Relatado por Mónica Naranjo
Si es que al final Santi es como un crío y se tomó nuestra venganza a la tremenda y la quiso devolver. Supongo que habrá estado pensando en lo que ha hecho después de echarle. Yo no quería, pero veía llorando a Ángeles y me ha salido solo. Me ha estado contando como se ha sentido, ha estado a punto de dejar todo por una tontería. Espero que recapacite con lo que le he dicho. Le levanto la barbilla y hago que me mire a los ojos.
-Escúchame bien: os necesitáis y no vais a dejar que una tontería estropee vuestra bonita relación. ¿Qué vas a hacer? ¿Huir cada vez que pase algo? Eso es de cobardes y yo no quiero cobardes-Mónica
Santi me mira con ojos vidriosos, está a punto de llorar. Mis palabras pueden parecer duras. Lo hago por su bien, para que se dé cuenta de lo que tiene.
-Lo sé, pero... no me merece. Ni siquiera sé tomarme a broma...-Santi.
-Reconozco que nos pasamos, pero tú no tienes la culpa de nada. Y no digas tonterías, ¡anda! Claro que te la mereces. Estáis el uno para el otro-veo que Santi me va a replicar porque abre la boca-¡Y no hay discusión!
Me acerco a él y le abrazo. Estamos un rato abrazados. Al soltarle, veo que está sonriendo con lágrimas por la cara. Lo que necesitaba era desahogarse. Por eso le he pedido que se quedase, aunque le haya echado un poco la bronca. Pero es que se lo merecía por pensar así. Que ninguno de los 2 merece sufrir por el otro. Al menos no por esto.
-Anda, vamos a comer o nos vamos a quedar sin comida...-le digo a Santi con una sonrisa.
-Sí, vamos-sonríe-Gracias.
-¿Gracias por qué? Si no he hecho nada...-Mónica.
Me levanto de la cama, pero al momento me tengo que sentar porque estoy un poco mareada.
-.¡Mónica! ¿Estás bien?-me pregunta Santi.
-Sí, tranquilo. Vamos-Mónica.
-¿Llamamos al médico?-Santi.
-No, esto es normal en mi estado...-Mónica. Noto que he hablado de más. Aún no se lo iba a decir. Como ate cabos, ya sabrá a qué me refiero.
-¿A qué te refieres?-Santi.
-A nada, a nada-digo con una sonrisa.
Santi me ofrece su brazo y me apoyo en él para levantarme. Santi me mira con una sonrisa. Me siento un poco intimidada.
-¿Qué pasa?-le pregunto con una sonrisa.
-¿Me lo vas a contar?-Santi.
-Está bien, te lo cuento de camino al comedor-Mónica.
Relatado por Roko
Nos hemos quedado sin comida en los platos, pero lo bien que nos lo hemos pasado... Hemos vuelto a ser niños jugando. Eso sí, ahora a ver qué comemos. Estamos todos llenos de espaguetis y tomate. Parece que hemos salido de la tomatina de Buñol. El suelo se ha quedado bueno también. Miro a mi alrededor donde todos están agotados, pero riendo. De repente la puerta se abre y nos quedamos todos paralizados. El corazón me va a 1000. Verás como sea Tinet o Laia. Nos va a caer una bronca... Si es que aquí nos hemos juntado lo mejor de cada casa y así terminamos, con una pelea de comida. Estamos como cabras. Respiro aliviada al ver quien entra por la puerta.
-¿Qué ha pasado aquí?-dice con tono enfadada Mónica.
La relajación se me esfuma en un momento y de nuevo el corazón empieza a latir a toda velocidad. Pero al momento siguiente está sonriendo.
-Anda que avisáis ¿eh?-Mónica.
Santi entra detrás de ella con una sonrisa en los labios y se va directo a Ángeles. La levanta en volandas y le da un beso.
-Te quiero, perdóname. He sido un tonto-Santi.
-No te tengo que perdonar nada porque no me había enfadado contigo-Ángeles le da otro beso.
Les miro sin comprender nada, pero me uno a los aplausos del comedor.
-¡Qué bonito! ¡Qué bonito!-grita Arturo.
-Ay que bonito es el amor y yol teniendo a Javi tan lejos...-María.
-Cógete un tren y plántate en Madrid-Roko.
-No sé yo...-María.
-Haz alguna locura, mujer-Dani.
-Y así le ves, que si no vas a ser la única que estés sola por aquí...-Arturo.,
-Ay no tiene guasa mi orejitas, ¿eh? jajaja-María.
-Pues no lo pienses más y después de comer ve a la estación-Roko.
-Va, me lo pensaré-me dice María sonriendo.
-Pero que lo hagas ¿eh? Yo luego quedaré con mi chico...-digo con una sonrisa ilusionada. Ya que me quedo en Barcelona, tengo que aprovechar a estar tiempo con él.
-Mira, Anna ya se ha ido...-Dani.
-Es verdad. ¿Y Anna? Estaba aquí...-María.
-Ni idea, voy a llamarla-Roko.
Cojo mi móvil y llamo a Anna. Da señal, pero no me lo coge.
-Nada, no me lo coge-Roko.
Aún no guardo el móvil y le escribo un whatsapp a Dan para quedar esta tarde. Ojala no esté muy ocupado y pueda quedar.
-Pero, ¿qué pasado aquí? ¿Qué habéis hecho con la comida?-Santi.,
-¡Ha empezado él!-dice María refiriéndose a Arturo.
-¡Uy qué mentira! ¡Pero si has empezado tú!-Arturo.
Todavía no me he enterado de lo que le ha pasado a Arturo para andar con muletas. Ha dado una respuesta evasiva y ahí se ha quedado la cosa.
-¿Y qué te ha `pasado, tío?-le pregunta Santi a Arturo.
-Nada grave...-Arturo.
-¿Y por eso vas con muletas?-Dani.
-Fue por defenderme a mí...-suelta en una voz apenas audible Vane.
Ángeles se gira en ese momento y mira preocupada a Arturo.
-¿Te enfrentaste a Manu?-Ángeles.
-¿Quién es Manu?-Santi.
-Ya te lo explicaré luego. Dime Arturo, ¿te enfrentaste a él?-Ángeles.
-Sí...-Arturo.
Creo que ya sé quién. El hombre que apareció de la nada por detrás del escenario y se llevó a Vane. Pero no tengo ni idea quién es.
-¡Es muy peligroso, Arturo! ¡Te podía haber matado!-doce Ángeles muy seria.
-Bicho malo, nunca muere-dice Arturo con una sonrisa.-Además a saber lo que le hubiera hecho a Vane...
-Me tenías que haber dejado que hablase yo con él...-Ángeles.
-Yo me he perdido...-dice María mirando a ambos lados.
-Ya somos 2...-Roko.
El móvil me suena y lo saco del bolsillo. Miro el mensaje y sonrío.
-"Ahora voy, princesa, y te invito a comer. Espérame en la puerta a las 2:30"-Dan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario