Relatado por Mónica Naranjo
-¿Qué? ¿Qué significa?-le pregunto intrigada.
-Que algo se ha complicado en el parto...-Àngel.
-Pero yo he escuchado llorar a nuestra hija...-Mónica.
Después de verle y que me tranquilizase la enfermera después de haber desaparecido Àngel, oí el llanto del bebé. Nuestra hija está viva y creo que sana. Pero yo empecé a dejar de ver, a dejar de escuchar. Todo se volvió blanco y desperté en este lugar en medio de la nada. Todo es blanco aquí y no se ve nada alrededor. Sólo está Àngel. Estoy feliz por tener a mi querido Àngel aquí conmigo, pero también necesito tener a la nena a mi lado. No he conseguido verle la cara. Quiero ver a mi niña, si se parece a nosotros, qué carita tiene, su color de pelo. Cualquier cosa es importante para una madre en referencia a su hijo.
-¿Y has... la has... visto?-me pregunta Àngel buscando las palabras.
-No he podido, he perdido la consciencia y he aparecido aquí-Mónica.
-Mientras solo sea aquí...-Àngel.
Àngel vuelve a desaparecer y le llamo a voces. No me quiero quedar aquí sola, no puedo estar sin él. Quiero despertarme si esto es una pesadilla. Tiene que serlo. Yo no me puedo y Àngel tampoco. ¿Qué va a ser de esa niña si sus padres se mueren? Tengo mucha vida por delante, aún tengo muchas cosas que hacer. Camino con las manos en la espalda inspeccionando este lugar. Quiero saber dónde estoy, qué es esto.
Narrador
Mónica después de dar a luz se desmaya. Pero es algo más que eso porque no responde a los estímulos. El médico intenta por todos los medios que despierte, pero se la llevan a la UCI sin éxito. Le ponen una vía con suero. Además le ponen respiración asistida y la conectan a una máquina.
En la habitación de Àngel...
Àngel empieza a abrir los ojos y se despierta. Está un poco aturdido y no sabe dónde está. Pregunta por Mónica, pero los que están con él aún no saben nada. Son diferentes médicos los que los atienden. Lo de Mónica a lo mejor se ha debido a la impresión o al disgusto por como está Àngel. Aunque es poco probable que sea eso porque ya llevaba 1 mes en coma y a ella no le pasó nada. Sólo un desmayo y ataque de ansiedad en cuanto se enteró de la noticia. El médico de Àngel sale de la habitación y se va a su despacho. Después de haber reconocido a Àngel, todavía sigue impresionado de que se haya recuperado tan rápido. Lo ha reconocido y responde bien. Habla con dificultad, pero habla. Habrá que hacerle más pruebas, pero se ha recuperado. Ha salido del coma. Sale para atender a los otros pacientes y se encuentra con Cruz, la médico que atiende a Mónica.
-¡Hola Rai!-Cruz.
-¡Hola Cruz! Mi paciente ha despertado-Rai.
-La mía ha caído en coma, después del parto-Cruz.
-¿Quién?-Rai.
-Mónica-Cruz.
-¿No me digas que Mónica? Habrá que decírselo a Àngel, pero puede ser fatal para él-Rai.
-Sabes que tarde o temprano tienes que decírselo-Cruz.
Rai suspira y sigue su camino despidiéndose de Cruz. Primero va a atender a sus pacientes antes de decirle nada a Àngel. Esta no es una noticia agradable que dar. Esto es lo malo de esta profesión, que tienes que dar malas noticias a veces a los familiares.
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