Relatado por Arturo Valls
Parece que le ha hecho ilusión la sorpresa a Ángeles. Hasta se ha emocionado y todo. La verdad es que se lo ha currado el hombre. Después del beso, Ángeles se acerca a mí divertida.
-Ya me dirás dónde has conseguido esta ropa-Ángeles.
-De la ropa, la música y los ensayos se ha encargado Santi. Se nota que te quiere mucho-Arturo.
-Me parece que ya tengo sustituta en los conciertos-me dice entre risas.
-Por tu bien y por el del grupo, desestimo la oferta-le digo también divertido.
-Pero estás genial para la fiesta del orgullo-Ángeles.
-No sé por qué lo dices-me echo hacia atrás el pelo de la peluca intentando ser femenina, a lo que Ángeles se empieza a reír a carcajadas.
Enseguida se acercan las chicas y le dicen a Ángeles de hablar. Me miran entre risas y entre risas se alejan del improvisado escenario. Me acerco a donde está Dani.
-Ya puedes guardar el piano-bromeo ya que ha estado tocando al aire.
Él me mira y se empieza a reír.
-No me había fijado bien en tus pintas-Dani.
-Anda, vamos a cambiarnos-Arturo.
Nos acercamos a Santi y le preguntamos que si viene a cambiarse. Nos dice que enseguida sube, que vayamos subiendo. Se ha vuelto a ir con Ángeles y están en actitud cariñosa. Bajamos después de cambiarnos y salimos fuera de la cabaña. Un poco de aire fresco antes de comer.
Después de comer, recogemos todos y vamos a por las maletas. Se me ha hecho un tiempo muy corto, pero tengo también ganas de ver a mi chica y a mi hijo. Les echo de menos. Esto nos ha servido para conocernos más. Y también para enterarnos que nos vamos de boda. No la de Santi y Ángeles, sino la de Roko y Dan. Al final vamos a acabar todos casados y formando una guardería en el programa. Y también me ha hecho ilusión volver a ver a Carolina. No es que me llevase mal con Ferre, pero ya había trabajado con Cerezuela y la conozco más. Una vez con las maletas, nos vamos despidiendo para volver en los transportes que nos han traído.
-Bueno Carolina, a ver cómo te portas con las notas ¿eh? Porque vuelves, ¿verdad?-le pregunto a la rubia.
-Según como lo hagas-me dice con una sonrisa.
-Pero te hago reír y eso también cuenta ¿no?-Arturo.
-No ,me agobies a la churri, ¿eh?-me dice Mónica acercándose.
-No, si a ti también te digo lo mismo-Mónica me mira sin comprender a lo que me refiero.
-Que dice que le puntuemos bien-le explica Carolina aclarándole.
-Depende cómo lo hagas-dice Mónica entre risas.
-Aquí no se valora el buen humor-digo haciéndome el indignado.
-Venga, que lo has hecho muy bien de Ángeles-dice sin parar de reír.
Nos terminamos de despedir y guardamos las maletas. Ellos en el coche y nosotros en la caravana. Nos despedimos hasta el día de la gala. Y con los profes hasta el día del ensayo. Nos montamos en la caravana. Esta vez soy yo el que monto en la parte trasera.
Relatado por Tinet
Noto a Laia algo rara. Ha vuelto a la timidez del principio. Se muestra vergonzosa cuando está conmigo y parece como que le diese miedo algo o alguien. Pero tampoco quiero presionarla. Me lo dirá si está preparada para decírmelo. Esta tarde o esta noche vuelven los concursantes, los profesores y el jurado a Barcelona. Espero que haya ido bien la experiencia. Y que se hayan relajado, que era el principal objetivo. Guardo el documento que acabo de terminar y apago el ordenador. Cojo el teléfono y llamo.
-¿Has terminado?-Tinet.
-Dame un minuto-Laia.
-Yo ya he acabado. ¿Te apetece que me acerque a tu despacho?-le digo con clara intención.
-Como quieras...-me dice apagada.
Cuelgo y voy rápidamente a su despacho. Llamo a la puerta y espero a que me abra.
-Aunque no sé para qué llamo por teléfono la verdad. Estando al lado-Tinet.
-Sólo a ti se te ocurre-me dice con una leve sonrisa.
-¿Te pasa algo?-Tinet.
-¿A mí? Nada. ¿Por?-Laia.
-Te veo rara. Has vuelto a tus vergüenzas. ¿Te ha pasado algo últimamente?-Tinet.
-Nada...-intenta aparentar normalidad, pero algo le pasa.
-Bueno, pues si tú dices que no te pasa nada, es que no te pasa nada. ¿Nos vamos a casa?-Tinet.
Pero Laia está enfrascada en su trabajo y parece no haberme escuchado. Me quedo mirándola atentamente en silencio. Me empiezo a reír levemente.
-¿Sabes? Arturo tenía razón-Tinet.
-¿Sobre qué?-me pregunta sin separar la vista de la pantalla.
-Sobre montar aquí una guardería. ¿Qué te parece?-Tinet.
Parece que he conseguido sorprenderla y desvía la vista del trabajo para mirarme extrañada.
-¿Qué se te ha pasado por esa cabecita tuya?-me pregunta con una sonrisa.
-¿Te gustaría tener esto lleno de niños?-le pregunto.
-Estás loco-Laia.
-Sí, loco por ti-le digo sonriendo.-Pero contéstame, ¿te gustaría?
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