Relatado por Ángeles Muñoz
Me doy prisa por terminar de comer para no perder de vista a Carolina, que tiene a la niña.
-¡Tú! Date prisa, que la perdemos-le digo a Santi.
-Déjala que se vaya...-Santi.
-Pero que yo no sé dónde es su habitación y tiene a tu hija. Tienes que responsabilizarte de ella, sino la hubiéramos dejado en Madrid-Ángeles.
-Chicos, no discutáis-Roko.
-No si no discutimos... Es que tú como eres una muñeca biónica no lo ves y lo malinterpretas-le dice Santi a Roko.
-Chicos, lo estoy apuntando todo, ¿eh?-avisa Myriam.
¡Aiva! Ya no me acordaba de lo del reto que ha puesto Mónica. Pero ¿cómo voy a estar sin hablar con Santi? ¿Y por cuánto tiempo? Carolina no lo ha dejado muy claro y se ha ido muy rápido porque ha venido su marido y su hija con ella. Mira ella sí es una buena madre y no como éste que se la encasqueta a quien puede para divertirse. Le miro de reojo. Santi me mira y mira a Arnau.
-¿También lo has apuntado?-le pregunta Santi a Arnau.
-Sí, es lo justo-Arnau.
-¿Y esto qué significa? ¿No vamos a poder hablar con nuestra pareja ni con nuestras compañeras?-pregunta Javi.
-Eso parece-le dice Myriam-Y antes de que digáis nada, nosotros no participamos así que podemos hablar con todos. Es la ventaja de llevar el recuento.
-¡Ah! Encima echándolo por cara...-protesta Anna con voz de niña pequeña.
-Pues hacemos tarde de chicas-le dice María a Anna que la tiene a su lado.
-Y los hombres a cuidar de los niños-digo yo mirando a Santi con una sonrisa.
-Pero...-empieza a protestar.
-Amiguete, otro negativo para ti-le dice Arnau.
Relatado por Santiago Segura
Esto del reto me parece una gilipollez. Vaya ocurrencias que tiene Carolina. Pero ya me vengaré de ella en la gala de mañana. ¿Quiere guerra? ¡Pues la va a tener!
Sigo comiendo mirando como Ángeles ya ha terminado y se levanta para dejar su bandeja. Se levantan también María, Anna y Roko y salen las 4 juntas. Nos hemos quedado los chicos y Myriam y Vanessa. Aunque Vanessa está más a lo suyo que a otra cosa y no nos hace ni caso. Arturo no deja de mirarla desde que ha entrado con el chico nuevo éste, el tal Rai. Y yo creo que a pesar de estar casado, a Arturo le gusta Vanessa. No sé qué clase de atracción, si será amor como el que siento yo por Ángeles o simplemente para rollo de una noche como tantas que ha tenido cuando hemos salido por ahí. Y es que Arturo es muy ligón y se enrolla con las chicas que ve atractivas. Yo también hacía eso antes, pero ahora es diferente con mi princesa. Ahora sólo tengo ojos para ella y no puedo dejar de mirarla ni de admirarla de su belleza y su preciosa voz. Y ahora Carolina no ha propuesto este jueguecito de las narices que me impide hablar con ella. Yo me la cargo a esta tía! Pero con cariño, ¿eh?
Termino de comer y me levanto dejando la bandeja en lo sucio. Salgo del comedor despidiéndome de los presentes.
-¡Santiago!-oigo a mi espalda. Me giro y veo a Javi detrás mío.
-¿Qué quieres, Javi?-Santiago.
-¿Te apetece venir con los chicos a tomar algo y hablamos de nuestras cosas?-Javi.
-Ven-llamo a Javi y se acerca.-Dime una cosa, pero dime la verdad.
-Claro, di-Javi.
-A ti también te parece una gilipollez esto de no hablar a las chicas, ¿verdad?-Santiago.
-Sí, pero...-Javi.
-Nada más que añadir. ¡Vamos! Y llama a Arturo y Dani. Que vamos a hablar con una personita-Santiago.
Javi vuelve al comedor mientras yo me quedo en el pasillo esperándole. De la sala de profes salen Mónica y Àngel cogidos de la mano y riendo.
-¡Ey parejita! Que a partir de ahora no podéis hablar entre vosotros...-Santiago.
-¿Por qué?-me pregunta Mónica.
-No sé, eso pregúntaselo a tu amiguita Carolina.
-¿Tú entiendes algo, amor?-le pregunta Mónica a Àngel.
-Nada-le contesta Àngel.
-Bueno vamos a dejar las bandejas y ahora iremos a hablar con ella...-dice Mónica.
Vuelve Javi con Arturo y Dani y saludan a Mónica y Àngel.
-¿Qué pasa, Santi?-me pregunta Dani.
-¡Empieza la aventura! ¡Vamos!-Santiago.
Empiezo a andar seguido de Javi, Arturo y Dani. No voy a esperar hasta mañana y voy a dejar claras las cosas, las cartas sobre la mesa voy a poner. Esto no va a quedar así. Que no me quiten de lo que puedo disfrutar, de lo que es mío porque la monto. ¡Cuidadito conmigo!
Relatado por Arnau
Nos hemos quedado solos Myriam, Vanessa, Rai y yo. Habrá que ir terminando para volver al ensayo de esta tarde y poder descansar un ratito.
-Bueno, habrá que ir terminando, ¿no?-digo en voz alta para que me escuchen todos.
-Sí, que yo tengo que volver al curro-dice Rai mirando su reloj.
-¿Ya te tienes que ir?-le pregunta Vanessa poniéndole carita de pena.
-Si quieres que gane dinero a fin de mes, sí. Además creo que te dejo en buena compañía, ¿no?-le dice Rai a Vanessa mirándonos a Myriam y a mí.
-¡Claro!-contesto.
-Aquí somos como una gran familia. Y además siendo del gremio ahora, tenemos que ponerte al tanto-le dice Myriam a Vanessa mirándola.
-¿Ves? Vas a estar bien, así que acabo y me piro-Rai.
-Vale, pero luego me llamas, ¿eh?-Vanessa.
Cuánto amor se respira por aquí, qué bonito. Termino de comer y dejo la bandeja. Espero a que terminen todos para irnos juntos. Para 4 gatos que quedamos, no nos vamos a dejar solos. Abro la puerta del comedor y dejo que pasen Myriam, Vanessa y Rai. Yo salgo el último y cierro la puerta. Salimos de Getmusic y esperamos a que Vanessa se despida de su novio que se va en moto. Cuando se ha ido Rai, Vanessa se acerca a nosotros.
-¿Qué? ¿Nerviosa?-le pregunto a Vanessa.
-La verdad es que un poco, pero hasta el jueves no empiezo-Vanessa.
-¡Qué responsabilidad! Vas a ser tutora de Javi y le tendrás que ayudar con los personajes que le toquen-le dice Myriam.
-Yo creo que puede, pero que necesita más tiempo que los demás sólo eso. Los niños son igual:unos aprenden más rápido y otros necesitan más tiempo-Vanessa.
-¡Ah, es verdad! Que tú has estado trabajando con niños-le digo acordándome que ha estudiado Magisterio.
-Bueno trabajando no, en prácticas-Vanessa.
-Prácticamente lo mismo-le dice Myriam.
-Bueno sí...-Vanessa.
Entramos al hotel y vamos al ascensor. Nos montamos y subimos a la planta donde están nuestras habitaciones. Vanessa se dirige a su habitación y yo sigo con Myriam porque la tenemos un poco más allá.
-¿Crees que le irá bien con Javi?-le pregunto a Myriam.
-Yo creo que sí. Es lo que necesita Javi en estos momentos, una persona que le ayude un poco más. Nosotros tenemos nuestro tiempo con él, pero los demás también tienen que ensayar-me contesta Myriam.
-Tienes razón. Es sólo que...-Arnau.
-¿Qué?-Myriam.
-Que como no tiene experiencia...-Arnau.
-Javi ya es mayorcito y ella ya ha estado con niños pequeños, así que lo hará bien-Myriam.
Myriam llega a su habitación y entra. Yo sigo andando hasta llegar a mi habitación. Entro, me quito los zapatos y me tumbo en la cama.
Relatado por Nekane
Entra mi prima Vanessa en la habitación. Después de días sin saber de ella, sin aparecer por la habitación. Se fue sin avisar y sin despedirse.
-¡Hombre! ¡Por fin apareces! ¿Dónde estabas?-Nekane.
-Me fui a airearme, necesitaba pensar-Vanessa.
-¿Tantos días? ¿Y dónde has dormido?-Nekane.
-Me he buscado la vida-Vanessa.
-Bueno vale. Vamos a comer-Nekane.
-Yo ya he comido-Vanessa.
-¿Cuándo?-Nekane.
-Hace un momento. Acabo de terminar-Vanessa.
-Y no me avisas... Muy bonito. ¡Qué mala gente!-Nekane.
-Se me olvidó...-Vanessa.
-Bueno al menos baja conmigo a la cafetería y hablamos un rato que me tienes abandonada. Estoy sola-Nekane.
-¿Sola o con alguien?-Vanessa.
-¿En qué sentido?-Nekane.
-Nada, déjalo-Vanessa.
-Pues vamos a bajar-Nekane.
Me pongo los zapatos, cojo el bolso y espero a mi prima. Mi prima coge el bolso también y salimos de la habitación. Esperamos al ascensor y vienen unas chicas que saludan a mi prima y se ponen a hablar con ella. Yo me quedo sin decir nada y algo apartada porque no las conozco. Cuando no conozco a alguien no suelo hablar, a diferencia de Arturo. Es que Arturo es mucho Arturo y además le conozco de la tele. Le veo en Ahora Caigo (cuando puedo) y en Tu cara me suena y me encanta. Y tengo un lado retorcido y como he visto un acercamiento entre Arturo y mi prima, se lo quiero quitar. Disfruto con esta situación, Y no me digáis que vosotros nunca habéis pensado alguna vez en esto. Todos tenemos nuestro malvado y disfrutamos con un poquito de maldad. Le da la pizca, la chispa a la vida. Ese cosquilleo de hacer algo prohibido, algo que no está bien y que te pueden pillar. Sí, da morbo. Y diréis que soy muy pequeña, pero no porque los de esta generación somos los mejores y sabemos más que antes. ¡Olé nosotros! ¡Los del 2000!
Llega el ascensor y nos montamos todas. Vamos todas chicas. Supongo que estas chicas también bajarán a comer porque ya es hora y hay hambre. A ver no es que yo sepa que la gente tiene hambre, pero yo sí tengo hambre. Pero bueno, yo tengo hambre todo el día, jeje.
No hay comentarios:
Publicar un comentario