jueves, 2 de mayo de 2013

Capítulo 79:Menuda sorpresa

Relatado por Daniel Diges

Voy llegando a Madrid, ya veo el paisaje madrileño. Me toca ensayar en casa pero también disfrutar de mi chica y de mi hijo. Llego a la estación y el tren para. Cojo la maleta y bajo del tren. Dispuesto a irme a casa para ver ya a Alejandra, ya que no me ha contestado.
-¡Papi!-oigo la voz infantil que me resulta muy familiar. Galileo viene corriendo hacía mí. Dejo la maleta y le cojo en brazos.
-¡Hijo mío! ¡Qué sorpresa!
Se acerca Alejandra a nosotros sonriendo.
--Mira mami, se ha alegrado.
-¡Claro!-le dice a nuestro hijo.-¿Qué tal cariño?-me pregunta dándome un beso en los labios como saludo.
-Bien, aunque algo cansado...
-Vamos a casa y descansas-me dice Alejandra.
Suelto a Galileo en el suelo y cojo la maleta. Se agarra de mi mano y de la de mi chica. Salimos de la estación y vamos dando un paseo hasta casa. Total, no está lejos nuestra casa. Al de un rato caminado llegamos a nuestro portal.
-Papi, ¿nos vas a imitar algo?
-Tengo que ensayar para la siguiente gala, así que sí...
-Pero deja a papá hoy que viene cansado del viaje, del ensayo que habrá tenido...
-Sí, hoy he tenido ensayo...
-Pero tienes que cantar delante mío, ¿eh? No vale cuando yo esté en el cole...
-Que no, tranquilo amor mío.
Alejandra saca las llaves y abre. Galileo entra corriendo dejándonos a ella y a mí en la puerta. Nos vamos al sofá y yo me siento en el sofá. Más bien me tiro con el cansancio que tengo. La maleta la he dejado en el hall, al lado de la puerta. Cojo el mando de la tele y la enciendo para relajarme.
-¡Papi! ¡Papi! ¿Jugamos a la wii?-me pregunta Galileo saltando.
-Vete a tu habitación a jugar, anda y deja a papá en paz...-le dice su madre.
-Pero mamá...-pone carita triste.
Alejandra me empieza a masajear el cuello y yo me empiezo a relajar.
-Jo, yo quería jugar...-se queja el niño arrastrando los pies yéndose del salón.
-Por fin solos...-me dice Alejandra sensualmente.
Baja sus manos por mi pecho dándome besos en el cuello. Se gira y se pone frente a mí dándome besos en los labios. Disfrutando de cada beso, de cada caricia. Nos vamos tumbado en el sofá. Alejandra se pone encima mío y se quita la camiseta quedándose en sujetador. Me quito la camiseta con ímpetu y ella baja a mis pantalones. Le quito los suyos y hacemos el amor salvajemente. Quedamos exhaustos al terminar y nos quedamos tumbados muy juntos, abrazados.

1 comentario:

  1. WoW vaya sorpresa! Pero me parece injusto la manera en la que Alejandra a tratado al peque! Pero... hacen el amor con el niño en casa... o mejor dicho un "hermanito" Bueno, como siempre, Next Pronto!

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