Relatado por Mónica Naranjo
Me levanto en el momento que entra Cruz por la puerta. Me dirijo a ella como puedo y le agarro de la bata nerviosa.
-Cruz, ¿qué pasa?-Mónica.
-Mónica túmbate, por favor-Cruz.
-¿Me vas a explicar qué pasa?-Mónica.
Poco a poco vuelvo a mi camilla. Cruz les pide a Carlos y a Carolina que salgan. En cuanto Cruz empieza a hablar, se me cae el alma.
-Pero, ¿cómo es posible?-pregunta Àngel furioso.
-No nos lo explicamos. Nunca había pasado una cosa así...-dice Cruz apenada.
Me vuelvo a levantar y antes de que me pueda detener, salgo por la puerta.
-Churri, ¿a quién habéis visto? Es muy importante-le suplico.
-Pero, ¿qué pasa?-pregunta Carlos, que no entiende nada.
-A María del Monte-me responde Carolina.
¡Mierda! Ya sé lo que ha pasado. Pero no era ella. Alguien la está ayudando. Sé las ganas que tenía de tener un niño.
-¿Mónica? ¿Qué haces aquí fuera?-me pregunta Vilches.-Vuelve a tu habitación.
-¡No hasta que encuentre a mi hija!-Mónica.
-Lo digo en serio-se pone serio y se cruza de brazos.
Enseguida sale Cruz que me pide que por favor vuelva a la camilla.
-¡Que no!-a cabezota no me gana nadie.
-¡No me jodas, Mónica!-Vilches.
-Si vigilaseis a quien entra aquí...-le planto cara, pero ahora mismo me da igual.
-Tranquila churri-me pide Carolina mirándome.
-¿Quieres tener un desgarro vaginal? Porque eso conseguirás si no guardas reposo-Vilches.
-Vale, ya entro-no me ha convencido del todo, pero bueno.
Me giro y coloco la mano en el manillar. pero antes de entrar, me vuelvo a Carlos.
-Carlos, vuelve al lugar donde la hayáis visto-le pido.
Carlos asiente y le veo alejarse por el pasillo. Carolina se queda fuera o eso me parece al menos. En cuanto entramos, Àngel nos mira con lágrimas en los ojos.
-¡No me mires así y haz algo!-estoy pagando mi frustración con él y no tiene la culpa. Lo sé.
Me siento impotente sin poder hacer nada. Encima me obligan a estar en esta cama tumbada. Esperar a que ocurra algo. No tendría que haber dejado que se la llevase.
-¡Yo no me la he llevado! ¡Ni siquiera me puedo mover!-me dice Àngel enfadado.
Àngel se gira dándome la espalda. Supongo que me he pasado.
Relatado por Àngel Llàcer
No me puedo creer que me haga responsable de la desaparición de la pequeña. Me he girado para no hacerme más daño. Cada vez que la miro, veo sus ojos reflejados en nuestra hija Mónica. Es la viva imagen de su madre.
-¿Te quieres relajar?-le dice cabreado Vilches.
-Voy a llamar a Carlos, a lo mejor puede hacer algo-Cruz.
La habitación se queda en silencio durante unos segundos. Flota en el ambiente tensión, malestar, agobio, frustración. Frustración la que siento yo sin poder moverme de esta cama. Me intento incorporar.
-Quiero que me cambies de habitación-oigo que dice Mónica.
Me incorporo rápidamente quedando sentado y me giro hacia su dirección. Veo que mira a Cruz y le está pidiendo el cambio. No quiere estar conmigo. Una sensación de ahogo me invade, pero intento mostrarme tranquilo. No ha reparado en mí, pero necesito saberlo.
-¿No quieres estar conmigo?-le pregunto lo más tranquilo que puedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario