Ha llegado el momento de despedirse y me da pena. Todo lo que he vivido aquí, en las galas, con mis compañeros tanto en el hotel como en la sala VIP, no se va a volver a repetir. Al menos tenemos los teléfonos para llamarnos y quedar alguna vez. Pero ahora cada uno seguirá su camino y será más difícil vernos. Aquí nos veíamos todas las semanas el día del ensayo, el de la gala y el día después. Nos hemos ido hasta juntos de fin de semana. Creo que habrá que organizar otro fin de semana antes de volver a nuestras rutinas.
No sé cuánta gente habrá hablado antes de mí ni lo que habrán dicho, pero yo me voy a despedir a mi manera. No, tranquilos que no va a ser con un chiste, jeje. Ahora que no hay nadie por aquí y nadie me escucha, puedo opinar libremente tanto de compañeros como de jurado.
A ver, quería decir antes que nada que a Carolina no la odio ni me cae mal. Simplemente me sentó mal cómo me valoró y los pocos puntos que me puso. Aunque, como decía el amiguete, a ver qué iban a hacer si nos íbamos Javi, Ángeles, Santi y yo; a ver quién se llevaba los 4. Estábamos como encasillados nosotros 4 en las notas bajas: del 4 al 6. Vale que no siempre me he llevado las notas bajas, pero la mayoría del tiempo.
Voy a empezar por mis compañeros porque ha sido con los que más tiempo he pasado y más trato. Con Arturo he compartido cuarto, risas y aventuras. Bueno a las aventuras también se ha unido el amiguete. Todavía me acuerdo de cuando me vestí con la ropa de Anna por una apuesta que perdí junto a Santi, que se vistió con la ropa de Ángeles (Anna y Ángeles compartían habitación). Y de Javi puedo decir que es muy buena persona, que ha sido la voz de la experiencia, el que nos ponía un poco de límite a nuestras locuras. A lo mejor tiene que ver que esté con María. Todo se pega, ¿no? jaja.
Y ahora voy a hablar de mis compañeras femeninas. Sé que queréis que hable de Anna la primera, para ver qué nos traemos, si estamos juntos o no. Al final todo aclarado y cada uno va a seguir con su pareja y con su vida. Sólo nos sentíamos solos aquí, en Barcelona, en el programa, y nos dábamos cariño. No es fácil ver a las parejitas felices y tú solo acordándote de tu chica y de tu hijo. También es verdad que Anna me empezó a gustar como algo más que una compañera o amiga. Es que es muy guapa la jodía. No me lo negaréis, ¿verdad? Pues eso. Con esa belleza es imposible quedarse prendado de sus ojos, de su pelo. No, tampoco voy a empezar con los piropos. Tranquilidad. Con Ángeles y Roko me he llevado muy bien la verdad. Son chicas muy majas y agradables, siempre con una sonrisa en la cara. Además que entre compañeros cantantes nos entendemos. Y por último voy a hablar de María, la yaya, la abuela o la madre. Como lo queráis decir. Ella nos ha cuidado como una madre. Pero también hemos tenido momentos divertidos con ella, tanto dentro como fuera de plató. Pero también es verdad que es la que te corta el rollo y lanza puyitas. Sobre todo a Anna, Arturo y Santi.
¿Tengo que valorar al jurado también? Bueno, pues empezaré por la rubia. No me cae mal, como ya he dicho antes, solo que me molesta que me dijese que no lo había hecho bien cuando me había esforzado. Eso a Mónica no se lo puedes decir porque te puede salir por cualquier lado. Creo que todos la tememos como jurado. Pero fuera de cámaras es una tía genial. Àngel es el que más me ha escuchado y soportado cuando me tenía que quejar o desahogar de la gala del día anterior. Los ensayos a veces servían como terapia. Y con Carlos me he reído mucho con sus imitaciones de personajes a la hora de valorar.
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