jueves, 15 de junio de 2017

Capítulo especial:1 mes (XXI)

Relatado por Mónica Naranjo


Me despierto al oír a Carolina, pero lo hago confundida y sorprendida por lo que me acaba de contar. Escucho el llanto de un bebé. Cómo es la mente humana, ¿eh? Puede reproducir el sonido como si lo estuvieses escuchando, como si estuviese cerca. Y así se lo expongo a Carolina.
-No es que lo estés imaginando, es que tienes a tu niña contigo. Mira hacia abajo-Carolina.
Hago lo que me sugiere y veo a un pequeño bebé entre mis brazos. Mi hija. Me la quedo mirando y, sin poder evitar, me pongo a llorar. Nuestros llantos se unen y se funden en uno.
-Mi niña-digo entre lágrimas-cuánto te he echado de menos. Pero te prometo que mamá te va a cuidar y a proteger siempre a partir de ahora.
Acuno a la niña en mis brazos para que se calme. Pero le vuelvo a preguntar a Carolina para que me aclare la situación.
-Lo has escuchado todo, ¿verdad?-me pregunta la rubia.
-Todo. ¿Pero cómo ha podido pasar? ¿Por qué tenían a mi hija María y Javi?-Mónica.
-Eso es lo que no sé. Te he contado lo que me dijo María. Lo que le dijeron a ella. Incluso la amenazaron-Carolina.
-¿Dónde está María?-Mónica.
-No te enfades con ella. Ella ha sido otra victima, como tú-Carolina.
-No le voy a reprochar nada. Sólo quiero que me ayude. Y tú también, por favor churri-le pido.
-Claro. Está fuera. Ahora le digo que entre-Carolina.
Se da la vuelta, pero antes de llegar a la puerta, la vuelvo a llamar.
-¿Y Àngel?-Mónica.
-Con Carlos. Queríamos que primero la tuvieses tú y que él se tranquilizase. Estaba bastante nervioso-Carolina.
-Después llámalo y dile que pase también, por favor-Mónica.
-Muy bien-Carolina se vuelve a girar y abre la puerta.
La oigo hablar con alguien, pero no presto atención a sus palabras. Estoy pendiente de mi hija que se ha quedado dormida entre mis brazos. Entra una María temblorosa y con miedo. Le pido que se acerco con la mano, como puedo para no despertar a la pequeña.
-Mónica, yo no sabía que era tu hija. De haberlo sabido nunca habría...-empieza a decir rápidamente. Las palabras se le atoran en la boca por salir. Para darme una explicación. Explicación que no necesito, pues ya me ha contado Carol lo que tenía que saber.
La hago callar y le ofrezco a la niña.
-¿Quieres cogerla?-Mónica.
-No, no...-pero se queda mirándola con las ganas.
-Cógela-insisto.
Ella me mira dudosa, pero al final accede y la coge con mucha delicadeza.
-Ya sé lo que ha pasado...-le empiezo a decir, pero ella me corta.
-Yo no sabía nada... Yo sólo quería adoptar...-María.
Le hago otro gesto para que detenga sus disculpas.
-Y quiero que me ayudes-termino.
-¿Ayudarte? ¿A qué?-María.
-A denunciar al hospital. O más bien denunciar al director y la enfermera involucrados. Aunque también sé que hay otro implicado, ¿verdad?-ella asiente-Tendrás que testificar. Tendrás que decir lo que te dijeron, presentar papeles si te dieron. Todo lo que puedas. Díselo también a Javi, ¿de acuerdo?
-De acuerdo-María.
Me tiende a la niña mirándola con ilusión. Sé que una mujer desesperada por tener un hijo, se agarra a cualquier cosa. Vuelvo a coger a mi niña en brazos y veo cómo María se gira para irse.
-¡Espera María!-se da la vuelta para mirarme-Yo puedo ayudarte.
María me mira extrañada.
-¿A qué?-María.
-A adoptar un niño-le digo sonriendo.
-¿Qué?-María.
-Pero tendrás que esperar a que salga del hospital. ¿Ahora puedes llamar a Carolina, por favor?-Mónica.


Relatado por Àngel Llàcer


Estoy de los nervios por saber qué pasa. Ahora que tenemos a nuestra hija con nosotros, me han hecho salir de la habitación. Carolina se ha quedado con las 2 mujeres de mi vida. Sé que Mónica junior va a ser la niña de mis ojos, la consentida, la niña de papá. Y Mónica me regañará por eso. Sonrío al imaginar ese futuro con mis 2 Mónicas.
-¿No podemos volver ya?-le pregunto, impaciente, a Carlos.
-Enseguida. Deja que se pongan al día las chicas-me dedica una sonrisa.
-Al menos podía haberme dejado a la pequeña Mónica...-digo soltando un suspiro.
-¿No vas a dejar que su madre la vea también? No seas impaciente, Angelillo-Carlos.
-Está bien...-accedo sin ganas. Sólo quiero estar en la habitación con ellas. Al parecer esta pesadilla por fin se acaba. Sólo falta recuperarnos para salir del hospital. Tengo unas ganas de ir a casa increíbles.
El móvil de Carlos suena y lo coge. Lee el mensaje que le hayan mandado y me mira de reojo.
-Ya podemos ir, tus Mónicas te esperan-me sonríe y me guiña el ojo.
Me levanto de la silla rápidamente y vamos hacia la habitación. La emoción me embriaga. No puedo estar más emocionado en estos momentos. Al llegar a la puerta, veo en el pasillo a María y a Javi. María se acerca a mí. Parece nerviosa.
-Àngel, yo... nosotros... no sabíamos nada... No queríamos que sufrierais...-María.
-¿A qué te refieres?-pregunto sin saber a lo que se refiere, por qué está tan nerviosa o por qué Javi evita mirarme.
-¿No te han dicho nada?-me pregunta María confusa.
En ese momento sale Carolina.
-Àngel, no te asustes. Pero tu niña fue vendida. Y las víctimas fueron María y Javi-me explica la rubia.
Me quedo anonadado por su explicación. Me quedo en shock y no sé cómo reaccionar. No sé si enfadarme o hacer como si no pasase nada.
-¿Puedo pasar a ver a mi mujer?-Àngel.
-Claro-Carolina.
Tomo el manillar y abro la puerta. La imagen que me proporciona es preciosa, no la cambiaría por nada. Me voy acercando a la camilla de Mónica. Ella alza la mirada y me dedica una sonrisa. Tiene a nuestra entre sus brazos dormida. Me pongo a su lado y la beso.
-Es preciosa, ¿verdad?-me pregunta dedicándole una mirada al bebé.
-Se parece a la madre-Àngel.
-Y al padre-me contesta con una sonrisa cargada de amor.
La miro con todo el amor del mundo. Por fin tenemos lo que tanto deseábamos: una familia formada por los 2 y con el amor que nos tenemos. Somos una familia de 4. También cuento a Aitor, el hijo de Mónica, que por cierto hay que avisar.
-Habrá que avisar a Aitor, ¿no?-le pregunto a Mónica.
-Dile a Carlos o a la churri que lo llame. Pero no te separes de mi lado. De nuestro lado-me pide Mónica.
Como puedo me acerco a la puerta, la cual he dejado abierta, y veo a todos apoyados en ella mirando la escena.
-Habéis escuchado todo, ¿verdad?-no dicen nada, pero yo sé que sí-Carlos, te ha tocado. Llama al hijo de Mónica diciéndole que ya estamos todos aquí.
Busco su número en mi teléfono y se lo paso por whatsapp.
-Y pasad, no os quedéis en la puerta, por favor-les digo a los presentes.
Vuelvo a la camilla. Estoy agotado y necesito descansar. Me tumbo en mi camilla mirando a Mónica. No puedo dejar de mirarla. Bueno, a las 2. Son mi reina y mi princesa, mis 2 amores.
-A partir de ahora vamos a construir nuestra nueva vida. Y habrá que aprender a ser unos buenos padres para la princesita de la casa. Pero teniendo al mejor padre del mundo, sé que no le va a faltar de nada-dice Mónica.
-Ahora nuestra familia está completa. No puedo ser más feliz de tener a la mujer de mi vida a mi lado, a la niña de mis ojos, a tu hijo gamberrete pero buena gente y a unos amigos como estos. No se puede pedir más en la vida-Àngel.
-¡Y que sean por muchos años más!-grita Carlos entrando de nuevo a la habitación.


FIN


-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Espero que os haya gustado esta historia corta. La empecé a escribir porque me vino un día de repente (como casi todo lo que escribo, la verdad). No tenía ni idea cuántos capítulos iban a ser y los sucesos los he ido pensando sobre la marcha. A lo mejor ha cambiado mi idea desde que lo empecé a escribir hasta ahora el final. Pero no sabéis lo feliz que me hace que a la gente le gustara e incluso me pedían que la siguiese.
Si se me ocurre alguna otra cosa relacionada con esta pareja, o incluso cómo es la vida de esta familia años después, lo escribiré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario