jueves, 21 de julio de 2016

Capítulo 365:Preparando la sorpresa

Relatado por Daniel Diges


Anna se gira en el momento que la puerta se abre. Aparece Ángeles y me dedica una sonrisa cómplice. Anna no se ha enterado que ya le han abierto la puerta.
-¡Hombre rubio! Tú por aquí-Anna.
-¿Qué? ¿Me echabas de menos?-le pregunto y le guiño el ojo.
Sonríe y baja levemente la cabeza, vergonzosa.
-Un poco...-Anna.
Me acerco a ella.
-No mientas, me has echado bastante de menos-le dedico una sonrisa mirándola a los ojos, a esos preciosos ojos que tiene.
-Bueno vale...-acaba aceptando y levanta la mirada para mirarme.
Nuestras miradas se cruzan y estamos un rato mirándonos hasta que oigo a Ángeles decir:
-Ay qué bonito, por favor-Ángeles.
Anna se gira sobresaltada y la mira con cara de pocos amigos.
-Por mí no os cortéis. Si queréis besaros o daros alguna muestra de cariño, adelante-Ángeles.
-Como se nota que tú estás enamorada, jodía-le dice Anna a lo que Ángeles y yo nos empezamos a reír.
Anna coge la maleta y pasa por delante de Ángeles para entrar a la habitación. Ésta última me hace un gesto de cabeza invitándome a entrar. Pero yo le digo que no y vuelvo a mi habitación. Me encantaría estar a solas con Anna y saludarla como se merece. Pero sólo es cosa nuestra y tiene que mantenerse en secreto. Aunque creo que Ángeles sospecha algo. Al llegar a la habitación, cojo el móvil y le mando un whatsapp a la rubia. Me tumbo en la cama y me suena el móvil. Un whatsapp. Lo abro expectante y sonrío al leer su contenido. Rápidamente me levanto de la cama y dejo el móvil en la mesilla de noche. Cojo ropa y una toalla y me meto al baño a ducharme. Tardo lo menos posible en cambiarme e ir al lugar donde me ha citado Anna. Ya pensaba que no querría estar a solas conmigo, pero me equivocaba. Una vez arreglado, cojo el móvil y salgo de la habitación. Camino con el pensamiento puesto en Anna. Estoy tan ensimismado en mis pensamientos, que llego en un momento y sin apenas darme cuenta. Miro el reloj. Justo a tiempo. Espero de pie a que llegue Anna. Espero, espero y espero. Ya han pasado 10 minutos. Vaya, no viene. Me siento en el sofá y me entretengo con el móvil.
-Perdón, llego tarde-la oigo decir.
Levanto la vista y la veo frente a mí intentando recuperar el aliento.
-Pero, ¿cómo puede ser que estemos al lado, y hayas puesto tú la hora, y llegues tarde?-le digo vacilante.
Me levanto y me acerco a ella. Nos damos un pico y me explica que se le ha pasado la hora. Que creía que llegaba a tiempo, pero se le ha hecho tarde. Además, si no llega tarde no es ella. Sonrío en cuanto nos separamos.
-Te tengo que contar quién me llamó-Anna.
-No, no hace falta. No me debes nada-Dani.
-Pero yo te lo quiero contar. Eres la persona en la que confío aquí y con el que llevo una relación aquí. Ya sabes a lo que me refiero-me aclara antes de nada. Yo sonrío y ella continúa-Bien. Ya sabes que mi novio, Dani Martínez, tuvo un accidente y estaba en coma. Pues bueno, se despertó y no se acordaba de nada y mi "buena amiga"-hace comillas con los dedos-Cristina le embaucó para hacerle creer que estaban juntos, y que yo era una fan loca.
-¡Pero bueno!-me indigno ante lo que me está contando.
-Pues el otro día me llamó él, se acordaba de mí ¡y me llamó!-me dice emocionada y me abraza con efusividad.
-Me alegro mucho por ti, Annita. Te lo mereces-sonrío algo decepcionado.
Anna me mira y me pone la mano en la barbilla cariñosamente.
-Pero esto no va a cambiar nada. Sólo que cuando él venga no podremos darnos besos ni muestras de cariño más allá de amistad-Anna.
-Entendido-Dani.
La vuelvo a besar y nos sentamos en el sofá para charlar. Nos contamos nuestras vacaciones y los regalos que hemos recibido. Si hemos viajado o nos ha venido la familia política. Bueno, más bien yo le cuento lo mío. Lo de ella se basa estar en el hospital y pasar las Navidades en Mollet con su familia. Tampoco tiene mucho más. Pero estando su chico así, la entiendo. Entiendo que no tuviese ganas de fiestas ni de nada.


*Lunes por la tarde*


Relatado por Javier Herrero


Ya estamos en el tren con destino Barcelona. La verdad es que se echaba de menos. Echaba de menos tanto la rutina como a los compañeros. El tren hace una breve parada y miro por la ventana. Me parece ver a alguien conocido en el andén que sube al tren. Le digo a María que salgo al pasillo y me hace un gesto afirmativo. Por el pasillo veo a una mujer transportando una maleta venir hacia esta dirección.
-¡Javi! ¿Qué haces en este tren? Te hacía en Madrid-me dice con una sonrisa.
-He pasado las Navidades con María y su familia. ¿Te ayudo?-me ofrezco.
-Tranquilo, no hace falta-me dice con esa sonrisa que la caracteriza.
-Tampoco soy tan mayor y puedo-digo de broma.
-Yo no he dicho nada.
-Como nos llamáis abuelos a María y a mí... Que me he enterado-le digo dándole levemente en el brazo.
-Yo no, es cosa de Anna y Ángeles.
-Bueno más bien de Anna, ¿no? ¿Y qué? ¿Has venido a estar con tu familia?-Javi.
-Sí. Estas fechas son para estar en familia. Dan se ha ido con la suya y en Barcelona nos encontraremos. Tengo unas ganas de verle...
No sé si os habréis dado cuenta que se trata de Roko. Es que ya hay confianza y nos ponemos a hablar sin tener que usar nuestros nombres. Le pregunto que cuál es su compartimento y me dice el que es.
-Pues me da que vamos a compartir viaje. En ése estamos nosotros-Javi.
El tren reanuda su marcha y decidimos entrar para dejar la maleta en su lugar. María se levanta al verla y le da 2 besos para saludarla. Empezamos a hablar. Roko se percata que no viajamos solos y nos pregunta por ella. Le decimos quién es y le hacemos prometer que no diga nada. Sonríe y hace como que se pone una cremallera en los labios.
-Ahora no sois vosotras las únicas nietas-le dice divertida María.
Cojo el móvil y me está surgiendo una idea. Sonrío levemente.
-¿Qué pasa? ¿En qué piensas? No me estas poniendo los cuernos de pensamiento, ¿no?-me pregunta María seria, pero al instante sonríe.
-No. Estaba pensando en convocar a todos al llegar para darles la sorpresa-Javi.
-¿Y si lo dramatizamos?-pregunta María.
-¿Dramatizar? A vosotros las vacaciones no os han sentado bien-nos dice Roko mirándonos con algo de recelo, pero divertida al mismo tiempo.
María me mete prisa y desbloqueo el móvil. Entro al grupo de whatsapp y escribo el mensaje.
-"Chicos! Como seremos los últimos en llegar y tenemos ganas de veros, queremos que estéis en la sala de reuniones del hotel. Tenemos algo que contaros. Iros preparando"-Javi.
Aunque esté riéndome, evito poner jajaja o emoticonos de la risa. Que sino no sale como hemos pensado. Guardo el móvil y me acomodo en el asiento. María se abraza a mí y se queda dormida.
-Pero, ¿a qué hora os habéis despertado para cogerlo?-me pregunta Roko mirándola.
-Pues pronto y también hemos tenido que despertarla a ella-señalo a quien está al lado de María.
Roko se acerca y la coge en brazos poniéndola en su regazo. La mira con ternura. Le explico nuestra intención y ella me mira sonriente.
-Va a ser el mejor regalo de Reyes que podéis hacer. No se les va a olvidar en la vida-Roko.
A ambos nos empiezan a sonar los móviles. Los sacamos. En parte para mirar los mensajes y en parte para ponerlo en silencio para no despertarlas. Están a la expectativa y muy intrigados. Nuestro primer objetivo ya está conseguido. Roko y yo nos miramos cómplices y sonreímos. Hablamos durante todo el trayecto o casi. Hay momentos en que simplemente nos ponemos a observar el paisaje por la ventanilla. Cuando ya vamos entrando por Cataluña, despierto a María. Nuestra pequeña acompañante se despierta sola al ver que está cogida en brazos.
-¿Y tú quién eres?-le pregunta a Roko.
-Roko, una compañera de trabajo de tus papás y de tus abuelos-le dice con una sonrisa cariñosa.
-Se podría decir que es tu prima en esta familia-le dice María.
-¡Agüela!-exclama entusiasmada.
-¿Quieres venir conmigo, cariño? ¿O estás bien con Roko?-me mira a mí-¿Han contestado?
-Sí y están que se mueren de la intriga-Javi.
María sonríe y me dice al oído que les escriba otra cosa.
-Ahora que estamos a punto de llegar...-María.
-¿Estás segura?-le pregunto algo desconfiado.
-Segura. Que no pasa nada-añade viéndome la cara que he puesto.
-Está bien-Javi.
María me tiene enamorado perdido y accedo a lo que ella me pide. Aunque es preocupar al personal. Escribo como si fuese María.
-"En nada llegaremos a Barcelona y de ahí al hotel. Ponedle 30 minutos. Pero me ha salido un bulto en la espalda. María"-Javi.
Casi al instante se suceden los mensajes preocupados por María. Tanto a Roko como a mí no para de vibrarnos el móvil. Decidimos que ya es hora de poner el sonido al móvil. Ahora que estamos despierto todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario