lunes, 17 de noviembre de 2014

Capítulo 283:Una mañana malvada

Relatado por Mónica Naranjo


Me siento entre Carolina y Ángeles. Ángeles me ha pedido ayuda para vengarse de Santi y me ha gustado la idea. Aunque hay que pensar qué hacerle. Lo que encuentro extraña es a Ángeles, ella no es así. No sé qué le pasa esta mañana. Empiezan a hablar sobre forma de celebrar el cumple de Javi. Cojo el móvil distraída.
-"Amor, luego voy a pasar la tarde contigo. Están decidiendo qué hacer en el cumple de Javi"-Mónica.
Me guardo el móvil y escucho las propuestas de los concursantes. Cada uno tiene una idea particular de celebrar su cumpleaños.
-¿Y por qué no venís a Figueres y le organizáis una fiesta en mi casa?-suelto de repente.
-¿Estás segura?-me pregunta la churri.
-Sí, no me importa-Mónica.
-Y nos podríamos quedar todo el finde-dice Arturo.
-Tampoco te pases-digo empezando a reír.
-¿Y por qué no?-pregunta Santi.
-¿Vais a ayudar luego a limpiar lo que manchemos?-le rebate Ángeles.
En el momento que Santi le va a contestar, llaman a la puerta y Carlos va a abrir. Entra Anna que se disculpa por llegar tarde.
-¿Me he perdido mucho?-Anna.
-Casi nada... Ya lo tenemos decidido, pero ahora te quedas sin saberlo-le dice Santi sonriendo.
Miro mal a Santi y hago gestos a Anna de que se acerque.
-Luego te cuento, amor-Mónica-Y tú, amiguete-le digo con el dedo desafiante-te la estás ganando hoy...-le digo con mirada seria, pero enseguida empiezo a sonreír.
-¿Ves lo que te digo?-me susurra Ángeles dándome en el brazo para captar mi atención.
De repente tengo una genial idea y sonrío ante mi ocurrencia. A veces puedo ser tan mala...
-¿Entonces damos por terminada la reunión?-pregunta María.
-Por mí sí-Mónica.
-.Y por mí-Carolina.
Todos estamos de acuerdo con mi idea y se van levantando de sus asientos para irse. Pido a Ángeles, Anna y Carolina que se queden un momento. A Anna le tengo que contar lo que se ha decidido porque ha llegado más tarde. Y luego proponer la idea a Ángeles que ha sido la que me ha pedido ayuda con la venganza y Carol para que nos ayude.
-Ángeles, churri; quedaos aquí un momento. Anna, acompáñame un momento fuera-Mónica.
Salgo de la sala de reuniones acompañada de Anna. Los demás ya se han ido y nos hemos quedado las 4 solas.
-Lo primero, ¿estás bien?-le pregunto preocupada. La noto rara.
-Sí, tranquila-Anna.
-Sabes que puedes contar conmigo cuando quieras, para lo que quieras-Mónica.
-Gracias, pero sí estoy bien-Anna.
-Bien. Pues lo que se ha decidido ha sido ir a mi casa de Figueres para el cumple de Javi. ¿Sabes dónde está?-Mónica.,
-Creo que sí. Sino ya pondré en el GPS-Anna.
-Ya te daré la dirección de la casa, cariño-Mónica.
-Gracias Mónica. No veas como valoramos todo lo que haces por nosotros-Anna.
-No es nada, no me cuesta nada prestar mi casa para prepararle la fiesta de cumple a un compañero. Porque aunque yo sea jurado y os valore y os puntúe, para mí sois iguales que mis compañeros del jurado-Mónica.
-Ay qué cosas más bonitas dices, Mónica-Anna.
-La verdad. Y ahora, ¿tienes que hacer algo?-Mónica.
-Pues me quería ir a Mollet, ¿por?-Anna.
-Ah entonces nada. No te entretengo-Mónica.
-Pero ¿por qué lo dices?-Anna.
-Nada, nada. Ya te enterarás cuando vuelvas el lunes. ¡Buen fin de semana!-le digo y le doy 2 besos.
La he dejado intrigada, pero si se va a ir con su familia tampoco la voy a entretener con esto. Que por cierto, es cosa de Ángeles. A mí sólo se me ha ocurrido la idea. La dejo en medio del pasillo y abro la puerta para entrar de nuevo a la sala de reuniones. Ahí me esperan Ángeles y Carolina. Cierro la puerta tras de mí y saco una sonrisa maliciosa. Espero que salga bien.
-Ángeles, ¿no me pedías ayuda para vengarte del amiguete?-Mónica.
-Sí...-Ángeles.
-Pues tengo la venganza perfecta... ¡Vamos a buscarle y os lo cuento por el camino!-Mónica.
Me miran como si estuviera loca y llenas de duda. Pero abro la puerta y sigo mi camino sin girarme. Así se darán prisa. Me empiezo a reír yo sola imaginando lo que va a ser. Oigo los tacones detrás de mí y Ángeles se pone a mi altura. Carolina va detrás nuestro. Pobre, no puedo correr. De modo que aminoro la marcha.


Relatado por Santiago Segura


Me voy con Dani, Roko, María y Carlos al patio. Dani nos está diciendo ahora por qué no ha podido venir Arturo. No me había enterado de nada, la verdad. Para ser octubre, hoy hace sol y se está bien a esta hora de la mañana. En nada iremos al comedor a comer, pero ahora aprovechamos para desconectar y estar al aire libre. La puerta del edificio se abre de nuevo.
-¿Qué haces aquí?-Santi.
-¿Qué pasa? ¿No puedo venir?
La rubia saca una cajetilla y saca un cigarrillo y se lo enciende.
-Tú ni caso a éste, Annita-Carlos.
-Estás muy guapa esta mañana. Esos vaqueros y esa camiseta alargada... ¡Guapa!-Dani.
-Dani, no lo intentes; no es lo tuyo-dice Anna entre risas.
-¡Ey! No os metáis con el pobre chaval-dice María intentando no reírse.
-¡Pero si estás descojonada!-le recrimina Santi.
-Pero eso no lo sabía...-acaba irrumpiendo en carcajadas y me da en el brazo.
-Anda, no os paséis con Dani-Roko.
-Qué pelota eres...-Santi.
-¿Con quién te estás metiendo?-oigo la voz de Ángeles. Miro a la puerta y allí está, sonriendo.
-Con nadie...-digo poniéndome nervioso.
No sé qué me pasa hoy que veo a Ángeles más guapa que nunca, pero también me da un poco de miedo. No se trae nada bueno entre manos. Además antes ha estado cuchicheando con Mónica. ¡A saber lo que han estado diciendo! Vaya 2 víboras... jajaja.
-Yo te voy a enseñar lo que es una pelota... Ven conmigo-me dice con una voz muy sexy y haciéndome un gesto para que me acerque con el dedo índice.
Como si de un imán se tratase, avanzo rápidamente por el pasillo y voy hacía donde está Ángeles. Me echo a sus brazos y la abrazo y le doy un beso suave, tierno y con pasión. Entramos al edificio cogidos de la mano. La miro sonriendo, como hipnotizado. Me tiene bajo un hechizo llamado amor. Ni me doy cuenta por donde me lleva hasta que llegamos a la sala de caracterización.
-Siéntate, mi amor. Relájate-me dice empujándome a una de las sillas y sentándose encima.
Me lleva las manos a la espalda y me empieza a besar con pasión. La situación la lleva ella y me dejo llevar por la pasión. Me quita la camisa y la tira Dios sabe dónde. Pero de repente noto que me sujetan las muñecas a mi espaldas. Me intento girar para ver quién es, pero Ángeles me pone la mano en la cara impidiéndomelo.

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