se te pasa-María.
-Y si quieres te hago yo compañía...-Arturo.
-Dejad a Carolina, anda. Yo sé lo que necesita...-Carlos.
-¡Anda Carlos! No sabía que estabas por aquí...-Carolina.
-Venga, vamos arriba-Carlos.
-Uy aquí hay tema...-Santi.
-Pero vamos...-Arturo.
-No seáis, ¡anda!-dice Mónica sentándose de nuevo.
Me despido de los presentes y vamos al ascensor.
Relatado por Carlos Latre
En cuanto llega el ascensor, montamos. Le doy al botón de la última planta y me giro para mirar a Carolina. La verdad es que sí se le nota que está de bajoncillo. Pero le va a alegrar lo que tengo preparado para ella. Lo he pensado sobre la marcha y no, no es lo que estáis pensando. ¡Malpensados! Carolina sólo es una compañera y una muy buena amiga. Que además los 2 estamos casados y tenemos una hija. Y Carolina está esperando otro hijo. Bueno que me lío y ya vamos subiendo.
-¡Eh! Nos hemos pasado nuestra planta-me dice Carolina mirando hacia arriba.
-Es una sorpresa, ya verás como te gusta-Carlos.
Llegamos a la última planta y salimos del ascensor. Carolina se deja guiar, pero no entiende muy bien a dónde la llevo. Abro una puerta al fondo del pasillo y salimos a una terraza.
-Hemos llegado, señorita-digo con una sonrisa.
-¿Qué hacemos aquí?-me pregunta Carolina mirando la terraza.
-Para ver el universo en todo su esplendor-digo imitando a Punset.
Carolina se ríe un poco y se acerca a la barandilla. Se apoya en ella y mira al cielo. La ventaja de que se haga de noche pronto es que podemos contemplar la belleza de la noche a una hora más temprana. Le empiezo a contar lo que sé de las constelaciones con la voz de Punset.
-Gracias por hacer esto por mí, Carlos-me dice Carolina con una sonrisa.
-¿El qué? Si esto no es nada...-Carlos.
-¿Que no es nada? Me has conseguido animar. ¿Y a eso le llamas no hacer nada?-Carolina.
-Para que no te me deprimas tú también, que menuda tardecita he tenido que aguantar con Arturo y Dani-Carlos-
-¿Arturo y Dani?-me pregunta extrañada.
-Sí, ahí donde les ves tienen su corazoncito y se ponen sensibles y nostálgicos cuando se les ha ido la familia de Barcelona. Mi familia también se ha ido a Castellón y aquí sigo entero-Carlos.
-¿Y cómo lo haces?-Carolina.
-Pienso que en 4 días las volveré a ver y que además ellas me verán por la tele. Esta semana no nos podemos quejar ¿eh? A ver si repetimos más a menudo-Carlos.
-A este paso vamos a tener que montar una guardería... jajaja-Carolina.
-¡Pues se lo proponemos a Tinet! ¡Vamos!-la cojo del brazo y tiro de ella.
-¡Qué loco! Que lo decía de broma... jajaja-Carolina.
-¡Vamos! Que por proponérselo no vamos a perder nada-sigo tirando de ella por el pasillo hasta llegar a la puerta del ascensor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario