jueves, 5 de abril de 2018

Capítulo 422:Levantando el ánimo

Relatado por María del Monte


Me levanto de mi asiento y me acerco a ella. La abrazo contenta. Estoy feliz por ella y así se lo demuestro abrazándola y felicitándola. Detrás de mí van viniendo el resto de compañeros.
-Pero aún no quiero que nadie se entere, así que no podéis decírselo a nadie, ¿eh?-Anna.
-Pues menos mal que te ha pillado al final de concurso porque sino a ver como ensayabas con Miryam...-le dice Arturo sonriendo.
Ahí tiene razón. Y tendría que decírselo a ella para que no la metiese demasiada caña en los ensayos. De pronto me alejo de ellos y salgo de la sala VIP. Me voy hacia el baño con la cabeza cabizbaja. Entro y me apoyo en el lavabo. Y dejo salir las lágrimas que estaba reteniendo. No quería preocupar a nadie. De verdad que me alegro por ella, pero me hubiese gustado tanto ser madre... Y luego tengo la oportunidad de adoptar y... resulta que es Calma, la hija de Santi. Y adiós a mis esperanzas de nuevo. Lo bueno es que tengo a mi Javi a mi lado. Que es más bueno... ¡Ay cómo lo quiero! Sigo desahogándome un rato más hasta que ya es suficiente. Decido limpiarme la cara y volver con los demás. Se preguntarán que dónde estoy. Y más si nos toca ensayo o la entrevista con Manel. Que esta vez me toca ir con Ángeles. Adoro a esa niña y estoy segura que será muy buena madre para Calma. Cuando voy llegando a la sala VIP veo que van saliendo.
-¿Dónde vais?-María.
-Pues a comer. ¿A dónde sino?-me pregunta, burlonamente, Arturo.
Le hago una mueca y dejo que siga avanzando. Busco a Javi con la mirada para ir con él. Ángeles se acerca a mí.
-María, ¿podemos hablar un momento, por favor?-me pide.
-Claro-María.
Dejamos que los compañeros vayan al comedor y entramos a la sala VIP, ahora vacía. Nos dirigimos al sofá y Ángeles me pide, con la mano, que me siente a su lado. Hago lo que me pide. La veo mal y eso me preocupa.
-¿Qué te pasa, bonita?-María.
Ella suspira antes de empezar a hablar.
-Uff... de verdad que me he intentado alegrar por ella. La he felicitado y todo, pero...-Ángeles.
No la dejo continuar ya que yo siento lo mismo por ella. Por eso me he alejado.
-Pero te gustaría ser tú la embarazada, ¿verdad?-le pregunto a lo que ella asiente. Una lágrima se desliza por su mejilla y se la quito con el pulgar-Sé por lo que estás pasando. Pero escúchame bien: tú tienes a Santi y a Calma a tu lado. Además, eres joven y podrás volver a intentarlo. Yo sin embargo...-dejo las palabras en el aire y la miro.
-Sabes que puedes venir a ver a Calma siempre que quieras-Ángeles.
-Lo sé, mi niña. No es por eso. Es que yo ya no puedo tener hijos y eso duele. Y lo de la adopción está complicado. Haría falta un milagro para que yo sea madre-María.
-Los milagros a veces existen-Ángeles.
La miro con una mueca extraña, pero esperanzada a la vez.
-¿No me digas que tú también crees?-María.
-Claro-me dice con una sonrisa.-Y además, a ti será por familia... Que tienes nietas para dar y regalar.
-¡Pues más os vale escribirme, eh!-María.
-Hazte whatsapp, agüela, siempre te lo digo. Que te explique Javi cómo funciona-Ángeles.
-No, si al final me convencerás...-María.
Ella sonríe dando a entender que puede convencerme. Y me parece que no va mal desencaminada.
-¡Anda, dame un abrazo!-abro los brazos y ella se acerca para abrazarme. Nos abrazamos fuerte durante un rato y después nos apartamos y nos miramos con una sonrisa-Y ahora vámonos que nos vamos a quedar sin comer.
-Y luego... ¿quieres unos caramelos?-me dice entre risas.
Se levanta y me mira. Hago el amago de seguirla y ella echa a correr. Me encanta que vuelva a ser la misma de siempre. Ángeles y su eterna sonrisa y su buen humor.


Relatado por Daniel Diges


He evitado sentarme al lado de Anna, pero estoy frente a ella. No es que me moleste que vaya a tener un hijo con otro, ¿pero por qué no me lo ha dicho a mí primero? Mi voz interior me dice que estoy sonando como un novio celoso, que yo ya tengo a mi novia y a mi hijo; que me olvide de la rubia. Y eso es lo que voy a intentar hacer. Hoy es el último ensayo que tenemos todos juntos, mañana la gala. Y de ahí cada uno se irá a su vida como era antes. Mantendremos el contacto, eso seguro, pero no tendré que verla todas las semanas. A lo mejor eso es lo que necesito para no hacerme tanto daño. Miro de reojo a Anna. Está comiendo y hablando con Roko y Arturo. Decido distraerme yo también y preguntarle a Santi que cómo le va el ensayo.
-Pues bastante bien. A ver mañana con los trajes cómo estamos. Me hubiese gustado hacer de Olivia, pero Anna me dijo que mejor lo hacía ella-Santi.
-Claro-le digo distraídamente.
Sólo a mí se me ocurre preguntarle a Santi, sabiendo que le toca actuar con la rubia. Si es que soy masoca.
-¿Me estás escuchando?-me pregunta Santi.
-¿Eh? Sí, sí, claro...-Dani.
-¿Entonces te parece bien?-Santi.
-Claro, lo que quieras-Dani.
-Bueno entonces hay que avisar a las bailarinas para que hagan el striptease durante tu número-Santi.
-Sí, sí...-Dani.
-¡Dani! ¿Qué te pasa? Que estás como ido...-Santi.
-¿A mí?-le miro, quitando la atención de la catalana-Nada...
-Ya... A otro con esas. Sabes que me lo puedes contar, ¿verdad?-asiento-Es por la noticia bomba, ¿no?-asiento de nuevo-Sabías que tarde o temprano iba a pasar. Tienes que olvidarte de ella, tío. No puedes estar jugando a dos bandas. Sabes que como se entere tu chica, se lía.
-Lo sé, pero no puedo evitarlo...-Dani.
-¿Has hablado con ella?-Santi.
-Sí y hemos quedado como amigos-Dani.
-¿Y entonces? ¿Qué problema hay?-Santi.
-Que han sido tantos los momentos buenos que hemos pasado, tantas risas, complicidades...-Dani.
-Ay tío, estás muy mal. Tal vez deberías hablar con la psicóloga-Santi.
-¿Y qué le cuento? ¿Qué me he enamorado de una compañera teniendo yo novia? ¿Y que me he enfadado porque se ha quedado embarazada de otro, que resulta que es su novio?-Dani.
-Precisamente. Aunque no sé si te va a entender con tanta pregunta-Santi.
Su comentario hace que saque una media sonrisa.
-Gracias tío-Dani.
-¿Por qué? Si no te he dicho nada-Santi.
-Por estar ahí siempre. Que aunque te metas con nosotros, tampoco permites que estemos mal-Dani.
-¡Anda! No te me vayas a poner sensiblón ahora ¿eh? Que para eso ya están las chicas y sobre todo mañana-Santi.
-¿Qué dices, amiguete?-le pregunta, en tono serio, Llum.
Aguanto una risa y le palmeo el hombro.
-A ver cómo sales ahora de esta, tío-Dani.
-¡Pero ayúdame!-me suplica en voz baja.
-Estoy esperando-le dice Llum cruzándose de brazos.
Decido ayudarle por una vez y sin que sirva de precedente. Él antes me ha ayudado, aunque sin él poner intención.
-Que dice que mañana todos vamos a llorar en la gala por tener que despedirnos-Dani.
-Ah ya. ¿Cuánto tiempo lleváis juntos?-me pregunta Llum sonriente. Ya ha descruzado los brazos y la tensión se ha relajado.
-Pues desde octubre, puede que últimos de septiembre. ¿No Santi?-Dani.
-Sí, creo que fue últimos de septiembre-me dice distraídamente.
La conversación se torna a cómo nos conocimos y cómo empezamos. Todo por curiosidad de Llum que no estaba aquí cuando todo esto empezó. Santi me susurra un gracias y yo le dedico una sonrisa en compensación. La puerta se abre y veo a Santi levantarse. Y es que han aparecido Ángeles y María. A todos nos ha dado algo este programa. A mí puede que el triunfo. Y si no gano, al menos me ha dado buenos amigos y una experiencia única.

No hay comentarios:

Publicar un comentario