jueves, 12 de octubre de 2017

Capítulo 403:Adelanto del fin de semana

Relatado por Miryam Beneditted

Veo llegar a Anna, que respira agitadamente. Al parecer ha venido corriendo. Ángeles se gira para mirarla y Anna se disculpa.
-¿Qué ha pasado? ¿Por qué llegas tarde?-Miryam.
-Me he dormido...-dice no muy convencida.
Ángeles sonríe mirándola con cara de que luego le cuente, pues piensa que oculta algo. Yo también pienso que oculta algo, pero no podemos perder el tiempo de ensayo.
-Por haber llegado tarde, te quedas sin saber a quién tienes que imitar-le digo quitando el vídeo que le he mostrado a Ángeles. Me vuelvo hacia Ángeles y le advierto-Y no se te ocurra decirle nada.
-¿Pero por qué? ¿Sólo por llegar tarde?-se queja la rubia.
-¡Ah! Tú sabrás...-Miryam.
-¡Venga! Que no es para tanto-me pide Anna con cara de inocente.
-¡Vamos a ensayar!-le digo sin miramientos.
-Profe... no seas así...-me pide Ángeles.
-Si se lo voy a decir... Pero no hoy-sonrío de forma malévola, intrigándola aún más.
-¿Y entonces cuándo? ¿El día de la gala?-Anna.
-No mujer... El día anterior jajaja-Miryam.
-¡Eso, eso! ¡Que sufra!-oigo decir a María.
Arnau llama a María para el ensayo y yo pongo la música para empezar a ensayar con Ángeles y Anna. Les doy indicaciones de cómo quiero que sea. Pero no tiene nada que ver con la imitación que harán. Ángeles me mira con extrañeza y yo sólo sonrío siguiendo con las indicaciones. Cuando se acaba el ensayo, vuelvo a advertir a Ángeles para que no le diga nada. Las veo marchar sonriendo. No voy a ser tan cruel de dejarla con la duda tanto tiempo, pero sí hasta mañana. La siguiente en venir es María, que me pregunta que qué ha pasado con Anna. No, si esta María es más cruel que yo. Bueno y cotilla.
-Mira que eres mala, María-sonrío levemente.
-¡Hombre! Nos ha hecho esperar en el desayuno y ni siquiera se ha presentado... Y aquí ha llegado tarde... ¿No te da curiosidad lo que le ha pasado?-me pregunta ella.
-Ella dice que se ha dormido...-Miryam.
-Eso dice ella, pero no creo...-María.
-¿Y qué crees?-Miryam.
-¿Tú qué crees?-me dice con una mirada pícara.
Le pillo la indirecta y sonrío. Pero desvío el tema al ensayo.
-¡Hale, a ensayar!-Miryam.
El ensayo transcurre con normalidad y risas. Es imposible no pasarlo genial con María. Me vuelve a preguntar que qué le voy a hacer a Anna. Se piensa que le voy a poner algún castigo, pero nada más lejos.
-¡Anda! ¡A comer, María!-le contesto con una sonrisa.
-Tú dame permiso y la castigo yo. No te preocupes por eso, chiquilla-María.
La despido sonriendo y me quedo sonriendo. De pronto, alguien me abraza por la cintura y yo enseguida me doy la vuelta para mirarle.
-¿Y esa sonrisa? ¿Es por mí?-Giuseppe.
-Uy vaya ego traemos, ¿no?-le digo divertida.
-¿Vamos a comer... jefa?-Giuseppe.
-¿Desde cuándo me llamas jefa?-Miryam.
-Desde que he apostado con los chicos-me dice con una sonrisa.
-¿Y qué habéis apostado y por qué?-Miryam.
-Me han dicho que no era capaz de tratarte sin apelativos cariñosos y tratándote como lo que eres, nuestra jefa. Bueno que eso de jefa...-se adelanta él al ver mi cara-Pero bueno, que nos hemos apostado 50 euros.
-¿Cuánto te sacas si lo consigues?-le pregunto.
-Pues...-hace el calculo mentalmente-200. Me lo han dicho los chicos-me dice sonriendo.
-Ya, ya. Pues van a saber lo que es una jefa de verdad después de comer-sonrío malévolamente.
Le estoy cogiendo el gusto a esto de ser "mala". Le indico a mi chico la puerta para que vayamos a comer y hacer el descanso que tanto nos merecemos. Porque no sólo yo he tenido ensayo, sino mis chicos por su cuenta también. Mis chicos son mis bailarines. Pero entre ellos está mi especial, mi favorito.
-¿Entonces nada de mostrar nuestro amor, verdad?-le pregunto a Giuseppe, tras cerrar la puerta.
-No me han dicho nada de eso, sólo los apelativos-Giuseppe.
-Mejor no arriesgar. No vayas a perder 50 euros...-Miryam.
-Has estado con Anna, ¿verdad?-me pregunta sonriendo.
-Sí, esta mañana. ¿Por qué?-Miryam.
-Porque se te está pegando lo de ella... jeje-Giuseppe.
Le miro mal y le doy un golpe en el brazo. Me adelanto a él, fingiendo estar enfadada, y camino en dirección al comedor. Él me llama, le oigo como grita mi nombre detrás de mí. Me giro y veo que me sigue muy de cerca y acelero el paso. Al final me alcanza y me coge en brazos.
-Mejor que no te vean tus compañeros-Miryam.
-No me importa que me vean-Giuseppe.
-¿Y entonces para qué apuestas? ¿Estás loco?-Miryam.
-Por ti-me dice con una sonrisa.
-¡Pero qué tonto eres!-Miryam.
Le pido que me baje y al llegar a la puerta del comedor es cuando lo hace. Le agradezco con una sonrisa y me despido de él.
-Para no caer en la tentación-le digo con una sonrisa.
Él me devuelve la sonrisa y noto una palmada en el culo al alejarme. Le miro y veo que ya se está yendo. Va a buscar a sus compañeros para comer juntos. Busco con la mirada a Àngel y a Arnau. Algunos concursantes me saludan al pasar y les saludo también.


Relatado por María del Monte


Al salir del ensayo me he encontrado a Javi y a Ángeles. Según me han dicho, me estaban esperando. Y había que buscar a Santi. Hemos decidido venir al comedor, pues ya es hora de comer. Nos hemos encontrado con Santi aquí. A Javi lo encuentro raro. No hace más que mirarme y parece que va a hablar, pero no se arranca a hablar.
-¡Arranca, chiquillo!-le animo.
-Mejor luego os cuento-nos dice a Santi, Ángeles y a mí.
¿Qué se traerá entre manos? Ya me está intrigando el chiquillo este y las sorpresas no las llevo muy bien que digamos. Nunca sé por dónde van a salir.
-¿Qué pasa?-pregunta Anna mirándonos.
Ángeles se encoge de hombros y le dedica una sonrisa, Javi susurra un débil nada.
-¿Te han avisado a ti? ¡Pues ya está!-le suelta Santi.
Le miro con el ceño fruncido y Ángeles le pega en el brazo llamándole la atención por su contestación.
-¿Por qué defiendes a todos menos a mí, cariño?-le pregunta Santi mirándola con cara de niño bueno.
-No te hagas el inocente, anda Santi-María.
-¡Eso! Gracias yaya-Anna.
La comida transcurre con normalidad hasta terminar. Javi nos espera en la puerta y nos guía hasta el hall, donde normalmente está vacío.
-¿Qué pasa, amiguete? Que nos tienes en ascuas-Santi.
-Cariño, nos tenemos que ir mañana a Madrid-me dice mirándome directamente a los ojos.
-¿Por qué? ¿Qué pasa?-María.
-¿Y qué tenemos que ver nosotros?-pregunta Ángeles, que no entiende nada. Aunque no es la única.
Gira su cara para mirarnos a todos y suspira. Un suspiro de "tengo algo muy importante qué deciros y no me atrevo".
-Bueno, ahí va... Va ir el asistente social a hacernos una visita. Quiere ver si la niña está bien cuidada, si está yendo al colegio...-Javi.
-Pues tenemos un problema-Ángeles.
-¿Lo dices porque la mayoría del tiempo estamos aquí? Yo hablo con su tutora para prevenirla por si se le ocurre ir al colegio-explica Santi.
-Y a ver cómo le explico yo a Àngel que el jueves no vengo al ensayo...-María.
-Habría que irse después del ensayo-comenta Javi.
Nos quedamos todos pensativos. Pensaba que no iba a haber problema, que cuando terminara el programa irían y nosotros estaríamos en Madrid por si presentaban de repente. Pero no ahora. No ahora que estamos en la recta final del programa.
-¡Lo tengo!-exclama Ángeles.-¿Y si le digo que te has puesto mala?
-¿Pero va a colar?-María.
-¿No ha colado lo de Anna de que se ha dormido?-Ángeles.
-Ya, pero eso ha sido con Miryam. Con Àngel... no sé yo, ¿eh? Que por cierto, luego tenemos que tener tarde de chicas y se lo sacamos-María.
-O lo intentamos, al menos-Ángeles.
-No, no. De intentar nada, aquí se consiguen las cosas-María.
-¿De qué habláis?-pregunta Javi.
-Nada, nada. Cosas nuestras-María.
Santi le mira a Ángeles intentando que le diga, pero ella niega sonriendo.
-Bueno, me voy a por Calma. No la lieis mucho, ¿eh?-Santi.
-¡Mira quién lo fue a decir! jajaja-Ángeles.
-Por eso, por eso jajaja-Santi.
-¡Anda tira!-le dice Ángeles.
Pero antes de marcharse, lo acerca a ella y le da un beso en los labios.
-¡Espera! Que voy contigo-le dice Javi a Santi.
-¿Qué? ¿El papá y el abuelo con la niña?-digo con una sonrisa.
Javi me mira con una sonrisa cómplice. Y tal y como ha hecho Ángeles, cojo a Javi y lo acerco a mí para plantarle un beso. Se despiden de nosotras y enseguida se ponen a hablar entre ellos. Pronto se pierden de nuestra vista. Nos hemos quedado Ángeles y yo solas.
-¿Qué? ¿Vamos a por las chicas?-le pregunto.

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