Relatado por Carolina Cerezuela
Veo a la churri muy enamorada y a Àngel igual. Pero espero que no le haga sufrir a mi churri o se lo haré pasar muy mal... Que no sabe cómo son las amigas enfadadas, pues una amiga enfadada y embarazada es peor... Estoy muy sentimental. Echo de menos a Carlos y a mi niña Carla y lloro a todas hora. Llevo unos cuantos pañuelos gastados. Los tengo en la mesita de noche. Mónica se despierta y me ve sentada en la cama. Se acerca a mí.
-Churri, ¿estás bien? ¿Qué te pasa?
-Nada, que echo de menos a Carlos y a Carla... Y tengo ganas de galletas de chocolate...
-Bueno lo primero tendrás que esperar a esta tarde. Porque te vas esta tarde, ¿no?-asiento-Y a lo segundo... ¡Ven, vamos!-me coge la mano haciendo que me levanta.
-¿A dónde vamos?
-¡A comprar galletas, por supuesto!
-.Pero...
-Pero nada, ¡venga!
Me pongo la chaqueta y salimos de la habitación. Vamos a una tienda en la que venden de todo a comprar. Voy agarrada del brazo de Mónica. Es que es demasiado, le digo que tengo un antojo y ella decide comprármelo. Es que es genial esta mujer.
-Sólo tienes que elegir cuáles quieres-me dice Mónica estando ya en la tienda.
Hay de tantas variedades que no me decido. Sé que he dicho que quiero de chocolate, pero al ver las de limón y nata también se me han apetecido.
-Uy no sé cuál elegir... Porque quiero de chocolate, pero también me gustan las de limón y las de nata...-le digo.
-Coge de las 3, anda muñeca. Que pago yo.
-No, de eso nada. ¿Cómo me vas a pagar la 3? No, de ninguna manera.
-Que sí, no me seas.
Entra un hombre que me da mala espina, me da miedo.
-¡Venga! Vamos a pagar y vámonos...-le digo con miedo.
-¿Qué te pasa, churri?-nota mi nerviosismo y se preocupa.
-¡Manos arriba, esto es un atraco!-grita el hombre.-¡Vosotras 2! Quietecitas ahí y al suelo-nos dice apuntándonos con la pistola.
Me cuesta mucho agacharme con la tripa, pero m intento agachar.
-¡Venga rapidito rubia!
-¿No ves que está embarazada y no puede?-le dice Mónica.
-¡Hombre! Si tengo la suerte de estar con la gran Mónica Naranjo... Y usted-a la chica de la tienda-ponga el dinero de la caja en esta bolsa-dice tendiéndole una bolsa.
Empiezo a llorar de los nervios, Mónica me intenta tranquilizar abrazándome y dándome su apoyo.
-¡Cállate! ¡Haz que se calle!-le ordena a Mónica.
-Churri, todo va a estar bien ya lo verás... Venga, tranquilízate y deja de llorar...
Que cabrón... Pobre Carol, que mal lo está pasando, y el tío, es ciego, no? No ve que la pobre está embarazada? Que no se puede agachar? Yo, llego a estar allí, y tiro una estantería o algo hacía el, o una patada en... El cap, perfecto! Como siempre! Next Pronto!
ResponderEliminarBueno tendrá una excusa,ya verás... Para hacer lo que está haciendo...
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