martes, 25 de noviembre de 2014

Capítulo 285:No te vayas...

Relatado por Santiago Segura


Salgo muy avergonzado y deambulo por el pasillo desierto. No me apetece ver a nadie ahora mismo. Voy dirección al comedor, que aún está vacío. No merezco la compañía de nadie. No he visto el dolor en sus ojos. Estaba como poseído por la rabia. Entro al comedor y me siento en una mesa. Miro a mi alrededor y recuerdo lo que ha pasado hace un momento. Sin poderlo evitar pienso en cómo me ha echado Mónica. Si es que me lo merezco por mala gente. Doy un puñetazo a la mesa. Me levanto y empiezo a dar vueltas a los pensamientos que me revolotean. Ángeles no va a querer ni verme a partir de ahora. Si eso pasa, me dolerá pero lo entenderé. Me he pasado y lo asumo. Abro las puertas cuando empiezan a llegar la gente para comer. Voy a toda prisa intentando no chocarme con nadie ni encontrarme con nadie. Ahora sólo quiero llegar al hotel y marcharme de esta ciudad. Necesito estar en Madrid, en mi casa, con mi hija.
-¿Santi?
Pero no me detengo y sigo avanzando. Llego al hotel y no espero ni al ascensor. Voy directo a la habitación de Carolina y Carlos donde está mi hija con Carla. Llamo a la puerta y espero a que me abran. Me abre Carlos un poco extrañado de verme.
-Santi, creía que estabas en el comedor. Ahora vamos...-Carlos M.
-No, si no hace falta... Es que me voy a Madrid, vengo a por mi hija-Santi.
-¿Ahora? Espérate a después de comer...-Carlos M.
Entro y cojo a Calma en brazos. Ella no entiende nada y me pregunta:
-Papá, ¿dónde vamos?-Calma.
-Nos vamos a casa-intento que las lágrimas no caigan ahora.
Oigo a Mónica hablando con Carlos. Noto las miradas en mi espalda, pero me da igual. Bastante la he fastidiado ya. Sólo quiero que me dejen en paz.
-Santi-me dice Mónica entrando a la habitación-, escúchame, por favor. Carlos, llévate a las niñas al comedor, por favor.
Miro a Mónica que me pide suplicante que la escuche y que deje a mi hija marchar con Carlos, Carla, Vane y las otras 2 chicas. Tras un rato pensando, decido dejar el orgullo de lado. Le doy un beso a mi hija y la dejo en el suelo.
-No te vayas...-me pide suplicante con la mirada.


Relatado por Anna Simon


Hemos venido a cenar ya los chicos después de habernos estado congelándonos un poco. Y todo por culpa del tabaco. María ya nos ha dicho que lo dejemos, pero es muy difícil por no decir imposible. La `puerta se abre y aparecen Carlos, las niñas y las chicas. Carlos y las niñas se sientan en la mesa donde está el jurado y los profes, y Vane se sienta con nosotros. Nos vamos levantando a coger nuestra bandeja con la comida cuando la puerta se abre de nuevo. Vemos aparecer a Arturo con muletas. María se levanta y le ayuda a llegar a la mesa y le cede el sitio. Coge otra silla y se sienta a su lado. Me siento enfrente de Arturo y le sonrío.
-Oye Arturo, ¿qué te ha pasado?-Anna.
-Eso, ¿te has caído de la ducha o algo?-Roko.
-No, esto me pasa por defender a una chica...-mira de reojo a alguien y sonrío. Intento ver a quien ha mirado, pero aparta la mirada rápidamente.
-Uy aquí hay tema...-Dani D.
-Qué calladito te lo tenía, orejitas...-María.
-¿Y quién es la afortunada?-Anna.
-Nadie...-pero veo como se pone rojo.
-Mírale si se pone rojo-dice riendo Dani.
-Dani, ¿tú también?-Arturo.
Me encantaría seguir la conversación, pero el móvil empieza a sonar. Descuelgo al ver quién me llama.
-Dime-Anna.
Al otro lado de la línea, una mujer está llorando y me intenta explicar algo.
-Espera un momento, Tina-digo levantándome y saliendo del comedor.-Tranquilícese, mujer. ¿Qué pasa?
-Dani...-dice entre sollozos-Ay mi niño...
-¿Qué le ha pasado a Dani?-mi respiración se empieza a agitar y me voy poniendo cada vez más nerviosa.
-Ha tenido... un accidente, está en el hospital... Me he venido en cuanto me han avisado...
-¿Dónde estás?-Anna.
-En Zaragoza...-pero antes de que pueda decir nada, ya he colgado y voy corriendo a la salida.
Voy a hacer una pequeña maleta y me voy para allá enseguida. Y pensar que lo último que he hecho con Dani ha sido discutir... Si es que soy tonta... Me dirijo a toda velocidad al parking donde tengo mi coche.


Relatado por Arturo Valls


Entre risas y bromas se me pasa hasta el dolor. Al final ha venido el médico a verme y me ha dicho que puedo hacer vida normal, pero con muletas. Así que he bajado a comer. Me viene bien distraerme y más con esta gente.
-¿Qué le pasará a Anna?-pregunta María.
-Igual le acaba de bajar la regla...-digo entre risas.
-A veces te pasas, Arturo...-Ángeles.
-Oye ¿y Santi? No le he visto todavía...-Arturo.
-No lo sé...-se acaricia las muñecas disimuladamente.
-¿Qué  tal Javi? ¿Y qué tal Blanca?-le pregunto a María.
-¿Y qué tal Patri? ¿Sabe lo tuyo con Vane?-me pregunta María con una sonrisa.
No, ahí ha ido a dar. Cojo un puñado de espaguetis y se lo echo por encima de la cabeza. Llevan tomate, así que la he dejado pringada. Ella coge otro puñado y me lo intenta tirar, pero yo me agacho y le caen a Arnau. Miro y me empiezo a reír. Que potencia el disparo de María, jajaja. Y eso que me tiene al lado. De repente, y sin previo aviso, hay formada una verdadera batalla campal de espaguetis que hasta las niñas participan. Todos están de pie, menos yo que debo hacer reposo. Pero desde mi posición también participo. Nos estamos manchando todos y el suelo está quedando bueno... jajaja. Nos van a matar las señoras de la limpieza. O Tinet o Laia como se presenten y lo vean. Menos mal que por aquí no suelen venir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario