Relatado por Mónica Naranjo
He quedado con la churri para acompañarla al hospital. De momento sólo os diré eso. No voy a deciros más por si ella no quiere que se sepa de momento. Me he despertado 1 hora antes de la acordada para prepararme, pero ya estoy con el tiempo justo. No sé cómo me lo monto pero siempre ando a contrarreloj. Menos mal que la churri me conoce y sabrá esperarme. Bueno si quiere que la acompañe, me esperaré. Y ella me pidió que la acompañase. Lo de llegar tarde a los sitios es algo psicológico ya. Mira que yo me pongo el despertador 1 hora antes e intento que me dé tiempo a todo. Pero luego no sé qué me pasa que llego justa o tarde. Me termino de arreglar y bajo al hall donde he quedado con Carolina. Está ya esperándome y en cuanto me ve llegar corriendo, sonríe. Está tan acostumbrada que ya se lo toma a broma.
-¿Hoy qué te ha pasado? ¿No podías levantarte de la cama? ¿Alguien te ha parado el despertador?-la voy a contestar, pero ella me interrumpe-¡Espera! ¡Ya sé! Has visto un ángel en la ducha-remarca el "ángel".
La miro sonriendo.
-Ja ja, muy graciosa. Pero hoy Àngel no me ha entretenido-Mónica.
-Vamos yendo y me lo cuentas, anda. Seguro que es una historia genial-me dice sonriendo.
-Tampoco te creas...-Mónica.
Salimos del hotel y nos caminamos hacia la parada de autobús. Le voy contando que a pesar de intentarlo, no consigo llegar puntual. Pero bueno, hoy no he llegado tan tarde. Que no se me queje tanto que sólo han sido 5 minutos. Podría haber sido más. Llega el autobús y nos montamos. Vamos al Central como ya os imagináis, pero como he dicho antes no voy a decir nada a menos que ella quiera. Así seguís nuestra aventura matutina hasta el hospital con nuestras bromas, nuestros cotilleos y risas. Porque algo que no falta nunca entre nosotras 2 son las risas. La rubia es muy divertida y me lo paso genial con ella. Al llegar al hospital, bajamos en la parada y vamos a la entrada.
-Tú tranquila churri. Además que ahora ya lo sabes, ¿no?-Mónica.
-Ya, pero aún así... Habían dicho que no...-Carolina.
Nos acercamos a donde Teresa. Ya es como de la familia. Visitamos tanto este hospital, sea por unos o por otros, que nos acabamos conociendo todos.
-¡Mónica, Carolina! ¿Os pasa algo?-nos pregunta Teresa nada más llegar.
-Nada grave, aquí la señorita que quiere ver a...-Mónica.
-¿Dónde está Vero?-salta emocionada Carolina.
-Estará en el despacho, ahora la aviso. Esperad en la sala de espera, por favor-Teresa.
Nos vamos a la sala de espera. Carolina no hace más que sonreír y caminar de un lugar a otro, me está poniendo nerviosa. Pero la sonrío porque en el fondo la entiendo que esté tan nerviosa. No todos los días le ocurre a uno lo que le ha pasado a ella. Al cabo de un rato, se acerca Vero que le dice a Carol que la acompañe. Yo me quedo rondando cerca de la sala. Me parece ver a Calma, la hija de Santi. Me pareció decirle en Figueres que la llevase a Madrid a los Servicios Sociales. Me acerco a la niña por la espalda y le toco suavemente el hombro para que me vea, pero no se asuste. La niña se gira y en cuanto me ve, sonríe.
-¡Tita Mo!-Calma.
-Calma, ¿qué haces aquí? ¿Estás malita?-Mónica.
-A mí me han dicho que estoy malita...-Calma
-¿Y papá?-Mónica.
-Papá en el hotel, yo he venido con el tito Arturo-Calma.
Cojo a Calma en brazos y me acerco de nuevo donde Teresa y le pregunto si puedo ver a Carlos un momento, que tengo que hablar con él sobre un asunto. Me dice que ahora le avisará, que espere un momento. Teresa coge el teléfono y habla con Carlos.
-¡Calma! ¡Calma! Vamos ven...-oigo que la llama Arturo.
-¡Es el tito!-dice Calma entusiasmada.
Me acerco de donde proviene la voz de Arturo con la niña en brazos. No sé qué hará aquí y menos con la niña. Pero la ha obligado a mentir. Creía que el problema era Santi, pero veo que Arturo también está metido en el ajo. Dejo a Calma en el suelo que va corriendo a donde él. Arturo la coge en brazos, pero yo me acerco a donde él.
-Hola Arturo-Mónica.
-¡Mónica!-se sorprende de verme-No sabía que estabas aquí...
-Lo que no sé es que haces tú aquí... ¿Y qué hace aquí Calma? ¿Por qué no está camino de Madrid?-Mónica.
-Calma se ha caído en el parque y la he traído para que la miren...-me dice Arturo convencido de sus palabras.
-En ese caso avisemos a Maca, que le hagan pruebas, que la pinchen...-Mónica.
-¡No! ¡Pinchar no!-exclama Calma asustada-Tito, por favor... No quiero que me pinchen...
Relatado por Carolina Cerezuela
Acompaño a Vero hasta su despacho donde nos espera Rai. Aunque me dijo la noticia por teléfono, estoy nerviosa. Además no es lo mismo escuchar la noticia por teléfono que en persona. Y por el médico que nos hizo las pruebas. Rai sonríe en cuanto me ve y nos saludamos con 2 besos. Hace lo mismo con Vero.
-Sentaos, por favor-nos pide amablemente.
Miro sonriendo a Vero que me ofrece su mano. Se la doy y nos sentamos juntas cogidas de la mano. Miro a la persona que está a mi lado que es idéntica a mí. No me lo puedo creer. Estoy a nada de saber la noticia que me ha traído aquí. Rai coge un sobre de encima de la mesa y lo abre. Saca unas hojas y se dispone a leerlo.
-Las pruebas de ADN realizadas en el hospital Central de Barcelona a Carolina Cerezuela y a Verónica Solé declaran que los resultados de parentesco son...-Rai para, otra vez la pausa que tan nerviosa me pone. Y veo a Vero la pone igual.
-¡Venga, dilo ya!-le mete prisa.
-¿No queréis un café, un chocolate o un agua?-nos pregunta Rai sonriendo. Parece que le divierte tenernos en ascuas.
-Agua te voy a tirar como no lo digas ya-Vero.
-Lo mismo digo-digo sonriendo.
-Vale, vale. Impacientes...-Rai.
Sube la hoja haciendo como que fuese un trozo largo, pero en realidad es un folio. Vuelve a leer lo que ya ha leído.
-...positivos-concluye Rai mirándonos con una sonrisa.
Miro a Vero y ella me mira a mí sonriente. Nos abrazamos felices. Al final se ha demostrado que somos hermanas. No podía ser una coincidencia que nos pareciésemos tanto, que a veces me sintiese rara, como cansada. Estamos un rato abrazadas recuperando los años perdidos. No me puedo creer que tenga una hermana gemela. Una hermana perdida que tras 32 he encontrado. Tras un rato, me levanto y abrazo también a Rai sonriendo y dándole las gracias.
-Ya verás cuando se lo cuente a Vane-Rai.
-¡Pero no seas cotilla!-le reprocha entre risas Vero.
-Ya se lo diré yo, la veo por allí a menudo-Carolina.
-Pero es mi chica...-dice poniendo cara de inocente.
-¿Qué? ¿Le dejamos contárselo?-le pregunto con una sonrisa a mi hermana.
-No sé yo si se lo merece por hacernos sufrir...-me responde Vero sonriendo.
-Por favor...-suplica Rai. Parece bueno y todo.
Hola, lo primero decir lo siento.
ResponderEliminarCreo que con este lo siento ya sabrás quien soy. No se como en los blogs se mandan mp privados de esos, tampoco recuerdo tu número porque cambie de teléfono. Solo quiero decirte que hiciste muchos adelantos y es difícil llevar hacia delante la historia, pero que realmente me encanta. Me gustaría saber, si aun tienes mi número, que me escribieras, necesitó hablar contigo. Si no sabes quien soy, me vendría bien si me escribes a yukilokikoki@gmail.com. Me arrepiento muchísimo de las cosas que hice, y las hice porque estaba ciega. Un saludo, Amethyst. Espero tu respuesta, sigue escribiendo.