Relatado por Àngel Llàcer
Empiezo a cantar el cumpleaños feliz, pero me dicen que no cante más. Que mejor cante Mónica. Mónica se acerca a mí y me susurra al oído:
-Trae la tarta y luego tendrás tu recompensa...
Me voy enseguida a la cocina. Saco la tarta de la nevera. La verdad es que tiene una pinta más buena... La ha elegido Mónica y todos sabemos que tiene muy buen gusto. Voy lentamente al salón donde Mónica me está mirando. Me guiña, sonríe y empieza a cantar. Me voy acercando a la mesa y la coloco encima.
-¿Y las velas?-pregunta Calma en cuanto terminan de cantar.
-¡Sabía que se nos olvidaba algo!-Mónica.
-No pasa nada, está bien así-Javi.
-¿No tienes alguna vela por casa?-Àngel.
-Ni idea, tendría que buscar-Mónica.
-Pues no te molestes, de verdad-María.
-¡Eso! Que como tengas que buscar 52... jajajaja-Arturo.
María le pega una colleja que ni ve venir. Arturo se queja y ya está el espectáculo servido. Me posiciono en el lugar de Arturo.
-¡Venga! ¡A comer!-exclama Santi cortando el rollo.
Javi empieza a cortar la tarta y a repartir.
-Cariño, déjales a ellos-me susurra Mónica.
-Pero yo también me quiero divertir...-protesto.
-Vale, pero luego no te quejes, ¿eh?-Mónica.
-No mami...-digo con sorna dejándole un beso en la mejilla.
-¡Anda tonto! Come y calla...-me dice entre risas.
Le robo un trozo de su plato con la cucharilla y me lo como. Se tapa el plato para que no le vuelva a robar. Miro a mi alrededor: Santi le está dando a Ángeles que a su vez le está dando a Calma, Roko come a trozos pequeños como saboreando, Dani al lado de Anna riendo y tonteando y lo mismo se puede apreciar con Arturo y Vane. Estos 2 no paran y eso que tienen a su pareja.
-Y ahora los regalos, ¿no?-Myriam.
-¿También me habéis traído regalos? Chicos, no hacía falta...-Javi.
-Un cumpleaños sin regalos se queda en nada...-Àngel.
-Pero después del karaoke, ¿eh?-Mónica.
-¿Karaoke? ¿Y no tienes un FIFA o algo?-pregunta Arturo.
-Miraré en el cuarto de mi hijo...-Mónica.
-Pedigüeños...-digo como quien no quiere la cosa.
-Es que ya cantamos en el programa, ahí tiene razón Arturo-Anna.
Relatado por Santiago Segura
Mónica se va del salón. Ahora no la miro de la misma manera desde que me ha dicho lo de mi hija. No sé, la tengo un poco de odio ahora mismo. Lo intento disimular para que Àngel no me pregunte, pero prefiero que no esté presente la verdad. Si no fuese por Javi, me largaría de aquí ahora mismo. Y me llevaría a mi hija conmigo. Es mi hija y tengo derecho a estar con ella y ella con Ángeles y conmigo. Somos su familia. Soy su padre y Ángeles es como una madre para ella. Y de repente viene la doña perfecta a decirme lo que es mejor para Calma. Pero, ¿qué sabrá ella? Demasiado estoy aguantando sin decir nada. Miro a Calma con una sonrisa fingida, no quiero que se preocupe. Cuando termina de comer, porque está llena, se va a jugar con las chicas y yo me quedo con Ángeles. Me lo nota y se apoya en mi hombro y me abraza en silencio. Estoy intentando contener las lágrimas. No quiero mostrarme débil delante de todo el mundo. No es mi estilo. ¿Qué pensarían de mí? Me disculpo con Ángeles y voy al sofá donde he dejado mi regalo para Javi, es una camiseta de las mías; de Torrente. La aprieto contra mi regazo y empiezo a recordar mi personaje: Torrente sí que es fuerte y no se deja intimidar por nadie. Debería aprender de él para no estar así. Vuelve Mónica, oigo sus tacones bajar las escaleras. ¿No se podría haber quedado arriba? Me levanto del sofá con el paquete bajo mis brazos.
-¡Vamos a dar los regalos y luego seguimos!-Santiago.
-He traído la consola de mi hijo, luego la conectamos a la tele y podéis jugar si queréis-dice Mónica con una sonrisa.
Los demás van a por sus regalos y yo me espero a una distancia prudente. Ni me acerco a Ángeles, ni a Javi. Sólo a mi hija y me mantengo a unos metros de ella. La observo jugar feliz. No me puedo perder estos momentos porque la puta de su madre quiera y porque Mónica así lo quiera también. ¿Me quieren destrozar la vida entre todos?
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