lunes, 13 de octubre de 2014

Capítulo especial:1 mes (IV)

Relatado por Àngel Llàcer


Me acabo de despertar, después de casi irme. Mi cuerpo me pega bastantes sustos. Lo que no entiendo es lo que le ha pasado a Mónica. ¿Por qué estaba en esa especie de limbo en el que yo me encontraba? Miro al techo sin comprender, intentando buscar una explicación a lo que ha pasado hace un momento. Vienen 2 médicos que se miran entre sí y yo les miro.
-¿Mónica?
Sólo me sale preguntar por ella en cuanto les veo aparecer. No está aquí conmigo. Estará en otra habitación con la niña. Me ha dicho que la ha oído llorar, pero no la ha visto.
-Àngel, éste es Carlos, el psicólogo del hospital. Tal vez quieras hablar con él-me dice Rai.
Miro atentamente al otro médico y no hago ninguna señal. No me salen las palabras y tampoco me apetece hablar con nadie. Pero que se quede si quiere.
-Àngel, estoy aquí para escucharte-me dice Carlos-Puedes confiar en mí.
No es que no confíe es que no me salen las palabras. Quiero hablar, pero no puedo. Las palabras se aturullan en mi garganta y mi cabeza sólo piensa en Mónica. Es lo único que me sale con claridad. El resto sólo son balbuceos que no se entienden.
-Àngel, escúchame-miro a Rai que se pone a mi lado-; Mónica ha entrado en coma.
Me derrumbo y las lágrimas empiezan a salir solas a borbotones. Ahora entiendo por qué la he visto. Cierro los ojos, quiero volver a verla. Cuando lo asimilo, intento quitarme los goteros. No quiero estar despierto si ella no lo está, si ella no está conmigo. Entre Rai y Carlos me sujetan para que no lo consiga. Carlos habla con alguien y vienen unas enfermeras que me ponen algo en el suero. Noto también que me atan a la cama. Supongo que tienen miedo a que haga cualquier cosa. Caigo en un sueño profundo en el que no puedo ver nada. No puedo ver a Mónica ni a nadie. Tampoco escucho a nadie como cuando estaba en coma. Esa noticia ha caído en mí como una jarra de agua helada. Mónica no puede estar así. Estoy seguro que es por mi culpa, por tener que aguantar todo esto estando embaraza. Espérate que la niña esté bien con el estrés que ha vivido la madre durante este último mes de embarazo.


Relatado por Mónica Naranjo


Recuerdo el llanto de mi bebé. Sólo espero poder salir de aquí pronto para poder verla, tenerla entre mis brazos y escucharla de nuevo,. ¿Y qué decir de Àngel? Le necesito a mi lado para poder ser feliz. Él es mi fuerza, mi motor en la vida. Con él es imposible estar mal, sólo su presencia me hace sacar una sonrisa. Cuando dice alguna tontería de las suyas, me hace reír lo que ello conlleva. Él lo sabe y aún así se arriesga. Sabe que mis ataques de risa con contagiosos y que tardo en parar. Pero él sólo quiere que sea feliz, al igual que yo quiero que él sea feliz. Que ahora seamos una familia feliz. Ahora ya no somos 2. Se nos ha unido una personita para dar más luz a nuestra casa. Ahora somos padres y debemos velar por la seguridad de nuestra pequeña. Debemos cuidarla, protegerla y sobre todo quererla. El amor ha creado a nuestra hija. Es lo que más le agradezco a Àngel, aparte de ser su mujer. En la boda dije un para siempre y así será. Pero no me lo quites tan pronto, por favor. Merezco ser feliz un poco más. Tengo que disfrutar de mi marido y mi hija. Por favor, Dios mío. De repente mi cuerpo vuelve al hospital, pero ya no estoy en el paritorio sino en una sala llena de cunas. Paseo entre ellas. ¿Cómo voy a saber cuál de ellas es mi hija si ni siquiera le he visto la cara? Una profunda tristeza me embarga y se me forma un nudo en la garganta. Miro a los bebés con una sonrisa. Siempre me han gustado los niños. Estando frente a una cuna, el bebé que está en su interior estira los brazos. Quiere que la coja y así lo hago. La cojo con cuidado y paseo con ella. Susurrando le canto y se va quedando dormidita. Es una niña preciosa. Ojalá pueda ver pronto a la mía, pero en persona no en esta especie de aparición. Le doy un beso en la mejilla y la vuelvo a dejar en la cuna. Salgo de la habitación con cuidado. En cuanto salgo oigo el llanto de mi bebé. ¿Será ella? ¿Me habrá reconocido ella? Y ahora tengo que ir a donde Àngel. Necesito saber cómo está, por qué ha desaparecido de repente.

2 comentarios:

  1. Deberías llamarlo ''Tu Hospital Me Suena'', se pasan media historia en el hospital xD
    Pero igualmente, la historia es genial, sigue así :)

    ResponderEliminar