Relatado por Santiago Segura
¿Lleváis mucho tiempo esperando mi idea? Jaja, ay pobres. La escritora es más mala que yo y ya es decir. Y ya estamos a martes. La idea era traer a la niña (que la hemos traído) y dejarla al cuidado de Vanessa que se ve que le encantan los niños. Y algo relacionado ha estudiado, ¿no? Pero cuando llegamos al hotel, nadie sabía nada. Arturo, que es el que más tiempo parece que está con ella, no sabe dónde está. Así que nos vamos turnando Ángeles y yo para cuidar a la niña. Cuando tengo yo ensayo, Ángeles se queda con Calma y a la inversa. Sólo espero que no le haya pasado nada a Vanessa. No sé desde cuándo no sabrán de ella, pero creo que unos cuantos días. Ahora hemos quedado para tomar algo con Arturo, Anna, Roko y mi niña Ángeles. Así que le preguntaré a Arturo si se ha enterado de algo.
Ángeles está jugando con Calma mientras yo me cambio de ropa.
-¿Y qué vamos a hacer con ella?-me pregunta Ángeles.
-Se la podemos dejar a...-empiezo a decir, pero no se me ocurre con quién se puede quedar.
-Oye, buenísima idea traer a la niña. Ahora nos va a estorbar y no vamos a saber qué hacer con ella. ¿Y mañana? ¿Eh? ¿Qué va a pasar? ¿Se va a quedar sola?-Ángeles.
-Algo pensaré, tranquila-Santiago.
-Es que se tendría que haber quedado con mis padres o con tu padre, no traerla a Barcelona-Ángeles.
-Tranquila, voy a bajar a ver si veo a María o a alguien que quiera y pueda cuidarla-Santiago.
-Más te vale porque luego hay que ir a comer y volver al ensayo. No sé tú, pero yo tengo que ensayar-Ángeles.
-Que sí! Que voy a buscar a alguien!-Santiago.
Me termino de vestir, me pongo los zapatos y cojo a Calma en brazos. Bajamos en ascensor al hall para ver si Àngel o Myriam pueden cuidarla ahora. Llego al hall y veo llegar a una rubia muy conocida. Y no viene sola. Me acerco a ellos.
Relatado por Carolina Cerezuela
Llegamos al hotel Carlos, Carla y yo. ¿Ese no es Santiago? Parece que sí y viene hacia aquí con su niña.
-¡Mi jurada favorita! ¡Hombre Carlos! ¿Cómo va eso?-Santiago.
-¿Qué pasa Santiago?-le pregunto ya de entrada. Este peloteo ya me suena a que va a pedir algo. Le conozco demasiado bien a este hombre.
-Nada, ¿qué va a pasar?-Santiago.
-¡Hola Santiago! ¿Esta niña tan guapa es tuya?-pregunta Carlos, mi marido.
-Sí, es Calma, mi ojito derecho. Y veo que tú también te has traído a tu hija, ¿eh?-Santiago.
-Bueno yo a 2-dice Carlos acariciándome la tripa.
-Estás muy tonto tú, ¿eh? Jajaja. Santi, dime qué quieres anda!-Carolina.
-Ya que te he visto te voy a pedir un favor...-Santiago.
Carla se despierta en ese momento. Carlos la lleva en brazos.
-A ver, dime. Si te puedo ayudar...-Carolina.
-Hola, me llamo Calma. ¿Y tú?-Calma.
-¡Hola! Yo Carla-Carla.
Miro a las niñas y veo que ya se están conociendo. Parece que se han caído bien.
-Que si podrías cuidar de mi hija... Es que luego tengo ensayo y tal... Y como tú hoy no tienes que hacer nada...-Santiago.
-Hoy vale, pero ¿y mañana?-Carolina.
-Eh...-Santiago.
-Cariño, si quieres ya me quedo yo con las niñas...-Carlos.
-¿De verdad que lo harías?-le pregunta Santiago a Carlos. Carlos asiente-Gracias tío.
Me tiende a su hija y la cojo en brazos. Es todo muy precipitado. Muy bien! ¿Y ahora cómo cojo la maleta? Nos acercamos a la recepción a pedir la llave de la recepción y el recepcionista nos pregunta que si necesitamos ayuda. Por tanto, llama a un empleado para que nos suba las maletas y nos abra la puerta de la habitación. Pero qué morro tiene Santiago. Nos ha dejado a su hija y se ha ido. A ver, que no me importa y así Carla ya tiene a alguien con quien jugar. Pero qué cara tiene Santiago, ¿no?
Preguntaréis que qué hacemos tan pronto aquí, pero es que echaba de menos todo esto, a mi churri y aunque no lo quiera reconocer a este gamberro que me ha encasquetado a su niña también, jeje.
Relatado por Natalia
Estoy muy contenta. Estoy de vuelta en Barcelona y lo del traslado de expediente e intercambio ya está hablado y me han dicho que sí que me lo pueden hacer. Se lo he dicho a Kim y que me venga a recoger a la estación que ya estoy aquí. Me ha dicho que me espere un poquito, que la va a acercar su madre porque sola no la dejan venir. Bueno, en parte entiendo a su madre. Pero espero que vengan pronto que hace un poquito de frío aquí. Estoy esperando en la estación, pero en la entrada para que me vean al llegar e irnos en cuanto lleguen.
¡Mira! Ahí para un coche y baja alguien. Es Kim quien baja y me dice que vaya. Baja su madre del coche y me coge la maleta y la guarda en el maletero. Kim pasa al asiento de atrás para sentarse conmigo y para hablar por el camino.
-Bueno, cuéntame. ¿Qué es eso de que te vienes? Pero, ¿a mi insti?-Kim
-Sí, lo hablé en secretaría que me remitió a la dire y me dijo que podía hacerlo todavía el traslado de expediente y todo ese rollo. Así que ya me he traído las cosas para quedarme-Natalia.
-¡Ay qué bien!-me dice abrazándome y sonriendo. Se nota que le hace ilusión.-Mamá, ¿se puede quedar en casa?
-Pues no sé, habrá que hablarlo con tu padre pero creo que no habrá problema-madre de Kim.
-Tampoco quiero molestar. Los primeros días me quedaré en el hotel y luego ya veré cómo lo hago. No os preocupéis-Natalia.
-Pero si no molestas! Además yo encantada de que te quedes en mi casa y que vengas a mi insti. Ya verás qué guay!-me dice Kim emocionada.
-Bueno ¿y dónde te dejo, Natalia?-me pregunta la madre de Kim.
-En el hotel, tengo hecha la reserva para una semana-Natalia.
-Pero luego te vienes a casa, ¿eh?-me dice Kim.-Oye mamá, ¿me puedo quedar yo también? Con ella, como la otra vez...-le dice Kim a su madre.
-Cuando lleguemos, lo veremos-le dice su madre.
Seguimos el viaje hablando sin parar Kim y yo. Tenemos muchas cosas que contarnos desde que nos despedimos para yo irme a Toledo y ella quedarse en Barcelona. Parecemos 2 cotorras hablando, no callamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario