Relatado por Natalia
Hace un momento que hemos llegado al hospital. Todos tienen caras largas y la verdad no sé cómo animarles. La que más me preocupa es Kim. Es su tío y está más afectada. En el mostrador nos han dicho que esperemos en la sala de espera, que ahora nos recibirá el médico que le lleva. El tiempo se hace eterno en esta sala llena de familiares que esperan a los que están dentro.
-¿Estás... mejor...?-le pregunto a Kim.
-Te juro que como le pase algo a mi tío... ¡La mato yo misma!-Kim.
-Tranquila, muchacha-Myriam.
-¡Te va a dar un sincope!-María.
-¿Quién se viene fuera?-pregunta Anna.
-Va, ¡yo!-Dani D.
-¡Y nosotros!-Ángeles y Santi.
-Yo también salgo. ¡Y ánimo!-Myriam.
Han salido unos cuantos a la calle, supongo que a fumar o a tomar el aire. Hace falta que cambien las cosas por aquí. Al menos estará fuera de juego una temporada.
Viene un médico y Vanessa se levanta en cuanto le ve. Se acerca a él y le da un beso. Hablan algo y se acercan a nosotros.
-¡Buenas tardes! Como sabéis, Àngel está estabilizándose pero aún está en zona de peligro-Rai.
-Pero, ¿qué le pasa?-pregunta Kim alterada.
-Pasa a mi despacho y te lo cuento-Rai.
-Adiós cariño-le dice Vanessa dándole un beso.
-¿Tú no vienes?-Rai.
-No, esto es cosa de familia-Vanessa.
-Pues hasta luego-y besa a Vanessa de nuevo.
-Era él el que te ha llamado, ¿verdad?-le pregunta María.
Vanessa se empieza a reír y a ponerse muy roja.
-Mírla qué roja se pone...-Natalia.
-¡Oye! Ya, ¿eh?-Vanessa.
-¡Ay mírala qué vergonzosa!-Arturo.
-Sí, ya está. No nos pasemos con ella, que es el amor el que la ha cambiado...-Natalia.
-¿Y cómo es que tú te has quedado aquí dentro?-le pregunta Vanessa a Arturo.
-No me apetece congelarme...-Arturo.
-¿Seguro que es eso?-Natalia.
-Ay... Lo decimos ya ¿no, cariño?-dice Nekane.
Todos nos giramos en dirección a ella para mirarla asombrados.
-Pero, ¿qué dices? ¡No inventes, niña!-Arturo.
Relatado por Arturo Valls
No me puedo creer lo que está diciendo esta niña. No sé qué habrá comido, pero no es cierto lo que dice. Yo estoy feliz con mi mujer y mi hijo. Además que no le he insinuado nada. Se ha montado la paranoia en la cabeza.
-Mejor me voy fuera...-Arturo.
-Me voy contigo-Nekane.
-¡Que me dejes en paz! ¡Loca, que estás loca!-Arturo.
Abro la puerta, he ido avanzando para que no me pille, que da a la calle de la sala de espera. Veo a mis compañeros, están en un corro un poco más allá. Me acerco a ellos.
-¿Qué te pasa, Arturo? Tienes mala cara...-Myriam.
-Sí, parece como si hubieses visto un fantasma-Santiago.
-No os lo vais a creer pero Nekane, la prima de Vanessa, cree que estamos juntos-Arturo.
-Es una niña, síguele la corriente...-Dani M.
-Mejor no porque si le sigue la corriente, se va a hacer ilusiones y va a ser peor-Ángeles.
-Llama a Patri y que venga-Dani D.
-¡Eso! Y que la ponga en su sitio-Anna.
-No sé si va a resultar con esa cría...-Ángeles.
-¿Por?-Dani D.
-Porque... ¡Es de armas tomar! Antes le ha llamado vieja a María...-Ángeles.
-¿Qué me estás contando?-pregunta Myriam muy sorprendida.
-Lo corroboro que yo estaba allí-Anna.
-Vaya con esa niñita...-Dani D.
-Pues hay que ponerla en su sitio. ¡Faltaría más!-dice muy seria Myriam.
-Déjalo profe, no te la vaya a liar-Arturo.
-No la temo. Y vosotros, los papis, me vais a ayudar-dice Myriam señalándonos a mí, a Santi y a Diges.
-¿Y si...?-Anna le susurra algo a Dani y éste asiente.
*3 horas después*
Relatado por Mónica Naranjo
Nos encontramos en el avión camino de Barcelona. Estoy ansiosa por llegar. No sé en qué situación me encontraré a Àngel. Esto no puede ser un accidente. Ya van a por él y tengo una ligera sospecha de quién puede ser. Me entretengo mirando la revista del avión, pero empiezo a arrugarla de la rabia que siento. Cada vez que pienso en ella, me enciendo. ¡Que le deje en paz de una vez! Carlos está a mi lado.
-Tranquilízate Mónica, que va a estar bien. Ya lo verás...-Carlos.
Le miro y asiento sonriendo. Pero, ¿a quién pretende engañar? Porque a mí no. Sé que no va a estar bien. Es la segunda vez que esa cabrona le hace algo a Àngel y no sé por qué, la verdad. ¿Qué le ha hecho Àngel? ¿Es tan grave como para querer... matarle? Me duele hasta pensar esa palabra. Pero no, Àngel no puede morir. Tiene que seguir haciendo sus locuras de siempre, dando besos a todo el mundo y cuando se apagan las luces, darme los auténticos a mí. Quiero discutir de broma con él porque a veces no coincidimos en las votaciones ni en los criterios. Le quiero a él. Quiero tenerle siempre a mi lado. El viaje se me está haciendo eterno. A lo mejor porque lo quiero tener entre mis brazos y no quiero perder ni un segundo sin estar junto a él. Dejo la revista en el asiento y miro por la ventanilla. El cielo está azul y hay algunas nubes blancas por las que pasamos. Me acomodo en el asiento e intento relajarme.
*1 hora después*
El avión aterriza en Barcelona. Salimos al exterior y cogemos un taxi que hay en la puerta.
-Al hospital Central, por favor. Y con prisa-Mónica.
-Respira Moni-Carlos.
Por suerte hoy no hay casi tráfico y llegamos en 10 minutos. Carlos paga y entramos dentro. Nos acercamos al mostrador y preguntamos por Àngel
-El doctor Ibáñez está con su sobrina-me dice Teresa, la recepcionista.
-¿Puedo entrar, por favor? Soy la pareja de Àngel...-Mónica.
-Pase usted, está en el despacho 2. Usted-le dice a Carlos-tendrá que esperar en la sala de espera.
-¿Estarás bien?-me pregunta Carlos.
-Sí, no te preocupes-Mónica.
Carlos se va a la sala de espera y yo me voy al despacho al que me ha dicho. Llamo a la puerta, dicen adelante desde dentro y abro la puerta. Kim se gira y la veo con lágrimas en los ojos. Me acerco enseguida a ella y la abrazo llorando yo también.
-Siéntese, por favor-me pide el médico.
-¿Puedo verle?-le pregunto. Ahora mismo sólo quiero verle, no quiero saber nada de su estado. Necesito estar cerca de él, sentirle cerca, verle.
-Necesitamos operarle porque tiene una costilla rota incrustada en el hígado. Y la pierna... Le había pasado algo antes, ¿verdad?-pregunta Rai.
-Sí... Le dispararon en la pierna y... luego le clavaron unas... unas...-suspiro-tijeras...
-Si me firma aquí, podremos operarle cuanto antes-me dice tendiéndome un papel.
-Pero quiero verle antes, por favor. Déjeme unos minutos a solas con él, por favor-le suplico.
-Pase, pero 5 minutos-Rai.
Me tiende un boli y firmo rápidamente antes de ir. Kim se levanta de la silla también y nos acompaña.
-Cariño, luego entras. En cuanto esté mejor-le dice Rai a Kim.
Pasamos las puertas de la zona de boxes y me guía por las cortinas hasta llegar a la que está Àngel. Entro y le veo entubado y conectado a una máquina. De la impresión me echo a llorar. Me acerco lentamente a él y le cojo la mano. Y como si quisiese que despertase, de mis labios surge la letra de la canción "Óyeme". Al finalizar la canción, me inclino hacia él y le dejo un beso en los labios empañado en lágrimas.
-Àngel, por favor, tienes que luchar por ti, por mí, por tu sobrina, tus padres, tu hermano y toda la gente que te quiere. El mundo no se puede quedar sin Àngel Llàcer. Tienes que vivir, mi amor, no me puedes dejar sola-Mónica.
Rai viene acompañado de un celador. Me acompaña fuera y el celador empuja la camilla separándolo de mí.
-No se preocupe, señora. Le salvaré y haré que vuelva a ser el de siempre-me dice Rai.
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