Relatado por Arturo Valls
Chisteo a mi mujer para que se levante. María se ha quedado atónita.
-Arturo, ya es hora de grabar el programa.
-Sí, enseguida voy-le digo amablemente.
María se va cerrando la puerta al irse. ¿Y ahora cómo se supone que voy a grabar el programa así? Ay Patricia, Patricia. Lo que no me hagas hacer tú...
-Cariño, ¿y ahora cómo se supone que voy a disimular?
-Pues... ¡no lo grabes! ¿No lo puedes grabar mañana?-me pone carita de pena.
-¿Y hoy qué programa ponen? ¿El de los caballos haciendo el pino?-ironizo.
-¡Ven conmigo!-y me coge de la mano y salimos del camerino a medio vestir.
-¡Patri! ¡No!-pero ella me sigue arrastrando y no puedo más que dejarme llevar.
Salimos a la calle. estaremos dando el cante así vestidos... Más bien sin vestir.
-¿Qué haces?-le pregunto extrañado.
-Vamos a comprarnos ropa.
-Así, claro...
-Sí, que así te la dejan mucho más barata.
En fin, mujeres... Pero la hago caso y nos vamos a una tienda que ella propone. La gente nos mira al pasar. Pero, ¡qué vergüenza! ¡Madre mía! Entramos a una tienda donde la dependienta se nos queda mirando, sobre todo noto su mirada en mi entrepierna. Me estoy muriendo de la vergüenza. Que acabe ya este día, ¡por Dios!
Salimos de la tienda ya vestidos. Yo tenía que hacer algo, pero... ¿qué era?
-¿Vamos a la playa de aquí a pasear un rato?-me pregunta Patricia.
-¿Con este día? Hace frío...
-Sólo es pasear hasta que la cara se nos enfríe...
¿Cara? ¡Tu cara me suena! ¡Dios! ¡El ensayo! ¿Qué hora es? Las 6:15. Ángel me mata y no digamos de los compañeros que me estarán esperando.
-Lo siento, pero me tengo que ir, mi amor-me excuso ante mi mujer.
-¿Y no quieres estar conmigo? ¿A dónde tienes que ir?
Pero no la contesto. Me he puesto a correr en dirección a plató para llegar cuanto antes. Ay, pero mi maleta está en el camerino de Ahora caigo. ¿Qué hago? ¡Corre Arturo, corre!
No hay comentarios:
Publicar un comentario