Relatado por Mónica Naranjo
Seguimos en la tienda. Estoy abrazando a Carolina para que se tranquilice. Está llorando y ha empezado a temblar.
-Pero, ¿por qué haces esto?-me atrevo a preguntarle. He notado que me respeta e incluso puede que sienta algo de admiración hacia mi persona por la forma de decir mi nombre.
-¡No te muevas!-me ordena lo que hace que retroceda en mi sitio-Pues verás...-su voz ya ha cambiado, no suena amenazante sino suave y triste-Me he quedado sin trabajo y tengo 2 hijos... Tendré que llevarles algo para comer, ¿no? Tú cómo eres una diosa y no te falta el trabajo... pues no te quejas... Pero yo... un simple obrero sin trabajo...
-Pero no son formas de entrar, hay otras formas de ganarse dinero.
-¿Ah sí? ¿Y cuál? No todos podemos tener esa voz tuya...-baja la mirada cuando dice eso.
Le miro sintiendo, por primera vez, lástima por él. Es víctima de la crisis. Tiene una familia a su cargo a la que alimentar. Puede que sus hijos sean pequeños... Buf, esto es demasiado. La crisis está afectando a demasiada gente. Pero lo que más pena me da son esos niños, los niños de la crisis que apenas tienen para comer, no pueden comprarse lo que quieren... Todos los niños tienen caprichos y esos pobres niños no pueden permitírselo porque sus padres no pueden dárselo.
-Se me ocurre una cosa...
-¿El qué?
-Puedo plantear una gala especial de Tu cara me suena para recaudar dinero para gente como tú... Porque este no es el camino apropiado...
-Es el único que he vito viable y que he visto.
-¿Por qué no bajas esa pistola? ¿Y dejas que ella se vaya?-le digo refiriéndome a Carolina.
-Eh... bueno...-accede.
-Churri, puedes irte cariño.
-Pero sin tonterías, ¿eh?-le vuelve a gritar y a amenazar.
-¿Qué te pasa con ella?
-Nada, mi ex me dejó y no me dejó ver a mi hijo. Estaba embarazada cuando me dejó y me hizo sufrir mucho.
La vida le ha dado muchos golpes a este hombre y ahora lo paga con la sociedad. Pero es que no ve que como siga así, va a acabar muy mal. Esto puede acabar en prisión.
Veo llegar a unos coches de policía y a Ángel que está muy nervioso, les pide entrar para verme.
-¡Mierda! ¡Has sido tú!-acusa a la de la tienda.
-¡Salga con las manos en alto!-se oye la voz de un policía por el megáfono.
-¿Y quieres que confíe en esta sociedad de mierda? Un rico roba y no le pasa nada y lo hace un pobre, y mira...-me dice con la voz quebrada con sus ojos anegados en lágrimas.
-Tengo un plan. Saca de nuevo la pistola.
Joder con el tío! Al final el también es víctima, pero no tenía derecho a tratar así a Carol, y mira a Móni, que buena que es, ayuda a alguien que le ha apuntado con una pistola, y le quiere ayudar a salir, si es que... y Àngel, pobre, que está preocupado... Grande Móni! Y Grande tu Vanessa! Next Pronto!
ResponderEliminarAhhh que bueno !!! Me encanta !! Felicidades voy leyendo a mil
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