lunes, 13 de abril de 2015

Capítulo 310:Hazme caso

Relatado por Myriam Beneditted


He de reconocer que María nos tiene a todos intrigados con la noticia que tiene que dar, pero no da. Me acerco lentamente a donde ella. Está tranquilamente jugando con Javi, Àngel y Carlos. Me pongo detrás de ella en el sofá y me quedo así, sin decir nada.
-Vamos a jugar a otra cosa, anda-oigo decir a Ángeles.
Me giro y veo que viene del pasillo. Me mira María sonriendo.
-¿Qué haces, Myriam?-María.
-Nada, aquí observando la partida más de cerca...-digo con una sonrisa disimulando.
-Ya, ya...-María.
Intento que no se me note mis intenciones y sigo sonriendo. Miro a Giu y le sonrío ilusionada y le mando un beso. Ángeles se acerca y hace que la escuchemos. Voy rápidamente al lado de mi chico y le beso. Me pasa el brazo por la cintura y la escuchamos atentamente.
-A ver vamos a jugar a juegos más físicos para interactuar con todos-explica Ángeles.
-¿Y de qué se trata?-pregunta Anna.
-Ahora os lo explica Vane que es la que sabe...-Ángeles.
Ángeles da paso a Vane que pide salir a María y Javi. Nos explica el juego para ellos, pero que en realidad va a ser una venganza por lo de no contarnos la noticia. Todos sonreímos.
-¿Lo habéis entendido?-nos pregunta Santi.
Todos asentimos y Ángeles va a por María y Javi. Mónica ha ido a por 2 sillas y 4 cucharas. Pone las sillas en medio del salón y da disimuladamente una cuchara a Arturo y otra a Santi. Luego da una cuchara a María y otra a Javi.
-¿Y en qué consiste este juego?-pregunta María.
-Os vais a sentar en la silla y os ponéis la cuchara en la boca. Por turnos intentáis dar al otro con la cuchara en la cabeza-explica Ángeles.
María y Javi se sientan en las sillas y se ponen la cuchara en la boca. Arturo se pone detrás de María y Santi, de Javi. María ve a Santi. Se quita la cuchara de la boca y se gira y ve a Arturo detrás suyo.
-¿Y estos 2 para qué están?-María.
-Son los controladores de que el juego se efectúa correctamente-Ángeles.
Nos sentamos en sitios para que podamos ver todos el desarrollo del juego y empieza. El juego se desarrolla tal cual lo ha explicado Ángeles, excepto para María. Cada vez que le toca a Javi dar con la cuchara, le da Arturo más fuerte. Veo a los demás sonriendo viendo esta "tortura". Al de un rato, María se quita la cuchara y protesta.
-Bueno ya vale, ¿no?-protesta tocándose la cabeza dolorida.
-¿Vas a contar la noticia?-le pregunta Arturo sonriendo.
-Orejitas... que puedes acabar muy mal...-le dice girándose.
-¿Qué? Si no he hecho nada...-Arturo.
-A ti y a quien haya ayudado en este plan...-María.
Miro divertida la escena al lado de mi chico. Sonrío a Giuseppe y le beso. Me dice "ti amo". Me encanta cuando me habla en italiano y sobre todo cuando me dices cosas preciosas. Es todo un amor. Intentamos hacer presión de grupo para que María hable suplicándole, amenazándola, intimidándola. Pero creo que es peor.
-Pues ahora no os lo cuento hasta el día de la boda-María.
-Que a saber cuándo es...-dice Àngel sarcásticamente.
-¡Cuidao profe, que no te invito!-dice María entre risas.
-Pues yo no te invito a la mía...-Àngel.
-Ni caso a éste, yo te invito-Mónica.


*Lunes por la mañana*


Relatado por Arturo Valls


En cuanto me despierto, voy a la habitación de Santi y Javi. Anoche estuvimos hablando por whatsapp sobre su hija, que si la podía llevar yo porque para él iba a ser muy doloroso. Ya le dije que yo encantado de ayudar, pero que si no quiere estar con su hija el mayor tiempo posible antes de dejarla y despedirse. Pero él me dijo que se despediría aquí para que no se le hiciese tan doloroso. Llamo a la puerta y me abre ya vestido. Vamos a la habitación de Ángeles donde también duerme Calma. Santi llama a la puerta suavemente. Al rato abre Ángeles en pijama, con cara somnolienta y sonriendo. Le da un beso.
-¿Ya es la hora?-pregunta cambiándole la cara.
-Sí...-le responde Santi con cara triste también.
-Yo también estoy...-me asomo con una sonrisa.
-Ay Arturo, gracias por ayudarnos...-me dice Ángeles devolviéndome la sonrisa.
Sé que le está costando horrores sonreír esta mañana, pero lo está intentando por Santi para que no se venga abajo. Vuelve a entrar a la habitación y cierra la puerta. Miro de reojo a Santi. Tiene la peor cara que le haya visto nunca. No es justo que le esté pasando esto. Pero tengo una idea o al menos algo que voy a intentar. Sea como sea intentaré que Calma no se aparte de Santi y Ángeles. O como mucho que se vaya con algún familiar. No sé cómo animarle, por lo que me quedo callado. Le miro y le sonrío para que sepa que cuenta conmigo. Pero no consigo animarle. Al rato sale Ángeles con Calma en brazos, dormidita. Lleva su mochilita, que le coge Santi, y vamos al ascensor. Bajamos al hall y vamos a la cafetería, a estas horas vacía. Pedimos un café para nosotros y un Cola Cao para la chiquilla. Vamos a una mesa a sentarnos. Ángeles sigue teniendo a Calma en brazos. Nos traen las bebidas. Vamos a desayunar antes de irnos. Bueno antes de irme yo con la niña y ellos para estar en la despedida.
-Cariño, despierta...-la mueve un poco Ángeles para que se despierte.
Calma se mueve un poco, con sueño, y abre sus ojitos. Tiene sueño. Normal, es muy temprano para ella. Hasta para nosotros es temprano. Son las 7:30 de la mañana. Normalmente nos despertamos sobre las 9.
-Calma, cariño, tienes que volver a Madrid-le dice Santi intentando aparentar normalidad.
-¿Por qué? Yo me quiero quedar aquí, con vosotros...-Calma.
-Es que tenemos que trabajar y no podemos estar contigo...-Santi.
-Pero me quedo con Vane o con alguien...-Calma empieza a hacer pucheros.
-Ángeles, por favor...-le pide porque no puede continuar.
-Calma, cariño, tienes que tomarte el Cola Cao e irte con el tito Arturo-le explica Ángeles.
-No, no quiero ir-empieza a llorar.
-¿No quieres venir conmigo?-hago como que hago pucheros para intentar hacerla reír y que sea un poco más fácil esto.
-Sí, pero... ¿y papá y mamá?-me pregunta Calma.
-Pronto se reunirán con nosotros. Es que en nada tienen ensayo y tienen que irse allí...-le señalo la calle.
Parece que la he convencido porque Ángeles le consigue dar el Cola Cao y que se lo tome. Nos tomamos nuestros cafés y salimos al hall. Ángeles deja a Calma en el suelo y la coge Santi.
-Cariño, muy pronto estaremos juntos. No olvides que te quiero mucho-abraza a su hija fuerte.
-Papá...que me ahogas...-Calma.
-Perdona, pero es para demostrarte todo lo que te quiero-Santi.
-Yo también te quiero mucho. ¿Por qué me tengo que ir?-Calma.
-Por el trabajo, que estamos muy ocupados todos. Pero vas a estar muy bien allí en Madrid, como siempre-dice Santi intentando contener las lágrimas.
Se la pasa a Ángeles que la coge también en brazos y la abraza y la besa entre lágrimas.
-No llores, mami. Te voy a querer siempre, aunque no esté aquí-Calma.
-Eres una niña maravillosa y muy buena-dice entre lágrimas-Te quiero, pequeña.
Santi le pone la chaqueta y la mochila con cuidado. La cojo en brazos y Ángeles y Santi me acompañan al parking. La idea es ir en coche. También podríamos ir en tren, pero prefiero conducir. Monto a Calma y le pongo el cinturón. Santi y Ángeles me abrazan para despedirse de mí y me vuelven a dar las gracias. Monto y me pongo en marcha. Veo por el espejo retrovisor como se despiden de nosotros. Conduzco por la autopista y cuando veo en el cartel mi destino, me desvío hacia él. Me he prometido ayudarles y les voy a ayudar. Al llegar, cojo a Calma.
-¿Dónde estamos?-pregunta Calma confundida.
-Ahora estás malita, ¿vale?-Arturo.
-Pero si no estoy mala... No me duele nada...-me dice sin entender.
-Tú hazme caso a mí, ¿vale? Muy pronto volverás a estar con tus papás, pero sólo si sigues mis consejos-Arturo.

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