Relatado por Àngel Llàcer
Ya es hora de tragarme mi orgullo y mis celos y hablarle claro a mi Mónica. Se fue con muy malas palabras por mi parte y he estado muy ausente estos días. Me he centrado en el trabajo, tanto en la radio como en los ensayos. Por las mañanas estoy en la radio, vengo y hago los ensayos. Y a la tarde vuelvo de nuevo a los ensayos. Hemos venido a la sala de profesores con la comida para comer y hablar a solas.
-Mejor empiezo pidiéndote perdón-Àngel.
Mónica me mira con el tenedor en la mano y se mete el bocado en la boca. Hago lo mismo mientras la miro. Cuando termino de masticar sigo hablando.
-La verdad es que me pasé contigo. No debería haberte dicho eso. Lo siento-Àngel.
-Estabas celoso por mi ex, es normal-Mónica.
-Pero no es para el comportamiento que tuve-Àngel. Encima me justifica. Pero qué buena es esta mujer. No me la merezco.
-Somos humanos y nos equivocamos. Por eso los lápices llevan gomas de borras. No te preocupes, angelito-Mónica.
Me levanto y me acerco a Mónica. Me siento a su lado y le cojo de las manos. Las acerco a mi cara y las beso.
-Yo también te tenía que haber avisado. Me fui sin avisar a nadie. A Carol le dejé una nota y ya está. Así que perdóname tú a mí también-Mónica.
-No, tú estabas preocupada porque tu hijo se iba a Estados Unidos. Que por cierto, ¿cómo está?-Àngel.
-Pues se ha ido esta mañana, así que supongo que no habrá llegado. Le he dicho que en cuanto llegue, me llame-Mónica.
-¿Terminamos de comer?-Àngel.
-Vale, pero nos quedamos aquí. Más tranquilitos-Mónica.
Alargo la mano para coger la bandeja y quedarme al lado de Mónica para comer. Al menos lo hemos arreglado. No podía estar enfadado con la mujer de mi vida. Estos días que no he hablado con ella, no estaba feliz. Me faltaba algo para llenar mi día, además de su presencia. Pero ahora la tengo aquí para disfrutarla.
-Oye, que si quieres para no estar sola, te puedes venir a mi casa-Àngel.
-Tampoco quiero molestar...-Mónica.
-Tú nunca molestas. Y se puede venir algún día Kim a casa. Ya estuvo este finde-Àngel.
Seguimos comiendo hablando de nuestras cosas. El tiempo perdido lo tenemos que recuperar.
Relatado por Daniel Diges
Tras los abrazos y las felicitaciones a Vanessa y a Rai, nos volvemos a sentar a la mesa para comer. Rai se queda a petición de Vanessa y nadie pone impedimento de que se quede. Arturo se les queda mirando. Ellos están muy cariñosos haciéndose carantoñas y riendo.
-Anna, ¿puedes moverte un sitio, por favor?-Dani.
-Pero, ¿cuántas veces me voy a tener que mover? Al final voy a comer en el suelo...-Anna.
-Por favor...-le suplico poniendo cara de cordero degollado.
-No hace falta que me pongas esa cara, pero decidiros y no me hagáis cambiarme tanto de sitio que al final no como-se queja Anna.
-No te quejes tanto, rubia!-Santiago.
-Si quieres puedes sentarte a mi lado ahora que se ha ido Àngel. No sé dónde se ha ido-Carlos.
-Se ha ido con Mónica-le dice Carolina a Carlos.
-No, dejadlo. Ya me muevo un sitio y ya está-dice Anna levantándose y cogiendo su bandeja. La pone donde estaba yo sentado. Yo cojo la mía y la muevo hacia mi derecha quedando al lado de Arturo.
-¿Qué te pasa, tío?-le pregunto a Arturo.
-Nada, ¿por qué?-Arturo.
-No sé, te noto raro-Dani.
-Pues no me pasa nada-dice Arturo, pero lo dice algo brusco. Yo intuyo que le pasa algo, pero no me lo quiere decir. Tampoco voy a insistir más si no quiere. Pero se ha puesto así desde que ha visto a Vanessa y más desde la ha visto con Rai. Su mal humor tendrá que ver algo con esto.
Seguimos comiendo. Tengo a mi lado a Anna y no me atrevo ni a mirarla. No le he dicho nada y tampoco me atrevo. Está con Dani Martínez y se la ve muy feliz. Y yo estoy con mi chica, con Alejandra. Pero es que es una de las mujeres más guapas que he visto, sin desmerecer a mi novia, claro.
-Por cierto, Dani. Me dijo Blanca que te vio en Madrid-me dice Javi.
-Ah sí, el sábado cuando estaba en el parque con mi chica y con mi hijo. Me preguntó por ti y le dije que te habías quedado. ¿Te ha dicho algo más?-Dani.
-No, ¿qué me tenía que decir?-Javi.
-No, nada. Ella sabrá lo que te tiene que decir...-Dani.
Javi se me queda mirando adelantándose a Anna. No sé si he metido la pata. Blanca estuvo hablando conmigo y me confesó algo, pero yo no debo meterme en su matrimonio y la que le tiene que decir algo es Blanca no yo. No voy a ser yo quien estropeé todo. Es cuando no se centraría ni en los ensayos ni en las galas y no le saldría una a derecha. De repente suena un móvil. Todos se buscan en el bolsillo a ver s es el suyo, pero es el de Carolina.
-Tranquilos, es el mío!-Carolina.
Relatado por Carolina Cerezuela
Me llaman al móvil, es Carlos, mi marido. Ahora tendré que decir mi marido o Latre porque hay 2 Carlos.
-¿Qué pasa, Charlie? Sí, ahora voy. Ya, qué morro tiene. Sí, ahora se lo digo. Chao cari-y cuelgo el teléfono.
-¿Qué pasa, chica?-me pregunta María.
-Mi marido que me echa de menos-digo con una sonrisa.-¡Ah! Amiguete, que tiene a tu hija. Ocúpate de ella que se la has encasquetado y nosotros tenemos a Carla-le digo a Santiago.
-Es que luego tenemos ensayo...-me dice poniendo cara de bueno.
-Bueno, luego voy yo a por la niña-dice Ángeles.
-Porque tienes a Ángeles que es un amor de mujer, sino a saber lo que harías tú...-Carolina.
-Claro, porque hace honor a su nombre. Aunque yo soy un santo porque soy Santiago como el apóstol, como el de Santiago-Santiago.
-Y como el camino-Carlos.
-También es verdad, jajaja-Santiago.
-Pues a ver si vas terminando y antes de ir al ensayo, te pasas a ver a tu hija-le digo a Santiago.
-Claro que sí-Santiago.
-Vigílale, que tiene un peligro...-le digo a Ángeles.
-Ya... jeje-me dice riéndose Ángeles.
-¿Qué habláis de mí? Hay que ver las mujeres cómo hablan cuando se juntan, ¿eh?-Santiago.
-Eh, perdona. Que cuando los hombres s juntáis, también habláis-Carolina.
-Sí, pero no tanto. No me vas a comparar-Carlos.
-¿Qué es esto? ¿A ver quién habla más?-interviene María.
-Eso parece...-dice Roko.
-Si los hombres nos necesitáis y os encanta que hablemos tanto, sino os aburrirías-dice María.
-¿Y tú qué dices, Javi?-le pregunta Santiago.
-Yo mejor no digo nada...-dice Javi mirando a María.
-Le tienes dominao al yayo, ¿eh yaya?-le dice Anna a María.
Les dejo con su debate mientras yo me levanto a dejar la bandeja en lo sucio e irme con mi marido y mi hija.
-Mira os propongo un trato...-digo volviendo a la mesa.
-¿Cuál?-pregunta Dani prestándome atención.
-A partir de ahora chicas por un lado y chicos por otro y sin hablarse. A ver quién aguanta más sin hablar, si las mujeres o los hombres-Carolina.
Me voy alejando del extremo de la mesa y cuando llego a la altura de Vanessa y Rai, me pregunta Vanessa:
-¿Yo también?
-Eso a tu elección. Yo lo digo por los machitos éstos. Tú no eres concursante, profe o jurado-Carolina.
-Sí, ahora sí es profe-interviene Arturo.
Me quedo sorprendida. ¿Vanessa profe? ¿De qué? ¿Desde cuándo?
-¿Eh? ¿Qué?-pregunto sorprendida.-No me informáis de las cosas.
-Yo tampoco sabía nada, Carol; no te preocupes-dice Carlos.
-¿Alguien más lo sabe?-Carolina.
Arnau y Myriam levantan la mano tímidamente.
-A nosotros nos lo dijo Tinet el jueves...-Myriam.
-De acuerdo, no pasa nada. A partir de ahora empieza el reto-Carolina.
-¿Y cómo sabremos quién gana?-pregunta Ángeles.
-¡Anda! Eso no lo había pensado...-Carolina. Pienso un rato a ver si me ocurre cómo hacerlo. Se me ocurre algo.
-Myriam, Arnau. ¿Por qué no...?-Carolina.
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