Relatado por Mónica Naranjo
Cuando Àngel y Ángeles se han alejado, abro la puerta de plató. Les pido que salgan y me cruzo de brazos. Arturo me hace gracia así vestido, pero debo ponerme seria.
-¿Qué ha pasado esta noche aquí?-Mónica.
-¿Hace falta que te contesten?-Santi.
-Santiago, Santiago, Santiago...-Mónica.
-Es que Vanessa quería imitar y por eso la he traído..-Arturo.
-¡Qué mentiroso! Si has sido tú...-Vane.
-Esta vez lo voy a dejar pasar por alto porque bastante tiene Àngel ya... Así que ir a vestuario y devolver los trajes. Haré como que no he visto nada-Mónica.
Vanessa me sonríe y se va por el pasillo. Arturo la sigue. Tengo a Santi aún a mi lado. Está esperando a Ángeles. Me parece impresionante cómo son estos 2. Santi y Arturo son los que más la lían. Àngel y Ángeles vuelven. Ella lleva el vestido sobre el brazo y se va en la dirección que Arturo y Vane. Santi corre hacia ella para alcanzarla. Àngel llega a mi altura y sonríe.
-¿Me he perdido algo?-Àngel.
-Nada interesante-le digo con una sonrisa.
Me mira sopesando mi respuesta, como intentando adivinar si le oculto algo o no. Pero con los años he aprendido a interpretar bien el papel en cada momento. Espero que mis pensamientos no sean transparentes. No quiero que se enfade con nadie más y ellos tampoco lo merecen. Àngel sonríe y se va para la sala de ensayo. ¡Bien! ¡Ha colado! Voy detrás de él. En cuanto llego a la sala, me pongo detrás de él y le pongo las manos en los ojos. Voy hacia él y me agacho a su altura. Nos quedamos mirándonos a los ojos durante un rato. En este momento no existe nadie más que él. Me acerco a su boca y le beso, a lo que él me responde. Oímos un silbido y nos separamos. Veo que están en la puerta Santi, Ángeles, Arturo y Vanessa. Àngel está de espaldas a ellos y no les puede ver. Pero ya está girando la silla para ver quién ha silbado. Les hago un gesto para que se vayan rápidamente. No querrán más bronca, ¿verdad? Vane y Ángeles hacen el amago de esconderse, pero ya es demasiado tarde.
-Buen intento, chicas-dice Àngel acercándose a la puerta.
Me acerco a la puerta y le pongo mi mano en su hombro. Me mira sonriendo. Miro a los 4 y después a Àngel. Lo intento decir todo con la mirada para que esto quede aquí. Aunque se han delatado ellos solos por haber venido aquí. Se deberían haber ido en cuanto se hubiesen cambiado.
-Mónica, ¿Te puedes quedar aquí?-Àngel.
-Claro-Mónica.
Relatado por Àngel Llàcer
Hago un gesto a las chicas para que me acompañen. Sólo ellas. Lo remarco porque Santi y Arturo me siguen.
-¿Vosotros no tenéis ensayo o qué?-Àngel.
Se paran en seco en mitad del pasillo y sigo avanzando. Oigo que me llaman a lo lejos. Me giro.
-¡PROFE! ¿Y EL ENSAYO?-Dani.
-¡VE A LA SALA QUE ESTÁ MÓNICA, AHORA VOY YO!-Àngel.
Entramos en la sala de profes y les pido a las 2 que se sienten. Me pongo enfrente de ellas. No quiero llegar a estos límites, pero me están obligando.
-¿Con cuál de las 2 empiezo? Contento me tenéis...-las miro, veo que tienen la cara agachada, mirando al suelo-No me voy a enrollar porque tengo ensayo. Ángeles, a la próxima se enterará Tinet y sabes lo que eso puede suponer, ¿no?-Àngel.
-Sí-dice apenas audible.
-Díselo también a Santi, a ver si a ti te hace más caso... Puedes irte-Àngel.
Ángeles se levanta y rápidamente sale de la sala. Me quedo a solas con Vanessa. Es la primera vez que la pillo aquí, pero esperemos que sea la última. Por eso he de avisarla.
-Vanessa, a ti es la primera vez que te llamo la atención pero espero que sea la última...-Àngel.
-Sí, tranquilo-me dice muy bajo, avergonzada.
-Es que si no voy a tener que hablarlo con Tinet y eso puede suponer que te quite las llaves...-miro a Vane y busco la manera de decir lo siguiente de forma que no sea brusco-y que te eche de aquí. ¿Entendido?
-Sí...-dice Vane con ,a voz rota.
-Bien, puedes irte-Àngel.
Me quedo mirando al frente, pero absorto en mis pensamientos. Tal vez me haya pasado con ellas. A fin de cuentas ya sabemos quiénes las han animado. Pero sabía que ellos no me iban a hacer caso. Odio ser el malo, el que tenga que echar las broncas. Y de repente me encuentro llorando como un niño, ocultando la cara entre mis manos. Un rato después empieza a vibrar y sonar mi móvil en el bolsillo. Vaya, una llamada. Miro quién llama y sonrío entre lágrimas. Lo cojo e intento tranquilizarme.
-Sí, ahora voy amor-Àngel.
Pero antes de ir, busco un post it. Cuando encuentro uno, cojo un boli y escribo. Me lo pego en la mano y salgo. Antes de ir a la sala de ensayo, se lo dejo a Tinet pegado en la puerta del despacho. Espero que sea la decisión correcta.
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