jueves, 20 de noviembre de 2014

Capítulo especial:1 mes (VI)

Relatado por Àngel Llàcer


No me creo que mi niña haya despertado por fin. Han sido los peores días de mi vida. Creía que la perdía para siempre. El mundo no se puede quedar sin Mónica tan pronto, pero yo tampoco. Miro a mi lado donde tengo a Mónica. Me mira y me sonríe. Sin venir a cuento, mis ojos se encharcan de lágrimas. La médico de Mónica nos mira con ternura y sale de la habitación. Estamos con Ángeles y Santi que se han preocupado por nosotros. Alargo el brazo y Mónica hace lo mismo. Nos cogemos de la mano. Nos damos esa fuerza que necesitamos para recuperarnos. Vienen Rai y Cruz, la médico de Mónica. Lleva un bebé en brazos.
-¿Es mi hija?-pregunta Mónica en cuanto la ve.
Cruz se acerca y se la muestra. Como puedo, me incorporo para mirarla. Rai la ayuda a incoporarse y Cruz le coloca a la niña en brazos. Los médicos salen y nos quedamos a solas con la niña, Ángeles y Santiago.


Relatado por Mónica Naranjo


Observo a mi hija atentamente y se me saltan las lágrimas. Ésta fue la niña que tuve en mis brazos cuando estuve en coma Es la misma. Ella me supo reconocer.  Las madres crean un vinculo increíble con sus hijos.
-Es preciosa-me dice Ángeles.
-Se parece mucho a ti. Menos mal que ha salido a ti-dice Santi. Le miro y veo que está sonriendo.
Miro a Àngel que le pone mala cara y sonrío. Sé que lo dice de broma, pero no es de buen gusto para Àngel.
-¿Perdona chaval? Pero también ha salido a mí, que soy el padre-Àngel.
-Va Santi, vamos a dejarles solos con su niña. Se lo merecen y lo necesitan-Ángeles.
-Gracias cariño-le digo, sonriendo, a Ángeles.
Santi protesta un poco, pero acaba saliendo de la habitación con Ángeles. La verdad es que sí necesitamos este momento de soledad en familia, con nuestra pequeña. No hemos vivido juntos el embarazo ni los primeros instantes de nuestra hija. La pequeña me coge el dedo con su manita.
-Mira, cariño-le digo a Àngel entre lágrimas-esta niña es fruto de nuestro amor.
Àngel no dice ni una palabra. Todo lo que no puede expresar con palabras, lo expresa con lágrimas de emoción.
-Mónica, tú eres el sustento de nuestra familia, la que nos mantiene unidos, con energía. Vas a ser una niña muy querida, el ojito derecho de mamá y la favorita de papá. Cuando me reconociste en esa sala donde no sabía de ti. Ni siquiera me dio tiempo a verte. Pero al parecer tú me viste y... Mi pequeña-digo entre lágrimas-te quiero mucho. Me has cambiado la vida y a tu papá también. Quiérele mucho porque es muy bueno.
Le dejo un beso en la frente y le empiezo a cantar muy suavecito. Parece que estoy hecha para esto. El sentimiento y el amor me salen solos. Me sale solo querer proteger a esta cosita tan bonita y tan débil que tengo entre mis brazos. Noto que mi vida está hecha para ella, para dedicarme a ella plenamente. 
-¿Puedo cogerla, mi amor?-me pregunta Àngel.
Me levanto lentamente y me acerco lentamente a su cama. Le poso con delicadeza a nuestra hija y les miro embelesada.

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