viernes, 23 de enero de 2015
Capítulo 301:Confesiones
Relatado por Ángeles Muñoz
Nos hemos sentado a la mesa a comer, yo al lado de Santi como siempre. Al mi otro lado se ha sentado Arturo. Me mira de reojo y me sonríe.
-¿Y qué? ¿Me lo vas a contar?-Arturo.
-¿El qué?-Ángeles.
-Porque estáis nerviosos tanto Santi como tú...-Arturo.
-Si me cuentas lo tuyo-Ángeles.
-¿Qué pasa?-se acerca a nosotros Santi.
-Nada, hablando aquí con tu chica-Arturo.
-A ver qué le dices que tú eres un liante ¿eh?-Santi.
Sonrío y miro a ambos. Están a mis lados y solo veo a 2 niños que se están chinchando. Arturo se gira para hablar con Dani. Me giro para hablar con Santi y hacerle carantoñas a Calma. La verdad es que no sé cómo la habrá conseguido, pero me alegra que la tenga con él. No merece que se la quiten. La niña es su vida y si se la quitasen, es como si le arrancasen una pierna. Lo pasaría fatal, lo sé. Y bueno, ya es hora de contarle por qué me fui sin avisar. No es algo de lo que me sienta orgullosa, pero no debo ocultárselo. En una pareja no se deben ocultar las cosas.
-Cariño, ha llegado la hora de contarte por qué me fui sin avisar...-Ángeles.
-Ya te dije que no hacía falta-Santi.
-Así me desahogo-le miro a los ojos.
-Si así te vas a sentir mejor...-Santi.
-Te lo tenía que haber contado antes, pero entre una cosa y otra no he podido. Pero allá va-suspiro y le empiezo a contar todo-. Me llegó un whatsapp de mi ex citándome en la Sagrada Familia y si no iba, te contaría... Bueno lo que al final se ha terminado sabiendo. No fui con él y me fui al aeropuerto y me refugié en casa de Miguel. Si me iba a mi casa, a la de mi madre o alguna de mis hermanas, lo sabría. Llamé a Miguel contándole lo que me sucedía y me fue a buscar a Barajas. Estuve en su casa hasta que volvimos a Barcelona. Con tan mala suerte, que a la vuelta me esperaba un grupo de periodistas. Luego lo entendí todo porque me enseñó la revista Tinet. Pero me defendió...-Ángeles.
Santi me coge de las manos y me las acaricia. Me mira a los ojos. No dice nada, pero entiendo que está de mi parte. A veces no hace falta decir nada.
-No te miento si te digo que me enfadé un poco-dice agachando la mirada-. Me llegó unos mensajes diciendo que estabas con él. Lo otro no me importaba tanto. ¿Por qué no me lo dijiste? Así le hubiésemos callado la boca-Santi.
-No sabía cómo ibas a reaccionar...-Ángeles.
-Pues mira cómo he reaccionado por no contármelo... Creía que me habías abandonado.
Suspiro y le miro sonriendo. Tendría que habérselo dicho, sí tal vez tenga razón. Pero no sabía cómo iba a reaccionar. ¿Y si me dejaba?
-¿Cómo piensas que te iba a abandonar yo? ¿Y por mi ex?-Ángeles.
-¡Ah no sé!-Santi.
Noto una mirada a mi espalda y me giro. Veo que Arturo y Dani me están mirando.
-¿Qué pasa?-Ángeles.
-Dínoslo tú...-dice Arturo con una sonrisa.
-¿Yo?-Ángeles.
-¿No tienes nada que contarnos?-Dani.
-Dejad a la niña, anda-salta María.
-Pero...-Arturo.
-¡Nada!-le regaña en broma-Si no, nos vas a explicar por qué te has puesto así con Lucho.
-¡Eso!-digo riendo.
Noto que me tiran de la manga y miro a mi derecha. Veo a Calma que me llama. La sonrío y le hago caso dejando a estos liantes hablando con Santi y María.
-Mami, me aburro y no está Carla...-Calma.
Carolina se levanta de su asiento y se acerca a nosotras. Me levanto para dejarla que se siente. Ella me hace un gesto con la mano de "no hace falta", pero aún así la dejo sentarse. Está embarazada y no hay que hacerla sufrir ni que esté cansada.
-¿He oído el nombre de mi hija y que alguien se aburre?-pregunta Carolina.
-Sí...-Calma.
Se acerca Vane también y coge a Calma en brazos.
-Pues en cuanto lleguen Ainhoa e Irene vamos a jugar ¿eh?-Vane.
Las puertas se abren en ese momento y aparecen las 2.
-Hablando de las reinas de Roma...-dice riendo Carolina.
-Por la puerta asoman-termino yo también riendo.
Vane se empieza a reír y las saluda. Ellas van a su encuentro y nos saludan. Cogen algo de comer y van a sentarse. Vane las acompaña con Calma en brazos.
Relatado por Roko
Creo que Rai ha venido a vigilarme si como bien y si sigo sus consejos a rajatabla. Pero es que en serio que no tengo hambre. No es no quiera, es que no me entra. Pero Rai se ha puesto a mi lado y me lanza unas miradas... que cualquiera le dice que no. A veces da miedo, cuando se pone serio sobre todo. Se acercan a mí Ángeles y Carolina que me preguntan cómo estoy. Les digo que estoy bien, pero en realidad me falta a Dan conmigo. Tengo ganas de quedar con él. Intento que no se me note y pongo una sonrisa fingida para que no se preocupen. Para algo estudié interpretación. Soy actriz. Cojo el móvil para hablar con él. Le veo en línea y aprovecho para escribirle.
-Roko, come...-me dice Rai como si le dijese a una niña.
-Es que no me entra más-Roko.
Aunque la verdad es que parezco una niña. Menos mal que está Ángeles que con la que mejor me llevo de los que están aquí. Ya que no está Mónica. Hago el esfuerzo de comer un poco más. Dejo el móvil encima de la mesa y sólo lo miro de vez en cuando para ver si me escribe.
-Bueno, ya no comas más si no quieres-me dice Rai.
-Sí, que al final vamos a llegar tarde-Carolina.
-¿Te ha escrito Mónica?-Ángeles.
Miro a Carol para a ver qué dice.
-No, aún no-Carolina.
-Está con Àngel...-dice riendo Vane dando a entender lo que todos estamos pensando.
-Cari, ya pasó-le dice Rai sonriendo.
Les miro divertida y sonrío. Nos reímos todas las que estamos. Nos levantamos y nos acercamos al otro lado de la mesa para avisar de que nos vamos ya.
-Vale, ¿quién conduce ahora?-pregunta Arturo.
-¿Ahora?-pregunto sin entender nada.
-Nada, vamos-Arturo.
Vamos al parking recogiendo la mesa antes de irnos. Cuanto menos trabajo tengan las limpiadoras, mejor. Al llegar a la caravana, Arturo saca las llaves y nos abre la parte trasera para que montemos y se las pasa a Dani.
-Yo mejor me voy en mi coche. Si alguien se quiere venir conmigo...-dice Anna antes de subir.
-Mira que eres catalana-le dice Arturo.
-¡Y tú valenciano!-dice riendo Anna.
-Aquí hay de todo...-Roko.
-Pues yo me voy contigo-Carolina.
Antes de subir, se van con Anna, Carolina, Carlos, Arnau, Myriam y Giu (que ha llegado después). Nos ponemos en marcha. Rai se ha ido porque tenía que trabajar.
Relatado por Arturo Valls
Bueno, me vais a preguntar qué ha pasado con Lucho, ¿no? ¿Por qué me he puesto así? Por suerte Lucho no está aquí y no le tengo que aguantar. Se ha quedado en Gestmusic o se habrá ido a su casa. No tengo ni idea y tampoco me interesa. Y también os digo que no os interesa. ¿No os interesa más lo de Santi y Ángeles? Porque a mí sí y ahora es mi oportunidad. Me acerco a ellos y les vuelvo a preguntar. Ya les dije que teníamos tiempo de camino a Figueres
-Bueno, ¿me vais a contar lo vuestro-les pregunto con una sonrisa, intrigado.
os mentiría si no os dijese que no estoy intrigado. Todo lo que he vivido esta mañana no era muy normal que digamos. Tengo que saber la verdad.
-¿Sigues con eso?-Ángeles.
-Se lo tendremos que contar cariño... Nos ha ayudado...-le dice Santi a Ángeles.
-Bueno díselo tú que eres el protagonista de la historia...-Ángeles.
Me siento al lado de Santi porque me dice que me acerque para que nadie más se entere. Aunque cada uno está a lo suyo y no va a estar prestando atención a esta conversación.
-Pero que esto no salga de aquí, que me meto en un lio...-Santi.
-Sí, tranquilo-Arturo.
Se queda callado un momento y mira a Calma que está con las chicas. Después nos mira a Ángeles y a mí y suspira.
-Perdóname por haberte metido en este lío. Sabes que tuve el juicio de divorcio y con quién se quedaba la niña, ¿verdad?-asiento y dejo que continúe sin interrumpirle.-Pues me la iban a quitar, la iban a llevar a un centro de acogida y me la llevé-empieza a llorar. Ángeles le coge la mano y se miran por un momento dándose el apoyo mutuo que necesitan.-Vaya padre estoy hecho que secuestro a mi hija...
Le miro y recuerdo cuando Patri no me dejaba entrar a casa porque pensaba que la había engañado. No podía estar sin mi hijo y se me pasó por la cabeza llevármelo si no me dejaba verlo. Así que le entiendo perfectamente. Los padres somos capaces de hacer cualquier cosa por nuestros hijos, ellos nos dan la vida, los que hacen que sigamos al pie del cañón porque tenemos el deber de protegerles, cuidarles, quererles, mimarles... Son parte de nuestra vida, sangre de nuestra sangre y fruto del amor entre sus padres. Le miro y le sonrío cómplice.
-No me tienes que pedir perdón por nada, yo también lo hubiera hecho-Arturo.
-Se nos ocurrió llamarte porque confiamos en ti-sigue Ángeles.
-Oh qué honor-digo medio en serio, medio en broma.
-Y ahora cuéntanos qué te pasó con Lucho o qué te ha hecho para ponerte como te has puesto antes-Ángeles.
Insistente la mujer ¿eh? Aunque creo que es lo justo. Ellos han confiado en mí para contarme lo de su hija, lo que han hecho. Aunque me parece increíble que Ángeles lo haya permitido. No la veo yendo contra la ley, haciendo algo ilegal. Trago saliva y tomo aire antes de contar mi historia del otro lado. Una historia amarga y que aún me duele.
-Ay...-suspiro-Mira que no quería contarlo, ¿eh?
-Es lo justo, tío. Yo te he contado lo mío-Santi.
-Ya... Pero...-Arturo.
-¡Venga!-sigue insistiendo Ángeles con una sonrisa que me insta a continuar o más bien a empezar.
La miro de reojo y divertido. Cojo el móvil y busco la foto. Una vez que la he encontrado, se la enseño a los 2.
-Esta foto os despejará dudas-digo pasándoles el móvil. En la foto se nos ve a Lucho y a mí besándonos.
Les miro para ver su reacción y veo que se queda de piedra. No dejan de mirar la foto sorprendidos. Sí, eso mismo me pasó a mí.
-Sí, con esa cara me quedé yo cuando pasó. Fue así de repente... antes de empezar a grabar el programa. No sé realmente cómo pasó, pero me besó... Y a mí me gustó-noto que me empieza a subir calor por la cara. Necesito que me dé el aire. Por favor, que lleguemos ya.
-¿Pero Lucho es...?-empieza a preguntar Santi.
-No sé, porque parece que ahora está empezando algo con Anna...-Arturo.
-A lo mejor es bisexual-Ángeles.
-¡Pero si Anna está con Dani!-Santi.
-¡A mí no me digas!-Arturo.
-¿Y pasó algo para que te hayas puesto así?-me pregunta Ángeles.
Suspiro y miro a mi alrededor para asegurarme que nadie me escucha. Recuerdo el momento clave que se me quedó clavado en el recuerdo.
-Se lió con mi mujer-digo avergonzado.
-¿Qué?-preguntando al unísono y muy sorprendidos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario